Construcción de un filtro de agua casero

Un filtro de agua casero permite reducir la turbidez y retirar partículas suspendidas mediante capas de algodón, carbón activado, arena y grava. Es una solución sencilla para tratar agua con pequeñas impurezas, aunque el agua filtrada no debe considerarse automáticamente segura para beber: la filtración casera no garantiza la eliminación de todos los microorganismos, virus, sales disueltas, metales pesados ni sustancias químicas.

Para fabricar un filtro básico se necesita un recipiente de plástico, preferiblemente una botella grande, algodón natural o polyfill, carbón activado, arena fina, arena gruesa, grava y piedras pequeñas o medianas. El agua atraviesa las distintas capas desde la parte superior y sale por la parte inferior con una menor cantidad de partículas visibles.

Para qué sirve un filtro de agua casero

Aunque estemos en el siglo XXI, actualmente aún quedan regiones del mundo donde no se dispone de una red de acceso público de agua saneada. Es por eso que muchas veces se hace necesario elaborar formas de fabricar filtros caseros de agua que pueden servir en estas zonas del planeta o, simplemente, porque en tu casa, el agua sale con pequeñas impurezas.

En todo el mundo, alrededor de 3 de cada 10 personas, carecen de acceso a agua potable en el hogar. Traducido a números más claros a nivel mundial, alrededor de 2100 millones de personas según la OMS ¡casi nada!

Los filtros caseros de agua pueden simular lo que ocurre en la naturaleza, donde el agua es filtrada de forma natural mediante materiales como la arena y la grava, y emanan de forma limpia a través de los manantiales. Por esto, este tipo de filtros usan la acción mecánica de estos materiales para eliminar las impurezas que posee el agua.

Una forma de purificación consiste en pasar el agua a través de una serie de filtros (Arena, Grava, Carbón Activo, Algodón, etc) para así poder eliminar algunos elementos que la enturbian. El agua que queremos purificar a medida que va atravesando las diferentes capas del filtro va deshaciéndose de aquellas impurezas que la acompañan.

Qué materiales se necesitan

No son necesarios muchos materiales para hacer un filtro de agua, lo único que necesitas es lo siguiente:

  • Recipiente grande de plástico, tipo botella, de aproximadamente un metro de altura.
  • Algodón natural o polyfill (relleno para cojines).
  • Carbón activado.
  • Arena fina.
  • Arena gruesa.
  • Grava.
  • Piedras de pequeño y mediano tamaño, tipo canto rodado.
  • Colador.
  • Recipiente hondo de plástico o cristal.
  • Papel de filtro.

Recipiente de plástico transparente. Se recomienda una botella grande de refresco carbonatado.

El recipiente puede ser transparente para observar el proceso, pero no es indispensable que sea de ese material para que el filtro funcione.

El recipiente para el agua debe estar correctamente cerrado para poder llenarlo con agua y extraerla, mediante una llave de paso superior y otra inferior, por la que salga el agua libre de impurezas.

Preparación y limpieza de los materiales

El primer paso para la fabricación de nuestro filtro de agua casero o purificador de agua casero es preparar el material que vamos a utilizar, limpiando adecuadamente todo el material. El contenedor de plástico se limpiará con agua y jabones con acción antibacteriana, mientras que las piedras y la arena también se limpiarán con agua y se removerán para eliminar las impurezas, sin añadir jabón.

En primer lugar, cortaremos la botella por la mitad y nos quedaremos con la parte de la boca a modo de embudo. Lavaremos un poco la grava y la arena para eliminar parte de los residuos que llevaran.

Una vez esté correctamente desinfectado y limpio el material, comenzaremos con la fabricación en sí del filtro. Este proceso de fabricación del filtro, consiste en ir alternando las capas de los distintos materiales correctamente ordenadas para que cumplan su función.

Construcción del filtro con una botella

Para fabricar tu filtro de agua casero, empieza por cortar el recipiente de plástico transparente por la parte superior creando una tapa que se pueda abrir y cerrar. Coloca la boca de la botella con su tapa hacia abajo.

El primer paso será colocar el papel de filtro sobre la boca de la botella, pero en la parte interior. Sobre el papel de filtro colocaremos un trozo de algodón.

Si disponemos de carbón activo ahora es el momento de colocar una pequeña capa sobre el algodón. (1 cm)

Seguidamente, añadiremos la arena fina. Finalmente, añadiremos la grava, primero las piedras más pequeñas y finalmente las más grandes, y sobre ella un papel de filtro para recibir la mezcla a filtrar.

Coloca un recipiente hondo de plástico o cristal sobre una superficie plana. Coloca el filtro de agua casero con la abertura original (o boca) hacia abajo y la tapa puesta.

En la parte superior de la botella, previamente cortada, coloca el colador. Comienza a verter el agua a ser filtrada por el colador.

Permite que la misma comience a traspasar las distintas capas de carbón activado y algodón. Cierra la tapa superior cortada y deja reposar el agua por lo menos 15 minutos.

Deja el filtro de agua casero siempre en posición vertical. Al finalizar el tiempo requerido, abre la boca de la botella de la parte inferior y deja que el agua ya filtrada se deposite en el recipiente hondo de plástico o cristal.

Orden de las capas del filtro

Empezando desde las capas inferiores y subiendo hasta las superiores, el orden en el que debes ir añadiendo las capas de material para hacer un purificador de agua es el siguiente:

OrdenMaterialAltura aproximada
1Algodón o polyfillEntre 3 y 6 cm
2Piedras de tamaño medianoAproximadamente 25 cm
3Piedras de tamaño pequeñoAproximadamente 12 cm
4GravaAproximadamente 3 cm
5Carbón activadoAproximadamente 3 cm
6GravaAproximadamente 2 cm
7Arena finaAproximadamente 6 cm
8GravaAproximadamente 6 cm
9Piedras de tamaño pequeño, tipo canto rodadoAproximadamente 12 cm

Esta disposición se lee desde la salida inferior del agua hacia la parte superior del filtro. El algodón debe quedar siempre en la base, por donde saldrá el agua.

Configuración sencilla

Si lo quieres hacer más sencillo, toma nota de esta otra forma de hacer un filtro casero, teniendo en cuenta que hay que colocar el algodón siempre en la base, por donde saldrá el agua.

  1. Algodón.
  2. Carbón activado.
  3. Arena fina.
  4. Arena gruesa.
  5. Grava o piedras de tamaño medio o pequeño.

Si no tienes muchos materiales, los mínimos a usar son el algodón y el carbón activado o, en vez de este último, la arena y la grava.

Funcionamiento del filtro

El funcionamiento del purificador de agua casero se basa en la entrada de agua con impurezas a través de la parte superior, que atraviesa las diversas capas del sistema, llegando limpia y libre de impurezas a la parte inferior del sistema.

Cuando lo tengas listo, coloca el agua por arriba y deja que vaya cayendo a través del filtro, que los materiales vayan recogiendo las partículas que queremos filtrar y que finalmente salga el agua limpia por la llave de abajo.

La arena y la grava retienen principalmente partículas suspendidas y contribuyen a reducir la turbidez. El algodón ayuda a impedir el paso de partículas y evita que parte del material filtrante salga por la abertura inferior.

El carbón activado aumenta mucho las propiedades filtradoras del sistema. Puede ayudar a reducir determinados compuestos que afectan al olor y al sabor del agua, pero el filtro casero no debe presentarse como una solución universal para neutralizar productos químicos.

También se le puede incorporar un tubo transparente de la misma altura que el sistema, en su salida por la parte de abajo, de manera que sepamos el volumen de agua que se filtra en el sistema.

Si el volumen de agua es el mismo en el tubo que en el filtro, esto indicaría que la fabricación del filtro no es la adecuada, mientras que si el nivel es un poco menor está bien fabricado. En cambio, si el nivel de agua resultante es muy bajo, indicaría que el sistema está taponado.

Aunque este tubo no es necesario, sí que está bien usarlo para ver el funcionamiento del filtro.

Qué puede eliminar y qué no elimina

Al pasar por estos materiales, si es que se hace correctamente, el agua se va deshaciendo de sus impurezas, saliendo al final con menos partículas visibles.

El filtro puede ayudar a retirar barro, sedimentos, restos de materia orgánica y otras partículas que enturbian el agua. También puede mejorar el sabor y el olor cuando el carbón activado está en buenas condiciones.

El agua filtrada no debe considerarse automáticamente potable. Un filtro de algodón, arena, grava y carbón activado no garantiza por sí solo la eliminación de bacterias, virus, parásitos, sales, metales pesados ni todos los contaminantes químicos.

En teoría, el carbón activado puede ayudar a eliminar bacterias, pero lo más confiable es clorar el agua y si no hubiera cloro puedes al menos hervirla.

La afirmación de que el agua ya está lista para consumir solo debe aplicarse cuando se ha comprobado que el sistema es adecuado para el contaminante concreto y que el agua ha recibido un tratamiento adicional cuando sea necesario.

La filtración de agua de mar requiere un tratamiento específico: las capas de arena, grava y carbón activado no eliminan la sal disuelta ni convierten el agua de mar en agua potable.

Tampoco debe asumirse que el filtro neutraliza coagulantes, floculantes o desinfectantes presentes en el agua. El carbón activado puede reducir algunos compuestos, pero su eficacia depende de la sustancia, la concentración, el tiempo de contacto y el estado del material.

Desinfección después de filtrar

La filtración y la desinfección cumplen funciones diferentes. La filtración reduce partículas y turbidez, mientras que la desinfección busca disminuir los microorganismos que pueden causar enfermedades.

Para bacterias te recomiendo clorar el agua después de filtrar. Si no hubiera cloro puedes al menos hervirla.

El consumo del agua purificada con un filtro de agua casero está recomendado para niños y mujeres embarazadas únicamente cuando el agua haya sido tratada de forma segura y se haya comprobado que no contiene contaminantes peligrosos.

Gran parte de las enfermedades gastrointestinales se deben al consumo de agua contaminada. Por eso, el agua de procedencia desconocida, con olor extraño, residuos químicos o sospecha de contaminación fecal necesita un tratamiento fiable antes de beberse.

Mantenimiento y sustitución de materiales

En cuanto al mantenimiento de filtro, cada 6 meses aproximadamente, es conveniente desarmar el filtro para limpiar nuevamente la arena, las piedras, la grava y sustituir el carbón activado, debido a que en el transcurso del tiempo, este pierde sus propiedades filtrantes.

Además, si su uso es intensivo deberíamos hacerlo antes. El filtro debe mantenerse limpio, protegido del polvo y siempre en posición vertical.

Si el agua tarda cada vez más en atravesar las capas, el nivel de agua resultante es muy bajo o el sistema está taponado, es necesario revisar y limpiar los materiales antes del periodo previsto.

Cuando se secan los filtros, el xilema -por su estructura- sella las paredes laterales y producirá un menor rendimiento para filtrar el agua sucia.

Filtro de agua con xilema de una rama

Los ingenieros del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) han puesto todo su conocimiento para que podamos fabricar un filtro casero de forma sencilla, que ya se utiliza en el mundo real y con instrucciones detalladas para que cualquiera pueda hacerlo.

Esta idea está concebida en el proyecto Xylem Water Filter. Inspirado en la naturaleza, los investigadores del MIT crearon un filtro de agua llamado «Xylem».

Utiliza los conductos de la xilema (tejido vegetal) y los poros microscópicos que encontramos de forma natural en la madera y las ramas de los árboles. Aprovechando las propiedades y estructura de la xilema que hay en los árboles podemos crear filtros para purificar el agua a bajo coste.

En el interior de los árboles que no florecen, por ejemplo, el pino, en la parte joven que corresponde a los últimos anillos de la madera (albura), los conductos que transportan la savia, agua, sales minerales y otros nutrientes desde la raíz hasta las hojas de las plantas se llaman Xilema.

Esta estructura vegetal sirve de filtrando para las burbujas del agua y la savia en los árboles. Los poros de la xilema son mucho más pequeños que varios contaminantes presentes en el agua, como el polvo, protozoos, el Escherichia Coli y rotavirus, virus que causa gastroenteritis.

En realidad, los filtros probados eliminan más del 99 por ciento de contaminantes. A nivel de tratamiento de agua, cumple con la categoría de «protección integral de dos estrellas» establecido por la Organización Mundial de la Salud.

Durante dos años el equipo del MIT trabajó conjuntamente con ONGs de diferentes partes del mundo para desarrollar un proyecto que realmente sea útil. La prueba definitiva se estableció en la India, caso real y con más de mil usuarios utilizando esta técnica.

Montando filtros de agua caseros con árboles locales y obteniendo una depuración a una velocidad de un litro por hora.

Materiales para el filtro de xilema

  • Una sección de rama de árbol sin flores, como el pino o el cedro.
  • La rama tiene que tener un grosor mínimo de más de 0,60 centímetros.
  • Una manguera o tubo para montar dentro la rama de árbol.
  • Una abrazadera para sellar la rama dentro de la manguera o tubo.
  • Un depósito para alimentar el tubo con agua.
  • Otro depósito para almacenar el agua limpia.

Preparación y mantenimiento del filtro de xilema

A la rama cortada, quitar con cuidado la corteza. Buscar una manguera o tubo para montar dentro la rama de árbol.

Si es un poco elástica, mejor, porque se adaptará al trozo de rama y tiene que ser un poco más largo que la propia rama.

La abrazadera sirve para sellar la rama dentro de la manguera o tubo, mientras que un depósito alimenta el tubo con agua y otro almacena el agua limpia.

Hay tres métodos para mantener en mejor estado los filtros de agua:

  1. Tratamiento con alcohol: Sumergir los filtros cortados en alcohol (etanol, isopropanol, etc.). El alcohol debe ser de grado alimentario. Preservará la integridad estructural de las membranas y proporciona una vida útil de al menos dos años.
  2. Controlar el grosor del filtro. Es mejor utilizar filtros de ramas con un grosor de unos 7 milímetros y apilar varios filtros finos en serie.
  3. La vida útil de los filtros de agua se puede alargar si los ponemos en remojo durante una hora con agua caliente a 60º.

El segundo método es útil en zonas donde el acceso al alcohol es difícil, aunque el control de calidad puede ser difícil. Con el tiempo, la xilema se «autobloquea» y no deja pasar el agua.

Capacidad y tamaño del sistema

El tamaño necesario de nuestro filtro puede variar según nuestras necesidades, desde uno más grande si es para una familia a uno más pequeño y sencillo si es para un momento puntual, o incluso puede complementarse con un sistema de recogida del agua de la lluvia.

Un filtro construido con una botella sirve para una demostración o para tratar pequeñas cantidades de agua. Para un uso doméstico continuo se necesita un recipiente de mayor capacidad y una forma segura de almacenar el agua filtrada.

Con este filtro se consigue limpiar enormemente las impurezas del agua que entra, pero si se fabrica para utilizar por toda una familia, se debería contar además con otro recipiente que permita almacenar esta agua libre de impurezas.

Si el sistema se utiliza para grandes volúmenes, la velocidad de filtración, la capacidad de las capas y la frecuencia de mantenimiento deben comprobarse antes de destinarlo al consumo.

Esquema de capas de filtro de agua casero

Filtro de PURIFICA Cualquier Agua — Lo BORRARON de las Guías de Supervivencia

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