Cuándo cambiar las crepinas de la depuradora de piscina

Las crepinas, también llamadas brazos colectores, son piezas esenciales del filtro de arena de una piscina. Se encuentran en la base del filtro y permiten recoger el agua filtrada antes de devolverla al vaso.

Las crepinas o brazos colectores son las piezas encargadas de distribuir el agua. Aunque suelen durar varios años, son piezas frágiles que pueden deteriorarse, romperse o perder eficacia con el tiempo. Saber reconocer sus señales de desgaste permite evitar que la arena del filtro termine dentro de la piscina y que la depuradora deje de funcionar correctamente.

Crepinas dentro de filtro de piscina

Qué son las crepinas de la depuradora

Las crepinas suelen ser piezas frágiles que, además, se deterioran con el tiempo. Existen una gran variedad de modelos y tamaños, que dependen de las dimensiones del filtro de la piscina, pero sobre todo del fabricante.

El tipo, cantidad de crepinas y su tamaño, depende de las dimensiones del filtro.

Estas piezas se encuentran en la parte inferior del filtro, cubiertas por la arena filtrante. Durante el funcionamiento de la depuradora, el agua atraviesa la carga filtrante y llega hasta el colector y las crepinas, que permiten conducirla hacia la salida del filtro.

Cuándo es necesario cambiar las crepinas

La aparición de material filtrante en el interior del vaso es la señal más característica que indica un fallo en los colectores. Si observas arena en el fondo de la piscina, en los impulsores o suspendida en el agua después de poner en marcha la depuradora, es muy probable que alguna crepina esté rota, agrietada o deteriorada.

Aunque la señal más característica que indica un fallo en los colectores es la aparición de material filtrante en el interior del vaso, hay otras casusas que pueden afectar a su funcionamiento del mecanismo en general, y obligarte a cambiar las crepinas del filtro.

  • Crepinas crujidas, agrietadas o podridas.
  • Aparición de arena en el interior del vaso.
  • Pérdida de material filtrante durante el funcionamiento.
  • Daños visibles en los brazos colectores o en sus roscas.
  • Deterioro provocado por el tiempo o por un uso inadecuado del sistema.
  • Problemas de filtrado que persisten después de limpiar o sustituir la arena.

Si las crepinas están crujidas o podridas, es una señal de que algo falla en el filtro y, más concretamente, en las crepinas.

La arena dentro de la piscina como principal indicio

La presencia de arena en la piscina no siempre significa que toda la carga filtrante esté deteriorada. En muchas ocasiones, el problema se encuentra en una o varias crepinas dañadas.

Cuando esta pierde su capacidad filtrante, la depuradora no es capaz de mantener la limpieza del agua de la piscina. Asimismo, en aquellas zonas donde el agua es demasiado dura y contiene grandes cantidades de cal, esta se va acumulando en el filtro.

Por este motivo, antes de sustituir únicamente la arena, conviene vaciar el filtro e inspeccionar el colector y las crepinas. Si se cambia la arena sin reparar las piezas dañadas, el problema puede reaparecer poco después.

Cuánto duran las crepinas

Las crepinas no tienen un plazo de sustitución idéntico para todas las depuradoras. Su duración depende del modelo del filtro, del fabricante, de la calidad de los materiales, de la presión de trabajo, del mantenimiento y de la frecuencia de uso de la piscina.

El uso abusivo de productos químicos también puede afectar al funcionamiento del mecanismo en general. Uno de ellos es el floculante que es al que más se suele recurrir si queremos eliminar el agua turbia.

La dureza del agua también influye en el estado del filtro. En aquellas zonas donde el agua es demasiado dura y contiene grandes cantidades de cal, esta se va acumulando en el filtro. Precisamente, por esto, en aquellas zonas de agua dura es necesario cambiar la arena de la depuradora de manera más frecuente.

La arena del filtro se recomienda sustituirla cada 3 o 4 años en unas condiciones generales de uso, mientras que otras instalaciones señalan un cambio cada 4 o 5 años. Esta diferencia depende del uso de la piscina, la calidad del agua y el tipo de arena utilizada.

ElementoFrecuencia o condición
Arena del filtroCada 3 o 4 años
Arena de la depuradoraPor norma general, cada 4 o 5 años
Agua duraCambio cada dos o tres años a lo sumo
CrepinasCuando estén crujidas, podridas, agrietadas o permitan el paso de arena

La frecuencia depende del uso, pero la recomendación general es sustituir la arena cada 3 o 4 años. No obstante, algunas depuradoras empiezan a mostrar problemas con el filtrado de la arena a los dos o tres años de haber cambiado la arena.

Esto puede deberse a la calidad de la arena que ponemos en el propio filtro de la depuradora. Sin embargo, también se relaciona con la dureza del agua.

Revisión de las crepinas al cambiar la arena

La sustitución de la arena es el momento más adecuado para revisar las crepinas, porque quedan visibles una vez que se ha vaciado el filtro.

Inspecciona las crepinas o brazos colectores en la base del filtro.

Una vez quitada la tapa, verás el agua y un palmo más abajo el sílex. En el centro de la abertura te asomará un tubo con un embudo abierto o con agujeros, según el modelo. Este se quita estirando hacia arriba o desenroscando.

Una vez llegues al sílex, el tubo que quitaste, el embudo, tápalo con una bolsa o papel. No debe entrar sílex dentro ni en el vaciado ni en el llenado.

A unos 10 cm del fondo encontrarás el colector y las famosas crepinas. Ten cuidado con golpearlas bruscamente: son delicadas.

Ayúdate de un foco o linterna para inspeccionar las crepinas y ver el estado. Si están bien, puedes realizar el llenado con la nueva arena.

Revisa si existen grietas, roturas, deformaciones, zonas quebradizas o piezas que se muevan de forma anormal. También conviene comprobar que las conexiones y las roscas se encuentren en buen estado.

Cómo cambiar las crepinas de la depuradora

La labor de sustituir la arena del filtro no es del todo sencilla, y se puede complicar más o menos en función del modelo concreto de su filtro. En caso que no esté seguro de cómo realizar esta tarea le recomendamos contacte con un profesional.

1. Apagar la depuradora

Lo primero que debes hacer es asegurarte de que la depuradora se encuentra apagada. Esto es importante por razones de seguridad. Ya que, si la tienes en modo automático, se puede poner en funcionamiento y te puedes hacer daño.

2. Cerrar el paso del agua

Cerrar el paso del agua a través del conducto que sale del skimmer y de la válvula de retorno cerrando todas llaves y poniendo la palanca selectora en posición de ‘CERRADO’.

3. Desmontar la tapa del filtro

Retira la tapa del filtro con cuidado. Este es el paso más laborioso.

Desmontar tapa del filtro. Generalmente los filtros poseen una tapa lateral o superior desde donde accederemos al interior donde se encuentra la arena.

Posteriormente, debes abrir la boca de la parte arriba retirando los tornillos para poder acceder a su interior.

4. Proteger el tubo central

Una vez tienes la depuradora abierta, debes tapar con un trapo el tubo que se encuentra en el centro.

Muy importante taponar la tubería de dentro con algún trapo o plástico.

Antes de introducir la nueva carga filtrante, llena el filtro con agua hasta un tercio de su capacidad y protege el difusor con una bolsa o paño.

El tubo debe permanecer protegido para impedir que entre arena en su interior durante el vaciado o el llenado.

5. Vaciar la arena antigua

En el caso de que el filtro tenga una boca en la parte inferior, debes abrirla y dejar caer la arena que haya en ella.

Sacar la arena del filtro, puede ayudarse con un cazo.

Una vez esté tapado, puedes ir quitando la arena utilizando una pequeña pala, una cuchara grande o, directamente, una aspiradora de líquidos.

Ahora es cuestión de paciencia: con un tarrito, poco a poco, ir extrayendo toda la arena.

Usa un cucharón o una aspiradora de sólidos para extraer la arena antigua del filtro.

También puedes ayudar al vaciado del agua con un botecito o esponja para acelerar el proceso.

6. Inspeccionar el colector y las crepinas

Revisar las crepinas: con el filtro una vez vaciado de arena y agua puedes desenroscar las crepinas y comprobar en qué estado se encuentran.

Inspecciona las crepinas o brazos colectores en la base del filtro.

Si encuentras alguna pieza rota, agrietada o deteriorada, debes sustituirla antes de volver a llenar el filtro. Existen una gran variedad de modelos y tamaños, por lo que la pieza de recambio debe ser compatible con el filtro y con el fabricante.

7. Llenar el filtro con agua

Cuando hayas extraído toda la arena del filtro, debes llenarlo con agua, hasta la mitad de su capacidad.

Esto se debe hacer para amortiguar la caída de la arena nueva que vas a ir introduciendo en el mismo y, por supuesto, para no dañar las crepinas.

También se recomienda llenar el filtro con agua hasta un tercio de su capacidad y proteger el difusor con una bolsa o paño antes de introducir la nueva carga filtrante.

8. Introducir la arena nueva

Llenar el filtro de arena nueva con la carga específica de su modelo.

La carga de arena debe corresponder a la capacidad del filtro. Si, por ejemplo, su piscina es de 48 m³, suponemos que el filtro debe ser de alrededor de los 14 m³/h.

A continuación le ponemos un ejemplo de cargas de arena en función de la capacidad del filtro.

La arena debe introducirse poco a poco para evitar golpes sobre las crepinas y sobre el colector. El agua del interior sirve para amortiguar la caída de la carga filtrante.

9. Cerrar la tapa y comprobar la junta

Una vez esté el filtro correctamente lleno de arena, debes limpiar perfectamente todas las juntas, untarlas con vaselina o algún material similar y volver a atornillar la tapa.

Cerrar la tapa del filtro, asegúrese que no queda arena en la junta de la tapa, ya que podría generar escapes de agua.

En caso que la junta estuviera reseca se puede lubricar con vaselina neutra.

10. Poner en marcha la depuradora

Abrir el paso de agua e iniciar la secuencia: ‘Enjuague’ durante 30 segundos y luego ‘Lavado’ durante 5 minutos.

Después de completar esta secuencia, comprueba que no haya fugas en la tapa, en las conexiones ni en la zona inferior del filtro.

Cambio de arena y cambio de crepinas: diferencias

El cambio de arena y el cambio de crepinas son operaciones relacionadas, pero no son exactamente lo mismo.

  • La arena pierde eficacia por la acumulación de suciedad, aceites, residuos y cal.
  • Las crepinas se sustituyen cuando están rotas, agrietadas, podridas o dejan pasar material filtrante.
  • La arena puede cambiarse por mantenimiento periódico aunque las crepinas estén en buen estado.
  • Las crepinas deben revisarse cada vez que se vacía el filtro.
  • Si las crepinas están dañadas, cambiar solamente la arena no soluciona el problema.

La arena del filtro es el componente principal que garantiza la limpieza del agua de tu piscina. Con el tiempo, esta arena acumula suciedad, aceites y otros residuos que reducen su eficacia.

Debido a este problema, la depuradora no puede filtrar correctamente el agua o no realiza, en absoluto, sus funciones.

Factores que pueden deteriorar las crepinas

Desgaste natural

Las crepinas suelen ser piezas frágiles que, además, se deterioran con el tiempo. La manipulación durante el vaciado del filtro también puede dañarlas si se golpean o se fuerzan.

Presión y funcionamiento del filtro

Una presión de trabajo inadecuada puede afectar a los componentes internos del filtro. Por ello, es importante respetar las indicaciones correspondientes al modelo concreto de la depuradora.

Productos químicos

El uso abusivo de productos químicos es uno de los factores que pueden afectar al funcionamiento del mecanismo en general. El floculante es uno de los productos al que más se suele recurrir si queremos eliminar el agua turbia.

Agua dura y acumulación de cal

En zonas de agua dura, la cal se va acumulando en el filtro. Con el paso del tiempo la capacidad filtrante de la depuradora se ve mermada hasta que no puede realizar su función, y deja todo tipo de partículas flotando en el agua.

En estos casos, se recomienda hacer el cambio de la arena cada dos o tres años a lo sumo. En zonas de agua blanda, esto no será necesario realizarlo de forma tan frecuente.

Qué hacer si aparece arena después del mantenimiento

Si después de cambiar la arena sigue apareciendo material filtrante en la piscina, conviene revisar de nuevo las crepinas, el colector, el tubo central y la junta de la tapa.

La presencia de arena puede indicar que una crepina se ha roto durante el vaciado o el llenado, que alguna pieza ya estaba deteriorada o que la carga filtrante no corresponde al modelo del filtro.

También es importante comprobar que el tubo central haya permanecido correctamente protegido y que no haya quedado arena en el interior.

Una vez puesto en marcha el sistema, el agua debería comenzar a aclararse. Si la depuradora continúa sin filtrar correctamente, la revisión de las piezas internas debe realizarse antes de seguir utilizando el equipo.

Precauciones durante la sustitución

  • Apaga la depuradora antes de abrir el filtro.
  • Evita que el sistema pueda ponerse en funcionamiento de forma automática.
  • Cierra todas las llaves y coloca la palanca selectora en posición de ‘CERRADO’.
  • Protege el tubo central para que no entre arena.
  • No golpees las crepinas durante la extracción de la carga filtrante.
  • Utiliza una linterna para revisar las piezas que se encuentran en el fondo.
  • Comprueba que la junta esté limpia y correctamente colocada.
  • Lubrica la junta reseca con vaselina neutra.
  • Utiliza la carga específica de arena para el modelo del filtro.
  • Si no estás seguro de cómo realizar la tarea, contacta con un profesional.

Aunque precisa de bastantes pasos, limpiar el filtro de la depuradora no es una tarea compleja. Verás que, cuando lo pongas en marcha, el agua empezará a aclararse y volverá a estar en perfectas condiciones para el baño.

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