Cuánto tiempo vive el virus del COVID-19 en una mascarilla

El virus del COVID-19 puede permanecer detectable en una mascarilla durante varios días, especialmente en condiciones favorables para su conservación, pero la cantidad de virus disminuye con el tiempo y la detección en una superficie no equivale automáticamente a una capacidad real de contagio. Una mascarilla usada debe considerarse potencialmente contaminada y no debe reutilizarse si es desechable, está húmeda, sucia, deteriorada o ha perdido su ajuste.

La respuesta práctica depende del tipo de mascarilla: las mascarillas quirúrgicas y las mascarillas higiénicas no reutilizables deben desecharse después del tiempo de uso recomendado; las mascarillas de tela reutilizables deben lavarse después de cada uso; y los respiradores FFP2, N95 o equivalentes deben seguir las instrucciones del fabricante, sustituyéndose cuando se humedezcan, se ensucien, se deformen o pierdan elasticidad.

Cuánto tiempo puede permanecer el virus en una mascarilla

Un estudio publicado en The Lancet mostró que una mascarilla quirúrgica podía contener restos del virus en su capa externa e interna hasta una semana después de la exposición al SARS-CoV-2, aunque la carga vírica se encontraba entre el 0 y el 1% de la cantidad inicial. Este dato describe la persistencia del material viral detectado en el tejido, pero no significa que una mascarilla usada siga siendo igual de infecciosa durante una semana.

El virus puede sobrevivir durante distintos períodos según el material, la temperatura y la humedad ambiental. La cantidad de virus que se deposita, el tiempo transcurrido entre la contaminación y el contacto, y la cantidad que finalmente llega a las mucosas también influyen en el riesgo.

En las primeras etapas de la pandemia se reportaron casos supuestamente propagados a través de superficies. Sin embargo, fueron difíciles de demostrar porque no se podía descartar la transmisión por el aire. Un estudio más reciente del 2023 comparó casos in vitro con situaciones de la vida real de cómo la COVID sobrevive en el ambiente.

Se trató de un estudio pequeño de 10 personas con COVID que tosieron sobre acero, cartón, plástico y en sus propias manos. En ningún momento del estudio se identificaron células infectadas por el virus en las muestras de los casos reales, mientras que las muestras creadas en el laboratorio permanecieron viables en las superficies durante distintos períodos de tiempo.

Qué significa que el virus sea detectable

Detectar restos del virus en una mascarilla no equivale necesariamente a demostrar que esos restos pueden infectar a otra persona. Las condiciones de laboratorio pueden conservar el virus durante más tiempo que las situaciones cotidianas, en las que intervienen la temperatura, la humedad, la luz, la evaporación y la manipulación.

El riesgo también depende de cómo se toque la mascarilla. Tocar la parte frontal y después llevarse las manos a los ojos, la nariz o la boca puede favorecer la autocontaminación, aunque el COVID-19 se transmite principalmente a través de la exposición a gotitas y aerosoles respiratorios infectados.

Es poco probable que contraigas la COVID de una superficie contaminada, pero el riesgo aún existe. El virus puede sobrevivir más tiempo en superficies duras como el vidrio y el plástico que en materiales porosos como la ropa de cama.

El tiempo de supervivencia no determina por sí solo el tiempo de uso

La duración segura de una mascarilla no se establece únicamente por el tiempo que el virus pueda permanecer en su superficie. También deben tenerse en cuenta la humedad, la suciedad, el deterioro del material, la respirabilidad, la pérdida de ajuste y las instrucciones del fabricante.

Las mascarillas se han convertido en un complemento imprescindible para evitar el contagio y la propagación de la COVID-19. No obstante, aunque llevamos meses familiarizados con ellas, aún son muchas las incógnitas que rodean a estas herramientas de protección.

Una de las dudas más frecuentes entre la población, además de su correcta colocación, es el tiempo con el que se deben cambiar. Actualmente, existe un amplio abanico de mascarillas en el mercado y el tiempo dependerá del medio de protección que se utilice.

Tipo de mascarillaTiempo y cambio
Mascarilla higiénica reutilizableDebe lavarse después de cada uso y respetar el número máximo de lavados indicado por el fabricante.
Mascarilla higiénica no reutilizableDebe eliminarse después del uso recomendado; por comodidad e higiene, se suele recomendar no utilizarla durante más de 4 horas.
Mascarilla quirúrgicaDebe cambiarse cuando se humedezca o se ensucie; por comodidad e higiene, se suele recomendar no utilizarla durante más de 4 horas.
Respirador FFP2, N95 o equivalenteEl tiempo depende del fabricante; debe sustituirse si se humedece, se ensucia, se deforma o pierde elasticidad.

Mascarillas higiénicas de tela

Las mascarillas higiénicas no son un EPI ni un producto sanitario. Si son reutilizables, el fabricante indicará el número máximo de lavados. A partir de ahí, no se garantiza la eficacia de la mascarilla.

Las no reutilizables deben ser eliminadas después de su uso recomendado. Por cuestiones de comodidad e higiene, se suele recomendar no usar la mascarilla durante más de 4 horas. En caso de que se humedezca o se deteriore por el uso, se recomienda sustituirla por otra.

La Organización Mundial de la Salud recomienda las mascarillas de tres capas con las siguientes características:

  • Una capa interna de un material absorbente como el algodón.
  • Una capa intermedia de un material no tejido como el polipropileno.
  • Una capa exterior de un material no absorbente, como el poliéster o una mezcla de poliéster.

Cualquiera que sea el tipo de mascarilla facial que elijas, debe cubrir la nariz, la boca y la barbilla y sujetarse con tiras elásticas o cordones.

Cómo lavar una mascarilla de tela

Se recomienda lavar las mascarillas de tela con jabón o detergente, preferiblemente con agua caliente, a una temperatura mínima de 60 grados centígrados, y al menos una vez al día. Si la lavas en la lavadora, elige el programa más cálido posible para el tipo de tejido.

Si la lavas a mano, usa agua caliente con jabón. Después de lavarla, deja que la mascarilla se seque por completo antes de volver a utilizarla. Guarda la mascarilla en una bolsa limpia.

Mascarillas quirúrgicas

Las mascarillas quirúrgicas son mascarillas médicas diseñadas principalmente para controlar la fuente de emisión y proteger frente a salpicaduras. Según su Eficacia de Filtración Bacteriana, son de tipo I o tipo II. Estas últimas pueden ser también resistentes a salpicaduras de sangre y otros líquidos biológicos si se denominan IIR.

El tiempo de uso de esta mascarilla depende del fabricante, por lo que se deben consultar las instrucciones. Cuando la notes húmeda o sucia, cámbiala.

Al igual que ocurre con las mascarillas higiénicas, por cuestiones de comodidad e higiene, se suele recomendar no usar la mascarilla durante más de 4 horas. En caso de que se humedezca o deteriore por el uso, se recomienda sustituirla por otra.

Los documentos consultados sugieren que la mascarilla quirúrgica puede llevarse durante cuatro o seis horas seguidas como máximo, siempre y cuando no esté mojada o sucia. También deben seguirse las recomendaciones indicadas por el fabricante y usarlas correctamente.

Un sumario de evidencia del Instituto Joanna Briggs indica que las mascarillas quirúrgicas no deberían usarse durante más de seis horas y deberían cambiarse inmediatamente cuando se humedecen.

Las mascarillas quirúrgicas no deben reutilizarse cuando son de un solo uso. Después de quitarlas, deben desecharse en una basura cerrada.

Respiradores FFP2, N95 y FFP3

Las mascarillas EPI son Equipos de Protección Individual y se recomiendan fundamentalmente para su empleo por profesionales para crear una barrera entre un riesgo potencial y el usuario. También pueden estar recomendadas para grupos vulnerables por indicación médica.

Según su eficacia de filtración pueden ser de tres tipos: FFP1, FFP2 y FFP3. Por su parte, aquellas con filtros contra partículas se dividen en P1, P2 y P3.

Como con las quirúrgicas, el tiempo de uso depende del fabricante, aunque por cuestiones de comodidad e higiene, se suele recomendar no usar la mascarilla durante más de 4 horas. En caso de que se humedezca o deteriore por el uso, se recomienda sustituirla por otra.

Las FFP2 duran más que las quirúrgicas, que pierden eficacia al cabo de cuatro horas. Una mascarilla desechable ronda las ocho horas de vida útil, mientras que las reutilizables, que llevan el identificativo FFP2 R, superan las 30 horas.

Entre usos, es importante asegurar que la mascarilla se seca, así como comprobar que conserva su integridad física y no presenta deformaciones ni ha perdido elasticidad en las tiras.

Las mascarillas con filtro, que pueden proteger de fuera hacia dentro, también deberían ser desechadas tras su uso. Por otro lado, las mascarillas FFP2 o FFP3, que equivalen a la N95, deberían utilizarse sólo durante una jornada de trabajo.

Los tiempos de uso y las posibilidades de reutilización pueden variar según el fabricante, el modelo y el entorno. No se debe aplicar un método de desinfección casero si no está expresamente autorizado para ese respirador.

Por qué el ajuste es tan importante

Los respiradores bien ajustados, como los N95 y FFP2 o mejores, reducen tanto las partículas que exhalamos como las que inhalamos. Las mascarillas quirúrgicas y médicas holgadas ayudan principalmente a controlar la fuente de la exposición y pueden tener fugas en los bordes.

Las mascarillas capturan partículas aunque “los agujeros parezcan más grandes que el virus”. No funcionan simplemente como un filtro mecánico. Otro mecanismo es que las fibras de la mascarilla tienen una carga eléctrica que atrae las partículas como un imán.

Esta eficacia se ve afectada si la mascarilla se moja. ¡Así que cambia tu mascarilla si se moja!

El ajuste de la mascarilla y su sellado son más importantes que la eficacia de filtrado de los materiales que la componen a la hora de reducir las fugas hacia el interior del tejido. Asegurar un encaje óptimo también es fundamental en el caso de las mascarillas FFP2.

Un hueco equivalente al 2% del área del cubrebocas dejaría pasar la mitad del aire sin filtrar. El tipo de sujeción también es clave para conseguir un ajuste aceptable.

Los cubrebocas que se sujetan por las orejas tienen factores de ajuste muy inferiores a los que llevan una tira que rodea la nuca y otra en la coronilla. Sin embargo, el encaje de las mascarillas sujetas a las orejas puede mejorarse con una pieza que enganche ambas tiras a la parte trasera de la cabeza.

En este y en los demás casos es primordial asegurar que se moldea correctamente la pinza que va sobre la nariz y utilizar un tamaño de mascarilla que se ajuste a la forma de la cara.

Cómo ponerse y quitarse la mascarilla sin contaminarse

Es importante saber ponerse, quitarse y cuidar correctamente la mascarilla para proteger la propia salud y la de quienes nos rodean.

Ponerse la mascarilla

  1. Lávate las manos con agua y jabón antes de ponerte la mascarilla.
  2. Asegúrate de que la mascarilla está limpia.
  3. Comprueba que no tiene rasgaduras ni agujeros.
  4. No te la pongas si está sucia o presenta algún desperfecto.
  5. Ajústate la mascarilla de manera que te cubra correctamente la boca, la nariz y la barbilla.
  6. Comprueba que no quedan huecos a los lados.
  7. Asegúrate de que puedes respirar cómodamente.

Mientras llevas puesta la mascarilla

Cámbiate la mascarilla si se ensucia o se humedece. No coloques la mascarilla bajo la nariz o la barbilla ni la lleves en la cabeza: para que sea eficaz, debe cubrir en todo momento la nariz y la boca.

No toques la mascarilla mientras la llevas puesta. Si tú y tu familia piensan quitarse las mascarillas y volver a utilizarlas a lo largo del día, lleven consigo bolsas limpias que puedan cerrarse herméticamente para guardarlas.

Utilicen una bolsa para cada mascarilla. Al meter o sacar la mascarilla de la bolsa, agárrenla por las tiras elásticas o los cordones, sin tocar la superficie de la mascarilla, a fin de evitar una posible contaminación.

Quitarse la mascarilla

  1. Lávate las manos antes de quitarte la mascarilla.
  2. Retírala utilizando las tiras elásticas o los cordones.
  3. Evita tocar la parte frontal de la mascarilla.
  4. Lávate las manos después de quitarte la mascarilla.

Las mascarillas de tela deberían lavarse después de cada uso y guardarse en una bolsa limpia. Las mascarillas médicas son de un solo uso y deben desecharse en una basura cerrada.

Errores que acortan la utilidad de una mascarilla

  • No te coloques la mascarilla debajo de la nariz.
  • No dejes la barbilla al descubierto.
  • No te coloques la mascarilla debajo de la barbilla.
  • No toques la mascarilla mientras la llevas puesta.
  • No utilices una mascarilla que te quede holgada.
  • No utilices una mascarilla que esté sucia, húmeda o presente desperfectos.

Virus en la mascarilla y riesgo de contagio

La dosis importa. El riesgo de infección aumenta con la dosis inhalada; reducirla, incluso parcialmente, disminuye el riesgo. Cuando ambas personas usan mascarilla, la reducción se multiplica, disminuyendo la exposición mucho más que si una sola persona la usara.

La transmisión aérea a través de aerosoles es el principal impulsor de la propagación de virus de transmisión respiratoria como el COVID-19, la influenza y el virus respiratorio sincitial. La mayor parte de la transmisión se produce a través de la inhalación de partículas finas de aerosol en lugar de gotitas “balísticas” más grandes.

Cada vez que las personas hablan, tosen o simplemente respiran, producen tanto gotas como aerosoles. Las gotas más grandes caen rápidamente, pero en general contienen menos virus. Mientras tanto, los aerosoles pueden permanecer suspendidos y dispersarse por la habitación, aumentando el riesgo de infección con el tiempo.

Los aerosoles respiratorios permanecen en una habitación durante horas, y es sólo cuestión de tiempo antes de que otras personas los respiren. Por eso, una mascarilla usada no debe considerarse el único elemento de protección.

Ventilación y filtración del aire

Mejorar la calidad del aire interior es una de las formas más efectivas de reducir las partículas virales en el aire. La ventilación introduce aire fresco, diluyendo la concentración de partículas virales.

Los dispositivos de filtración, como los purificadores de aire HEPA, capturan los aerosoles y reducen su presencia en el aire. Ninguna medida es infalible, pero la combinación de mascarillas, ventilación y filtración ofrece la mejor protección.

En habitaciones bien ventiladas o con sistemas eficaces de filtración de aire, la necesidad de usar mascarillas continuamente disminuye porque disminuye la prevalencia general de patógenos transmitidos por el aire.

En muchos ambientes interiores todavía faltan ventilación y filtración adecuadas. En estas condiciones, el uso de mascarillas es una forma sencilla de reducir el riesgo.

Cómo limpiar las superficies y los objetos

El virus de la COVID-19 se transmite principalmente a través de la exposición a gotitas y aerosoles en el aire infectados con el virus. Aunque es posible contagiarse de COVID al tocar una superficie contaminada, esto es muy poco común.

Sin embargo, se recomienda limpiar y desinfectar las superficies en el hogar, especialmente si alguien ha dado positivo al virus. Esta acción por sí sola puede ayudar a reducir la propagación de la infección.

La Environmental Protection Agency dice que, si utilizas prácticas de limpieza normales con agua y jabón, no solo eliminas la suciedad y los gérmenes, sino que también reduces la propagación de la COVID.

Si usas un desinfectante, asegúrate de que esté en la lista de productos aprobados por la EPA para combatir la COVID.

  • Limpia con regularidad las superficies que se tocan con frecuencia, como pomos y manijas, mesas, encimeras e interruptores de luz.
  • Limpia cualquier superficie de tu hogar cuando esté visiblemente sucia.
  • Asegúrate de usar un producto de limpieza adecuado para el tipo de superficie.
  • Sigue las instrucciones del producto.
  • Usa guantes al desinfectar y limpiar.
  • Asegúrate de tener buena ventilación mientras usas el desinfectante.
  • Lávate las manos después de quitarte los guantes.

Si vives con alguien que tiene COVID o has tenido un visitante con un resultado positivo en tu hogar en las últimas 24 horas, desinfecta tu casa además de hacer la limpieza regular. Esto ayudará a eliminar los gérmenes que sigan presentes y reducirá las probabilidades de que el virus se propague.

Usa una mascarilla mientras limpias y desinfectas. Retrasa la limpieza el mayor tiempo posible. Si puedes esperar 24 horas antes de limpiar esa área, no es necesario desinfectarla también.

Qué hacer si una mascarilla entra en contacto con una persona infectada

Si una mascarilla desechable ha estado en contacto cercano con una persona infectada, debe desecharse. No conviene intentar prolongar su uso, especialmente si se ha humedecido, ensuciado o manipulado con frecuencia.

Las mascarillas de tela deben lavarse después de cada uso. Después de lavarlas, deja que se sequen por completo antes de volver a utilizarlas.

Los respiradores reutilizables sólo deben reutilizarse dentro de las condiciones autorizadas por el fabricante. Deben conservar su integridad física, su forma y la elasticidad de las tiras.

La mascarilla debe cambiarse si se ensucia o se humedece. No te la pongas si está sucia o presenta algún desperfecto.

Uso de mascarilla después de una infección o una exposición

Las personas con COVID-19 deben aislarse por 5 días y, si están asintomáticas o sus síntomas están desapareciendo, sin tener fiebre por 24 horas, continuar después usando mascarilla por 5 días cuando estén cerca de otras personas para minimizar el riesgo de infectarlas.

La razón del cambio es la demostración científica de que la mayoría de las transmisiones del SARS-CoV-2 ocurren en los primeros días de la enfermedad, por lo general en el primero y segundo día antes del comienzo de los síntomas, y en los 2 a 3 días posteriores.

El aislamiento se refiere al comportamiento después de que se confirme la infección. El aislamiento por 5 días seguido del uso de una mascarilla bien ajustada minimizará el riesgo de propagación del virus a otras personas.

La cuarentena se refiere al tiempo que sigue a la exposición al virus o al contacto cercano con alguien que se sepa que tiene COVID-19. Para todos aquellos expuestos, la mejor práctica también incluiría una prueba de detección del SARS-CoV-2 realizada el día 5 después de la exposición.

Si se presentan síntomas, las personas deben ponerse en cuarentena inmediatamente hasta que un resultado negativo de la prueba confirme que no tienen síntomas atribuibles al COVID-19.

Por qué las mascarillas siguen siendo útiles

Las mascarillas reducen la posibilidad de propagar el virus, especialmente en interiores. No se trata sólo de tu salud personal, sino de proteger a la comunidad en general: amigos, familiares y extraños por igual.

Otra consideración crucial es el riesgo de COVID persistente, que puede afectar a personas de cualquier edad o estado de salud. Incluso si una infección inicial parece leve, un número significativo de personas desarrolla síntomas a largo plazo que pueden afectar su vida diaria durante meses, o incluso más.

La vacuna es como un cinturón de seguridad, que controla los daños en el peor de los casos; la mascarilla respiratoria es como una conducción cuidadosa que, en primer lugar, evita un accidente. Las mascarillas son la primera capa de protección, mientras que las vacunas son la última.

La inmunidad adquirida por vacuna disminuye más rápidamente en la era de las variantes de Ómicron y no previene de manera confiable la transmisión futura. Al usar una mascarilla, te proteges a ti mismo y a los demás de manera confiable, incluso en casos de infección asintomática, reduciendo así el riesgo de COVID persistente y protegiendo a quienes no pueden vacunarse.

La Organización Mundial de la Salud declaró terminada la fase de emergencia, pero eso no significa que la pandemia en sí haya terminado. El COVID-19 no es un simple resfriado: es una infección vascular y multisistémica que sigue causando una cantidad considerable de enfermedad y muertes, y una proporción significativa desarrolla COVID persistente.

Siguen apareciendo nuevas variantes, y el virus continúa causando enfermedades y muertes significativas en todo el mundo, aunque las hospitalizaciones no estén en el nivel máximo que alcanzaron antes.

Decidir si usar una mascarilla respiratoria bien ajustada, como una N95 o FFP2 o superior, en interiores se trata de limitar la propagación de un virus que no ha desaparecido. El hecho de que haya pasado la fase de emergencia no significa que el riesgo haya desaparecido.

Tipos de mascarillas y nivel de ajuste

¿Cómo ponerse la mascarilla? QUIRÚRGICA, FFP2 y FFP3 | Cabildo de Lanzarote

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