La depuración de una piscina puede realizarse mediante cloración salina o mediante la adición directa de cloro químico. La principal diferencia es que el sistema de sal produce cloro automáticamente a partir del agua salada mediante electrólisis, mientras que el sistema tradicional requiere añadir tabletas, gránulos o cloro líquido con regularidad.
La cloración salina no elimina el cloro del proceso de desinfección: las piscinas de sal siguen siendo piscinas de cloro, solo que generan el desinfectante de forma controlada a partir de sal disuelta en el agua. La elección depende del presupuesto inicial, el nivel de automatización deseado, la frecuencia de uso de la piscina y la disposición para realizar tareas de mantenimiento.
Qué es la depuración de una piscina
La depuración es el conjunto de procesos destinados a mantener el agua limpia, transparente y segura para el baño. El sistema combina la circulación del agua mediante una bomba, la retención de partículas en un filtro y la desinfección frente a bacterias, algas, hongos y otros microorganismos.
La bomba impulsa el agua hacia el filtro y, en el caso de la cloración salina, también hacia la célula electrolítica. El agua vuelve después a la piscina a través del circuito de retorno, completando un ciclo continuo de filtración y desinfección.
Depuración con cloración salina
La cloración salina es un método de tratamiento de piscinas mediante el cual los cloruros presentes en el agua se convierten en cloro como resultado de un proceso electrolítico. Es decir, obtenemos el cloro directamente del agua.
En un sistema de cloración salina, el agua de la piscina se mezcla con sal en concentraciones bajas, alrededor de 6 gramos de sal por litro de agua. Posteriormente, esta agua salina pasa por un dispositivo llamado clorador salino, donde unos electrodos generan una corriente eléctrica que descompone la sal en sodio y cloro libre (Cl₂).
El clorador salino es el dispositivo clave para llevar a cabo el procedimiento de desinfección de una piscina con agua salada. Este proceso es cíclico, natural y saludable para los bañistas y el entorno de la instalación.
El aparato se coloca en el sistema de depuración para convertir el agua salada en hipoclorito sódico tras pasar por la célula y los electrodos del clorador salino. Esta sustancia desinfectante se disuelve en el agua con el fin de acabar con los microorganismos presentes en la misma. Finalmente, el hipoclorito sódico se transforma de nuevo en sal.
Cómo funciona la electrólisis salina
Se diluye una pequeña cantidad de sal dentro del agua de la piscina al instalar el clorador salino. Se hace pasar esta agua, ligeramente salada, por unas láminas de titanio, que son los electrodos previamente intercalados en las tuberías de retorno del sistema de depuración de la piscina.
Cuando el agua salada pasa por los electrodos, la sal, que es cloruro sódico, se convierte en un desinfectante activo, el hipoclorito sódico, que destruye algas, bacterias y hongos. Este desinfectante se reconvierte en sal, volviendo de esta forma a renovarse el ciclo sin que se produzcan pérdidas de este elemento natural.
El cloro obtenido en forma de gas se combina posteriormente con el agua para convertirse en el agente desinfectante que mantiene la piscina en condiciones adecuadas. El cloro generado oxida las impurezas, elimina bacterias y algas y mantiene el agua limpia.

Cuánta sal necesita una piscina
La cloración salina consiste en introducir sal a la piscina para conseguir una concentración aproximada de 3000 ppm. En otros sistemas, la concentración recomendada se sitúa alrededor de 5 o 6 gramos de sal por litro de agua, aunque siempre debe seguirse el manual de instrucciones del clorador salino.
Generalmente, la cantidad de sal necesaria es baja en comparación con el agua del mar, con una concentración de unos 6 gramos de sal por litro de agua. Aproximadamente 6 kilos de sal por cada metro cúbico de agua.
Una piscina de agua salada contiene solo alrededor de una décima parte del nivel de sal del océano. Esta concentración es suficiente para mantener la piscina libre de algas y bacterias sin que el agua tenga la misma salinidad que el mar.
Proceso inicial de puesta en marcha
Antes de añadir la sal, se debe comprobar y regular el pH del agua. El tratamiento del agua mediante clorador salino depende del ajuste del pH. Si no está bien equilibrado, el clorador salino no actuará correctamente.
Si el índice de la probeta da un resultado superior a 7,2, habrá que añadir reductor de pH al agua. Si el índice está por debajo de 7,0, se añadirá aumentador de pH.
- Una vez regulado el pH del agua, se deben echar los sacos de sal al agua de la piscina, rajando primero las bolsas de plástico.
- Después de 24 horas, y una vez que las bolsas de plástico hayan subido a la superficie del agua, se debe remover la sal depositada en el fondo con la ayuda de una escoba y dejar reposar el agua 4 horas más.
- Una vez que la sal esté totalmente diluida, se enciende el clorador salino, se regula el nivel de producción medio y se enciende la depuradora.
- La depuradora debe actuar durante 6 horas para producir la electrólisis.
- Transcurrido ese tiempo, se realiza una prueba del nivel de cloración salina con las tiras reactivas correspondientes.
Si el nivel de cloración salina indica 1,5 PPM, el equilibrio de cloración salina será perfecto. Si el índice es inferior a 1,5 PPM, la depuradora y el clorador salino tendrán que actuar más horas o habrá que aumentar la regulación de producción del clorador.
En caso de que el nivel sea superior a 1,5 PPM, se debe bajar la producción del clorador. Se trata de encontrar el equilibrio entre las horas de funcionamiento de la depuradora y la regulación de producción del clorador.
Depuración mediante cloro químico
Si se desea tratar el agua de la piscina con cloro, la tarea principal consiste en comprar tabletas de cloro en una tienda especializada y agregarlas al sistema de filtrado o al agua según las indicaciones del producto.
El cloro es extremadamente poderoso: mata el moho y las bacterias más rápido que la sal en una piscina de agua salada. El agua puede mantenerse clara, limpia y segura para nadar si se conserva una concentración adecuada de desinfectante.
La inversión inicial de un tratamiento con cloro es menos costosa. Además, las piscinas de cloro consumen menos electricidad porque no necesitan un generador de cloro salino.
Cómo se mantiene una piscina de cloro
Se debe agregar cloro a la piscina con regularidad, especialmente en verano, cuando las temperaturas aumentan y las bacterias proliferan rápidamente. El mantenimiento requiere controlar los parámetros del agua y añadir la cantidad necesaria de producto para mantener la desinfección.
El mantenimiento del cloro requiere más trabajo y el coste es mayor con el tiempo porque hay que comprar y agregar tabletas al agua con regularidad para mantener el pH y el nivel de desinfectante.
El cloro debe usarse y almacenarse con cuidado y no debe ser accesible para niños y mascotas. Los productos deben manipularse siguiendo las indicaciones de seguridad correspondientes.
Comparación entre sal y cloro
| Característica | Cloración salina | Cloro químico |
|---|---|---|
| Producción del desinfectante | El clorador genera cloro mediante electrólisis de la sal. | El usuario añade tabletas, gránulos o cloro líquido. |
| Inversión inicial | Más alta por la compra e instalación del generador de agua salada. | Menos costosa. |
| Mantenimiento habitual | Más automatizado, aunque requiere controlar pH, sal, filtros y célula. | Requiere añadir cloro con regularidad y controlar los parámetros. |
| Olor | El olor suele ser menos intenso cuando la dosificación es adecuada. | Puede producir un olor fuerte si existe exceso de cloro o desequilibrio del agua. |
| Piel y ojos | El agua salina es más suave y suele resultar menos irritante. | Puede provocar irritación ocular, sequedad o molestias en la piel. |
| Consumo eléctrico | Necesita energía para la célula electrolítica y la depuradora. | El consumo eléctrico suele ser menor. |
| Productos químicos | Reduce la necesidad de añadir cloro directamente, aunque no elimina todos los productos de mantenimiento. | Necesita adquirir y almacenar productos desinfectantes. |
| Corrosión | La sal puede dañar algunos metales y materiales sensibles. | No presenta el mismo problema específico relacionado con la salinidad. |
Ventajas de la cloración salina
Producción automática de cloro
La principal ventaja de la cloración salina es que produce cloro de manera constante y automática, evitando la necesidad de dosificarlo manualmente. El aparato dosifica el cloro de manera precisa y mantiene un nivel adecuado de desinfección sin excesos.
En los sistemas tradicionales, muchas veces se añadía demasiado cloro, provocando un fuerte olor y reacciones adversas en la piel o los ojos. La cloración salina evita en buena medida este problema cuando el sistema está correctamente ajustado.
Menor uso de productos químicos
Uno de los mayores beneficios de este sistema es la reducción en el uso de productos químicos. Al generar cloro automáticamente a partir de la sal disuelta en el agua, no es necesario añadir grandes cantidades de cloro en forma líquida o en pastillas, como sucede en las piscinas tradicionales.
Esto también reduce los residuos químicos que a menudo se asocian con las piscinas de cloro. El sistema utiliza agua, sal y energía eléctrica para producir el desinfectante durante el funcionamiento de la depuradora.
Mayor comodidad
Los electrolizadores funcionan mediante una bomba con temporizador. Así, todo se puede configurar automáticamente para asegurar una buena filtración diaria.
La sencillez y comodidad con la que se desarrolla todo el proceso reduce la implicación directa y constante de las personas en la desinfección. No es necesario añadir sal continuamente, sino solo cuando sea necesario.
Agua más suave
La sal no pica los ojos y es más suave para la piel y el cabello. Esto es especialmente beneficioso si hay niños pequeños.
El agua tratada con sal es más suave, menos irritante para la piel o los ojos y produce menos sequedad en la piel. Sin embargo, algunas personas pueden notar un sabor salado que recuerda al agua de mar.
El cloro también puede decolorar el cabello si no se enjuaga adecuadamente. La sal es menos agresiva que el cloro para los trajes de baño y otros utensilios de piscina, por lo que los colores se deterioran menos.
Menor olor a cloro
Con la cloración salina, al no haber un exceso de cloro en el agua, se reduce el característico y molesto olor a cloro, lo que hace que el ambiente de la piscina sea mucho más agradable.
La reducción del olor depende de que el sistema produzca una cantidad adecuada de desinfectante y de que el pH se mantenga dentro del rango necesario.
Ahorro a largo plazo
La sal es generalmente más barata de comprar y solo requiere un mantenimiento mínimo. Por tanto, los productos de mantenimiento pueden ser menos costosos.
El clorador salino supone un ahorro económico a largo plazo, tanto en el mantenimiento como en los gastos habituales de una piscina, puesto que reduce la necesidad de adquirir productos químicos para desinfectar el agua.
El coste inicial de una piscina de agua salada puede ser alto. Hay que invertir en un generador de agua salada, cuyo precio puede situarse entre 500 y 2000 euros. Una vez amortizada la inversión, el coste anual de mantenimiento puede ser menor.
Menor manipulación de productos
La cloración salina no requiere un espacio de almacenamiento para grandes cantidades de productos químicos ni la manipulación frecuente de los mismos por parte del propietario.
La sal no utiliza productos químicos añadidos para generar el desinfectante durante cada ciclo, aunque el agua salina sigue produciendo cloro mediante un proceso electroquímico.
Desventajas de la cloración salina
Mayor desembolso inicial
La principal desventaja es el coste inicial de la instalación. El sistema necesita un clorador salino, una célula electrolítica y, en algunos casos, elementos de control del pH y del cloro.
El coste inicial puede ser alto, aunque la inversión puede compensarse con el menor gasto en productos y con la automatización del mantenimiento durante los años siguientes.
La sal es corrosiva
La sal es una sustancia corrosiva. Puede dañar una escalera de acero inoxidable, determinados anclajes o adoquines de piedra blanda.
La solución consiste en añadir ánodos de zinc a la piscina y sustituir los adoquines de piedra blanda por materiales que resistan el ataque corrosivo de la sal.
Cuando se utiliza un cobertor durante el invierno, la aleación del acero de los anclajes debe ser 316L para evitar su posible corrosión a causa de la sal.
Necesidad de controlar el pH
Uno de los aspectos más importantes es la necesidad de controlar el pH del agua. El cloro producido por la electrólisis es más efectivo dentro de un rango de pH específico, generalmente alrededor de 7,4.
El nivel de pH y cloro debe ser igual en una piscina de agua salada y en una piscina de cloro: un pH entre 7,4 y 7,6 y una medida de cloro de entre 1 ppm y 3 ppm.
Si el pH del agua no está bien regulado, el cloro no funcionará de manera eficiente. En algunos casos es necesario utilizar ácidos o bases para ajustar el pH, lo que implica un mantenimiento constante, al igual que en las piscinas con cloro tradicional.
No elimina todos los productos complementarios
Aunque la cloración salina genera cloro de manera automática, sigue siendo necesario utilizar ciertos productos adicionales para mantener el agua en perfectas condiciones.
Dependiendo de la ubicación y de las características del agua, puede ser necesario añadir floculantes, eliminadores de fosfato o algicidas, ya que la cloración salina no resuelve todos los problemas de manera definitiva.
Dependencia de la temperatura y de la calidad del agua
Se debe mantener el agua de la piscina por encima de los 15 ºC, ya que una temperatura inferior impide la producción adecuada de hipoclorito sódico.
La calidad del agua de llenado afecta directamente al rendimiento del sistema de cloración salina. En zonas donde el agua es naturalmente ácida o contiene altos niveles de fósforo, pueden aparecer problemas con algas y otros contaminantes a pesar de utilizar cloración salina.
Mantenimiento de una piscina de sal
Comprobación de los parámetros
La limpieza y el mantenimiento de una piscina de agua salada deben ser regulares para verificar que el agua es apta para los bañistas.
Es necesario comprobar los diferentes parámetros de la piscina. El pH debe mantenerse entre 7,4 y 7,6, mientras que la medida de cloro debe situarse entre 1 ppm y 3 ppm.
La alcalinidad total debe comprobarse al menos una vez al mes y mantenerse entre 120 y 150 mg/L, equivalentes a 120-150 PPM, para obtener un equilibrio correcto del agua.
Control del nivel de sal
La sal no desaparece ni se evapora del agua. Hay que gestionar la proporción de sal cuando el nivel del agua cambia debido a la lluvia, el sol o un desagüe.
Se debe controlar el nivel de sal de la piscina y añadir más sal o vaciar el vaso y volver a llenarlo con agua limpia en función de su estado inicial.
Aunque rara vez sufrirá alteraciones, una variación del nivel de sal podría provocar daños en el clorador salino. El nivel exacto debe comprobarse con tiras reactivas o con el sistema de medición indicado por el fabricante del equipo.
Limpieza de filtros y célula
Los filtros de la depuradora deben supervisarse cada semana. El filtro retiene las partículas y necesita mantenerse en condiciones adecuadas para que el circuito conserve un caudal correcto.
La sal acumulada en la célula del clorador salino debe limpiarse cada tres meses como mínimo. La frecuencia puede variar según la dureza del agua, el uso de la piscina y las indicaciones del equipo.
Los equipos de electrólisis salina pueden incorporar sistemas autolimpiables, detectores de burbuja y detectores de flujo. Los electrodos de alta calidad pueden tener una vida de 4000-7000 horas en condiciones normales.
Protección durante el invierno
Durante el invierno se debe proteger el agua con un cobertor para piscina. Los anclajes empleados para fijarlo deben ser adecuados para trabajar en un entorno salino.
La limpieza y el mantenimiento deben continuar aunque la piscina se utilice menos. Una revisión periódica permite comprobar el estado del agua, del circuito hidráulico, de la célula y de los elementos metálicos.
La bomba de filtración y la depuradora salina
La eficiencia del sistema no depende solo del equipo de desinfección: la bomba de filtración también debe estar correctamente dimensionada. No se trata solo de mover agua, sino de moverla de forma adecuada para que la filtración y la electrólisis trabajen de manera coordinada.
El corazón de los cloradores salinos para piscinas es la célula electrolítica. Para que el proceso de transformación de la sal en cloro natural sea eficiente, la célula necesita un flujo de agua constante y bien calibrado.
Riesgos de un caudal insuficiente
Si el agua circula demasiado despacio, el cloro producido se acumula excesivamente dentro de la célula. Esto genera un aumento de temperatura que puede degradar los recubrimientos de titanio y reducir drásticamente su vida útil.
Riesgos de un caudal excesivo
Si el agua pasa a una velocidad muy alta, la eficiencia de los sensores de lectura, como los de pH o RedOx, puede verse comprometida, ya que no tienen tiempo de contacto suficiente para ofrecer un dato preciso.
Una bomba sobredimensionada puede ser contraproducente. Si la bomba es demasiado potente para el filtro, el agua entrará con tanta fuerza que desplazará la arena o el vidrio, creando canales preferentes.
El resultado es que el agua pasa de largo sin ser filtrada adecuadamente y vuelve a la piscina con impurezas. Para que la depuradora salina trabaje en un entorno óptimo, la presión debe mantenerse en la zona verde del manómetro.
Bomba de velocidad variable
Para maximizar el rendimiento de una depuradora salina, una opción adecuada es una bomba de velocidad variable fabricada con componentes resistentes a la corrosión.
Este tipo de bomba permite flujos constantes y lentos que optimizan la producción de cloro en la célula de titanio, mejoran la calidad del filtrado y pueden reducir el consumo eléctrico hasta en un 80% frente a determinadas bombas tradicionales.
- Ahorro energético: al funcionar a bajas revoluciones durante periodos más largos, el consumo eléctrico puede ser menor que con una bomba de velocidad única.
- Calidad de filtración: cuando el agua atraviesa el medio filtrante, como arena o vidrio, de forma lenta, la retención de partículas pequeñas puede ser más efectiva.
- Producción estable de cloro: los flujos constantes favorecen el funcionamiento regular de la célula electrolítica.
- Menor desgaste: el funcionamiento progresivo puede reducir los cambios bruscos de presión y las exigencias sobre el circuito hidráulico.
Resistencia a la corrosión
Aunque la salinidad de una piscina tratada con electrólisis es baja, crea un entorno más exigente que el cloro químico tradicional. Por este motivo, no todas las bombas son compatibles con agua salada.
- El sello mecánico debe estar fabricado con materiales resistentes, como el acero inoxidable AISI 316.
- La bomba debe contar con una especificación explícita de compatibilidad con agua salada.
- La protección térmica avanzada ayuda a evitar sobrecalentamientos del motor durante los picos de trabajo en verano.
El filtro de la depuradora
El filtro es el elemento encargado de retener hojas, polvo, arena, restos orgánicos y otras partículas suspendidas. La filtración no sustituye a la desinfección, pero ambas operaciones son necesarias para conservar el agua en buenas condiciones.
Los filtros pueden utilizar arena u otros medios filtrantes. La arena filtrante es esencial para un proceso de depuración eficaz y duradero.
Una depuradora completa puede incluir una bomba de 0,75 HP, un filtro diseñado para proporcionar una filtración óptima, válvulas para controlar el circuito hidráulico, arena filtrante y un programador automático.
Los kits de depuración pueden incorporar una válvula de seis vías, un prefiltro, un programador automático con ciclos de 1 a 12 horas y una pantalla digital. La compatibilidad de las conexiones y el diámetro de las mangueras deben comprobarse antes de la instalación.
Cloración salina y piscinas naturales
Las piscinas de sal no son piscinas naturales. Las piscinas de sal son piscinas de cloro, ya que utilizan un proceso químico para generar cloro a partir de la sal, mientras que las piscinas naturales se depuran mediante plantas y sin productos químicos.
Aunque el sistema de cloración salina permite un mejor control sobre la dosificación del cloro, no es un proceso de depuración natural. La diferencia principal está en que la piscina natural utiliza procesos biológicos, mientras que la piscina salina utiliza electrólisis para producir un desinfectante.
Qué sistema elegir
La cloración salina puede ser adecuada para quienes buscan una piscina con producción automática de cloro, menor manipulación de productos, un mantenimiento más cómodo y un agua generalmente más suave para la piel y los ojos.
El sistema tradicional de cloro puede ser más conveniente cuando se desea reducir la inversión inicial, se dispone de tiempo para controlar y dosificar el producto y no se quiere instalar un generador de agua salada.
En ambos casos, la depuradora debe funcionar correctamente, el filtro debe mantenerse limpio y los parámetros del agua deben comprobarse con regularidad. La cloración salina reduce la dosificación manual, pero no elimina el mantenimiento de la piscina.
La combinación de una bomba bien calibrada, un filtro adecuado, un clorador salino correctamente dimensionado y un control periódico del pH permite mantener el agua clara, desinfectada y segura para el baño.
tags: #depuracion #piscina #sal #y #cloro
Publicaciones populares:
- Principios de operación de una ultrafiltración
- Cómo mantener limpio el filtro del Polti Forzaspira
- Guía rápida de la mascarilla con nebulizador y su utilidad
- Guía para cambiar el filtro del aire Mitsubishi
- Guía sobre el uso y la sustitución de filtros de fuente
