Cómo depurar el cuerpo con ajo: propiedades, formas de consumo y precauciones

El ajo (Allium sativum), originario de Asia y fundamental en la dieta mediterránea, es un ingrediente indispensable tanto en la cocina como en la medicina tradicional.

Desde hace más de 6.000 años, se ha utilizado como condimento y remedio natural gracias a sus propiedades culinarias y terapéuticas, admiradas por culturas antiguas como la egipcia y la griega.

Después de los excesos navideños, nuestro cuerpo necesita descansar. Jamón, bombones, marisco, champagne, entrantes… casi nos cansamos solo de escribirlo.

Por eso, hemos decidido recurrir al ajo ecológico para aprovechar sus efectos beneficiosos y conseguir re-equilibrar el organismo.

¿Qué significa depurar el cuerpo con ajo?

En cuanto a los tóxicos del organismo: el consumo de ajo es capaz de limpiar de toxinas a nuestro cuerpo.

El ajo desintoxica el organismo a través de sus efectos antioxidantes.

El sistema inmunitario es la parte más importante del cuerpo humano.

En cuanto al sistema inmune: el consumo de ajo estimula el sistema inmunitario.

Al ajo se le conoce en diversos estudios por ser reconocido como un potente antivírico (es decir, destruye a los virus) y antibacterial (destruye bacterias).

Sin embargo, la expresión «depurar el cuerpo» no debe entenderse como una limpieza milagrosa ni como un sustituto de las funciones normales del hígado, los riñones, el aparato digestivo y otros órganos. El ajo puede formar parte de una alimentación saludable, pero no reemplaza una evaluación médica ni un tratamiento indicado.

Composición y compuestos activos del ajo

El ajo pertenece a la familia de las liliáceas, como la cebolla.

Aunque se emplea en pequeñas cantidades, el ajo destaca por su aporte en antioxidantes y compuestos bioactivos ricos en azufre, como la alicina, que se forma a partir de la aliína cuando el ajo es picado o triturado.

La alicina y sus derivados tienen propiedades antimicrobianas, antioxidantes y anticancerígenas.

Los compuestos azufrados del ajo tienen acción antiinflamatoria, ayudando a reducir la respuesta exagerada del organismo frente a ciertas enfermedades, aliviar el dolor y disminuir la inflamación.

El ajo no solo es un pilar de la cocina mundial, sino una joya para la salud, con innumerables propiedades terapéuticas respaldadas por la investigación científica.

Bulbo de ajo y compuestos activos

Posibles beneficios del ajo para la salud

Defensas y respuesta inmunitaria

Después de comer la rebanada de pan con ajo, se observó una activación en los genes relacionados con la inmunidad, la apoptosis (proceso por el cual el cuerpo elimina las células anormales) y el metabolismo de xenobióticos (proceso por el cual el cuerpo procesa sustancias que no se encuentran de forma natural en el organismo).

En este ensayo controlado aleatorio, publicado en un número de 2015 de la revista The Journal of Nutrition, se examinaron los glóbulos rojos de los participantes tras consumir una rebanada de pan con mantequilla y 5 gramos de ajo crudo machacado.

Estos resultados describen cambios observados en un estudio concreto y no significan que el ajo pueda prevenir o curar por sí solo las infecciones.

Salud cardiovascular

Según comenta Ward, el consumo regular de ajo ayuda a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares al disminuir la cantidad total de colesterol y LDL (lipoproteína de baja intensidad), que puede acumularse en las arterias y obstruir el flujo de sangre al corazón.

En un metaanálisis de 2018 se observó que el ajo tiene propiedades antihiperlipidémicas, es decir, que ayuda a reducir los lípidos o partículas de grasa en la sangre.

Ward explica que el ajo consigue todo esto sin reducir el HDL (lipoproteína de alta densidad), el tipo de colesterol que protege contra las enfermedades cardiovasculares.

Salud cardiovascular: Estudios recientes han demostrado que el consumo habitual de vegetales allium (ajo y cebolla) está asociado con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares (reducción del 64 % en incidencia), hipertensión (26 % menos incidencia) y enfermedad renal crónica (32 % menos incidencia).

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de morbilidad y mortalidad después de los 40 años en todo el mundo.

Estas asociaciones no permiten afirmar que el ajo sustituya a los medicamentos, la actividad física, el control de la presión arterial o la atención médica.

Colesterol y grasas en la sangre

En otro estudio, publicado en un número de 2018 de la revista The Journal of Dietary Supplements, se pidió a los participantes que comiesen 100 miligramos de ajo por kilogramo de peso corporal dos veces al día.

Esta cantidad pertenece a las condiciones de un estudio y no debe convertirse automáticamente en una pauta de consumo para la población general.

Propiedades antioxidantes

El ajo cuenta con varias propiedades beneficiosas para nuestra piel: antioxidantes, antiinflamatorias, antibacterianas, antifúngicas, antivirales y antisépticas.

El ajo desintoxica el organismo a través de sus efectos antioxidantes.

Los antioxidantes ayudan a proteger las células frente al daño oxidativo, pero no eliminan de forma directa todos los tóxicos del organismo ni compensan una alimentación desequilibrada.

Inflamación y artritis

Tomemos por ejemplo un estudio publicado en un número de 2020 de la revista Phytotherapy Research, en el que participaron 70 mujeres con artritis reumatoide.

A un grupo de mujeres se le pidió que tomasen 1000 miligramos de un suplemento de ajo al día durante ocho semanas, mientras que al otro grupo se le dio placebo.

Los resultados de un suplemento concreto y de un periodo determinado no permiten recomendar esa dosis a todas las personas.

Cáncer

Se ha demostrado que el ajo es un alimento que conviene tener presente en la cocina gracias a sus propiedades terapéuticas, como ayudar a reducir el riesgo de cáncer, prevenir enfermedades del corazón o aumentar la esperanza de vida.

Otros estudios sugieren que el ajo no solo previene el cáncer colorrectal.

Por ejemplo, en una revisión publicada en un número de 2020 de la revista Antioxidants se descubrió un vínculo entre el consumo de ajo y una reducción del cáncer de próstata, esófago, laringe, boca, ovario y células renales.

Es más, se ha demostrado que el ajo incluso mitiga los efectos del cáncer de estómago.

Propiedades antimicrobianas y anticancerígenas: El ajo, y en especial el extracto de ajo envejecido, ha mostrado efectos supresores de tumores, incluyendo el cáncer de páncreas.

El cáncer se desarrolla de forma diferente y afecta a muchas partes del cuerpo.

El cáncer afecta a millones de personas cada año.

La relación entre el consumo de ajo y el riesgo de cáncer no significa que el ajo prevenga, trate o cure el cáncer por sí solo. Los pacientes deben seguir las indicaciones de su equipo médico.

Esperanza de vida

De acuerdo con un estudio publicado en un número de 2019 de la revista Nutrients, en el que participaron más de 27 400 personas mayores con una edad promedio de 92 años, se observó una relación entre el consumo frecuente de ajo crudo y una mayor esperanza de vida.

De hecho, el riesgo de mortalidad por cualquier causa de los adultos que consumían ajo más de cinco veces a la semana se redujo en un 11 % en comparación con aquellos que consumían ajo menos de una vez por semana.

Se trata de una relación observada en una población concreta y no de una garantía individual de prolongar la vida.

Salud renal y metabólica

El ajo puede integrarse en una alimentación variada que favorezca la salud cardiovascular, metabólica y renal.

El ajo no sustituye el control médico de la diabetes, la hipertensión, la enfermedad renal crónica ni otras afecciones.

Los riñones forman parte del sistema urinario y son uno de los órganos más vitales del cuerpo.

Salud mental

Impacto en la salud mental: Estudios sugieren que el consumo moderado de ajo crudo podría reducir el riesgo de síntomas depresivos, especialmente en mujeres.

La ausencia de problemas de salud mental no indica necesariamente una buena salud mental.

El consumo de ajo no reemplaza la atención psicológica o psiquiátrica cuando existen síntomas persistentes.

La mejor forma de consumir el ajo

¿Cuál es la mejor forma de consumir el ajo para aprovechar todos sus beneficios?

Tanto Ward como Blatner hacen hincapié en que el ajo crudo retiene mejor sus propiedades nutricionales.

Según explica Blatner, el ajo crudo que se ha dejado reposar unos minutos después de picarse o machacarse es la versión con más antioxidantes.

La razón está en que machacar el ajo crudo activa muchos de sus fitoquímicos saludables, como la alicina.

Para aprovechar al máximo sus propiedades, se recomienda consumir el ajo crudo o ligeramente cocido, ya que el calor prolongado puede reducir su contenido de alicina.

Ward, por su parte, desaconseja freír el ajo.

Un poco de ajo basta para dar mucho sabor a las comidas.

La forma más común de usar el ajo es como condimento en platillos cocidos, salteados o al horno, para realzar el sabor de carnes, salsas, ensaladas y pastas.

Blatner explica que también se puede añadir ajo crudo a los batidos.

Para cubrirlo, Blatner recomienda añadir ingredientes ácidos, como el limón; intensos, como el jengibre o la menta; o dulces, como la piña.

Formas prácticas de incorporarlo a la alimentación

  • Añadir ajo picado o machacado a ensaladas, salsas y pastas.
  • Utilizarlo en carnes, verduras y otros platillos cocidos.
  • Consumirlo crudo o ligeramente cocido cuando se desee conservar mejor la alicina.
  • Dejar reposar unos minutos el ajo después de picarlo o machacarlo.
  • Combinar el ajo crudo con limón, jengibre, menta o piña cuando se incorpore a un batido.

Preparaciones caseras con ajo

Agua de ajo

  1. Hervir el agua en una tetera o cacerola y, a continuación, añadir el ajo picado o machacado.
  2. Machacar el diente de ajo y colocarlo en un vaso con agua. Tapar y dejar reposar toda la noche o, al menos, durante 8 horas.

El consumo de ajo es seguro para la mayoría de las personas.

Estas preparaciones pueden resultar desagradables para algunas personas y no son necesarias para obtener los beneficios culinarios del ajo.

Batido con ajo

  1. Licuar todos los ingredientes en la licuadora o procesador hasta obtener una mezcla cremosa.

Blatner explica que también se puede añadir ajo crudo a los batidos.

Para cubrirlo, Blatner recomienda añadir ingredientes ácidos, como el limón; intensos, como el jengibre o la menta; o dulces, como la piña.

Cura tibetana con ajo y aguardiente

Ya te describimos los beneficios del ajo pero, ¿cómo incluir el ajo en nuestro día a día para obtener éstos beneficios?

Pues existe una antigua cura tibetana ue te servirá para empezar a incluir el ajo como remedio.

Mezcla el ajo picado y el ¼ de litro de aguardiente.

Déjalo 10 días en la nevera reposando.

Tras 10 días filtra el líquido y guárdalo.

¿Cómo consumirlo?

Tomarás el número que indique la tabla en gotas en el desayuno, el almuerzo y la cena respectivamente.

Fíjate que al llegar al día 13 tienes que tomar 25 gotas tanto en el desayuno, almuerzo y cena, y continuarás tomando las mismas 25 gotas en las 3 comidas hasta que se acabe la preparación que realizaste (aproximadamente dura 2 o 3 meses).

Esta es una forma cómoda y sencilla de obtener todos los beneficios de ajo y mantenernos saludables.

Sin embargo, una preparación con aguardiente aporta alcohol y no debe considerarse una limpieza obligatoria ni un tratamiento médico. Las personas embarazadas, quienes amamantan, los menores y quienes tengan enfermedades hepáticas o tomen medicamentos deben evitar este tipo de preparados sin consultar previamente a un profesional sanitario.

¿El ajo en ayunas depura mejor?

Consumir un solo diente de ajo en ayunas por la mañana, ya sea por sí solo, o con agua de limón y miel puede ser muy beneficioso para la salud de la piel.

Introduciéndose en la dieta diaria, el ajo también puede ayudar a que la piel esté radiante y sana.

No hay una necesidad demostrada de consumirlo en ayunas para aprovechar sus propiedades.

Si provoca ardor, náuseas, dolor abdominal u otras molestias, puede tomarse con alimentos o suspenderse.

Ajo y cuidado de la piel

¿Te has preguntado alguna vez si el ajo sirve para algo más que para comer?

De la mesa a tu tocador, el ajo se cuela cada vez más en las rutinas de belleza de muchas personas debido a sus amplios beneficios.

En primer lugar, Gracias a su perfil nutricional, el ajo cuenta con varias propiedades beneficiosas para nuestra piel: antioxidantes, antiinflamatorias, antibacterianas, antifúngicas, antivirales y antisépticas.

Las propiedades antibacterianas y antisépticas del ajo lo convierten en un ingrediente excelente para tratar los granos y el acné.

Aplicado tópicamente, mata las bacterias asentadas en el interior de los poros y ayuda a minimizar la inflamación.

Precauciones antes de aplicarlo en la piel

Realiza una prueba previa en tu piel.

Antes de utilizar un ingrediente por primera vez, se recomienda aplicarlo en otra zona del cuerpo con menos sensibilidad que el rostro, por ejemplo, el antebrazo, para comprobar que no se tiene una reacción alérgica al mismo.

No abuses de su aplicación.

Ni en cantidad ni en frecuencia de uso.

Tu seguridad es lo más importante.

El ajo puede tratar y mejorar algunas condiciones de la piel, pero si presentas un problema persistente en tu piel, la mejor recomendación es acudir a tu médico.

El consumo de ajo crudo posee grandes propiedades para la salud y, potencialmente, para la piel.

Sin embargo, todavía no hay suficiente investigación sobre sus distintos beneficios de uso tópico.

Aplicación localizada para granos

Con unos 3-4 dientes de ajo, machácalos hasta crear un puré, y déjalo reposar unos 5 minutos.

Una vez hecho esto, añade una cucharada de agua a la mezcla para diluirla un poco, y después de mezclarlo todo, aplica la mezcla directamente en los granitos, y déjalo actuar por unos 5 minutos.

No apliques mucha cantidad.

Después, retirar con agua templada.

Si tu piel es sensible, utiliza 2 dientes de ajo, y añade más agua a la mezcla para ayudar a diluirlo.

Ajo con vinagre de manzana

Un poco más intensa es la acción del ajo con vinagre de manzana.

Pela y machaca 4 dientes de ajo y déjalos reposar por 10 minutos.

Más tarde, añade a la mezcla una cuchara de vinagre de manzana y otra de agua templada para diluir la mezcla.

Mezclar muy bien hasta que quede una pasta uniforme.

Con la ayuda de una gasa o bastoncillo, aplicar suavemente en las espinillas.

El ajo y el vinagre pueden irritar o quemar la piel, por lo que no deben aplicarse sobre heridas, mucosas, piel inflamada o zonas recién depiladas.

Mascarilla con yogur o avena

Si prefieres hacer una mascarilla para toda la cara, es preferible que el ajo se mezcle con otros ingredientes naturales que potencien su eficacia.

Una de las opciones es la mascarilla con yogurt o avena.

Pela y machaca 4 dientes de ajo.

Déjalo reposar unos 5 minutos, y, añade una o dos cucharas de yogurt o avena.

Si utilizas avena, añade otra cucharada de agua templada para ayudar a diluirla.

Antes de aplicar cualquier preparación en todo el rostro, conviene realizar una prueba en una zona pequeña y suspenderla ante ardor intenso, enrojecimiento, ampollas o hinchazón.

Envejecimiento de la piel

El envejecimiento prematuro de la piel es un problema al que se enfrenta la mayoría de la gente.

La exposición a los rayos UV, la contaminación y los estilos de vida poco saludables contribuyen a potenciar los daños que dan lugar a signos de envejecimiento en nuestra piel.

El azufre que contiene ajo aumenta la producción de colágeno, proteína estructural de la piel, que con la edad se va perdiendo en la piel, produciendo flacidez y arrugas.

La alimentación influye en la apariencia de la piel, pero el ajo no sustituye la protección solar, la hidratación ni la atención dermatológica.

Ajo fresco, ajo ecológico y suplementos

El ajo ecológico se cultiva de forma absolutamente natural, evitando el uso de funguicidas y pesticidas.

Cada año, entre los meses de junio y agosto, el ajo ecológico se recoge, se procesa y se envasa en distintos formatos y variedades.

La rentabilidad por hectárea es inferior a la del ajo habitual, ya que requiere de más cuidados para su crecimiento y no genera tanta producción.

Esta especia también se encuentra disponible en suplementos, como cápsulas o extracto envejecido, con dosis que pueden variar entre 300 y 600 mg al día, según la concentración del producto y la indicación del fitoterapeuta.

Los suplementos no son equivalentes al ajo fresco: pueden variar en concentración, composición y tolerancia.

La elección entre ajo fresco, ajo ecológico o suplemento depende de la finalidad, la alimentación, la tolerancia individual y las indicaciones de un profesional.

Cómo conservar el ajo

¿Cómo se debe conservar el ajo?

En primer lugar, hay que evitar meter el ajo en la nevera.

De acuerdo con Ward, el ajo no lleva bien la humedad, ya que acelera su germinación.

Para aumentar su tiempo de conservación, debe guardarse entero (en dientes o cabezas) en un lugar oscuro y seco.

  • Conservarlo entero, en dientes o cabezas.
  • Elegir un lugar oscuro y seco.
  • Evitar la humedad.
  • No guardarlo en la nevera.

Precauciones y posibles efectos adversos

Aunque el ajo es un remedio natural seguro, su consumo excesivo puede causar molestias estomacales.

La sensación de ardor en el estómago se produce como resultado de una indigestión o intolerancia alimentaria.

También se desaconseja en personas con problemas de coagulación, hipertiroidismo o que tomen anticoagulantes.

El consumo de ajo es seguro para la mayoría de las personas.

El ajo puede causar mal aliento, irritación digestiva, acidez, náuseas o molestias abdominales, especialmente cuando se consume crudo o en grandes cantidades.

Las personas que toman anticoagulantes o antiagregantes deben consultar con su médico antes de utilizar suplementos de ajo.

Si se aproxima una intervención quirúrgica, es importante informar al equipo médico sobre el consumo de ajo y de suplementos.

Las personas con hipertiroidismo, enfermedades digestivas, trastornos de coagulación, enfermedad hepática o renal deben solicitar orientación individualizada.

El ajo aplicado directamente sobre la piel puede producir irritación, dermatitis de contacto o quemaduras.

No debe aplicarse sobre heridas, ojos, mucosas ni piel lesionada.

Ante dolor intenso, inflamación, dificultad respiratoria, sangrado anormal o una reacción cutánea importante, se debe buscar atención médica.

Quiénes deben consultar antes de utilizar ajo como remedio

  • Personas que toman anticoagulantes o antiagregantes.
  • Personas con problemas de coagulación.
  • Personas con hipertiroidismo.
  • Personas con enfermedad hepática o renal.
  • Personas con enfermedades gastrointestinales o intolerancia al ajo.
  • Personas embarazadas o en periodo de lactancia, especialmente antes de utilizar suplementos o preparados concentrados.
  • Personas que van a someterse a una intervención quirúrgica.
  • Personas que desean utilizar ajo sobre la piel o para tratar una lesión persistente.

El ajo dentro de un estilo de vida saludable

Dicen que somos lo que comemos.

'Una alimentación saludable conduce a una vida saludable'.

Los hábitos alimenticios saludables deben inculcarse desde la infancia.

Los estilos de vida están cambiando; los hábitos y el estrés constante afectan drásticamente la salud.

¿Anhelas una vida saludable?

El ajo puede aportar sabor y compuestos bioactivos a una dieta variada, pero sus posibles beneficios deben contemplarse junto con otros hábitos: consumir frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, mantener una actividad física adecuada, dormir bien y acudir a revisiones médicas.

Todos conocemos los beneficios de dormir bien.

La meditación es un conjunto de técnicas que, al practicarse, fomentan un estado de mayor consciencia y atención plena.

Mantener la motivación para hacer ejercicio mientras se viaja suele ser difícil.

Una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable no se construyen alrededor de un único alimento.

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Preguntas frecuentes sobre depurar el cuerpo con ajo

¿El ajo elimina todas las toxinas?

En cuanto a los tóxicos del organismo: el consumo de ajo es capaz de limpiar de toxinas a nuestro cuerpo.

El ajo desintoxica el organismo a través de sus efectos antioxidantes.

Estas afirmaciones no deben interpretarse como una eliminación completa de toxinas ni como una razón para sustituir la atención médica o una alimentación equilibrada.

¿Es mejor tomarlo crudo?

Tanto Ward como Blatner hacen hincapié en que el ajo crudo retiene mejor sus propiedades nutricionales.

Según explica Blatner, el ajo crudo que se ha dejado reposar unos minutos después de picarse o machacarse es la versión con más antioxidantes.

Para aprovechar al máximo sus propiedades, se recomienda consumir el ajo crudo o ligeramente cocido, ya que el calor prolongado puede reducir su contenido de alicina.

¿Se puede tomar ajo en ayunas?

Consumir un solo diente de ajo en ayunas por la mañana, ya sea por sí solo, o con agua de limón y miel puede ser muy beneficioso para la salud de la piel.

No es imprescindible tomarlo en ayunas, y las personas con sensibilidad digestiva pueden preferir consumirlo junto con otros alimentos.

¿El ajo cura el cáncer o las enfermedades cardiovasculares?

El ajo puede asociarse con determinados beneficios en estudios nutricionales, pero no sustituye los tratamientos médicos.

La quimioterapia es uno de los tratamientos más comunes contra el cáncer.

La angioplastia y la colocación de stents salvan vidas a diario mediante técnicas mínimamente invasivas.

Los medicamentos, las intervenciones y los cambios de estilo de vida deben seguir las recomendaciones del equipo sanitario.

¿Se puede aplicar ajo directamente sobre el acné?

Las propiedades antibacterianas y antisépticas del ajo lo convierten en un ingrediente excelente para tratar los granos y el acné.

Sin embargo, el ajo puede irritar o quemar la piel, y todavía no hay suficiente investigación sobre sus distintos beneficios de uso tópico.

Realiza una prueba previa en tu piel.

El ajo puede tratar y mejorar algunas condiciones de la piel, pero si presentas un problema persistente en tu piel, la mejor recomendación es acudir a tu médico.

¿Los suplementos son mejores que el ajo fresco?

Esta especia también se encuentra disponible en suplementos, como cápsulas o extracto envejecido, con dosis que pueden variar entre 300 y 600 mg al día, según la concentración del producto y la indicación del fitoterapeuta.

La cantidad y la concentración pueden variar entre productos, por lo que no conviene establecer una dosis general sin conocer el suplemento y la situación de la persona.

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