Descalcificador de agua: cómo poner sal correctamente

La sal de un descalcificador debe ser cloruro sódico de alta pureza, sin aditivos y en el formato que indique el manual del equipo. En la mayoría de los descalcificadores domésticos se utilizan pastillas o tabletas de sal regeneradora.

Para ponerla correctamente, comprueba que el depósito esté limpio, añade sal hasta aproximadamente la mitad o hasta el nivel máximo recomendado por el fabricante y revisa el nivel al menos una vez al mes. La resina nunca debe quedarse sin sal para poder regenerarse.

Qué función cumple la sal en un descalcificador

El descalcificador no usa la sal para tratar el agua, sino para regenerar la resina de intercambio iónico que retiene el calcio y el magnesio. El agua que llega a nuestros hogares muchas veces está cargada de minerales como el calcio y el magnesio.

Estos minerales, aunque no son perjudiciales para la salud, provocan numerosos inconvenientes: acumulación de cal en tuberías, electrodomésticos menos eficientes, mayor consumo energético y superficies llenas de manchas blanquecinas. Un descalcificador es un sistema diseñado para reducir o neutralizar la presencia de minerales duros, principalmente calcio y magnesio, que generan la cal.

La parte central del funcionamiento de un descalcificador de sal se basa en un proceso llamado intercambio iónico. En el interior del equipo hay un depósito lleno de resinas sintéticas.

Estas resinas tienen una carga especial que atrae los iones de calcio y magnesio presentes en el agua y los intercambia por iones de sodio. Este intercambio se produce de forma continua mientras el agua circula por el sistema.

Qué tipo de sal necesita un descalcificador

La sal adecuada es cloruro sódico de alta pureza y sin aditivos. Para esa función la referencia técnica es la norma UNE-EN 973, que clasifica el cloruro de sodio de regeneración en grado A (mayor pureza) y grado B.

Cuanto más alta es la riqueza en NaCl y menos impurezas (calcio, magnesio, insolubles) arrastra, más limpio trabaja el depósito de salmuera y mejor regenera la resina. En cinco cosas: riqueza en NaCl, formato correcto, ausencia de aditivos, pocas impurezas y certificación.

CriterioQué buscarPor qué importa
Riqueza en NaClAlta (grado A de la UNE-EN 973)Regenera con menos sal y ensucia menos el depósito
FormatoEl que pida el manual (pastillas o granular)Un formato incorrecto se disuelve mal o forma puentes de sal
AditivosNinguno; sin antiaglomerantesLos aditivos ensucian la resina y el depósito de salmuera
Impurezas (Ca, Mg, insolubles)Cuantas menos, mejorMenos lodos y menos limpiezas del depósito
CertificaciónUNE-EN 973 y control de calidad (ISO 9001)Garantiza que es apta para agua de consumo

Qué sal no debe utilizarse

No sirve la sal de mesa ni la de deshielo con antiaglomerantes. Nunca se debe reemplazar la sal regeneradora por sal de mesa convencional, porque presenta un tamaño de grano diferente y cuenta con aditivos que pueden comprometer el rendimiento del ablandador.

Muchas sales económicas incorporan antiaglomerantes para que no se apelmacen, y esos aditivos acaban ensuciando el depósito de salmuera y dejando más residuo. La diferencia está en la pureza y en lo que la sal no lleva.

Tampoco conviene utilizar una sal con impurezas elevadas, porque puede generar lodos, ensuciar el depósito y aumentar la necesidad de limpieza. En caso de duda, comprueba el saco y busca cloruro sódico apto para regeneración, sin aditivos y conforme a la norma UNE-EN 973.

Pastillas, sal granular o cristales: qué formato elegir

El formato correcto es el que indique el manual de tu equipo. En la mayoría de descalcificadores domésticos, pastillas o tabletas.

FormatoCómo se presentaDisoluciónCuándo conviene
Pastillas / tabletasSal prensada en pastillasLenta y uniformeLa mayoría de descalcificadores domésticos
Sal granular / en granoCristales sueltosRápidaEquipos que la admiten y consumos altos
Cristales finos / escamasGrano finoMuy rápida; tiende a apelmazarSolo si el manual lo permite; riesgo de “puentes” de sal

Las pastillas se disuelven despacio y de forma uniforme, lo que mantiene estable la salmuera; la sal granular o en grano se reserva para equipos que la admiten y para consumos altos.

Lo que no conviene es forzar un formato distinto al que pide el fabricante: un grano demasiado fino puede apelmazarse y formar “puentes” de sal que dejan el depósito aparentemente lleno pero la resina sin regenerar.

Cómo poner sal correctamente paso a paso

1. Consulta el manual del equipo

Antes de añadir sal, comprueba qué formato admite el descalcificador y cuál es la capacidad del depósito. El que indique el manual de tu equipo: en la mayoría de descalcificadores domésticos, pastillas o tabletas.

Incluso en el caso de descalcificadores de tamaño similar, la capacidad de carga puede variar en función del tipo de descalcificador, ya sea monobloque o bibloque. El descalcificador monobloque tiene el depósito de sal incorporado, mientras que el bibloque lo tiene en el exterior.

2. Comprueba el estado del depósito

El depósito de salmuera debe estar en buenas condiciones y sin acumulaciones importantes de residuos. La limpieza del depósito de salmuera evita obstrucciones y acumulación de residuos.

Si observas un bloque compacto de sal, una costra o un espacio vacío bajo una capa aparentemente intacta, puede haberse formado un “puente” de sal. Un grano demasiado fino puede apelmazarse y formar “puentes” de sal que dejan el depósito aparentemente lleno pero la resina sin regenerar.

3. Añade la sal adecuada

Introduce cloruro sódico de alta pureza y sin aditivos, preferiblemente en pastillas o tabletas cuando se trate de un descalcificador doméstico. No añadas sal de mesa ni sal de deshielo con antiaglomerantes.

La cantidad de sal que se debe poner en un descalcificador depende de su tamaño. En un descalcificador doméstico caben entre uno y tres sacos.

Sin embargo, independientemente del tamaño del descalcificador, nuestro consejo es que llenes con sal al menos la mitad del espacio previsto para ello. Si llenas todo el espacio destinado a la sal, mejor aún.

Cuanta más sal pongas, menos a menudo tendrás que rellenarlo. La frecuencia de reposición dependerá de la capacidad del recipiente, del consumo de agua, de la dureza del agua y del consumo de sal del equipo.

4. No dejes que el depósito se quede sin sal

La respuesta es: el agua no debe verse en el compartimento destinado a la sal. Así que, si miras dentro del descalcificador, deberías ver la sal. Si ves agua, significa que tienes que añadir más sal.

Durante la regeneración, el descalcificador introduce una cierta cantidad de agua en la zona de carga de sal, para formar la salmuera con la que el descalcificador se regenerará la próxima vez.

Se necesitan al menos seis horas para que la salmuera se forme correctamente y, por eso, el agua se introduce antes de la siguiente regeneración, para que haya tiempo suficiente para que se forme dicha salmuera.

5. Cierra el depósito y comprueba el funcionamiento

Una vez añadida la sal, cierra correctamente el depósito y deja que el equipo funcione según su programación. Todo el proceso está automatizado mediante una válvula de control que regula el flujo, la regeneración y la salinidad del sistema.

Cuando la resina se satura, el sistema activa automáticamente un proceso conocido como regeneración. Durante este proceso, se utiliza una mezcla de agua y sal llamada salmuera, almacenada en un depósito anexo.

Esta salmuera circula por el lecho de resinas, eliminando los minerales acumulados y restaurando la carga de sodio en las perlas de resina. Una vez que termina la regeneración, las resinas vuelven a estar listas para seguir funcionando con normalidad.

Depósito de sal de un descalcificador doméstico

Cuánta sal poner en el depósito

El nivel óptimo es aproximadamente a medio depósito. Se rellena cuando el nivel del depósito baja de la mitad; en la práctica, revísalo una vez al mes.

La cantidad de sal que se debe poner depende de la capacidad del depósito y de las indicaciones del fabricante. Un saco de sal pesa 25 kg.

Algunos equipos admiten que el compartimento se llene por completo, mientras que otros funcionan correctamente manteniendo la sal aproximadamente a media altura. La indicación principal es respetar el nivel previsto por el manual y evitar que la resina se quede sin sal para regenerarse.

Algunas indicaciones para los usuarios principiantes: La sal no se sustituye, sino que se consume. El consumo es de aproximadamente 120 gramos por litro de resina.

Por ejemplo, un descalcificador con 25 litros de resina consumirá 3 kg de sal en una sola regeneración. El consumo depende de la dureza del agua, del gasto del hogar y del tamaño del equipo, así que no hay una cifra única.

SituaciónReferencia indicada
Nivel habitualAproximadamente a medio depósito
Momento de revisiónUna vez al mes
Consumo orientativo120 gramos por litro de resina
Ejemplo25 litros de resina: 3 kg en una regeneración
Peso de un saco25 kg

Cada cuánto hay que reponer la sal

La revisión debe hacerse por lo menos una vez al mes y lo ideal es que el nivel de sal se mantenga aproximadamente a medio depósito. Lo importante es que la resina nunca se quede sin sal para regenerarse.

Si el consumo es doméstico y has llenado al máximo el compartimento de la sal, deberías comprobarlo cada tres semanas aproximadamente. Por supuesto, se trata solo de una recomendación que puede variar en función de la capacidad de carga de sal (el tamaño del descalcificador) y del volumen de agua consumido.

Un descalcificador normal consumirá de media un saco de sal al mes. Sin embargo, uno de bajo consumo puede consumir aproximadamente un saco de sal cada tres meses.

La frecuencia con que deberá rellenar la sal dependerá de la capacidad de su recipiente de sal. En el caso de BWT Perla, por ejemplo, basta con rellenar la sal aprox. 2 veces al año.

Los sistemas de agua blanda de BWT emiten un aviso cuando la sal del depósito esté a punto de acabarse. En los equipos que no tienen aviso, la comprobación visual mensual es especialmente importante.

Qué factores determinan el consumo de sal

La cantidad de sal que requiere un ablandador depende de cuatro factores: Su consumo de agua, el consumo de sal de su ablandador, la dureza del agua ajustada después de ablandarse y la dureza del agua de partida.

El consumo de sal dependerá de cada descalcificador. También influyen el tamaño del equipo, la cantidad de resina, el número de personas en la vivienda y el volumen de agua utilizado.

Para dimensionar correctamente el equipo es fundamental conocer la dureza del agua de tu zona y el consumo, normalmente determinado por el número de personas en la vivienda.

Con esta información es posible seleccionar un descalcificador con la capacidad adecuada, garantizando un funcionamiento eficiente, un buen rendimiento y una mayor durabilidad del equipo.

Qué ocurre durante la regeneración

Con el tiempo, las resinas del descalcificador se saturan de calcio y magnesio. En ese punto, ya no pueden seguir realizando el intercambio iónico de forma eficaz.

Para recuperar su funcionalidad, el sistema activa automáticamente un proceso conocido como regeneración. Durante este proceso, se utiliza una mezcla de agua y sal llamada salmuera, almacenada en un depósito anexo.

La salmuera circula por el lecho de resinas, eliminando los minerales acumulados y restaurando la carga de sodio en las perlas de resina. Solo cuando la resina se vuelve a suministrar con sal y se ha formado una salmuera, el sistema de agua blanda reanuda su funcionamiento.

El ciclo de regeneración suele durar entre 30 y 90 minutos, y se programa habitualmente durante la noche para no interrumpir el suministro. Una vez que termina la regeneración, las resinas vuelven a estar listas para seguir funcionando con normalidad.

Un descalcificador doméstico consume entre 80 y 150 litros de agua por regeneración, según su tamaño. Además, no regenera a diario, sino cada varios días si está bien dimensionado.

Cómo provocar la regeneración a un descalcificador Waterhouse volumétrico

Regeneración por volumen o por tiempo

Para reducir el consumo de sal, te recomendamos que compres solo un descalcificador volumétrico. Este tipo de descalcificador entra en fase de regeneración tras un volumen de agua consumido, preestablecido en función de su tamaño y de la dureza del agua.

Por lo tanto, si no hay consumo de agua, el descalcificador no entra en fase de regeneración. Este funcionamiento permite adaptar la regeneración al uso real del agua.

También hay descalcificadores que entran en regeneración en función del tiempo. Independientemente de si hay consumo de agua o no, entrará en regeneración a un intervalo de tiempo preestablecido, tal vez cada 2 o 3 días.

Depende de cómo se haya configurado, en función de su tamaño y de la dureza del agua, basándose en un consumo estimado de agua. Aunque no consuma agua, el descalcificador entrará en regeneración.

Se pueden mezclar sales de distintas marcas o formatos

Sí, siempre que todas sean cloruro sódico apto y sin aditivos. Conviene no mezclar formatos que se disuelvan a ritmos muy distintos, para evitar apelmazamientos en el depósito.

Si vas a cambiar de formato, es preferible esperar a que se consuma la mayor parte de la sal anterior y comprobar que el nuevo formato está permitido por el fabricante. Lo que no conviene es forzar un formato distinto al que pide el fabricante.

Mantenimiento después de poner la sal

Revisar el nivel de sal

Un descalcificador doméstico necesita una serie de tareas de mantenimiento para que puedas disfrutar de un sistema en buenas condiciones, el cuál asegurará su correcto funcionamiento. Revisar el nivel de sal es la comprobación más frecuente.

Por eso, una vez al mes debe comprobarse que el depósito del descalcificador contiene suficiente sal. El nivel ideal de sal que debe contener es de medio depósito aproximadamente.

Limpiar e higienizar el equipo

Aunque la desinfección del descalcificador es un proceso sencillo, conviene que sea llevado a cabo por técnicos especializados. Si quieres mantener la salubridad del agua que consumes, lo más recomendable es realizar esta limpieza una vez al año.

Este saneamiento debe incluir la sustitución de los filtros, las membranas y las resinas. Solo así conseguiremos evitar posibles incrustaciones de hierro y magnesio, alargando la vida útil del descalcificador.

La limpieza del depósito de salmuera evita obstrucciones y acumulación de residuos. Un buen mantenimiento alarga la vida útil del equipo y mejora su eficiencia.

Analizar la dureza del agua

Es importante efectuar un análisis mensual del agua. Si la dureza es entre 8 y 12ºF, el descalcificador está funcionando correctamente.

Si la dureza es superior a 12ºF puede estar indicando que el equipo está casi saturado y a punto de realizar una limpieza (regeneración). Se recomienda volver a analizar el agua al día siguiente.

Si el nivel de dureza se mantiene elevado, el descalcificador tiene una avería. Para evitar posibles problemas con la cal en el hogar es importante repetir este proceso cada mes.

Instalar y revisar el prefiltro

Lo primero que tienes que tener en cuenta para realizar un correcto mantenimiento del descalcificador es que todos los equipos deben tener instalados un prefiltro. Este prefiltro evitará que entren en el equipo partículas de mayor tamaño que puedan provocar averías.

Algunos modelos incluyen filtros o prefiltros que también deben revisarse periódicamente. El filtro de partículas es importante para no dañar la válvula ni la resina.

Componentes relacionados con la sal

  • Depósito de sal: contiene la sal y el agua (salmuera) que se usa para las regeneraciones.
  • Botella descalcificador: contiene la resina (elemento filtrante).
  • Válvula: encargada de realizar las regeneraciones; abre el paso del agua y cambia el flujo para poder regenerar la resina.
  • Filtro de partículas: importante para no dañar la válvula ni la resina.
  • Llaves de paso: sirven para cortar el agua y realizar correctamente los mantenimientos.
  • By pass: es esencial para poder tener suministro de agua ante cualquier revisión o avería del descalcificador.

El agua descalcificada se puede beber

Sí, salvo restricción médica, aunque el agua ablandada gana algo de sodio. Al cambiar calcio y magnesio por sodio, el agua suma alrededor de 4,6 mg/L de sodio por cada grado francés de dureza corregido.

La norma vigente del agua de consumo (Real Decreto 3/2023, que derogó al RD 140/2003 en enero de 2023) fija el sodio como parámetro indicador en 200 mg/L.

En aguas muy duras conviene dejar un grifo sin ablandar para beber y cocinar. En cuanto al consumo humano, aunque es apta, algunas personas prefieren instalar un grifo adicional para agua no tratada o sistemas complementarios como ósmosis inversa.

Errores frecuentes al poner sal

  • Utilizar sal de mesa en lugar de sal regeneradora.
  • Utilizar sal de deshielo con antiaglomerantes.
  • Elegir un formato diferente al indicado por el fabricante.
  • Dejar que el depósito se quede sin sal.
  • Confundir un depósito aparentemente lleno con un depósito que está funcionando correctamente cuando existe un puente de sal.
  • No revisar el nivel de sal con regularidad.
  • No limpiar el depósito de salmuera.
  • No analizar la dureza del agua después de la regeneración.

Preguntas frecuentes

¿Qué sal se usa en un descalcificador?

Cloruro sódico de alta pureza y sin aditivos, conforme a la norma UNE-EN 973 (grado A o B). No sirve la sal de mesa ni la de deshielo con antiaglomerantes.

¿Es mejor la sal en pastillas o granular?

La que indique el manual del equipo. En descalcificadores domésticos suelen ser pastillas, que se disuelven de forma lenta y uniforme; la granular se usa en equipos que la admiten.

¿Puedo mezclar sales de distintas marcas o formatos?

Sí, siempre que todas sean cloruro sódico apto y sin aditivos. Conviene no mezclar formatos que se disuelvan a ritmos muy distintos, para evitar apelmazamientos en el depósito.

¿Cada cuánto se rellena la sal?

Cuando el depósito de salmuera baja de la mitad; revísalo una vez al mes para que la resina nunca se quede sin regenerar.

¿Qué cantidad mínima de sal debe haber?

El agua no debe verse en el compartimento destinado a la sal. Si ves agua, significa que tienes que añadir más sal.

¿Qué sucede si el descalcificador se queda sin sal?

Sin la adición regular de sal, el intercambio iónico ya no funciona de forma correcta y el ablandador se detiene. El resultado es cal en el agua del grifo, lo que puede afectar a los electrodomésticos que utilizan agua y acortar su vida útil.

¿Cuánto dura la resina?

Se debe cambiar cada 5-10 años, dependiendo del modelo. El sistema con sal necesita recargas de sal periódicas, revisiones anuales de la instalación y cambiar la resina cada 5-10 años.

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