Para desinfectar agua potable destinada a aplicaciones industriales, la luz ultravioleta y el ozono son dos tecnologías físicas y químicas altamente eficaces, pero cumplen funciones diferentes: la radiación UV proporciona una desinfección instantánea en un punto concreto, mientras que el ozono ofrece oxidación y una protección residual breve en tanques, tuberías y circuitos de circulación.
La elección depende de la calidad del agua, el caudal, el tiempo de almacenamiento, la necesidad de oxidar contaminantes y el riesgo de contaminación secundaria. En muchas instalaciones industriales, la solución más completa consiste en combinar filtración, ozono y radiación UV, de modo que el ozono mantenga la higiene del sistema y la UV actúe como barrera final antes del uso o del envasado.
Qué es la desinfección del agua potable industrial
En el tratamiento de agua, la desinfección es uno de los procesos más críticos para garantizar la calidad del agua potable y la seguridad en aplicaciones industriales. Tradicionalmente, el cloro ha sido el desinfectante más utilizado; sin embargo, su uso genera subproductos químicos como los trihalometanos, que representan un riesgo potencial para la salud y el medio ambiente.
Ante este panorama, tecnologías avanzadas como la desinfección con ozono (O₃) y la radiación ultravioleta (UV) se han consolidado como alternativas seguras, sostenibles y altamente eficaces para la eliminación de bacterias, virus y microorganismos.
El Ozono y la luz Ultravioleta son métodos rápidos y muy eficaces para la rápida desinfección y potabilización del agua, haciendo completamente segura tanto la de entrada de fuentes locales (pozos, perforaciones, captación…), como el agua de red o las aguas de lluvia recicladas.
Tanto el Ozono como el Ultravioleta son muy rápidos y efectivos en la eliminación de virus, bacterias, hongos y otros patógenos como el E.coli, la salmonella, la legionella, la listeria…
Tratamiento con luz ultravioleta
Principio de funcionamiento de la radiación UV
Ultravioleta (ultravioleta) es una forma de radiación electromagnética con longitud de onda de 10 nm a 400 nm, más corta que la de luz visible, pero más largo que los rayos X. La radiación ultravioleta está presente en la luz solar y constituye aproximadamente el 10% de la radiación electromagnética total emitida por el sol.
UV germicida utiliza rayos de luz solos para alterar el ADN o el ARN de los microorganismos. Mediante el uso de radiación ultravioleta a una longitud de onda adecuada, se eliminan los microorganismos y agentes patógenos del agua dando como resultado un elevado nivel de desinfección.
La desinfección UV utiliza radiación ultravioleta de onda corta (254 nm) para dañar el ADN de los microorganismos, impidiendo su reproducción. Es un método físico, sin químicos, que no genera residuos ni altera las propiedades del agua.
La radiación UV-C en particular, con una longitud de onda entre 240 y 280 nm de rango, ataca directamente de manera vital el ADN de la bacteria. La radiación inicia una reacción fotoquímica y destruye información genética contenida en el ADN.
Cómo purifica el agua un sistema UV
Un sistema de tratamiento de agua UV incluye cuatro partes principales: la lámpara ultravioleta, una funda de cuarzo de alta calidad que rodea la lámpara, una cámara de acero inoxidable y un controlador del sistema.
Hay mucha ciencia compleja detrás del proceso de purificación de agua UV, pero la idea es bastante simple. El agua corre a través de la cámara de acero donde se expone a la luz ultravioleta, que desactiva las bacterias y los patógenos transmitidos por el agua tras lo cual el agua es segura para consumir.
Una dosis específica de luz ultravioleta desactiva las bacterias y los virus al atacar y alterar su ADN. Una vez que se daña el ADN de un microorganismo, ya no puede actuar ni reproducirse, lo que significa que ya no puede causar una infección o daño.
La bacteria pierde su capacidad de reproducción y es de truida. Incluso parásitos como el Cryptosporidia y Giardia, los cuales son extremadamente resistentes los desinfectantes químicos, son reducidos de manera eficiente.

Factores que determinan la eficacia de la UV
Los patógenos en el agua requieren diferentes intensidades de luz ultravioleta para inactivar el ADN. Además, el caudal de agua también influye, ya que determina el tiempo que los microorganismos están expuestos a la luz .
Un sistema UV funciona mejor cuando el agua está clara y tiene baja turbidez, lo que permite que la luz ultravioleta penetre eficazmente. El caudal también es importante: si el agua pasa demasiado rápido, el tiempo de exposición puede ser insuficiente.
Además, el envejecimiento de la lámpara, la obstrucción del tubo de cuarzo y una instalación incorrecta pueden reducir la eficacia de la desinfección, por lo que la inspección y el mantenimiento regulares son esenciales.
Ventajas de la desinfección UV
La desinfección es un paso fundamental en el tratamiento moderno del agua. La desinfección por UV está siendo generalizada, como un proceso de desinfección seguro, exento de productos químicos y eficaz.
Proyectos de investigación extensivos y numerosos sistemas de funcionamiento libres de problemas, prueban la seguridad y la eficacia de la desinfección por ultravioleta. Con la desinfección UV, el agua a desinfectar es irradiada por una luz ultravioleta, la cual la mantiene pura físicamente, en un proceso de desinfección exento de productos químicos.
- Erradicación efectiva e inmediata de la bacteria sin la adición de reactivos químicos
- Reducción fotoquímica de sustancias no deseadas
- No hay formación de THM y AOX , ni la formación de otras sustancias no deseadas
- No se imparte olor ni gusto en el agua
- No hay necesidad de almacenar ni manipular reactivos químicos
- Su efecto no depende del pH
- No es necesario una cámara de reacción
- Requiere el mínimo espacio
- Bajos costos de funcionamiento e inversión con alto rendimiento y eficacia
La irradiación con rayos ultravioleta garantiza una desinfección segura, fiable y libre de sustancias químicas. Incluso los parásitos más resistentes, tales como los criptosporidia y giarda, son neutralizados.
Propiedades de los sistemas UV
Nuestras plantas UV presentan las siguientes propiedades:
- Irradiación uniforme
- Sistema hidráulico optimizado de la planta
- Lámpara irradiadora con un alto rendimiento de UV-C y larga duración
- Sistema de mando con amplias funciones de control y alarma
Aplicaciones industriales de la radiación UV
La radiación ultravioleta se utiliza en aplicaciones donde se requiere una desinfección rápida, sin productos químicos y sin modificar el sabor, el olor o la composición del agua.
- Tratamiento de piscinas.
- Tramiento de aguas sanitarias o aguas residuales con carga biológica.
- Tramientos terciarios de aguas residuales para riego.
- Tramiento de agua potable.
- Tramiento de legionella.
Tratamiento de agua potable. Nuestros equipos consiguen una rápida desinfección del agua de consumo sin necesidad de depósitos de mezcla ni del uso de otro tipo de desinfectantes químicos como el cloro. Este sistema posee una instalación sencilla y eficaz, a la vez que segura.
Tramiento de aguas sanitarias o aguas residuales con carga biológica.Elimina cualquier tipo de problema sanitario o biológico que el efluente pudiese originar como la propagación de la legionella. Combinado con otros tratamientos supone una operación eficaz de desinfección y adecuación de un efluente sanitario o industrial.
Tramientos terciarios de aguas residuales para riego. Mediante la radiación ultravioleta se reduce la carga biológica de efluentes industriales provenientes de una EDAR hasta límites admisibles para riego de jardines, reutilización de aguas para riego de campos de golf y agricultura en general lo cual favorece un aprovechamiento favorable de los recursos hídricos.
El inicio de las reacciones fotoquímicas es utilizado en otras aplicaciones también. El cloro combinado no deseado en el agua de las piscinas es reducido por la radiación ultravioleta, y da como resultado ahorros importantes en renovación del agua de la piscina por la entrada de agua fresca.
Oxidantes como el ozono o el cloro o el dióxido de cloro son reducidos en el agua de proceso utilizada en la industria de la alimentación y la bebida, evitando la necesidad de uso de filtros de carbón activo.
Sistemas en versión especial con lámparas especiales y cámaras de radiación de composiciones especiales pueden ser utilizadas para la reducción del COT (carbono orgánico total) en el tratamiento de agua ultra pura.
Tratamiento de agua con ozono
Qué es el ozono y cómo se genera
El ozono (O3) es un gas que se puede crear dentro de una cámara al pasar oxígeno a través de un campo de energía luminosa (llamado ozono UV) o un campo de energía eléctrica (llamado ozono CD).
El generador de ozono utiliza energía luminosa o eléctrica, así como oxígeno del aire circundante. El ozono (O₃) está compuesto por tres átomos de oxígeno y es inestable en condiciones atmosféricas normales, por lo que se descompone rápidamente.
Por este motivo, debe generarse in situ mediante un generador de ozono en el punto de aplicación, lo que elimina los riesgos y costes asociados al transporte y almacenamiento de reactivos químicos.
El ozono es uno de los oxidantes más potentes disponibles para el tratamiento, purificación y desinfección del agua.
Acción desinfectante y oxidante
El ozono es un oxidante poderoso capaz de destruir microorganismos patógenos en segundos. A diferencia del cloro, no deja residuos químicos ni altera el sabor u olor del agua.
Además, el ozono puede eliminar compuestos orgánicos, hierro, manganeso y olores, mejorando notablemente la calidad del agua tratada.
Más potente y rápido que el cloro, el ozono elimina bacterias, virus, protozoos y esporas, incluyendo Cryptosporidium y Giardia. No genera trihalometanos (THMs) derivados del uso de cloro ni ácidos haloacéticos (HAAs), subproductos de desinfección sujetos a límites regulatorios cada vez más estrictos.
El ozono es entre 1,5 y 3 veces más potente que el cloro como desinfectante, actúa más rápidamente, es eficaz contra microorganismos resistentes al cloro (como Cryptosporidium y Giardia), no genera subproductos tóxicos como trihalometanos (THMs) generados por el uso de cloro y se descompone de forma natural en oxígeno sin dejar residuos en el agua tratada.
Contaminantes que puede tratar el ozono
El ozono es eficaz contra una amplia variedad de contaminantes: bacterias, virus, hongos y esporas; compuestos orgánicos persistentes y recalcitrantes; colorantes industriales; fenoles, cianuros y disolventes; metales pesados (mediante oxidación y precipitación); microcontaminantes emergentes (fármacos, pesticidas, hormonas); y compuestos que generan color, olor y sabor en el agua.
- Desinfección de amplio espectro: elimina hasta el 99,99% de bacterias, virus, hongos y esporas, incluso microorganismos resistentes al cloro
- Eliminación de microcontaminantes emergentes: degrada fármacos, hormonas, pesticidas y disruptores endocrinos no eliminados por tratamientos convencionales
- Oxidación de compuestos inorgánicos como sulfuros, nitritos, cianuros.
- Reducción de DQO, color y olor en aguas residuales industriales y urbanas
- Oxidación de metales pesados facilitando su eliminación por precipitación o filtración
- Mejora de la biodegradabilidad de efluentes, potenciando tratamientos biológicos posteriores
- En plantas potabilizadoras: reduce la formación de THM con la oxidación de sus precursores
- Procesos de Oxidación Avanzada (AOP): combinación de ozono con H₂O₂ o UV para contaminantes recalcitrantes
- No genera trihalometanos ni compuestos organoclorados
- Generación in situ: sin almacenamiento ni transporte de reactivos peligrosos
- Reducción de costes operativos frente a tratamientos químicos convencionales
Fármacos, pesticidas, hormonas y disruptores endocrinos no son eliminados por la coagulación, filtración o cloración convencionales. El ozono (O₃) como molécula o en forma radical (.OH) en procesos de oxidación avanzada AOP (O₃/H₂O₂, O₃/UV), los degrada eficazmente garantizando el cumplimiento normativo presente y futuro.
El ozono elimina los compuestos responsables del color que proporciona la NOM (materia orgánica natural) y el olor y sabor del agua, como la geosmina y el MIB producidos por algas y cianobacterias, mejorando la calidad percibida por el consumidor.
Transforma el hierro y el manganeso disueltos en formas insolubles fácilmente eliminables por filtración, con mayor eficacia que el cloro o el permanganato potásico.
Ozono en agua potable y procesos industriales
La industria moderna y los gestores municipales del agua se enfrentan a exigencias crecientes: mayor calidad del agua de proceso y potable, gestión eficiente de efluentes y cumplimiento de normativas ambientales cada vez más estrictas.
El ozono responde a estos retos en sectores tan diversos como la alimentación y bebidas, textil, química, farmacéutica y cosmética, electrónica, papel y celulosa, o el tratamiento de aguas potables y residuales urbanas.
A diferencia de los tratamientos químicos convencionales, el ozono actúa sin dejar residuos, se genera in situ y se descompone de forma natural en oxígeno, eliminando los riesgos asociados al almacenamiento y manipulación de reactivos peligrosos.
Agua potable municipal y de proceso
El ozono es uno de los oxidantes más potentes disponibles para el tratamiento, purificación y desinfección del agua. Más potente y rápido que el cloro, el ozono elimina bacterias, virus, protozoos y esporas, incluyendo Cryptosporidium y Giardia.
No genera trihalometanos (THMs) derivados del uso de cloro ni ácidos haloacéticos (HAAs), subproductos de desinfección sujetos a límites regulatorios cada vez más estrictos.
Aguas residuales urbanas e industriales
El ozono es la tecnología de referencia para alcanzar los estándares de calidad exigidos por el Reglamento Europeo de Reutilización del Agua (UE 2020/741) para usos agrícolas, industriales o recarga de acuíferos, sin los subproductos asociados a la cloración.
Los efluentes de depuradoras urbanas contienen trazas de fármacos y microcontaminantes que los tratamientos biológicos convencionales no eliminan suficientemente. La normativa europea avanza hacia la exigencia de tratamiento avanzado para estas sustancias.
El ozono, solo o combinado con carbón activo, BAC o tratamiento biológico, es la solución técnica y económicamente más contrastada.
Los efluentes de sectores como el alimentario, textil, papelero o químico presentan frecuentemente cargas contaminantes que superan los límites de vertido.
El ozono y los procesos AOP reducen significativamente la DQO, el color y el olor, facilitando el cumplimiento normativo y, en muchos casos, habilitando la reutilización interna del agua en el proceso productivo.
En efluentes con baja biodegradabilidad, la aplicación de ozono oxida compuestos recalcitrantes mejorando su eliminación en el proceso biológico posterior.
Para contaminantes recalcitrantes que no responden a la ozonización directa, los procesos AOP basados en ozono -O₃/H₂O₂, O₃/UV- generan radicales hidroxilo (•OH), los oxidantes más potentes disponibles, capaces de degradar prácticamente cualquier compuesto orgánico.
Generadores de ozono para distintas necesidades
Generadores electrolíticos
Los generadores electrolíticos Membrel producen ozono directamente desde agua ultrapura, siendo ideales para aplicaciones que requieren máxima pureza (electrónica, semiconductores, industrias de alta exigencia).
- Producción de ozono de alta pureza directamente desde agua
- Mantenimiento mínimo (principalmente relacionado con las membranas)
- Operación continua y fiable
- Sin necesidad de suministro externo de oxígeno o aire seco
Los generadores electrolíticos Membrel requieren un mantenimiento mínimo, principalmente relacionados con las membranas membranas.
Generadores por descarga corona
Los generadores por descarga corona producen ozono a partir de aire seco u oxígeno, siendo la solución óptima para grandes caudales, tratamiento de efluentes industriales y aplicaciones de oxidación avanzada.
- Alta capacidad de producción de ozono (desde gramos hasta kilogramos por hora)
- Flexibilidad para trabajar con aire seco u oxígeno puro
- Oxidación avanzada de contaminantes orgánicos persistentes
- Reducción significativa de DQO, color y olor
- Cumplimiento garantizado de normativas de vertido
- Menor coste operativo frente a tratamientos químicos convencionales
Los generadores por descarga corona requieren mantenimiento preventivo programado.
Comparación entre luz ultravioleta y ozono
Las dos formas de saneamiento del agua se confunden fácilmente. Tanto el ozono como los rayos UV son dispositivos desinfectantes de agua aprobados por la EPA.
También son compatibles con el cloro, capaces de reducir las cloraminas y son tecnologías respetuosas con el medio ambiente. Sin embargo, el ozono puede proporcionar oxidación y los rayos UV no, lo cual es una característica muy importante del ozono.
| Parámetro | UV | Ozono |
|---|---|---|
| Método de desinfección | Luz ultravioleta | Ozono disuelto |
| Adición química | No | Sí (se descompone en oxígeno) |
| Posición de montaje | Tubería / antes de la máquina de llenado | Tanque de almacenamiento / sistema de circulación |
| Protección residual | Ninguna | Efecto residual a corto plazo |
| Efecto sobre el gusto | Sin cambios | Requiere dosificación controlada |
| Mejor uso | Desinfección puntual | Saneamiento del sistema |
| Función en la planta | Barrera de seguridad final | Control de higiene de almacenamiento y tuberías |
Tanto la luz ultravioleta (UV) como el ozono son métodos de desinfección eficaces, pero cumplen funciones diferentes en una línea de producción de agua embotellada.
La luz UV proporciona un tratamiento instantáneo en un punto específico, mientras que el ozono protege el sistema de almacenamiento y distribución antes del llenado.
En comparación, ninguna tecnología es universalmente mejor que la otra. La elección correcta depende de dónde se necesite el control microbiano, y muchas plantas embotelladoras de agua combinan ambos sistemas para lograr una protección completa del proceso.
Cuándo elegir luz ultravioleta
Un sistema de tratamiento de agua UV es la mejor opción cuando el agua ya ha sido purificada y solo requiere desinfección final antes del embotellado.
Dado que la luz UV funciona con mayor eficacia en agua clara y de baja turbidez, generalmente se instala después del tratamiento de ósmosis inversa (RO) o ultrafiltración (UF).
Se recomienda la desinfección UV cuando es importante mantener el sabor, el olor y la composición mineral originales del agua embotellada.
Dado que no se añaden productos químicos durante el proceso, proporciona un control microbiano eficaz sin afectar la calidad del agua.
En la mayoría de las plantas de agua embotellada, la unidad UV se instala inmediatamente antes de la máquina de llenado. Esto permite desinfectar el agua justo antes del envasado, convirtiéndose en la última barrera de seguridad contra los microorganismos.
Por esta razón, la UV se considera a menudo la garantía final de seguridad del producto en lugar de una solución de saneamiento para todo el sistema.
Cuándo elegir ozono
Un tratamiento de agua con ozono es la opción preferida cuando el objetivo es mantener la higiene en todo el sistema de agua purificada, no solo en un punto específico.
Es especialmente eficaz para controlar los microorganismos durante el almacenamiento y la transferencia del agua antes del embotellado.
El ozono se inyecta habitualmente en el tanque de agua purificada y en la tubería de circulación, donde ayuda a desinfectar los equipos y a reducir el crecimiento microbiano.
Su efecto residual a corto plazo permite que siga protegiendo el sistema a medida que el agua avanza hacia la máquina de llenado.
Esto hace que el ozono sea especialmente adecuado para grandes líneas de producción de agua embotellada con tanques de almacenamiento, tuberías largas o tiempos de producción prolongados.
Al mantener limpio el sistema de circulación, mejora la estabilidad general del proceso y reduce el riesgo de contaminación secundaria.
A diferencia de los rayos UV, que actúan como una barrera final, el ozono funciona como una capa de protección del sistema.
Combinación de ozono y UV en una instalación industrial
Cada vez más plantas de tratamiento adoptan sistemas híbridos de ozono y UV, aprovechando lo mejor de ambas tecnologías.
Esta combinación ofrece una desinfección avanzada sin químicos, una eficiencia energética superior y una huella ambiental reducida.
En la desinfección del agua embotellada, a menudo se utilizan ambas tecnologías conjuntamente: el ozono mantiene la higiene en todo el sistema, mientras que la luz ultravioleta proporciona la desinfección final justo antes del llenado.
Protección de tanques, tuberías y punto final
La luz ultravioleta proporciona desinfección final. La luz ultravioleta (UV) se instala justo antes de la máquina de llenado para desinfectar el agua en la etapa final.
Actúa únicamente sobre el agua que pasa por la cámara UV, proporcionando un control microbiano inmediato sin necesidad de añadir productos químicos.
Esto convierte a la luz UV en la última barrera de seguridad antes del embotellado.
El ozono protege todo el sistema de agua. El ozono se añade al inicio del proceso, generalmente en el tanque de agua purificada o en la tubería de circulación.
En lugar de proteger un único punto, ayuda a mantener la higiene en todo el sistema de almacenamiento y transferencia, reduciendo el crecimiento microbiano antes de que el agua llegue al depósito.
Juntos, crean una cadena de protección completa, desde el almacenamiento de agua purificada hasta el envasado del producto terminado.
Un sistema de esterilización por ozono UV bien diseñado mejora la higiene del proceso, reduce el riesgo de contaminación secundaria y proporciona un control microbiano más fiable en toda la línea de producción.

Filtración previa y desinfección final
En la producción de agua embotellada, la filtración no es el paso final de esterilización.
La ósmosis inversa (OI) elimina la mayoría de las impurezas disueltas y las bacterias, mientras que la ultrafiltración (UF) mejora la claridad y reduce los sólidos en suspensión.
El sistema de tratamiento de agua por ósmosis inversa (RO) antes de la desinfección final, así como la filtración por membranas de ultrafiltración (UF) y ósmosis inversa (RO) antes de la desinfección, mejoran significativamente la calidad del agua, pero no pueden garantizar agua estéril al final del proceso.
Incluso después de la filtración, el agua puede contaminarse durante el almacenamiento y el transporte.
Los principales puntos de riesgo incluyen los tanques de almacenamiento, las tuberías, las máquinas de llenado y los sistemas de enjuague de tapones de botellas.
Por este motivo, la desinfección del agua embotellada es siempre obligatoria antes del llenado.
La filtración por sí sola no cumple con los requisitos de seguridad en un sistema de desinfección de agua para plantas embotelladoras.
La desinfección final en el proceso de tratamiento del agua se utiliza como último paso de protección para controlar el riesgo microbiano antes de que el agua entre en la máquina de llenado.
Factores de diseño, operación y mantenimiento
Condiciones que afectan a la radiación UV
Un sistema UV funciona mejor cuando el agua está clara y tiene baja turbidez, lo que permite que la luz ultravioleta penetre eficazmente.
El caudal también es importante: si el agua pasa demasiado rápido, el tiempo de exposición puede ser insuficiente.
Además, el envejecimiento de la lámpara, la obstrucción del tubo de cuarzo y una instalación incorrecta pueden reducir la eficacia de la desinfección, por lo que la inspección y el mantenimiento regulares son esenciales.
Condiciones que afectan al ozono
La eficacia del ozono depende de varias condiciones de operación, como la concentración de ozono, el tiempo de contacto y la temperatura del agua.
Un tanque de almacenamiento y un sistema de circulación bien diseñados contribuyen a distribuir el ozono de manera uniforme y a mejorar la higiene del sistema.
Dado que el ozono es un oxidante potente, es fundamental contar con controles de seguridad adecuados y una dosificación precisa para garantizar una desinfección eficaz, protegiendo al mismo tiempo los equipos y a los operarios.
El mantenimiento regular y la configuración correcta del sistema permiten que tanto la luz ultravioleta como el ozono funcionen según lo previsto.
Cuando están bien diseñadas, ambas tecnologías proporcionan un control microbiano fiable en diferentes etapas del proceso de producción de agua embotellada.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre el tratamiento de agua con luz ultravioleta y con ozono?
La luz ultravioleta desinfecta el agua instantáneamente al pasar por la cámara UV, mientras que el ozono proporciona una desinfección integral del sistema al proteger los tanques de almacenamiento y las tuberías de circulación.
¿Es suficiente la luz ultravioleta para la producción de agua embotellada?
No siempre. La luz ultravioleta es muy eficaz como paso final de desinfección, pero muchas plantas embotelladoras de agua la combinan con ozono para reducir el riesgo de contaminación secundaria.
¿Por qué se utiliza el ozono en las plantas de agua embotellada?
El ozono ayuda a desinfectar los depósitos de agua purificada y los sistemas de circulación, reduciendo el crecimiento microbiano antes de que el agua llegue a la máquina de llenado.
¿Los rayos UV alteran el sabor del agua?
No. Un sistema de tratamiento de agua UV no añade productos químicos, por lo que no afecta al sabor, al olor ni al contenido mineral del agua embotellada.
¿Dónde se debe instalar la luz ultravioleta?
Normalmente, la luz ultravioleta se instala justo antes de la máquina de llenado, donde actúa como última barrera de seguridad antes del embotellado.
¿Dónde se debe añadir el ozono?
El ozono se suele inyectar en el tanque de almacenamiento de agua purificada o en el sistema de circulación, lo que permite desinfectar todo el proceso de transferencia de agua.
¿Se pueden utilizar conjuntamente la luz ultravioleta y el ozono?
En la mayoría de las líneas de producción de agua embotellada, la luz ultravioleta y el ozono no son sistemas independientes. Están diseñados para funcionar después UF y RO filtración por membrana antes de la desinfección para garantizar tanto la calidad del agua como la seguridad microbiológica antes de la etapa final del tratamiento.
La combinación de luz ultravioleta y ozono proporciona protección en distintas etapas de la producción. El ozono ofrece control previo al proceso, manteniendo la higiene de tanques y tuberías, mientras que la luz ultravioleta realiza la desinfección final justo antes del llenado.
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