Cómo tratar el agua de la piscina después del invierno

La puesta a punto de la piscina tras el invierno debe hacerse cuando la temperatura del agua alcanza los 12 ºC sin sobrepasar los 15 ºC. Si utilizas cloración salina, el agua debe estar por debajo de 15 ºC.

El proceso consiste en retirar y limpiar la cubierta, eliminar residuos y algas, revisar el sistema de filtración, ajustar los parámetros químicos, realizar un tratamiento de choque cuando sea necesario y mantener la filtración hasta que el agua vuelva a estar limpia y segura para el baño.

Cuándo abrir la piscina después del invierno

Después de la temporada de invierno, cuando llega la primavera y comienzan a llegar los primeros días de calor, ¿a quién no le empieza a apetecer un baño fresquito en la piscina? Sin embargo, antes de poder meterte en el agua, debes tener en cuenta que debes ponerla a punto, ya que con toda probabilidad el agua no se encontrará en buenas condiciones para el baño tras el invernaje.

Y, la puesta a punto de la piscina tras el invierno, precisamente, debe realizarse bastante temprano para poder disfrutar del baño justo al inicio de la temporada de verano, cuando llegan los días más calurosos del año. De hecho, el mejor momento para hacerlo es con la llegada de la primavera, cuando la temperatura del agua alcanza los 12ºC sin sobrepasar los 15ºC.

Esto se debe a que, si esperas más tiempo, la temperatura del agua subirá de los 15ºC. En este momento se alcanza un punto crítico, ya que las bacterias, algas y hongos comienzan a proliferar de una manera mucho más rápida, deteriorando el agua de manera acelerada.

Por ello, la puesta a punto de la piscina tras el invierno debe hacerse a partir de los 12ºC para preservar el agua lo más limpia posible para el baño. Para ello, es recomendable realizar mediciones de temperatura periódicas a partir del mes de marzo.

termómetro en agua de piscina primaveral

Preparación antes de retirar la cubierta

Antes de descubrir el agua, una buena preparación te ahorrará mucho trabajo posterior. Ten a mano todas las herramientas y productos que vas a necesitar: un recogehojas, un cepillo para paredes, el limpiafondos manual con su manguera y pértiga, un kit de análisis de agua completo y los productos químicos básicos (incrementador/reductor de pH, incrementador de alcalinidad, cloro de choque o dicloro, y un algicida).

Debes retirar la lona de protección y comprobar el estado de todos los elementos que conforman el equipo de la piscina, como la bomba, el filtro, el prefiltro de la bomba, la canasta del skimmer. Si el equipo se encuentra en perfecto estado, tan sólo debes limpiarlo para poder utilizarlo en la puesta a punto de la piscina tras el invierno.

Ve al cuarto de la depuradora. Echa un vistazo general a la bomba, el filtro y las tuberías. Busca posibles grietas, fugas o daños que hayan podido producirse por el frío del invierno. Asegúrate de que todos los componentes parecen estar en buen estado.

1. Retirar, limpiar y guardar la cubierta

No cometas el error de quitar la cubierta directamente. Toda la suciedad acumulada durante el invierno (hojas, polvo, agua de lluvia estancada) caerá dentro de la piscina, arruinando parte del trabajo.

Primero, retira las hojas secas con un soplador o un cepillo suave. Después, si hay agua estancada encima, utiliza una pequeña bomba sumergible para evacuarla.

Para empezar, retira la cubierta de invernaje intentando que el agua que haya quedado estancada y los residuos no caigan dentro de la piscina. ¡Es más fácil hacerlo entre dos!

Con la cubierta ya limpia de residuos, es el momento de retirarla. Lo ideal es hacerlo entre dos personas para evitar que se arrastre y se dañe. Extiéndela en una zona limpia, dale un buen manguerazo con agua y un jabón neutro, déjala secar completamente al sol y guárdala plegada y protegida del sol y la humedad hasta el próximo otoño.

Una vez que se retira la cubierta, debe ser limpiada y desinfectada. Luego debe secarse bien y almacenarse para el próximo inverno. Esto evitará el moho en los meses que no se utilice.

Atención, espera que esté totalmente seca antes de doblarla. Lo más probable es que desde otoño te encuentres con algún moho.

Un buen cuidado alargará su vida útil muchos años.

2. Retirar los elementos de protección contra las heladas

A continuación, si utilizas equipos de protección contra las heladas retíralos. Saca los flotadores de invernaje, esas boyas rectangulares que tienes en la piscina para evitar los daños relacionados con las heladas.

En las boquillas, suelta los tapones de invernaje con tornillos de mariposa. Por último, retira los gizzmos, esos tubos de plástico colocados en los skimmers para protegerlos contra la congelación.

3. Limpieza manual de la piscina

Hojas, polvo, algas: ­¡no es extraño encontrar residuos en la piscina! Con un recogehojas, retira todos los residuos demasiado grandes para que los aspire el sistema de filtración.

Utiliza una red para recoger hojas, ramas y otros desechos flotantes para limpiar la superficie del agua de tu piscina. Este paso es crucial para evitar que estos materiales entren en el sistema de filtración, lo que podría causar obstrucciones.

Al retirar la cubierta, es normal encontrar algo de suciedad en el fondo y las paredes. Ahora toca una limpieza a fondo.

Con el recogehojas, saca todas las hojas, ramas o insectos que puedan haber en el fondo.

Si has utilizado correctamente todos los productos de invernaje y una lona de protección adecuada, el agua no debería estar demasiado sucia. Sin embargo, si el invernaje no se ha realizado correctamente, es posible que hayan aparecido algas y el agua se haya corrompido.

Cepillado de paredes, suelo y línea de flotación

Cepilla las paredes y el fondo de la piscina para eliminar cualquier alga o suciedad adherida. Con un cepillo adecuado para tu tipo de revestimiento (liner, gresite, poliéster), cepilla enérgicamente todas las superficies: paredes, suelo y línea de flotación.

El objetivo es desincrustar las algas y la suciedad que puedan estar adheridas. Las algas crean una biopelícula protectora que el cloro no siempre puede atravesar por sí solo; al cepillar, las «liberas» para que el tratamiento sea efectivo.

Paredes, fondo y línea de agua: ¡no hay que descuidar nada! Utiliza el recogehojas, el cepillo aspirador y tu limpiafondos.

¡No te olvides de frotar a mano la línea de agua y las escaleras para obtener un resultado perfecto!

Cómo limpiar la línea de flotación

La línea de flotación se refiere a esa zona de unos 3-10 cm de altura que se encuentra por encima de la superficie del agua. Si no has limpiado periódicamente esta zona durante el invierno, deberás hacerlo ahora.

Para ello, lo mejor es bajar un poco el nivel del agua de la piscina para limpiar mejor la zona.

Los limpiadores alcalinos son ideales para eliminar la suciedad orgánica. Los limpiadores ácidos son ideales para disolver la cal.

Los limpiadores alcalinos, en particular, necesitan tiempo suficiente para que surtan efecto. Déjalos actuar durante 10-15 minutos. En el caso de suciedad muy persistente, pueden ser necesarios tiempos considerablemente más largos.

Para estos casos son muy adecuados los detergentes con formulación en gel. Cuanto más caliente esté, más efectivos serán los limpiadores.

Se requiere una acción mecánica para eliminar la suciedad, por lo que se necesita un poco de esfuerzo. No utilices cepillos duros, ya que pueden rayar las superficies, aumentando aún más el riesgo de acumulación de suciedad en el futuro.

Los paños de microfibra o el set de 2 esponjas de Steinbach son ideales.

4. Aspirar el fondo

Posteriormente, utiliza una aspiradora de piscina para recoger los desechos que se han asentado en el fondo.

Para esta primera gran limpieza, es muy recomendable usar el limpiafondos manual y configurar la válvula selectora del filtro en la posición de “VACIADO” (WASTE).

De esta forma, toda la suciedad pesada que aspires irá directamente al desagüe, evitando saturar y atascar el filtro de arena o cartucho desde el primer momento.

Un consejo importante: Si tienes un limpiafondos eléctrico o de batería, no lo uses para esta primera limpieza profunda. La gran cantidad de suciedad acumulada podría obstruirlo o dañarlo con facilidad.

Es mejor reservarlo para el mantenimiento regular una vez que la piscina esté en marcha.

En el caso de que no hayas cubierto correctamente la piscina durante el invierno, tendrás que pasar el limpiafondos para que realice una limpieza en profundidad. Al mismo tiempo, deberás extraer con una red toda la suciedad que se haya acumulado en la superficie de la misma.

Esta suciedad suelen ser hojas, arena, polvo, ramas, pequeños insectos, etc.

5. Comprobar y poner en marcha la filtración

El sistema de filtración es esencial para mantener el agua de la piscina limpia. Inspecciona el filtro y la bomba para asegurarte de que no haya daños causados por el frío del invierno y el desuso.

Asegúrate de que la bomba funcione correctamente, ya que esta es la encargada de circular el agua y mantenerla en movimiento, lo cual es vital para evitar el estancamiento y la proliferación de bacterias.

Vacía también y enjuaga los cestos de filtrado de los skimmers, que seguro que tendrán acumulada mucha suciedad.

Antes de volver a poner en marcha la filtración y la bomba, es obligatorio hacer un poco de limpieza en el sistema de filtración.

Filtro de cartucho

Si tienes un filtro de cartuchos, comprueba que esté limpio y acláralo si hace falta.

Limpia o reemplaza los filtros según sea necesario.

Filtro de arena

Si lo que tienes un filtro de arena, tienes que limpiarlo y cambiar la válvula a la posición "filtración" antes de volver a ponerlo en funcionamiento.

Esperamos que no hayas olvidado configurar la válvula multivía del filtro en "Invierno" para evitar daños en las juntas internas.

Dependiendo de la antigüedad y el estado de tu sistema de filtro de arena, puedes evaluar si es necesario tratar el interior del filtro con un limpiador alcalino.

Después de este proceso de rescate, tu filtro habrá acumulado muchísima suciedad. No olvides hacer un lavado de arena o de vidrio (backwash) para que el sistema vuelva a trabajar con total fluidez.

Revisar el medio filtrante

Con el tiempo, tiende a acumularse una biopelícula en todos los medios filtrantes, ya sea arena, bolas de filtro o incluso vidrio filtrante. Esta biopelícula puede no ser visible a simple vista.

Incluso en grandes piscinas profesionales, la gente a menudo se sorprende al descubrir que se ha formado una biopelícula en arena aparentemente limpia.

Tienes tres opciones:

  • Ignorar este punto, como muchos lo hacen (no recomendado).
  • Cambiar completamente el medio filtrante. Con las bolas de filtro, eso sin duda tendría sentido, ya que con el tiempo acumulan cada vez más suciedad en su interior, que difícilmente puede salir.
  • Llenar el tanque con un limpiador especial y dejar durante 4-24 horas. Esto disuelve la biopelícula. Luego, clora el medio filtrante que, con el uso adecuado, quedará "como nuevo".

Este procedimiento tiene sentido desde el punto de vista económico, especialmente si se utiliza vidrio filtrante, que es un material muy costoso.

Rellenar la piscina

Empieza por llenar de agua la piscina hasta el nivel adecuado, hasta que cubra 3/4 de los skimmers.

Tras el aspirado a vaciado y la evaporación del invierno, el nivel del agua estará bajo. Rellena la piscina con agua nueva hasta que el nivel se sitúe aproximadamente en la mitad de la boca de los skimmers.

Durante el invierno, el nivel del agua puede haber bajado debido a la evaporación o filtraciones. Rellena la piscina hasta alcanzar el nivel adecuado, generalmente a la mitad del skimmer.

Un nivel de agua correcto es crucial para el funcionamiento eficiente del sistema de filtración.

Poner en marcha la bomba y la depuradora

Ve de nuevo al local técnico. Limpia el cesto del prefiltro de la bomba. Coloca la válvula selectora en la posición de “FILTRACIÓN” (FILTER).

Asegúrate de que todas las llaves de paso (skimmers, sumidero, impulsores) estén abiertas.

Cierra la tapa del prefiltro de la bomba (asegúrate de que la junta esté bien colocada y lubrícala si es necesario) y enciende la depuradora.

Asegúrate de que los tubos estén bien llenos de agua antes de volver a poner en marcha el sistema.

Comprueba que el agua circula correctamente y que no hay fugas en ninguna parte del circuito.

Vigila el manómetro durante los próximos días, y si hay una presión superior a la normal, eso indicará el nivel de obstrucción del filtro y cuándo efectuar un contra-lavado.

6. Analizar el agua antes de añadir productos

Con el agua circulando, es el momento de la química. Este es el paso más importante para garantizar un agua segura y evitar problemas futuros.

Es crucial seguir este orden para que los productos sean eficaces. Añadir cloro sin saber cómo están los demás parámetros es como cocinar sin receta: un desperdicio de producto y de dinero.

Utiliza un kit de análisis fiable (de tiras, de gotas o digital) y mide, como mínimo, estos tres valores:

  • Alcalinidad Total (AT): Es el “escudo” del pH. Debe estar entre 80 y 120 ppm (partes por millón).
  • pH: Es el parámetro maestro. Determina la eficacia de todos los demás productos. Debe estar entre 7.2 y 7.6.
  • Cloro Libre: Probablemente estará a cero, que es lo que vamos a corregir.

Utiliza un kit de prueba para verificar los niveles de pH, cloro, alcalinidad y dureza del calcio.

Los niveles ideales son:

ParámetroRango indicado
pH7.2 y 7.6
Cloro1 y 3 ppm
Alcalinidad120 y 150 ppm
Dureza del calcio150 y 300 ppm

El último paso a realizar es medir y, si es necesario, ajustar los valores del agua de la piscina. Mide el pH: si no está entre 7,0 y 7,4, ajusta el valor con pH Minus o pH Plus.

Luego mide el valor de cloro libre que debe estar entre 0,3 y 0,6 mg por litro. Aumenta el valor si es demasiado bajo.

Las referencias de análisis pueden variar según el producto utilizado, el tipo de instalación y las instrucciones del fabricante; por eso, agrega productos químicos de manera gradual y con precaución, siguiendo las instrucciones del fabricante, hasta ajustar los niveles.

7. Ajustar los productos químicos en el orden correcto

Siempre se deben ajustar los parámetros en el siguiente orden:

  1. Primero, la alcalinidad: Si está baja, el pH será muy inestable. Usa un incrementador de alcalinidad para subirla al rango de 80-120 ppm.
  2. Segundo, el pH: Una vez la alcalinidad está en su sitio, ajusta el pH. Si está alto, el cloro que añadas no hará efecto. Usa un reductor de pH (el caso más común) o un incrementador para situarlo entre 7.2 y 7.6.
  3. Tercero, la desinfección de choque: Ahora sí, con el agua equilibrada, es el momento del tratamiento de choque o supercloración.

Debemos corregir los resultados en el caso de que no fueran los adecuados, utilizando productos químicos que incrementen o Disminuyan el nivel de PH.

Es importante que sepas que si el nivel de PH no está dentro de los valores correctos (7,2 a 7,6) ningún producto químico surtirá efecto sobre el agua de la piscina.

8. Cuándo realizar un tratamiento de choque

La cloración solo debe realizarse si el agua de la piscina no parece clara o si sospechas que la calidad del agua no es la correcta. Si el agua se ve bien, no es necesaria una cloración de choque.

Si el agua está turbia, verdosa o contiene algas, hongos, bacterias y abundantes sedimentos, el tratamiento de choque ayuda a eliminar los microorganismos que han proliferado durante el invierno.

El choque de cloro es un proceso que implica agregar una gran cantidad de cloro a la piscina para eliminar bacterias, algas y otros contaminantes que puedan haber crecido durante el invierno.

Cómo aplicar el cloro de choque

El objetivo es eliminar de golpe todas las bacterias, algas y microorganismos que han proliferado durante el invierno. Para ello, recomendamos utilizar Dicloro (o cloro de choque granulado).

Sigue las instrucciones del fabricante, pero una dosis habitual es de 15-20 gramos por cada $m^3$ de agua.

Es importante disolver previamente el producto en un cubo con agua de la propia piscina antes de repartirlo por la superficie.

Realiza este tratamiento al atardecer, ya que el sol degrada el cloro muy rápidamente y así le darás toda la noche para actuar.

Utiliza un producto de choque adecuado para tu tipo de piscina y sigue las instrucciones al pie de la letra. Generalmente, se recomienda realizar este proceso por la noche y dejar el sistema de filtración funcionando durante al menos 24 horas.

Algicida y clarificante

Lo ideal es empezar limpiando la suciedad que se incrusta en las paredes utilizando productos alguicidas. Tan sólo debes dejar actuar el producto unos minutos y luego darle con un cepillo.

La suciedad pasará a estar en suspensión en el agua. En este momento, debes limpiar el fondo de la piscina utilizando un buen limpiafondos para poner en marcha la piscina.

Añadir cloro sin retirar antes la materia orgánica reduce la eficacia del tratamiento, porque el desinfectante se consume oxidando hojas, sedimentos y otros residuos.

9. Filtrar de forma continua después del tratamiento

Tras el tratamiento de choque, el agua puede volverse blanquecina o turbia. Es normal. Significa que el cloro está oxidando toda la materia orgánica.

Deja el sistema de filtración funcionando de forma continua durante al menos 24-48 horas para que el filtro pueda retener todas esas partículas muertas. Es probable que durante este tiempo tengas que hacer un lavado del filtro.

Una vez realizados todos los procesos, es recomendable que el equipo de filtración del agua de la piscina siga funcionando durante 1 o 2 días seguidos.

El aparato debe estar unas horas en funcionamiento para ir limpiando toda la suciedad en suspensión y los sedimentos y pequeños objetos que hayan caído en el fondo de la misma durante el período de invernaje.

10. Usar floculante si el agua continúa turbia

Si pasadas 48 horas de filtración el agua sigue algo turbia, es porque hay partículas tan pequeñas que el filtro no es capaz de retener.

Aquí es donde entra en juego el floculante. Este producto agrupa esas micropartículas en flóculos más grandes y pesados, que o bien caen al fondo o ya pueden ser retenidas por el filtro.

Añade el floculante siguiendo las instrucciones y, tras dejarlo actuar con la bomba parada, pasa el limpiafondos manual en modo “VACIADO” para aspirar la capa de suciedad que se habrá formado en el fondo.

También puedes añadir una dosis de cloro y otra de clarificante, dejar actuar para que la materia en suspensión se deposite en el fondo de la piscina y pasar el barrefondo, preferentemente en función de desagote si la suciedad que se debe barrer es demasiada.

11. Volver a analizar el agua y comprobar que es segura

Realizados estos pasos, podemos decir que nuestra piscina está “Químicamente operativa”. Vuelve a analizar el agua.

El cloro estará alto, pero debería bajar a niveles de baño (1-3 ppm) en uno o dos días. El pH y la alcalinidad deberían estar estables.

Durante los primeros días, realiza pruebas diarias para asegurarte de que los niveles químicos se mantengan estables. Ajusta según sea necesario y mantén el sistema de filtración funcionando correctamente.

Para abrir la piscina después del invierno, y poder disfrutar de un baño en verano, necesitas haber realizado todos los procesos que te hemos nombrado. De esta manera, verás que el agua de tu piscina está limpia y cristalina, y, por supuesto, lista para un buen baño.

No te bañes hasta que el agua esté clara, el sistema funcione correctamente y los parámetros se encuentren dentro de los valores adecuados para el baño.

12. Casos en los que puede ser necesario vaciar la piscina

Si el invernaje no se ha realizado correctamente, es posible que hayan aparecido algas y el agua se haya corrompido. En este caso, deberás vaciar la piscina y limpiarla utilizando distintos productos químicos.

Sin embargo, si el agua de la piscina se ha corrompido, como hemos comentado antes, lo mejor es vaciarla, proceder con la limpieza a fondo y luego volverla a llenar.

Es un proceso arduo y costoso, pero es necesario, en especial cuando la piscina no ha pasado por el proceso de invernaje.

Limpieza intensiva con la piscina vacía

Este paso es extremadamente complejo, pero solo debe realizarse si tienes una buena razón para hacerlo. Ejemplo: la preparación para el invierno no se realizó de manera óptima o no ha realizado una limpieza intensiva de la piscina durante varios años.

Para ello, la piscina debe estar completamente vacía. Luego mezcla un buen limpiador alcalino (o incluso un limpiador ácido si es necesario) con agua en una proporción de 1:100 a 1:10 en un cubo de agua.

Distribuye por todo el liner de la piscina y, si es necesario, también por las conexiones. Deja actuar durante al menos 10 minutos.

Dado que es un área de superficie bastante grande, se puede usar un rociador a presión para distribuir el limpiador.

Si tu piscina está "en buen estado", no es necesaria una limpieza tan profunda.

Revisión durante el vaciado

Si vacías tu piscina por completo, aprovecha para revisar el revestimiento en busca de daños. También verifica si todas las juntas y si la iluminación de la piscina funciona.

Dependiendo de si has vaciado parcial o completamente tu piscina, ahora debes volver a subir el nivel del agua.

Si es posible, evita usar agua de pozo o usar Metall Ex de Steinbach para reducir los metales en el agua y evitar problemas.

13. Precauciones al utilizar productos de limpieza

Siempre usa guantes de goma. Evita el contacto directo de los agentes de limpieza con la piel o los ojos.

Ten cuidado de no respirar los vapores de los agentes de limpieza. Ten cuidado al utilizar limpiadores a base de ácido clorhídrico: el contacto con acero o metales provocará la formación de óxido.

Así que ten mucho cuidado al usar limpiadores ácidos, especialmente con piscinas de pared de acero y piscinas Frame. Lo mismo ocurre con las escaleras de acero inoxidable, abrazaderas de manguera, etc.

¡Mejor evitar productos que contengan ácido clorhídrico! No mezcles limpiadores como cloro y ácido clorhídrico, ¡esto puede producir cloro gaseoso tóxico!

¡Usa cada limpiador por separado!

Utiliza botas de goma, guardapolvo o delantal al verter el cloro. Utiliza gorra o sombrero si el sol está fuerte y alguna crema protectora.

14. Diferencias entre invernaje pasivo y activo

Invernaje pasivo

¿Detuviste totalmente el sistema de filtración de agua y el resto del mantenimiento de tu piscina durante este invierno? Entonces no hay duda, optaste por un invernaje pasivo.

Volver a ponerla en marcha so será complicado.

En el invernaje pasivo, es necesario retirar los elementos de protección contra las heladas, limpiar la piscina en profundidad, revisar el filtro y la bomba, rellenar el nivel de agua y restablecer progresivamente el equilibrio químico.

Invernaje activo

Si has dejado que tu piscina siga funcionando al ralentí durante el periodo de invierno, volver a ponerla en marcha será muy rápido.

Si el pH del agua no está situado entre 7 y 7,4, corrígelo. SI es demasiado ácido, a veces es necesario cambiar el agua.

Paredes, fondo y línea de agua: ¡no hay que descuidar nada! Utiliza el recogehohas, el cepillo aspirador y tu limpiafondos.

Al principio, deja que la filtración funcione de modo continuo (24-48 h o más) hasta que el agua esté limpia.

Recuerda que el tiempo de filtració necesario en verano es fácil de calcular: divide la temperatura del agua por dos. Para un agua de 16 grados, por ejemplo, la duración de la filtración tendrá que ser de 8 horas.

15. Rutina de mantenimiento después de recuperar el agua

A partir de aquí, ya solo queda iniciar la rutina de mantenimiento normal: controlar periódicamente el pH y el cloro, y prestar atención a la limpieza del fondo y la superficie.

Recomendamos un filtrado diario de entre 6 y 8 horas (generalmente, la mitad de la temperatura del agua: si el agua está a 26°C, filtra 13 horas) para evitar un uso excesivo de tratamiento químico.

Ten en cuenta que, desde marzo o abril hasta junio, que es cuando comienza la temporada de baño, deberás revisar todos los parámetros de la piscina de manera periódica, al igual que mantenerla lo más limpia posible para que no se pueda estropear antes de poder disfrutar de tu piscina en verano.

Por ello, comprueba los niveles de PH y de cloro de vez en cuando y ajustarlos si ves que se han desestabilizado.

Para evitar problemas futuros, es recomendable establecer un programa de mantenimiento regular. Cepilla y aspira la piscina semanalmente, revisa los niveles químicos y limpia el sistema de filtración periódicamente.

De esta manera, habrás conseguido reciclar el agua de la temporada anterior y habrás ahorrado una cantidad considerable de dinero.

Lista de comprobación de la puesta en marcha

FasePasoAcción clave
Preparación0.1Reunir herramientas y productos.
Preparación0.2Limpiar y drenar la cubierta.
Preparación0.3Inspección visual del equipo técnico.
Limpieza y arranque1Retirar, limpiar y guardar la cubierta.
Limpieza y arranque2Cepillado y aspirado a fondo en modo vaciado.
Limpieza y arranque3Rellenar y poner en marcha la filtración.
Equilibrio químico4Análisis completo del agua.
Equilibrio químico5Ajustar alcalinidad y después pH.
Equilibrio químico6Tratamiento de choque al atardecer.
Clarificación final7Filtración continua durante 24-48 horas.
Clarificación final8Uso de floculante si es necesario.
Clarificación final9Limpieza final del filtro y nuevo análisis.

Si el agua está clara y los parámetros son correctos, puedes poner la piscina en funcionamiento y disfrutar de la primavera.

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