Una dieta depurativa a base de frutas puede ayudar a aumentar el consumo de agua, fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes, pero no elimina toxinas por sí sola ni sustituye a una alimentación equilibrada. El hígado, los riñones, los pulmones, la piel y el intestino ya cuentan con mecanismos naturales para procesar y eliminar sustancias de desecho.
Las dietas detox basadas exclusivamente en frutas, zumos o batidos pueden producir una pérdida rápida de peso, pero esta suele deberse principalmente al déficit calórico y a la eliminación de líquidos, por lo que no constituye una estrategia sostenible. Una opción más segura consiste en incorporar frutas y verduras a una alimentación variada, mantener una hidratación adecuada, asegurar proteínas y fibra suficientes, dormir bien y realizar actividad física moderada.
Qué es una dieta depurativa a base de frutas
Las dietas detox, también conocidas como dietas depurativas, son regímenes alimenticios diseñados para eliminar toxinas del cuerpo y mejorar la salud general. Estas dietas suelen centrarse en el consumo de frutas y verduras frescas, ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes.
A nivel popular, la dieta detox es un plan de alimentación a corto plazo que suele ir acompañado de eslóganes como “eliminar toxinas”, “desinflamar” o “resetear” el cuerpo. Suelen incluir ayunos, jornadas en las que solo se pueden ingerir zumos o batidos, restringen alimentos e incluyen suplementos, hierbas y, en el peor de los casos, incluso laxantes, enemas o hidroterapia, propios de la limpieza de colon.
El término detox es una abreviación de ‘desintoxicación’ y alude a la supuesta limpieza del organismo mediante zumos depurativos que mezclan frutas y verduras. El periodo de duración puede variar desde una semana hasta un mes, aunque también son habituales los planes de 3, 5 o 7 días.
Es importante señalar que el concepto "Detox" no existe. No está en el diccionario de la RAE ni se emplea en la terminología médica.
Cómo funciona la depuración natural del organismo
El cuerpo ya tiene un sistema de desintoxicación real a través del hígado, los riñones, el intestino, etc. El cuerpo produce toxinas de forma natural y el hígado es el encargado principal de eliminarlas, junto a la piel, los pulmones y los riñones.
Una persona sana elimina toxinas cada día, en el sudor por la piel, en el aliento, la orina y las heces. Si queremos depurar el cuerpo es fundamental saber que ya disponemos de órganos encargados de la detoxificación.
Ahora, tras los excesos, lo más inteligente es ayudar a que puedan hacer su trabajo de la mejor forma posible, es decir, proveerlos de herramientas para que lo que nos sobra desfile fuera de nuestro cuerpo mediante el sudor, la orina y las heces.
La evidencia clínica que demuestre que las dietas detox comerciales eliminan toxinas o mejoran la salud es muy limitada. No existen ensayos clínicos aleatorizados sólidos que prueben la eficacia de estas dietas.
Beneficios potenciales de incluir frutas en la alimentación
Las frutas tienen un papel protagonista en la alimentación sana y se debe aprovechar su valor vitamínico e hidratante y su riqueza en fibra y antioxidantes, pero no limitarse a ellas.
El componente prioritario de estos alimentos es el agua, que representa alrededor del 90%, convirtiéndolos en opciones de bajo valor calórico y alto contenido en fibra. Las frutas y verduras frescas son ricas en antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres, reduciendo el riesgo de enfermedades y el envejecimiento prematuro.
Mejora del tránsito intestinal
Gracias al alto contenido en fibra, estas dietas pueden ayudar a mejorar el tránsito intestinal y prevenir el estreñimiento. Las dietas ricas en fibra pueden contribuir de forma significativa a los procesos de detox al contribuir a aumentar la materia fecal y la velocidad a la que viaja por el colon.
El aumento de fibra no sólo ayuda a eliminar eficazmente los residuos metabólicos, sino que también favorece la unión y eliminación de diversas toxinas. Además, la capacidad de la fibra para mejorar la microbiota intestinal beneficiosa y unirse a las sustancias nocivas subraya su importancia en el apoyo a la intrincada red de procesos implicados en la cascada de desintoxicación dentro del tracto gastrointestinal.
Hidratación y reducción de la retención de líquidos
La alta cantidad de agua en estos alimentos ayuda a mantener una buena hidratación, esencial para la función renal y la eliminación de toxinas. La combinación de potasio alto y sodio bajo en muchos de estos alimentos los hace ideales para personas con problemas de retención de líquidos, hipertensión o cálculos renales.
También se le debe a la verdura su capacidad para eliminar el exceso de líquidos. Contienen poco sodio y mucho potasio, lo que fuerza al cuerpo a eliminar el exceso de líquidos, junto con las sustancias de desecho, por la orina.
Aporte de vitaminas, minerales y antioxidantes
El objetivo es consumir frutas y, también, verduras. Normalmente, se sugiere la ingesta de verdura 2 veces al día y 3 de fruta sin olvidar que esta recomendación de 5 piezas es un mínimo, no un máximo.
En cuanto al tipo de fruta, todas son válidas. Siempre es aconsejable priorizar aquellas que están de temporada, porque será más fácil que tengan un estatus óptimo de vitaminas y minerales.
La fruta aporta hidratos de carbono simples, principalmente fructosa, que es un monosacárido. Pero más allá de eso es muy buena fuente de fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes y agua.
Qué frutas pueden incorporarse
Entre las frutas más recomendadas están el pomelo, la piña, el kiwi, las fresas y la manzana. Estas frutas son ricas en vitamina C, fibra y tienen propiedades diuréticas y laxantes.
A la hora de escoger las frutas del día, apuesta por alimentos con alto contenido de agua, como lo sería la piña o el melón. Tiene un efecto diurético que te ayudará a desintoxicar tu organismo.
- La manzana aporta fibra y puede incorporarse en desayunos, ensaladas o como tentempié.
- La piña y el melón presentan un alto contenido de agua.
- El kiwi y las fresas aportan fibra y vitamina C.
- El pomelo puede formar parte de una alimentación variada, siempre teniendo en cuenta posibles interacciones con determinados medicamentos.
La fruta entera es preferible al zumo
Siempre es mejor en pieza entera. En zumo se considera azúcar libre, por lo que se debería limitar su consumo al estar asociado a un mayor riesgo de obesidad, caries, diabetes, etc.
Para hacernos una idea un vaso de zumo aporta unos 20 gramos de azúcares libres. Por lo tanto, un zumo no sustituye a las 3 piezas de fruta de consumo diario.
Una opción intermedia puede ser tomar la fruta batida, como un smoothie, ya que sería mejor alternativa que el zumo al llevar la pulpa que contribuye a aumentar la saciedad y limitar la velocidad de absorción de los hidratos de carbono respecto al zumo.
Además, el objetivo final de una dieta basada en una gran cantidad de zumos de fruta tampoco se cumple dado que la ingesta de azúcares también aumenta. Los zumos pueden aportar mucho azúcar y muy poca proteína y fibra, por lo que no ayudan ni a saciar ni a mantener masa muscular.
¿La fruta contiene demasiado azúcar?
La Organización Mundial de la Salud considera el azúcar de la fruta como un “azúcar naturalmente presente” o “azúcares intrínsecos”. Por lo que su consumo no se ha asociado a efectos negativos.
En relación a la elevación de la glucosa en sangre propia tras la ingesta de alimentos con hidratos de carbono, lo importante es aprender a seleccionar los alimentos que aportan la mejor fuente de hidratos de carbono y priorizar los que tengan un perfil nutricional y de absorción más favorable como frutas, verduras, cereal integral, legumbre y lácteos como la leche y el yogur.
La fruta no engorda, de hecho, los estudios apuntan a que el consumo de fruta ayuda a prevenir la obesidad y la ganancia de peso, debido a su baja densidad calórica.
Para valorar la ganancia o pérdida de peso no se puede atribuir a un solo alimento, sino considerar la dieta en su conjunto.
¿Se puede comer fruta por la noche?
La fruta aporta la misma energía, cantidad de agua, fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes e hidratos de carbono por la mañana, por la noche, antes de comer o como postre.
El postre no es obligatorio, pero es algo cultural y a mucha gente le gusta acabar la comida o la cena con un postre. En ese caso, la mejor opción es la fruta.
Alimentos que deben acompañar a la fruta
Las frutas y las verduras son alimentos básicos de consumo diario pero no aportan a nuestro cuerpo todos los nutrientes que necesitamos. Una dieta desintoxicante no debe limitarse a la fruta, porque una alimentación exclusivamente frutal carece de nutrientes esenciales como proteínas y determinados hidratos de carbono.
Prioriza frutas y verduras frescas que aporten vitaminas, minerales y antioxidantes y opta por alimentos integrales como granos enteros, legumbres y frutos secos.
Verduras
En tus almuerzos, apuesta por el consumo de verduras en gran cantidad. Son un increíble acompañante a tus platos de pasta, pescado o carne. Están llenas de fibra y potasio, además de estimular el tránsito intestinal.
Las verduras de hoja verde y las de la familia de las coles son ricas en flavonoides, compuestos naturales que protegen el sistema cardiovascular y activan las enzimas glutation peroxidasa y catalasa, que estimulan la acción detoxificante del hígado.
Las verduras, crudas o cocinadas, no deben ser una guarnición, sino la ración principal. La base de tu alimentación deben ser las frutas y verduras, también los cereales integrales, legumbres, y grasas saludables que encontrarás en el pescado o carnes blancas.
Alimentos integrales y legumbres
El pan, el arroz y la pasta, cuando son integrales, aumentan la sensación de saciedad y propician que se coma menos y que se opte por alimentos menos calóricos.
La fibra ayuda al movimiento intestinal, así que introdúcela poco a poco en tu rutina diaria. Las legumbres, los cereales integrales y los frutos secos permiten completar el aporte de fibra y nutrientes que no ofrece una dieta basada únicamente en frutas.
Proteínas
Una comida debe aportar proteína, fibra y energía suficiente. Asegurar proteína suficiente es especialmente importante cuando se pretende perder peso, porque la falta de alimentos proteicos puede favorecer la pérdida de masa muscular.
La restricción de una gran multitud de alimentos y la falta de proteínas durante la duración de la dieta puede provocar cansancio, apatía, náuseas o dolores de cabeza.
Cuando limitamos el consumo de alimentos, restringimos el aporte proteico provocando también una pérdida de masa muscular.
Grasas saludables
Las grasas saludables pueden encontrarse en alimentos como el aguacate, los frutos secos, el aceite de oliva y el pescado. Prueba con el aguacate, ¡está delicioso!
El patrón tipo dieta mediterránea, a base de verduras, frutas, legumbres, frutos secos, aceite de oliva y pescado, y que no incluya ultraprocesados, se asocia a mejoras en marcadores inflamatorios.
Alimentos recomendados para una dieta depurativa equilibrada
| Grupo | Opciones | Características destacadas |
|---|---|---|
| Frutas | Pomelo, piña, kiwi, fresas, manzana, melón | Agua, fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes |
| Verduras | Apio, espárragos, judías verdes, cebolla, espinaca, brócoli, alcachofa, puerro | Fibra, potasio y compuestos antioxidantes |
| Proteínas | Pollo, pescado, yogur, leche, legumbres | Ayudan a cubrir las necesidades proteicas |
| Integrales | Avena, quinoa, pan integral, arroz integral, pasta integral | Fibra y mayor sensación de saciedad |
| Grasas saludables | Aguacate, frutos secos, aceite de oliva | Complementan una alimentación variada |
Apio, espárragos, cebolla y verduras de sabor amargo
Las verduras más efectivas para una dieta detox incluyen el apio, los espárragos, las judías verdes y la cebolla. Estas verduras ayudan a eliminar toxinas a través de la orina y mejoran la función hepática y biliar.
Algunos alimentos favorecen la función hepática, como los vegetales con ligero sabor amargo, ya sea la alcachofa o el cardo, que comparten estas propiedades con la achicoria, la endibia, la escarola, el nabo y el rábano.
Alcachofas y cardos han sido el prototipo de hortalizas sanas, de amplio espectro medicinal. Se han recomendado con frecuencia en el campo de la nutrición por considerar que su consumo es muy saludable a distintos niveles del organismo, gracias a sus reconocidas propiedades coleréticas, hepatoprotectoras y diuréticas.
Qué limitar o evitar
Lo más importante es priorizar alimentos depurativos y evitar todo lo posible grasas malas y alimentos azucarados. La estrategia consiste en volver a horarios regulares, priorizar alimentos sencillos y reales, comer suficiente y reducir los ultraprocesados de forma gradual.
- Azúcares refinados, como los que se encuentran en dulces, pasteles, galletas y bebidas azucaradas.
- Alcohol, debido a su impacto en el hígado y su capacidad para producir toxinas.
- Comida rápida y frita, ya que puede contener grasas poco saludables y aditivos.
- Alimentos altamente procesados que contengan aditivos, conservantes y otros ingredientes artificiales.
- Grasas saturadas y grasas trans, presentes en alimentos fritos, comidas rápidas y ciertos productos procesados.
La cafeína puede limitarse si se consume en exceso, ya que puede tener un efecto diurético y aumentar el estrés en el cuerpo. El gluten y los lácteos solo deberían eliminarse si existe una razón individual y bien justificada.
Se pueden utilizar hierbas aromáticas digestivas, como el laurel, el tomillo, la salvia o el comino. También se pueden reducir la sal y prescindir de especies fuertes como la mostaza, la pimienta o el clavo, que irritan la mucosa gástrica y aumentan la acidez estomacal.
Riesgos de las dietas basadas únicamente en frutas o zumos
Como profesionales de la nutrición, la respuesta es un rotundo no a las dietas detox estrictamente restrictivas. Este tipo de dietas no educan en salud y no buscan las causas individuales de la ganancia de peso o de las enfermedades asociadas a la obesidad.
Los beneficios que algunas personas atribuyen a estos planes vienen de mejorar la alimentación, no de limpiar toxinas. Comer más verduras y frutas, reducir la ingesta de ultraprocesados, alcohol y azúcares, beber más agua o hacer una pausa en hábitos poco saludables puede tener efectos positivos, pero no demuestra una eliminación especial de toxinas.
Pérdida de masa muscular
Una dieta muy restrictiva es entendida por nuestro cuerpo como un período de semiayuno. En una primera etapa, si la diferencia entre las calorías gastadas y consumidas es muy elevada, tiene lugar una intensa pérdida de masa muscular.
Esto explica la pérdida de mucho peso en pocos días. Nuestro cuerpo sacrifica músculo para levantar los valores de glucosa en sangre y mantener las funciones vitales dependientes de este nutriente.
Cansancio, hambre y alteraciones del estado de ánimo
La falta de proteínas y la ingesta insuficiente de energía pueden provocar cansancio, fatiga, apatía, náuseas, dolor de cabeza, cambios de humor, dificultad de concentración, falta de sueño y bajones de energía.
Cuando comes poco, el cuerpo lo vive como una situación de estrés. Comer muy pocas calorías hace que el cuerpo libere más cortisol, la hormona del estrés; el ayuno o las dietas muy restrictivas suelen elevar aún más ese estrés, sobre todo al principio.
Estos síntomas no tienen relación con la salida del cuerpo de toxinas, sino con que se ingiere menos comida de la que el cuerpo necesita y se han cambiado de golpe las rutinas, lo que provoca que el cuerpo entre en modo alerta para protegerse.
Efecto rebote
Este tipo de dietas aseguran una pérdida rápida de peso, entre 4 o 5 kilogramos, pero no nos libra de uno de los mayores temores: el efecto rebote.
En el momento en el que se retoma la rutina alimentaria habitual, el peso perdido se recupera inmediatamente. La pérdida inicial suele ser agua y se recupera rápidamente.
Las dietas detox promueven el temido efecto rebote. El problema que ha llevado a la persona a ganar peso sigue presente y sin tratamiento.
Deshidratación y desequilibrios electrolíticos
Las dietas detox pueden llevar a desequilibrios electrolíticos y deshidratación si no se hacen correctamente. También pueden causar deficiencias nutricionales si se siguen por periodos prolongados.
El uso de laxantes, restricciones extremas, limpiezas de colon y jugos no pasteurizados puede ser inseguro. La limpieza de colon, la hidroterapia o los laxantes detox no están recomendados para mejorar la salud general y se han descrito efectos secundarios como molestias digestivas, deshidratación o alteraciones intestinales.
Problemas digestivos y renales
Los tés detox con sen u otros laxantes pueden provocar diarrea, pero eso no es desintoxicar, sino forzar al intestino a vaciarse. Si se usan de forma continuada, pueden causar desequilibrios de minerales importantes, como sodio o potasio, y otros problemas.
Los zumos detox elaborados con grandes cantidades de vegetales de hojas verdes o remolacha pueden causar problemas en personas con riesgo de cálculos renales o problemas de riñón.
Pasar varios días solo a base de zumos puede empeorar la salud del intestino, aumentar la inflamación y hacer que la digestión sea más sensible. También hay casos clínicos descritos de daño renal por exceso de oxalatos en personas predispuestas, por ejemplo, por enfermedad renal o bypass gástrico.
Posible sobrecarga hepática
Si mantenemos estas dietas durante muchos días, nuestro organismo se habrá adaptado para utilizar más cantidad de la grasa almacenada y reducir el consumo de proteínas propias.
No obstante, si llegan demasiados ácidos grasos al hígado, este órgano no podrá procesarlos, se acumularán dentro y contribuirán a la aparición de un hígado graso.
¿Un día a base de fruta es saludable?
Un día a fruta no tiene ningún efecto adelgazante y, en cambio, adolece de nutrientes esenciales como las proteínas y los hidratos, por lo que solo se consigue despistar el organismo, pero no desintoxicarlo.
Seguir una dieta desintoxicante no significa someterse a una dieta insana. En una dieta depurativa pueden sucederse días en que hay que multiplicar la ingesta de fruta: en el desayuno, para almorzar, de postre y en la merienda, pero esta cantidad es difícil de mantener en el tiempo.
Las frutas pueden formar parte de todas las comidas, pero deben combinarse con verduras, proteínas, alimentos integrales, legumbres, frutos secos y grasas saludables.
Recomendaciones para una dieta depurativa segura
Desayuno
Como siempre se dice, el desayuno es la comida más importante del día, por lo que es importante evitar cereales azucarados o alimentos que contengan muchos hidratos de carbono.
Opta mejor por un bowl de avena o yogur con frutos rojos. Para beber, puede incorporarse fruta, aunque es preferible la pieza entera o un batido con pulpa frente a un zumo filtrado.
Comida
En tus almuerzos, apuesta por el consumo de verduras en gran cantidad. Son un increíble acompañante a tus platos de pasta, pescado o carne.
Una comida equilibrada puede incluir verduras, una fuente de proteína y una ración de cereal integral o legumbre. De postre, nada mejor que una buena macedonia de fruta.
Cena
En lo referido a las cenas, opta por alimentos que te sacien pero que no sean pesados, ya que esto puede hacer que no concilies bien el sueño.
Que no te falten verduras como las alcachofas y los puerros, con los que puedes prepararte caldos para hidratarte. También pueden incorporarse pescado, huevos, legumbres o carnes blancas en cantidades adecuadas.
Entre comidas
Entre comidas, toma bebidas preparadas con frutas y verduras. Gracias al alto valor energético de la fruta, nos sentiremos saciados sin apenas haber comido.
Los frutos secos pueden ser una alternativa a los snacks poco saludables. Además de estar buenísimos, contienen componentes saludables para nuestro cuerpo.
Preparación de los alimentos
Cocina al vapor, al horno, a la plancha o con el wok. Los alimentos te sabrán mejor y notarás el beneficio del cocinado en tu organismo.
Di adiós a las frituras o consúmelas solo de forma muy esporádica, debido a su alto aporte calórico y los pocos nutrientes que ofrecen.
Hidratación
El agua es fundamental en cualquier proceso de desintoxicación. Ayuda a los riñones a filtrar las toxinas y promueve la función digestiva saludable.
Se recomienda consumir al menos 1.5 a 2 litros de agua al día. Además del agua, otras bebidas saludables como el té verde, el agua de coco y los zumos naturales de frutas y verduras pueden ser excelentes para mantener la hidratación y proporcionar nutrientes adicionales.
También ayudan a hidratarse los caldos desengrasados, las infusiones y los caldos o jugos de hortalizas.
Ejercicio, descanso y hábitos diarios
El ejercicio físico es un componente esencial de cualquier régimen saludable. Ayuda a aumentar la circulación sanguínea y linfática, lo cual favorece el funcionamiento general del organismo.
Actividades como caminar, yoga, correr y ciclismo son excelentes opciones. Estas actividades no solo mejoran la circulación sino que también ayudan a reducir el estrés.
Vuelve al gimnasio, camina, nada, etc. El ejercicio estimula la circulación y promueve la eliminación de toxinas a través del sudor.
Durante el sueño, el sistema inmunitario es capaz de trabajar al máximo nivel y lo hace para, entre otras cosas, reparar los daños producidos por las toxinas, la oxidación y la acción de virus y bacterias.
Cena pronto para permitir al cuerpo realizar la digestión antes de ir a dormir, y vuelve a horarios regulares. Dormir mejor y moverse un poco más son medidas más útiles y sostenibles que someterse a un ayuno extremo.
Ayuno y dietas depurativas
El ayuno genera controversia. Es posible que haya oído hablar de la cetosis, cuyos estudios han demostrado que contribuye a cambios en las vías metabólicas y los procesos celulares, como la resistencia al estrés, la lipólisis y la autofagia.
El ayuno intermitente 12/12 se considera una opción más prudente que los ayunos prolongados, aunque no es necesario para desintoxicar el cuerpo. El ayuno o las dietas muy restrictivas pueden elevar el estrés, especialmente al principio.
La restricción calórica supone una reducción de entre un 10 y un 20% de las calorías totales diarias, pero no puede llevarse a cabo de forma permanente sin riesgos para la salud.
La restricción calórica sostenida en el tiempo puede provocar alteraciones metabólicas y una reducción de masa corporal significativa.
Cuándo no se recomienda una dieta detox
No se recomienda en personas con enfermedades, tratamientos médicos, embarazo, trastornos de la conducta alimentaria o alto estrés.
- Diabetes con medicación.
- Enfermedad renal.
- Enfermedad cardiaca.
- Antecedentes gastrointestinales.
- Embarazo.
- Inmunosupresión.
- Trastornos de la conducta alimentaria.
- Situaciones de estrés elevado.
Si se quiere seguir una dieta más estricta, debe estar controlada por un experto. Es importante no prolongar estas dietas por demasiado tiempo sin supervisión médica, ya que pueden llevar a deficiencias nutricionales.
Señales de alarma
Durante una restricción alimentaria pueden aparecer dolores de cabeza, mareos ligeros, aumento de la cantidad de orina y heces, problemas de piel, hambre emocional, mal aliento, irritabilidad, insomnio o más ganas de dormir.
Si aparecen algunos de estos síntomas, debes aumentar la cantidad de agua para hidratar al cuerpo y ayudar a los riñones a eliminar las toxinas en la orina.
En caso de que aparezcan reacciones muy fuertes como vómitos repetidos, fiebre o dolor de cabeza muy agudo e intenso, debes parar inmediatamente y acudir a urgencias para descartar alguna enfermedad latente que se haya manifestado al hacer el protocolo depurativo.
Ejemplo de menú depurativo equilibrado de tres días
Un plan de dieta detox de 3 días puede incluir alimentos de origen vegetal junto con proteínas, cereales integrales y grasas saludables.
| Día | Desayuno | Almuerzo | Cena |
|---|---|---|---|
| Día 1 | Zumo de limón y jengibre | Pechuga de pollo a la parrilla con ensalada de vegetales frescos | Sopa de vegetales detox |
| Día 2 | Batido de plátano y leche de almendras | Pescado al vapor con quinoa y ensalada de pepino | Crema de calabacín |
| Día 3 | Batido de frutas y avena | Ensalada de pollo con espinacas y aguacate | Puré de zanahoria y apio |
Las meriendas del plan pueden incluir agua de coco y una rebanada de pan integral, manzana y nueces, o papaya y semillas de chía.
Recetas con frutas, verduras y alimentos integrales
Ensalada de quinoa
Ingredientes: quinoa cocida, espinacas, aguacate, pepino, tomate, aderezo de limón y aceite de oliva.
Batido verde
Ingredientes: espinacas, piña, jengibre, pepino, apio y agua de coco.
Sopa de lentejas y verduras
Ingredientes: lentejas, zanahorias, apio, cebolla, ajo, tomate, caldo de verduras.
Preguntas frecuentes
¿La dieta detox sirve para adelgazar?
No de forma sostenible. La pérdida inicial suele ser agua y se recupera rápidamente.
¿Es buena idea hacerla cada cierto tiempo?
No es ni necesario ni recomendable hacer dietas detox muy restrictivas de manera periódica. Es más útil mantener una alimentación equilibrada y un estilo de vida saludable.
¿Los zumos detox sustituyen comidas?
No. Una comida debe aportar proteína, fibra y energía suficiente.
¿La dieta detox es apta para todo el mundo?
No. No se recomienda en personas con enfermedades, tratamientos médicos, embarazo, trastornos de la conducta alimentaria o alto estrés.
¿Qué es más recomendable después de vacaciones o periodos de excesos?
Los expertos en nutrición aconsejan volver a los hábitos base: verduras en dos comidas, proteína suficiente, fibra progresiva, agua, suficiente cantidad de sueño y actividad.
La clave está en elegir los alimentos que deben conformar los menús, tener muy claro cuáles se van a descartar por unos días y sumar a la alacena infusiones y alimentos integrales que ayudan a potenciar el propósito de mejorar los hábitos alimentarios.

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