Diseño de filtros para depuradora de piscina: tipos, cálculo y criterios de selección

Para diseñar correctamente el sistema de filtración de una piscina hay que relacionar el volumen de agua, el caudal necesario, el tipo de vaso, el espacio disponible, el medio filtrante y la potencia de la bomba. La elección no consiste en seleccionar el filtro más grande o más caro, sino en conseguir que la bomba y el filtro trabajen alineados y que todo el volumen de agua pueda pasar por el sistema dentro del tiempo de recirculación previsto.

Los filtros de arena son la solución más extendida para piscinas enterradas, residenciales y de mayor volumen; los filtros de cartucho son compactos y adecuados para piscinas pequeñas, desmontables o con poco espacio técnico; los filtros de diatomeas ofrecen la filtración más fina, aunque requieren una inversión y un mantenimiento mayores; y los monoblocks integran la bomba y el filtro en un equipo compacto y sencillo de instalar.

Para qué se utiliza el filtro de una piscina

Para obtener un agua agradable al baño, de aspecto cristalino, es necesario, en cualquier tipo de piscina, someterla a un proceso de filtración. El agua, al estar al aire libre, está sometida a una contaminación constante. Esta contaminación proviene principalmente de microorganismos que hay en el propio aire y los que desprenden de los bañistas.

Además, el incremento de temperaturas que se dan en la época de verano, facilita la formación de vidas. Por todo ello es imprescindible llevar a cabo un buen mantenimiento y limpieza del agua. El filtro retiene las partículas en suspensión, orgánicas, minerales y algas, que la bomba envía.

Una filtración correcta hace que el desinfectante actúe con eficiencia y que el agua recupere transparencia rápidamente tras cada uso. El sistema de filtración de la piscina, formado por la bomba de la filtración y la cuba, es el corazón de la piscina, es el motor que permite al agua circular de manera eficaz en la piscina y evitar que se quede estancada.

Un agua estancada desarrollará impureza y microorganismo que dañara a la calidad del agua. Los filtros ayudan a purificar el agua de la piscina para convertirla en agua sana y cristalina. Los responsables de una agua de piscina limpia son 80% el sistema de filtración y 20% el tratamiento del agua.

Cuando el filtro no está bien elegido, suelen pasar dos cosas:

  • Filtración insuficiente: el agua no se depura lo suficiente, la suciedad vuelve al vaso y los productos químicos se consumen a un ritmo anormal.
  • Sobredimensionado o mal tipo: genera más presión de la necesaria, acorta la vida de la bomba y complica el mantenimiento.

Un buen filtro mejora la calidad del agua y reduce el mantenimiento correctivo; esas «soluciones de emergencia» que consumen tiempo y productos. La limpieza de la piscina es la base para un buen funcionamiento del agua.

Partes del equipo de filtración

Cuando hablamos de un equipo de filtración, no solamente hacemos referencia al filtro, sino que es necesaria la instalación de un sistema compuesto por un conjunto de elementos, si falta uno de ellos, el equipo de filtración no funcionaría de forma correcta:

  • Una bomba para mover el agua hasta el filtro y devolverla filtrada.
  • Un filtro para retener todas las partículas en suspensión.
  • Un sumidero y skimmers por donde la bomba absorbe el agua que luego impulsa hasta el filtro.
  • Las boquillas de impulsión que sirven para hacer regresar el agua a la piscina.

El funcionamiento del filtro depende directamente de una bomba de piscina, que será la encargada de impulsar el agua hacia el filtro y devolverla limpia. El agua sucia será absorbida por los skimmers, desagües o toma de limpiafondos y se introducirá en el filtro.

La elección del tipo de filtración depende de cada uno pero sobre todo de las dimensiones de la piscina. Es importante conocer el largo, el ancho de la piscina y el volumen de agua en m3. Dependerá también del equipamiento de limpieza que se utilice y de la distancia entre el sistema del monoblock de filtración y de la piscina.

Materiales filtrantes

Cuando el agua circula por el interior del filtro, ésta se encuentra con un material que retiene sus impurezas, dejando regresar a la piscina únicamente aquella agua libre de partículas. El material filtrante puede variar según su origen, dotando de más o menos calidad al conjunto final.

Los materiales que podemos encontrar en el interior del recipiente del filtro son:

  • Sílex: es un material poroso proveniente del sílice. Es una opción económica que requiere remplazarse cada 4 años.
  • Vidrio: es el medio filtrante más respetuoso con el medio ambiente. Fabricado a partir de vidrio reciclado, se convierte en un excelente medio filtrante.
  • Zeolita: de origen volcánico y textura de tierra fina.
  • Diatomeas: otorga una gran calidad de filtración, pero su coste es elevado.

El vidrio presenta importantes ventajas respeto a los otros materiales. Es más permeable, elimina partículas finas, se conserva más limpio, no se degrada con el paso del tiempo y requiere menos cantidad de carga para el filtro. Además, no requiere remplazarlo, dura para siempre.

Existen a su vez diferentes agentes filtrantes para este tipo de depuradoras; arena de sílex, vidrio activo filtrante. La arena, el vidrio, las diatomeas o los filtros de cartucho son los principales medios utilizados en la filtración de piscinas.

Comparación de medios filtrantes

Medio filtranteFiltra hastaVentaja principalSustitución
Arena de sílice25-50 µmEconómico y muy disponibleCada 5-7 años
Vidrio reciclado (Active Clear Glass)15-20 µmFiltración más fina, menos algas, sostenibleCada 7-10 años
GravaCapa soporteSoporte estructural del lecho, mejora la distribución del flujoJunto con la arena
Antracita5-10 µmLecho multicapa con arena: mayor retención y menor pérdida de cargaCada 5-7 años

Tipos de filtros para depuradora de piscina

Existen tres grandes familias de filtros para piscinas. Cada una se basa en un principio físico distinto y tiene un perfil de uso ideal.

Podemos diferenciar principalmente entre cuatro tipos de filtros. Por un lado están las depuradoras de piscina con filtros de arena, las depuradoras con filtros de cartucho, las depuradoras con filtro de diatomeas y los equipos monoblock de filtración completa.

Filtros de arena

Son los más convencionales y los que requieren un menor mantenimiento. El agua se limpia pasando a través de este agente de filtrado natural. Una gran ventaja que presenta es la durabilidad del filtro además de permitir el contra-lavado, proceso inverso al de la filtración limpiando y eliminando las impurezas de éste.

Dada su eficacia, precio y cualidades, los filtros de arena suelen ser muy usados en las piscinas, especialmente en las comunitarias, las públicas al aire libre o las situadas en viviendas particulares. Además, su mantenimiento no suele ser ni costoso ni frecuente, lo que es un punto a favor añadido al conseguir una optimización de recursos y tiempo.

Su funcionamiento es similar al de los cartuchos, se basa en la circulación del agua por el interior de la arena y las impurezas quedan retenidas en un depósito interno. Cabe destacar que la arena es considerada el mejor agente natural para el filtrado.

Los filtros de arena de piscina cuentan con un depósito lleno de granos de arena que se encargarán de limpiar el agua de la piscina. Su fineza de filtración es de en torno a 50 µ. Este filtro es el más corriente y es adecuado para todos los tipos de piscinas.

Las depuradoras de arena de GRE se adaptan a cualquier piscina y son muy fáciles de utilizar. Lleva un sistema completo de filtración que permite realizar diferentes funciones además de la filtración, como el lavado, el enjuague, el desagüe y cerrado.

Los fabricantes de filtros de piscinas utilizan este material imitando el proceso que la propia naturaleza hace. Así, estas depuradoras cuentan con un tanque rellenado con arena con una granulometría que va de 0,8 a 1,2 mm.

Con un filtro de arena, el agua sucia será absorbida por los skimmers, desagües o toma de limpiafondos y se introducirá en la parte superior del tanque de arena de la depuradora. En el interior de este tanque, un lecho de arena actuará como agente natural de filtración reteniendo toda la suciedad.

En la parte inferior de este filtro, además, encontramos unos colectores que absorberán el agua completamente limpia y la retornarán a la piscina. Asimismo, la vida útil de la arena del filtro dependerá mucho de la suciedad de cada piscina.

No obstante, suele ser necesario el cambio cada 2 o 3 temporadas de baño. Los modelos tradicionales nos permiten un uso de hasta siete años y, por si fuera poco, el contravalado en todos los casos. Otros filtros más modernos de arena pueden llegar a tener una vida útil de 10 años como máximo.

Válvulas selectoras en los filtros de arena

En el mercado podemos encontrar estos filtros con dos tipos de válvulas selectoras: con válvula lateral o con válvula top, superior. Este elemento permite escoger los distintos procesos de lavado, vaciado, recirculación y contra-lavado de la piscina.

Es recomendable adquirir los filtros con válvula lateral, ya que son de más fácil acceso e instalación. Los filtros con la válvula selectora top se suelen utilizar cuando el espacio en el que se encuentra el filtro es limitado, como sería el caso de las casetas enterradas.

Filtros de cartucho

El sistema consta de unos cartuchos remplazables que deben limpiarse cada semana y cambiarse aproximadamente al año. La ventaja principal del sistema es la fácil instalación y limpieza.

Éste se puede lavar con una manguera o se puede sustituir por un cartucho por un coste de unos 10€. Su capacidad de filtración no es tan elevada como en los filtros de arena, pero es suficiente para aquellas piscinas pequeñas, desmontables o hinchables.

Los filtros de cartucho son equipos compactos, económicos en el coste inicial y no requieren sistema de retrolavado, lo que los hace muy adecuados para piscinas residenciales, desmontables o elevadas con poco espacio.

El agua pasa a través de un cartucho de poliéster o papel plisado que actúa como barrera física. La limpieza se basa en cartuchos que se van reemplazando cuando pierden su eficacia, generalmente en un año, aunque hay que realizar una limpieza superficial cada cinco o siete días.

Su instalación es realmente sencilla, por lo que muchos particulares apuestan por él, sobre todo para las piscinas más pequeñas. Su funcionamiento se basa en que el agua va pasando por el interior del cartucho, limpiando impurezas y eliminándolas sobre materiales manufacturados.

Las impurezas quedarán atrapadas en el filtro, mientras que el agua vuelve al interior de la piscina completamente limpia. Cuando se ha obstruido el filtro por la suciedad, se limpia o se sustituye por un recambio.

Los cartuchos filtrantes están hechos de diferentes materiales. Pueden ser de polipropileno, teflón, celulosa, nylon. Es interesante fijarse en cada uno de los materiales para poder encontrar el más adecuado a las características de la piscina.

Los filtros de cartuchos son adecuados para todos los tipos de piscinas. Su fineza de filtración es de en torno a 20-25 µ. La instalación de estos modelos es sencilla y su mantenimiento también, son perfectos para locales técnicos con poco espacio.

Por último, no requieren contralavados y permiten ahorrar hasta 12 000 litros de agua al año. Filtración más fina que la arena convencional: retienen partículas desde 10-15 µm.

Filtros de diatomeas

Esta tipología de filtro es considerada de gama alta. Las diatomeas son microorganismos fosilizados que actúan como agentes filtrantes, trabajando como microesponjas.

Con este filtro la calidad del agua obtenida es excelente, conteniendo las partículas más pequeñas de suciedad. Este sistema presenta una desventaja, y es que su coste resulta más elevado que en los filtros anteriores.

Su sistema de filtrado es bastante diferente al de los filtros de arena: el agua pasa a través de los filtros cargados de diatomeas, cuyos cuerpos pueden ser comparados con esponjas de alta eficiencia en el filtrado.

Es el sistema de mayor pureza de agua final, pero también el que requiere una mayor inversión. De las mencionadas, esta última es capaz de capturar las partículas más pequeñas. Es más, son capaces de eliminar partículas de hasta 3 micras.

Una vez allí, pasará por una especie de muelas. Estos elementos están revestidos con tierra de diatomea. Se trata de un polvo extremadamente fino hecho a base de plancton fosilizado.

Podemos decir que, a día de hoy, este tipo de filtros son los más eficientes. No obstante, también son los más caros y también requieren un mantenimiento específico.

Los filtros de diatomeas están considerados como los de mejor rendimiento. Su fineza de filtrado es de 5 µ y son garantía de un agua cristalina.

Requieren una limpieza regular, cada 3 a 5 semanas, para asegurar su buen funcionamiento. Asimismo, requiren un contralavado cada dos meses para eliminar las diatomeas sucias.

Esta tierra de diatomea, hay que revovarla peródicamente y además hay que recuperarla antes de verterla en el alcantarillado. Para un correcto funcionamiento, hay que limpiar las diatomeas sucias y retirarlas.

Filtros de vidrio

El filtro de vidrio es más moderno que los tres anteriores. El vidrio es considerado un material de menor densidad que la arena, por lo que el filtrado puede llegar a ser más avanzado y la prolongación de la vida útil puede superar, por poco, los diez años.

Asimismo, con el filtro de vidrio se puede ahorrar energía, ya que al ser más compacto usa menos energía para el filtrado. En general, eso sí, se produce un ahorro tanto en mantenimiento como en el empleo de productos químicos.

Vidrio: es el medio filtrante más respetuoso con el medio ambiente. Fabricado a partir de vidrio reciclado, se convierte en un excelente medio filtrante.

Vidrio reciclado: 15 micras. Arena: entre 20 y 40 micras. La filtración con vidrio reciclado puede alcanzar una retención de partículas más fina que la arena convencional.

Filtros de medios regenerativos

Los filtros FMR, Regenerative Media Filters, representan la tecnología más avanzada disponible actualmente en la gama Fluidra. A diferencia de los filtros convencionales, el medio filtrante se regenera mecánicamente mediante un proceso de vibración controlada en lugar del retrolavado tradicional, lo que supone ventajas importantes en instalaciones de alta exigencia como las piscinas públicas.

  • Ahorro de agua excepcional: el proceso de regeneración consume hasta un 80% menos de agua que un retrolavado convencional.
  • Calidad de filtración superior: retienen partículas de 1-3 µm gracias al medio filtrante específico.
  • Menor uso de productos químicos: el agua más limpia requiere menos dosificación de desinfectante.
  • Aplicaciones: son idóneos para instalaciones climatizadas, spas, parques acuáticos y piscinas públicas de alta concurrencia.

Monoblocks y equipos de filtración completa

Son equipos que incluyen la bomba junto al filtro, hecho que facilita la decisión a la hora de escoger una bomba adecuada para un filtro y viceversa. Estos kits pueden ser con filtro de arena o de cartucho.

Con éstos, solamente es necesario conectar la entrada y la salida del agua en el filtro. Su nombre ya nos indica que la particularidad de este filtro es que es un sistema en bloque que cuenta con una bomba en el mismo equipo.

Es una opción muy económica y fácil de instalar, por lo que cada vez son más recurrentes en las piscinas desmontables elevadas. Los equipos monoblock o de filtración completa son soluciones simples y compactas, fáciles de instalar y mantener.

Por esta razón son las más usadas en piscinas desmontables. Normalmente los fabricantes de piscinas desmontables incorporan el filtro que ellos mismos recomiendan para su modelo de piscina, no obstante, en la mayoría de casos puede ser recomendable reemplazarlo por algún modelos superior que de mejores resultados.

Cómo elegir el filtro de piscina adecuado

Elegir el filtro adecuado es clave para mantener el agua de la piscina limpia, estable y fácil de cuidar. No todos los sistemas funcionan igual ni sirven para cualquier instalación.

El filtro es un elemento fundamental del sistema de filtración de la piscina y, por eso, hay que elegirlo con conocimiento de causa. Hay que optar por uno adecuado al tamaño de la instalación de tu piscina.

Para elegir bien es necesario conocer tres parámetros clave.

  • El volumen de la piscina.
  • El tiempo de recirculación.
  • El caudal necesario.

También hay que valorar la tecnología de filtración, el funcionamiento del filtro, el lugar disponible en el local técnico, el tipo de piscina, el equipamiento de limpieza y la distancia entre la depuradora y el vaso.

Volumen de la piscina

Para conocer el caudal, el cual determinará el tamaño del filtro, primero deberás calcular el volumen de tu piscina. Muy fácil:

Volumen = longitud x amplitud x profundidad media

Por ejemplo, si disponemos de una piscina de 6m x 4m x 1.5m, el volumen de ésta será de 36m3.

Si contamos con una piscina que tiene 50.000 litros, el cálculo de su volumen será de 50 m³.

Para piscinas de forma rectangular se utiliza largo × ancho × profundidad media. Para piscinas redondas se utiliza 3,14 × radio² × profundidad media. Para piscinas ovaladas se utiliza largo × ancho × profundidad media × 0,89, aproximadamente.

Tiempo de recirculación

Es el tiempo que tarda el volumen total de agua en pasar por el sistema de filtración. Como referencia general, en piscinas residenciales se recomienda una recirculación completa en 8 horas, y en piscinas públicas en 4 horas, aunque depende del uso.

Debes saber que el tiempo de filtración aconsejable son unas 8 horas diarias, es decir, debes tener encendido el equipo unas 8 horas. El caudal necesario también puede calcularse previendo de promedio un tiempo de 4 a 6 horas para regenerar el volumen de agua de la piscina.

Aunque el tiempo puede calcularse dependiendo de diferentes variantes, como el número de bañistas, calidad del agua etc, la mayoría de los profesionales usan una constante: 6 horas. Por tanto, debemos buscar una bomba que sea capaz de filtrar todo el agua de nuestra piscina en 4-6 horas.

Cálculo del caudal necesario

Para saber el filtro más adecuado debes saber antes el caudal que debe filtrar:

Caudal = volumen de la piscina, agua a filtrar, / tiempo de filtración, generalmente serán 8h.

Sigamos con el ejemplo: 36m3 / 8h =4.5m3/h. La capacidad de filtración que debe darnos el filtro será de 4.5m3.

Si contamos con una piscina que tiene 50.000 litros, necesitaremos, por tanto, una bomba que sea capaz de filtrar esos 50 m³ en 5 horas, así como un filtro capaz de asumir ese volumen de agua.

De esta forma, tan sólo debemos calcular de la siguiente forma: 50 m³/ 5 horas = 10 m³/ hora. Este dato será también importante para elegir el filtro; y es que es imprescindible que la bomba y el filtro formen un equipo.

Es importante recordar que la bomba que impulsa el agua hacia el filtro, debe estar capacitada para mover la misma cantidad de agua por hora que el filtro. Si la bomba es más potente, enviará más agua de la que el filtro puede filtrar en su tiempo, creando canales de filtración dentro del filtro, permitiendo pasar el agua sin filtrarse.

Si fuese el caso contrario, al no impulsar suficiente agua, la calidad de filtración obtenida sería inferior a la adecuada. No es recomendable escoger un filtro que tenga una capacidad de filtración inferior a la de la bomba.

Caudal real vs. nominal: el caudal de catálogo baja por pérdidas de carga y por el filtro sucio. Si superas el caudal óptimo del filtro, no filtras mejor; a veces filtras peor y generas más presión.

Relación entre el diámetro del filtro y la bomba

La velocidad de filtración estándar de cualquier filtro es de 50 m3/m2·h, con esto, queremos decir; por cada metro cuadrado de sección del filtro deben de pasar de forma aproximada 50 m3/h.

Diámetro del filtroCaudal a 50 m3/h.m2Caudal de filtración nominalBomba recomendada
3003,5 m3/h4 m3/h0,33 HP
4006,3 m3/h7 m3/h0,5 HP
5009,8 m3/h9 m3/h0,75 HP
65016,6 m3/h14 m3/h1 HP
80025,1 m3/h24 m3/h1,50 HP
95035,4 m3/h35 m3/h2,00/3,00HP

Para piscinas residenciales los filtros más usados son de Ø300, Ø400, Ø500 y Ø600 milímetros, y bombas de 0.5 a 2 CV. Al saber la capacidad de filtración necesaria para nuestra piscina, el fabricante nos indicará fácilmente cuales son el filtro y la bomba adecuados para ello.

A modo de ejemplo práctico, si la capacidad de la piscina oscila entre unos 20 y 50 metros cúbicos, recomendamos una bomba de unos 0,5 cv y un filtro de entre 350 y 560 mm de diámetro. Además, debe tener los 50 metros cúbicos de velocidad de filtrado.

Tipo de piscina

El filtro elegido varía según el tipo de piscina que tengas y también según el presupuesto, lo que te hará decidir entre filtros de gama baja, media o alta.

Piscinas enterradas o de obra

Teniendo en cuenta las características de un filtro de arena, creemos que es la mejor opción para las piscinas enterradas o de obra. El motivo es que estos filtros cuentan con unos resultados realmente buenos y son una opción excelente para las piscinas más grandes.

Para piscinas residenciales los filtros de arena, que oscilan entre los 300 y 600 milímetros de diámetro, son los más adecuados. Dentro de este grupo, podemos encontrarlos de distintos tipos según su fabricación.

Este factor incide en su calidad y por tanto en su precio:

  • Laminado: pertenece a la gama más alta, debido a su resistencia y buenas prestaciones.
  • Bobinado: lo situamos en la gama media-alta, ya que presenta muy buenas prestaciones.
  • Inoxidable: fabricado mediante la estampación de acero inoxidable.
  • Inyectado: está formado por una sola pieza inyectada en materiales plásticos. Lo situaríamos en la gama media baja, aunque sean de los más usados.
  • Soplado: formado mediante soplado, es de una sola pieza también. Lo situaríamos en la gama media baja, siendo de los más populares.

Piscinas desmontables, elevadas o hinchables

Para este tipo de piscinas, también de uso particular, los filtros más recomendados son los de cartucho, los filtros de arena de capacidad inferior, y monoblocks o kits que incluyen la bomba en el mismo filtro.

Las piscinas desmontables tienen sus propias exigencias: suelen ser compactas, se montan y desmontan cada temporada y no disponen de sala técnica.

La opción más sencilla y habitual en piscinas pequeñas, hasta 8-10 m³, es el filtro de cartucho. El equipo es compacto, no necesita retrolavado y no hay que gestionar agua de lavado.

Basta con extraer el cartucho, limpiarlo con agua a presión y devolverlo a su sitio. Es ideal para piscinas de hasta 10.000 litros con uso moderado.

A partir de cierto volumen, 8-10 m³ o más, el filtro de arena empieza a ser más eficiente que el cartucho. Aunque ocupa algo más de espacio, la regeneración por retrolavado es más rápida y el medio filtrante dura muchos años.

Espacio disponible y necesidades hidráulicas

Los filtros de arena y de diatomeas necesitan contralavados y, por lo tanto, un acceso al desagüe. Las dimensiones reducidas del filtro de cartucho permiten su instalación en locales técnicos pequeños.

El filtro de cartucho es el más pequeño. Luego le seguiría el de diatomeas. Finalmente estarían las depuradoras de piscina con filtro de arena o vidrio.

La distancia entre el sistema de filtración y la piscina también debe tenerse en cuenta. Las pérdidas de carga de las tuberías y de los accesorios reducen el caudal real, por lo que el dato nominal del fabricante no debe interpretarse como el caudal que llegará siempre al filtro.

Comparativa de filtros según la aplicación

Tipo de filtroPiscinas desmontablesPiscinas permanentesMantenimiento
Arena / vidrio residencialSí, más de 8 m³TodasLavado a contracorriente
CartuchoIdealPequeñas/medianasLimpieza manual periódica
DiatomeasNo recomendadoExigentes / calidad máximaRenovación DE + lavado
FMR regenerativosNoComerciales / climatizadasRegeneración del medio + lavado

Comparación de prestaciones

CaracterísticaArenaVidrio recicladoCartuchoDiatomeas
Eficiencia de filtraciónEntre 20 y 40 micras15 micras40 micrasEntre 3 y 5 micras
Velocidad de filtraciónUn gran volumen lo suficientemente rápidoUn gran volumen lo suficientemente rápidoFiltración lentaFiltración lenta
Limpieza de filtrosCada 3 o 4 semanasCada 3 o 4 semanas1 vez por semana1 vez al mes
Consumo de agua para limpiezaMedioMedioBajoMuy bajo
Renovación del medio filtrante o cartuchoArena: cada 5 a 10 añosVidrio reciclado: cada 9 añosCada año o cada 2 añosCada 10 a 15 días

Con respecto a la calidad de filtrado, los filtros de diatomeas son los que mayor eficacia tienen. Le sigue muy de cerca el de arena o vidrio, siendo el menos eficiente el filtro de cartucho.

La elección también puede tomarse fijándonos en el mantenimiento del filtro. Los filtros de arena serían los que menos mantenimiento requieren, seguidos de los filtros de cartucho y, finalmente, los de diatomeas, que cuentan con un mantenimiento más continuo.

Cuando invertimos en un filtro, también debemos tener en cuenta el consumo de agua. En este punto, el filtro más rentable es el de cartucho. Después le sigue el de diatomeas y finalmente el de arena o vidrio.

Funcionamiento del filtro de arena

El funcionamiento de los filtros de arena son sencillos pero eficaces: el agua proveniente de la piscina incide por la entrada del filtro, pasando por la arena filtrante hasta llegar a la base del filtro, dónde se encuentra con los colectores.

Éstos son unos brazos de PVC con pequeños orificios que absorben el agua filtrada y por la salida del agua, ésta se retorna a la piscina completamente limpia. En el interior del tanque, un lecho de arena actuará como agente natural de filtración reteniendo toda la suciedad.

En la parte inferior de este filtro encontramos unos colectores que absorberán el agua completamente limpia y la retornarán a la piscina. El proceso permite separar las partículas retenidas del agua antes de devolverla al vaso.

Esquema funcionamiento filtro arena piscina

Funciones de la válvula selectora

Con la válvula selectora podemos escoger la función deseada, entre ellas la de contra-lavado. Éste consta de realizar el circuito inverso al de filtrado.

La válvula selectora permite escoger los distintos procesos de lavado, vaciado, recirculación y contra-lavado de la piscina. El filtro de arena debe disponer de una instalación que permita evacuar el agua utilizada durante el lavado.

Proceso de contralavado

Mediante el manómetro que se sitúa en la parte superior del filtro, puedes conocer el estado de la presión interna del filtro, que te indica cuando debes realizar este proceso de limpieza.

El agua circula de abajo hacia arriba expulsando las partículas retenidas en los procesos de filtrado anteriores, hasta expulsarlos por la salida del desagüe. Una gran ventaja que presenta el filtro de arena es permitir el contra-lavado, proceso inverso al de la filtración limpiando y eliminando las impurezas de éste.

Realiza el retrolavado o limpia el cartucho con regularidad: la sobrepresión acorta la vida del filtro y castiga la bomba. No dejes que trabaje con la bomba en seco: revisa el nivel de agua y las válvulas.

Cómo alargar la vida útil del sistema de filtración

Renueva el medio filtrante cuando toque: la arena cada 5-7 años, el vidrio cada 7-10, el cartucho cada 1-3 temporadas. La frecuencia real depende de la suciedad de cada piscina, del uso y de la calidad del mantenimiento.

Ajusta los horarios de filtración con lógica: con constancia y el caudal adecuado se suele ganar a «pocas horas a tope». Ventila el local técnico: calor y humedad aceleran el desgaste de los equipos.

El mantenimiento preventivo consiste en revisar la instalación periódicamente para detectar posibles fugas o pérdidas de rendimiento. Forzar el sistema con un equipo mal dimensionado, además, acelera el desgaste y puede provocar fugas o averías.

La mejor elección no es «el filtro más caro», sino el que encaja con tu volumen de agua, tu tipo de instalación y tus hábitos de mantenimiento.

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