Hipoclorito de calcio para prevenir y tratar el cólera

El hipoclorito de calcio puede ayudar a prevenir el cólera cuando se utiliza para desinfectar agua y superficies, pero no trata la infección en una persona enferma. El tratamiento del cólera requiere rehidratación inmediata y, en los casos graves, líquidos intravenosos, soluciones de rehidratación oral y antibióticos bajo atención sanitaria.

El cólera es una enfermedad diarreica aguda causada por la ingestión de agua o alimentos contaminados con la bacteria Vibrio cholerae. Puede provocar una pérdida rápida de líquidos y electrolitos, y la muerte puede ocurrir en cuestión de horas si no se trata.

Qué es el hipoclorito de calcio y para qué sirve

El cloro y algunos de sus derivados, como el hipoclorito de sodio, son esenciales para la purificación del agua y la desinfección de las superficies. El tratamiento del agua con cloro y sus derivados puede eliminar agentes patógenos presentes en el agua, como gérmenes, bacterias y virus.

El cloro tiene un fuerte poder residual, lo que garantiza que, después del tratamiento, el agua se mantendrá potable hasta su consumo. A esta ventaja se suma que el tratamiento del agua con cloro es de bajo coste y de fácil aplicación.

El hipoclorito de calcio es una fuente sólida de cloro que puede utilizarse para preparar soluciones destinadas a la desinfección del agua, los recipientes, las superficies y determinados materiales. Su uso debe ajustarse estrictamente a las instrucciones del producto y a las indicaciones de las autoridades sanitarias.

El papel del hipoclorito de calcio frente al cólera

La principal fuente de infección por cólera es el agua contaminada. La bacteria puede encontrarse en superficies de agua, pozos, cisternas y suministros de agua afectados por aguas residuales o materia fecal.

La desinfección con cloro puede reducir la presencia de Vibrio cholerae en el agua y contribuir a interrumpir la transmisión fecal-oral. Sin embargo, la cloración no sustituye la filtración cuando el agua contiene residuos, ni reemplaza el saneamiento, la higiene, la vigilancia epidemiológica o la atención médica.

El hipoclorito de calcio previene la contaminación del agua, pero no elimina la bacteria que ya ha provocado una infección intestinal ni neutraliza por sí mismo las consecuencias de la diarrea intensa, los vómitos y la deshidratación.

UsoFunciónLimitación
Desinfección del aguaReduce los microorganismos presentes en el aguaNo sustituye el saneamiento ni evita la recontaminación
Desinfección de superficiesAyuda a eliminar microorganismos de baños, objetos y áreas contaminadasDebe utilizarse la concentración adecuada para cada superficie o material
Tratamiento de una persona enfermaNo es un tratamiento médicoNo debe beberse ni administrarse a pacientes

Cómo se transmite el cólera

El cólera se produce por una infección con la bacteria Vibrio cholerae presente en las heces que, cuando entra en contacto con el intestino, provoca la producción de un exceso de agua.

La transmisión ocurre principalmente por contacto fecal-oral. Este mecanismo se propicia por el consumo de agua contaminada, el riego con aguas residuales, el uso de fertilizantes sin compostar, la pesca en aguas contaminadas y la manipulación insegura de alimentos.

  • Agua estancada.
  • Agua de pozos públicos contaminados.
  • Agua de tuberías rotas, cisternas o depósitos abiertos.
  • Riego con aguas residuales.
  • Mariscos crudos o poco cocidos.
  • Frutas y verduras crudas contaminadas.
  • Alimentos cocidos que permanecen varias horas a temperatura ambiente.
  • Contacto con heces, diarrea o vómitos de una persona infectada.

La mayoría de las personas infectadas no presenta síntomas, pero puede propagar la bacteria a través de las heces durante uno a 10 días. Cuando aparecen, los síntomas suelen comenzar entre 12 horas y cinco días después de la infección.

Purificación del agua con hipoclorito de calcio

El agua superficial, el agua procedente de tuberías rotas y el agua de cisternas o pozos abiertos puede estar contaminada con la bacteria que produce el cólera y con otros microorganismos. Esa agua debe purificarse cuidadosamente antes de beberla o utilizarla para cocinar.

Antes de desinfectar el agua con cloro, debe dejarse reposar para que los residuos sólidos se asienten y después debe filtrarse con una tela limpia, un filtro de arena y carbón u otro sistema apropiado.

Filtrar antes de clorar

Para usar un filtro de tela, se debe doblar un pedazo de tela limpia de trama fina, estirarlo y asegurarlo sobre la boca de una jarra. El agua debe verterse lentamente a través de la tela.

Después de usar la tela, debe lavarse y dejarse secar al sol o desinfectarse con cloro para eliminar microorganismos. La filtración mejora la claridad del agua, pero no garantiza por sí sola la eliminación de Vibrio cholerae.

Clorar el agua

Si se utiliza hipoclorito de calcio, primero debe calcularse la cantidad necesaria según la concentración del producto, el volumen de agua y las instrucciones de la etiqueta o de la autoridad sanitaria. Los productos de hipoclorito de calcio no tienen todos la misma concentración, por lo que no es seguro aplicar una cantidad universal.

El agua tratada debe permanecer en contacto con el cloro durante el tiempo indicado antes de utilizarse. En las recomendaciones de emergencia se señala que, después de añadir cloro al agua, debe agitarse bien y dejarse reposar por lo menos dos horas.

En los sistemas de abastecimiento y en los centros de tratamiento del cólera, el agua para beber, lavarse las manos, limpiar alimentos y realizar otras tareas debe tratarse hasta alcanzar un nivel de cloro residual libre de al menos 0,5 mg/l con un pH inferior a 8,0 después de 30 minutos de contacto, 1,0 mg/l en la fuente de agua y un mínimo de 0,5 mg/l en el punto de entrega.

El agua tratada debe entregarse en recipientes separados y claramente identificados. También es necesario garantizar un almacenamiento seguro para evitar que vuelva a contaminarse en el punto de consumo.

Volumen de aguaCantidad indicada de blanqueador doméstico al 5 %
1 litro2 gotas
4 litros8 gotas
20 litros½ cucharadita
200 litros5 cucharaditas

Estas cantidades corresponden a blanqueador doméstico con una concentración del 5 % y no deben trasladarse directamente al hipoclorito de calcio sin realizar una conversión basada en la concentración real del producto.

No debe beberse el hipoclorito de calcio ni el agua inmediatamente después de añadir una cantidad no verificada de producto. Una dosificación incorrecta puede dejar el agua insuficientemente desinfectada o contener un exceso de cloro.

Hervir como alternativa

Si no se dispone de un producto de tratamiento con cloro, hervir el agua es una forma eficaz de hacer que sea segura. El agua debe hervirse durante al menos un minuto y pasarse después a un recipiente limpio para que se enfríe.

El agua hervida corre el riesgo de volver a contaminarse y debe almacenarse de forma segura en un recipiente limpio y cerrado.

Filtración y desinfección complementaria

Si se filtra el agua, debe utilizarse un filtro con un tamaño de poro de 0,3 micrones o menos y tratarse adicionalmente con un desinfectante como cloro, dióxido de cloro o yodo.

El agua filtrada también puede volver a contaminarse y debe almacenarse de forma segura en un recipiente limpio y cerrado. Se recomienda tratarla adicionalmente con un producto de cloro.

Almacenamiento seguro del agua clorada

Siempre debe mantenerse limpio el recipiente para almacenar agua. No se deben introducir recipientes sucios, las manos ni cualquier otro objeto en el agua purificada y almacenada.

Para utilizar el agua, debe verterse en tazas limpias. Los recipientes deben mantenerse tapados y colocarse en un lugar protegido de animales, polvo, insectos y contacto innecesario.

El tratamiento del agua en el hogar debe combinarse con actividades de promoción de la higiene que expliquen la recolección, el traslado, la manipulación y el almacenamiento seguro del agua, así como el uso adecuado de vasos y platos.

Concentraciones de cloro para distintos usos

Las soluciones de cloro tienen distintos porcentajes de cloro residual libre según el uso. No debe emplearse la misma concentración para desinfectar las manos, limpiar una habitación, tratar vómitos o lavar un cadáver.

ConcentraciónUso señalado
0,05 %Desinfección de las manos cuando no hay jabón ni desinfectante de manos a base de alcohol
0,2 %Desinfección de salas para pacientes con cólera, letrinas, duchas, lavanderías, cocinas, morgues, camas, camillas, equipos y recipientes
2 % o másDesinfección de excrementos y vómitos contaminados y lavado de cadáveres

La preparación de estas soluciones debe realizarse con instrumentos adecuados, ventilación y protección personal, especialmente cuando se utilizan concentraciones elevadas.

El personal que limpia, gestiona residuos o prepara soluciones con alto contenido de cloro debe utilizar batas impermeables o delantales impermeables, mascarillas, gafas de protección, botas y guantes cuando exista riesgo de contacto con fluidos corporales.

Desinfección de superficies contaminadas

Los microbios que transmiten el cólera viven en fluidos corporales como la diarrea y los vómitos. Al cuidar a una persona enferma, es necesario protegerse con guantes o bolsas de plástico en las manos cuando no haya otro material disponible.

Las superficies contaminadas deben limpiarse primero con jabón y agua segura para retirar la materia fecal y después desinfectarse con una solución de blanqueador con cloro de uso doméstico compuesta de una parte de blanqueador por nueve partes de agua.

En los centros de tratamiento del cólera, una solución de cloro al 0,2 % puede utilizarse para desinfectar las salas de pacientes, las letrinas, las unidades para bañarse, las áreas de lavandería, las cocinas y las morgues.

También deben tratarse las camas y camillas, el equipo de protección personal, los contenedores de agua y sus cubiertas, los utensilios de comida, los contenedores de alimentos, los platos y los vehículos utilizados para transportar al paciente.

Los utensilios de cocina y las superficies donde se preparan los alimentos deben limpiarse con jabón y agua segura. Las superficies, los utensilios y los recipientes de alimentos pueden desinfectarse con una solución de cloro al 0,2 %.

Cuando termine la limpieza, el agua jabonosa y las soluciones desinfectantes deben desecharse de forma segura, vertiéndolas en un desagüe, inodoro o letrina. Los trapos sucios pueden lavarse con agua caliente y jabón y deben dejarse secar completamente.

Después de limpiar y desinfectar, es necesario lavarse nuevamente las manos con jabón y agua segura.

Hipoclorito de calcio y tratamiento del cólera

El hipoclorito de calcio no cura el cólera. No debe administrarse por vía oral, mezclarse con bebidas ni utilizarse para preparar una solución de rehidratación oral.

El tratamiento más importante para el cólera es la rehidratación oral. Excepto en los casos graves, los antibióticos no curan la enfermedad y deben utilizarse únicamente cuando los indique el personal sanitario.

Si una persona presenta diarrea líquida, o diarrea acompañada de vómitos, no se debe esperar a que aparezcan signos de deshidratación. Es necesario actuar rápidamente y buscar atención médica.

Solución de rehidratación oral

La solución de rehidratación oral ayuda a prevenir o tratar la deshidratación. No cura el cólera ni la diarrea, pero puede dar tiempo suficiente para que la enfermedad desaparezca por sí sola mientras se obtiene atención sanitaria.

Debe darse mucho líquido para beber, como una papilla de cereal diluida, sopa, agua o solución de rehidratación. Es necesario continuar dando alimentos y, tan pronto como la persona enferma pueda comer, ofrecerle porciones frecuentes de los alimentos que tolere.

A los bebés se les debe ofrecer leche materna con frecuencia y antes de darles otras bebidas. Se recomienda continuar con la lactancia.

La solución de rehidratación debe administrarse en sorbos frecuentes y pequeños, día y noche, hasta que la persona comience a orinar normalmente. Aunque vomite, no expulsará todo lo que ha bebido.

Una persona adulta necesita tomar tres litros o más por día. Un niño pequeño generalmente necesita por lo menos un litro diario o un vaso por cada evacuación acuosa.

Preparación con azúcar y sal

En un litro de agua limpia se debe poner la mitad de una cucharadita rasa de sal y ocho cucharaditas rasas de azúcar, y mezclar bien.

Antes de agregar el azúcar, debe probarse la preparación para asegurarse de que esté menos salada que las lágrimas. La solución debe prepararse con agua segura y conservarse en un recipiente limpio.

Preparación con cereal y sal

En un litro de agua limpia se debe poner la mitad de una cucharadita rasa de sal y ocho cucharaditas llenas de cereal en polvo. El arroz en polvo es preferible, aunque también pueden utilizarse maíz finamente molido, harina de trigo, sorgo o papas cocidas y machacadas.

La mezcla debe hervirse de cinco a siete minutos hasta formar una papilla aguada, enfriarse rápidamente y administrarse a la persona enferma.

En climas calurosos, las bebidas de cereales pueden deteriorarse en pocas horas. Debe probarse la solución antes de dársela a la persona enferma para asegurarse de que no se haya dañado.

Cuándo buscar atención médica

El cólera puede causar diarrea líquida aguda grave y, si no se trata, resultar mortal en cuestión de horas. La diarrea producida por el cólera puede provocar una pérdida de líquidos de hasta aproximadamente un litro por hora.

Si una persona tiene diarrea intensa después de visitar un área con cólera activo, debe consultar con un médico. Si presenta diarrea intensa y cree que pudo estar expuesta al cólera, debe buscar tratamiento de inmediato.

  • Diarrea líquida abundante con apariencia de agua de arroz.
  • Vómitos.
  • Sed extrema.
  • Sequedad de la boca y de la piel.
  • Ojos hundidos.
  • Fatiga o debilidad intensa.
  • Irritabilidad.
  • Calambres musculares o en las piernas.
  • Producción escasa de orina o ausencia de esta.
  • Presión arterial baja.
  • Latidos cardíacos irregulares.

Los enfermos graves requieren líquidos intravenosos urgentes, soluciones de rehidratación oral y antibióticos. La deshidratación grave es una emergencia médica que requiere atención inmediata.

Medidas de prevención en el hogar

El acceso a agua potable, saneamiento básico e higiene es indispensable para prevenir el cólera. En los hogares, el riesgo de contaminación es elevado, especialmente cuando una persona enferma comparte el espacio con otros miembros de la familia.

  • Beba y use agua embotellada, clorada, hervida o filtrada adecuadamente.
  • Use agua segura para beber, cepillarse los dientes, preparar alimentos, hacer hielo y preparar bebidas.
  • Mantenga limpios y tapados los recipientes y depósitos de agua.
  • No introduzca las manos ni recipientes sucios en el agua almacenada.
  • Lávese las manos con agua segura y jabón antes de cocinar, comer o alimentar a otras personas.
  • Lávese las manos después de usar la letrina, limpiar las nalgas de un niño o atender a una persona enferma.
  • Si no hay agua segura ni jabón, utilice un desinfectante de manos que contenga al menos un 60 % de alcohol.
  • Cocine completamente los alimentos y cómalos mientras estén calientes.
  • Pele las frutas y verduras o evite las que no puedan pelarse.
  • Separe los alimentos crudos de los cocidos.
  • No permita que las personas enfermas preparen o toquen los alimentos.
  • Evite compartir los alimentos desde un mismo recipiente.

Si una persona tiene cólera, debe tomar solución de rehidratación oral preparada con agua segura y acudir inmediatamente al personal de salud. Se debe evitar el contacto directo con sus fluidos corporales.

Si otro miembro del hogar comienza a tener diarrea, debe recibir una solución de rehidratación oral y consultar de inmediato con un proveedor de atención médica.

Saneamiento y eliminación de heces

La materia fecal debe mantenerse lejos de las personas, el agua y los alimentos. Para ello se necesitan retretes seguros, apropiados, accesibles y en funcionamiento tanto para las comunidades como para el personal, los pacientes y los cuidadores.

Los inodoros o las instalaciones sanitarias deben gestionarse de manera segura para desechar las heces, incluidas las de los niños. Si no hay acceso a un baño, se debe defecar al menos a 30 metros de cualquier cuerpo de agua, incluidos los pozos, y enterrar las heces después.

Las letrinas de pozo temporales deben tener una profundidad de al menos medio metro y situarse a una distancia de al menos 30 metros de cualquier cuerpo de agua.

Durante una emergencia, una zanja temporal puede tener una anchura de 30 centímetros y una profundidad de por lo menos 50 centímetros. Un metro de longitud sirve para cuatro personas.

La zanja debe ubicarse por lo menos a 20 metros de un pozo o de cualquier otra fuente de agua para beber y, cuando sea posible, a seis metros de la casa más cercana. No debe situarse en un nivel superior al de la fuente de agua ni excavarse en suelo pantanoso.

El fondo de la zanja no debe penetrar nunca en las fuentes de agua subterránea. Después de cada uso debe echarse una capa de tierra y, en un lugar afectado por el cólera, también una capa de cal todos los días.

Las letrinas deben limpiarse y recibir mantenimiento regular. Las instalaciones de lavado de manos deben construirse junto a las letrinas y contar con jabón y agua limpia clorada.

Higiene de manos y alimentos

Las instalaciones para lavarse las manos con jabón y agua limpia clorada deben estar disponibles y ser accesibles. Las prácticas adecuadas de lavado de manos son especialmente importantes antes de cocinar, comer o alimentar a otras personas, y después de usar la letrina o limpiar las nalgas de los niños.

La higiene de los alimentos incluye cocinar completamente los alimentos crudos a una temperatura superior a 70 °C, lavar las verduras con agua segura, pelar las frutas y verduras y consumir los alimentos inmediatamente mientras están calientes.

Los pescados y mariscos deben cocinarse completamente, especialmente los mariscos. No deben mezclarse alimentos cocidos con alimentos crudos, como ensaladas o salsas.

Los utensilios utilizados para alimentos crudos y cocidos deben mantenerse separados. Las tablas para cortar, los utensilios, los platos y los recipientes de alimentos deben limpiarse con detergente y agua segura.

Limpieza de ropa y materiales contaminados

La ropa de protección, la ropa del paciente, las mantas, las batas y los uniformes del personal deben lavarse con una solución de cloro al 0,2 % durante diez minutos. Después deben lavarse con agua y detergente y secarse al aire libre a la luz del sol, siempre que sea posible.

Los artículos contaminados con heces deben colocarse en una bolsa doble antes de desecharlos. La ropa de cama y las prendas que hayan estado en contacto con diarrea deben retirarse y lavarse, preferiblemente en una lavadora con agua tibia o caliente.

No es necesario añadir blanqueador con cloro al lavado habitual de la ropa si se utiliza detergente normal, salvo que las autoridades sanitarias indiquen una medida diferente para una contaminación específica.

Desinfección durante el cuidado de una persona enferma

Cuando se cuide a una persona con cólera, deben utilizarse guantes de goma para limpiar las habitaciones o superficies que puedan haber estado en contacto con las heces.

El baño, la bacinilla y cualquier superficie contaminada deben limpiarse y desinfectarse tan pronto como se ensucien. No deben servirse alimentos ni bebidas a personas ajenas al hogar mientras exista riesgo de contaminación.

Las personas que visiten una vivienda donde haya cólera no deben tocar superficies contaminadas. Deben lavarse bien las manos antes de salir y nuevamente al llegar a su siguiente destino.

No se debe nadar hasta que los síntomas del cólera hayan desaparecido durante más de dos semanas.

Prevención en centros de salud y centros de tratamiento

Los pacientes con cólera o con posibilidad de haberse contagiado deben aislarse de otros pacientes y recibir tratamiento en centros de tratamiento del cólera para evitar la propagación de la enfermedad en la comunidad y prevenir muertes.

El cólera también puede tratarse en centros de salud y en unidades de aislamiento hospitalarias, especialmente cuando comienza el brote y todavía no se han establecido centros específicos de tratamiento.

Los centros de tratamiento del cólera deben disponer de agua tratada con cloro. Se señala una cantidad de 60 litros por paciente y 15 litros por cuidador.

El agua debe cubrir las necesidades de beber, preparar soluciones de rehidratación oral, lavarse las manos y el cuerpo, lavar la ropa, limpiar y desinfectar, cocinar, utilizar los retretes y preparar cadáveres para el entierro.

En los centros de tratamiento, una letrina puede servir hasta para 20 personas en las áreas de observación y recuperación y hasta para 50 personas hospitalizadas. Una o dos letrinas deben reservarse para el personal.

Las letrinas nuevas deben conectarse a una fosa séptica situada aproximadamente a 30 metros de la siguiente fuente de agua. También debe contarse con una unidad de baño o ducha para un máximo de 50 personas.

Las letrinas y las unidades para bañarse deben separarse por género y adaptarse a las costumbres locales y a las necesidades de las personas mayores, las mujeres embarazadas y las personas con discapacidades.

Entierros seguros

Si una persona muere de cólera o de una enfermedad que pueda ser cólera, el personal capacitado debe proporcionar asistencia para realizar un entierro digno y seguro.

Las personas encargadas de desinfectar el cuerpo y colocarlo en bolsas para cadáveres o en telas empapadas con una solución de cloro al 2 % deben utilizar equipo de protección personal.

Debe evitarse el contacto físico directo con el cadáver. Si no puede evitarse, es necesario utilizar equipo de protección personal y lavarse las manos inmediatamente después del contacto.

El sitio de entierro o el cementerio debe situarse al menos a 50 metros de las fuentes de agua y tener una profundidad de al menos 1,5 metros. No debe servirse comida durante el funeral; si se sirve, debe estar caliente y el lavado de manos debe ser obligatorio.

Los cadáveres deben depositarse por lo menos a 30 metros de distancia de las fuentes de agua. Si se lava el cadáver para preparar el entierro, las personas que realizan esta tarea deben lavarse bien después.

Prevención para viajeros

Las personas que viajan a zonas donde hay cólera deben beber y utilizar agua embotellada con sellos intactos, clorada, hervida o filtrada adecuadamente.

  • No beba agua de la llave si no se ha confirmado que es segura.
  • No consuma hielo elaborado con agua no segura.
  • Use agua segura incluso para cepillarse los dientes.
  • Lávese las manos frecuentemente con agua y jabón.
  • Frote las manos durante al menos 15 segundos antes de enjuagarlas.
  • Consuma alimentos completamente cocidos y calientes.
  • Evite el pescado crudo o poco cocido, los mariscos y el sushi.
  • Pele las frutas y verduras antes de comerlas.
  • Evite las ensaladas y las frutas que no puedan pelarse.
  • Limpie el exterior de las latas y botellas antes de abrirlas.

Las bebidas calientes suelen ser seguras, al igual que las bebidas embotelladas o enlatadas, siempre que se compruebe que no han sido contaminadas.

Vacunación y otras medidas de control

Las vacunas anticoléricas orales contribuyen a prevenir y controlar esta enfermedad. Se recomienda la vacunación a las personas de riesgo y al personal sanitario que vaya a trabajar en áreas endémicas, además de determinados viajeros que se dirijan a zonas donde el cólera está presente.

La OMS ha precalificado tres vacunas anticoléricas orales: Dukoral®, Euvichol-Plus® y Euvichol-S®. En los tres casos es preciso administrar dos dosis para proteger a los adultos, si bien una sola dosis de Euvichol-Plus® o Euvichol-S® proporciona una buena protección a corto plazo.

La vacuna Euvichol-S®, precalificada por la OMS en 2024, es una versión simplificada de Euvichol-Plus®. Las vacunas Euvichol-Plus® y Euvichol-S® no requieren disoluciones amortiguadoras y pueden administrarse a cualquier persona mayor de un año.

Desde octubre de 2022, debido a la escasez mundial de vacunas y con la aprobación del Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización, solo se están utilizando esquemas de vacunación con una sola dosis en las campañas correspondientes.

Las vacunas anticoléricas orales no son peligrosas para el feto, por lo que pueden administrarse a mujeres embarazadas. Incluso con la vacunación, es necesario mantener las medidas de seguridad del agua, los alimentos, el saneamiento y la higiene.

No se recomienda administrar antibióticos masivamente para prevenir el cólera, porque no se ha demostrado que esta medida reduzca la propagación y puede generar resistencias bacterianas.

Vigilancia y respuesta ante brotes

La prevención y el control del cólera requieren intensificar la vigilancia, mejorar los servicios de agua, saneamiento e higiene, aumentar la comunicación de riesgos y la participación comunitaria, mejorar el acceso a tratamientos de calidad y poner en marcha campañas de vacunación anticolérica oral.

Las pruebas de diagnóstico rápido son útiles para detectar precozmente posibles brotes, pero el diagnóstico debe confirmarse mediante cultivo, seroaglutinación o reacción en cadena de la polimerasa.

Los países en situación de riesgo o afectados deben reforzar sus sistemas de vigilancia para detectar los brotes y actuar frente a ellos con rapidez. La vigilancia debe incluir la notificación oportuna, el análisis de datos, la interpretación y el intercambio de información desde el ámbito local hasta la escala mundial.

La participación comunitaria es necesaria para informar sobre los síntomas, los riesgos, las precauciones, el lugar donde notificar los casos y la importancia de buscar tratamiento inmediato ante los primeros síntomas.

La prevención a largo plazo depende del desarrollo económico y del acceso universal al agua potable, el saneamiento básico y unas prácticas de higiene adecuadas. Estas intervenciones también ayudan a prevenir otras enfermedades transmitidas por el agua.

En 2017, el Grupo Especial Mundial de Lucha contra el Cólera de la Organización Mundial de la Salud puso en marcha la estrategia Poner fin al cólera: hoja de ruta mundial para 2030. El objetivo es reducir las muertes por cólera en un 90 % y eliminar la enfermedad en hasta 20 países en 2030.

Desinfección de agua con hipoclorito de calcio

tags: #hipoclorito #de #calcio #para #colera

Publicaciones populares: