No se recomienda utilizar papel vegetal como filtro para una mascarilla. Una buena mascarilla casera debe estar fabricada con un material de densidad suficiente para capturar las partículas virales, pero permitiendo, al mismo tiempo, una respiración tolerable. El papel vegetal no está diseñado ni homologado como material filtrante respiratorio, por lo que no permite garantizar una protección eficaz ni un ajuste seguro.
Los expertos desaconsejan utilizar los filtros caseros que se popularizaron en las redes como útiles ante la escasez de material de las primeras semanas de la pandemia (los de aspiradora o café, por ejemplo) y defienden la importancia de comprar filtros homologados, siendo los más recomendados parara combatir el covid-19 los filtros contra partículas P2 o P3. Estos pueden ser efectivos, pero también presentar muchos riesgos, fundamentalmente porque no son respirables y pueden contener fibras dañinas que podrían llegar a inhalarse.
Por qué el papel vegetal no es un filtro adecuado
Los filtros respiratorios son dispositivos diseñados para purificar el aire que respiramos, eliminando partículas, gases o vapores nocivos antes de que ingresen a nuestros pulmones. Estos filtros, integrados en equipos de protección respiratoria como mascarillas o respiradores, actúan como una barrera frente a contaminantes que pueden dañar la salud.
Una mascarilla casera debe estar fabricada con un material que capture las partículas virales y permita a la vez una respiración tolerable. Por lo tanto, se pueden usar telas como el algodón o la franela, teniendo claro que cuanto más número de hilos tenga, mejor protección ofrecerá.
El papel vegetal puede crear una barrera física, pero eso no significa que funcione como un filtro respiratorio certificado. Si el material dificulta demasiado el paso del aire, el usuario puede respirar por los laterales de la mascarilla, precisamente por las zonas que deben quedar selladas. Si, por el contrario, deja pasar el aire con facilidad, su capacidad para retener partículas puede ser insuficiente.
Además, la respirabilidad no es el único criterio importante. La mascarilla debe cubrir nariz, boca y mentón, y debe garantizar un ajuste adecuado con la cara para que no haya fugas. No deben quedar huecos u oberturas por las que pueda colarse o salir aire sin filtrar.
Qué materiales pueden utilizarse en una mascarilla casera
En internet están circulando varios diseños y patrones para hacer mascarillas de algodón y se pueden fabricar con bolsillo cosido en su interior, para poder meter un filtro que dé una protección adicional, o sin él. Las mascarillas de tela caseras suelen estar fabricadas con una doble capa de tela de algodón, cuanto más tupido mejor, y con un bolsillo para introducir un filtro que se retirará tras cada uso para poder lavar y desinfectar la tela, en un ciclo de al menos 30 minutos y a 60ºC de temperatura.
Lo importante es asegurarse de que se puedan colocar en una capa intermedia y que tenga algodón por ambos lados del filtro. Las mascarillas de tela, bien las compradas en establecimientos o bien las hechas en casa, deben tener un espacio para colocar un filtro de protección desechable.
Las mascarillas higiénicas desechables de papel autofiltrante se utilizan en entornos de salud para proteger a los trabajadores de la salud de patógenos y partículas en el aire. Las mascarillas son ligeras y transpirables, lo que mejora la comodidad del usuario.
Los filtros son una especie de tela que debe ponerse en el bolsillo interno de estas mascarillas y tienen que adaptarse a la normativa europea UNE-EN 143:2001. Es más aconsejable comprar los filtros especiales para estas mascarillas de tela.
Filtros de café, aspiradora y otros materiales domésticos
En un principio, cuando no se podía acceder tan fácilmente a los filtros, eran muchas las personas que utilizaban filtros de café o de bolsas de aspiradoras. Los filtros desechables de café de las tradicionales cafeteras se han convertido en otra solución para crear mascarillas caseras sin necesidad de recurrir a la máquina de coser.
Se trata, por supuesto, de mascarillas de un solo uso, que pueden resultar útiles en caso de que no dispongamos de las homologadas. Sin embargo, el hecho de que un material pueda colocarse dentro de una mascarilla no demuestra que haya sido diseñado para filtrar aerosoles respiratorios.
La creatividad ha llevado a algunos a dar con soluciones tan ingeniosas como las de esta mascarilla elaborada a base de una bolsa de aspiradora. En cualquier caso, son mascarillas de un solo uso, de no se pueden lavar y que debemos desechar si se humedecen.
La OMS avisa de que estas mascarillas caseras pueden convertirse en fuentes potenciales de infección, puesto que pueden contaminarse y retener la humedad. Por otra parte, las autoridades sanitarias advierten de la falta de eficacia de las mascarillas caseras, así como de la sensación de falsa protección que pueden darnos, especialmente si no sabemos cómo manejarlas en su uso rutinario.
¿Es mejor una mascarilla con filtro o sin filtro?
Las mascarillas de tela se han convertido en una muy buena opción puesto que, además de poderlas hacer en casa, se pueden comprar con diseños muy originales. De acuerdo con las pautas del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) publicadas el pasado mes de abril del 2020, las mascarillas faciales de tela son una opción recomendable para frenar la propagación del coronavirus, pero es fundamental para que sean seguras y eficientes, que tengan filtro.
Pero si hacer una mascarilla en casa no es algo que vaya con nosotros, hay muchas opciones a la hora de comprar mascarillas de tela en el mercado: lo importante es buscar una que esté fabricada en algodón y que tenga una bolsa de filtro, ya que así se podrán atrapar partículas que se expulsan al hablar, toser o estornudar.
El combo mascarilla higiénica de tela y filtro es efectivo frente al coronavirus si cumple con la nueva regulación. Si es una mascarilla con filtro, es el producto en su conjunto (con el filtro) el que ha de ser sometido a pruebas para verificar que cumple la norma.
Además, consideran que habrá mascarillas de tela con filtro "que no cumplan la normativa como otras sin filtro que sí estén cumpliendo". Por eso, añadir papel vegetal, papel de cocina, café o cualquier otro material doméstico no convierte automáticamente una mascarilla en un producto homologado.
Normativa y certificación
La norma UNE0065 es clara: las mascarillas que la cumplen no llevan filtro. A su vez, fuentes del ministerio de Consumo aseguran a Redacción Médica que, "para que una mascarilla de tela sea efectiva ante un contagio ahora mismo la mayor garantía es que cumpla la norma UNE 0064". Según la página web de la Asociación Española de Normalización, dicha especificación hace referencia a las mascarillas higiénicas no reutilizables.
Las mascarillas higiénicas no reutilizables se rigen por la especificación UNE 0064-1 y UNE 0064-2: la primera va destinada a adultos y la segunda, a niños. Las mascarillas quirúrgicas se rigen por la norma UNE-EN ISO 14683:2019 y las higiénicas por la UNE 0065:2020.
En la nueva Orden Ministerial, se especifica en relación a los filtros comercializados de forma separada del resto de la tela que conforma la mascarilla que están obligados a "cubrir la mayor superficie posible y sin zonas por donde el aire inhalado y exhalado pueda pasar sin filtrar. También deberá precisar qué tela concreta se ha utilizado para obtener los datos de filtración bacteriana y respirabilidad. El conjunto mascarilla-filtro tendrá que cumplir con la norma".
La nueva normativa también detalla que "todas las mascarillas higiénicas deberán indicar en su envase qué normas, especificaciones técnicas, acuerdos de trabajo u otros documentos técnicos de un organismo de normalización reconocido, se han seguido para la fabricación del producto final o sus materiales". Y en el caso de las reutilizables, "deberán figurar los datos obtenidos antes y después de los ciclos de lavado indicados por el fabricante".
Tipos de filtros respiratorios
Existen diferentes tipos de filtros respiratorios, diseñados para protegerte de contaminantes específicos. Los filtros para partículas están diseñados para capturar partículas sólidas y líquidas presentes en el aire, como polvo, humo, polen o aerosoles.
| Tipo de filtro | Protección principal | Eficiencia indicada |
|---|---|---|
| P1 | Partículas no tóxicas y de baja toxicidad | Eficiencia de filtración mínima del 80% |
| P2 | Partículas de toxicidad media | Eficiencia de filtración mínima del 94% |
| P3 | Partículas tóxicas o muy finas | Eficiencia de filtración mínima del 99.95% |
| FFP1 | Partículas y aerosoles | Eficacia de filtración del 78% |
| FFP2 | Partículas y aerosoles | Eficacia de filtración del 92% |
| FFP3 | Partículas y aerosoles | Eficacia de filtración del 98% |
Los filtros combinados ofrecen protección tanto contra partículas como contra gases y vapores. Se identifican combinando las letras y colores correspondientes a cada tipo de filtro. Por ejemplo, un filtro A2B2E2K2-P3 brindaría protección contra una amplia gama de contaminantes.
Los filtros para gases y vapores orgánicos contienen materiales especiales, como carbón activado, que adsorben los gases y vapores, evitando que ingresen a tus pulmones. Tipo A: para vapores orgánicos con puntos de ebullición superiores a 65 °C, por ejemplo, disolventes.
Tipo B: para gases y vapores inorgánicos, excepto monóxido de carbono, como cloro o cianuro de hidrógeno. Tipo E: para gases ácidos, como dióxido de azufre o ácido clorhídrico. Tipo K: para amoníaco y derivados orgánicos de amoníaco.
Mascarillas autofiltrantes y mascarillas higiénicas
Las mascarillas autofiltrantes son equipos de protección individual (EPI) y ofrecen tres variedades: la FFP1, FFP2 y FFP3. Las mascarillas FFP1 no se recomiendan para uso médico ya que tienen una eficacia de filtración mínima del 78%, y un porcentaje de fuga de hasta el 22%.
Las mascarillas FFP2 poseen una filtración mínima del 92% por lo que sí están recomendadas para sanitarios. Las mascarillas FFP3, con una filtración mínima del 98%, son las más recomendadas para los trabajadores médicos ya que el porcentaje de fuga es solo del 2% como máximo.
Las mascarillas N95 son otro tipo de mascarillas autofiltrantes que tienen una filtración mínima del 95% y que están avaladas por la Organización Mundial de la Salud. La nomenclatura N95 es la que se utiliza en Estados Unidos y muchas de las mascarillas que se están produciendo en el mundo actualmente cumplen con los criterios de seguridad impuestos por las autoridades norteamericanas.
Las mascarillas higiénicas no son reutilizables, por lo que se deben desechar después de un solo uso. Las mascarillas quirúrgicas son mascarillas desechables recomendadas para personas diagnosticadas con coronavirus, de tal manera que se minimice el riesgo de contagio a otras personas cercanas.
La mascarilla quirúrgica ha de ceñirse a la Directiva 93/42/CEE relativa a los productos sanitarios. La mascarilla dual, por su parte, debe acogerse a las dos normativas anteriores. Por último, a la mascarilla higiénica no se le aplica ninguna reglamentación.
Cómo elegir un filtro para una mascarilla de tela
Elegir el filtro adecuado para tu mascarilla es esencial para garantizar una protección efectiva frente a los contaminantes presentes en tu entorno. Antes de seleccionar un filtro, determina a qué tipo de partículas, gases o vapores estarás expuesto.
- Partículas: como polvo, polen, humo o microorganismos.
- Gases y vapores: como amoníaco, cloro, disolventes o vapores orgánicos.
- Consulta la normativa: verifica que el filtro cumpla con estándares de seguridad reconocidos, como los establecidos por organismos como NIOSH, EN o ISO.
- Compatibilidad con tu mascarilla: asegúrate de que el filtro sea compatible con el modelo de mascarilla que usas.
- Revisa la vida útil: los filtros tienen una duración limitada.
Los filtros tienen una duración limitada. Infórmate sobre el tiempo de uso recomendado por el fabricante y reemplázalos cuando sea necesario. Hay que asegurarse de reemplazar el filtro después de cada uso diario, de lo contrario el material puede comenzar a degradarse y la filtración no será tan efectiva.
La mascarilla que se compre debe ser lo suficientemente ancha como para cubrirse la nariz y la barbilla y debe ser lo suficientemente ajustada para no crear espacios. No hay que olvidar nunca que una mascarilla, sea de tela casera, comprada, quirúrgica, etc. es eficaz solo si se coloca de forma adecuada; es decir, que ajuste cómodamente desde la parte superior de la nariz hasta debajo de la barbilla sin dejar espacios.
Cómo colocar y cambiar el filtro
Es muy importante que se manipule siempre la mascarilla desde la parte posterior, evitando entrar en contacto con su parte frontal. Además, es fundamental que se mantenga una correcta higiene en las manos, ya sea mediante el uso de alcohol isopropílico o utilizando jabón de manos.
Una vez retirada la mascarilla, se saca el filtro y se mete en una bolsa cerrada para tirarla a la basura. Se debería aprovechar el cambio de filtro para lavar también la mascarilla de tela, normalmente en la lavadora a 60ºC.
Después se introduce el nuevo filtro y se comienza a utilizar con normalidad hasta que termine su ciclo útil de vida y repitamos el proceso. Todo el tiempo que se esté con ella no se debe mover de arriba hacia abajo, es mejor quitarla y meterla en un sobre de papel mientras, por ejemplo, estamos tomando un café en una terraza.
Las mascarillas solo son eficaces si se combinan con el lavado frecuente de manos con agua y jabón o con una solución hidroalcohólica. Para colocarnos la mascarilla, es muy importante que la mascarilla cubra de forma correcta la nariz y la boca.
Riesgos de las mascarillas y filtros caseros
Las autoridades sanitarias advierten de la falta de eficacia de las mascarillas caseras, así como de la sensación de falsa protección que pueden darnos, especialmente si no sabemos cómo manejarlas en su uso rutinario. Sin embargo, Beatriz Novoa, investigadora del CSIC, señala que las mascarillas caseras suponen «una protección extra que podemos emplear además de no salir de casa (fundamental), de mantener la distancia de seguridad, etc».
Aunque ninguna mascarilla es cien por cien efectiva, pueden servir para protegerte a ti y a los demás si se combinan con el distanciamiento social y el lavado regular de las manos. Llevar mascarillas ayuda a contener la propagación del coronavirus entre la población.
Las mascarillas caseras tienen fines meramente higiénicos. Es decir, no se trata de un Equipo de Protección Individual (EPI) ni tampoco un Producto Sanitario (PS). Su objetivo es simple, evitar que se desprendan las gotitas respiratorias que expulsa una persona infectada al toser o estornudar.
Las mascarillas caseras pueden contaminarse y retener la humedad. Si estornudas o toses y sientes que se está acumulando la humedad en su interior, deséchala, vuelve a lavarte y usa una nueva.
Alternativas domésticas descritas durante la escasez
Los filtros desechables de café de las tradicionales cafeteras se han convertido en otra solución para crear mascarillas caseras sin necesidad de recurrir a la máquina de coser. Para aprovechar la utilidad de estos filtros de café y conseguir cierta protección podemos elaborar una mascarilla con ayuda de una grapadora, unas gomas elásticas, un poco de cinta adhesiva y un clip.
El grosor del papel de cocina que se encuentra en casi cualquier cocina también está siendo aprovechado para elaborar mascarillas caseras. Se trata de una de las soluciones más rápidas a la hora de conseguir una mascarilla, por lo que hay que tener en cuenta que su efectividad no es comparable a la de otras opciones como los que incluyen tejidos especiales.
Las mascarillas con papel de cocina son mascarillas de un solo uso que, en caso de que comiencen a humedecerse, debemos desechar. Las mascarillas con bolsa de aspiradora tampoco se pueden lavar y deben desecharse si se humedecen.
Otro tipo de soluciones aprovechan tejidos sin tejer como son los de las bayetas de limpieza tradicionales. Como ventajas, esta mascarilla puede incorporar un filtro en el interior, al estar confeccionada con dos capas y se puede higienizar en la lavadora con agua caliente.
También se han elaborado mascarillas con el material conocido como «tejido no tejido» (TNT), del que también están hechas algunas bolsas y que es el mismo que se utiliza para las mascarillas. La única diferencia es que tienen tres capas y estos portatrajes solo una, ya que son bastante gruesos.
Uso correcto de una mascarilla casera
El uso de mascarilla es obligatorio en España desde el pasado 21 de mayo para personas mayores de seis años. Esta obligatoriedad se aplica en todos los espacios públicos cerrados y también en aquellos espacios abiertos en los que no se puede garantizar la distancia de seguridad de dos metros entre personas.
Por eso es imprescindible salir a la calle con nuestra mascarilla para poder pasear o acudir a cualquier lugar donde haya otras personas. La mascarilla debe cubrir de forma correcta la nariz y la boca, sin dejar espacios.
Debes lavar y desinfectar bien tus manos y boca, no tener la mascarilla al aire en un ambiente que pueda estar contaminado y, una vez que la hayas usado, si estornudas o toses y sientes que se está acumulando la humedad en su interior, deséchala, vuelve a lavarte y usa una nueva.
Por último, cuando nos vayamos a quitar la mascarilla, debemos tocar lo menos posible su superficie para evitar contaminarnos las manos sin darnos cuenta. En este caso, lo que hay que hacer es quitarse la mascarilla por las cintas que la sujetan a las orejas.

En consecuencia, el papel vegetal no debe utilizarse como sustituto de un filtro certificado. Para una mascarilla de tela, es preferible emplear un filtro específico, compatible con el bolsillo de la mascarilla y acompañado de información verificable sobre filtración, respirabilidad, uso y sustitución.
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