El filtro de aire del Lancia Phedra purifica el aire que entra a los cilindros y retiene impurezas como polvo, arena, restos vegetales y bichos. Cuando está saturado, el motor puede recibir menos aire y presentar falta de respuesta, aunque una pérdida de potencia no siempre se debe exclusivamente al filtro.
Si el problema está relacionado con la cantidad de aire que sale por el climatizador, la avería estará en el filtro de habitáculo o en el ventilador del climatizador. El filtro de habitáculo retiene las impurezas que trae el aire que entra al habitáculo por medio del climatizador, pero no debe confundirse con el filtro de aire del motor.
Qué función cumple el filtro de aire del motor
Casi todos los filtros funcionan de la misma manera: el fluido pasa a través de una o varias láminas de papel poroso en las que quedan retenidas las impurezas. El problema principal de los filtros es que, a medida que pasa el tiempo, se acumulan partículas que lo van saturando y dejan pasar cada vez menos cantidad de fluido.
Cuando sucede esto, decimos que el filtro se “tapa”. En el caso del filtro de aire, la reducción del caudal puede limitar el aire disponible para la combustión y contribuir a una respuesta más lenta del motor.
Intervalo de sustitución del filtro de aire
El filtro de aire usualmente debe reemplazarse cada 10.000. La frecuencia real depende de la suciedad que deba soportar el vehículo: en ambientes polvorientos habrá que cambiarlo con mucha mayor frecuencia que si se conduce principalmente en ciudad.
Los tiempos de recambio indicados son valores estándar, y lo mejor siempre será respetar lo indicado en el manual de usuario del Phedra. Todos los filtros deben revisarse de forma periódica por el propietario o por un especialista.
Dónde está el filtro de aire del Phedra
El filtro de aire se encuentra dentro del compartimento del motor, dentro de una caja plástica negra denominada caja filtrera. Para revisarlo es necesario acceder a esa caja y comprobar el estado del elemento filtrante.
Que el filtro parezca “bien” no garantiza necesariamente que conserve un caudal adecuado, especialmente si el vehículo ha circulado en lugares con polvo o si no se conoce la fecha de la última sustitución. Por eso, ante una falta de potencia y un mantenimiento incierto, puede ser razonable sustituirlo por uno nuevo antes de buscar averías más complejas.
Filtro de aire y falta de potencia
Una falta de potencia puede manifestarse como poca salida, aceleración débil o dificultad para mantener la velocidad máxima. En un caso del Phedra 2.0 con cambio automático del año 2004, se describió una velocidad máxima de 140 a 150 km/h con dos personas dentro y una falta notable de aceleración.
Después de limpiar el caudalímetro, el vehículo ganó aceleración, pero no superaba los 140 km/h. También se realizó una descarbonización, tras la cual el motor se percibía más fino y quizá con algo más de respuesta, aunque la mejora no fue muy apreciable y la velocidad punta siguió sin superar los 140 km/h en llano.
Posteriormente también se cambió el filtro de aire. Este tipo de sustitución es una comprobación sencilla cuando existe falta de potencia, pero no permite atribuir automáticamente toda la avería al filtro, sobre todo si el problema se concentra en una marcha concreta o persiste después del cambio.
Cómo diferenciar el filtro de aire de otras averías
Un mecánico descartó el caudalímetro porque, según su criterio, si estuviera averiado fallaría en todas las velocidades y no solamente en cuarta. Sin embargo, la respuesta del motor puede verse afectada por otros elementos del sistema de admisión, sobrealimentación, escape o alimentación.
Entre las posibles causas consideradas para una falta de potencia estuvieron el caudalímetro, el catalizador, los tubos de vacío, el FAP, la EGR y la swirl. También se mencionaron fallos relacionados con el sistema de aditivo y el relé de incandescencia.
En otro vehículo con problemas de caudalímetro, se comprobó el comportamiento desconectando la ficha del sensor: el vehículo parecía funcionar mejor, aunque se encendió la luz de fallo motor. En el Phedra analizado ocurrió lo contrario: al desconectar el caudalímetro, el coche funcionó peor, tuvo bastante menos fuerza y se encendió la luz amarilla de avería junto con el mensaje de fallo antipolución o avería motor.
El hecho de que el vehículo funcionara peor con el caudalímetro desconectado no constituye por sí solo una prueba completa, pero tampoco confirma que el sensor esté en perfecto estado. Después de volver a conectar la ficha, el coche regresó a su comportamiento inicial, aunque permanecieron la luz amarilla y el mensaje de fallo, que debían borrarse mediante diagnosis.
Relación entre el filtro de aire, el caudalímetro y la admisión
El filtro de aire está situado antes de la entrada de aire al motor y el caudalímetro se encarga de medir el aire que atraviesa el sistema. Un filtro obstruido puede alterar el caudal de admisión, mientras que un caudalímetro sucio o defectuoso puede enviar información incorrecta a la centralita.
La limpieza del caudalímetro puede mejorar temporalmente la aceleración, pero si el problema continúa no conviene sustituir piezas al azar. Es preferible comprobar primero el filtro de aire, los tubos de vacío, las conexiones y los valores registrados en la diagnosis.
También se indicó que los tubos de vacío deben revisarse para comprobar que ninguno esté roto o fuera de su sitio. Una fuga o desconexión en esos tubos puede afectar al control del turbo y provocar falta de potencia aunque el filtro de aire sea nuevo.
FAP, EGR y catalizador
En el caso descrito, inicialmente se dudaba de que el vehículo llevara FAP porque había superado la ITV sin problemas. Más tarde se indicó que el motor RHM sí llevaba FAP y que el fallo del sistema de aditivo era un indicio de su presencia.
También se señaló que la EGR debía llevarse, aunque podía estar anulada. El diagnóstico que indicaba que el motor no llevaba FAP ni EGR fue considerado extraño porque los fallos registrados apuntaban al sistema de aditivo y al filtro de partículas.
Los fallos registrados fueron “Sistema de aditivo (1435)”, “Sistema de aditivo defectuoso (1442)” y “Relé de incandescencia, corriente excesiva (0380)”. El relé de incandescencia podía corresponder a la caja de los calentadores, situada a la derecha del filtro de aire, y se recomendó comprobar si estaba quemada.
Respecto al FAP, se explicó que rellenar el líquido Eolys y borrar el fallo puede evitar que el vehículo entre en modo de emergencia si el error no vuelve a aparecer, pero no aumenta por sí mismo la potencia del motor. Por tanto, reponer el aditivo no debe considerarse una solución directa para una falta de potencia que no esté relacionada con el modo de emergencia.
Otra posible causa mencionada fue el catalizador roto u obstruido. La ausencia de un fallo específico en la diagnosis no permite descartar automáticamente un problema físico del catalizador, por lo que debe valorarse junto con los síntomas y las comprobaciones del sistema de escape.
Comprobación práctica del filtro de aire
- Localiza la caja plástica negra del filtro dentro del compartimento del motor.
- Comprueba si el elemento filtrante presenta acumulación visible de polvo, arena, restos vegetales o insectos.
- Revisa si el papel está deformado, húmedo, deteriorado o excesivamente oscurecido.
- Comprueba que la caja cierre correctamente y que no existan entradas de aire sin filtrar.
- Si no se conoce la antigüedad del filtro o el vehículo ha circulado en ambientes polvorientos, sustitúyelo por uno nuevo.
- Después de la sustitución, prueba el vehículo en las mismas condiciones para comprobar si cambia la aceleración o la respuesta del motor.
El filtro no debe limpiarse golpeándolo o utilizando métodos que puedan deformar el papel poroso. Si está saturado, deteriorado o su historial de mantenimiento es desconocido, la sustitución ofrece una comprobación más fiable que intentar reutilizarlo.
Diferencia entre el filtro de aire y el filtro de habitáculo
El filtro de aire protege el motor y se encuentra en la caja filtrera del compartimento del motor. Su función es purificar el aire que entra a los cilindros y disminuir la entrada de partículas que podrían aumentar el desgaste de las superficies internas de los cilindros y los aros de pistón.
El filtro de habitáculo o de polen protege el interior del vehículo y contribuye al confort de los pasajeros. Se encuentra dentro del conducto de ventilación, del lado del acompañante, y retiene polvo, polen, bichos y restos vegetales.
| Filtro | Función | Ubicación | Intervalo orientativo |
|---|---|---|---|
| Filtro de aire | Purifica el aire que entra a los cilindros y retiene polvo, arena, restos vegetales y bichos. | Compartimento del motor, dentro de una caja plástica negra. | Usualmente cada 10.000. |
| Filtro de habitáculo o de polen | Retiene las impurezas del aire que entra al habitáculo por medio del climatizador. | Conducto de ventilación, del lado del acompañante. | Usualmente cada 10.000 - 30.000 km, dependiendo de lo sucio que esté. |
| Filtro de combustible | Retiene las impurezas del combustible y, en los motores Diesel, también el agua que pueda contener. | En los automóviles Diesel se ubica dentro del compartimento del motor. | En los motores Diesel suele durar más tiempo; se recomienda cambiarlo a los 50.000 km. |
| Filtro de aceite de motor | Retiene suciedades transportadas por el aceite y partículas metálicas producidas por el desgaste del motor. | Adosado al bloque de cilindros, al frente o a un lado del motor. | Usualmente cada 5.000 - 10.000 km, con cada cambio de aceite. |
| Filtro de aceite de transmisión | Retiene las impurezas generadas en la transmisión y ayuda a evitar su desgaste. | Dentro de la caja de transmisión. | En automóviles automáticos, cada 40.000 km, y en manuales cada 80.000 km. |
Cuándo revisar el filtro de habitáculo
Si el aire acondicionado del Phedra tira poco aire, la falla estará en el filtro de habitáculo o en el ventilador del climatizador. Un filtro de polen saturado deja pasar cada vez menos cantidad de aire y puede reducir el caudal que llega a las salidas del habitáculo.
Si el aire dejó de enfriar, la causa puede ser distinta del filtro de habitáculo. Entre las razones posibles están un radiador sucio, una válvula de control dañada, un filtro deshidratador tapado, un compresor averiado, falta o exceso de gas refrigerante y una válvula de expansión obstruida.
Otras causas de problemas en el aire acondicionado
Una de las formas de detectar la mayoría de las fallas del aire acondicionado es midiendo la presión del gas dentro del sistema. Para hacer ese procedimiento necesitarás un manómetro.
El radiador del aire acondicionado está pegado al radiador principal del motor. Si se ensucia y deja de pasar el aire a través de él, el gas refrigerante no podrá enfriarse y el sistema funcionará mal.
La suciedad se identifica fácilmente y, en ese caso, el radiador puede limpiarse con un cepillo. Si la válvula de control está dañada y no pasa gas al compresor, no se elevará la presión aunque el compresor esté girando.
Un filtro deshidratador obstruido puede estar muy frío o incluso congelado. Además, si se apaga el aire y se mantiene el manómetro conectado, la presión tardará mucho en estabilizarse; en ese caso, se deberá reemplazar el filtro.
Si el compresor se daña internamente o deja de girar, el problema puede detectarse midiendo la presión con un manómetro o comprobando visualmente si gira. Si el embrague eléctrico del compresor se ha dañado, deberá reemplazarse.
Cuando falta gas refrigerante, las cañerías del aire acondicionado, cerca del radiador del motor, pueden tener hielo y estar blancas. El circuito del sistema del aire acondicionado es cerrado, por lo que la presión no debería bajar si se mide con el manómetro durante un tiempo sostenido.
Si la presión baja y el resultado queda por debajo de la presión estándar, existe una fuga en el sistema. Una forma de identificar el lugar de la fuga consiste en poner detergente en las cañerías y observar si se generan burbujas.
Un exceso de gas puede hacer que el radiador del aire esté más caliente de lo habitual y que el compresor trabaje forzado, consumiendo mayor potencia del motor. Para solucionarlo, se deberá liberar el gas sobrante.
Una válvula de expansión tapada produce presiones altas en el lado de alta presión, mientras que el evaporador permanece tibio y no enfría el aire del habitáculo. Esto significa que el gas no pasa hacia el evaporador.
Mantenimiento de los filtros del Phedra
Los filtros del Phedra tienen por objetivo retener las impurezas del sistema que protegen. Aunque algunos filtros son más importantes que otros para el funcionamiento del automóvil, todos deben revisarse de forma periódica.
Los intervalos de sustitución pueden variar mucho dependiendo de cuánta suciedad deban soportar los filtros. En ambientes polvorientos, los filtros de aire y de habitáculo deben cambiarse con mucha mayor frecuencia que cuando se conduce en ciudad, y los filtros de combustible requieren más atención si el combustible utilizado es de dudosa calidad.
Ante una falta de potencia, conviene empezar por las comprobaciones sencillas: revisar o sustituir el filtro de aire, comprobar los tubos de vacío, inspeccionar las conexiones del caudalímetro y leer los fallos registrados. Si el problema continúa, deben evaluarse el turbo, el sistema de escape, el FAP, la EGR, el catalizador y el sistema de alimentación.

Cambiar filtro del aire DS4 1.2 PureTech 130 | Citroën - Peugeot - DS
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