En una casa de campo, el sistema adecuado de filtración depende de la procedencia del agua, de los contaminantes presentes y del uso previsto: beber, cocinar, ducharse, lavar o proteger calderas, calentadores y lavadoras. La elección debe comenzar con un estudio preliminar de laboratorio sobre el agua, especialmente cuando procede de un pozo, un manantial, un río o un acueducto rural.
Los sistemas más completos combinan varias etapas: filtración mecánica para arena y limo, carbón activado para cloro, olores y compuestos orgánicos, ablandamiento para calcio y magnesio, tecnologías específicas para hierro, manganeso, nitratos o metales pesados, y desinfección mediante luz ultravioleta cuando existe riesgo microbiológico. En una casa de campo, los filtros domésticos sencillos normalmente no son suficientes para tratar toda el agua de la vivienda.
Por qué una casa de campo necesita una filtración específica
Como regla general, en los hogares privados la fuente de agua es un pozo o un pozo artesiano. En ellos, el agua no es en absoluto tan pura como se considera aquí erróneamente. Tal agua a menudo se contamina con limo y arena.
Peor aún, cuando la fuente de contaminación del agua serán las bacterias, sustancias tóxicas y pesticidas que penetran desde la tierra hasta el agua. Es lógico que la composición de dicha agua esté extremadamente lejos de los estándares sanitarios.
Por lo general, registra un alto contenido de diversos elementos químicos: hierro, calcio, magnesio, flúor, etc. En altas concentraciones, estas sustancias son extremadamente peligrosas para los humanos.
Además, esta agua es peligrosa para los electrodomésticos. Por ejemplo, el agua con un alto contenido de magnesio y calcio será perjudicial para los calentadores de agua, calderas y lavadoras debido a la formación de placa en los elementos calentadores de esta tecnología.
La salvación en este caso solo puede ser sistemas de purificación de agua. Los productos para el filtrado del agua cal-cloro para la casa también permiten tratar el agua destinada a pequeñas aplicaciones, como calderas, lavadoras y aplicaciones corporales que eliminan el cloro y la cal.

El primer paso: analizar el agua
Para elegir la purificación de agua efectiva y de alta calidad para una casa o cabaña privada, se debe realizar un estudio preliminar de laboratorio sobre el agua.
El propósito del estudio es comprender qué propiedades tiene el agua y los indicadores que hay en exceso, y luego seleccionar el filtro necesario para resolver este problema en particular. Las pruebas mostrarán qué contiene exactamente el agua, qué porcentaje de cada sustancia.
El análisis es especialmente importante porque dos casas situadas en la misma zona pueden tener aguas con composiciones diferentes. Un pozo puede presentar exceso de hierro, mientras otro puede contener principalmente sales de dureza, nitratos, bacterias o sedimentos.
Problemas más habituales en el agua rural
- aumento de la dureza del agua debido a altas concentraciones de calcio y magnesio;
- un gran porcentaje de hierro;
- la presencia de manganeso, cloro, oxidabilidad;
- alta presencia de sales;
- color del agua y turbidez;
- varias impurezas mecánicas, como regla, es arena o limo;
- contaminación del agua por bacterias patógenas y patógenos;
- contaminación de residuos industriales.
El estudio permite evitar la instalación de filtros que no solucionan el problema principal. Un filtro de carbón activado puede mejorar el sabor y reducir el cloro, pero no sustituye a un sistema de eliminación de nitratos, descalcificación, desferrización o desinfección.
Qué objetivos debe cumplir el sistema
- mejorar la calidad del agua, no solo para beber, sino también para uso general;
- proteger calentadores de agua, calderas, lavadoras y otras instalaciones;
- minimizar los gastos por mantenimiento y mantenimiento del mecanismo de purificación de agua;
- simplificar y reducir el tiempo de trabajo en el lanzamiento del sistema al comienzo de la temporada de verano;
- facilitar la conservación del sistema con el inicio de las heladas;
- organizar el suministro de agua filtrada a los puntos de consumo de la vivienda;
- permitir una conexión conveniente a todo el sistema de una unidad de lavado de autos a alta presión.
En una casa de campo utilizada solo durante algunos periodos del año, también es importante que el equipo pueda vaciarse, conservarse y ponerse de nuevo en funcionamiento con facilidad. La protección contra las heladas debe considerarse desde el diseño de la instalación.
Contaminantes principales y tecnología adecuada
| Problema del agua | Tecnología habitual | Aplicación principal |
|---|---|---|
| Arena, limo y partículas | Filtro de sedimentos, polipropileno, filtro multimedia o discos lavables | Protección de toda la instalación y de los filtros posteriores |
| Cloro, olores, sabores y compuestos orgánicos | Carbón activado | Agua para beber, cocinar y ducharse |
| Calcio y magnesio | Resina de intercambio iónico u ósmosis inversa | Protección de calderas, calentadores y lavadoras |
| Hierro y manganeso | Aireación, oxidación y filtración catalítica | Reducción de color, turbidez y precipitados |
| Bacterias y otros microorganismos | Luz ultravioleta, ultrafiltración o filtros específicos | Desinfección del agua |
| Nitratos, arsénico y fluoruros | Resinas específicas u ósmosis inversa | Agua destinada al consumo |
Las etapas de un sistema de filtración para toda la casa
La limpieza requiere un sistema de filtración serio y, lo más importante, de etapas múltiples. Por regla general, consta de 5 mecanismos básicos:
- limpieza mecánica;
- limpieza electroquímica;
- purificación de sorción;
- tratamiento biológico;
- aclaración catalítica.
Las peculiaridades del sistema de tratamiento de agua incluyen que deben constar de al menos varios filtros: limpieza brusca, que eliminará la arena; un filtro que se encargará de ablandar el agua; filtro fino, que será responsable de la eliminación de agua de metales pesados, nitratos y productos del petróleo; un filtro que desinfectará el agua, ya que las bacterias, incluso en las cantidades más pequeñas, están contenidas en pozos y pozos.
1. Filtración mecánica o gruesa
El primer tipo también se llama limpieza gruesa. Su esencia es que dichos filtros son una malla de malla fina que retiene partículas de arena, limo y otras impurezas mecánicas.
Los filtros de sedimentos tienen la tarea de atrapar los sedimentos presentes en el agua. Son los filtros más pequeños de toda la lista, y son empleados en su mayoría para usos domésticos.
El polipropileno evita el paso de sólidos de diferentes tamaños, arenas, partículas de corrosión, entre otros sedimentos. Un filtro de discos lavables puede retener partículas de hasta 25 micras, y su rendimiento no se verá afectado por congestiones de sólidos, gracias a su sistema de discos lavables.
La filtración mecánica debe instalarse antes del carbón activado, la membrana de ultrafiltración, la ósmosis inversa y los equipos de desinfección. Si el agua del pozo contiene mucho limo o arena, esta etapa puede necesitar limpieza frecuente o un sistema de retrolavado.
2. Carbón activado para cloro, olor y sabor
El carbón activado filtra y purifica el agua cuando hacemos que esta fluya a través del mismo. Hay distintas versiones de este filtro, pudiendo ser bloques de carbón activado, más eficaz, o carbón activado granulado, menos eficaz.
Los filtros de carbón activado se dividen en dos tipos, uno en bloque y otro en carbón granulado. Sus diferencias son mínimas, y comparten la tarea de eliminar el cloro, así como el mal olor y el mal sabor.
Adicionalmente, el carbón activado logra reducir la cantidad de metales pesados en el agua, y otros químicos que contaminan el agua. Su función se logra a través de un proceso llamado adsorción.
El carbón activado permite la absorción de diferentes químicos y compuestos orgánicos, además permite el control de parámetros de olor, sabor y color en el agua.
Aunque elimina bacterias y otros microorganismos del agua, además de mejorar el sabor y el olor de la misma, no elimina sustancias como el arsénico, fluoruros, nitratos y percloratos.
Según el tipo, sí que hay algunos filtros de carbón activado que retienen el amianto, mercurio, el plomo y los VOCs, compuestos volátiles orgánicos.
Los filtros de carbón activado son sencillos de instalar y pueden colocarse en un grifo, bajo el fregadero o en una línea de agua. Para tratar toda la casa, se necesitan carcasas y cartuchos dimensionados para el caudal general de la vivienda.
3. Eliminación de hierro y manganeso
La segunda categoría también se llama aireación. Las columnas de aireación están diseñadas para eliminar el sulfuro de hidrógeno, el hierro y el manganeso del agua.
A través de este proceso, el agua se satura con oxígeno, que reacciona con el hierro y lo oxida. Lo siguiente es la eliminación de hierro.
El hierro, disuelto en agua, puede notar cada uno, ya que le da un color oxidado y forma un precipitado. Dicha agua se puede purificar utilizando filtros cuya acción se basa en una reacción de oxidación.
Es decir, una sustancia especial oxida el hierro, después de lo cual se transforma en un precipitado y se filtra. Una variante de la aireación provoca la oxidación del hierro y el manganeso, transformándolos en sedimentos.
Cuando el análisis muestra hierro o manganeso, el sistema suele incluir aireación, un depósito de contacto y un medio filtrante capaz de retener el precipitado. La filtración mecánica previa protege el equipo frente a la arena y otros sólidos.
4. Ablandamiento del agua
Para ablandar el agua, se utilizan filtros que contienen resina de intercambio iónico. Cuando el agua pasa a través de un filtro similar, los iones de magnesio y calcio del agua son reemplazados por los iones de sodio contenidos en el filtro de relleno.
Los filtros de cal o descalcificadores eliminan la cal del agua mediante un sistema mecánico de intercambio de iones. El magnesio y el calcio presentes en el agua son los principales responsables de las formaciones de cal.
Para capturar estos elementos se emplea una resina que es atravesada por el flujo de agua y que genera un intercambio de iones, retiene iones de calcio y magnesio y libera iones de sodio.
Estas resinas necesitan regenerarse o “limpiarse” cada cierto tiempo, para lo cual los descalcificadores van equipados con un depósito de sal. También suelen ir equipados con un contador de agua descalcificada para saber cuándo es necesario realizar la regeneración.
La calidad de la resina del descalcificador es fundamental para su buen funcionamiento. Estos sistemas son muy recomendables para aumentar la vida útil de nuestros electrodomésticos y para consumir un agua más sana.
En una instalación de casa de campo, el descalcificador debe dimensionarse según la dureza del agua, el consumo y el número de personas. El equipo requiere espacio para el depósito de resina y para el recipiente de sal.
5. Ósmosis inversa
El ablandamiento de agua también es posible bajo los filtros de ósmosis inversa, en los cuales el agua pasa a través de una serie de membranas delgadas que solo permiten que las moléculas de agua pasen a través.
Dichos filtros no solo ablandan el agua, sino que también la purifican de las bacterias. La ósmosis inversa es uno de los sistemas más extendidos en los últimos años.
Consiste en el filtrado de agua a través de una membrana con microporos, que bloquea todas las moléculas de mayor tamaño que las del agua. Es un sistema eficaz en la eliminación de algunos componentes que no puede eliminar el carbón activado, como el arsénico, fluoruros, nitratos y percloratos.
Muchas veces, el carbón activado y la filtración por ósmosis inversa se presentan como sistemas complementarios. El carbón activado reduce el cloro y los compuestos orgánicos, mientras que la membrana aborda otros contaminantes disueltos.
Sin embargo, no es capaz de eliminar los VOCs, compuestos volátiles orgánicos, el cloro ni los trihalometanos. Por otro lado, hay que tener en cuenta que la ósmosis inversa desecha mucho agua en el proceso de filtrado, llegando a desechar desde 3 hasta 20 veces el agua que producen.
Es por esta razón que se recomienda comprobar bien las especificaciones del fabricante antes de la compra, elegir un equipo con una membrana de alta calidad, así como limitar su uso exclusivamente para el agua que se vaya a consumir o a utilizar para cocinar.
En una finca, la ósmosis inversa suele reservarse para el agua de beber y cocinar, en lugar de utilizarse para toda la vivienda. Para el resto de los usos, pueden emplearse filtros de sedimentos, carbón activado, descalcificación y desinfección, según los resultados del análisis.
6. Ultrafiltración
La membrana de ultrafiltración impide el paso de partículas de contaminantes de tamaños muy pequeños, hasta 0,01 micras. Esta técnica de filtración elimina toda clase de contaminantes, entre ellos las bacterias y los parásitos.
Es un método de filtrado mecánico, lo que significa que el agua viaja por unas fibras con agujeros mínimos. La ultrafiltración puede utilizarse como etapa final para el agua de consumo o como parte de una instalación de varias etapas.
7. Desinfección mediante luz ultravioleta
En este caso, los microorganismos dañinos se destruyen utilizando filtros basados en luz ultravioleta. Esta técnica es segura para la salud humana y no estropea el sabor del agua.
En este tipo de filtro o tratamiento, se hace pasar el flujo de agua por una lámpara de rayos ultravioleta de manera que se eliminan una gran parte de los microorganismos y bacterias presentes en el agua.
La luz ultravioleta realiza la labor de esterilización de los microorganismos, lo que se traduce en una eliminación de su capacidad reproductiva. Para que funcione correctamente, el agua debe llegar con baja turbidez, ya que las partículas pueden impedir que la radiación alcance a los microorganismos.
Es un sistema pensado para complementar al resto, ya que no es eficaz contra los contaminantes químicos presentes en el agua. La esterilización ultravioleta no elimina la cal, el hierro, los nitratos, los pesticidas ni los sedimentos.
Lo mejor es que gracias a esta tecnología se hizo posible eliminar completamente el uso del cloro. Pero este sistema tiene un defecto: destruye solo las bacterias. Es decir, no puede ser un elemento independiente, pero puede convertirse fácilmente en un paso en un sistema complejo.
8. Filtros cerámicos
Este tipo de filtros se basan en la filtración de agua por los microporos de una pieza cerámica que generalmente tiene forma de vela.
Es uno de los sistemas de filtración más tradicionales y es muy efectivo para eliminar todo tipo de microorganismos y partículas en suspensión, pero no son capaces de retener los contaminantes químicos.
Otras de sus ventajas son su fiabilidad y durabilidad, que puede extenderse hasta más de 20 años. Su utilidad en una casa de campo depende del caudal necesario, del nivel de sedimentos y del mantenimiento de la superficie filtrante.
9. Destilación
Es un proceso basado en los distintos puntos de ebullición de los elementos disueltos en el agua. Se calienta el agua hasta que esta se evapora, el agua evaporada se condensa con una composición más pura.
Se habrán eliminado todos los químicos, minerales, gran parte de las bacterias y virus y otros agentes con un punto de ebullición más alto que el agua.
Sin embargo, no es un sistema eficaz contra los compuestos volátiles orgánicos, trihalometanos ni cloro. Se trata de un método de filtrado a tener en cuenta, pero quizá no el más recomendable para una vivienda habitual.
El procedimiento es algo más lento y laborioso y según el volumen de agua a destilar habrá que reservar un espacio considerable.
10. Ozono
Consiste en un tratamiento del agua con ozono que purifica y potabiliza el agua. La capacidad de oxidación del ozono, O3, elimina de manera bastante eficiente todo tipo de microorganismos, virus y bacterias del agua.
El tratamiento de agua con ozono es hasta 3000 veces más eficaz que el tratamiento con cloro, ya que se requiere mucha menos cantidad para conseguir el mismo efecto.
Por otro lado, este método no es útil para eliminar los diferentes químicos que puedan estar presentes en el agua. La purificación con ozono es un poco más lenta que los filtros de carbono y generalmente no va conectada a la red de suministro de agua.
Se usa no solo para purificar el agua, sino también para desinfectar todo tipo de alimentos.
Tipos de sistemas según su instalación
Filtros conectados al grifo
Los filtros conectados al grifo filtran los sedimentos y el cloro del agua, eliminan olores y sabores. Son fáciles de instalar en casa, camping y otros lugares.
Este tipo de filtro es apropiado cuando el objetivo principal es mejorar el agua destinada a beber y cocinar, especialmente en viviendas de alquiler o casas utilizadas ocasionalmente. No suele resolver la dureza elevada, los nitratos ni la contaminación de toda la instalación.
Filtros de flujo
Los filtros de flujo son considerados uno de los más comunes. Según el método de instalación, generalmente se dividen en tres categorías: boquilla en la grúa; estación que se conecta al mezclador; estación que se instala en el sistema de abastecimiento de agua.
Estos filtros domésticos contienen cartuchos de carbón reemplazables. Su ventaja es el hecho de que el volumen de filtración aquí es sustancialmente mayor y está limitado solo por el recurso de las partes que se reemplazan.
Filtros bajo el fregadero
Los purificadores que se colocan bajo la encimera pueden conectarse al agua fría y proporcionar agua filtrada mediante un grifo independiente o mediante un grifo de varias vías.
Los purificadores de Alvito y Carbonit se instalan muy fácilmente en cualquier grifo o toma de agua estándar. Se pueden instalar sobre o bajo la encimera, depende de lo que se prefiera o necesite.
Los filtros de Alvito y Carbonit disponen de dos fases de filtrado: una para eliminar partículas y otra con carbón activado para eliminar tóxicos presentes en el agua.
De esta manera son capaces de eliminar metales pesados, plomo y cobre, cloro y derivados, restos de medicamentos y restos de pesticidas, entre otros tóxicos, pero también eliminan gérmenes, como por ejemplo, bacterias.
Filtros principales o de toda la casa
Los filtros más comunes que se montan en la tubería también se llaman conos. La popularidad se debe a que la presencia de varios matraces permite eliminar casi todas las impurezas, excepto las bacterias.
Los sistemas principales de tratamiento de agua se montan directamente en el tubo ascendente de agua. Estos sistemas tratan el agua antes de que se distribuya por los grifos, duchas, calderas, lavadoras y otros puntos de consumo.
Un sistema de toda la casa debe diseñarse para el caudal máximo y no solo para el consumo del grifo de la cocina. Si se instala un filtro demasiado pequeño, la presión puede caer y el cartucho puede saturarse rápidamente.

Sistemas portátiles y de gravedad
Los filtros de gravedad funcionan sin presión de agua y son perfectos para viajeros o para una casa de campo donde no se quiere complicar la instalación. También pueden ser útiles cuando no hay electricidad.
Los purificadores pequeños pueden llevarse de viaje, utilizarse en camping o emplearse como solución temporal durante la puesta en marcha de una vivienda rural.
Los filtros de gravedad no sustituyen necesariamente a una instalación central cuando hay que proteger toda la red, una caldera o una lavadora. Su función principal es producir agua para beber y cocinar.
Sistemas reactivos y no reactivos
Los sistemas se dividen en dos categorías: no reactivo y reactivo. En la base del segundo hay sustancias oxidantes especiales que reaccionan con el contaminante.
El costo de tales sistemas es bajo, pero requieren ciertos costos durante la operación, para mantener su eficiencia al mismo nivel. Se pueden usar para preparar agua que no se puede usar para beber.
La base de los sistemas no reactivos no son los reactivos. Tales sistemas son generalmente más modernos. Tienen un costo mayor y también se distinguen por la presencia de una columna de aireación y un compresor de aire.
En este caso no hay costos operativos, y si se los ve desde una perspectiva a largo plazo, son más rentables. Además, estos sistemas de filtración pueden transformar fácilmente casi cualquier agua en agua potable.
La elección entre ambas categorías depende del contaminante, del caudal, del uso del agua, del mantenimiento disponible y de si la casa se utiliza durante todo el año o solo por temporadas.
Configuraciones recomendadas para una casa de campo
Casa pequeña con agua de acueducto
Los sistemas de purificación están pensados para el tratamiento de aguas en viviendas y fincas en donde se obtiene el agua directamente de un acueducto veredal, municipal o de ciudad.
Para una vivienda de una sola familia en donde no hay tanto espacio, una configuración puede incluir un sistema de prefiltración con filtro de polipropileno y carbón activado en bloque, además de un módulo de filtración en cocina con filtro de carbón activado en bloque, carbón activado granular y membrana de ultrafiltración.
Esta configuración se orienta a reducir sedimentos, cloro, olores, sabores, partículas pequeñas y parte de la carga microbiológica en el punto de consumo.
Casa mediana con varios ocupantes
Para casas medianas en donde el agua llega del acueducto, una instalación puede incluir prefiltración con polipropileno y carbón activado en bloque, filtración avanzada y sistema de luz ultravioleta.
Es una solución adecuada cuando se busca una mejor calidad de agua eliminando partículas, sólidos minúsculos y la presencia de microorganismos.
También puede emplearse un filtro de 20 pulgadas, polipropileno y carbón activado en bloque, junto con un sistema de luz ultravioleta. La elección del tamaño depende del caudal, del espacio y de los resultados del análisis.
Finca grande o vivienda con diez o más personas
Para agua de acueducto en fincas de mediano y gran tamaño, un sistema puede incluir un tanque con 3 diferentes medios filtrantes, filtro de carbón activado en bloque, filtros de polipropileno, proceso de filtración avanzada por medio de Crystolite y sistema de luz ultravioleta.
El filtro multimedia es un tanque con grava, arena y antracita, medios filtrantes, para eliminar partículas que se encuentran en el agua.
Crystolite es un medio filtrante avanzado que logra una remoción efectiva de partículas de hasta 0,5 micras, su sistema permitirá que cuando este se sature pueda efectuar un retrolavado que prolongue la vida útil de su filtro.
Esta combinación está orientada a reducir partículas, sedimentos, color, mal sabor y olor, mientras que el sistema de luz ultravioleta aporta una etapa de control microbiológico.
Pozo con hierro, manganeso y dureza elevada
Una solución muy efectiva es una combinación de técnicas de aireación y filtración que utilizan resinas de intercambio iónico.
Una variante de la aireación provoca la oxidación del hierro y el manganeso, transformándolos en sedimentos. Los filtros de intercambio iónico eliminan las sales de dureza del agua mediante un proceso del mismo nombre.
Normalmente, una instalación de este tipo consiste en varios tanques que están llenos de resina de intercambio iónico. Contiene iones de sodio débilmente unidos.
Cuando el agua pasa a través de la resina, los iones de calcio y magnesio permanecen en ella, y la resina libera iones de sodio al agua.
Después de un tiempo, el sodio en la resina termina, y su stock necesita ser restaurado. Esto requiere una solución de cloruro de sodio, que se prepara automáticamente en un recipiente especial, donde la sal se disuelve lentamente en forma de tabletas.
Es importante que las tabletas se derritan lentamente y que no se desintegren ni se dispersen. La compra de tales tabletas es una seria desventaja de estos filtros.
Agua de pozo o río con riesgo microbiológico
Un sistema de filtración auto lavable está especialmente diseñado para agua de pozos y ríos. En este caso, la filtración mecánica debe preceder a la etapa de desinfección.
Los filtros de polipropileno, multimedia, discos lavables o Crystolite reducen la turbidez y las partículas, mientras que la luz ultravioleta se utiliza para tratar los microorganismos.
La ultrafiltración también puede impedir el paso de bacterias y parásitos, aunque la configuración final debe ajustarse al análisis de laboratorio y al caudal necesario.
Filtros para beber y filtros para toda la instalación
Una casa de campo puede necesitar dos circuitos diferentes: uno para toda la vivienda y otro para el agua de consumo. No todos los contaminantes requieren tratar cada litro utilizado en duchas, cisternas o riego.
Los filtros de carbón activo y las membranas de ultrafiltración pueden instalarse en la cocina para beber y cocinar. Los filtros principales, los descalcificadores y los sistemas de eliminación de hierro pueden colocarse en la entrada general para proteger las tuberías y los electrodomésticos.
La ósmosis inversa puede limitarse al agua que se vaya a consumir o a utilizar para cocinar, especialmente por la cantidad de agua que desecha durante el proceso.
Las jarras filtrantes cuentan con un filtro interno de carbón activo que hay que sustituir cada cierto tiempo. Son una solución buena y muy práctica para el agua que tomamos en nuestras comidas.
Sin embargo, no resuelven el suministro de agua filtrada a electrodomésticos y tardan un poco en filtrar el agua que les echamos. Si se opta por esta opción, es recomendable tener más de una jarra.
Filtros para ducha, calderas y lavadoras
El agua con un alto contenido de magnesio y calcio será perjudicial para los calentadores de agua, calderas y lavadoras debido a la formación de placa en los elementos calentadores de esta tecnología.
Para proteger estos equipos, la solución principal es reducir la dureza mediante resinas de intercambio iónico. También pueden utilizarse sistemas antical específicos según la calidad del agua y el caudal requerido.
Los filtros de ducha pueden reducir el cloro y ciertos compuestos presentes en el agua destinada al uso corporal. Un purificador para ducha puede aportar protección frente a bacterias que proliferan en los conductos de agua con cierta facilidad, especialmente si el agua está entre los 25 ºC y los 45 ºC.
Los filtros de ducha no sustituyen a un descalcificador general ni a un sistema de potabilización para beber. Su función se limita al punto de uso y debe evaluarse según el objetivo de la instalación.
Cómo elegir el filtro adecuado
1. Definir el problema del agua
Si el agua de la casa presenta un sabor o un olor extraño, se puede optar por un filtro con carbón activado. Si lo que se busca es limpiar el agua de la vivienda, puede ser necesaria una máquina de ósmosis inversa.
El aspecto, el olor y el sabor sirven como señales iniciales, pero no permiten determinar por sí solos la presencia de nitratos, bacterias, pesticidas, arsénico o metales pesados. Por ello, el análisis es indispensable.
2. Calcular el caudal y el número de usuarios
El sistema debe proporcionar suficiente agua durante los momentos de mayor demanda, como duchas simultáneas, llenado de depósitos, uso de lavadoras o tareas de limpieza.
Las instalaciones para una a cuatro personas pueden ser compactas. Las casas con cinco a nueve personas requieren una capacidad superior, y las viviendas con diez o más personas necesitan equipos de mayor caudal y depósitos dimensionados para el consumo.
3. Comprobar el espacio disponible
Generalmente, los filtros se instalan debajo del fregadero. Dependiendo del espacio que se tenga, se puede escoger un filtro.
Los descalcificadores requieren un espacio mayor que los filtros de carbono y de ósmosis inversa. Además del cuerpo del equipo, se necesita acceso para el mantenimiento, la regeneración y la reposición de consumibles.
4. Revisar la demanda eléctrica
La gran mayoría de filtros no demandan corriente eléctrica, pero la ósmosis inversa sí la necesita. En caso de escoger una máquina de ósmosis inversa, se tendrá que contar con una conexión eléctrica que se encuentre cerca de donde se necesita usar la máquina.
La luz ultravioleta también necesita alimentación eléctrica. En una casa de campo sin red estable, conviene valorar el consumo, la autonomía disponible y la protección del equipo frente a cortes de corriente.
5. Considerar el uso estacional
En las casas de campo utilizadas durante parte del año, el sistema debe poder ponerse en marcha al comienzo de la temporada y conservarse con el inicio de las heladas.
La simplificación y reducción del tiempo de trabajo en el lanzamiento del sistema al comienzo de la temporada de verano, así como la implementación del proceso de conservación del sistema con el inicio de las heladas, forman parte de los objetivos de una instalación bien planificada.
6. Valorar el mantenimiento
Los cartuchos de carbón activado deben sustituirse periódicamente. Las membranas, las lámparas ultravioleta, las resinas y los medios filtrantes también tienen una vida útil condicionada por la calidad del agua y el volumen tratado.
Si el caudal de agua disminuye considerablemente antes del periodo previsto, significa que el agua contiene más partículas de lo normal. En ese caso, debe revisarse la etapa de prefiltración y el estado del elemento filtrante.
Instalación y orden recomendado de los filtros
Una instalación de varias etapas debe respetar el orden adecuado para proteger los componentes más delicados. La limpieza gruesa suele colocarse primero, seguida por las etapas destinadas a compuestos disueltos y, finalmente, por la desinfección.
- entrada de agua y válvula de corte;
- filtro de sedimentos o limpieza mecánica;
- filtro de carbón activado para cloro, olor y compuestos orgánicos;
- aireación y filtración para hierro y manganeso, cuando sea necesario;
- descalcificador de resina si existe dureza elevada;
- ultrafiltración u ósmosis inversa para el punto de consumo;
- luz ultravioleta como etapa final de desinfección;
- distribución hacia la vivienda y los puntos de uso.
Los filtros principales de tratamiento de agua se montan directamente en el tubo ascendente de agua, los filtros de flujo debajo de un fregadero o sumidero, los filtros de carbón adsorbente en el tubo ascendente o debajo del fregadero, los filtros magnéticos en la tubería de agua o en el tubo ascendente, y los filtros necesarios para el ablandamiento en cascada en el tubo ascendente que suministra agua.
La instalación debe incluir puntos de corte, desagüe cuando exista retrolavado o regeneración, espacio suficiente para retirar cartuchos y acceso a las conexiones. La ubicación debe proteger los equipos frente a temperaturas bajo cero.
Qué puede y qué no puede eliminar cada tecnología
| Tecnología | Puede reducir o eliminar | Limitaciones principales |
|---|---|---|
| Carbón activado | Cloro, olores, sabores, parte de los compuestos orgánicos y algunos metales | No elimina necesariamente arsénico, fluoruros, nitratos ni percloratos |
| Filtro cerámico | Microorganismos y partículas en suspensión | No retiene contaminantes químicos |
| Descalcificador | Calcio y magnesio responsables de la dureza | Requiere regeneración y sal |
| Ósmosis inversa | Arsénico, fluoruros, nitratos, percloratos y otras sustancias disueltas | No elimina necesariamente cloro ni compuestos orgánicos volátiles; desecha agua |
| Luz ultravioleta | Bacterias y otros microorganismos | No elimina contaminantes químicos ni sedimentos |
| Ozono | Microorganismos, virus y bacterias | No elimina los diferentes químicos presentes en el agua |
| Destilación | Minerales, muchos químicos, gran parte de bacterias y virus | No es eficaz contra compuestos volátiles orgánicos, trihalometanos ni cloro |
Ósmosis inversa, descalcificación y filtración general: diferencias
La ósmosis inversa es una solución de alta capacidad de purificación para un punto de consumo, especialmente cuando existen nitratos, arsénico, fluoruros o sales disueltas. No debe confundirse con un descalcificador, porque ambos funcionan de forma diferente.
El descalcificador reduce la dureza mediante intercambio iónico y está pensado para proteger instalaciones y electrodomésticos. La ósmosis inversa separa muchas sustancias mediante una membrana y suele producir agua para beber y cocinar.
El filtro general de sedimentos protege la instalación frente a arena, limo y partículas. El carbón activado mejora el sabor, el olor y el cloro. La luz ultravioleta actúa sobre los microorganismos. Ninguna de estas etapas, por sí sola, resuelve todos los problemas posibles del agua rural.
Marcas y soluciones disponibles
En el mercado nacional se encuentran los productos de varias compañías que participan en la creación del equipo considerado en este artículo. Estos son: “Barrera”; Ekvols; “Aquaphor”; “Ecodar”; “Géiser”.
También existen sistemas y cartuchos de Carbonit, Alvito, General Ecology y otros fabricantes especializados en filtración doméstica, filtros portátiles, equipos bajo fregadero, filtros de ducha y sistemas para toda la casa.
Los purificadores de Alvito y Carbonit disponen de filtros intercambiables entre las dos marcas, lo que permite utilizar una amplia gama de filtros que se adaptan a necesidades muy diferentes.
Entre los diferentes filtros existen modelos con gran capacidad de filtración de partículas, carbón activado, microfiltración de 0,15 micras, reducción de cal, eliminación de gérmenes y tratamiento de tóxicos. La elección debe basarse en el análisis del agua y no solo en el nombre comercial del producto.
Normas de seguridad y calidad del agua
Los requisitos de seguridad y calidad del agua están regulados por SanPiN. Hay tres tipos de agua que se mencionan en este documento: agua embotellada, agua de fuentes abiertas y agua de fontanería.
El agua del grifo está regulada por las normas de SanPiN 2.1.4.1074-01. Para que el agua sea reconocida como adecuada, debe cumplir con al menos 44 indicadores, que deben ser proporcionados por las plantas centrales de tratamiento de aguas residuales.
Pero dado el estado del sistema de suministro de agua doméstica, la necesidad de purificación de agua adicional antes del uso determina la importancia de instalar varios filtros de agua en el hogar.
Si se trata de agua de fuentes abiertas, los pozos suministran agua con un alto contenido de hierro, sales, sulfuro de hidrógeno y otros productos químicos, así como varias bacterias.
Una simple ebullición puede desinfectar el agua y eliminar un olor desagradable, pero no afectará el sabor, y permanecerán bajos. Incluso un sistema de suministro de agua bien hecho no es una garantía de la seguridad y la calidad del agua potable.
En este caso, el problema se resuelve solo instalando un moderno mecanismo de tratamiento de agua. La calidad del agua debe verificarse después de la instalación cuando el agua se destine al consumo humano.
Errores frecuentes al elegir un filtro para una finca
- instalar solo un filtro de carbón cuando el problema principal son los nitratos, el hierro o la dureza;
- utilizar una lámpara ultravioleta como único sistema de tratamiento;
- colocar ósmosis inversa para toda la vivienda sin valorar el desperdicio de agua;
- prescindir del análisis de laboratorio;
- instalar un cartucho pequeño en una vivienda con muchos usuarios;
- ignorar la turbidez y no colocar una etapa de filtración mecánica;
- no prever espacio para la regeneración del descalcificador;
- olvidar la conservación del sistema durante el invierno;
- no sustituir cartuchos, membranas o lámparas dentro del periodo necesario;
- utilizar un filtro de punto de consumo para proteger calderas y lavadoras.
Mantenimiento y funcionamiento durante todo el año
El mantenimiento comienza con la revisión periódica de la presión, el caudal y el estado de los cartuchos. Una caída considerable del caudal suele indicar saturación por partículas, aunque también puede deberse a una presión insuficiente o a una obstrucción en la instalación.
Los filtros de carbón deben cambiarse antes de que pierdan capacidad de adsorción. Un cartucho saturado puede dejar de cumplir su función y, si no se mantiene correctamente, convertirse en una fuente de contaminación.
Los descalcificadores deben regenerar la resina según el consumo y la dureza del agua. El depósito de sal debe revisarse y las tabletas deben disolverse lentamente sin desintegrarse ni dispersarse.
Las lámparas ultravioleta deben conservarse limpias y sustituirse según su vida útil. La radiación no debe quedar bloqueada por turbidez, hierro o sedimentos, por lo que la prefiltración es esencial.
En una casa de campo que queda vacía durante el invierno, el sistema debe vaciarse o protegerse de acuerdo con su diseño. Las heladas pueden dañar carcasas, membranas, tuberías, depósitos y conexiones.
Uso del agua de lluvia
Muchos de estos sistemas están pensados para conectarse directamente a la red de suministro de las viviendas, pero según el caso puede interesar conectarlos a un sistema de reaprovechamiento de agua de lluvia.
El agua de lluvia requiere un tratamiento específico y no debe mezclarse automáticamente con el agua destinada a beber. La presencia de partículas, materia orgánica y microorganismos exige una configuración adecuada de almacenamiento, prefiltración y desinfección.
Cuando el agua se utiliza para limpieza, riego o determinados servicios, puede ser suficiente una filtración diferente de la necesaria para el consumo humano. El diseño debe separar claramente los usos y evitar conexiones que puedan contaminar la red potable.
Configuraciones prácticas según el objetivo
Para mejorar sabor y olor
Un filtro de carbón activado instalado en el grifo, bajo el fregadero o en la entrada de la vivienda puede reducir el cloro, el mal olor y el mal sabor. Es una solución sencilla cuando el agua ya cumple los requisitos microbiológicos y químicos.
Para proteger calderas y lavadoras
Cuando el problema es la dureza, se necesita un descalcificador con resina de intercambio iónico o un sistema específico para reducir la cal. El filtro de carbón activado por sí solo no sustituye a un descalcificador.
Para beber agua de un pozo
El agua de pozo destinada al consumo requiere análisis de bacterias, hierro, manganeso, sales, nitratos, pesticidas y otros contaminantes. Según el resultado, puede ser necesario combinar filtración mecánica, carbón activado, aireación, descalcificación, ósmosis inversa y luz ultravioleta.
Para una finca sin presión o sin electricidad
Los filtros de gravedad pueden producir agua para beber sin depender de una instalación presurizada. Son adecuados para viajes, camping y casas de campo con funcionamiento autónomo, aunque su caudal es limitado y no protegen toda la red doméstica.
Para toda la casa
La solución más completa combina un filtro de sedimentos, carbón activado, tratamiento específico para hierro o dureza cuando sea necesario y una etapa de desinfección. El sistema debe dimensionarse según el número de personas, el caudal máximo y la calidad del agua.
instalación de filtro desgarrador de agua. paso a paso
Combinaciones de filtros según el análisis
| Resultado del análisis | Combinación posible |
|---|---|
| Arena y limo | Filtro de limpieza brusca, polipropileno, filtro de discos lavables o filtro multimedia |
| Cloro, olor y sabor | Carbón activado en bloque o granular |
| Hierro, manganeso y sulfuro de hidrógeno | Aireación, oxidación y filtración catalítica |
| Dureza elevada | Resina de intercambio iónico y regeneración con cloruro de sodio |
| Bacterias y parásitos | Ultrafiltración, luz ultravioleta o tratamiento complementario |
| Nitratos, arsénico o fluoruros | Ósmosis inversa o resinas específicas |
| Agua para beber y cocinar | Prefiltración, carbón activado y ultrafiltración u ósmosis inversa |
| Agua para toda la finca | Prefiltración, tratamiento según contaminantes, descalcificación y desinfección |
Para obtener mejores resultados, lo ideal es combinar diferentes tipos de filtro y apostar por la calidad de los sistemas que se vayan a instalar. Cada vivienda tendrá un tipo de agua y unas particularidades diferentes.
Si las condiciones de operación no cumplen con lo establecido o si los parámetros a reducir son diferentes a los mencionados, el sistema debe reajustarse de acuerdo con las necesidades de la instalación.
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