Frecuencia de la limpieza del filtro de partículas

La frecuencia de la limpieza del filtro de partículas depende principalmente del uso del vehículo, el kilometraje, el estado del motor y las condiciones de conducción. En condiciones normales y con una conducción habitual, se recomienda realizar la limpieza entre los 150,000 y 200,000 kilómetros.

En algunos vehículos, la limpieza profesional puede ser necesaria antes, especialmente cuando se realizan trayectos cortos y frecuentes por ciudad. En Fast Repro recomendamos, dependiendo del vehículo, una limpieza filtro particulas entre los 80 000 y los 120 000 kilómetros.

Qué determina cada cuánto hay que limpiar el filtro de partículas

La frecuencia de este ciclo de limpieza es diferente de un vehículo a otro dependiendo del uso, el kilometraje y la condición del motor. Conforme pasan los kilómetros se va acumulando más suciedad, aunque ellos mismos se regeneran aproximadamente cada 500 km.

El sistema se regenera de forma automática cada 1.000 km aproximadamente (lo notarás cuando el ralentí cambia y pasa de las 900 rpm a las 1.500 rpm), pero si no es suficiente, debes salir a la carretera y circular durante unos 20 minutos con el motor revolucionado entre las 2.000 rpm y 2.500 rpm.

La recomendación más útil para realizar una limpieza filtro particulas es realizar un trayecto fuera de la vía urbana, a más de 2500 revoluciones de forma rutinaria, una vez al mes o cada 200 - 250 kms. De esta manera se evita la acumulación de suciedad y es menos probable que tengas una evaluación desfavorable en el examen de la ITV.

No existe un mantenimiento general para todos los filtros, de todos los modelos, de todas las marcas, pero sí unas recomendaciones que reducirán las posibilidades de visitar el taller.

  • No llenes el depósito de combustible hasta el tope de llenado.
  • No añadas aditivos al combustible.
  • Sal de la ciudad mínimo una vez al mes y revoluciona el coche hasta las 2500 - 3000 rpm para que se limpie de manera automática.
  • Sigue las indicaciones del fabricante con la cantidad de aceite recomendado y haz comprobaciones cada 1000 km.
  • Evita trayectos cortos muy continuados en la medida de lo posible.

Qué es el filtro de partículas y por qué necesita regenerarse

El filtro de partículas es un dispositivo localizado en el tubo de escape, y es el encargado de parar partículas sólidas provenientes de los motores. Este elemento permite reducir la contaminación de la combustión, y acaba con el hollín generado como residuo.

Un filtro de partículas diesel (DPF) es un dispositivo que atrapa el hollín y el combustible no quemado de la combustión de diesel. El DPF capturará el 90% o más de todas las emisiones de diesel dañinas.

Situado en el sistema de escape del vehículo, el filtro de partículas contiene unas paredes porosas que son las encargadas de retener las partículas sólidas. Éstas, cada cierto tiempo, son eliminadas en lo que se conoce como “fase de regeneración”.

El concepto de un filtro de partículas es muy simple. Hay que pensarlo como una red que atrapa las partículas sólidas que se producen durante el proceso de combustión del motor. Los mantiene fuera del escape y los quema de vez en cuando para hacerlos desaparecer o al menos descomponerlos.

Esquema del filtro de partículas DPF

Cómo funciona la regeneración automática

Una vez que el DPF se ha convertido en “lleno” de hollín, tendrá que tener un ciclo de regeneración con el fin de quemar todo el hollín. Es posible que haya notado una luz en el tablero de vez en cuando que le avisa que el DPF está en “regeneración” o “filtro de limpieza”.

Básicamente lo que está sucediendo durante este proceso es que la computadora del motor ha decidido a partir de la información que recibe de los sensores instalados en el escape que el DPF ha llenado más allá de su límite aceptable.

A continuación, el equipo abre la EGR (válvula de recirculación de los gases de escape) introduciendo el escape caliente en la entrada para ayudar a obtener temperaturas de gases de escape más altas y también inyecta una pequeña cantidad de combustible en los cilindros cuando las válvulas de escape están abiertas.

Los tiempos de escape elevados y la pequeña cantidad de combustible luego queman las partículas (hollín) que el DPF ha recogido desde su última regeneración. Una vez que el ordenador obtiene lecturas de los sensores en el escape que el filtro está fluyendo un límite aceptable de nuevo, termina el ciclo de regeneración.

En cada regeneración, se llega a eliminar en algunas circunstancias casi el 100% de hollín. Cuando se eleva la temperatura suficiente, las partículas sólidas retenidas se incineran.

Cuando los sensores captan que se alcanza el 40% de saturación del filtro, el propio coche eleva la temperatura del motor para forzar la regeneración del filtro de partículas. Cuando se alcanza una temperatura de 700ºC el hollín se quema y sale más depurado a la atmósfera.

Cuánto dura una regeneración

Para que dicha fase pueda llevarse a cabo, el filtro necesita que se circule durante aproximadamente media hora por encima de las 2.000 a 3.000 rpm. De esta forma, los gases de escape alcanzan una temperatura lo suficientemente elevada (600 grados) como para que se incineren las partículas sólidas.

Por lo que para evitarlo es fundamental el proceso de regeneración, requiere de 15 a 20 minutos de funcionamiento continuo del motor. Durante este periodo, es imperativo no apagar el coche y conducir a una velocidad superior a 60 km por hora, al menos durante 10 minutos.

Si no es suficiente, debes salir a la carretera y circular durante unos 20 minutos con el motor revolucionado entre las 2.000 rpm y 2.500 rpm.

Evita apagar el motor mientras la regeneración está en curso: podrás saber cuándo esto está sucediendo ya que algunos modelos tienen una luz de advertencia para indicar cuando la regeneración está en curso.

Regeneración manual del filtro de partículas en Mercedes-Benz Actros | W963 con código V6R

Por qué la conducción urbana aumenta la frecuencia de limpieza

En los trayectos cortos, principalmente de ciudad a una velocidad media/ baja es cuando más se produce este tipo de obstrucciones. El mayor enemigo de la limpieza filtro particulas es sin duda el uso del coche en ciudad, ya que puede hacer que el sistema no sea capaz de auto limpiarse.

¿Qué sucede con el hollín acumulado si conduce principalmente en la ciudad? El ECU (el “cerebro” del coche) detecta cuando el filtro está a 45% lleno y sutilmente altera el tiempo del motor para hacer el escape más caliente y por lo tanto quema el hollín.

Sin embargo, para aquellos que no realizan viajes frecuentes por carretera, la regeneración puede no llevarse a cabo, resultando en la acumulación de carbonilla. Conducir muy lento en la carretera, y estando en marchas largas sin llegar a las 2000 rpm puede provocar fallos en el sistema FAP, y puede estropearse también el sensor de presión diferencial, es decir, el que le dice al control el estado del filtro de partículas.

Esta alta temperatura se alcanza principalmente cuando se conduce en la autopista. Si no se han alcanzado temperaturas suficientemente altas y la luz de advertencia permanece encendida, necesitará intentar despejarla simplemente conduciendo durante 10 minutos o más rápido que 40 mph.

Cuándo la regeneración ya no es suficiente

Los filtros de partículas van acumulando suciedad con el paso de los kilómetros. A pesar de que ellos mismos se regeneran, hay un punto en el que se van a quedar obstruidos y vas a tener que limpiarlos de una manera más efectiva.

El problema es que normalmente se acumula más hollín del que el propio filtro puede eliminar a lo largo del tiempo, así que es necesario limpiar el filtro de partículas. Si no lo haces, habrá un momento en el que en el panel de instrumentos aparece una luz amarilla con el testigo del filtro de partículas, lo que quiere decir que hay que hacer una regeneración forzada.

Si la obstrucción alcanza niveles superiores al 70%, hacer kilómetros de carretera no ofrecerá solución. Esto ocurre cuando la saturación del filtro está a un 96% o más.

Si los niveles de hollín continúan aumentando en el filtro (debido principalmente a la conducción lenta) un filtro de reemplazo puede ser necesario.

Síntomas de un filtro de partículas sucio

Además de la señal del testigo en el cuadro de instrumentos, mantente alerta a los síntomas que podrían indicar un filtro de partículas sucio. La pérdida de potencia y un aumento notable en el consumo de combustible son pistas reveladoras.

Si se encuentra obstruido, es sinónimo a que no funciona el tubo de escape por lo que el motor no puede expulsar de forma correcta los gases, se ahoga y pierde potencia ya que vuelven al motor.

Ocasionando averías como rotura del turbo, daño en las piezas internas de fricción o contaminación del aceite motor. Un filtro de partículas obstruido puede afectar negativamente el rendimiento del motor, la eficiencia del combustible y aumentar las emisiones.

No subestimes estos indicios, ya que actuar de manera preventiva ante síntomas tempranos puede evitar problemas mayores y costosos.

Frecuencia recomendada de limpieza profesional

En condiciones normales y con una conducción habitual, se recomienda realizar la limpieza entre los 150,000 y 200,000 kilómetros. Sin embargo, ten en cuenta factores adicionales, como la calidad del combustible y las condiciones de conducción, que podrían influir en la frecuencia de limpieza.

En Fast Repro recomendamos, dependiendo del vehículo, una limpieza filtro particulas entre los 80 000 y los 120 000 kilómetros. Este período puede variar según el modelo y el uso del vehículo.

El tiempo exacto puede variar, pero en promedio, la limpieza del filtro de partículas suele tomar entre 2 y 4 horas.

Situación de usoFrecuencia o referencia
Regeneración automáticaaproximadamente cada 500 km
Regeneración automática según otro sistemacada 1.000 km aproximadamente
Trayecto preventivouna vez al mes o cada 200 - 250 kms
Limpieza profesional según una recomendaciónentre los 80 000 y los 120 000 kilómetros
Limpieza profesional en condiciones normalesentre los 150,000 y 200,000 kilómetros

Formas de limpiar el filtro de partículas

Regeneración mediante conducción

Sal a la carretera y haz tú mismo la regeneración. El sistema se regenera de forma automática cada 1.000 km aproximadamente (lo notarás cuando el ralentí cambia y pasa de las 900 rpm a las 1.500 rpm), pero si no es suficiente, debes salir a la carretera y circular durante unos 20 minutos con el motor revolucionado entre las 2.000 rpm y 2.500 rpm.

Aditivos químicos

Puedes añadir un producto preparado para la limpieza del filtro al combustible (tanto para un gasolina como para un diésel). Estos aditivos elevan la temperatura del tubo de escape para que disuelva más fácilmente la suciedad del filtro.

Por último, la limpieza del FIltro con Aditivos Químicos, al igual que el anterior no asegura la limpieza al 100% y existe el riesgo de dañar el filtro.

Regeneración con máquina de diagnosis

La máquina de diagnosis puede limpiar el filtro. A través de un tratamiento térmico, la máquina de diagnosis va a controlar todos los parámetros del coche que intervienen en la regeneración del filtro de partículas.

Si el motor está frío, empezará poniéndolo a 2.000 rpm hasta que alcance la temperatura de trabajo óptima (90ºC). Cuando esto ocurre, eleva las revoluciones del motor para generar más calor durante el tiempo necesario hasta que la máquina entienda que el filtro ya no está obstruido con hollín.

Gallardo recomienda esta forma de limpieza por encima de las demás debido a sus buenos resultados, además de que no es necesario desmontar el filtro.

Limpieza por ultrasonidos

Aquí es necesario acudir a un taller, porque hay que desmontar el filtro. Una máquina de ultrasonidos hace vibrar el propio filtro para limpiar sus componentes y el resultado es bastante bueno.

Otro tratamiento es la limpieza por ultrasonidos, donde el filtro de partículas se introduce en una lavadora de ultrasonidos, donde las vibraciones a 60 °C ayudan a liberar las partículas adheridas.

Sin embargo, algunos residuos pueden permanecer, requiriendo un enjuague posterior con agua. Aunque eficaz, no garantiza la eliminación total de los residuos, y es crucial asegurar un secado adecuado.

Limpieza con líquido y agua a presión

La técnica más utilizada con nuestra máquina de vanguardia es el tratamiento con Líquido de limpieza, su proceso es con el filtro de partículas desmontado taponamos los orificios no esenciales y aplicamos cuidadosamente el líquido de limpieza, similar a un descarbonizante.

Luego, procedemos a un lavado a presión para asegurar una limpieza profunda. Este método proporciona una limpieza profunda con resultados efectivos al eliminar el hollín y sedimentos acumulados.

Inmersión en detergente

Esta opción debería ser la última. Es recomendable cuando la máquina de diagnosis no puede limpiar el filtro.

Aquí no va a quedar otra que desmontar el filtro y sumergirlo en detergente durante una hora, luego lavarlo con agua a presión y, por último, secarlo bien para luego volver a unirlo al coche.

Limpieza térmica

Estas son las técnicas que trabajamos ya que garantizan la limpieza en profundidad sin dañar el filtro de partículas, ya que exiten otras técnicas como la limpieza térmica, la cual se realiza un corte longitudinal en el filtro, sumergiéndolo en agua con un detergente específico.

Posteriormente, se lleva a cabo una limpieza con agua a presión, seguida de la soldadura para restaurar su integridad. SU principal inconveniente es que no elimina el 100% de los residuos y la exposición al calor puede causar daños.

Comprobaciones necesarias antes de limpiar

El primer paso, cuando recibimos la pieza es realizar una comprobación de la saturación del filtro de partículas. Antes de realizar cualquier limpieza, llevamos a cabo una exhaustiva comprobación de la saturación del filtro de partículas.

Utilizamos tecnología avanzada para evaluar el nivel de obstrucción y determinar el enfoque más adecuado. Antes de emprender la limpieza del filtro de partículas, asegúrate de comprobar el estado de los sensores asociados.

Estos sensores desempeñan un papel crucial en el monitoreo y control del FAP. Un diagnóstico previo garantizará un proceso de limpieza más efectivo y la resolución de posibles problemas de manera proactiva.

COMPROBAMOS EN CADA TRABAJO LA PRESIÓN EXISTENTE ANTES Y DESPUÉS, adjuntando la prueba de presión a la factura para garantizar la correcta aplicación del sistema ecofiltros.

Códigos de error relacionados con el DPF

Los siguientes códigos pueden estar relacionados con la saturación del filtro, la regeneración o el funcionamiento de sus sensores:

  • P2458 - Duración de la regeneración del filtro de partículas.
  • P2463 - Restricción del filtro de partículas - Acumulación de carbonilla.
  • P2033 - Sensor de temperatura de gas de escape alta (Banco 1, Sensor 2).
  • P2452 - Sensor de presión A del DPF.
  • P2453 - Funcionamiento/valores incorrectos del sensor de presión A del DPF.
  • P2003 - Eficiencia del DPF bajo umbral (Banco 2).
  • P244B - Presión diferencial del filtro de partículas demasiado alta (Banco 1).
  • P0471 - Fallo en el Rango/Funcionamiento del Sensor de Presión de Escape.
  • P244A - Presión diferencial del filtro de partículas demasiado baja (Banco 1).

Tipos de filtros de partículas

Ahora bien, debemos distinguir dos tipos de filtros de partículas:

  1. Sin aditivo: este modelo es el más común, suele colocarse pegado al turbo detrás del escape. La temperatura de los gases al llegar al filtro es tan alta que evita la combustión de las partículas.
  2. Con aditivo: en este caso, el filtro está más alejado del motor, por lo que se incluye un aditivo al gasoil para lograr la temperatura que acaba con las partículas.

Filtro de partículas sin aditivo: suelen estar colocados muy cerca del motor, tras del colector de escape y pegados al turbo como medio de comunicación especializado. Así, el corto recorrido de los gases permite que la temperatura del escape sea suficientemente alta para la combustión de las partículas.

De este tipo son la mayoría de los que emplean los fabricantes y en teoría su vida útil es la misma que la del coche.

Por qué no conviene anular el filtro de partículas

Anular el filtro de partículas no es una solución. Para aquellos vehículos que se mueven únicamente en ciudad, recomendamos sustituir o limpiar el fap.

Este procedimiento es eficaz para evitar más problemas de obstrucción y tu vehículo podrá pasar la ITV.

La normativa anticontaminación exigida desde la Unión Europea ha obligado a los fabricantes a inventar soluciones para que los coches sean más limpios. Entre esas soluciones está el filtro de partículas (FDP), un dispositivo que llevan los coches desde 2006 y que tiene como misión eliminar las cenizas generadas por el motor antes de que salgan a la atmósfera a través del tubo de escape.

Que tu coche esté operativo y limpio es necesario para alargar su vida útil, pero además, la limpieza filtro particulas es importante ya que debe cumplir con la regulación obligatoria en vehículos diésel.

Consecuencias de no limpiar el filtro

Un filtro de partículas obstruido puede afectar negativamente el rendimiento del motor, la eficiencia del combustible y aumentar las emisiones. También puede resultar en costosas reparaciones en el futuro.

Si la obstrucción alcanza niveles superiores al 70%, hacer kilómetros de carretera no ofrecerá solución. Si se encuentra obstruido, es sinónimo a que no funciona el tubo de escape por lo que el motor no puede expulsar de forma correcta los gases, se ahoga y pierde potencia ya que vuelven al motor.

Ocasionando averías como rotura del turbo, daño en las piezas internas de fricción o contaminación del aceite motor.

Garantía de una limpieza correcta

Regeneramos todos los filtros incluso aquellos afectados por el aceite. Tan sólo desechamos aquellos que por efecto del calor , se han fundido en una masa y han perdido por completo su estructura original.

El proceso de limpieza del filtro de partículas es minucioso y requiere conocimientos técnicos.

Evaluación Inicial: Nuestros especialistas evalúan el estado del filtro para determinar su nivel de obstrucción y si requiere limpieza.

Limpieza con Ultrasonido: Utilizamos tecnología de ultrasonido para eliminar las partículas acumuladas en el filtro. Este proceso es efectivo y seguro para el filtro.

Enjuague y Secado: Después de la limpieza, enjuagamos a fondo el filtro para eliminar cualquier residuo. Luego, se seca completamente antes de volver a instalarlo.

Pruebas y Ajustes: Antes de devolverte el vehículo, realizamos pruebas para asegurarnos de que el filtro funcione correctamente. Realizamos ajustes si es necesario.

Los restos acomulados son llevados a las plantas de tratamiento donde se procesan de forma ecológica. Los aceites decantados se entregan en plantas de tratamiento de residuos.

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