El ozono (O₃) es una molécula compuesta por tres átomos de oxígeno. Es una forma alotrópica del oxígeno, es decir, es el resultado de la reordenación de los átomos de oxígeno cuando las moléculas son sometidas a una descarga eléctrica.
La ozonoterapia es el conjunto de técnicas que utilizan el ozono como agente terapéutico en un gran número de patologías. Puede aplicarse en numerosas patologías, fundamentalmente inflamatorias. Su actuación contra el dolor es principalmente como antiinflamatorio.
El tratamiento de ozono para el dolor u ozonoterapia (oxígeno‑ozono) es una técnica mínimamente invasiva que utilizamos para reducir la inflamación y el dolor en articulaciones, tendones, músculos y, en casos seleccionados, discos intervertebrales.
Qué es exactamente el gas de ozono médico
El ozono es una molécula formada por tres átomos de oxígeno. En medicina del dolor usamos ozono médico, que se genera al instante a partir de oxígeno medicinal mediante un equipo certificado.
El ozono médico es una mezcla de un 5% como máximo de ozono y un 95% de oxígeno.
No es «aire» ni se inyecta a ciegas: es una mezcla precisa O₂-O₃ que administramos localmente (intraarticular, periarticular o intradiscal) y siempre guiada por imagen.
El ozono médico es una mezcla de ozono con oxígeno medicinal. Se usa principalmente para el tratamiento del dolor y las inflamaciones crónicas.
El ozono puede producirse artificialmente mediante un generador de ozono u ozonizador. Estos aparatos introducen oxígeno del aire al interior y pasa por unos electrodos que generan una descarga de tensión eléctrica (llamada «Efecto Corona»).
Para qué sirve el gas de ozono en medicina
El ozono médico se utiliza principalmente para el tratamiento del dolor y las inflamaciones crónicas. Es un potente analgésico y antiinflamatorio, estimula la regeneración tisular y regula el estrés oxidativo celular contribuyendo a fortalecer los factores antioxidantes y a combatir los anti radicales libres.
La ozonoterapia se basa en varios principios fundamentales. Uno de los mecanismos más destacados es la microoxidación controlada, que provoca un estrés oxidativo benéfico, fomentando así la activación de las defensas antioxidantes del cuerpo.
El ozono médico estimula las defensas antioxidantes mediante un pre-acondicionamiento oxidativo celular. Se ha demostrado que el pre-acondicionamiento oxidativo pone en marcha moléculas que activan los genes destinados a la reparación y defensa celular, tales como los antioxidantes, los antiinflamatorios, los antitumorales o los reoxigenantes.
Alivio del dolor crónico
La ozonoterapia actúa directamente sobre los mecanismos del dolor. Se ha demostrado que el ozono médico puede reducir la inflamación, un factor clave en muchas condiciones de dolor crónico como la artrosis, la fibromialgia y el dolor neuropático.
Puede actuar tanto como paliativo como curativo, depende del paciente y de la patología para la que se use. En el caso por ejemplo de un paciente con una tendinitis o entesitis, su efecto antiinflamatorio sería curativo.
Reducción de la inflamación crónica
La inflamación crónica es la base de muchas enfermedades. El ozono tiene la capacidad de modular la respuesta inflamatoria del cuerpo, ayudando a reducir la producción de moléculas proinflamatorias y promoviendo la liberación de sustancias antiinflamatorias.
La ozonoterapia puede actuar sobre mediadores inflamatorios, lo que contribuye a disminuir el dolor y mejorar la calidad de vida de los pacientes con diversas patologías.
Apoyo al sistema inmunológico
La ozonoterapia puede tener un efecto inmunomodulador, lo que significa que puede ayudar a regular la respuesta del sistema inmunológico.
La autohemoterapia tiene como objetivo principal mejorar la oxigenación de todos los tejidos del cuerpo, estimular el sistema inmunológico y modular la inflamación de manera sistémica.
Mejora de la circulación y de la oxigenación
La isquemia se produce cuando hay una reducción del flujo sanguíneo a un tejido u órgano, lo que puede llevar a daño celular por falta de oxígeno.
El ozono puede mejorar la circulación sanguínea al aumentar la flexibilidad de los glóbulos rojos y facilitar la liberación de oxígeno a los tejidos.
La ozonoterapia promueve la activación del sistema antioxidante del cuerpo, lo que favorece la cicatrización y mejora la circulación sanguínea en áreas afectadas.
Este aumento en la microcirculación resulta esencial para la recuperación de tejidos dañados y puede contribuir a la disminución de la inflamación.
Acción antimicrobiana
El ozono tiene propiedades antimicrobianas, incluyendo la capacidad de inactivar bacterias, virus, hongos y parásitos.
Esto lo convierte en una herramienta útil como terapia complementaria en el tratamiento de diversas infecciones, tanto agudas como crónicas.
El ozono, gracias a sus propiedades oxidantes, es considerado uno de los agentes microbicidas más rápido y eficaz que se conoce, pudiendo actuar sobre un amplio número de microorganismos como bacterias, virus, hongos y esporas.
El ozono inactiva estos microorganismos por reacción con enzimas intracelulares, material nucleico y componentes de su envoltura celular, esporas y cápsidas virales.

Aplicaciones del gas de ozono según la zona tratada
La versatilidad de la ozonoterapia se refleja en las diversas formas en que puede ser administrada, permitiendo adaptar el tratamiento a la condición específica de cada paciente y la zona a tratar.
Infiltraciones en músculos, tendones, ligamentos y articulaciones
En el ámbito del tratamiento del dolor el Ozono generalmente es infiltrado, ayudando a regenerar y desinflamar músculos, tendones, ligamentos, discos intervertebrales y articulaciones.
En el campo de la medicina del dolor, la ozonoterapia se utiliza ampliamente mediante infiltraciones en diversas estructuras musculoesqueléticas.
Se inyecta la mezcla de oxígeno y ozono directamente en músculos tensos, tendones inflamados (tendinitis), ligamentos lesionados, discos intervertebrales (en casos de hernia discal) y articulaciones dolorosas.
Infiltración intraarticular
Esta técnica consiste en la inyección directa de una mezcla de oxígeno y ozono dentro de una articulación afectada.
Está especialmente indicada en casos de artrosis, donde la inflamación y el daño del cartílago son las principales causas de dolor y limitación funcional.
Las condiciones que involucran dolor en músculos y articulaciones se han beneficiado notablemente de la ozonoterapia.
Las indicaciones pueden incluir:
- Dolor de artrosis de cadera.
- Dolor de artrosis de rodilla.
- Dolor de artrosis de hombro.
- Artritis reumatoide y enfermedades inflamatorias.
- Dolor muscular.
- Síndrome miofascial.
Dolor lumbar, ciática y hernia discal
Numerosos estudios han demostrado la eficacia de la ozonoterapia en el tratamiento del dolor lumbar, incluyendo la hernia discal y la ciática.
La infiltración de ozono en la zona afectada puede reducir la inflamación alrededor del nervio pinzado, aliviar la presión y, por lo tanto, disminuir significativamente el dolor.
En la hernia de disco, parte del disco intervertebral (núcleo pulposo) se desplaza hacia la raíz nerviosa, la presiona y produce lesiones neurológicas derivadas de esta presión.
El ozono actúa en la zona afectada promoviendo un efecto antiinflamatorio y analgésico, lo que puede resultar en una disminución significativa del dolor.
En relación con las patologías discales, la ozonoterapia ha sido explorada como una opción para aliviar el dolor y mejorar la función en pacientes con hernias discales.
El efecto intradiscal adicional consiste en que, en hernia o protrusión discal, la mezcla O₂-O₃ favorece una quimionucleólisis suave (deshidratación/contracción del núcleo pulposo) y disminuye la presión sobre la raíz nerviosa en casos seleccionados.
Tiene cierta evidencia en el tratamiento de hernias de disco y protrusiones discales ya que puede disminuir el tamaño y la inflamación de la hernia; evitando los efectos secundarios de otros medicamentos.
Síndrome miofascial y dolor muscular
El síndrome miofascial incluye puntos gatillo y dolor muscular crónico.
La ozonoterapia se utiliza en síndromes miofasciales, dolor discogénico, dolor de espalda, dolor lumbar y tendinopatías en casos seleccionados como parte de un plan que incluya rehabilitación.
La indicación concreta -intraarticular, periarticular, paravertebral o intradiscal- se define tras la historia clínica, la exploración y la revisión de pruebas.
Tendinitis y lesiones de tejidos blandos
Los tratamientos de ozonoterapia resultan efectivos para condiciones como la tendinitis y diversos tipos de dolor muscular.
La aplicación del ozono en las áreas afectadas puede desencadenar un efecto analgésico y facilitar la recuperación de tejidos dañados, lo cual es crucial para los deportistas y personas activas.
Las tendinopatías se tratan en casos seleccionados y como parte de un plan que incluya rehabilitación.
Fibromialgia y dolor neuropático
La fibromialgia reumática es un tipo de reumatismo articular caracterizado por dolor crónico de los músculos, ligamentos y tendones, fatiga, alteraciones del sueño y jaqueca.
La ozonoterapia constituye una alternativa en el tratamiento de esta enfermedad.
La ozonoterapia también se utiliza en el manejo del dolor crónico y las neuropatías.
En casos de lesiones nerviosas, la ozonoterapia puede contribuir a la regeneración del tejido nervioso, así como reducir la inflamación en las raíces nerviosas implicadas, permitiendo un alivio del dolor persistente.
Aplicación tópica sobre la piel
La aplicación tópica de ozono se realiza mediante aceites ozonizados, agua ozonizada o la aplicación de gas ozono directamente sobre la piel.
Está indicada en el tratamiento de heridas, úlceras (incluyendo úlceras diabéticas y varicosas), quemaduras, infecciones cutáneas, herpes y otras afecciones dermatológicas.
Por vía tópica se usa para favorecer los procesos de cicatrización de heridas.
La aplicación local también puede realizarse mediante una campana de vidrio o una bolsa de plástico que rodea la zona a tratar.
Autohemoterapia
Este método implica la extracción de una pequeña cantidad de sangre del paciente, la cual se mezcla cuidadosamente con una dosis precisa de oxígeno y ozono médico.
Posteriormente, esta sangre enriquecida se reintroduce al paciente por vía intravenosa o intramuscular.
La autohemoterapia tiene como objetivo principal mejorar la oxigenación de todos los tejidos del cuerpo, estimular el sistema inmunológico y modular la inflamación de manera sistémica.
La autohemoterapia mayor es otra de las aplicaciones del ozono médico.
Su aplicación ha demostrado buenos resultados, especialmente cuando ese dolor viene acompañado de una inflamación de los tejidos, generando un descenso en dicha inflamación gracias a la mejora en la circulación y la oxigenación, a la par que ayuda a aliviar el dolor y a reforzar el sistema inmunológico.
Administración intrarrectal
La administración de ozono por vía intrarrectal se presenta como una alternativa menos invasiva a la autohemoterapia para lograr efectos sistémicos, ya que la mucosa rectal tiene una alta capacidad de absorción.
Además, es una vía eficaz para tratar trastornos locales del aparato digestivo, como la colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn, hemorroides inflamadas y otras afecciones inflamatorias del intestino.
Administración intravaginal
La infiltración de ozono en la cavidad vaginal se utiliza principalmente en el tratamiento de vulvovaginitis de repetición, infecciones vaginales por hongos, bacterias o virus, y otras condiciones inflamatorias o infecciosas de la zona.
Aplicación sistémica por vía endovenosa indirecta
Además de la autohemoterapia, la ozonoterapia sistémica puede administrarse de forma indirecta por vía endovenosa mediante la ozonización de suero fisiológico.
La terapia sistémica se refiere a la aplicación de ozono mediante diferentes métodos que afectan al organismo de forma general.
El control de dosis es fundamental, ya que se debe ajustar según la respuesta del paciente y la patología a tratar.
En MIVI no empleamos ozono intravenoso ni otras vías sistémicas. Nuestras indicaciones son locales y con control de imagen.
Cómo se realiza una sesión de ozonoterapia local
La ozonoterapia se lleva a cabo bajo supervisión médica, garantizando así un enfoque seguro y controlado para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Valoración y planificación
Indicamos la ozonoterapia cuando, tras una valoración completa, consideramos que puede aportar beneficio dentro de un plan de tratamiento global.
La valoración médica incluye los objetivos del procedimiento y el consentimiento informado.
Control mediante imagen
Siempre la aplicamos con control de imagen (ecografía o rayos X) y con soluciones a la medida de cada paciente.
La ecografía se utiliza para articulaciones, tendones y planos musculares.
La fluoroscopia (rayos X) se utiliza para abordajes espinales o intradiscales.
Infiltración y duración
El procedimiento incluye anestesia local y, si es necesario, sedación ligera.
Después se realiza la infiltración del gas en el punto diana.
Se trata de un procedimiento ambulatorio de aproximadamente 10-20 minutos.
Una sesión es un procedimiento rápido de 20-25 minutos que consiste en aplicar el ozono mediante infiltraciones en la zona a tratar.
La molestia es mínima, similar a una inyección normal, y es un tratamiento muy bien tolerado.
El paciente recibe el alta el mismo día con recomendaciones de actividad y fisioterapia.
Ozonoterapia. ¿Es suficiente una sesión?
Qué resultados pueden esperarse
Muchos pacientes notan alivio del dolor y mejor función en semanas.
La duración del efecto depende de la patología y de factores personales.
En artrosis, el beneficio suele ser temporal y puede requerir refuerzo combinado con ejercicio terapéutico o fisioterapia.
No todas las personas responden por igual; por eso integramos la ozonoterapia dentro de un plan global y revisamos la respuesta de forma estructurada.
Los resultados clínicos en el tratamiento del material herniado han mostrado mejoras en la sintomatología de pacientes con dolor radicular, permitiendo en muchos casos evitar procedimientos quirúrgicos más invasivos.
La duración del tratamiento con ozono dependerá de cada paciente y de la patología tratada.
Seguridad, efectos secundarios y riesgos
La ozonoterapia es, en general, bien tolerada cuando se realiza con equipos médicos y control de imagen.
La ozonoterapia generalmente presenta un perfil de seguridad favorable cuando es administrada por profesionales debidamente capacitados.
La mayoría de los tratamientos se realizan en entornos clínicos controlados, donde se aplican protocolos estandarizados.
Aun así, pueden aparecer:
- Dolor o sensación de presión transitoria en la zona infiltrada.
- Hematoma o irritación local.
- Mareo o reacción vasovagal, poco frecuente.
- Infección o lesión de estructuras cercanas, muy infrecuente con técnica guiada y asepsia rigurosa.
- Cansancio temporal, náuseas o dolor de cabeza.
Los efectos secundarios son raros y leves, como molestias en el sitio de aplicación, cansancio temporal, náuseas o dolor de cabeza.
Los riesgos aumentan si la técnica no es la correcta.
Aplicada por un profesional, la ozonoterapia es muy segura, con una incidencia de efectos adversos muy baja (0,0007%).
La adecuada preparación del paciente y la supervisión médica son elementos clave en la ozonoterapia.
Es crucial seguir protocolos establecidos y garantizar que el personal esté entrenado para manejar cualquier eventualidad.
Contraindicaciones y precauciones
Antes de realizar el tratamiento es necesario valorar el estado general del paciente, la indicación concreta y la vía de administración.
Entre las precauciones para la ozonoterapia sistémica se incluyen el hipertiroidismo no controlado, la trombocitopenia, la inestabilidad cardiovascular severa y los estados convulsivos.
Por prudencia médica, tampoco se aconseja aplicar la ozonoterapia sistémica a pacientes embarazadas.
El ozono está contraindicado en casos de hipertensión arterial severa descontrolada, infarto o ictus reciente (menos de 6 semanas), alteraciones de la coagulación no controladas o hipertiroidismo severo no tratado.
Para las infiltraciones locales deben tenerse en cuenta especialmente las siguientes situaciones:
- Infección activa en la zona a tratar.
- Trastornos de coagulación no controlados o anticoagulación sin ajuste previo.
- Alergia conocida a anestésicos locales.
- Embarazo, que requiere valoración individual.
- Dolor sin diagnóstico claro o sin indicación específica.
Los pacientes con condiciones como trombocitopenia u otros problemas hemorrágicos deben evitar este tratamiento.
Personas con enfermedades preexistentes severas deben ser evaluadas con especial atención, ya que la ozonoterapia podría agravar su situación clínica.
Coméntanos si tomas anticoagulantes o antiagregantes.
Preparación y cuidados posteriores
Se recomienda acudir con ropa cómoda, ya que el paciente podrá irse por su propio pie.
Es necesario evitar el ejercicio intenso el día del procedimiento.
La actividad debe retomarse progresivamente según pauta.
Es importante mantener el plan de fisioterapia o ejercicio indicado.
Evidencia científica y límites del tratamiento
Varios estudios han investigado la eficacia de la ozonoterapia en condiciones de dolor lumbar y articular.
Ensayos clínicos han indicado que la inyección de ozono en pacientes con hernias discales proporciona alivio del dolor y mejora funcional, aunque los resultados no son homogéneos.
Los ensayos más recientes han evidenciado un alivio significativo en grupos tratados, comparados con controles, lo que resalta el potencial del ozono en el manejo del dolor.
Sin embargo, la necesidad de más investigaciones para confirmar estos hallazgos sigue siendo un aspecto relevante.
La ozonoterapia no debe presentarse como una solución universal ni sustituir la valoración médica, la rehabilitación, los medicamentos indicados o la cirugía cuando estos sean necesarios.
En la Unidad del Dolor lo usamos para infiltrarlo en puntos de dolor musculares y articulares, siendo una técnica bastante inocua que no sustituye ni interrumpe ningún otro tratamiento.
Asimismo, la ozonoterapia se aplica para el tratamiento de la hernia discal o degeneración discal sintomática debido a su seguridad.
Al ser un potente antiséptico no produce infección en el disco, salvando de esta forma una de las complicaciones que más preocupa a los expertos en el intervencionismo discal.
Diferencia entre el ozono médico y la ozonización ambiental
La ozonización es cualquier tratamiento en el que se aplique ozono.
Las principales aplicaciones de dicho tratamiento son la desinfección y desodorización del ambiente y el tratamiento y purificación de aguas.
El ozono introducido en cualquier tipo de ambiente realiza dos funciones principales: microbicida y desodorizante.
El ozono tiene capacidad para eliminar microorganismos patógenos, bacterias, virus, mohos y malos olores sin generar residuos químicos, ya que se descompone naturalmente en oxígeno por efecto de la luz, el calor y los choques electrostáticos.
En aplicaciones industriales, el ozono se emplea para desinfectar alimentos, superficies, envases, utensilios y herramientas de corte, equipos, conductos de aire, ambientes de producción, cámaras frigoríficas o salas blancas.
Otra de las funciones del ozono es su capacidad para eliminar de raíz malos olores de cualquier tipo sin dejar restos residuales.
Como cualquier desinfectante, la capacidad de desinfección con ozono depende de la concentración en la que se encuentre y del tiempo de contacto entre el desinfectante y los agentes patógenos.
Estas aplicaciones ambientales e industriales no deben confundirse con la ozonoterapia médica. Para uso terapéutico se requiere ozono médico, equipo certificado, indicación clínica y personal cualificado.
Preguntas frecuentes sobre el gas de ozono
¿Qué enfermedades cura la ozonoterapia?
Por su buena tolerabilidad y sus escasos efectos secundarios es una alternativa terapéutica para mejorar la calidad de vida en pacientes con dolor crónico donde el uso de otros medicamentos más eficaces están contraindicados.
Su uso para el tratamiento del dolor y las inflamaciones crónicas se centra en procesos osteomusculares, articulares y discales.
En la musculatura paravertebral, por su capacidad de difusión, ayuda a disminuir el dolor y la inflamación en una zona amplia de la espalda, con menos efectos secundarios que los antiinflamatorios en el tratamiento de este problema.
¿Quién es un candidato adecuado?
Es una excelente opción si sufres de dolor crónico o inflamatorio y buscas una alternativa o un complemento a los tratamientos farmacológicos tradicionales.
Un médico especialista evaluará tu caso para confirmar si eres un buen candidato.
Especialmente estaría indicado en pacientes con cuadros de dolor crónico que presenten alergia o intolerancia a los antiinflamatorios o los corticoides.
¿El ozono acelera la curación?
El ozono puede acelerar la curación. Al aumentar la cantidad de oxígeno en el cuerpo, fortalece el sistema inmunitario y promueve la regeneración celular, que es el proceso de reemplazar o reparar células dañadas.
¿Es dolorosa la aplicación?
La molestia es mínima, similar a una inyección normal, y es un tratamiento muy bien tolerado.
¿Puede administrarse ozono intravenoso?
Existen modalidades sistémicas como la autohemoterapia, la vía intrarrectal y la administración indirecta mediante suero fisiológico ozonizado.
Sin embargo, en MIVI no realizamos ozono intravenoso ni vías de administración no validadas para el tratamiento del dolor.
Solo empleamos infiltraciones locales e intradiscales en indicaciones concretas y protocolos estandarizados.
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