Tratamiento en plantas potabilizadoras: fases, tecnologías y control del agua potable

Una planta potabilizadora de agua es una instalación industrial donde el agua superficial o subterránea se transforma en agua apta para consumo humano mediante procesos físicos, químicos y biológicos. También conocida como ETAP (Estación de Tratamiento de Agua Potable), estas plantas garantizan que el agua esté libre de contaminantes y cumpla con los estándares sanitarios para su uso seguro.

La potabilización del agua es el proceso por el cual se trata el agua para que pueda ser consumida por el ser humano sin que presente un riesgo para su salud. Se refiere tanto para beber como para preparar alimentos. Una planta potabilizadora es una infraestructura técnica diseñada para eliminar impurezas del agua cruda procedente de ríos, lagos, embalses o acuíferos subterráneos.

El objetivo es convertir este agua en agua potable segura para beber, cocinar y realizar actividades domésticas e industriales. Las plantas potabilizadoras eliminan del agua elementos peligrosos para la salud humana como bacterias, virus, metales pesados (plomo, cromo, zinc), sedimentos, algas, arena y compuestos químicos nocivos que pueden estar presentes de forma natural o por contaminación antropogénica.

Esquema de tratamiento en planta potabilizadora

Importancia del tratamiento en plantas potabilizadoras

El agua potable es un bien vital escaso. Se estima que tan solo el 0,4 % del agua del planeta es apta para el consumo humano. Por eso, es fundamental invertir en la potabilización del agua, para asegurar que todo el mundo tenga acceso a este recurso vital.

Algo tan sencillo como abrir el grifo y que salga por él agua limpia y apta para el consumo no es tarea sencilla para los 1 400 millones de personas que carecen de agua potable en el mundo, según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Disponer de agua potable de calidad en cantidad suficiente es una necesidad para nuestro adecuado desarrollo, pero también lo es un uso solidario y eficiente de este bien escaso.

La potabilización del agua es un proceso fundamental para asegurar la salud y el bienestar de la población. El acceso a agua potable segura es un derecho humano reconocido por las Naciones Unidas y un factor determinante en el desarrollo sostenible de las comunidades.

Las enfermedades transmitidas por agua contaminada causan millones de muertes anuales en el mundo, especialmente entre niños menores de cinco años. Las plantas potabilizadoras previenen estas muertes al eliminar los agentes patógenos del agua antes de que llegue a los hogares.

Además, el agua potable de calidad es esencial para la preparación higiénica de alimentos, la higiene personal, la limpieza del hogar y numerosas actividades productivas. Sin acceso a agua tratada adecuadamente, el desarrollo económico y social de una región se ve severamente limitado.

Qué es una planta potabilizadora

Una potabilizadora se considera a cualquier sistema de equipos eléctricos e hidráulicos que tenga la capacidad de tratar un agua superficial o subterranea con el objetivo de purificarla y obtener un agua apta para consumo humano y animal.

Esta agua debe cumplir con las calidades estipuladas por la OMS debiendo prestarse especial atención a que todos los paramentos de la analítica de potabilidad no superen los límites establecidos. Independientemente del nombre, su función es siempre la misma: garantizar la calidad del agua mediante la eliminación de sustancias tóxicas, microorganismos patógenos y partículas en suspensión.

Una planta potabilizadora de agua es la infraestructura encargada de eliminar los microorganismos, parásitos o sustancias que en una concentración determinada puedan suponer un riesgo para la salud humana. Se encargan por lo tanto de garantizar el acceso a agua saludable para la población.

En España por ejemplo, el consumo de agua lo regula el Real Decreto 140/2003, ahí se establecen los criterios sanitarios y de calidad del agua para el consumo humano y es la planta potabilizadora la responsable de que dichos requisitos sean cumplidos.

Origen del agua que se trata en una ETAP

El agua bruta puede provenir de aguas superficiales (ríos, lagos, embalses, canales…) o de aguas subterráneas (pozos, manantiales, surgencias). Cuanta mayor calidad tenga, menores serán los tratamientos de potabilización a los que habrá que someterla.

Antes de llegar a los hogares el agua, procedente de los ríos, de los acuíferos o incluso del mar, tiene que ser tratada para garantizar la calidad sanitaria para el consumo humano. Este proceso se lleva a cabo a las plantas potabilizadoras, donde se aplican diferentes tratamientos según el origen y el estado del agua para convertirla en agua apto para el consumo humano.

Dependiendo del tipo de agua a tratar podemos considerar varios tipos de instalaciones para agua potable:

  • Tratamiento de agua potable de pozo.
  • Purificación de aguas de ríos y lagos.
  • Adecuación de aguas de red de mala calidad para alcanzar valores superiores potabilidad.
  • Tratamiento de agua potable para industria.
  • Potabilizadoras municipales y urbanas.

En ocasiones se construyen depósitos de reserva de agua bruta, que aseguran el suministro durante un cierto tiempo en caso de cortes de la fuente de abastecimiento.

Fases principales del tratamiento en plantas potabilizadoras

El proceso de potabilización del agua en una ETAP se divide en cinco fases fundamentales que transforman el agua cruda en agua segura para consumo. Cada etapa tiene una función específica en la eliminación de diferentes tipos de contaminantes.

1. Captación y bombeo

El proceso comienza con la recolección del agua mediante electrobombas que elevan el líquido desde la fuente hasta una cámara de carga. Durante este bombeo, el agua atraviesa rejas de diferentes tamaños que retienen residuos sólidos como ramas, plásticos, hojas y otros materiales de gran tamaño.

Esta primera filtración mecánica evita que objetos grandes entren al sistema de tratamiento. La captación es el origen del abastecimiento y puede realizarse en ríos, lagos, embalses, canales, pozos, manantiales o acuíferos.

Las bombas de captación son responsables de extraer agua cruda desde su fuente, como un río, lago o pozo, y dirigirla hacia la planta para su tratamiento. Estas bombas deben ser capaces de manejar grandes caudales de agua de manera eficiente y confiable para garantizar un suministro constante.

  • Las bombas se ubican en una estación de captación cercana a la fuente de agua.
  • Estas bombas son sumergibles o de superficie, dependiendo de la profundidad de la fuente.
  • Una vez el agua es captada, las bombas generan la presión necesaria para transportarla a través de tuberías hacia la planta potabilizadora.
  • Las bombas regulan el caudal del agua captada según la demanda de la planta, evitando sobrecargas o escasez de agua.
  • Incorporan filtros y rejillas que retienen sólidos grandes, como ramas o desechos, evitando que entren al sistema.

2. Desbaste mediante rejas

En esta etapa, el agua cruda pasa a través de desbastadores y rejillas para eliminar materiales grandes como troncos, hojas y otros desechos flotantes que podrían obstruir o dañar equipos posteriores en el proceso de tratamiento.

Las rejillas son estructuras que filtran el agua captada, reteniendo partículas grandes antes de que pasen a las etapas más sensibles del tratamiento. Existen dos tipos principales:

  • Rejillas gruesas: tienen aperturas más grandes y capturan desechos de mayor tamaño.
  • Rejillas finas: filtran partículas más pequeñas que pudieron haber pasado por las rejillas gruesas, como trozos pequeños de plástico o materia orgánica.

Ambos dispositivos protegen las bombas y otros equipos delicados de la planta, evitando obstrucciones o daños, lo que garantiza un flujo eficiente y continuo de agua hacia las etapas posteriores.

3. Desarenado

Los desarenadores de una planta potabilizadora se utilizan para eliminar partículas de arena y sedimentos más finos del agua cruda, evitando posibles obstrucciones y desgastes en etapas posteriores del proceso de tratamiento.

El agua ingresa al desarenador, donde se reduce la velocidad del flujo. Al disminuir la velocidad, las partículas más pesadas, como arena, grava y otros sólidos inorgánicos, se asientan en el fondo del tanque debido a la fuerza de gravedad.

Los sedimentos acumulados en el fondo se extraen de forma periódica mediante mecanismos como rascadores, bombas de lodos o purgas manuales, para evitar su acumulación. Al eliminar estas partículas abrasivas, los desarenadores protegen las bombas, válvulas y tuberías de abrasión, además de evitar obstrucciones que puedan afectar el rendimiento de la planta.

4. Desengrasado

Los desengrasadores de una planta potabilizadora separan aceites y grasas que pueden estar presentes en la superficie del agua cruda, lo que ayuda a mantener limpios los equipos y a mejorar la eficiencia del tratamiento.

El agua ingresa al desengrasador a baja velocidad, lo que permite que las grasas, aceites y otros materiales ligeros suban a la superficie. Esto ocurre debido a la diferencia de densidades entre el agua y las sustancias grasosas.

Las grasas acumuladas en la superficie son retiradas mediante mecanismos como raspadores o escurridores. Estos dispositivos recogen los materiales flotantes y los conducen a un sistema de descarga para su posterior tratamiento o disposición.

Al eliminar aceites y grasas, se previenen problemas en las etapas posteriores del tratamiento, como la formación de capas grasas que podrían interferir con la aireación, sedimentación o filtración.

5. Coagulación y mezcla rápida

Una vez en los tanques de tratamiento, se añaden productos químicos coagulantes como sulfato de aluminio o cloruro férrico. Estos compuestos provocan que las partículas suspendidas en el agua se agrupen formando estructuras mayores llamadas flóculos, coágulos o grumos.

La adición de sustancias como sulfato de alúmina o polielectrolitos permite que partículas con idéntica carga eléctrica, que de manera natural se repelen y no sedimentan, se desestabilicen, coagulen y formen flóculos capaces de sedimentar.

En esta etapa también se destruyen las algas y el plancton presentes en el agua. Los flóculos quedan flotando y pueden ser extraídos más fácilmente en las siguientes fases.

Los tanques de mezcla aseguran que los productos químicos, como coagulantes o desinfectantes, se mezclen de manera uniforme con el agua. Esto permite que las sustancias químicas interactúen eficazmente con las impurezas.

En estos tanques, se inyectan sustancias como cloro, sulfato de aluminio o polímeros. La mezcla se realiza mediante agitadores mecánicos o mediante la turbulencia natural del flujo de agua.

La mezcla uniforme es crucial para garantizar que los reactivos actúen correctamente en todo el volumen de agua. El objetivo es distribuir de manera homogénea los productos químicos para optimizar el proceso de coagulación, floculación o desinfección.

6. Floculación

Los reactores de una planta potabilizadora son unidades en las que se producen reacciones químicas controladas, como la coagulación o precipitación de partículas. Aquí, los productos químicos inyectados en los tanques de mezcla comienzan a reaccionar con las impurezas presentes en el agua.

En estos tanques, el tiempo de retención es controlado para permitir que las reacciones químicas se completen. Por ejemplo, en el proceso de coagulación, los coagulantes forman pequeños grumos o flóculos que atrapan las partículas finas en suspensión, facilitando su posterior eliminación.

La floculación prepara el agua para las fases de sedimentación y filtración, porque convierte partículas pequeñas y difíciles de separar en agregados de mayor tamaño y densidad.

7. Sedimentación, decantación o clarificación

Los coágulos formados en la fase anterior, debido a su mayor peso y densidad, caen por gravedad hacia el fondo de tanques sedimentadores especialmente diseñados. Allí se acumulan formando lodos que posteriormente se retiran del sistema.

Después de la coagulación y floculación, el agua se dirige a clarificadores o decantadores, donde las partículas floculadas se asientan en el fondo del tanque y se separan del agua clara mediante un proceso de sedimentación.

El agua previamente tratada con coagulantes y floculantes ingresa al clarificador. En este proceso, las partículas en suspensión, como sólidos y flóculos, se vuelven más densos que el agua y comienzan a asentarse lentamente en el fondo del tanque debido a la gravedad.

Las partículas que se depositan forman una capa de lodo en el fondo del clarificador. Este lodo se retira periódicamente mediante rascadores mecánicos o bombas de lodos, evitando su acumulación excesiva.

El agua clarificada queda en la parte superior del tanque y continúa su proceso de tratamiento. El agua más limpia, libre de la mayoría de las partículas, sube hacia la parte superior del tanque, donde se recolecta y pasa a la siguiente fase del proceso de potabilización, generalmente la filtración.

8. Filtración

El agua sedimentada circula a través de lechos filtrantes compuestos por medios porosos como arena, grava, antracita o carbón activado. Este proceso físico-químico elimina las partículas sólidas suspendidas que aún permanecen en el agua, clarificándola hasta alcanzar una transparencia óptima.

Las aguas previamente decantadas se hacen pasar por un medio poroso, quedando retenidas partículas sólidas en suspensión de diferentes tamaños en función de las características del filtro. En general no consiguen eliminar elementos disueltos como los contaminantes químicos, pero sí muchas sustancias que le dan turbidez al agua, incluso huevos de parásitos.

Los filtros más utilizados en potabilización son los de arena y los de carbón activado. Pueden ser filtros abiertos, que filtran por gravedad, o filtros cerrados, a presión.

Los filtros se limpian periódicamente mediante retrolavado para mantener su eficiencia. Esta operación permite retirar las partículas acumuladas y recuperar la capacidad de filtración del lecho.

Filtros de arena

Los filtros de arena se encargan de eliminar partículas finas en suspensión que no fueron removidas en las etapas anteriores, como pequeños flóculos, arcilla, materia orgánica y microorganismos.

El agua pasa a través de varias capas de arena con diferentes tamaños de grano. A medida que fluye hacia abajo, las partículas en suspensión son atrapadas entre los granos de arena.

Normalmente, los filtros tienen una capa superior de arena fina, seguida de capas más gruesas (grava), que actúan como soporte.

Filtros de carbón activado

Los filtros de carbón activo de una planta potabilizadora (también llamados de carbón activado) se especializan en eliminar contaminantes químicos, cloro, pesticidas, compuestos orgánicos volátiles (COV) y mejorar el sabor y olor del agua.

El carbón activo es un material poroso con una gran superficie de adsorción. Cuando el agua pasa a través de este medio, las impurezas químicas se adhieren a la superficie del carbón por adsorción.

Este filtro es particularmente efectivo para remover compuestos que causan mal sabor, olor o color en el agua, así como ciertos contaminantes orgánicos y cloro residual.

9. Desinfección

En la etapa final del tratamiento se eliminan los microorganismos patógenos que pueden causar enfermedades. Esto se realiza mediante la aplicación de desinfectantes como cloro, dióxido de cloro, ozono o radiación ultravioleta.

La desinfección es la fase más importante, ya que garantiza la eliminación de los microorganismos presentes en el agua que pueden causar gran número de enfermedades.

Existen diversos métodos físicos (calor) y químicos (cloro, ozono, sales metálicas) para desinfectar el agua, pero el más utilizado en abastecimiento es la cloración, ya que es barato, sencillo, eficaz, tiene acción residual y fácil determinación.

Se utilizan diversos productos tales como dióxido de cloro, cloro gas, hipoclorito sódico e hipoclorito potásico. Otro sistema de desinfección, aunque menos utilizado, es la ozonificación.

La radiación ultravioleta y las membranas de ultrafiltración también pueden utilizarse en determinados sistemas de tratamiento. El método elegido depende de las características del agua y de la normativa local.

Esta desinfección garantiza que el agua potable llegue a los hogares libre de bacterias, virus y parásitos. En esta última etapa se completa el proceso de potabilización del agua mediante la eliminación de todos los organismos y agentes patógenos que puedan provocar enfermedades en el ser humano.

Precloración y postcloración

Con frecuencia se realiza una precloración, antes de la decantación, que sirve para oxidar la materia orgánica presente en el agua y disminuir su concentración.

Posteriormente se realiza una postcloración que garantice la desinfección y la presencia de cloro en la red de distribución.

10. Almacenamiento y distribución

Tras completar estas cinco fases, el agua queda lista para su distribución a través de la red de abastecimiento municipal o para su almacenamiento en depósitos reguladores.

El almacenamiento del agua ya tratada debe realizarse en depósitos protegidos, bien conservados y limpios. Con frecuencia se construyen depósitos elevados para asegurar la distribución por gravedad desde el depósito de almacenamiento de agua tratada.

El agua tratada en planta potabilizadora se almacena en tanques de almacenamiento antes de ser distribuida a través de una red de tuberías hacia los usuarios finales.

  • Los tanques garantizan un suministro constante de agua potable, incluso durante picos de demanda.
  • Aseguran que el agua potable esté disponible incluso durante fluctuaciones en la producción o el consumo.
  • Permiten que la planta de tratamiento funcione de manera más eficiente al no tener que ajustarse a cambios instantáneos en la demanda de agua.
  • Al mantener la presión constante, ayudan a proteger la infraestructura de tuberías y válvulas de sobrecargas o daños por variaciones de presión.

Las redes de abastecimiento y suministro de agua deben tener las menores pérdidas posibles y circular por el suelo a mayor altura que las redes de aguas residuales, para evitar su contaminación en caso de pérdidas de aguas sucias.

Parámetros que debe controlar una planta potabilizadora

Para poder calcular las tecnologías de tratamiento de agua que deberán ir instaladas en la potabilizadora se deberán tener en cuentas los paramentos de potabilidad del agua a tratar.

ParámetroImportancia en el tratamiento
TurbidezEl índice de turbidez debe ser cercano a cero para garantizar la calidad del agua potable a consumir.
BacteriasEn las analíticas de laboratorio se dispone de distintas medidas y analíticas bacterianas qu
PHEl valor ideal para será 7 , pudiendo variar ligeramente sin peligro.
SalinidadEste valor no debe ser excesivamente alto al ser uno de los más complejos a reducir, siendo únicamente tratable añadiendo tecnología de osmosis inversa industrial a las potabilizadoras.
Sólidos y materia orgánica en suspensiónSe controlan mediante procesos de coagulación, sedimentación y filtración.
ArsénicoCompuesto natural presente en aguas de pozo y red. Puede ser tratada mediante los filtros para eliminar arsénico del agua IMA water.
Hierro y manganesoParámetros naturales presentes especialmente en aguas de pozo que pueden ser eliminados mediante los sistemas de filtración IMA-Fe de IMA water.
MetalesSe compone de compuestos como el cobre, cadmio,cromo y aluminio. Deben tratarse mediante equipos de absorción.
Olor y saborSon de los parametros mas comunes que debe ser tratados en el agua para consumo humano mediante filtros de carbón activado.

La calidad final del agua potable es controlada por el Departamento de Salud de la Generalitat. Además, se realizan análisis químicos y biológicos de diversos parámetros del agua para asegurar su calidad y potabilidad tanto a la salida de la planta como en diversos puntos de la red de abastecimiento.

Tecnologías utilizadas en la potabilización

Existen un gran numero de tecnologías para la purificación de agua que se deberán aplicar dependiendo de las características de la potabilizadora que se necesita fabrica. Las instalaciones de agua IMA water trabajan con un amplio número de tecnologías que nos permiten potabilizar cualquier tipo de agua de origen natural o municipal.

  • Plantas de osmosis inversa industrial: esta tecnología esta especialmente diseñada para la reducción de sales y conductividad del agua.
  • Filtros de agua industriales: utilizan medios filtrantes de sílex, carbón activo, arsénico, hierro, manganeso y metales pesados.
  • Desinfección ultravioleta e hipoclorito: este tipo de equipos serán los responsables de eliminar cualquier bacteria o virus que pueda escapar de la potabilizadoras.
  • Microfiltración y ultrafiltración: aplicaremos tecnologías de este tipo cuando se requiera una calidad de agua potable de mayor pureza.
  • Decantadores: los sistemas de precipitación se aplican en casos donde la concentración de solidos del agua es muy elevada, por ejemplo, como en aguas de rio con muchos arrastres.
  • Coagulación y floculación: se tratan de sistemas de apoyo para potenciar el resto de equipos de filtración y decantación.

Elementos que forman una planta potabilizadora

En una planta potabilizadora de agua, varios elementos trabajan en conjunto para garantizar que el agua cruda se transforme en agua potable segura y limpia.

Bombas de captación

Las bombas de captación extraen el agua desde la fuente y proporcionan la presión necesaria para trasladarla a través de tuberías hacia la planta. Su capacidad debe corresponderse con el caudal requerido y con las condiciones de la fuente de abastecimiento.

Desbastadores y rejillas

Los desbastadores y las rejillas retienen sólidos grandes antes de que el agua llegue a equipos más sensibles. Su función principal es impedir obstrucciones, reducir daños mecánicos y mantener un flujo continuo.

Desarenadores

Los desarenadores reducen la velocidad del agua para que la arena, la grava y otros sólidos inorgánicos se depositen en el fondo. Con ello disminuyen la abrasión de bombas, válvulas y tuberías.

Desengrasadores

Los desengrasadores retiran aceites, grasas y materiales ligeros que flotan en la superficie. Esta separación evita que se formen capas que interfieran con la aireación, la sedimentación o la filtración.

Tanques de mezcla y reactores

En estos tanques se incorporan coagulantes, polímeros, desinfectantes y otros productos necesarios para que las reacciones químicas se desarrollen de forma controlada.

Los tanques de mezcla aseguran una distribución homogénea de los reactivos, mientras que los reactores proporcionan el tiempo de retención necesario para que se formen los flóculos y se produzcan procesos como la precipitación.

Clarificadores y decantadores

Los clarificadores separan el agua clarificada de los sólidos sedimentados. Los lodos se extraen periódicamente mediante rascadores mecánicos, bombas de lodos o purgas.

Filtros

Los filtros de arena, grava, antracita y carbón activado retienen partículas finas y pueden reducir determinados compuestos que afectan a la calidad, el olor, el sabor o el color del agua.

Sistemas de desinfección

Los sistemas de desinfección aplican cloro, dióxido de cloro, ozono o radiación ultravioleta para eliminar microorganismos patógenos y prevenir la contaminación microbiológica.

Tanques de almacenamiento

Los tanques de almacenamiento regulan la producción y el consumo, garantizan reservas y contribuyen a mantener una presión estable en la red de abastecimiento.

Control automático y seguridad operacional

Las plantas modernas cuentan con sistemas de control automatizados que monitorizan continuamente los parámetros del agua y ajustan los procesos sin intervención manual constante.

Esto reduce errores humanos, optimiza el uso de reactivos químicos y garantiza una calidad constante del agua tratada las 24 horas del día.

Muchas tecnologías modernas de desinfección, como la radiación ultravioleta o las membranas de ultrafiltración, no requieren el manejo de productos químicos peligrosos como cloro gaseoso, dióxido de cloro u ozono.

Esto elimina riesgos laborales para los operarios y riesgos ambientales para las comunidades cercanas.

Ventajas de una planta de tratamiento de agua potable

Calidad del agua garantizada

El principal beneficio es la obtención de agua de alta calidad, equilibrada químicamente, libre de gérmenes patógenos y con niveles óptimos de oxígeno disuelto.

Esta agua cumple con todas las normativas sanitarias internacionales para consumo humano, eliminando riesgos de enfermedades transmitidas por el agua como cólera, fiebre tifoidea, hepatitis A o disentería.

Funcionamiento automático

Los sistemas automatizados monitorizan de manera continua la calidad del agua y permiten ajustar los procesos de tratamiento. Esto contribuye a mantener resultados estables y a utilizar los reactivos de manera más eficiente.

Suministro estable a largo plazo

El agua potabilizada puede almacenarse durante períodos prolongados sin que se deteriore su calidad, siempre que se mantengan las condiciones adecuadas de desinfección residual.

Esto permite crear reservas estratégicas para situaciones de emergencia o picos de demanda.

Eficiencia energética y ambiental

Las tecnologías actuales de potabilización maximizan la eficiencia energética mediante el uso de bombas de alta eficiencia, recuperación de energía y diseños hidráulicos optimizados.

Además, los procesos de filtración modernos reducen el consumo de productos químicos y la generación de lodos residuales.

Optimización del espacio

Los diseños compactos de las plantas potabilizadoras modernas permiten aprovechar mejor la superficie disponible, especialmente importante en zonas urbanas donde el terreno es escaso y costoso.

Las tecnologías de filtración de alta tasa reducen el tamaño de los tanques necesarios sin comprometer la calidad del tratamiento.

Menor vulnerabilidad operativa

Las plantas bien diseñadas son menos susceptibles a variaciones en la calidad del agua de entrada, pudiendo adaptarse a cambios estacionales en la turbiedad, temperatura o carga de contaminantes.

Esta robustez operativa garantiza un suministro continuo incluso ante condiciones adversas.

Gestión de lodos y residuos del tratamiento

Durante la potabilización se generan residuos sólidos y lodos procedentes principalmente de los desarenadores, los decantadores y el lavado de los filtros.

Los residuos generados durante el tratamiento, como por ejemplo los lodos, se pueden reutilizar en ámbitos como la agricultura o la producción de energía.

La retirada periódica de los sedimentos evita su acumulación excesiva y permite mantener la capacidad útil de los tanques y la eficiencia general de la instalación.

Diferencia entre una planta potabilizadora y una planta de tratamiento

Una planta de tratamiento es una instalación destinada a purificar el agua eliminando contaminantes físicos, químicos y biológicos. Estas plantas son esenciales para tratar aguas residuales de origen doméstico, industrial o agrícola antes de devolverlas al medio ambiente o reutilizarlas.

Una planta potabilizadora, como su nombre indica, está diseñada para convertir agua bruta (proveniente de ríos, lagos o pozos) en agua potable, apta para el consumo humano y doméstico.

Planta potabilizadoraPlanta de tratamiento
Convierte agua bruta en agua potable.Purifica aguas residuales para su reutilización o vertido.
Destinada al consumo humano.Orientada a uso industrial, agrícola o medioambiental.
Enfocada en desinfección y eliminación de patógenos.Incluye procesos biológicos, químicos y físicos para eliminar contaminantes.

Etapas habituales de una planta de tratamiento de aguas residuales

  • Pretratamiento: eliminación de sólidos grandes mediante rejillas y sedimentadores.
  • Tratamiento primario: sedimentación y separación de partículas suspendidas más pequeñas.
  • Tratamiento secundario: uso de procesos biológicos (como lodos activados) para degradar la materia orgánica.
  • Tratamiento terciario: aplicación de tecnologías avanzadas como filtración, desinfección con cloro o luz UV y procesos de membranas.

Las plantas de tratamiento son fundamentales para proteger el medio ambiente y garantizar el uso sostenible del agua.

Diferencia entre agua potable y agua tratada

Agua potable: es el agua apta para el consumo humano, libre de contaminantes que puedan causar enfermedades y con características que cumplen con las normativas de calidad.

Agua tratada: es agua procesada en una planta de tratamiento para eliminar contaminantes, pero no siempre es apta para beber.

Por ejemplo, puede ser reutilizada en riego agrícola, procesos industriales o incluso recarga de acuíferos.

Diseño de plantas potabilizadoras según el agua y el uso

Dependiendo del proyecto se deberán utilizar distintas tecnologías para la fabricación de una planta potabilizadora compacta, diseñando las distintas fases de tratamiento a medida la analítica y origen del agua que se debe potabilizar.

Para el diseño de cualquier planta potabilizadora nuestros ingenieros pueden adaptar las diferentes tecnologías con las que trabajamos al tipo de agua a tratar y tipo de instalación que necesita el cliente, fabricando plantas de tratamiento de agua compactas a medida para cada proyecto, pudiendo fabricar varias unidades a la vez para instalaciones donde se requieren varios puntos de captación y tratamiento o varios módulos instalados en un mismo lugar.

Las plantas pueden destinarse a instalaciones agrícolas, ganaderas, municipios, pueblos, ayuntamientos, núcleos de población, industrias, comercios, negocios o viviendas unifamiliares.

Los equipos pueden instalarse en las tomas principales del sistema o en puntos individuales como grifos y electrodomésticos, según el caudal y la calidad de agua que se necesiten tratar.

Plantas compactas, modulares y móviles

Las plantas potabilizadoras pueden fabricarse de forma compacta y modular, sobre bastidores de acero o dentro de contenedores adaptados. Esta configuración permite reducir los trabajos de obra civil y simplificar la instalación en destino.

Las plantas potabilizadoras IMA water se fabrican en contenedor adaptado a medida para el cliente, adaptándose a cualquier tipo de agua existente.

Los contenedores salen preparados a destino con la planta de purificación de agua instalada en su interior, dando movilidad a la instalación para poder instalarse en cualquier parte del mundo sin necesidades de obra civil.

La potabilizadora no requiere ningún tipo de nave o habitación para su protección, pudiendo instalarse sin obra civil ni trabajos complejos en destino.

Al estar todos los equipos instalados en su interior puede trasladarse a otra parte de la instalación en caso de necesidad.

Se fabrican a medida adaptadas a cada tipo de agua y parámetros de esta, incluyendo tecnologías de filtración, osmosis inversa y decantación.

Se pueden instalar en pocas horas desde su llegada al destino al llegar listara para conectar con las tomas existentes en la instalación.

Este tipo de instalaciones puede abarcar desde potabilizadoras domésticas hasta sistemas destinados a poblaciones y grandes caudales de tratamiento.

Caudales y configuraciones de tratamiento

Las características técnicas de las potabilizadoras fabricadas por IMA water dependerán de los parámetros y aplicación del agua a tratar.

El equipo técnico de IMA water dispone de varios diseños de potabilizadoras a medida para abarcar un amplio rango de caudales de tratamiento que van desde 5 m3/día hasta 10.000 m3/día, ambos caudales fabricados sobre potabilizadoras compactas listas para funcionar en destino.

Todas las plantas y equipos de IMA WATER se fabrican de forma compacta y modular, pudiendo tratar desde caudales de 5-10 m3/dia hasta 5000 m3/dia mediante plantas compactas que se instalan sin obra civil.

Dentro de la gama de potabilizadoras IMA water dispone de los siguientes diseños:

  • Potabilizadoras modulares.
  • Potabilizadoras compactas para casas y negocios.
  • Plantas de purificación de agua para riego y agricultura.
  • Potabilizadoras domesticas para agua de grifo.
  • Instalaciones de potabilización de agua para poblaciones de 50 a 100.000 habitantes.
  • Potabilizadoras de emergencia móviles.
  • Potabilizadoras solares.

Información necesaria para calcular una planta potabilizadora

Para el cálculo de una planta de tratamiento de agua potable únicamente se necesitan obtener la siguiente información:

  1. Origen del agua a tratar: agua de pozos, ríos, lagos, industria o de otros puntos de captación.
  2. Analítica del agua a tratar: analítica completa que especifique los valores principales del agua a tratar.
  3. Objetivo de utilización del agua a tratar: riego, agricultura, consumo humano, reutilización de aguas grises.

El caudal de agua que se debe purificar con la potabilizadora también determina la configuración de los equipos y la capacidad de tratamiento necesaria.

Instalación y puesta en marcha

Poner en funcionamiento una potabilizadora compacta es mucho más sencillo que los sistemas convencionales que se fabrican insitu en el lugar de instalación.

Las potabilizadoras IMA water al ir instaladas sobre bastidor o contenedor se envían pre montadas listas para conectar en destino fácilmente en forma de módulos compactos.

  1. Diseño de la planta potabilizadora en base a la analítica de agua aportada y su origen.
  2. Visita al lugar de instalación para adaptar la planta de tratamiento de agua al proyecto.
  3. Comienzo de la fabricación de los equipos y tecnologías de purificación de agua necesarias.
  4. Instalación y conexionado de todos los equipos en el bastidor o contenedor seleccionado para el montaje del sistema.
  5. Pruebas eléctricas e hidráulicas en fábrica para comprobar que todos los equipo eléctricos e hidráulicos funcionan correctamente.
  6. Envió y colocación de la planta potabilizadora compacta en destino.
  7. Instalación y puesta en marcha del sistema.
  8. Visita de regulación 1 mes después de la puesta en marcha.

El objetivo principal de este montaje es la instalación de la planta potabilizadora en destino de una forma sencilla y al mismo tiempo duradera que permita una larga vida útil de la instalación.

Para tal fin se realizan todas las conexiones eléctricas e hidráulicas del sistema de purificación de agua en un contenedor mecanizado y adaptado con estos de forma permanente en su interior.

Vigilancia y control del agua potable

La vigilancia de la calidad no termina cuando el agua sale de la planta. Se realizan análisis químicos y biológicos de diversos parámetros del agua para asegurar su calidad y potabilidad tanto a la salida de la planta como en diversos puntos de la red de abastecimiento.

El control permite comprobar que el agua mantiene sus condiciones sanitarias durante el almacenamiento, el transporte y la distribución hasta los usuarios finales.

Los usos urbanos del agua potable incluyen actividades domésticas, industriales y públicas.

Consumo responsable y protección del recurso

Disponer de agua potable de calidad en cantidad suficiente es una necesidad para nuestro adecuado desarrollo, pero también lo es un uso solidario y eficiente de este bien escaso.

  • Infórmese sobre la situación de abastecimiento de agua en su municipio.
  • ¿Qué características tiene la potabilizadora?
  • Si puede, visítela y conozca su funcionamiento.
  • No derroche agua: es un bien escaso y además requiere un complejo y costoso sistema de abastecimiento y potabilización.
  • Conozca su recibo del agua y vea cuántos metros cúbicos gasta en su casa.
  • Saque cuentas de los litros de agua que se consumen por persona y día en su hogar.
  • Repare y mantenga adecuadamente las griferías y saneamientos de su hogar.
  • Un grifo que gotea puede perder hasta 2 000 litros al año.
  • Instale grifos ahorradores de agua en su hogar o en su trabajo.
  • Sustituya la vieja cisterna del inodoro (10 litros) por una nueva ahorradora (6 litros), que disponga de interruptor de descarga o doble pulsador.
  • Adquiera hábitos ahorradores: dúchese en vez de bañarse y cierre el grifo mientras se enjabona.
  • Cierre el grifo mientras se lava los dientes o se afeita.
  • Al fregar los platos tenga el grifo cerrado todo el rato posible y use una pila para enjabonar y otra para aclarar.
  • Si ha de comprar una lavadora o un lavavajillas pregunte por los modelos que cumplan criterios ahorradores.
  • En cualquier caso, póngalos siempre llenos, a la temperatura más baja posible y con la dosis justa de detergente.

Es imprescindible que todos nosotros y nosotras colaboremos y participemos en la gestión y cuidado de este valioso recurso mediante hábitos y conductas ahorradoras que contribuyan a disminuir la contaminación.

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