Las máscaras para correr no son todas iguales: una máscara de gas protege frente a gases y vapores mediante un filtro específico, mientras que una mascarilla deportiva o una máscara de entrenamiento respiratorio puede estar destinada únicamente a mejorar el ajuste, reducir la exposición a partículas o crear resistencia durante la respiración. Elegir correctamente exige identificar el riesgo, el objetivo del entrenamiento y el nivel de protección certificado.
La máscara de entrenamiento en hipoxia no equivale a una máscara de gas ni reproduce necesariamente los efectos fisiológicos de entrenar en altura. Su función principal es restringir el flujo de aire y aumentar el trabajo de la musculatura respiratoria, mientras que los equipos de protección respiratoria se seleccionan según el contaminante y deben cumplir las normas correspondientes.
Qué es una máscara de gas y para qué sirve
Una máscara de gas es un equipo de protección respiratoria diseñado para proteger al usuario frente a gases y vapores nocivos presentes en el ambiente. Está compuesta por una parte facial que sella herméticamente el rostro y un sistema de filtrado que retiene los contaminantes antes de que sean inhalados.
En muchos entornos laborales, la exposición a gases o vapores tóxicos es una amenaza muy real. No siempre son visibles, ni tienen olor, pero pueden ser letales si no se toman las medidas de protección adecuadas.
La protección respiratoria no es sólo necesaria, sino más bien obligatoria en algunos sectores de trabajo y para el desempeño de algunas tareas específicas. Pero, no hay un sólo modelo en el mercado.
Máscara de gas, mascarilla filtrante y máscara para correr
¿Es lo mismo que una mascarilla filtrante? No. Las mascarillas autofiltrantes (FFP1, FFP2, FFP3) están diseñadas principalmente para partículas sólidas y líquidas. No protegen contra gases ni vapores químicos.
La máscara de gas, en cambio, es un EPI especializado que requiere un filtro específico según el contaminante. Una mascarilla deportiva de tejido técnico tampoco puede considerarse automáticamente un equipo de protección individual.
Las máscaras anticontaminación no son efectivas contra virus. Las mascarillas faciales deportivas, reutilizables y lavables que solo incluyen filtros PM2.5 solo protegen frente a partículas de polvo y contaminación, no contra virus.
Las máscaras deportivas o cubrebocas con filtros de carbón activado NO son efectivas para evitar contagios, solo filtran la contaminación. Sí, este tipo de mascarilla de running, protector facial o cubrebocas y máscaras de esta y otras marcas pueden «protegerte eficazmente contra el polvo, la niebla, salpicaduras de líquidos y antiolor«; pero no es eficaz para evitar la transmisión y el contagio de cualquier virus, como es el caso del coronavirus o la gripe, por poner ejemplos conocidos.
Cuándo es necesaria una máscara de gas
- Emergencias químicas o industriales
- Manipulación de sustancias tóxicas o corrosivas
- Trabajo en espacios confinados con posible presencia de gases peligrosos
- Industrias químicas, farmacéuticas, alimentarias o de residuos
- Aplicación de productos químicos en procesos industriales o de limpieza técnica
Una mascarilla de gas es útil para proteger el organismo frente a los diferentes riesgos para el sistema respiratorio. Estas amenazas pueden estar presentes en diferentes ambientes laborales.
Algunos de los sectores de trabajo son la industria fitosanitaria, química, farmacéutica, agroquímica y de la construcción, así como los laboratorios y las áreas de mantenimiento y limpieza. También en tareas donde se trabaje con el metal, la madera, la piedra, el cemento, la pintura y el amianto.
Factores que determinan su uso
- Tipo de contaminante
- Concentración del gas
- Duración de la exposición
- Necesidad de movilidad o comunicación
- Presencia de otros riesgos térmicos, de visibilidad u otros
Es importante matizar que la máscara de gas no es un EPI de uso genérico. Su implementación debe responder a una evaluación de riesgos concreta y su elección debe ajustarse al entorno y al contaminante presente.
Tipos de máscaras de gas
Máscara facial completa
Máscara facial completa (EN 136): Cubre completamente nariz, boca y ojos. Proporciona el máximo nivel de protección, especialmente en atmósferas donde los gases también pueden afectar la visión o las mucosas.
Es el modelo más habitual en ambientes industriales de riesgo medio y alto. La protección ocular resulta especialmente importante cuando el contaminante puede irritar o dañar las mucosas.
Máscara de medio rostro
Máscara de medio rostro (EN 140): Cubre nariz y boca. Más ligera y cómoda, pero no protege los ojos.
Está indicada para exposiciones puntuales, bajas concentraciones o tareas de corta duración donde no haya riesgo ocular. También puede facilitar la compatibilidad con otros equipos de protección, aunque su elección siempre debe basarse en la evaluación del riesgo.
Tipos de filtros para máscaras de gas
Comprueba cuáles son los usos y las aplicaciones específicas de cada modelo en base al nivel de protección de los filtros para brindar mayor seguridad a las personas trabajadoras.
Filtros contra gases y vapores
| Tipo de filtro | Protección principal |
|---|---|
| A | Vapores orgánicos |
| B | Gases y vapores inorgánicos |
| E | Gases ácidos |
| K | Amoníaco y derivados |
Tipos de filtros (según EN 14387): Tipo A: vapores orgánicos (solventes, pinturas, pesticidas). Tipo B: gases inorgánicos (cloro, cianuro de hidrógeno). Tipo E: dióxido de azufre y gases ácidos. Tipo K: amoníaco y derivados.
Los filtros de gases puede clasificarse según su nivel de protección en: A - Vapores orgánicos; B - Gases y vapores inorgánicos; E - Gases ácidos; K - Amoníaco y derivados.
Filtros contra partículas
| Tipo de filtro | Protección principal |
|---|---|
| P1 | Polvos no tóxicos, humos y nieblas |
| P2 | Polvos tóxicos, humos y nieblas |
| P3 | Todo tipo de polvos tóxicos, humos y nieblas |
Mientras que los filtros de partículas puede clasificarse según su nivel de protección en: P1 - Polvos no tóxicos, humos y nieblas; P2 - Polvos tóxicos, humos y nieblas; P3 - Todo tipo de polvos tóxicos, humos y nieblas.
Filtros combinados y clases
Filtros combinados: para ambientes donde hay mezcla de varios contaminantes. Cada tipo de filtro tiene un color asignado (A = marrón, B = gris, E = amarillo, K = verde…). Clase 1, 2 o 3: indica la capacidad de filtrado (de baja a alta concentración).
Recuerda que elegir la máscara adecuada es tan importante como seleccionar el filtro correcto. Un filtro inadecuado puede crear una falsa sensación de seguridad y exponer al trabajador a riesgos invisibles.

Máscaras para correr: qué tipos existen
La mascarilla para correr y hacer deporte va a pasar a ser uno de los accesorios que tengamos que llevar en nuestros entrenamientos durante bastante tiempo. Si queremos estar protegidos, no basta con cualquier mascarilla de tela que nos tape la boca.
Actualmente el mercado de mascarillas faciales está explotando en todos los ámbitos, y las marcas deportivas no son una excepción, habiendo algunas de ellas que se han arriesgado a intentar vender las suyas propias. Pero no siempre sirven o son adecuadas.
Una máscara para correr puede pertenecer a categorías muy diferentes:
- Mascarilla higiénica o quirúrgica.
- Mascarilla textil deportiva.
- Mascarilla filtrante FFP2 o FFP3.
- Máscara de entrenamiento con restricción del flujo de aire.
- Máscara portátil de pruebas de esfuerzo.
- Máscara de gas con filtro químico.
Estas categorías no son intercambiables. Una máscara que limita el paso del aire durante el ejercicio no necesariamente filtra gases tóxicos, y una máscara de gas no está diseñada para aumentar el rendimiento deportivo.
Mascarillas higiénicas, quirúrgicas, deportivas y FFP
| Tipo | Características indicadas |
|---|---|
| Mascarillas higiénicas y quirúrgicas | Son desechables, NO evitan el contagio, pero sí evitan transmitir el virus. |
| Mascarillas FFP2 y FFP3 sin válvula | Algunas son reutilizables y lavables, SI evitan el contagio, SI evitan la transmisión. |
| Mascarillas FFP2 y FFP2 con válvula | Algunas se pueden reutilizar y lavar, SI evitan el contagio, NO evitan la transmisión. |
Como vemos, la mascarilla ideal debe ser FFP2 (o N95, KN95) o FFP3 sin válvula. Esta característica es esencial, y muchas marcas deportivas no la cumplen, avisando que su producto «no es un EPI» (equipo de protección individual) o «no está homologado».
No sirve cualquier material técnico, por muchas capas que incluya. Por tanto, por muy buenos que sean los tejidos textiles técnicos, y por muchas capas que se usen, sin dicha protección no dejará de ser una mascarilla de tela más similar a las mascarillas caseras en cuanto a protección anticontagio se refiere.
Clasificación FFP1, FFP2, FFP3, N95 y KN95
La mascarilla N95 ofrece una eficiencia de filtrado del 95%. FFP son las siglas de Filtering Face Piece, según la numeración final tendrán un porcentaje de eficacia de filtración mínima, están certificadas por la normativa de la Unión Europea.
| Clase | Eficacia mínima del filtrado |
|---|---|
| Mascarillas FFP1 | 78% |
| Mascarillas FFP2 | 92% |
| Mascarillas FFP3 | 98% |
| Mascarillas N95 | 95% |
| Mascarillas KN95 | 95% |
Mascarillas FFP1: tienen una eficacia del filtrado de partículas del 78%. Mascarillas FFP2: eficacia mínima del 92%. Mascarillas FFP3: eficacia mínima del 98%.
Por su parte, también podemos comprar por Internet las mascarillas N95, con filtro de protección personal están certificadas por el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH) de los Estados Unidos.
Podríamos decir que las N95 son equivalentes a las FFP2, aunque con una ligera diferencia. Mascarillas N95: tienen una eficacia del filtrado de partículas del 95% (frente al 92% del FFP2).
Y en tercer lugar, y que también podríamos considerar equivalente, están las mascarillas KN95, que es como las encontraríamos certificadas por las autoridades de China. Mascarillas KN95: ofrecen la misma eficiencia del 95% en el filtrado.
Cómo debe ser una mascarilla deportiva para correr
Como adelanto de lo que explicaremos más abajo con todo detalle, las mascarillas que SÍ sirven para protegernos ante contagios, y también para evitar que nosotros contagiemos a los demás, son las de tipo FFP2 (o N95, KN95) y FFP3 sin válvula.
Además, una mascarilla deportiva debería cumplir algunas premisas, aunque ante todo deberíamos dar prioridad a la capacidad del filtrado y protección.
- Comodidad y buen ajuste. No sirve cualquier mascarilla de material técnico/textil.
- Buena transpiración, con el objetivo de evitar el microclima facial.
- Debe incluir filtros de protección real, permitiendo el buen control tanto de la transmisión viral como del contagio externo.
Es decir, de tipo FFP2, N95, KN95 o FFP3. El tejido debería ser transpirable y de microfibra, evitando el algodón para hacer ejercicio, dada su facilidad para humedecerse y absorber sudor.
Respiración, humedad y comodidad durante la carrera
La realidad es que actualmente sabemos poco sobre cómo una mascarilla puede afectar a características tan importantes en el ámbito deportivo como son la respiración o el rendimiento, sin olvidar la probabilidad de propagar el virus o acabar contagiándose uno mismo.
Hay que tener en cuenta factores como la comodidad o ajuste de la mascarilla, la salivación, el esfuerzo percibido, la temperatura corporal y su regulación, y un largo etcétera.
Aunque es un tema poco estudiado, sí existen investigaciones sobre los efectos de usar máscaras especializadas para simular restricción de aire, como por ejemplo los estudios que simulan entrenamientos a elevada altitud.
En estos casos ya se ha llegado a la conclusión de que una mascarilla facial daría lugar a una resistencia a la respiración según su grosor: si la boca y la nariz están totalmente cubiertas, hay una evidente limitación del aire, algo que en el momento de realizar deporte puede ser incómodo y reducir el rendimiento.
Además, las mascarillas en general se humedecen rápidamente con cada inhalación, las cuales se van haciendo más intensas a medida que también aumenta la intensidad del ejercicio. Esto, a su vez, reduce la eficacia de las mismas mascarillas: a los microorganismos, y sobre todo a los virus, les gusta la humedad.
Por su parte, también está la sudoración. Y es que una mascarilla facial usada durante el ejercicio da lugar a la creación de una especie de microclima cálido y húmedo alrededor de la cara.
Como ya lo describen algunos expertos, se trataría de una «mini sauna» en la parte inferior de la cara, gracias en parte a la respiración, pero también a las secreciones nasales y la sudoración.
Finalmente, cabe recordar que las mascarillas faciales pueden provocar que las gafas se empañen, una incomodidad a tener en cuenta si se sale a hacer deporte al aire libre.
¿Es obligatorio correr con mascarilla?
Lo que si se sabe es que, en el fondo, los expertos y algunos estudios recientes sugieren que la transmisión de COVID-19 al hacer ejercicio es bastante baja (a menos que nos encontremos entre grandes multitudes, como una carrera popular por ejemplo).
Aún así, la mascarilla y el distanciamiento social seguirán siendo los consejos de salud óptimos durante mucho tiempo. Cualquier precaución es poca hoy en día.
La obligación de utilizar mascarilla depende de la normativa vigente y de las circunstancias concretas. También es recomendable usar mascarilla para hacer deporte en situaciones en las que haya que pasar por un lugar concurrido o mientras llegamos a nuestra zona de entrenamiento.
Las normas pueden cambiar y deben comprobarse en las disposiciones oficiales aplicables al lugar y al momento de realizar la actividad.
Máscaras de entrenamiento respiratorio e hipoxia
En las últimas décadas, los deportistas de élite que buscaban mejorar su rendimiento, especialmente en deportes donde la resistencia juega un papel fundamental (ciclismo, maratón, fútbol, etc), han probado diversos métodos y difícilmente alcanzables para el deportista amateur.
Es el caso del uso de cámaras hiperbáricas o dispositivos portables de hipoxia cuyo objetivo es reducir la disponibilidad del oxígeno simulando las condiciones atmosféricas de la altura para mejorar su resistencia y rendimiento deportivo.
Los atletas tenían que estar a unos 2100-2500 metros de altitud alrededor de 12 horas al día al menos 3 semanas. Dadas las dificultades operativas que esto supone, se propusieron otros métodos más eficientes para conseguir similares resultados.
En este sentido, el entrenamiento de hipoxia intermitente trata de exponer al deportista a pequeños tiempos (1 o 2 horas) en condiciones de altitud simulada para provocar la hipoxia y mejorar así el rendimiento por una respuesta de la sangre favorecedora.
Qué hace realmente una máscara de restricción de flujo
La máscara de entrenamiento de hipoxia ha sido diseñada para intentar simular los efectos del entrenamiento en altitud restringiendo la entrada y salida del aire durante ejercicios cardiovasculares especialmente, entrenando así los músculos respiratorios.
La ventaja principal de esta máscara sería teóricamente una simulación a nivel del mar de los efectos del entrenamiento en altura con una herramienta más asequible económicamente.
Más específicamente, se supone que el entrenamiento con la máscara incrementa la capacidad pulmonar, el umbral anaeróbico, el consumo máximo de oxígeno, la producción de energía y la resistencia física y mental. No obstante a día de hoy nada de esto está contrastado científicamente.
Restricción del flujo de aire: Estas máscaras Brest Mask limitan la cantidad de aire que entra a los pulmones al realizar ejercicios. Esto se logra mediante la incorporación de válvulas ajustables que crean una resistencia al flujo de aire, lo que hace que los músculos respiratorios trabajen más intensamente.
Efecto en los músculos respiratorios: La restricción del flujo de aire puede aumentar la carga de trabajo sobre los músculos respiratorios, como el diafragma y los músculos intercostales. Esto puede resultar en un fortalecimiento de estos músculos con el tiempo.
Entrenamiento de resistencia: La idea detrás de estas máscaras es simular el entrenamiento en altitud al crear una "resistencia" en la respiración similar a lo que se experimentaría en altitudes elevadas. Sin embargo, no alteran la concentración de oxígeno en el aire que se inhala.
Qué no debe confundirse con hipoxia real
El entrenamiento con máscaras de reducción de flujo de aire (Training Masks-BREST MASK 1.0),como el entrenamiento en altitud (usando dispositivos de hipoxia intermitente, que simulan la altitud como Mitovit) son enfoques que buscan mejorar el rendimiento y la capacidad respiratoria de los deportistas.
Sin embargo, funcionan de manera diferente y tienen efectos distintos en el cuerpo. La restricción del flujo de aire no cambia la concentración de oxígeno del aire inhalado, mientras que los dispositivos de entrenamiento en altitud simulan las condiciones de altitud al reducir la concentración de oxígeno en el aire que se inhala.
Esto lleva a un menor contenido de oxígeno en el cuerpo y desencadena adaptaciones fisiológicas. Uno de los principales efectos del entrenamiento en altitud es la estimulación de la producción de glóbulos rojos.
Debido a la menor disponibilidad de oxígeno, el cuerpo responde aumentando la producción de glóbulos rojos para transportar más oxígeno a los tejidos.
El entrenamiento en altitud puede inducir una serie de adaptaciones en el cuerpo, como una mayor eficiencia en la utilización del oxígeno, una mayor capacidad aeróbica y una mejora en el rendimiento en altitudes normales.

Evidencia sobre la máscara de hipoxia
En la actualidad existe escasez de estudios que demuestren los efectos beneficiosos de la máscara en personas que practican ejercicio.
Por una parte, cuando se comparan los efectos agudos de la máscara durante un esfuerzo físico (a alturas simuladas entre los 2.000 y los 4.500 metros), no se encuentran diferencias en la frecuencia cardíaca, presión arterial, consumo de oxígeno, saturación periférica de oxígeno en sangre o lactato en sangre (Granados et al., 2016; Maspero et al., 2016).
No obstante, ante un mismo ejercicio, sí que se encuentra una mayor percepción de esfuerzo y unos mayores niveles de ansiedad.
Por otra parte, cuando se comparan los efectos tras un entrenamiento físico (duración de 4-6 semanas) se observa que entrenar con la máscara no ofrece ventajas respecto a la mejora del consumo máximo de oxígeno o de las variables hematológicas (hemoglobina y hematocrito) (Barns et al., 2015; Monaghan et al., 2015; Porcari et al., 2016) aunque sí mejora el umbral ventilatorio y el punto de compensación respiratoria.
Se sugiere que el uso de la máscara durante entrenamientos de alta intensidad no parece actuar como un simulador de entrenamiento en altura real y actúa más bien como un entrenamiento más específico para la musculatura respiratoria.
En resumen, la máscara de entrenamiento en hipoxia, a pesar de ser una herramienta novedosa y asequible para cualquier usuario que se dedique al fitness o deporte, parece que no consigue la mayoría de los beneficios que se exponen anteriormente y estos se centran especialmente en la musculatura respiratoria más que en variables relacionadas con el consumo de oxígeno o composición hematológica.
Además, la evidencia en la actualidad sobre el tema es limitada, los estudios son de baja calidad y se necesita seguir investigando esta herramienta para conocer sus ventajas reales en el deporte y el fitness.
Máscaras portátiles de pruebas de esfuerzo
En los medios de comunicación se indica que las máscaras usadas por los jugadores del Real Madrid durante la pretemporada son de entrenamiento en altitud o hipoxia intermitente, afirmación que no es correcta, ya que son en realidad mascaras portátiles de pruebas de esfuerzo.
No tienen, por lo tanto, ninguna relación con la hipoxia intermitente. Las máscaras portátiles de pruebas de esfuerzo, como el dispositivo K5 de Cosmed utilizado por el Real Madrid, representan una tecnología avanzada que permite evaluar con precisión el estado físico de los jugadores en un entorno real, como el campo de entrenamiento.
Estas pruebas combinan el análisis de gases respiratorios y electrocardiogramas para determinar parámetros cruciales como los umbrales aeróbicos y anaeróbicos, la frecuencia cardíaca máxima y otros parámetros importantes para individualizar el entrenamiento.
Al integrar estas mediciones con el Test de Course Navette, que evalúa la resistencia y la capacidad aeróbica bajo condiciones de esfuerzo máximo, los preparadores físicos pueden obtener datos más relevantes que las pruebas tradicionales en cintas de correr o bicicletas estáticas.
Esta información es esencial para planificar de manera más precisa las fases de entrenamiento y asegurar que los jugadores estén en la mejor forma posible al inicio de la temporada.
Alternativas a la máscara de gas
Aunque la máscara de gas es una de las soluciones más conocidas, no siempre es la más adecuada. Existen otros EPI respiratorios que pueden ser más eficaces o cómodos dependiendo del entorno.
Detectores de gases
Detectores de gases: No protegen, pero son esenciales para identificar atmósferas peligrosas antes de intervenir. Pueden ser portátiles o fijos y permiten medir gases como O₂, CO, H₂S, CH₄…
Equipos de respiración autónoma
Equipos de respiración autónoma (ERA): Proporcionan aire limpio desde una botella independiente. Son imprescindibles cuando no se puede garantizar una atmósfera respirable, como en rescates, espacios confinados o emergencias químicas.
Equipos purificadores motorizados
Equipos purificadores motorizados (PAPR): Combinan un ventilador, filtros y una máscara facial o casco. Reducen la resistencia respiratoria, lo que mejora el confort en trabajos prolongados y con gran esfuerzo físico.
Mascarillas con filtros intercambiables
Máscaras con filtros intercambiables: Eficientes y reutilizables. Ideales para uso frecuente y económico a medio plazo. Requieren limpieza regular y correcto almacenamiento.
Mascarillas desechables
Mascarillas desechables (FFP1, FFP2, FFP3): Apto solo para partículas, no para gases. Buena opción en entornos con polvo, nieblas o aerosoles de baja concentración.
Ten en cuenta que cada sistema tiene sus ventajas y limitaciones. En muchos casos, la elección debe complementarse con detectores de gases y protocolos de uso definidos.
Cómo elegir una máscara para correr
Antes de elegir una máscara para correr, hay que determinar si se busca protección frente a partículas, reducción de la transmisión de agentes infecciosos, entrenamiento de la musculatura respiratoria, análisis fisiológico del esfuerzo o protección frente a gases y vapores.
- Identificar el objetivo principal del uso.
- Determinar el contaminante o la condición respiratoria que se desea controlar.
- Comprobar la certificación y la norma aplicable.
- Seleccionar el filtro compatible con el riesgo.
- Verificar el ajuste y la estanqueidad.
- Valorar la transpiración, la comodidad y la libertad de movimiento.
- Revisar la vida útil y las instrucciones de limpieza.
Es importante que la máscara cuente con un sistema de comprobación para saber si está colocada correctamente. Así se evita la inhalación accidental de gases o partículas que pueden representar una amenaza para la salud.
Por ejemplo, los filtros PressToCheck de JSP permiten evaluar la correcta colocación de la media máscara con una prueba sencilla. Deberás inhalar aire apretando los dos filtros de simultáneamente.
Repite la acción mirando hacia el frente, hacia arriba, hacia abajo, hacia la derecha y hacia la izquierda. Si se crea vacío en cada postura, entonces significa que está completamente protegido.
Normativa y uso correcto
Las máscaras antigas son equipos de protección individual (EPIs) que deben cumplir con ciertos requisitos técnicos especificados en las normativas vigentes.
Adquirir productos certificados con el marcado y la simbología correspondiente es importante para garantizar la seguridad de los usuarios. Pero, estos no son los únicos aspectos a evaluar antes de la compra.
Normativa aplicable
- EN 136: máscaras faciales completas.
- EN 140: medias máscaras.
- EN 143: filtros contra partículas.
- EN 14387: filtros contra gases y combinados.
Buenas prácticas de uso
Ajuste correcto: Es imprescindible realizar una prueba de estanqueidad (fit test) para garantizar que no haya fugas. El vello facial, un mal ajuste o una talla incorrecta anulan la protección.
Vida útil del filtro: Cada filtro tiene un límite de uso marcado por el fabricante, el tipo de gas y la duración de la exposición. Hay que seguir estrictamente las indicaciones de sustitución.
Formación del usuario: Todo trabajador que utilice una máscara de gas debe recibir formación específica. Un error en la colocación o uso del filtro puede ser crítico en atmósferas tóxicas.
Tener la mejor máscara no sirve de nada si no se utiliza correctamente. La eficacia del EPI depende del mantenimiento, la formación y la revisión constante.
Limpieza, mantenimiento y sustitución de filtros
Otro punto clave es la durabilidad y la limpieza de la válvula de entrada de aire. La efectividad de una máscara no depende únicamente de los filtros.
Si la válvula se ve afectada, el producto ya no será seguro. Por eso, una opción viable es optar por filtros que vengan con su válvula incorporada.
Así, cuando cambias los filtros, te aseguras de reemplazar la válvula. El mantenimiento también debe incluir la revisión de juntas, correas, visor y demás componentes.
Mantenimiento y almacenamiento: Almacenar en lugar seco, protegido del polvo y la luz solar. Revisar válvulas, juntas, elasticidad de correas y estado del visor.
Cuándo cambiar los filtros
En el caso de los filtros, se deben cambiar en las siguientes situaciones:
- Cuando existe un daño físico.
- Cuando la respiración se vuelve difícil.
- Cuando el interior está en un estado antihigiénico.
- Cuando la humedad se concentra en los poros de carbón.
Algunas mascarillas para gases y vapores tienen una utilidad predeterminada, indicada por el fabricante. Pero, en otros casos, la durabilidad de la máscara de filtros está regulada por otros aspectos.
Los daños en la correa o las ralladuras en el visor pueden contribuir a desechar prematuramente el producto.
Cuidados de las mascarillas utilizadas para correr
Finalmente, respecto a los cuidados de las mascarillas, hay que diferenciar dos factores clave: el tejido en el que está fabricada la propia mascarilla y el filtro y protección para la que está homologada.
Las protecciones FFP2 y FFP3 hacen referencia a la capacidad de filtración de la mascarilla, y estos filtros no son lavables; lo que sí puede lavarse es la misma mascarilla y su tejido textil, pero no los filtros como tal.
Muchas marcas están empezando a fabricar mascarillas con filtros intercambiables. Todos los fabricantes tienen unas instrucciones de uso, pero la media de un filtro de estas características ronda las 8 horas; posteriormente debe desecharse y cambiarse si la mascarilla lo permite.
En este caso, es aconsejable lavar el tejido de la mascarilla, no el filtro, en una lavadora con programa a alta temperatura (a partir de 60ºC) y dejarlo secar sin más complicaciones.
Respecto a las gafas, los estudios sugieren realizar un lavado con agua y jabón a las mismas gafas antes de usarlas.
Por qué las válvulas pueden ser inadecuadas
Las válvulas están contraindicadas en estos casos, pues no evitan que uno mismo pueda transmitir la infección a otra persona de forma inconsciente.
Por este motivo, cuando el objetivo es reducir tanto el contagio externo como la transmisión hacia otras personas, se recomiendan los modelos sin válvula dentro de las categorías certificadas correspondientes.
Ejemplos de máscaras de protección respiratoria
En el mercado, existen diferentes modelos de mascarillas con filtro que garantizan una protección respiratoria adecuada.
Media máscara de gas SteelPro
El respirador de media máscara Breath es un diseño sencillo y práctico. Está fabricado en termoplástico hipoalergénico. Por eso, la higienización es fácil.
Además, es ligero ya que pesa solamente 85 gramos. Si bien la máscara está diseñada para dos filtros SteelPro, el producto no incluye estos accesorios que deben comprarse por separado.
De todos modos, el respirador viene con un sistema de conexión de rosca que facilita el montaje y el desmontaje de los filtros reutilizables.
También vale mencionar que la válvula de exhalación central tiene un diseño anti-golpes, una característica que alarga la vida útil del modelo.
El producto viene en tres tamaños diferentes para mayor comodidad y protección del usuario. También se ajusta bien al rostro gracias a su arnés para la cabeza y el cuello, y es compatible con otros EPIs por su diseño compacto.
Máscara antigas de protección Moldex
Las máscaras de protección respiratoria Moldex 5430 es un producto ligero y cómodo que ofrece un amplio campo de visión.
Se trata de una Compact Mask porque es ultracompacta, lo que permite combinar este producto con otros EPIs.
No requiere de mantenimiento y garantiza una protección eficiente frente a gases orgánicos e inorgánicos, vapores y partículas.
El modelo está desarrollado con una tecnología de filtro plegado que contribuye a minimizar la resistencia durante la respiración y a maximizar la utilidad del producto.
También cuenta con la tecnología FlexFit para un ajuste automático para que la máscara se adapte a los diferentes tipos de cara.
Este ajuste permite una mayor libertad de movimiento sin correr riesgos a que la máscara se suelte o desajuste. El producto está certificado y aprobado bajo los estándares de la normativa EN 405:2001.
Máscara completa SteelPro
La máscara facial completa de SteelPro es un producto suave, cómodo y ligero. Se trata de un modelo con un diseño ergonómico que maximiza la comodidad del usuario.
Está fabricado con silicona de clase 2 que es hipoalergénica y de alta calidad. Por lo que, tiene mayor duración y es fácil de limpiar.
El producto viene con cuatro filtros normalizados con los niveles de protección A2 (vapores orgánicos) y P3 (todo tipo de polvos tóxicos, humos y nieblas).
Gracias al arnés regulable con cinco puntos de anclaje para ajustar la máscara, el peso de los filtros queda perfectamente balanceado.
Además el visor de policarbonato con tratamiento antiempañante y antiralladura permite un mayor campo de visión.
Este producto está calificado bajo la normativa EN136 de equipos de protección respiratoria en la categoría máscaras completas de clase 2.
Qué máscara elegir según el objetivo
| Objetivo | Opción relacionada |
|---|---|
| Proteger frente a gases y vapores | Máscara de gas con filtro específico |
| Proteger frente a partículas | Filtro de partículas o mascarilla FFP según el riesgo |
| Reducir la transmisión y la inhalación de partículas infecciosas | FFP2 o FFP3 sin válvula |
| Entrenar la musculatura respiratoria | Máscara de entrenamiento con restricción de flujo |
| Medir gases respiratorios durante el ejercicio | Máscara portátil de pruebas de esfuerzo |
| Intervenir en atmósferas no respirables | Equipo de respiración autónoma |
La elección debe basarse en el riesgo real y no en la apariencia del producto. Una máscara diseñada para correr puede mejorar la comodidad o crear resistencia respiratoria, pero no sustituye a un EPI certificado frente a gases y vapores.
Del mismo modo, una máscara de gas no debe utilizarse como herramienta para simular la hipoxia ni como dispositivo para mejorar el rendimiento deportivo.
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