La mascarilla autofiltrante FFP3 es un equipo de protección individual diseñado para proteger a la persona que la lleva frente a partículas, aerosoles líquidos, humos, polvo fino y determinados agentes biológicos presentes en el ambiente. Su material filtrante está constituido por un entramado de fibras plásticas que retiene el contaminante e impide que sea inhalado por el usuario.
Las mascarillas FFP3 representan el nivel más alto de protección dentro de las mascarillas autofiltrantes contra partículas reguladas por la norma EN 149. Se destinan a situaciones de riesgo elevado, especialmente cuando existe exposición a partículas tóxicas, cancerígenas o radiactivas, agentes biológicos transmitidos por el aire y concentraciones ambientales altas de contaminantes.
Qué es una mascarilla autofiltrante FFP3
Una mascarilla filtrante conocida como FFP (Filtering Face Piece) es un equipo de protección individual (EPI), para proteger de la inhalación de partículas peligrosas como gotículas de hasta 0.3 micras de diámetro, y de agentes infecciosos a la persona que la lleva puesta. Los equipos de protección respiratoria son equipos de protección destinados a proteger contra sustancias peligrosas que pueda haber en el ambiente, como partículas, vapores y gases, a través del mecanismo de la filtración.
Estos equipos, que cubren la cara total o parcialmente, están hechos con material filtrante o se componen de una estructura reutilizable con filtros que pueden sustituirse. Las mascarillas con filtro protegen al usuario ya que están diseñadas para filtrar las partículas, aerosoles líquidos y patógenos presentes en el medio ambiente, impidiendo que sean inhaladas por el usuario.
En función de su diseño puede ser: cónica, horizontal (pico-pato) y vertical. El material filtrante está constituido por un entramado de fibras plásticas el cual retiene al contaminante.
Características principales de la FFP3
- Alta eficacia de filtración: las medias máscaras FFP3 tienen una eficacia filtrante del 99 %.
- Baja fuga interna: el total de fuga interna de una mascarilla FFP3 es de un máximo del 2 %.
- Protección frente a partículas: filtran aerosoles, humos, polvo fino y niebla acuosa y aceitosa.
- Protección frente a determinados agentes biológicos: pueden utilizarse frente a patógenos como virus, bacterias y esporas de hongos cuando la evaluación de riesgos y el procedimiento de trabajo así lo establecen.
- Ajuste facial: su eficacia real depende de que exista un sellado adecuado entre la mascarilla y la cara.
- Resistencia respiratoria: la norma establece límites para la resistencia a la inhalación y la exhalación.
- Presentaciones: pueden ser desechables o reutilizables, y pueden incorporar válvula de exhalación.
Las mascarillas FFP3 están diseñadas para situaciones de alto riesgo, donde las partículas pueden tener efectos graves sobre la salud. Las mascarillas FFP3 protegen frente a partículas dañinas y cancerígenas a base de agua y aceite, así como partículas radiactivas, agentes biológicos que se transmiten por el aire de los grupos de riesgo 2+3 y enzimas.
Las mascarillas FFP3 cuentan con un nivel de filtración de un 98%, lo que quiere decir que ofrecen una gran protección contra virus y bacterias presentes en el aire. Tienen un nivel de filtración del 98% de eficacia, con un 2% de fuga hacia el exterior.
| Clase | Eficacia de filtración | Fuga interna máxima | Concentración ambiental indicada | Nivel de protección |
|---|---|---|---|---|
| FFP1 | 80 % | 22 % | Hasta 4 veces el VLA | Baja eficacia |
| FFP2 | 94 % | 8 % | Hasta 10 veces el VLA | Eficacia media |
| FFP3 | 99 % | 2 % | Hasta 20 veces el VLA | Alta eficacia |
En función de su eficacia filtrante, según la norma de la Unión Europea EN 149, se distinguen tres clases: FFP1, FFP2 y FFP3. El tipo de clase a utilizar se determina en función de la toxicidad del contaminante y de la concentración ambiental presente.
Comparación entre FFP1, FFP2 y FFP3
Las mascarillas FFP protegen frente a partículas contaminantes como polvo, humo y aerosoles. Están disponibles en los tres niveles de protección FFP1, FFP2 y FFP3. Las mascarillas con niveles de protección más altos filtran de manera más efectiva y, por lo tanto, pueden usarse frente a sustancias más nocivas y concentraciones más altas de contaminantes.
FFP1
Las mascarillas FFP1 representan el nivel más básico de protección y están diseñadas para entornos donde la concentración de contaminantes no supera 4 veces el valor límite ambiental (VLA). Las mascarillas FFP1 pueden usarse con concentraciones de contaminantes hasta 4 veces el valor límite ambiental (VLA).
Protegen frente a partículas no tóxicas a base de agua y aceite. No protegen frente a sustancias cancerígenas y radiactivas o agentes biológicos que se transmiten por el aire los grupos de riesgo 2+3 y enzimas. Las aplicaciones comunes de una mascarilla FFP1 son entornos con bajos niveles de polvo que no son dañinos para la salud.
FFP2
Cuando el nivel de riesgo aumenta, las mascarillas FFP2 ofrecen una protección superior, adecuada para concentraciones de hasta 12 veces el VLA. Las mascarillas FFP2 pueden usarse con concentraciones de contaminantes hasta 10 veces el valor límite ambiental (VLA).
Protegen frente a partículas dañinas a base de agua y aceite. No protegen frente a sustancias cancerígenas, partículas radiactivas, agentes biológicos del grupo de riesgo 3 que se transmiten por el aire y enzimas. Las aplicaciones comunes de una mascarilla FFP2 incluyen el manejo de madera blanda, metal, plásticos (no PVC) y neblina de aceite.
FFP3
Las mascarillas FFP3 se pueden utilizar con concentraciones de contaminantes hasta 20 veces el valor límite ambiental (VLA). Las aplicaciones típicas de una mascarilla FFP3 son, por ejemplo, la manipulación de metales pesados, madera dura, polvo de freno, sustancias radiactivas, patógenos como virus, bacterias y esporas de hongos, así como soldadura de acero inoxidable.
La información sobre el factor de protección nominal también puede expresarse como 50 x VLA (Valor límite ambiental). En cualquier caso, la elección debe basarse en la naturaleza del contaminante, su concentración ambiental, la evaluación de riesgos y las condiciones concretas de trabajo.

Usos de la mascarilla FFP3
Las mascarillas FFP3 se emplean cuando existe un riesgo elevado de inhalar partículas peligrosas o aerosoles contaminados. Su uso puede estar indicado en determinados trabajos industriales, procedimientos sanitarios que generan bioaerosoles y actividades con exposición a materiales especialmente nocivos.
Exposición a polvo, humos y aerosoles
En muchos entornos de trabajo, el aire deja de ser un elemento neutro para convertirse en un factor de riesgo. Basta con observar un rayo de luz atravesando una nave industrial o una obra para detectar la presencia de partículas en suspensión: polvo mineral, nieblas de mecanizado o humos metálicos generados en procesos térmicos.
Aunque a simple vista puedan parecer inofensivos, estos contaminantes forman una mezcla compleja de aerosoles sólidos y líquidos capaces de penetrar en el sistema respiratorio. La exposición continuada puede derivar en problemas de salud, tanto agudos como crónicos.
Las medias máscaras filtrantes de protección contra partículas protegen de estos peligros. Se dividen en tres clases, FFP1, FFP2, FFP3, y protegen contra aerosoles, humos, polvo fino y niebla acuosa y aceitosa.
Agentes biológicos y procedimientos sanitarios
Como se indica en la Guía técnica sobre exposición a Agentes Biológicos, la protección mínima recomendable para el personal sanitario que pueda estar expuesto a agentes biológicos es una mascarilla autofiltrante FFP2.
Cuando en el desarrollo de la actividad existan operaciones que puedan generar bioaerosoles en concentraciones elevadas, por ejemplo si se provoca la tos del paciente durante la broncoscopia, la intubación o la succión, se recomienda, al menos, el uso de mascarillas FFP3.
Están recomendadas para el personal sanitario implicado en procedimientos que generen aerosoles. En determinadas situaciones, podría no estar recomendado el uso de equipos filtrantes como los anteriormente mencionados.
Debe tenerse en cuenta que una parte del protocolo de actuación va encaminada a evitar la difusión del agente biológico interviniendo directamente sobre el foco de emisión, por ejemplo, mediante el uso de mascarillas quirúrgicas por parte de pacientes potencialmente afectados.
Virus, bacterias y hongos
En el caso de las mascarillas FFP3, son máscaras de protección que impiden que se inhalen fluidos tóxicos de polvo, humos y aerosoles. Además, son también eficaces contra bacterias, hongos y virus.
La protección frente a agentes infecciosos depende de que la mascarilla esté correctamente seleccionada, ajustada y utilizada. Para que esta protección se cumpla es muy importante que se sigan las recomendaciones indicadas por el fabricante de cada mascarilla, ya que el tiempo y eficacia puede variar.
Amianto y otros materiales peligrosos
Para aquellos profesionales que estén con poca frecuencia expuestos a niveles bajos de amianto, pueden hacer uso de mascarillas FFP3 para protegerse. Este tipo de protección está recomendada siempre y cuando se asegure al rostro correctamente para obtener el nivel de protección necesario.
La selección de una FFP3 para trabajos con amianto no sustituye la evaluación específica del riesgo ni las medidas técnicas, organizativas y de protección colectiva que correspondan. La elección debe considerar la concentración ambiental, la duración de la exposición y las características de la tarea.
Normativa aplicable
Las mascarillas FFP están reguladas en Europa por el Reglamento (UE) 2016/425 relativo a los equipos de protección individual, y deben cumplir con la norma EN 149:2001+A1:2009.
La norma EN 149 especifica los requisitos mínimos para las medias máscaras filtrantes de protección contra partículas utilizadas como equipos de protección respiratoria, con excepción de las destinadas a la evacuación.
Esta normativa define los principales parámetros que determinan su rendimiento:
- Eficacia de filtración.
- Fuga hacia el interior.
- Resistencia a la inhalación y exhalación.
- Contenido de CO₂ en el aire inhalado.
Más allá de un requisito legal, esta normativa garantiza que cada mascarilla responda de forma adecuada al tipo y nivel de riesgo presente. Las mascarillas FFP están estandarizadas en toda la Unión Europea de acuerdo con la norma EN 149: 2001 + A1: 2009.
Marcados NR, R y D
Además de la clase FFP1, FFP2 o FFP3, las mascarillas incluyen marcados que indican su reutilización. Los equipos regulados por la norma pueden ser desechables, con el marcado «NR», o reutilizables, con el marcado «R».
| Marcado | Significado | Uso |
|---|---|---|
| NR | No reutilizable | Diseñada para usarse durante un período limitado de un turno de trabajo. |
| R | Reutilizable | Se puede reutilizar durante más de un turno de trabajo siguiendo las indicaciones correspondientes. |
| D | Ensayo de obstrucción por dolomita | Indica que ha superado el ensayo de obstrucción con polvo de dolomita. |
Las mascarillas FFP etiquetadas como "NR" de "no reutilizable" están diseñadas para usarse durante un período limitado de un turno de trabajo. Las mascarillas FFP con la etiqueta "R" de "reutilizable" se pueden reutilizar durante más de un turno de trabajo.
Las mascarillas FFP con la etiqueta adicional "D" han pasado el test de obstrucción de dolomitas. Tienen una capacidad de absorción de polvo particularmente alta y ofrecen una baja resistencia a la respiración durante un período de tiempo más largo.
Es obligatorio que las mascarillas FFP marcadas con "R" hayan pasado el test obstrucción de dolomitas, y para las mascarillas "NR" es voluntario.
Si se manipulan agentes radiactivos y biológicos que se transmiten por el aire, por ejemplo, mohos, bacterias y virus, estas mascarillas FFP sólo se pueden usar una vez o durante un máximo de un turno de trabajo.
Mascarillas con válvula de exhalación
Las mascarillas pueden tener válvula de exhalación que facilita la respiración y evita la condensación; se recomiendan para largos periodos de uso. Algunas de estas mascarillas incorporan una válvula de exhalación que tiene como función principal facilitar la respiración y, por lo tanto, aumentar la comodidad.
La válvula puede limitar la humedad y el calor dentro de la mascarilla, pero hay que tener en cuenta que ese mismo factor de comodidad que aporta al usuario desaconseja su uso en situaciones de riesgo para evitar su transmisión al exterior a través de la válvula.
Al no filtrar el aire exhalado por el usuario, las mascarillas con válvula no se deben colocar a pacientes con procesos respiratorios infecciosos. La utilización de este modelo de mascarilla es más eficaz para proteger al portador de ella, no al resto.
Cómo elegir una FFP3 adecuada
Seleccionar la mascarilla correcta no depende únicamente del nivel de protección requerido. Es necesario analizar el entorno de trabajo y las condiciones específicas:
- Naturaleza del contaminante: polvo inerte, partículas tóxicas o bioaerosoles.
- Concentración ambiental: referencia del VLA.
- Duración de la exposición.
- Condiciones del entorno: temperatura, humedad, esfuerzo físico.
- Ajuste facial: clave para garantizar la eficacia real.
- Compatibilidad con otros EPIs.
El tipo de clase a utilizar se determina en función de la toxicidad del contaminante y de la concentración ambiental presente. Las mascarillas con niveles de protección más altos filtran de manera más efectiva y, por lo tanto, pueden usarse frente a sustancias más nocivas y concentraciones más altas de contaminantes.
Antes de usarlas es necesario hacer una prueba de ajuste para asegurar que existe un sellado adecuado de la cara. Si el sellado es hermético, cuando el usuario inhala se produce una fuga mínima alrededor de los bordes, lo que significa que casi todo el aire se dirige a los filtros asegurando así su eficacia y reducción del riesgo de inhalar partículas suspendidas en el aire.
Colocación correcta de la mascarilla FFP3
Para conseguir la mayor efectividad de las mascarillas de protección filtrantes FFP, es importante una buena colocación. Lavarse las manos durante al menos 20 o 60 segundos con jabón.
- Coger la mascarilla por la parte externa con una mano.
- Poner la mascarilla boca abajo para que salgan las tiras elásticas.
- Colocarnos la mascarilla desde la barbilla hacia la nariz para asegurarnos que recogemos la zona facial en su totalidad.
- Con la mano libre pasar las gomas por la cabeza.
- La goma inferior ha de quedar en la nuca.
- La banda superior en la coronilla.
- Ajustar el clip nasal para conseguir un hermetismo total.
El ajuste debe mantenerse durante toda la exposición. La presencia de barba, vello facial, movimientos de la mascarilla o una talla inadecuada puede impedir el sellado y reducir la protección efectiva.
Cómo quitar y desechar la mascarilla
De igual modo existe un protocolo para quitarse la mascarilla y demás elementos de protección para mantener una seguridad sanitaria. Quitarse primero los guantes y sujetar la mascarilla por la zona de las gomas y nunca directamente desde el centro de la mascarilla.
- Sacarla hacia delante asegurando y evitando el roce con la ropa.
- Desechar la mascarilla en un contenedor.
- Lavarse las manos con jabón.
Las no reutilizables deben desecharse tras cada uso o cuando se haya estado en contacto con sustancias que pongan en peligro la salud, así como cuando se moje o ensucie. Una mascarilla es de uso particular, no pudiendo ser compartida por varios usuarios.
Duración y reutilización
Las mascarillas FFP3 pueden ser reutilizables y no reutilizables. Las mascarillas con marcado R podrían reutilizarse, siempre siguiendo unos criterios de escrupulosa higienización, pero a día de hoy son muy pocas las mascarillas que admiten dicha catalogación.
En el caso de las reutilizables, se deben seguir las indicaciones del fabricante para desinfectarlas correctamente y que su empleo siga siendo el correcto. No debe aplicarse ningún procedimiento de limpieza, desinfección o esterilización que no esté expresamente indicado para ese producto.
Según las indicaciones de los expertos, se deben tener en cuenta las pautas que indica cada fabricante en cada mascarilla, ya que puede variar, pero se oscila que el tiempo recomendado es de 4 horas, dependiendo siempre del caso y del ambiente en el que se esté.
De igual manera, se deben cambiar siempre que la mascarilla se ensucie o moje, puesto que perderá efectividad. Todas las mascarillas están consideradas y concebidas para un solo uso, y una jornada laboral de un máximo de 8 horas, a excepción de las que lleven marcado R.
Las recomendaciones de duración no deben interpretarse como una autorización general para prolongar el uso de una mascarilla NR. El tiempo de utilización depende del marcado del equipo, del fabricante, del contaminante, del ambiente y de si la mascarilla se ha deteriorado, humedecido o contaminado.
Higiene complementaria
La utilización de mascarillas solo es efectiva en combinación con unas medidas de higiene y distanciamiento social. Lavarse frecuentemente las manos entre 20 y 60 segundos friccionando con agua y jabón.
- Evitar tocarse los ojos, nariz y boca.
- Cubrirse la boca y nariz con la flexura del codo o con un pañuelo desechable al toser y estornudar.
- Mantener una distancia mínima de 1.5 metros entre personas.
La mascarilla FFP3 protege principalmente a la persona que la lleva puesta frente a la inhalación de partículas y aerosoles. Las medidas dirigidas a evitar la emisión desde el foco, como el uso de mascarillas quirúrgicas por personas potencialmente afectadas, cumplen una función diferente y complementaria.
Cómo colocar la mascarilla
Diferencia entre mascarilla FFP3 y mascarilla quirúrgica
Las mascarillas quirúrgicas son un producto sanitario destinado a minimizar la transmisión directa de agentes infecciosos. Las mascarillas quirúrgicas evitan que las gotas con virus salgan al exterior.
No están diseñadas para proteger de fuera hacia dentro, solo protegen de dentro hacia fuera. Por lo tanto, son útiles para evitar la diseminación del virus y que éste no salga.
Una mascarilla filtrante conocida como FFP es un equipo de protección individual para proteger de la inhalación de partículas peligrosas y de agentes infecciosos a la persona que la lleva puesta. Por eso, la FFP3 y la quirúrgica no son productos equivalentes ni intercambiables.
Comprobaciones antes del uso
Las mascarillas filtrantes deben estar identificadas con el marcado CE y la norma EN 149:2001 + A1. La conformidad normativa permite comprobar que el equipo pertenece a la categoría de protección respiratoria contra partículas prevista por la legislación aplicable.
También es necesario verificar la clase FFP3, el marcado NR o R y, cuando corresponda, la letra D. La identificación debe poder leerse en el propio equipo o en su embalaje y debe coincidir con la documentación del fabricante.
La eficacia indicada por la clasificación no elimina la necesidad de comprobar el ajuste facial, la integridad del material, las tiras de sujeción, la válvula cuando exista y las condiciones de uso establecidas por el fabricante.
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