Mascarilla equivalente a FFP2 reutilizable: características, seguridad y uso correcto

Una mascarilla equivalente a FFP2 reutilizable es un dispositivo diseñado para filtrar aerosoles y partículas, pero la expresión «equivalente a FFP2» no significa necesariamente que sea un equipo de protección individual certificado como FFP2 conforme a la norma UNE-EN 149:2001. Antes de utilizarla, es fundamental comprobar qué normativa cumple, qué eficacia de filtración se ha ensayado, cómo se consigue el ajuste facial y cuáles son las instrucciones de lavado, sustitución y reutilización.

Las mascarillas FFP2 son equipos de protección individual que tienen como finalidad la filtración del aire que inhalamos, para evitar así la entrada de partículas contaminantes como virus, bacterias y otros elementos perjudiciales. FFP2 se refiere a su capacidad de filtrado, garantizando que al menos el 94% de las partículas se mantengan fuera de nuestro sistema respiratorio.

Qué significa «equivalente a FFP2»

Lo que confiere la categoría de FFP2 son los ensayos de la norma europea UNE-EN 149:2001. A la KN95 es la normativa china y la N95 la normativa NIOSH de los Estados Unidos. La similitud entre una mascarilla FFP2 y una mascarilla KN95 o N95 está en la eficacia de la filtración del material filtrante, que en el caso de la FFP2 es de mínimo del 94% y en las mascarillas KN95 y N95 es del 95% para partículas de 0,5 micras de diámetro.

Los tres tipos se testan con el NaCl (cloruro de sodio) pero la FFP2 además, se testa también con aceite de parafina. Por lo que pueden ser consideradas «similares», siempre con relación a bioaerosoles que no estén en base aceite. Las de mayor filtración FFP2 pueden ser equiparables a los N95 en EEUU, y FFP3 a los N99, podemos ver la tabla con las equivalencias en distintos países.

País o sistemaEstándar de desempeñoClasificaciones de productos aceptables
EuropaEN 149-2001FFP3 FFP2
Estados UnidosNIOSH aprobó 42 CFR 84N100, P100, R100; N99, P99, R99; N95, P95, R95
ChinaGB 2626-2006KN 100 KP100 KN95 KP95
JapónJMHLW-2000DS / DL3 DS / DL2
CoreaKMOEL-2017-64Especial Primero
BrasilABNT / NBR 13698: 2011PFF3 PFF2
AustraliaAS / NZS 1716: 2012P3 P2

Las mascarillas FFP2 reutilizables y también las no reutilizables, han de tener un marcado de la Comunidad europea con las siglas CE, junto con la referencia a la norma UNE EN-149. Estas siglas en la mascarilla nos aseguran que cumple con los estándares de calidad que se exigen, o lo que es lo mismo, que están homologadas.

Sin embargo, una mascarilla higiénica reutilizable puede declarar una eficiencia de filtración equivalente a FFP2 sin ser un EPI. Este producto no es considerado un EPI. Por ello, la persona usuaria debe diferenciar entre una mascarilla con certificación FFP2 conforme a UNE-EN 149 y una mascarilla reutilizable que ofrece una eficacia de filtración superior al 95% según otros ensayos o especificaciones técnicas.

Características de una mascarilla reutilizable equivalente a FFP2

Una mascarilla higiénica de protección para niños puede estar confeccionada con doble capa de tela, ser lavable y reutilizable. Puede declarar protección contra aerosoles sólidos y líquidos, cumplir la Directiva Europea de productos sanitarios CEE/93/42 y la norma UNE-0065/2020, y especificar que no es estéril.

En algunos modelos, el tejido se testa según normas como UNE-EN ISO-05, UNE-EN ISO 12945-2 y EN-137795, y se declara que estas pruebas hacen que el tejido tenga una certificación de equivalencia FFP-2. También pueden figurar referencias técnicas como ITEL CE-11339, UNE-EN14683 y UNE-0065.

  • Eficiencia en la filtración de aerosoles superior al 95%.
  • Material 100% de poliéster.
  • Construcción de doble capa de tela.
  • Lavado y reutilización conforme a las instrucciones del fabricante.
  • Fabricación manual, con posibles ligeras variaciones en las medidas.
  • Dos tallas disponibles: Estándar (M) y Grande (L).

Una mascarilla FFP2 reutilizable para un menor impacto medioambiental y económico puede reducir el consumo de productos desechables, siempre que conserve su integridad, su capacidad de filtración y su ajuste facial durante el periodo de uso autorizado.

Mascarillas reutilizables y no reutilizables

En el mercado podéis encontrar mascarillas FFP2 reutilizables y mascarillas FFP2 no reutilizables. En ambos casos las vais a poder distinguir una señal una marca en el envase del producto. Si en el envase se indican las siglas NR, nos están indicando que se trata de una mascarilla no reutilizable.

Las mascarillas marcadas como NR indican «no reutilizable» por lo que se deben desechar después del turno de trabajo de 8 horas. No está previsto su uso discontinuado ya que el material en el que están fabricadas se deforma y la humedad les afecta enormemente. Las mascarillas marcadas con R indican «reutilizables», significa que pueden utilizarse por más tiempo, aunque en la norma UNE-EN 149:2001 no se especifica cuánto tiempo.

La duración de una mascarilla FFP2 varía según el modelo. Como siempre esto dependerá de la evaluación que realice el técnico de prevención de riesgos de la concentración, ritmo respiratorio, temperatura, etc. al que vamos a estar expuestos. El máximo periodo de tiempo que suele recomendarse es de 3 días consecutivos, siempre y cuando la mascarilla mantenga su integridad y características y no se manchen, humedezcan o deformen.

En el caso de una mascarilla textil reutilizable, el fabricante puede establecer un número concreto de ciclos de lavado. El tratamiento de conservación del tejido permite unos 60 lavados lavándola hasta 60 °C, disminuyendo su número de lavados un 25% sin alterar ninguna de sus características.

Cómo comprobar si ofrece una protección adecuada

En primer lugar, debemos tener claro que para un correcto funcionamiento son importantes 3 cosas: conocer el patógeno y su transmisión; diferenciar el tipo de propagación y los tipos de mascarilla recomendada en cada caso por las autoridades competentes, la OMS, ECDC o el Ministerio de Sanidad; y utilizar adecuadamente las mascarillas de alta filtración conforme a las normas establecidas en los protocolos de protección respiratoria.

Las mascarillas de alta filtración están diseñadas específicamente para proporcionar protección respiratoria al crear un sello hermético contra la piel y no permitir que pasen partículas que se encuentran en el aire, entre ellas, patógenos. De nada sirve una buena mascarilla si no la llevamos colocada correctamente.

Una mascarilla grande o que no se adapte a nuestra cara no nos protege correctamente. Si las gafas se están empañando es debido a que la mascarilla no está correctamente ajustada. Al exhalar se escapa el aire por los bordes y eso empaña los cristales.

Las barbas, los bigotes o incluso una barba incipiente pueden interferir en el sellado de una mascarilla de ajuste ceñido. Es muy importante prestar atención en la correcta colocación de la mascarilla a través del clip nasal y los ajustes elásticos para evitar que salga el aire y a su vez que entre contaminante.

Comprobación del ajuste facial de mascarilla

Cómo ponerse una mascarilla reutilizable

La colocación, el uso y la retirada de las mascarillas para niños debe ser supervisada por un adulto. Antes de ponernos la mascarilla debemos lavarnos las manos correctamente con agua y jabón preferiblemente y en el caso de que no sea posible con gel hidro alcohólico.

Para colocarla, hay que identificar la parte superior, posicionarla a la altura de la nariz, sostenerla desde el exterior y sujetarla a ambos lados de las orejas sin cruzar, y verificar que cubre la barbilla. Una vez colocada la mascarilla, ajustamos la pinza de la zona de la nariz para que quede bien ajustada.

Una vez tengamos la mascarilla puesta debemos intentar tocarla lo menos posible. Cuando tocamos la mascarilla podemos contaminar nuestras manos, y con ello todo lo que vayamos a tocar posteriormente. Por tanto, si tocamos la mascarilla tenemos que volver a lavarnos las manos.

  • Lavarse las manos con agua y jabón o frotarlas con una solución hidroalcohólica.
  • Identificar la parte superior de la mascarilla.
  • Colocarla a la altura de la nariz.
  • Sujetar las gomas a ambos lados de las orejas sin cruzarlas.
  • Comprobar que cubre la nariz, la boca y la barbilla.
  • Ajustar la zona nasal cuando el diseño incluya una pinza o elemento de ajuste.
  • Evitar tocarla durante el uso.

Cómo retirar, guardar y transportar la mascarilla

Cuando tengamos que quitarnos la mascarilla es importante en primer lugar lavarnos las manos. No podemos manipular la mascarilla y quitarla solo de las gomitas. Es muy importante no tocar la mascarilla por la parte interior para no contaminarla.

Una vez que nos hemos retirado la mascarilla volveremos a lavar las manos. Depositaremos la mascarilla en guardada y correctamente identificada. Las mascarillas son personales y no debemos intercambiarlas ninguna otra persona, aunque ésta sea miembro de nuestra familia.

Para que no haya lugar a errores cada mascarilla debe tener una identificación, una señal o marca, que nos indique cuál es la mascarilla de cada componente de la familia. Con ese objetivo es útil almacenarlas en lugares secos y limpios, evitando guardarlas en bolsas plásticas o aplastarlas.

Es conveniente que llevemos siempre con nosotros gel hidroalcohólico a mano para utilizar en caso de tener que retirarnos la mascarilla en algún momento de nuestra salida, ya que siempre no tendremos accesible un lugar donde lavarnos las manos correctamente.

Cuándo sustituir o desechar la mascarilla

Como ya hemos hablado, las mascarillas tienen una vida útil y no debemos prolongarla más del tiempo indicado, puesto que nos puede ocasionar problemas de salud y no estaremos bien protegidos. En caso de que se humedezca o deteriore por el uso, se recomienda sustituirla por otra.

  • Cuando hayan pasado las horas máximas de uso.
  • Si está manchada o rota.
  • Si está humedecida o mojada.
  • Si se ha deformado.
  • Si ha perdido su capacidad de ajuste.
  • Si las gomas o elementos de sujeción están deteriorados.
  • Si el material presenta daños visibles.

El tiempo de utilización no debe establecerse únicamente por el número de lavados. También deben valorarse el estado del tejido, la humedad, la suciedad, la deformación, la respirabilidad y el ajuste de la mascarilla.

Lavado y reutilización

Las mascarillas reutilizables deben lavarse siguiendo las instrucciones del fabricante. En el caso descrito, el tejido puede lavarse hasta 60 °C y conservar sus características durante unos 60 lavados, aunque una reducción del 25% del número de lavados disminuye el desgaste del producto.

El problema es que se tiene que poder desinfectar la mascarilla sin que esta pierda sus propiedades, se trata de que una vez desinfectada proteja de nuevo y de la misma manera que si fuera nueva al usuario. Por eso, el método de desinfección debe ser eficaz contra el organismo objetivo, como el virus que causa Covid-19, no dañar la filtración de la máscara, no afectar al ajuste y ser seguro para la persona que lo usa.

Las mascarillas certificadas según UNE-EN 149:2001 no contemplan esta opción, por lo que un EPI manipulado deja de tener la seguridad de cumplir sus funciones una vez utilizado de un modo diferente al que se indica en el folleto informativo. Por ejemplo, según los estudios de 3M, tanto el uso del microondas como del horno deforma distintas partes de la máscara, acabando con su eficacia y por tanto terminando con cualquier protección que esta mascarilla ofrezca a los usuarios.

En una mascarilla textil fabricada específicamente para ser lavable y reutilizable, el lavado indicado por el fabricante forma parte de las condiciones de uso. En una FFP2 desechable marcada como NR, no debe aplicarse ese mismo procedimiento, porque no ha sido diseñada para lavarse y reutilizarse.

¿Protege igual una mascarilla equivalente a FFP2?

La protección no depende únicamente del porcentaje de filtración del tejido. También depende del ajuste, la estanqueidad, la ausencia de fugas, la respirabilidad, la resistencia del material, el estado de las gomas y el cumplimiento de la normativa aplicable.

El siguiente punto a resolver era el diseño de la zona de filtrado. Uno de los test más críticos para conseguir el nivel FFP2 en mascarillas reutilizables es la resistencia a la respiración, esto es, la presión que el usuario necesita producir para generar un caudal de aire suficiente a través del filtro.

Esta presión es función del material filtrante e inversamente proporcional al cuadrado del área permeable. Por tanto, aumentar el tamaño efectivo del filtro disminuye drásticamente el esfuerzo respiratorio del usuario.

La estanqueidad también debe asegurarse en la zona facial. Los diseños rígidos pueden generar puntos de presión incómodos y oquedades, mientras que los materiales flexibles pueden facilitar la adaptación a la cara. El ajuste facial debe permitir que el aire pase por el material filtrante y no por los bordes.

Mascarillas con válvula

Las mascarillas que llevan válvula son las que denominamos mascarillas autofiltrantes. Esta válvula tiene la función de ayudar a la exhalación y reducir la humedad y el calor dentro de la mascarilla, proporcionando así mayor comodidad al usuario y ofreciendo la sensación de una menor resistencia respiratoria.

Pero el aire que expulsamos no lo filtra, por lo que las mascarillas con válvula de exhalación no deberían de ser utilizadas en ambientes estériles, ni tampoco en el caso de pacientes infectados con COVID-19.

Mascarilla reutilizable para niños

El tamaño recomendado para niños y niñas de 7 a 14 años puede ser de 9,5 cm de alto por 16 cm de ancho aproximadamente. Las medidas son orientativas, ya que es un producto fabricado a mano y puede haber ligeras variaciones.

Estas mascarillas sirven para no contagiar y protegen del contagio a quién las lleva. La colocación, el uso y la retirada de las mascarillas para niños debe ser supervisada por un adulto.

En menores, el ajuste debe comprobarse con especial atención: la mascarilla tiene que cubrir la nariz, la boca y la barbilla sin quedar demasiado holgada ni impedir la respiración. Una talla incorrecta puede aumentar las fugas de aire y reducir la protección real.

Mascarillas de tela y limitaciones de la equivalencia

Durante los periodos de escasez se fabricaron mascarillas lavables, reutilizables y con materiales de filtración que pretendían ser equivalentes a FFP1 o FFP2. Esto permitiría un ahorro en material y por tanto, una reducción de residuos que se traduciría en un ahorro de costes.

Sin embargo, las mascarillas de tela fueron desaconsejadas por completo en varios estudios. No debemos dejarnos llevar por el voluntarismo y la buena fe, debemos de pensar como profesionales que somos, que los criterios de normalización se hacen por una razón.

Existen materiales que puestos en una máscara y tras unas horas de inhalación pueden ocasionar mayor riesgo para el profesional que el propio de la exposición, muchos de los materiales no aguantarían ni los procesos de lavado o desinfección con los productos que disponemos y por supuesto que muchos diseños no sabemos si se adaptarían a la perfección evitando fugas.

Reutilización de mascarillas de alta filtración

La reutilización limitada de las mascarillas de alta filtración en la atención a pacientes con COVID-19 parece ser necesaria. Sin embargo, se desconoce cuál es la contribución potencial de la transmisión por contacto para el SARS-CoV-2, y se debe tener precaución.

La reutilización o el uso extendido se ha recomendado como una opción para conservar las mascarillas por más tiempo durante brotes y pandemias de patógenos respiratorios. Entendiendo como «uso extendido» la utilización de la misma mascarilla para atender a distintos pacientes, sin quitársela entre paciente y paciente, durante un periodo más largo de tiempo que el recomendado por el fabricante.

«Reutilización» se refiere al uso de la misma mascarilla para atender distintos pacientes, quitándosela y poniéndosela, entre paciente y paciente y pudiendo conservarla con las debidas condiciones durante días. La reutilización debe implementarse siguiendo ciertas recomendaciones, que deberían ser elaboradas por las instituciones contando con los expertos en la materia.

En los informes consultados se hace referencia a que la reutilización supone un mayor riesgo, debido a que hay que manipular la mascarilla cada vez que uno se la pone o se la quita, por lo que hay que ser especialmente cuidadoso.

Una alternativa para poder reutilizar con seguridad sería el reprocesado y/o re-esterilización de estos dispositivos, aspecto desaconsejado por los fabricantes y mucho más difícil para mantener las características iniciales de este tipo de mascarillas.

Con el tiempo, los componentes como las correas y el material del puente nasal pueden degradarse, lo que puede afectar la calidad del ajuste y el sello. Las mascarillas de alta filtración pueden no cumplir con los requisitos para los cuales fueron certificados más allá de la vida útil designada por el fabricante.

Mascarillas reutilizables frente a otros equipos

Las máscaras faciales con filtros acoplados pueden ser de dos tipos: media máscara, que cubren nariz y boca, o máscara completa, que cubren todo el rostro con un visor. Los filtros de partículas que se utilizan tanto con medias máscaras como con máscaras completas tienen que cumplir la norma EN 143:2000 y su adenda.

Esta norma clasifica los filtros en tres categorías P1, P2 y P3. Para determinar qué protege más nos basamos en el FPN, que es el factor nominal de protección. Cuanto mayor sea su valor, mayor será su protección.

EquipoFactor nominal de protección
TH1Máx. % Fuga = 10; FPN = 10
TH2Máx. % Fuga = 2; FPN = 50
TH3Máx. % Fuga = 0,2; FPN = 500

Por tanto, una media máscara con filtros es equiparable a las mascarillas, y la máscara completa siempre protegerá más que las dos opciones anteriores. En el mercado pueden también encontrarse equipos motorizados o de ventilación asistida, que constan de un moto-ventilador, filtro, batería, tubo de respiración y unidad de cabeza.

Uso profesional y sanitario

Las empresas deben cumplir el requisito de crear e implementar un programa de protección respiratoria con los procedimientos específicos para cada lugar de trabajo y en concreto para técnicas de riesgo. Es necesario proveer formación sobre esos procedimientos por parte de una persona calificada.

El uso adecuado también se refiere a no utilizarlos cuando no es estrictamente necesario. En entornos sanitarios, la elección debe basarse en el patógeno, la vía de transmisión, la evaluación del riesgo, el tipo de exposición y las recomendaciones de las autoridades competentes.

Cuando no quedan mascarillas de alta filtración, lo más apropiado es racionalizar el uso de EPI, establecer protocolos que garanticen la seguridad de los profesionales y organizar la atención de acuerdo con las medidas adoptadas por las instituciones y los expertos.

Como última opción, en entornos donde mascarillas de alta filtración son tan limitados que los estándares de cuidado habitualmente utilizados ya no son posibles, y las máscaras quirúrgicas no están disponibles, puede ser necesario que el profesional sanitario use máscaras que nunca hayan sido evaluadas o aprobadas por normativa o máscaras caseras.

Se puede considerar el uso de estas máscaras para el cuidado de pacientes con COVID-19, sin embargo, se debe tener precaución al considerar esta opción. No debemos dejar que las prisas nos hagan caer en la irresponsabilidad de hacer las cosas mal y hacer lo que no se debe hacer.

Preguntas frecuentes

¿Una mascarilla equivalente a FFP2 es siempre un EPI?

No. Una mascarilla puede declarar una eficacia de filtración superior al 95% o una equivalencia de filtración FFP2 y, aun así, no ser considerada un EPI. Para tener la categoría FFP2 debe cumplir los ensayos y requisitos correspondientes de la norma UNE-EN 149:2001, además de las obligaciones de marcado y documentación aplicables.

¿Cuánto dura una mascarilla FFP2 reutilizable?

No existe una duración universal. En las mascarillas marcadas con R, la norma UNE-EN 149:2001 no especifica cuánto tiempo pueden utilizarse. El tiempo depende del fabricante, la evaluación de riesgos, la exposición, el ritmo respiratorio, la temperatura, la humedad y el estado de la mascarilla.

En una mascarilla lavable fabricada para ser reutilizada, el fabricante puede establecer un número de lavados, como unos 60 lavados hasta 60 °C, pero debe sustituirse antes si se mancha, se humedece, se rompe, se deforma o deja de ajustarse correctamente.

¿Se puede reutilizar una mascarilla FFP2 desechable?

Las mascarillas NR no están diseñadas para reutilizarse. En el caso del COVID-19, si se ha estado en contacto directo con el virus se recomienda no reutilizar ni los filtros ni las mascarillas.

¿Se puede lavar cualquier mascarilla FFP2?

No. Solo deben lavarse las mascarillas diseñadas y etiquetadas como lavables y reutilizables, siguiendo exactamente las instrucciones del fabricante. Una mascarilla autofiltrante desechable puede perder su filtración, su forma o su ajuste cuando se moja, se calienta o se somete a productos no autorizados.

¿Qué ocurre si la mascarilla se humedece?

En caso de que se humedezca o deteriore por el uso, se recomienda sustituirla por otra. La humedad puede afectar a la comodidad, la respirabilidad, la estructura del material y la capacidad de mantener un ajuste adecuado.

¿Una mascarilla con mayor filtración siempre protege más?

No necesariamente. La eficacia real depende también del ajuste facial. Una mascarilla con una excelente filtración que presenta fugas alrededor de la nariz, las mejillas o la barbilla puede ofrecer menos protección que otra correctamente ajustada.

¿La barba afecta a la protección?

Sí, las barbas, los bigotes o incluso una barba incipiente pueden interferir en el sellado de una mascarilla de ajuste ceñido. El vello facial puede impedir que el borde de la mascarilla contacte correctamente con la piel.

Qué revisar antes de utilizarla

  • La identificación del fabricante o responsable del producto.
  • La norma o especificación técnica que declara cumplir.
  • La diferencia entre «equivalente a FFP2» y «FFP2 certificada».
  • La eficiencia de filtración indicada en la documentación.
  • La talla y la adaptación a la cara.
  • Las instrucciones de colocación, lavado, secado y conservación.
  • El número máximo de lavados, si se trata de una mascarilla lavable.
  • La ausencia de humedad, manchas, roturas o deformaciones.
  • La integridad de las gomas, costuras, pinza nasal y zonas de contacto.
  • La ausencia de válvula cuando también se necesita limitar la exhalación hacia otras personas.

Una mascarilla equivalente a FFP2 reutilizable puede ser una alternativa lavable y de menor generación de residuos cuando ha sido diseñada para ese fin, ha sido ensayada según una especificación reconocible y mantiene un ajuste adecuado. La denominación «equivalente» debe interpretarse con precisión: la eficacia del material, la estanqueidad facial, la reutilización y la condición de EPI son aspectos diferentes que deben comprobarse por separado.

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