Cómo desinfectar una mascarilla FFP3 y cuándo debe desecharse

Las mascarillas FFP3 son equipos de protección individual diseñados para reducir la inhalación de partículas perjudiciales para el organismo. Sin embargo, su capacidad de filtración depende tanto de la integridad del material filtrante como del correcto ajuste de la mascarilla a la cara.

La pregunta sobre cómo desinfectar una mascarilla FFP3 requiere una respuesta especialmente prudente: en general, las mascarillas FFP3 son desechables y no reutilizables. No se deben lavar ni tratar con productos de limpieza domésticos, porque el procedimiento puede dañar el filtro, alterar el ajuste o dejar residuos peligrosos para la persona que la utiliza.

¿Qué es una mascarilla FFP3?

Un protocolo para protección respiratoria con respecto a las mascarillas autofiltrantes para partículas o aerosoles establece 3 categorías o niveles de protección, según la norma europea EN 149: FFP1, FFP2 y FFP3 en función de la eficacia de filtración.

Tipo de mascarillaEficacia de Filtración Mínima
FFP178%
FFP292%
FFP398%

Las mascarillas EPI FFP2, FFP3 y KN95 son, probablemente, las que mejor protegen de la inhalación de partículas perjudiciales para el organismo como las del coronavirus. Son mascarillas filtrantes que evitan por un lado, la dispersión del virus, y por otro, reducen la probabilidad de contraerlo.

Se recomiendan principalmente para profesionales de la salud y para grupos vulnerables siempre que su médico lo recomiende.

Esta máscara tiene un filtro integrado que funciona como una barrera mecánica que sirve para bloquear cualquier partícula nociva que haya en el aire, desde las partículas en suspensión hasta las bacterias.

¿Se puede desinfectar una mascarilla FFP3?

No se han localizado estudios experimentales que evalúen si las mascarillas de protección con filtro filtering face pieces (ffp3, por sus siglas en inglés) deben ser limpiadas o desechadas tras su uso, pero 1 manual, 2 protocolos, 1 Guía de Práctica Clínica (GPC) y un estudio descriptivo señalan que las mascarillas protectoras ffp3 deben ser consideradas “desechos médicos” y por lo tanto eliminadas.

Aunque algunos señalan que pueden ser reutilizados por la misma persona, siempre que permanezcan intactas y sin alteraciones.

Las mascarillas autofiltrantes FFP1, FFP2 y FFP3 llevan los filtros integrados, no necesitan recambios, ni mantenimiento especial, se desechan en su totalidad cuando han llegado al final de su vida útil.

Son mascarillas desechables y no reutilizables, que se recomiendan no usar más de 4 horas por motivos de higiene.

Debes saber que no se pueden lavar las mascarillas FFP2. Además, las autoridades sanitarias recomiendan un uso máximo de 4 horas, tras lo cual deberás desecharla y sustituirla por una mascarilla nueva.

La misma precaución debe aplicarse a las mascarillas FFP3: si el fabricante no establece expresamente un procedimiento de reutilización y desinfección validado para ese modelo, deben desecharse después del uso o cuando hayan alcanzado el final de su vida útil.

Por qué no se deben lavar las mascarillas FFP3

El filtro que contienen este tipo de mascarillas para protegernos de los agentes externos se degrada con el tiempo, protegiéndonos cada vez menos, es por ello, que no se recomienda reutilizarlas.

Además, no se pueden lavar con agua y jabón, ni con alcohol, ni con lejía, o cualquier otro producto de limpieza, ya que perdería su capacidad para protegernos.

Sus propiedades aislantes dependen de dos factores principales:

  • La integridad del material de la mascarilla, ya que si el filtro se daña más partículas pasan a través de la mascarilla.
  • El correcto ajuste de la mascarilla a la cara, ya que si este ajuste falla deja pasar más partículas entre el espacio que queda entre la mascarilla y la cara.

A medida que el filtro o el ajuste se degradan, menos protegerá la mascarilla, por lo que a menos que el propio fabricante diga cómo y en qué condiciones reutilizarla, debes tirar la mascarilla después del uso.

¿Se puede desinfectar una FFP3 con alcohol?

En general el alcohol no se recomienda para la desinfección de las mascarillas porque pueden causar una degradación sustancial de los filtros y/o alterar la forma de la mascarilla, esto incluye todos los desinfectantes que contengan alcohol en sus ingredientes, los geles hidroalcohólicos y las toallitas húmedas desinfectantes que contienen alcohol.

En especial, las mascarillas de protección FFP2, FFP3 y KN95 no pueden desinfectarse bajo ningún concepto con alcohol, ni por inmersión ni pulverización, ya que esto puede eliminar su electricidad estática, reduciendo su capacidad de filtrado.

No utilizar alcohol para piel, alcohol isopropílico, alcohol en gel, ni limpiadores con alcohol, ya que puede comprometer la integridad de la mascarilla.

¿Se puede usar lejía, jabón o detergente?

No se debe utilizar agua y jabón, ya que puede comprometer la integridad de la mascarilla.

No utilizar lejía. Según el método escogido han visto que compromete la mascarilla o puede dejar residuos clorados causando problemas al usuario.

Los productos como la lejía o los limpiadores en spray pueden quedar retenidos en la mascarilla y causar una reacción en la persona que los respira.

Por tanto, los métodos de lavado con detergente, jabón, lejía o productos viricidas autorizados para mascarillas higiénicas reutilizables no deben trasladarse a una mascarilla FFP3, salvo que el fabricante del modelo indique expresamente lo contrario mediante un procedimiento validado.

¿Es eficaz desinfectar una FFP3 con calor?

A día de hoy no está comprobado que el calor seco del microondas o del horno sea efectivo para desinfectar las mascarillas.

El calor seco no está listado. Se ha estudiado que el aire seco en un horno de convección durante 30 minutos a 75ºC puede ser utilizado en algunas mascarillas sin destruirlas y sin alterar su ajuste, pero no se sabe si realmente sirve para descontaminar la mascarilla.

Es verdad que el coronavirus que está en superficies o tubos de ensayo pueda inactivarse por encima de 56ºC, pero no se ha demostrado que el proceso realmente sea suficiente para matar coronavirus y otros virus y bacterias presentes en el interior de la mascarilla, al que es más difícil de llegar.

Para que te hagas una idea, el calor seco que esteriliza, el que se usa para objetos que no aguantan el vapor, es de 120-180 grados en tiempos cortos. Menos temperatura puede requerir más tiempo, y debe verificarse que el procedimiento ha salido bien.

Los hornos que se utilizaron para los ensayos de calor seco son aparatos de laboratorio y de hospital, con un sistema de convección que mueve el aire de forma muy pareja en el interior del horno. No es ni de lejos comparable con los aparatos que tenemos en casa.

Un horno de hogar puede tener fácilmente una diferencia de 10-20 grados entre lo que marca en el display y lo que en realidad sucede en el interior. Puede también tener zonas de calor y zonas frías: lo notas cuando metes un alimento y sale más quemado de un lado que de otro. Esto dificulta mucho el control del proceso: puedes quemar o dejar sin calentar la mascarilla con facilidad.

Un exceso de humedad o de temperatura al poner la mascarilla en una vaporeta o en un esterilizador casero puede alterar el ajuste y el filtro interno de la mascarilla; de hecho, 3M no recomienda utilizar autoclave, vapor ni altas temperaturas en sus mascarillas.

Por estos motivos, no se debe introducir una mascarilla FFP3 en el microondas, el horno doméstico, una vaporeta, un esterilizador casero ni una secadora con la intención de desinfectarla.

Mascarilla FFP3 y métodos de desinfección

¿Se puede usar vapor de agua oxigenada?

Hasta ahora, solo se ha comprobado que sea efectivo su desinfección con vapor de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada al 35%).

Este método consiste en vaporizar una solución acuosa de peróxido de hidrógeno con una máquina especial y siempre por un equipo profesional, por lo que NO es un proceso apto para llevarse a cabo en el hogar.

El vapor de agua oxigenada implica un ciclo controlado de agua oxigenada en fase vapor, no en fase líquida como la que te vendemos en la farmacia o la que puedes conseguir en droguerías.

El vapor de agua oxigenada no funciona igual que rociar la mascarilla con agua oxigenada. No es la misma concentración, ni el mismo nivel de penetración, ni la misma capacidad de desinfección.

Aún no se ha demostrado que empapar una mascarilla con agua oxigenada pueda desinfectar realmente la mascarilla.

Intentar obtener vapor de agua oxigenada en el microondas o en el horno puede ser peligroso, dependiendo de la concentración de partida y de la potencia del microondas.

Se trata de un proceso industrial peligroso que debe ser realizado por personal entrenado.

Otros métodos investigados para mascarillas filtrantes

Se están buscando opciones para desinfectar y reutilizar estas mascarillas en industria, hospitales y universidades, y han llegado a algunas conclusiones interesantes.

Calor húmedo

Se han propuesto ciclos de tiempos variables, entre los 60-80 grados y 50-80% de humedad relativa.

Luz ultravioleta

Se utiliza luz del rango ultravioleta C.

Debido a las dificultades propias del método, no puede haber sombras en la mascarilla, no puede estar sucia, la energía tiene problemas para penetrar hasta el interior profundo de la mascarilla, no se cree que pueda lograr una desinfección completa y profunda, sino que se utiliza en condiciones muy concretas bajar el riesgo de propagación al reutilizar la mascarilla.

Uno de los puntos débiles del método es garantizar la energía que llega a la mascarilla, y eso depende fuertemente de la distancia a la lámpara.

“Más allá” o “más aquí” y la mascarilla no se descontamina.

La luz ultravioleta C está bloqueada casi al 100% por la atmósfera.

Vapor de peróxido de hidrógeno

Se utiliza vapor rico en agua oxigenada en un proceso industrial peligroso que debe ser realizado por personal entrenado.

Son métodos que se deben probar en cada modelo de mascarilla, ya que algunas pueden resistir bien el tratamiento, mientras que otras no, dependiendo de la marca, el diseño, los componentes, etc.

Se recomienda contactar con cada fabricante para saber qué se puede hacer con cada mascarilla.

Por qué no conviene reproducir estos métodos en casa

El problema de intentar replicar estos métodos en casa es que no tenemos el mismo equipamiento, y por lo tanto, no controlamos de la misma manera los tiempos, la temperatura, el vapor, la potencia de la lámpara, etc.

Muchas cosas pueden salir mal, dañando la mascarilla o dejándola íntegra sin desinfectarla.

Los hornos que se utilizaron para los ensayos de calor seco son aparatos de laboratorio y de hospital, con un sistema de convección que mueve el aire de forma muy pareja en el interior del horno. No es ni de lejos comparable con los aparatos que tenemos en casa.

El vapor de agua oxigenada implica un ciclo controlado de agua oxigenada en fase vapor, no en fase líquida como la que puedes conseguir en droguerías.

La luz ultravioleta C requiere controlar la dosis, la distancia, la exposición y la ausencia de sombras; una lámpara doméstica no garantiza necesariamente esas condiciones.

Qué hacer si no puedes sustituir inmediatamente la FFP3

En este momento no conocemos ningún procedimiento “casero” que adapte lo que se está investigando y funcione garantizando la correcta desinfección y conservación de una mascarilla N95 o FFP2.

Realmente no hay nada 100% seguro que podamos ofrecerte hoy y debemos insistir en que si reutilizas las mascarillas es bajo tu cuenta y riesgo.

Si te vieras en la necesidad de reaprovechar mascarillas, lo que “menos peor” parece es manipularla con todo cuidado y guardarla en una bolsa de papel respirable durante el tiempo más largo posible.

El CDC, Centro de Control de Enfermedades de los EEUU, menciona la posibilidad de guardar mascarillas individualmente en un envase respirable, como una bolsa de papel, entre uso y uso.

Espera varios días antes de volver a utilizarla, ya que el virus puede aguantar tres horas en el papel y hasta una semana en la mascarilla a temperatura ambiente.

Recuerda identificarla bien y no compartirla.

Aunque algunos señalan que pueden ser reutilizados por la misma persona, siempre que permanezcan intactas y sin alteraciones.

Si tu mascarilla no ajusta bien al segundo uso, descártala, ya que un mal ajuste hará que la protección baje.

No vuelvas con la mascarilla a casa si trabajas en un lugar con enfermos y/o personas infectadas: la desinfección o reutilización debe gestionarse en el lugar de trabajo.

Cómo manipular una mascarilla FFP3 usada

Una vez que has utilizado una mascarilla de cualquier tipo debes actuar como si estuviera contaminada.

El virus SARS-CoV-2 puede estar en ambos lados de la mascarilla usada:

  • Puede estar en la cara interior, si en tu aire exhalado había virus, por enfermedad declarada o por ser un portador asintomático.
  • Puede estar en la cara exterior, por haber captado virus del ambiente.

La mascarilla debe manipularse siempre con mucha precaución y con el debido cuidado.

Hay que colocar la mascarilla siempre en la misma posición para que no se contamine.

No toques la mascarilla mientras la estés utilizando.

Ajústate bien la mascarilla a la cara, asegurándote de que no se caiga, que esté en una posición que te resulte cómoda y que esté fijada de forma firme al rostro.

Quítate la mascarilla tocando solo y únicamente las gomas elásticas que van fijadas a las orejas o a la nuca.

Lávate siempre las manos antes y después de quitártela y hazlo siempre por las cintas laterales.

No la dejes encima de la mesa, en la pica del baño, o en zonas comunes.

No la dejes al alcance de otras personas sin identificarla claramente.

La regla es: una mascarilla-una persona.

Si necesitas quitarte la mascarilla estando fuera de casa, no la dejes sobre una mesa: guárdala en un sobre de papel o una bolsa de tela y ponla siempre en la misma posición.

Lo ideal es hacerlo en una bolsa de papel limpia, que quede aislada pero que pueda transpirar.

No te quites y pongas la mascarilla, evita movimientos innecesarios con ella.

No la estés subiendo y bajando continuamente para hablar o “descansar”: además de que se pierde la protección y contaminas tus manos, los movimientos pueden estirar las gomas/cintas laterales, acortando el número de “puestas” que esa mascarilla podría llegar a tener disponibles.

Cuándo desechar una mascarilla FFP3

La mascarilla debe desecharse si está húmeda, sucia, deteriorada, deformada o si ya no se ajusta correctamente a la cara.

Las mascarillas para prevenir el contagio del coronavirus escasean y si tienes una, puedes reutilizarla desinfectándola hasta que consigas una nueva.

Sin embargo, la reutilización de una FFP3 sin un procedimiento validado no garantiza que conserve sus propiedades protectoras.

El estudio descriptivo evalúa el estado de conservación de las mascarillas FFP-2 después de su uso en la rutina hospitalaria, con la intención de cuantificar los daños que se producen a lo largo del tiempo de uso y estimar su vida útil en la práctica clínica.

Las mascarillas del tipo FFP-2 fueron revisadas después de uno, cinco, quince y treinta días consecutivos de uso por las auxiliares de enfermería en un hospital de referencia de enfermedades infecciosas.

Ya en el primer día de uso fueron encontradas marcas de identificación personal en todos los respiradores.

A partir del quinto día, todas las máscaras presentaban suciedad, mientras que fueron observados pliegues en más del 80% de los equipos.

Las manchas internas y pliegues fueron más frecuentes tras turnos de 12 horas que de guardias de 6 horas.

El 16,17% de las máscaras habían sido extraviadas hacia el quinto día, y el 38,93% después del trigésimo día de uso.

Diferencias entre FFP3, mascarillas quirúrgicas y mascarillas higiénicas reutilizables

Mascarillas quirúrgicas

Las mascarillas quirúrgicas están especialmente indicadas para personas enfermas ya sean sintomáticas o asintomáticas positivas.

Estas mascarillas filtran el aire exhalado evitando la dispersión vírica al estornudar, toser o hablar y su uso es de aproximadamente 4 horas.

Por su composición, este tipo de mascarillas no son reutilizables, y se desaconseja totalmente lavarlas y desinfectarlas porque perderían su capacidad de protección.

No debes lavarlas con agua y jabón, no resistirían el tratamiento.

Evita pulverizarlas con alcohol, ya que se alteran las propiedades repelentes del agua que posee la mascarilla, fundamental para que actúe como barrera de nuestras gotitas de saliva.

En el caso de las mascarillas quirúrgicas, no existen estudios ni métodos para lavarlas.

Mascarillas higiénicas reutilizables

Las mascarillas higiénicas suelen estar compuestas por una o varias capas de material textil y pueden ser reutilizables o no.

Sólo las reutilizables podremos desinfectarlas para volverlas a usar.

Para saber si son reutilizables o no, presta atención a las indicaciones del fabricante que, en caso de que lo fueran, nos indicarán, además, hasta cuántos lavados admite.

Este tipo de mascarillas están recomendadas para la población en general, como medida de higiene recomendada por el Ministerio de Sanidad en el contexto de la pandemia del COVID-19.

Para desinfectarlas puedes elegir entre estos 3 métodos:

  1. Lavarlas en la lavadora con detergente normal y agua a temperatura entre los 60 y los 90º.
  2. Sumergir la mascarilla en una dilución de 1 litro de agua tibia con dos cucharadas de lejía durante media hora. A continuación lavar muy bien nuevamente con agua y jabón y aclarar para eliminar posibles restos de lejía.
  3. Utilizar cualquiera de los productos viricidas autorizados por el Ministerio de Sanidad que han pasado la Norma 14476 de actividad viricida, como el DESCOL, que se encuentran registrados para uso por el público en general.

Una vez desinfectadas las mascarillas, se lavarán con abundante agua y jabón para eliminar cualquier resto químico y se dejarán secar.

Las mascarillas de tela no son las más eficaces, pero no se desaconseja su uso fuera del ámbito sanitario, por lo que es una opción más económica para el día a día al admitir múltiples lavados para ser reutilizadas.

Para que sean efectivas es importante que tengan 3 capas, una capa interior que absorba, una intermedia que actúe como filtro, y una exterior de un material no absorbente como el poliéster.

Para lavarlas y desinfectarlas para su reutilización, se pueden usar los tres métodos propuestos por el Ministerio de Sanidad para lavar las mascarillas higiénicas reutilizables que comentamos anteriormente: en la lavadora con agua a una temperatura entre 60 y 90ºC; en una dilución de agua con lejía durante al menos media hora; o con cualquiera de los productos viricidas autorizados por el Ministerio de Sanidad que han pasado la Norma 14476 de actividad viricida, como el DESCOL.

Recomendaciones de uso y mantenimiento

Mantener y usar correctamente la mascarilla sea de tela, quirúrgica o dentro de los EPI, la FFP2, es tan importante como el número de horas que la podemos llevar.

A su vez, no podemos dejar la mascarilla en cualquier lado, como mesas o zonas comunes porque se llenan de bacterias y las pueden tocar otras personas.

En un abrir de ojos y sin que te des cuenta, puedes hacer que pase de ser una protección a una fuente de contagio.

Por otro lado, no se debe pensar que la mascarilla es un escudo invencible ante el virus.

Aunque lleves una mascarilla FFP2, actúa como si no la llevaras: mantén la distancia social, no te toques la cara, minimiza las interacciones, etc.

Así tu mascarilla, usada o no, a tope de protección o bajo mínimos, seguirá siendo “un plus” en vez de ser tu protección principal.

Las mascarillas son un complemento imprescindible en estos tiempos.

Existen diferentes tipos de mascarillas en el mercado: quirúrgicas, filtrantes, las conocidas FFP1, FFP2 o FFP3, las KN95 o reutilizables, ya sea de tela o de otros materiales.

Si ves que puedes pedirle a otra persona que haga la salida por ti, hazlo.

Cómo colocar y retirar una mascarilla quirúrgica

Preguntas frecuentes sobre la desinfección de FFP3

¿Puedo lavar una mascarilla FFP3 en la lavadora?

No. Las mascarillas FFP3 no deben lavarse en la lavadora ni a mano, porque el agua, el jabón, el detergente y la fricción pueden dañar el material filtrante y el ajuste.

¿Puedo sumergir una FFP3 en lejía?

No utilizar lejía. Según el método escogido han visto que compromete la mascarilla o puede dejar residuos clorados causando problemas al usuario.

¿Puedo pulverizar alcohol sobre una FFP3?

En especial, las mascarillas de protección FFP2, FFP3 y KN95 no pueden desinfectarse bajo ningún concepto con alcohol, ni por inmersión ni pulverización, ya que esto puede eliminar su electricidad estática, reduciendo su capacidad de filtrado.

¿Puedo desinfectarla en el horno o microondas?

A día de hoy no está comprobado que el calor seco del microondas o del horno sea efectivo para desinfectar las mascarillas.

¿Puedo aplicar agua oxigenada líquida?

El vapor de agua oxigenada no funciona igual que rociar la mascarilla con agua oxigenada.

Aún no se ha demostrado que empapar una mascarilla con agua oxigenada pueda desinfectar realmente la mascarilla.

¿Puedo reutilizarla si parece limpia?

La apariencia externa no demuestra que el filtro conserve su capacidad de protección ni que la mascarilla esté desinfectada.

A medida que el filtro o el ajuste se degradan, menos protegerá la mascarilla, por lo que a menos que el propio fabricante diga cómo y en qué condiciones reutilizarla, debes tirar la mascarilla después del uso.

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