Mascarillas de nutrición para el cabello: beneficios, ingredientes y cómo aplicarlas

Las mascarillas capilares son tratamientos concentrados de textura rica y densa que nutren, hidratan y acondicionan el cabello en profundidad. Sus ingredientes pueden penetrar en la cutícula, ayudar a reparar daños, fortalecer la estructura capilar y devolver suavidad, brillo, manejabilidad y elasticidad.

Las mascarillas de nutrición son especialmente útiles para el cabello seco, quebradizo, encrespado, rizado, teñido o debilitado por tratamientos químicos, calor, sol, cloro y sal marina. Para obtener mejores resultados, deben elegirse según las necesidades del cabello, aplicarse principalmente de medios a puntas y utilizarse con una frecuencia adaptada a su estado.

Qué es una mascarilla capilar y para qué sirve

Una mascarilla capilar es un tratamiento de textura rica y densa diseñado para nutrir el cabello en profundidad. Las mascarillas para el cabello se han convertido en uno de los productos más valorados y efectivos para mantener una melena saludable y radiante.

A diferencia de los acondicionadores que actúan en la superficie del cabello para desenredar y suavizar, las mascarillas están formuladas para penetrar en las capas más profundas del cabello y del cuero cabelludo. Esta penetración permite una hidratación y nutrición más intensiva, lo cual es crucial para restaurar la salud del cabello dañado, seco o frágil.

Las mascarillas tienen una capacidad de reparación y regeneración mayor que los acondicionadores de uso cotidiano. Sus fórmulas suelen ser más ricas en sustancias acondicionadoras: algunos ingredientes protegen frente a factores externos, otros rellenan los huecos estructurales causados por la coloración, el calor o el abandono, y otros recubren el cabello para añadir brillo y suavidad.

Las tres funciones esenciales de una mascarilla capilar son hidratar, suavizar y nutrir, aunque las mejores fórmulas también ofrecen una reparación específica para determinados problemas.

Beneficios de las mascarillas de nutrición

Nutrición profunda y restauración

Los ingredientes más concentrados penetran en la cutícula del cabello para reparar los daños y fortalecer la estructura capilar desde el interior. Esta acción resulta especialmente importante cuando el cabello está afectado por tratamientos químicos, exposición constante al calor o al sol.

Las mascarillas basadas en mantecas, frutas, aceites y otros ingredientes nutritivos actúan durante más tiempo que un champú o un acondicionador. Mientras un acondicionador o champú es colocado en el cabello, masajeado y retirado en pocos segundos o minutos, las mascarillas requieren de un tiempo de acción entre 20 minutos y una hora.

Hidratación, suavidad y brillo

La deshidratación es una de las principales causas de problemas capilares tan comunes como la sequedad o el frizz. Aplicar una mascarilla de manera regular ayuda a mantener el cabello hidratado, lo que se traduce en mayor suavidad, manejabilidad y brillo.

Las mascarillas caseras para hidratar el cabello ayudan a retener la humedad en las hebras, dejando el cabello más suave, además de promover la limpieza de los poros y la eliminación de células muertas del cuero cabelludo.

Menos frizz y más manejabilidad

Las mascarillas para controlar el frizz ayudan a suavizar la cutícula del cabello y a crear una capa protectora frente a la humedad. Son especialmente útiles para cabellos rizados o encrespados que necesitan más definición, suavidad y protección.

Una mascarilla nutritiva también puede facilitar el desenredo de las hebras, reducir los nudos y hacer que el cabello sea más fácil de peinar y manejar.

Fortalecimiento, elasticidad y prevención de la rotura

La elasticidad es esencial para prevenir la rotura y las puntas abiertas. Un cabello correctamente nutrido e hidratado soporta mejor el peinado, el cepillado y las agresiones diarias.

La aplicación regular de mascarillas puede ayudar a revertir el daño que los aparatos de calor, los agentes externos o los peinados pueden ocasionar a la hebra capilar. También puede evitar que el pelo se quiebre y aumentar la salud del cabello.

Protección frente a las agresiones externas

Además de reparar, una mascarilla ayuda a que el cabello sea más fuerte frente a las agresiones diarias. Puede minimizar los efectos negativos del sol, la contaminación y otros factores estresantes que repercuten en su estado.

Durante el verano, el sol, el cloro y la sal del mar pueden dejar el cabello “sediento”. Las mascarillas ofrecen una hidratación específica para ayudar a mantener su vitalidad incluso en las condiciones más adversas.

Tipos de mascarillas según su función

Mascarillas hidratantes

Estas mascarillas están formuladas con ingredientes como aceites naturales, mantecas y humectantes que ayudan a restaurar la humedad perdida en el cabello. Son ideales para cabellos secos y deshidratados, proporcionando una hidratación profunda y dejando el cabello suave y manejable.

Entre los ingredientes comunes se encuentran el aceite de argán, el aceite de coco y la manteca de karité.

Mascarillas nutritivas

Estas mascarillas ofrecen una combinación de vitaminas y minerales esenciales para nutrir el cabello y promover su salud general. Pueden incluir ingredientes como la vitamina E, la biotina y extractos de plantas que ayudan a mejorar la apariencia y la textura del cabello.

Son adecuadas para todo tipo de cabello que necesite un impulso de nutrientes.

Mascarillas reestructurantes o reconstructivas

Las mascarillas reestructurantes están enriquecidas con proteínas y aminoácidos, y están diseñadas para fortalecer el cabello y reparar daños estructurales. Son perfectas para cabellos que han sido sometidos a tratamientos químicos, calor excesivo o daño mecánico.

Los ingredientes como la queratina y el colágeno son fundamentales en estas fórmulas. Las mascarillas reconstructivas penetran en las zonas dañadas del tallo capilar y rellenan los huecos estructurales, restaurando su integridad y resistencia.

Estas mascarillas pueden aumentar la grasa en las raíces, por lo que, si existe esta preocupación, deben aplicarse únicamente en medios y puntas.

Mascarillas regeneradoras

Las mascarillas regeneradoras son una opción para el cabello muy dañado por el alisado frecuente, la coloración repetida o el uso intensivo del secador. Contienen sustancias más densas que aportan cuerpo y grosor al cabello, haciéndolo más resistente a daños posteriores.

No siempre son adecuadas para cabellos muy finos, ya que el peso añadido puede dejar las hebras delgadas planas y sin movimiento.

Mascarillas para controlar el frizz

Las mascarillas para controlar el frizz están formuladas con siliconas y aceites ligeros que ayudan a suavizar la cutícula y controlar el encrespamiento. Ingredientes como el aceite de marula y el aceite de jojoba pueden aportar una capa de protección frente a la humedad.

Mascarillas para cabello teñido

Las mascarillas protectoras del color ayudan a restaurar la elasticidad y conservar la intensidad del tono después de un tratamiento químico. El cabello teñido tiene necesidades diferentes a las del cabello natural y requiere productos específicos para conservar su aspecto.

Mascarillas para el cuero cabelludo

Estas mascarillas están diseñadas para tratar problemas específicos del cuero cabelludo, como la caspa o la irritación. Contienen ingredientes activos como el aceite de árbol de té o el zinc que ayudan a equilibrar el cuero cabelludo y a mejorar la salud del cabello desde la raíz.

Ingredientes nutritivos más utilizados

Sábila o aloe vera

La sábila, también conocida como Aloe vera, posee propiedades nutritivas, regeneradoras e hidratantes. Las mascarillas con aloe pueden fortalecer el cabello, aportar una hidratación profunda y ayudar a reparar daños estructurales.

También tiene propiedades calmantes, por lo que puede ser adecuada para el cabello seco, dañado o quebradizo y para cueros cabelludos sensibles o propensos a la irritación.

Aceite de coco

El aceite de coco es rico en ácidos grasos que penetran en el cabello, mantienen su humedad y lo dejan más sedoso y brillante. También es profundamente nutritivo y reparador para el pelo seco.

La mezcla de aceite de coco y aceite de oliva puede utilizarse como mascarilla nocturna para hidratar profundamente el cabello, especialmente cuando es rizado y quebradizo, y facilitar el desenredo a la mañana siguiente.

Aguacate

El aguacate es rico en grasas, vitaminas C y E, ácido fólico y minerales como el potasio. Estos nutrientes promueven la reparación y el crecimiento de las hebras, por lo que resulta una buena opción para cabellos rizados, secos, maltratados o con puntas abiertas.

Miel

La miel es un humectante natural que retiene la humedad en el cabello, además de suavizar y alisar las hebras. Puede combinarse con aceites, frutas, yogur o sábila para mejorar la hidratación y la suavidad.

Aceite de oliva

El aceite de oliva devuelve la humedad a las hebras y ayuda a evitar la sequedad. Por eso puede ser útil para el cabello quebradizo, con puntas abiertas y frizz.

Aceite de almendras dulces

El aceite de almendras dulces es rico en ácidos grasos y vitaminas A y E. Promueve la reparación y el crecimiento de las hebras, y es una buena opción para cabellos maltratados y quebradizos.

Aceite de jojoba

El aceite de jojoba, combinado con aguacate, aporta vitaminas A y E que ayudan a hidratar profundamente las hebras, realzar el brillo y favorecer la regeneración de las células del cuero cabelludo.

Aceite de argán

El aceite de argán puede utilizarse en mascarillas destinadas al cabello seco y crespo. Combinado con aceite de coco y aguacate, mejora la hidratación y la nutrición, aporta vida y brillo y deja el cabello suave, sedoso y sin frizz.

Queratina

Como el cabello está compuesto principalmente de queratina, las mascarillas que contienen esta proteína son eficaces para restaurar la fuerza y la resistencia. Pueden utilizarse como tratamiento para el cabello dañado y como medida preventiva frente a daños posteriores.

Proteínas de la leche

Las proteínas de la leche son adecuadas para el cabello opaco y áspero. Ayudan a suavizar la cutícula y proporcionan una hidratación intensa que devuelve un brillo saludable.

Levadura

Las mascarillas con levadura pueden ser una opción para quienes buscan estimular el crecimiento del cabello y reducir su caída. Las vitaminas del grupo B y los minerales de la levadura nutren los folículos y estimulan su actividad.

Las fórmulas con levadura también pueden funcionar para el cabello graso, ya que ayudan a regular la producción de sebo en las raíces.

Cómo elegir la mascarilla adecuada

El primer paso para elegir una mascarilla es valorar honestamente el estado actual del cabello. Examina las puntas para comprobar si están abiertas o deshilachadas, pasa los dedos por la melena para saber si se siente áspera, seca o quebradiza y considera su volumen, grosor y estado general.

Una vez identificadas las necesidades del cabello, se puede escoger el tipo de mascarilla más adecuado: hidratante para la sequedad, nutritiva para la falta de suavidad y brillo, reestructurante para los daños estructurales, protectora del color para cabellos teñidos o alisante para controlar el frizz.

Necesidad del cabelloTipo de mascarilla
Sequedad y deshidrataciónMascarilla hidratante
Falta de suavidad, brillo y vitalidadMascarilla nutritiva
Daño químico, térmico o mecánicoMascarilla reestructurante o regeneradora
Frizz y cabello encrespadoMascarilla alisante o para controlar el frizz
Cabello teñidoMascarilla protectora del color
Caspa o irritaciónMascarilla específica para el cuero cabelludo

Siempre hay que comprobar si la mascarilla elegida es adecuada para el tipo de cabello. Una mascarilla regeneradora muy pesada puede dejar sin vida al cabello fino, y una fórmula demasiado rica puede producir un efecto contrario al deseado en las raíces grasas.

Cómo aplicar una mascarilla de nutrición paso a paso

1. Lava el cabello

Comienza lavando el cabello con champú para eliminar la suciedad y los residuos de productos. Este paso ayuda a que la mascarilla penetre mejor en el cabello y el cuero cabelludo.

Existen recomendaciones para lavar previamente el cabello con un champú antirresiduos, aunque debe evitarse el uso excesivo de productos demasiado agresivos que eliminen por completo los aceites naturales.

2. Retira el exceso de agua

Después del lavado, elimina el exceso de humedad con una toalla suave. El cabello debe estar húmedo, pero no empapado, para facilitar la aplicación y evitar que el producto se diluya.

Lo más rápido y cómodo es emplear la mascarilla sobre el cabello húmedo, justo después de aclarar el champú y retirar el exceso de humedad con una toalla de microfibra.

3. Desenreda suavemente

Desenreda el cabello con suavidad utilizando los dedos, un cepillo adecuado o un peine de dientes anchos. Comienza por las puntas y avanza progresivamente hacia arriba para reducir los tirones y evitar la rotura.

4. Divide el cabello en secciones

Divide el cabello en mechones para asegurar una distribución uniforme de la mascarilla. Este paso es especialmente importante cuando el cabello es largo, grueso, rizado o abundante.

5. Utiliza una cantidad moderada

Usa una pequeña cantidad, aproximadamente del tamaño de una nuez. Si tienes el cabello corto, puede bastar con una cantidad equivalente a una almendra; si es muy largo, puedes utilizar hasta dos nueces.

Usar demasiada mascarilla no hará que el cabello reciba más beneficios. De hecho, puede dejar residuos y hacer que el cabello se sienta pesado.

6. Aplica de medios a puntas

Extiende la mascarilla de medios a puntas, o solo en las puntas si tienes el pelo corto. Concéntrate en las zonas más secas, abiertas o dañadas.

Evita aplicar la mascarilla en la raíz en la mayoría de los casos, ya que puede engrasarla. El cabello cercano al cuero cabelludo es más joven y saludable, mientras que los medios y las puntas son las zonas donde se acumula la mayor parte del daño.

7. Distribuye mechón por mechón

Masajea el cabello mechón a mechón para esparcir el producto y facilitar su acción. También puedes utilizar un peine de dientes anchos para repartir la mascarilla de manera uniforme y evitar nudos.

8. Respeta el tiempo de acción

Cada mascarilla tiene un tiempo de acción específico que varía según su formulación. Lee las indicaciones del producto para saber cuánto tiempo debe permanecer en el cabello.

Por lo general, el tiempo que debes dejar una mascarilla en el pelo son unos tres minutos, aunque las mascarillas caseras suelen actuar entre 15 y 30 minutos y algunas necesitan hasta una hora.

Para intensificar el tratamiento, puedes envolver el cabello en una toalla o utilizar un gorro de baño. El calor ayuda a abrir las cutículas y permite una mejor absorción de los ingredientes, aunque este paso no es imprescindible.

9. Enjuaga completamente

Enjuaga con abundante agua tibia hasta eliminar todos los residuos. El agua muy caliente reseca el cabello, mientras que el agua demasiado fría puede no retirar el producto de manera eficaz.

Siempre es importante aclarar bien el cabello después de utilizar una mascarilla, excepto cuando se trata de una fórmula específicamente diseñada para no aclararse. Los residuos pueden dejar la melena pesada o grasosa y afectar su apariencia.

10. Seca y desenreda con cuidado

Extrae la humedad suavemente con una toalla, vuelve a desenredar el cabello y, cuando sea posible, déjalo secar al aire libre. Evita frotar las hebras, ya que la fricción puede aumentar el frizz y la rotura.

¿Se aplica la mascarilla antes o después del acondicionador?

Una secuencia recomendada es champú, acondicionador y mascarilla. Antes de aplicar la mascarilla, retira el exceso de humedad para que el tratamiento actúe mejor en el cabello.

También es habitual aplicar la mascarilla después del champú y dejar el acondicionador para el final cuando se busca desenredar y suavizar la melena. La secuencia debe adaptarse a las indicaciones de cada fórmula.

Si después del enjuague el cabello todavía se siente áspero, puedes aplicar un acondicionador ligero para sellar la hidratación. Sin embargo, esto no es necesario si la mascarilla ya proporciona suficiente suavidad.

Mascarillas caseras de nutrición e hidratación

Mascarilla de aceite de coco y miel

La mascarilla de aceite de coco y miel promueve la hidratación profunda del cabello y la reparación de las hebras. El aceite de coco es rico en ácidos grasos que penetran en el cabello, mantienen su humedad y lo dejan más sedoso y brillante.

La miel es un humectante natural que retiene la humedad en el cabello, además de suavizar y alisar las hebras.

Ingredientes

  • 1 cucharada de miel.
  • 1 cucharada de aceite de coco.

Modo de preparación y aplicación

Mezclar los ingredientes en un recipiente limpio y seco. Aplicar la mascarilla en el cabello húmedo y dejar actuar de 15 a 20 minutos.

Luego, lavar con champú para remover bien los residuos. El uso de esta mascarilla está indicado cada 15 días.

Esta mascarilla no debe ser empleada por personas alérgicas al polen, miel o propóleo.

Mascarilla de aceite de oliva y azúcar mascabado

La mascarilla de aceite de oliva y azúcar mascabado es una buena opción de hidratación casera para el cabello quebradizo, con puntas abiertas y frizz. El aceite devuelve la humedad a las hebras y evita la sequedad.

El azúcar mascabado promueve una exfoliación del cuero cabelludo, removiendo las células muertas y la acumulación de residuos, lo que deja el cabello más suave y brillante.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de azúcar mascabado.
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.

Modo de preparación y aplicación

Mezclar los ingredientes en un recipiente limpio y seco y aplicar en el cabello, masajeando el cuero cabelludo. Dejar actuar de 15 a 20 minutos y lavar el cabello inmediatamente.

Esta mascarilla puede ser utilizada 1 vez por semana.

Mascarilla de aguacate

La mascarilla de aguacate es rica en grasas, vitaminas C y E, ácido fólico y minerales como el potasio, lo cual promueve la reparación y el crecimiento de las hebras.

Es una buena opción hidratante casera para cabellos rizados, secos, maltratados o con puntas abiertas.

Ingredientes

  • 1 aguacate maduro.

Modo de preparación y aplicación

Retirar la cáscara del aguacate y, en un recipiente limpio y seco, triturarlo hasta obtener una pasta homogénea. Aplicar en el cabello y dejar actuar durante 30 minutos.

Luego lavar con champú hasta retirar todos los residuos. Esta mascarilla puede ser utilizada 1 vez por semana.

Mascarilla de aguacate y aceite de almendras dulces

La mascarilla de aguacate y aceite de almendras dulces es rica en ácidos grasos y en vitaminas A y E. Promueve la reparación y el crecimiento de las hebras y es una buena opción de hidratante casero para cabellos maltratados y quebradizos.

Ingredientes

  • 1 aguacate maduro.
  • 1 cucharada de aceite de almendras dulces.

Modo de preparación y aplicación

Retirar la cáscara del aguacate y, en un recipiente limpio y seco, triturarlo, añadir el aceite y mezclar hasta obtener una pasta homogénea. Aplicar en el cabello y dejar actuar durante 30 minutos.

Luego lavar con champú, retirando todos los residuos. Esta mascarilla puede ser empleada 1 vez por semana.

Mascarilla de banana, yogur y miel

La mascarilla de banana, yogur y miel es una buena opción de hidratación casera para cabellos con mechas o tratamientos químicos. Es rica en aceites naturales, potasio, vitaminas y ácido láctico, que aumentan la humedad, el brillo y la reparación de las hebras.

También ayuda a eliminar el frizz y está indicada para cabellos secos o con puntas abiertas.

Ingredientes

  • 1 banana madura.
  • 1 envase de yogur natural (250 ml).
  • 3 cucharadas de miel.

Modo de preparación y aplicación

Retirar la cáscara de la banana y, en un recipiente limpio y seco, machacarla con un tenedor. Añadir la miel y el yogur y mezclar bien todos los ingredientes.

Aplicar en el cabello y dejar actuar de 20 a 30 minutos. Luego lavar el cabello, retirando todos los residuos.

Esta mascarilla puede aplicarse 2 veces por semana. No debe ser empleada por personas alérgicas al polen, miel o propóleo.

Mascarilla de manzanilla, maicena y leche

La mascarilla de manzanilla, maicena y leche ayuda a mantener el cabello hidratado y promueve la humedad de las hebras. Está indicada para hidratar el cabello seco de color rubio o con mechas, ayudando a aumentar el brillo y a mantener el color.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de flores secas de manzanilla o 2 bolsitas de té.
  • 2 cucharadas de maicena.
  • ½ vaso de leche integral.

Modo de preparación y aplicación

Llevar la leche a ebullición y añadir la manzanilla. Tapar y dejar en reposo durante 10 a 15 minutos.

Retirar la bolsita de manzanilla, o colar en caso de haber utilizado las flores secas. Colocar la mezcla en una olla, a fuego bajo, y agregar la maicena, mezclando bien hasta obtener una consistencia de mascarilla.

Esperar a que se enfríe, aplicar en el cabello y dejar actuar durante 30 minutos. Lavar el cabello a continuación, retirando todos los residuos.

Esta mascarilla puede ser empleada cada 15 días.

Mascarilla de sábila y miel

La mascarilla de sábila, también conocida como Aloe vera, y miel ayuda a hidratar las hebras, pues posee propiedades nutritivas, regeneradoras e hidratantes. Puede utilizarse para la hidratación casera de cabellos rizados o muy secos.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de miel.
  • 2 cucharadas del gel de la hoja de sábila.

Modo de preparación y aplicación

Mezclar los ingredientes en un recipiente limpio y seco hasta obtener una mezcla homogénea. Aplicar en el cabello húmedo y dejar actuar por 20 minutos.

Luego lavar el cabello con champú. Esta mascarilla de hidratación casera puede ser utilizada 1 vez a la semana.

Esta mascarilla no debe ser empleada por personas alérgicas al polen, miel o propóleo.

Mascarilla de aguacate y aceite de jojoba

La mascarilla de aguacate y aceite de jojoba posee vitaminas A y E, que ayudan a hidratar profundamente las hebras, realzar el brillo del cabello y favorecer la regeneración de las células del cuero cabelludo.

Esta combinación confiere fuerza al cabello y estimula su rápido crecimiento.

Ingredientes

  • 1 cucharadita de aceite de jojoba.
  • ½ aguacate.

Modo de preparación y aplicación

En un recipiente limpio y seco, mezclar el aguacate y el aceite hasta obtener una pasta homogénea. Aplicar la mascarilla en el cabello húmedo y dejar actuar por 30 minutos.

Luego lavar con champú para remover bien los residuos. El uso de esta mascarilla casera está indicado 1 vez a la semana.

Mascarilla de aceite de coco, aguacate y aceite de argán

Esta mascarilla de hidratación casera es una excelente opción para el cabello seco y crespo. Mejora la hidratación y la nutrición del cabello, aporta vida y brillo y lo deja suave, sedoso y sin frizz.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de aceite de coco.
  • 2 cucharadas de aceite de argán.
  • ½ aguacate.

Modo de preparación y aplicación

En un recipiente limpio y seco, mezclar el aguacate con el aceite de coco y el de argán hasta conseguir una textura homogénea.

A continuación, aplicar la mascarilla en el cabello húmedo y dejar actuar durante 60 minutos. Luego lavar con champú para remover bien los residuos.

Esta mascarilla puede ser utilizada de 1 a 2 veces por semana.

Mascarilla de aceite de coco y aceite de oliva

Para la hidratación profunda del cabello, principalmente de aquellos que son rizados y quebradizos, la mezcla de aceite de coco y de oliva es una excelente opción que puede utilizarse como mascarilla nocturna.

Esta mezcla ayuda no solo a hidratar el cabello, sino que también facilita el desenredo de las hebras en la mañana siguiente.

Ingredientes

  • ¼ de taza de aceite de coco.
  • ¼ de taza de aceite de oliva.

Modo de preparación y aplicación

En un recipiente limpio y seco, mezclar el aceite de coco y el de oliva y aplicar sobre el cabello seco. Dejar actuar durante toda la noche.

En la mañana siguiente, lavar bien el cabello con champú y acondicionador, con el objetivo de remover todo el aceite.

Es posible llevar a cabo esta hidratación nocturna utilizando los aceites por separado, aplicando solo aceite de oliva o aceite de coco.

Mascarilla de maicena, huevo y aceite de oliva

Esta mascarilla hidrata y nutre el cabello y puede relajar la onda y alisar visualmente la melena. También ayuda a disminuir el frizz, hidratar y hacer desaparecer los nudos.

Ingredientes

  • Maicena, una cucharada si tienes el pelo corto, dos si tu cabello es largo.
  • 2 huevos para pelo largo, 1 huevo para pelo corto.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva.

Modo de preparación y aplicación

En un bol, batir el huevo, luego colocar el aceite y por último la maicena. Batir esta mezcla hasta que se homogenice.

Una vez lista la mezcla, comenzar a colocarla sobre todo el cabello. Puedes hacerlo con la mano o una brocha. Luego peinar el pelo para repartir muy bien la mascarilla y colocar un poco más en las puntas para hidratarlas mejor.

Recoger el pelo y envolverlo en un gorro de baño o papel film por 45 minutos. Pasado el tiempo, lavar el cabello con champú y acondicionador.

Enjuagar muy bien y peinar con un peine de dientes anchos para desenredar el cabello. Aplicar 1 o 2 veces por semana.

Mascarilla de gel de aloe vera y aceite de argán

Esta mascarilla para hidratar el cabello ayuda a humectar y a quitar el frizz. Puede ser útil para cabellos secos y sometidos con frecuencia al secador o a productos que lo dañan, como los tintes.

Ingredientes

  • 5 cucharadas de aceite de argán.
  • 1 taza de gel de aloe vera.

Modo de preparación y aplicación

En un bol, mezclar el aceite de argán con el gel de aloe vera hasta integrar por completo los ingredientes.

Humedece el cabello y aplica la mezcla en todo el pelo. Deja actuar la mascarilla media hora y luego enjuaga con mucha agua tibia.

Usa champú y acondicionador y aclara con agua templada. Elimina el exceso de agua con la toalla, desenreda y deja secar al natural.

Mascarilla de aguacate, banana, aceite de almendras y miel

Esta mascarilla es ideal para el cabello dañado, ya que nutre, hidrata y funciona como antioxidante para el cabello. También puede ayudar a evitar el encrespamiento y aumentar el brillo.

Ingredientes

  • 1 banana madura.
  • 1 aguacate maduro.
  • 2 cucharadas de aceite de almendras.
  • 3 cucharadas de miel.

Modo de preparación y aplicación

Mezclar la banana y el aguacate maduro hasta que queden bien machacados. Añadir el aceite de almendras y la miel y mezclarlo todo bien.

Aplicar la mascarilla y dejarla actuar unos 20 minutos. Después, aclarar con abundante agua.

Mascarilla de yogur natural y huevo

La mascarilla de yogur natural y huevo ayuda a recuperar el brillo, la hidratación y la fuerza del cabello. Es una preparación sencilla que utiliza pocos ingredientes.

Ingredientes

  • 6 cucharadas de yogur natural.
  • 1 clara de huevo batida a punto de nieve.

Modo de preparación y aplicación

Mezclar el yogur natural y la clara de huevo batida hasta integrar los ingredientes. Aplicar de medios a puntas sobre el cabello húmedo y dejar actuar unos 30 minutos.

Después, aclarar con abundante agua.

Mascarilla de aloe vera y aceite de coco

El aceite de coco es profundamente nutritivo y reparador para el pelo seco. El aloe vera se utiliza en productos para el cuidado del cabello por sus propiedades regeneradoras.

Ingredientes

  • 3 o 4 cucharadas de gel natural de aloe vera.
  • 2 cucharadas de aceite de coco.

Modo de preparación y aplicación

Mezclar el gel natural de aloe vera con el aceite de coco hasta obtener una mezcla homogénea. Aplicar desde la parte media de la melena hasta las puntas, insistiendo en las puntas.

Dejar actuar durante al menos 30 minutos. Enjuagar después con abundante agua tibia y lavar el pelo con el champú habitual.

Frecuencia recomendada de uso

No existe una frecuencia universal, porque depende del estado del cabello, la frecuencia de los lavados y el tipo de mascarilla. Los cabellos normales pueden necesitar una mascarilla una vez por semana, mientras que los más dañados o secos pueden necesitar varias aplicaciones durante ese mismo periodo.

Si el cabello está ligeramente seco o se busca mantener su hidratación, basta con usar la mascarilla una vez a la semana. Si está opaco, muy dañado, sin brillo y reseco, puede aplicarse de dos a tres veces cada semana.

Una vez restablecida la humedad, conviene volver a utilizarla cada siete días. Para el mantenimiento regular, algunas fórmulas se aplican una vez cada dos semanas, mientras que el cabello teñido o muy dañado puede beneficiarse de tratamientos semanales.

Estado del cabelloFrecuencia orientativa
Cabello normalUna aplicación semanal o quincenal
Cabello ligeramente secoUna vez por semana
Cabello seco o dañadoDe una a dos veces por semana
Cabello muy opaco, dañado y resecoDe dos a tres veces por semana
Cabello grasoSolo en las puntas, evitando el cuero cabelludo

La mayoría de las mascarillas no debe utilizarse todos los días. Una aplicación excesiva puede sobrecargar el cabello, dejar residuos y restarle movimiento, especialmente cuando la fórmula es muy rica o el cabello es fino.

Cuánto tiempo dejar actuar una mascarilla

El tiempo mínimo debería ser de 15 a 20 minutos. Si tienes el cabello reseco, deja que actúe al menos 30 minutos.

Las mascarillas aplicadas sobre cabello húmedo no deben sobrepasar los 45 minutos de penetración. El exceso de humedad puede ocasionar higrofatiga: el cabello se debilita y puede quebrarse porque la humedad hace que se expanda y se contraiga.

Si aplicas una mascarilla sobre el cabello seco, puedes dejar que actúe durante toda la noche. El cabello seco tiene menos porosidad y una aplicación nocturna puede prolongar la acción del tratamiento.

Las mascarillas nocturnas representan un tratamiento más intensivo y requieren varias horas para actuar. Antes de utilizarlas, hay que confirmar que la fórmula está específicamente diseñada para uso nocturno y comprobar si debe enjuagarse por la mañana.

Cómo aplicar una mascarilla en cabello rizado

Después de lavar el cabello y retirar el exceso de humedad con una toalla, divide la melena en mechones y extiende la mascarilla por cada uno.

Puedes envolver el cabello con una toalla y esperar unos 15 minutos para reforzar el efecto de la mascarilla. Para finalizar, enjuaga con abundante agua y, a ser posible, termina con agua tibia o fría para cerrar la cutícula y ayudar a que los rizos se vean definidos.

En los cabellos rizados, secos y quebradizos pueden ser útiles las fórmulas con aguacate, aceite de coco, aceite de oliva, aceite de argán, sábila y miel, siempre que no dejen la fibra pesada.

Mascarillas para cabello graso o fino

Todos los tipos de cabello sufren daños a diario y pueden beneficiarse del cuidado intensivo de una mascarilla. Sin embargo, el cabello fino puede quedar plano si se utilizan fórmulas demasiado pesadas.

Cuando el cabello es graso, aplica la mascarilla solo en las puntas y evita el cuero cabelludo para no añadir exceso de grasa. Utiliza una cantidad pequeña y enjuaga cuidadosamente para eliminar todos los residuos.

Precauciones antes y después de aplicar una mascarilla

Antes de utilizar una mascarilla casera, se recomienda realizar una prueba colocando un poco de la mezcla en el antebrazo y esperando durante 15 minutos. Si la piel se enrojece o irrita, no se aconseja utilizar la mascarilla.

Las preparaciones con miel no deben ser empleadas por personas alérgicas al polen, la miel o el propóleo. También es importante comprobar la tolerancia individual de cada ingrediente, incluso cuando sea de origen natural.

Prepara las mezclas en recipientes limpios y secos y retira siempre todos los residuos con abundante agua. No dejes una mascarilla más tiempo del recomendado solo porque parezca que una exposición prolongada producirá mejores resultados.

Complementa el uso de mascarillas con un champú adecuado, acondicionador, protección frente al calor y una reducción de los tratamientos químicos cuando sea posible.

Aplicación de mascarilla capilar de medios a puntas

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