Las mascarillas FFP2 son equipos de protección individual diseñados para filtrar partículas, aerosoles líquidos y agentes infecciosos presentes en el ambiente, protegiendo principalmente a la persona que las lleva. Su eficacia de filtración de partículas es del 92% y la fuga total hacia el interior no debe superar el 8%.
Las mascarillas FFP2 y N95 están concebidas como material «no reutilizable». La reutilización, la descontaminación o la re-esterilización solo deben considerarse como medidas excepcionales ante una situación de escasez, porque la evidencia disponible es limitada y algunos procedimientos pueden alterar el ajuste, las gomas, la estructura o la capacidad de filtración.
Qué son las mascarillas FFP2
Una mascarilla filtrante conocida como FFP (Filtering Face Piece) es un equipo de protección individual (EPI), para proteger de la inhalación de partículas peligrosas como gotículas de hasta 0.3 micras de diámetro, y de agentes infecciosos a la persona que la lleva puesta.
El material filtrante está formado por un entramado de fibras plásticas que retienen al agente contaminante. Antes de usarlas es necesario hacer una prueba de ajuste para asegurar que existe un sellado adecuado de la cara.
Si el sellado es hermético, cuando el usuario inhala se produce una fuga mínima alrededor de los bordes, lo que significa que casi todo el aire se dirige a los filtros asegurando así su eficacia y reducción del riesgo de inhalar partículas suspendidas en el aire.
Eficacia de filtración de las mascarillas FFP
| Tipo de mascarilla | Eficacia de filtración | Fuga hacia el interior | Aplicación general |
|---|---|---|---|
| FFP1 | 78% | 22% | Baja eficacia de filtración |
| FFP2 | 92% | 8% | Eficacia media |
| FFP3 | 98% | 2% | Eficacia alta |
En función de su eficacia filtrante, según la norma de la Unión Europea EN 149, se distinguen tres clases: FPP1 (eficacia de filtración 78%, concentraciones ambientales hasta 4 VLA-Valor Límite Ambiental-baja eficacia). FPP2 (eficacia de filtración 92%, concentraciones ambientales hasta 12 VLA-media eficacia). FPP3 (eficacia de filtración 98%, concentraciones ambientales hasta 50 VLA- alta eficacia).
La mascarilla filtrante N95, por su parte, tiene una capacidad de filtrado de partículas del 95%. Las mascarillas FFP2 con certificado europeo tienen entre un 92-94% de capacidad filtrante.
Características de las mascarillas FFP2 desarrolladas con tecnología CSIC
PROVEIL® es un nuevo medio de filtración desarrollado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y Bioinicia, líderes en el campo de las nanofibras para aplicaciones médicas y sanitarias.
En nuestra necesidad de dar respuesta a la falta de protección derivada de la pandemia, el CSIC y Bioinicia han desarrollado una gama de mascarillas con el filtro de nanofibras PROVEIL®.
Filtro de nanofibras
PROVEIL® es diferente. Una capa extremadamente delgada de nanofibras, con diámetros más de diez veces inferiores que las fibras convencionales, proporciona una filtración mecánica altamente efectiva para partículas pequeñas en el aire sin que la eficiencia se con la humedad, el calor u otras condiciones ambientales.
La mayor área de superficie y el menor tamaño de poro del filtro PROVEIL® maximizan la probabilidad de que las partículas se detengan por las fibras sin depender de la atracción electrostática.
Esto significa que los filtros PROVEIL® continúan proporcionando una protección efectiva a lo largo del tiempo.
Filtración mecánica y componente viricida
Nuestro filtro tiene componente viricida (un mineral integrado en la estructura del filtro) que inactiva el COVID-19, desarrollado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y Bioinicia.
La capa de nanofibras tiene un tamaño de poro 10 veces inferior a las fibras convencionales.
La filtración mecánica es muy efectiva para partículas pequeñas en el aire, haciendo que la eficacia no se reduzca con la humedad, alcohol y/u otras condiciones ambientales.
La mayoría de las mascarillas que se utilizan hoy en día se basan en fibras de tejido no tejido soplado en fusión de polipropileno, intercaladas entre capas no tejidas hiladas de polipropileno.
Su eficacia para filtrar pequeñas partículas en el aire se basa en cargas superficiales electrostáticas, que atraen y capturan estas partículas del aire a medida que pasa a través del filtro.
Este efecto de filtrado electrostático solo funciona cuando la mascarilla está seca y desaparece rápidamente durante el uso, ya que la humedad producida por el aliento elimina la carga electrostática.
Es por esta razón que los filtros spunbond / meltblown / spunbond (SMS) no son adecuados para un uso continuo y deben ser desechadas y reemplazadas frecuentemente.
Normativa y marcado de las mascarillas FFP2
En Europa, este grupo de mascarillas están sujetas al reglamento de la UE 2016/425 (EPI), deben cumplir las especificaciones de la norma EN 149:2001 + A1:2009 y llevar la certificación CE.
La normativa europea se diferencia por emplear sustancias líquidas y sólidas en su metodología de prueba y por prestar una mayor atención a la capacidad de resistencia a la inhalación por parte del usuario.
Esto hace que en lo que atañe a las sustancias contaminantes medidas en las fases de prueba de mascarillas filtrantes como FFP1, FFP2 y FFP3 la normativa europea sea la más completa, empleando contaminantes líquidos como el aceite de parafina y partículas contaminantes de cloruro de sodio en estado sólido, junto con el empleo de un líquido para extraer la eficacia filtrante real.
La resistencia a la inhalación es otro parámetro que mide de manera más atenta la normativa europea, teniendo un umbral de resistencia media definida mucho más bajo que los establecidos por las certificaciones china y estadounidense.
Las mascarillas FFP2 con certificado europeo tienen entre un 92-94% de capacidad filtrante. Por su parte, las mascarillas N95, con certificado estadounidense y las mascarillas KN95, con certificado chino, tienen un 95% de capacidad filtrante.
| Mascarilla | Certificación o normativa | Capacidad de filtración indicada |
|---|---|---|
| FFP2 | EN 149:2001 + A1:2009 | 92-94% |
| N95 | NIOSH 42 CFR 84 | 95% |
| KN95 | GB2626-2006 | 95% |
Lo que diverge es el método empleado para certificar su seguridad: mientras que la mascarilla FFP2 se rige por la normativa europea, la ley EN 149 de 2001, actualizada en 2009, la mascarilla N95 sigue la normativa estadounidense la NIOSH 42 CFR 84 y, finalmente, la mascarilla KN95 obedece a los protocolos fijados por la República Popular China, de acuerdo con los estándares impuestos por el reglamento GB2626-2006.
Mascarillas FFP2 con válvula y sin válvula
Existen dos tipos fundamentales de mascarillas FFP2: con válvula y sin válvula.
Las mascarillas pueden tener válvula de exhalación que facilita la respiración y evita la condensación; se recomiendan para largos períodos de uso.
Las mascarillas FFP2 con válvula aportan una comodidad mucho mayor al usuario ya que facilitan la respiración gracias a la acción de la válvula, que evita la condensación.
La contrapartida de esta propiedad tiene que ver con el riesgo de la salud comunitaria. Y es que el portador de mascarilla FFP2 con válvula no estaría protegiendo a las personas que están a su alrededor: si una persona infectada con COVID-19 lleva esta mascarilla, los aerosoles y gotículas contaminadas pasarían al exterior a través de la válvula, pudiendo infectar a los allegados.
Al no filtrar el aire exhalado por el usuario, las mascarillas con válvula no se deben colocar a pacientes con procesos respiratorios infecciosos.
Toda mascarilla con válvula está desaconsejada para su uso en momentos de pandemia, ya que no evitan el contagio a otras personas, únicamente protegen a quien la lleva.
Por eso, desde DVD Dental recomendamos el uso de mascarillas FFP2 sin válvula.
Uso indicado de las mascarillas FFP2
Las mascarillas filtrantes FFP2 están diseñadas para proteger frente a la infección COVID-19 tanto al usuario como a los que estén a su alrededor.
Si bien pueden ser empleadas -y de hecho su uso se ha extendido- por la población general, este tipo de mascarillas filtrantes suelen ser empleadas en entornos sanitarios por la gran seguridad que proporcionan.
Las mascarillas de protección individual están dirigidas a todas aquellas personas en contacto con el virus, que cuiden o estén en contacto con personas con síntomas o positivos por covid-19.
Por tanto, estas mascarillas, según el Ministerio de Sanidad, son para profesionales y solo se recomiendan a particulares que trabajen y estén en contacto con el virus o por consejo médico.
Para la protección frente a la covid-19 de la población, se recomiendan las mascarillas FFP2, ya que las FFP1 no garantizan una protección suficiente y las FFP3 están indicadas para profesionales críticos muy expuestos al virus.
Prioridad en entornos sanitarios
La prioridad más alta de uso de mascarillas filtrantes es para los trabajadores de la salud, que realizan procedimientos generadores de aerosoles, incluida la intubación traqueal, la aspiración bronquial, la broncoscopia y la inducción de esputo.
Tomar un hisopo nasofaríngeo como parte de una prueba para la COVID-19 es un procedimiento generador de aerosoles porque puede provocar tos.
Si hay una escasez de mascarillas FFP2, FFP3 o N95, los trabajadores sanitarios que realizan procedimientos en contacto directo con un caso sospechoso o confirmado, pero sin riesgo de generar aerosoles, pueden usar una mascarilla quirúrgica además de guantes, gafas y bata.
Diferencias entre mascarillas FFP2, quirúrgicas e higiénicas
Las mascarillas quirúrgicas tienen como finalidad evitar la transmisión de agentes infecciosos por parte de la persona que la lleva.
Están diseñadas de dentro a fuera para evitar la diseminación de microorganismos normalmente presentes en la boca, nariz o garganta.
El papel de las FPP es proteger al usuario frente a la inhalación de contaminantes ambientales tales como agentes patógenos, agentes químicos, antibióticos, citostáticos.
Están diseñadas para trabajar de fuera hacia dentro y se recomienda el uso para procedimientos de aislamiento o con posible generación de aerosoles infecciosos.
| Tipo de mascarilla | Función principal | Normativa o referencia |
|---|---|---|
| Quirúrgica | Reducir la transmisión de gotas y secreciones del usuario | UNE-EN 14683:2019 |
| FFP2 | Filtrar partículas inhaladas y proteger al usuario | EN 149:2001 + A1:2009 |
| Higiénica | Reducir la emisión de partículas por personas sanas | UNE 0064 o UNE 0065 |
Las mascarillas higiénicas ofrecen una menor protección y solo pueden usar las personas sanas. No protegen del contagio a la persona que la lleva, pero evita que esta contagie a otros.
Las mascarillas quirúrgicas son productos sanitarios que están indicados para las personas sintomáticas o asintomáticas positivas.
Las mascarillas autofiltrantes FFP1, FFP2 y FFP3 son equipos de protección individual diseñados para filtrar el aire inhalado evitando la entrada de partículas contaminantes en nuestro organismo.
Cómo comprobar que una FFP2 ajusta correctamente
La eficacia de filtración depende mucho de que no haya fugas entre el tapabocas y la cara.
Antes de disponer la mascarilla FFP2 en una persona mayor, hay que asegurarse de que se ajuste firmemente alrededor de la nariz, boca y mentón.
Esto ayudará a prevenir la entrada de partículas no deseadas y garantizará una protección óptima.
Los usuarios deben tener en cuenta una serie de pautas con el fin de garantizar que su uso es el correcto.
Colocación paso a paso
- Lavarse las manos durante al menos 20 o 60 segundos con jabón.
- Coger la mascarilla por la parte externa con una mano.
- Poner la mascarilla boca abajo para que salgan las tiras elásticas.
- Colocarnos la mascarilla desde la barbilla hacia la nariz para asegurarnos que recogemos la zona facial en su totalidad.
- Con la mano libre pasar las gomas por la cabeza.
- La goma inferior ha de quedar en la nuca.
- La banda superior en la coronilla.
- Ajustar el clip nasal para conseguir un hermetismo total.
El Ministerio de Consumo, en su guía, expone las siguientes recomendaciones para evitar posibles contagios a la hora de manipular los equipos de protección: lavarse las manos durante 40-60 segundos antes de manipularla, coger la mascarilla solo por las gomas sin tocar el resto, colocarla sobre la nariz y boca asegurando que no quedan huecos entre la cara, pasar las bandas elásticas por detrás de las orejas para que quede sujeta y volver a lavarse las manos durante 40-60 segundos para eliminar cualquier resto tras colocarla.
Durante el uso
Una vez que la mascarilla FFP2 está colocada, es de vital importancia que la persona mayor evite tocarla o ajustarla con las manos.
El contacto frecuente con la mascarilla puede contaminarla y reducir su eficacia.
Como cuidadores, es conveniente recomendar a las personas mayores que eviten manosearse la cara mientras utilizan la mascarilla y que, si necesitan ajustarla, lo hagan utilizando las tiras elásticas o metálicas.
Es importante evitar tocar la cara exterior mientras se esté empleando.
Retirada de la mascarilla
Quitarse primero los guantes. Sujetar la mascarilla por la zona de las gomas y nunca directamente desde el centro de la mascarilla.
Sacarla hacia delante asegurando y evitando el roce con la ropa. Desechar la mascarilla en un contenedor.
Lavarse las manos con jabón.
Cuánto tiempo puede utilizarse una mascarilla FFP2
Todas las mascarillas están consideradas y concebidas para un solo uso, y una jornada laboral de un máximo de 8 horas, a excepción de las que lleven marcado R.
La guía difundida por el Gobierno indica que el número de usos dependerá del fabricante, aunque recomiendan no utilizarlas «durante más de cuatro horas por cuestiones de comodidad e higiene».
Las autoridades sanitarias recomiendan no exceder el uso de las mascarillas FFP2 más allá de 8 horas.
No obstante, dependerá de las instrucciones del fabricante y del uso que se le dé, es decir, no es lo mismo usarla durante 4 horas seguidas, que usarla media hora para salir a comprar, en este segundo caso, se puede guardar para volver a utilizarla nuevamente, en el caso de que esté perfecta.
Independientemente del uso que tenga, si se percibe que está húmeda, sucia o deteriorada convendría sustituirla por otra para evitar posibles riesgos.
Una mascarilla es de uso particular, no pudiendo ser compartida por varios usuarios.
Qué significan las marcas R y NR
Otra propiedad que diferencia este tipo de mascarillas es la posibilidad o no de reutilizarlas. Reconocerás las reutilizables por la R y las no reutilizables por la inscripción NR.
Las mascarillas con marcado R podrían reutilizarse, siempre siguiendo unos criterios de escrupulosa higienización, pero a día de hoy son muy pocas las mascarillas que admiten dicha catalogación.
Si te decantas por una mascarilla reutilizable, recuerda conservarla en óptimas condiciones de almacenamiento, limpieza y desinfección para que su seguridad no se vea comprometida.
Reutilización excepcional de mascarillas FFP2
Los documentos consultados coinciden en que las mascarillas son equipos de protección individual de uso único; sin embargo, hay que tener en cuenta la situación epidémica y la disponibilidad de las mismas.
Aunque la recomendación sanitaria es no reutilizar este tipo de mascarillas, y más si han pasado unas 8 horas de exposición a algún agente bacteriano, en casos de escasez la ciencia avala su uso.
Las recomendaciones están basadas en la escasa evidencia disponible y deben ser tomadas con cautela y como medidas excepcionales ante la situación actual de pandemia de COVID-19.
Tras el proceso de descontaminación o re-esterilización se deberían evaluar las propiedades de las mascarillas y tener en cuenta que las mascarillas mantienen las propiedades de ajuste y capacidad de filtrado, ya que si está dañada o el respirador no encaja, no ayudará a reducir la exposición a partículas en el aire.
Condiciones previas
En todos los casos, es muy importante que las mascarillas que se vayan a descontaminar no estén degradadas o rotas y que estén limpias para disminuir la carga bacteriana.
No es posible lavar las mascarillas, ya que, al mojarlas, el material filtrante de polipropileno pierde la capa hidrófuga.
Las mascarillas no deben compartirse, incluso después de una eventual descontaminación.
Métodos de descontaminación estudiados
Los Centers for Disease Prevention and Control indican que la UVGI, el VHP y el calor húmedo se muestran como los métodos más prometedores para descontaminar los FFR.
| Método | Condiciones estudiadas | Observaciones |
|---|---|---|
| Vapor de peróxido de hidrógeno | Sistema Bioquell Clarus C | La SEMPSPH indica un máximo de 2 reprocesados |
| Calor seco | 70 °C durante 30 minutos | La filtración se mantuvo por encima del 95% |
| Calor húmedo | 65 °C durante 30 minutos | No afectó drásticamente la función de filtrado |
| Radiación UVGI | Lámpara doble de 36 W durante 148 segundos | Reducción bacteriana de 7 log en el estudio citado |
| Vapor de agua | 5 minutos | Se propuso la reutilización durante unos días si no hay deformación |
| Vapor | 121 °C durante 15 minutos | Se recomendó controlar el número de usos y no superar 2-3 |
| Plasma de gas de peróxido de hidrógeno | Dos o hasta tres ciclos | El resultado depende del modelo y del método |
Vapor de peróxido de hidrógeno
La Food and Drug Administration de Estados Unidos autorizó, con fecha de 30 de marzo de 2020, la reutilización de las mascarillas N95 o similares mediante vapor de peróxido de hidrógeno, denominado sistema de descontaminación Battelle.
Las pruebas exitosas en mascarillas descontaminadas N95 demostraron un rendimiento aceptable después de 20 ciclos de descontaminación para actividad esporicida, actividad virucida, eficiencia de filtración, transpirabilidad, prueba de ajuste de forma y prueba de integridad de la correa.
Las mascarillas podrían usarse hasta 20 veces, con un proceso de descontaminación de 2,5 horas entre cada uso.
Quedarían excluidas las mascarillas que contengan celulosa.
La SEMPSPH indica que cada mascarilla descontaminada mediante este proceso solo podrá reprocesarse un máximo de 2 veces.
La Iniciativa de Contramedidas Médicas de la FDA financió previamente un estudio de descontaminación por VPH de FFR utilizando un sistema Clarus C, que normalmente se utiliza para fumigar habitaciones de hospital.
Después de 5 ciclos, los respiradores no mostraban deformaciones.
Calor seco
La re-esterilización mediante calor seco en horno de convección se estudió calentando a 70° C durante 30 minutos; este método mantuvo el efecto de filtración por encima del 95%.
El calor seco a 70º durante 30 minutos inactivó eficazmente el virus y no afectó la función protectora de la mascarilla N95.
El efecto de filtración pudo mantenerse por encima del 95%, aunque se desconoce cuántas veces se puede repetir este proceso.
El calor seco debe realizarse en equipos con ventilador, como un horno de convección, para que la temperatura sea uniforme en todos los puntos y se garantice el mantenimiento constante y uniforme de la temperatura en toda la cámara.
Calor húmedo y vapor de agua
La re-esterilización mediante calor húmedo se estudió mediante un ciclo a 65ºC durante 30 minutos.
La Universidad Tecnológica Delft realizó un estudio piloto cuyos resultados indican que las mascarillas FFP2 se pueden reutilizar tras la esterilización con vapor de agua a 121º durante treinta minutos.
Este método de reprocesado se puede utilizar hasta un máximo de cinco veces sin que las mascarillas pierdan su ajuste anatómico a la cara y manteniendo su capacidad de filtrado.
Otro estudio investigó el uso de vapor de agua durante cinco minutos. Comprobando que no se deforman, podrían reutilizarse durante unos días con esta descontaminación entre usos.
Después de exponerse las mascarillas al vapor de agua durante 5 minutos, los coronavirus aviares se habían inactivado completamente.
Incluso tras exponer las mascarillas durante 2 horas al vapor de agua, continuaron manteniendo su eficacia bloqueadora.
Estos datos sugieren que las mascarillas N95 pueden reutilizarse durante unos días con descontaminación con vapor de agua durante 5 minutos entre usos.
Radiación ultravioleta germicida
La re-esterilización mediante irradiación germicida ultravioleta se estudió con una lámpara doble, situada arriba y abajo, de 36W y un tiempo de exposición de 148 segundos.
La radiación ultravioleta germicida demostró la efectividad de desinfección bacteriana con reducción de 7log y la inocuidad sobre los dispositivos tratados.
El virus es sensible a rayos UV y, en principio a dosis bajas, no afectaría la eficacia de filtración.
Plasma de gas de peróxido de hidrógeno
El Instituto Nacional Holandés de Salud Pública y Medio Ambiente realizó un estudio piloto que comparó varios procesos para el reprocesamiento.
Las mascarillas 3M FFP2 NR D, tipo 8822, compuestas principalmente por polipropileno y sin celulosa, conservaron su forma y pudieron mantener su capacidad de filtrado después de esterilizar dos veces con un proceso de esterilización con plasma de gas a baja presión de peróxido de hidrógeno a 60°C.
Otro estudio investigó el procesamiento de tres ciclos de ocho métodos diferentes: UVGI, óxido de etileno, plasma de gas peróxido de hidrógeno, VPH, MGS, blanqueador, peróxido de hidrógeno líquido e incubación de WMH.
Solo el tratamiento con plasma de gas de peróxido de hidrógeno dio como resultado niveles de penetración medios > 5% para cuatro de los seis modelos FFR.
El daño físico varía según el método de tratamiento. Se concluye que se necesita más investigación antes de recomendar cualquier método de descontaminación específico.
Etanol y ozono
En un estudio se evaluó el efecto de remojar en etanol al 99% durante una hora y secado a temperatura ambiente sobre las propiedades de filtrado de las máscaras de FFP2.
Los resultados muestran que después de seis ciclos de limpieza, las propiedades de filtrado de una mascarilla FFP2 no se alteran significativamente.
Por lo que los autores sugieren el uso de este método para descontaminar, aunque es necesario realizar mediciones adicionales en las mascarillas FFP2 y N95 de diferentes fabricantes para validar este estudio.
En otro estudio se utilizó un coronavirus humano como sustituto de SARS-CoV-2 para contaminar las mascarillas.
Tras la exposición durante un minuto al gas de ozono producido por un generador de plasma de descarga de barrera dieléctrica, se consiguió la descontaminación de las mascarillas.
Estos resultados sugieren que se pueden descontaminar las mascarillas contaminadas utilizando el ozono.
Procedimientos que deben evitarse
No es posible lavar las mascarillas ya que al mojarlas, el material filtrante de polipropileno pierde la capa hidrófuga.
Las mascarillas filtrantes no deben someterse a procedimientos domésticos que puedan deformar el material, deteriorar las gomas o alterar el ajuste facial.
La desinfección no debe considerarse suficiente si la mascarilla está rota, deformada, sucia, húmeda o no consigue un sellado adecuado.
Uso prolongado y reutilización limitada
El «uso mantenido o extendido» se define como el uso de la misma mascarilla para atender a distintos pacientes, cuando estos se infectan con el mismo patógeno respiratorio y se colocan juntos en salas de espera o salas de hospital, sin que el profesional sanitario se la quite entre paciente y paciente.
La «reutilización limitada» se refiere al uso de la misma mascarilla para atender distintos pacientes, pero el profesional sanitario se la quita y se la vuelve a poner entre paciente y paciente.
En cualquier caso, una misma mascarilla solo debe ser utilizada por un mismo usuario.
El uso mantenido o extendido ofrece un menor riesgo de auto-inoculación, en comparación con la reutilización limitada, dado que las manos de los profesionales sanitarios rara vez deben contactar la superficie contaminada de la mascarilla.
Se debe insistir en la necesidad de minimizar el contacto innecesario con la superficie la mascarilla y la estricta adherencia a las prácticas de higiene de manos.
Esta es la razón fundamental por la que se debe preferir el uso extendido sobre la reutilización limitada.
Recomendaciones generales de prevención
La utilización de mascarillas solo es efectiva en combinación con unas medidas de higiene y distanciamiento social.
- Lavarse frecuentemente las manos entre 20 y 60 segundos friccionando con agua y jabón.
- Evitar tocarse los ojos, nariz y boca.
- Cubrirse la boca y nariz con la flexura del codo o con un pañuelo desechable al toser y estornudar.
- Mantener una distancia mínima de 1.5 metros entre personas.
Las mascarillas son elementos de protección frente a determinados agentes externos que evitan el contagio entre personas y protegen de ser contagiados por aquellas, con patologías de alta transmisión por la exhalación de partículas expulsadas al hablar o respirar frente a nosotros.
En cuanto al uso generalizado de mascarillas por la población sana en la comunidad, la recomendación más extendida es aconsejar su utilización fundamentalmente en situaciones con mayor riesgo de contagio, sin que su uso suponga una relajación del resto de medidas preventivas.
Las mascarillas quirúrgicas y las mascarillas filtrantes de protección personal deben reservarse para los profesionales sociosanitarios y para aquellas personas que por su situación clínica las necesitan.

¿Cómo ponerse la mascarilla? QUIRÚRGICA, FFP2 y FFP3 | Cabildo de Lanzarote
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