Los equipos de protección respiratoria protegen el sistema respiratorio del usuario de la inhalación de atmósferas peligrosas ya sea por la presencia de sustancias peligrosas (partículas, gases o vapores, agentes biológicos) o por la deficiencia de oxígeno. Las mascarillas de protección respiratoria forman parte de los equipos de protección individual utilizados para evitar la inhalación de partículas, contaminantes o sustancias peligrosas presentes en el aire.
El material y la estructura de una mascarilla dependen del contaminante que deba retener, del nivel de exposición, del tiempo de uso y del ajuste necesario. Las mascarillas filtrantes para partículas utilizan materiales capaces de retener polvo, humo, aerosoles y microorganismos, mientras que los filtros para gases y vapores emplean materiales absorbentes que retienen sustancias químicas presentes en el aire.
Qué materiales intervienen en una mascarilla respiratoria
Una mascarilla de protección respiratoria no está formada únicamente por una tela exterior. Su eficacia depende de la combinación entre la pieza facial, las capas filtrantes, los elementos de ajuste y, cuando corresponde, los filtros o cartuchos intercambiables. Estos componentes deben funcionar conjuntamente para reducir la entrada de aire contaminado.
Los equipos filtrantes suministran aire respirable por medio de la purificación o filtración del aire contaminado. Estos equipos constan de una pieza facial y uno o varios filtros capaces de eliminar los contaminantes del aire.
Materiales filtrantes para partículas
Los filtros para partículas están diseñados para capturar partículas sólidas y líquidas presentes en el aire, como polvo, humo, polen o aerosoles. Los filtros contra partículas y aerosoles están diseñados para protegerte de contaminantes sólidos y líquidos suspendidos en el aire.
Las mascarillas autofiltrantes FFP están pensadas para proteger frente a partículas presentes en el aire, como polvo, aerosoles o determinadas nieblas. La diferencia entre FFP1, FFP2 y FFP3 está en el nivel de protección y en el tipo de exposición para el que resultan más adecuadas.
En Europa, los filtros para partículas se clasifican según la norma EN 143 en tres clases, basadas en su eficiencia de filtración:
| Clase | Eficiencia de filtración mínima | Aplicación general |
|---|---|---|
| P1 | 80% | Partículas no tóxicas y de baja toxicidad |
| P2 | 94% | Partículas de toxicidad media |
| P3 | 99.95% | Partículas tóxicas o muy finas |
Los equipos de protección frente a partículas se clasifican en tres clases: clase 1, clase 2 y clase 3; según sean de eficacia baja, media o alta. Los filtros para partículas se identifican con la letra P y pueden pertenecer a las clases P1, P2 o P3.
Capas y materiales de una mascarilla filtrante
Las mascarillas filtrantes suelen integrar una combinación de capas que permite mantener la forma, mejorar el ajuste y retener partículas de distinto tamaño. Una mascarilla respiratoria desechable se utiliza en trabajos donde hay polvo o partículas en suspensión. Están diseñadas para un solo uso y cuentan con filtros respiratorios que retienen partículas presentes en el aire.
La protección frente a partículas depende del material filtrante, de la superficie disponible para la filtración y de la hermeticidad de la pieza facial. El ajuste al rostro es fundamental para evitar fugas de aire contaminado.
Los diseños pueden incorporar clips nasales, paneles plegables, válvulas de exhalación y sistemas de sujeción ajustables. También es importante valorar la ergonomía y la comodidad, especialmente cuando el equipo se utiliza durante largas jornadas.
Materiales de las piezas faciales
Las piezas faciales pueden ser mascarillas autofiltrantes desechables, medias máscaras reutilizables, máscaras completas o boquillas. Los adaptadores faciales se presentan para que se les acople un filtro o más de un filtro.
En los equipos reutilizables, la pieza facial debe mantener un sellado estable durante el trabajo. Una máscara con filtro reutilizable está pensada para un uso más prolongado y para entornos con mayor exposición a contaminantes. Permiten cambiar los filtros cuando se desgastan, lo que prolonga la vida útil del equipo.
La máscara de protección respiratoria cubre nariz y boca y se utiliza en trabajos técnicos o industriales donde se requiere mayor protección respiratoria. Incorporan filtros intercambiables para partículas, vapores o contaminantes específicos y ofrecen un sellado más eficaz en el rostro.
En entornos de mayor riesgo también se emplean máscaras de cobertura completa, que protegen tanto las vías respiratorias como los ojos y parte del rostro. Estas ofrecen una protección más completa frente a contaminantes presentes en el aire.
Materiales de ajuste y sellado
La adaptación del equipo al usuario es especialmente importante cuando la eficacia del equipo depende de la hermeticidad. Esta circunstancia se da con equipos que incluyan máscaras y medias máscaras o mascarillas.
La presencia de vello facial, cicatrices, etc. pueden afectar la hermeticidad. De igual manera el uso de determinados accesorios como pañuelos, collares, etc. también podrían afectar al ajuste del equipo.
Si hay fugas por nariz, mejillas o barbilla, la protección real baja mucho. Por ello, muchas mascarillas incorporan sistemas de sujeción ajustables.
Válvulas y elementos de exhalación
La válvula ayuda a expulsar el aire caliente y húmedo, por lo que puede mejorar la comodidad en trabajos prolongados o físicos. Esto se nota especialmente en trabajos físicos, ambientes calurosos o usos prolongados.
La válvula no cambia por sí sola el nivel FFP de la mascarilla, pero puede mejorar la comodidad porque ayuda a expulsar el aire caliente y húmedo. Una mascarilla sin válvula es una buena opción cuando se quiere evitar salida directa del aire exhalado.
Una mascarilla con válvula puede resultar más cómoda en usos prolongados, reducir la sensación de calor y humedad y ser interesante en obra, lijado o mantenimiento. No siempre es adecuada si se busca reducir la emisión hacia otras personas.
Materiales según el contaminante
El primer paso es identificar qué contaminante está presente. En algunos trabajos se generan partículas como polvo, humo o aerosoles, mientras que en otros pueden existir gases o vapores químicos.
Los filtros se clasifican según el tipo de contaminante que deben filtrar. Algunos están diseñados para retener partículas sólidas o líquidas, como polvo, humo o aerosoles. Otros protegen frente a gases y vapores químicos, y también existen filtros combinados que actúan contra varios contaminantes a la vez.
| Tipo de filtro | Color | Contaminante principal |
|---|---|---|
| A | Marrón | Gases y vapores orgánicos de punto de ebullición mayor que 65°C |
| AX | Marrón | Gases y vapores orgánicos de punto de ebullición menor o igual que 65°C |
| B | Gris | Gases y vapores inorgánicos |
| E | Amarillo | Dióxido de azufre y otros gases ácidos |
| K | Verde | Amoniaco y sus derivados orgánicos |
| SX | Violeta | Gases específicos |
| NO-P3 | Azul | Óxidos de nitrógeno |
| Hg-P3 | Rojo | Vapores de mercurio |
| P | Blanco | Partículas |
Materiales para polvo, humo y aerosoles
Los filtros para partículas se utilizan en entornos donde se generan polvo o humo, ya que capturan partículas microscópicas en suspensión. En la construcción, tareas como cortar, perforar, lijar o demoler materiales generan polvo fino de cemento, yeso o sílice que puede permanecer en suspensión en el aire.
En la industria metalúrgica y en trabajos de soldadura se producen humos metálicos y partículas microscópicas que pueden resultar perjudiciales si se inhalan de forma prolongada. Para trabajos de soldadura o exposición al humo generado por combustibles, se recomienda el uso de filtros de alta eficiencia P2 o P3, ya que el humo contiene partículas muy finas que pueden ser tóxicas.
Los filtros de partículas capturan partículas microscópicas en suspensión, pero una FFP protege frente a partículas y no sustituye a una máscara con filtros específicos cuando hay gases, vapores químicos, disolventes o atmósferas peligrosas.
Materiales para gases y vapores orgánicos
Los filtros para gases y vapores orgánicos contienen materiales especiales, como carbón activado, que adsorben los gases y vapores, evitando que ingresen a tus pulmones.
Los filtros de tipo A están diseñados específicamente para vapores orgánicos con puntos de ebullición superiores a 65 °C. Son adecuados para determinadas tareas con disolventes, pinturas, barnices, adhesivos y productos de limpieza a base de solventes.
Para vapores orgánicos no basta una FFP convencional. Conviene usar media máscara o máscara con filtro adecuado para gases y vapores. Para determinados vapores orgánicos suelen utilizarse filtros de tipo A, pero la elección exacta depende del producto, concentración, tiempo de exposición y ficha de seguridad.
Materiales para gases y vapores inorgánicos
Los filtros para gases y vapores inorgánicos están diseñados para proteger contra contaminantes químicos derivados de compuestos no orgánicos presentes en el aire. Este tipo de filtro se clasifica como Tipo B según la norma EN 14387:2022 y utiliza materiales específicos para adsorber gases y vapores inorgánicos, excluyendo monóxido de carbono (CO).
Los filtros Tipo B protegen contra gases inorgánicos como bromuro de hidrógeno o cloro. Los filtros Tipo E están destinados al dióxido de azufre y otros gases ácidos, mientras que los filtros Tipo K están específicamente diseñados para vapores de amoníaco y derivados.
Para situaciones con amoníaco, se utilizan filtros Tipo K, no Tipo B, que están específicamente diseñados para vapores de amoníaco y derivados. Para gases específicos como monóxido de carbono (CO), se requieren filtros especializados marcados para ese uso, ya que los filtros Tipo B no son efectivos contra este contaminante.
Materiales para contaminantes específicos
Algunos filtros están diseñados para situaciones particulares, como la protección contra contaminantes biológicos, radiológicos o químicos específicos. Los filtros para contaminantes radiológicos son utilizados en plantas nucleares y laboratorios especializados para capturar partículas radiactivas.
Los filtros de clase P3 son los más indicados para proteger contra microorganismos como bacterias, virus o esporas. Este tipo de protección es especialmente importante en entornos hospitalarios o en caso de brotes infecciosos.
Los filtros SX están destinados a gases específicos. Debe figurar el nombre de los productos químicos y sus concentraciones máximas. Los filtros NO-P3 protegen frente a óxidos de nitrógeno y tienen un uso máximo de 1 jornada. Los filtros Hg-P3 protegen frente a vapores de mercurio y tienen un uso máximo de 50 horas.
Filtros combinados y materiales multicontaminante
Los filtros combinados ofrecen protección tanto contra partículas como contra gases y vapores. Se identifican combinando las letras y colores correspondientes a cada tipo de filtro.
Estos filtros combinan las propiedades de los filtros de partículas con las de los filtros para gases y vapores, lo que los hace especialmente útiles en entornos donde coexisten múltiples riesgos.
En la producción de plásticos o pesticidas, los contaminantes suelen incluir partículas peligrosas combinadas con vapores orgánicos o gases ácidos. Los filtros combinados adecuados serían de clase P3 junto con un filtro de gases y vapores Tipo A, para vapores orgánicos, o Tipo E, para gases ácidos.
En actividades que generan polvo fino combinado con vapores de solventes o adhesivos, puede ser necesario utilizar una combinación adecuada de filtros para partículas y filtros para gases o vapores.
| Combinación | Protección |
|---|---|
| A2P2 | Vapores orgánicos y partículas de nivel medio |
| A2P3 | Vapores orgánicos y partículas de nivel superior |
| ABEK1P3 | Gases y vapores orgánicos, inorgánicos, ácidos, amoníaco y partículas |
Materiales empleados en equipos motorizados y aislantes
Los equipos aislantes suministran gas respirable no contaminado procedente de una fuente externa e independiente del medio ambiente. Estos equipos constan de una pieza facial y un suministro de gas respirable no contaminado.
Según la fuente de aire o gas respirable, estos equipos se clasifican en equipos de aire fresco, equipos de línea de aire comprimido y equipos autónomos.
- Los equipos de aire fresco tienen el extremo de la manguera de suministro de aire ubicado en el exterior de la atmósfera contaminada.
- Los equipos de línea de aire comprimido reciben el suministro de aire mediante una fuente de aire comprimido limpio y respirable.
- Los equipos autónomos utilizan como fuente de aire una botella a presión portada por el mismo usuario del equipo.
En ambientes donde el oxígeno está desplazado por gases peligrosos, los filtros convencionales no son suficientes. En estos casos, se utilizan sistemas de respiración asistida con suministro de oxígeno o aire comprimido, no filtros pasivos.
Los filtros estándar no generan oxígeno y no deben usarse en estas condiciones. No deberían utilizarse equipos filtrantes cuando la concentración de oxígeno sea inferior a 19,5% en volumen.
Existen también productos de protección respiratoria como las unidades de filtro de escape y las unidades de filtro asistidas por ventilador. En entornos industriales exigentes, un equipo motorizado con filtro de partículas puede ofrecer una protección adecuada contra las partículas de aleación.
Materiales y protección durante la soldadura
Los humos de soldadura requieren seleccionar muy bien el equipo. Puede ser necesaria protección frente a partículas, ozono u otros contaminantes. En la soldadura de acero inoxidable con MIG o MMA, los gases industriales contienen con frecuencia partículas de níquel y cromo, a veces en una cantidad importante, dependiendo del método utilizado.
Un equipo motorizado con filtro de partículas ofrece una protección excelente en esta aplicación. La soldadura con el sistema TIG no suele emitir demasiados humos de soldadura, pero puede generar grandes cantidades de gas de ozono.
Al soldar acero estándar, se producen emisiones de humos pesados, lo que significa que es preciso utilizar una mascarilla y disponer de una buena ventilación en el lugar de trabajo. Al soldar acero estándar, se recomienda emplear un equipo motorizado con un filtro de partículas.
Al soldar acero galvanizado, se liberan partículas de óxido de cinc, lo que puede provocar fiebre por cinc, también conocida como fiebre por humos. Si está soldando material pintado, debe tomar precauciones especiales, pues muchas pinturas desprenden contaminantes atmosféricos muy peligrosos.
Ozono, óxidos de nitrógeno y monóxido de carbono
Cuando se suelda aluminio, no solo se producen partículas de óxido de aluminio, sino que también se forma gas de ozono por la acción de la radiación UV procedente del arco que descompone el oxígeno molecular. El ozono también se produce cuando se suelda acero inoxidable con el sistema TIG.
El ozono no puede filtrarse desde la atmósfera, pero el carbono activo de cualquier tipo es eficaz a la hora de descomponerlo. El uso de un filtro de gas junto con un filtro de partículas permite descomponer el ozono de forma eficaz.
El dióxido de nitrógeno y el óxido nítrico son ejemplos de gases de nitrógeno que se forman cuando se suelda a alto amperaje, lo que genera altas temperaturas. Los gases nitrosos resultan peligrosos si se inhalan a altas concentraciones, por ejemplo, cuando se suelda en espacios estrechos y con falta de ventilación.
El monóxido de carbono no puede filtrarse. Si la ventilación no es la adecuada, es preciso controlar el nivel de oxígeno y utilizar un equipo de suministro de aire.
Selección del material según el uso
La forma más práctica de elegir es empezar por la tarea. Cada riesgo requiere un tipo de filtro específico para garantizar una protección adecuada.
| Trabajo o exposición | Material o filtro que puede ser necesario |
|---|---|
| Lijado, bricolaje y polvo fino | Mascarilla FFP2 si el riesgo es moderado |
| Obra, cemento y partículas más exigentes | Mascarilla FFP3 cuando hay más polvo, partículas finas o exposición continuada |
| Pintura, barnices y disolventes | Media máscara o máscara con filtro para gases y vapores, además de protección frente a partículas si corresponde |
| Adhesivos y limpieza química | Cartucho adecuado para el gas o vapor identificado |
| Soldadura y humos metálicos | Protección frente a partículas, ozono u otros contaminantes según el proceso |
| Atmósferas con oxígeno insuficiente | Equipo aislante o sistema de suministro de aire |
Para polvo y partículas de bricolaje o trabajo puntual, suele bastar una mascarilla autofiltrante adecuada al nivel de riesgo. Para trabajos con partículas más finas o mayor exposición, conviene valorar FFP3.
Para pintura, disolventes, adhesivos, productos químicos o vapores, normalmente no basta una FFP: hay que usar una media máscara o máscara con filtros específicos para gases, vapores y partículas.
Una FFP3 no sirve para cualquier riesgo respiratorio. Las FFP están orientadas a partículas. Si el problema son vapores orgánicos, gases ácidos, amoníaco, disolventes o productos químicos, hay que elegir filtros específicos.
Compatibilidad entre materiales y mascarilla
Asegúrate de que el filtro sea compatible con el modelo de mascarilla que usas. Algunos filtros son específicos para ciertos equipos o marcas.
La protección ofrecida es adecuada tanto cuando se acopla un filtro como cuando se acoplan varios filtros, siempre que se observen algunas precauciones. En ningún caso deberán emplearse filtros diseñados para ser usados en adaptadores faciales de más de un filtro en adaptadores de un solo filtro.
Al recambiar los filtros en adaptadores faciales para más de un filtro deberán recambiarse todos al mismo tiempo. En las mascarillas reutilizables, la protección depende del cuerpo de la máscara, del ajuste facial y del filtro instalado.
Cuando se utilicen equipos que dispongan de manguera para el aporte de aire deberán usarse siempre con el tipo y longitudes de manguera con las que el equipo se haya puesto en el mercado.
Duración, sustitución y mantenimiento de los materiales filtrantes
Los filtros tienen una duración limitada. Infórmate sobre el tiempo de uso recomendado por el fabricante y reemplázalos cuando sea necesario.
El mantenimiento de los filtros respiratorios es fundamental para garantizar que el equipo ofrezca una protección eficaz. Con el uso, los filtros pueden saturarse y perder eficacia.
- En los filtros para partículas se recomienda cambiarlos cuando aumenta la dificultad para respirar o muestran desgaste.
- En los filtros para gases o vapores, el reemplazo suele hacerse cuando se detecta olor o sabor de la sustancia filtrada.
- Las mascarillas desechables deben sustituirse si están dañadas, deformadas, sucias, húmedas, si cuesta respirar o si el fabricante indica que ha llegado al final de su vida útil.
- Las mascarillas desechables no están pensadas para usarse indefinidamente.
El uso de equipos filtrantes debería limitarse a aquellos contaminantes que presentan alguna propiedad de aviso, de tal forma que el usuario puede detectar su presencia a tiempo. Sin embargo, en ningún caso debe utilizarse la propiedad de aviso como indicación de la caducidad.
Ajuste, comodidad y compatibilidad con otros equipos
Cuando se va a usar una mascarilla durante muchas horas, la comodidad, el ajuste y la resistencia a la respiración son tan importantes como el nivel FFP. Valora modelos con válvula, ajuste facial cómodo o soluciones reutilizables.
En muchos entornos laborales, las mascarillas de protección respiratoria deben utilizarse junto con otros equipos de protección individual, como gafas de seguridad, cascos, pantallas faciales o protectores auditivos. Por este motivo, es importante que la mascarilla sea compatible con el resto del equipo.
El equipo de protección respiratoria no debe ser fuente de riesgos, especialmente cuando se trabaje en atmósferas potencialmente explosivas. En este caso habrá que hacer una evaluación del equipo en sí mismo como posible fuente de ignición.
Normas aplicables a los materiales y filtros
Las mascarillas de protección respiratoria utilizadas en entornos profesionales deben cumplir normativas y certificaciones que garantizan su eficacia y seguridad. En Europa, estas mascarillas se consideran equipos de protección individual, por lo que deben superar ensayos específicos y contar con el marcado correspondiente.
Una de las normas más importantes es la EN 149, que regula las mascarillas filtrantes para partículas y las clasifica en niveles como FFP1, FFP2 y FFP3, según su capacidad de filtración.
La norma EN 143 clasifica los filtros para partículas en P1, P2 y P3, mientras que la norma EN 14387 clasifica los filtros para gases y vapores mediante letras y colores específicos.
Los fabricantes sólo pueden poner en el mercado equipos de protección individual que cumplan ciertos requisitos. Todas las mascarillas cumplen la norma europea EN 149:2001.
Cuándo los materiales filtrantes no son suficientes
La concentración de oxígeno debe conocerse durante todo el tiempo que dure el trabajo o la exposición. También deben identificarse los agentes químicos peligrosos, incluyendo los asfixiantes, y el estado físico del contaminante, como polvo, fibra, humo, gas o vapor.
La concentración máxima que se estima encontrar en la atmósfera y, si es posible, el valor límite ambiental, son datos esenciales para seleccionar la protección.
Existen determinados factores que llevan de forma ineludible a la utilización de equipos aislantes, entre los que puede destacarse la deficiencia de oxígeno, el desconocimiento acerca de los contaminantes presentes o atmósferas inmediatamente peligrosas para la vida o la salud (IPVS).
Antes de que los empleados utilicen la protección respiratoria, debe comprobarse cuidadosamente si esta medida no puede evitarse adoptando medidas de protección técnicas u organizativas alternativas.
- ¿Existen alternativas para la sustancia peligrosa utilizada o puede evitarse por completo?
- ¿Puede evitarse la liberación de la sustancia peligrosa?
- ¿Puede contenerse el peligro en su punto de origen?
- ¿Puede llevarse a cabo la actividad desde un lugar menos peligroso?
- ¿Puede capturarse el contaminante en su punto de origen, por ejemplo, mediante su extracción?
Sólo si ninguna de estas medidas puede llevarse a cabo con éxito, deberá utilizarse el equipo de protección personal, en este caso la protección respiratoria.

Cómo elegir una máscara facial de protección respiratoria y su filtro
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