Cómo medir la turbidez del agua de una piscina con pastillas

La turbidez del agua de una piscina no se mide directamente con pastillas: los reactivos en pastillas permiten analizar principalmente el pH, el cloro libre y el cloro total, mientras que la turbidez se cuantifica con un turbidímetro. Para controlar correctamente el agua hay que combinar ambos procedimientos, porque la turbidez puede reducir la eficacia de los desinfectantes y señalar la presencia de partículas en suspensión.

La turbidez es una de las cualidades más comunes e intuitivas del agua. Lo primero que notamos en el agua es lo turbia que está. Sin embargo, detrás de la turbiedad existen algunas implicaciones importantes. La turbidez puede afectar todo, desde cómo se desinfecta el agua hasta la calidad de nuestros lagos, océanos y arroyos.

Qué se puede medir con pastillas en el agua de la piscina

Existen varios tipos de medidores o analizadores para determinar los niveles de ph y cloro en piscinas, y aunque hay fotómetros y otros métodos que ofrecen una exactitud total en las mediciones para estos valores, en este artículo os vamos a contar los más básicos y económicos. Estos métodos más básicos de medición son suficientes para tener controlado cloro de la piscina (la particular).

Los medidores DPD (N,N-dietil-para-fenilendiamina). Son medidores en pastillas. Miden el nivel de pH, cloro libre* y cloro total**, por lo que nos dan una información mucho más completa. Ambos sistemas llevan dos cubetas, una para el pH y otra para el cloro de la piscina. Cada cubeta tiene una escala colorimétrica que sirve para comparar los colores ph piscina del que se tiñe el agua tras agregar el reactivo y determinar el valor de pH y cloro que resulte de la medición de la muestra.

Los kits que miden la calidad de cloro por comparación dependen de la interpretación visual de la persona que hace la medida, a diferencia de un colorímetro, el cual proporciona un número preciso.

Qué es la turbidez del agua

La turbidez se refiere a la claridad del líquido, determinada por la cantidad de partículas suspendidas en él, como algas, suciedad, minerales, proteínas, aceites o bacterias. Aunque estas partículas no son visibles a simple vista, su concentración afecta la transparencia del agua.

La turbidez es una medición óptica que indica la presencia de partículas suspendidas. Se mide haciendo brillar una luz a través de la muestra y cuantificando la concentración de partículas en suspensión. Mientras más partículas se encuentren en la solución, mayor será la turbidez.

Es importante tener en cuenta que, a pesar de que la turbidez se relaciona con los sólidos en suspensión, medir la turbidez no es lo mismo que medir los sólidos suspendidos totales (SST). Las mediciones de SST son gravimétricas, que cuantifican la masa de los sólidos suspendidos en una muestra, realizadas pesando los sólidos separados.

Por qué es importante controlar la turbidez

La turbidez es un parámetro clave de la calidad del agua utilizado en una amplia variedad de entornos, desde una instalación municipal de agua potable hasta el control ambiental. Cuando el agua está turbia, esto no solo afecta su apariencia, sino que también indica una mayor probabilidad de contaminación microbiológica y de partículas tóxicas que se adhieren a la materia en suspensión en el agua.

La materia suspendida, como sólidos y algas, reduce la eficacia de los productos químicos desinfectantes y puede actuar como un portador de bacterias y parásitos. Cuando vemos el agua turbia es debido a la presencia de partículas en suspensión, que hacen que la luz se disperse y no se transmita a través de ella.

A mayor turbidez mayor particulado en suspensión en el agua, lo que aumenta la posibilidad de que microorganismos patógenos se refugien en las partículas en suspensión y disminuya así la eficacia de los agentes desinfectantes. El agua turbia también puede contener materia orgánica en suspensión, lo que inhibe el efecto del biocida desinfectante, al reaccionar con la materia orgánica, y favorece la formación de subproductos de la desinfección nocivos para la salud.

Cuando el agua está turbia, los rayos UV del sol o los desinfectantes como el cloro pierden efectividad, lo que puede derivar en un peligro para los usuarios. Gracias al turbidímetro, los profesionales pueden detectar variaciones mínimas en la claridad del agua, lo que permite actuar con rapidez ajustando la filtración, el uso de productos químicos o la limpieza del vaso.

Diferencia entre turbidez y transparencia

Es importante explicar la diferencia entre turbidez y transparencia del agua. Siempre comento el siguiente ejemplo: cuando nos asomamos al vaso de una piscina, si vemos el fondo perfectamente podemos decir que el agua es transparente. Es una medida cualitativa.

¿Pero cómo podemos dar un valor cuantitativo para indicar cuánto de transparente o turbia es esa agua? Pues para ello necesitamos el turbidímetro. Colocamos una muestra de agua en este instrumento y nos da un valor, que corresponde a la turbidez de la muestra de agua. Es una medida cuantitativa.

Muchas veces me preguntan si no es suficiente con anotar en el registro de operaciones diarias, si el agua es o no transparente. La respuesta es no. Lo que para nosotros es transparente (a nuestro ojo), puede ser un valor elevado en un turbidímetro.

Cómo medir el pH y el cloro con pastillas DPD

Ojo, si quieres saber como medir el ph de la piscina, antes que nada comprueba que las pastillas no estén caducadas. Para saberlo, simplemente tienes que mirarlas, siempre son de color blanco. Si están caducadas o en mal estado tendrán color negro.

Una vez comprobado, debes saber que existen tres tipos de pastillas para saber como medir ph piscina:

  • DPD1: para medir cloro libre.
  • DPD3: para medir cloro piscina total.
  • Medidor ph piscina -Phenol Red: para medir ph piscina.

Recoger una muestra de agua de la piscina en las dos cubetas del medidor ph y cloro piscina. Es conveniente recoger el agua en un lateral de la piscina, a la mitad, y aproximadamente a 50 cms. de profundidad.

Una vez fuera del agua, añadir las pastillas: Phenol Red en la cubeta izquierda y DPD1 en la cubeta derecha. Agitar hasta la completa disolución de las pastillas y comparar los valores con las escalas colorimétricas. Anotar los valores resultantes en nuestro cuaderno de registro.

El resultado de DPD1 es el cloro libre. Sin vaciar la cubeta derecha, añadir DPD 3. Agitar hasta la completa disolución de la pastilla y comparar con la escala colorimétrica. Anotar el valor resultante en el cuaderno de registro.

El resultado de DPD1 + DPD3= Cloro Total. El resultado del cloro total, si todo va bien, será tan parecido al del cloro libre que nuestro ojo no será capaz de apreciar diferencia de color.

Qué significan los resultados de las pastillas

El cloro libre es el que está disuelto en el agua y no hizo efecto aún, es decir, no está combinado con materia orgánica, por tanto es el cloro disponible para desinfectar.

El cloro combinado es el que está asociado con materia orgánica, principalmente con amonio, produciéndose las llamadas cloraminas. En las piscinas es un parámetro indispensable para un adecuado mantenimiento, puesto que es el responsable del “fuerte olor a cloro”, de irritaciones de ojos, mucosas.

El cloro activo es la parte del cloro libre que se encuentra en forma de ácido hipocloroso. Esta es aquella forma del cloro más activa para el proceso de desinfección, pues su nivel de concentración depende de forma directa del valor del pH del agua.

El cloro total es la suma del cloro libre y el combinado. Para conocer este valor se analizan los previos tipos de cloro especificados con el Reactivo DPD 3 y el Reactivo DPD 1, de forma correspondiente.

ParámetroReactivo o cálculoQué indica
Cloro libreDPD1Cloro disponible para desinfectar
Cloro combinadoCloro total menos cloro libreCloro asociado con materia orgánica
Cloro totalDPD1 + DPD3Suma del cloro libre y el combinado
pHPhenol RedAcidez o alcalinidad del agua

Valores de referencia para cloro y pH

Los límites de cloro y ph en piscina que establece la normativa vigente son los siguientes:

ParámetroValor
Cloro libre0,5 - 2,0 mg/l
Cloro combinadomenor que 0,6 mg/l
Cloro totalmáximo 2,6 mg/l
pHentre 7,2 y 8,0

El nivel estándar para el control del pH en el agua de las piscinas es de 7,5. Si ésta se encuentra por debajo de 7,4, el agua causa irritación en los ojos, además de turbulencia de las aguas y reduce la efectividad del desinfectante.

Cómo medir la turbidez de una piscina

Para medir la turbidez se utiliza un turbidímetro, que pasa luz a través de una muestra de agua y cuantifica la cantidad de partículas presentes: cuanto más turbia esté el agua, mayor será la cantidad de partículas y, por lo tanto, mayor será la turbidez.

Los nefelómetros o turbidímetros ópticos son dispositivos que incorporan una lente, un detector de luz y filtros para medir la intensidad de la luz dispersada cuando un rayo de luz pasa a través de una muestra de agua. Con ello, se leen las unidades de turbidez como unidades de turbidez nefelométricas (NTU) o unidades de turbidez de formazina (FTU).

Los turbidímetros son dispositivos que tienen una fuente de luz, una lente y un detector localizados a 90° de la fuente de luz que trabajan juntos para medir la turbidez de una muestra. Cuando se coloca una muestra en el paso entre la fuente de luz y el detector, algunas de las partículas en la muestra dispersan la luz de tal forma que llega al detector a 90°.

El detector determina la cantidad de luz dispersada y compara la lectura con los estándares en una curva de calibración. Algunos medidores incorporan otro detector a 180° para contabilizar la luz transmitida. Las mediciones de la turbidez a 90° y 180° se denominan método de relación.

Medición de turbidez en piscina con turbidímetro

Pasos para medir la turbidez con un turbidímetro

  1. Calibrar el medidor con los estándares.
  2. Colocar el turbidímetro en una superficie plana y estable.
  3. No hacer el análisis con luz directa.
  4. Poner una muestra en una celda.
  5. Limpiar la parte exterior de la celda.
  6. Mezclar la muestra y evitar la formación de burbujas.
  7. Colocar la celda en el medidor y tomar la lectura.

Una vez que tenga su medidor, tomar las mediciones de turbidez es muy sencillo e involucra solamente unos simples pasos: calibre el medidor con los estándares, llene una celda con la muestra, limpie el exterior de la celda y, si trabaja con muestras con muy baja turbidez, utilice aceite de silicón en el exterior de la celda. Coloque la celda dentro del medidor y tome la lectura.

Preparar el vial de muestra. Tomamos una muestra representativa del agua en un recipiente limpio y transparente, y evita las burbujas, ya que pueden alterar la medición. Insertar el vial en el turbidímetro. Lo colocamos con cuidado, siguiendo las marcas del aparato, para asegurar que la luz interna lo atraviesa correctamente.

Realizar la medición. Cerramos la tapa y pulsamos el botón de medición. En pocos segundos aparece un valor, normalmente expresado en NTU. Interpretar el resultado. Comparamos el valor con los rangos recomendados según normativa.

Medición visual y medición instrumental

Existen muchos métodos para medir la turbidez. Como una medición de que tan turbia está el agua, podemos usar desde métodos visuales hasta medidores a gran escala para cuantificarla.

Algunos métodos visuales, como el disco Secchi, son ideales para el uso ambiental de campo. Este consiste en un disco que se sumerge en el agua hasta que ya no es visible. La profundidad a la que el disco ya no es visible es la profundidad de Secchi.

Este método es subjetivo y funciona mejor en aguas naturales de movimiento lento y baja turbidez. Para una piscina, la medición cuantitativa con un turbidímetro resulta más adecuada cuando se necesita registrar un valor y comprobar el cumplimiento de un límite.

Cómo obtener una medición exacta

La cubeta donde se recoge la muestra debe estar completamente limpia. No puede estar rallada, ni coloreada, ni con huellas de nuestra mano. Debe estar completamente seca, no puede tener humedad, al igual que el equipo. Todo eso puede interferir en la lectura, dando un valor más elevado del que realmente es.

Al medir la turbidez, se determina la turbidez de una muestra provocada por los residuos en suspensión. De este modo, se necesita una celda limpia y sin rayaduras, pues estas pueden interferir en la forma con la que la luz pasa por medio del vidrio, llevando a resultados falsos.

Ante pequeñas manchas imperceptibles, también se pueden obtener resultados erróneos, especialmente en muestras de bajo intervalo. Para ello, se pueden añadir unas gotas de aceite de silicón en la celda y después limpiar bien la cubeta con un paño.

Las manchas en la celda pueden absorber la luz o dispersarla, lo que resulta en una medición de turbidez del vidrio sucio y de la muestra. Es fundamental que las celdas de turbidez estén especialmente limpias. Si se forman manchas en el vidrio, use un ácido diluido y otro limpiador para eliminar las manchas. Una vez limpias, asegúrese de enjuagar las celdas con agua destilada o desionizada.

Burbujas, mezcla y condensación

Mezclar la muestra y evitar la formación de burbujas. Las burbujas de aire pueden dispersar la luz y modificar el resultado, por lo que la muestra debe manipularse con cuidado antes de introducirla en el equipo.

Finalmente, la turbidez puede verse afectada por la condensación. Con el tiempo, se puede formar condensación en el vidrio, especialmente si las muestras son frías. La condensación en el exterior del vidrio oscurece la luz de las muestras, lo que causa lecturas erróneas de turbidez.

Puede evitar esto simplemente limpiando las celdas periódicamente con un paño limpio y sin pelusa. Engrasar la celda también ayuda a reducir la condensación.

Calibración y verificación del turbidímetro

Para que un turbidímetro portátil proporcione lecturas fiables tiene que estar correctamente calibrado. La calibración del turbidímetro consiste en ajustar el aparato con soluciones patrón de turbidez conocida, lo que garantiza que las mediciones que realiza sean precisas y coherentes.

Una lectura incorrecta puede hacer que no detectemos un problema real en el agua o que apliquemos tratamientos innecesarios. Además, las mediciones de turbidez deben ser exactas para asegurar que el agua se ajusta a los valores exigidos por la normativa de piscinas vigente.

Todos estamos de acuerdo en que la clave para obtener resultados exactos es realizar una calibración exacta, y una calibración exacta proviene de estándares confiables.

Con cierta periodicidad, en el caso de Altimir Assessoria semanal, debemos verificar que el equipo funciona correctamente. Puede ser que estemos realizando lecturas, pero que el instrumento no funcione bien.

Para realizar la verificación de los turbidímetros, utilizamos los denominados “Patrones de turbidez”, que son cubetas con una turbidez concreta garantizada. Para realizar el proceso, simplemente debemos seguir el procedimiento de medida que hacemos habitualmente pero usando esos patrones.

Si la turbidez de éste es de 0 y 10 NTU, el aparato nos ha de marcar ese valor, con un rango de aceptación que viene definido en el patrón. Si se encuentra fuera del rango, significa que el turbidímetro está descalibrado y hay que proceder a su calibración, ya que el equipo no está dando valores correctos.

Depende del modelo y de la frecuencia de uso, pero en general se recomienda calibrar antes del primer uso, mensualmente si el uso es regular, siempre que se sospeche de un error de medición y tras un golpe, caída o exposición a condiciones extremas.

Para realizar la calibración, que en nuestro caso tiene una periodicidad anual, tenemos dos alternativas. La primera es enviar el instrumento a un laboratorio para que la realice. La segunda es hacerla nosotros manualmente siguiendo las instrucciones que nos marca el fabricante.

Estándares de turbidez

Los estándares de turbidez son una parte igualmente importante de la medición. La mayoría de los estándares modernos de turbidez están hechos de formazina, un polímero sintético con un tamaño de partícula uniforme.

La consistencia de este compuesto lo ha llevado a su aprobación por casi todas las organizaciones de estándares, tales como ISO, EPA y ASBC. Una suspensión de 1.25 mg/L de sulfato de hidracina y 12.5 mg/L de hexametilentetramina en agua tiene una turbidez de una Unidad de Turbidez de Formazina (FTU).

La mayoría de las otras unidades de turbidez se basan en FTUs, pero varían de acuerdo con el método utilizado.

UnidadDescripción
NTUUnidad igual a FTU, medida utilizando un diseño de medidor que cumple con los estándares EPA.
NTRUUnidad basada en EPA que utiliza el método de relación para determinar la turbidez.
FNUIguales a FTU pero medidas usando las normas ISO 7027 para el diseño del medidor.
ASBC-FTUUsa los estándares ASBC para el diseño del medidor de turbidez.

Es importante decidir con qué método debe cumplir cuando elige un medidor de turbidez. Existen muchos diseños diferentes de medidores de turbidez, pero dos son los más comunes: los que cumplen con EPA 180.1 y los que cumplen con la norma ISO 7027.

Es importante tener en cuenta que los medidores no están aprobados individualmente por estos organismos, sino que, simplemente se ajustan a los requisitos establecidos por estas normas.

Qué hacer con las muestras de alta turbidez

A medida que aumentan las partículas en suspensión en una muestra, esta tiende a dispersarse, así como a absorber y reflejar la luz. Esta luz “perdida” puede hacer que las mediciones de turbidez se lean de manera diferente al valor real.

Una manera de hacerlo es diluyendo cualquier muestra altamente turbia con agua libre de turbidez. Una vez diluida, se mide la muestra normal y posteriormente se corrige por el factor de dilución.

El método EPA 180.1 requiere dilución para cualquier muestra por encima de 40 NTU antes de la medición. Otra forma de compensar la luz que está retrodispersada o atenuada es usar el método de relación.

Muchos medidores están equipados con otros detectores a diferentes ángulos para determinar y compensar la luz perdida. Los diseños que utilizan estos métodos cumplen con el método estándar 2130B y la norma provisional mejorada para el tratamiento de aguas superficiales de la USEPA.

Frecuencia de análisis y normativa de piscinas

Es muy importante poder medir el nivel de turbidez en las piscinas, pues su nivel debe ajustarse a la normativa del BOE para piscinas, que establece que ésta debe ser analizada con una frecuencia mínima de muestreo de al menos 1 vez por día, antes de abrirlas al público.

En base al Real Decreto 742/2013, de 27 de septiembre, las piscinas privadas de colegios mayores, de comunidades de propietarios o similares, así como todas las piscinas públicas, tienen la obligación de contar con un Sistema de Autocontrol que durante dos veces al día realizará la rutina diaria, en el circuito y en el vaso, de tomar las medidas de: pH, turbidez, transparencia, desinfectante residual, tiempo de recirculación.

El recinto de la piscina debe disponer por escrito de los procedimientos de los métodos de análisis utilizados, y tratar con kits para el análisis del recinto que cumplan con la Norma UNE-ISO 17381. Además, el profesional de mantenimiento de la piscina debe tener un título acreditativo que le capacite para desempeñar esta tarea.

Por ello, una vez que empieza la temporada de baños, hay que preservar, mediante análisis rutinarios, aproximadamente una vez al día, estas dos variables y prestarles la atención que merecen.

Así que presta atención, porque si tu piscina emplea un sistema de desinfección con cloro, ya sea líquido o en pastillas, o coloración salina, debes tener en cuenta ambos parámetros para disfrutar al máximo y en las mejores condiciones.

Registro de resultados

Es conveniente tener un cuaderno de notas donde apuntar los registros que vayamos tomando para tener los valores diarios de la temporada. Como hemos comentado previamente, anotaremos los valores en el cuaderno de registro.

En el registro pueden incluirse el valor de turbidez obtenido con el turbidímetro, el pH medido con Phenol Red, el cloro libre medido con DPD1 y el cloro total obtenido mediante DPD1 + DPD3.

El control periódico permite comparar las lecturas, detectar cambios en la claridad del agua y relacionarlos con la filtración, la desinfección o la presencia de materia orgánica.

Procedimiento práctico combinado

  1. Recoger una muestra de agua de la piscina en un lateral, a la mitad y aproximadamente a 50 cms. de profundidad.
  2. Medir la turbidez con un turbidímetro previamente calibrado.
  3. Limpiar y secar la celda antes de introducir la muestra.
  4. Mezclar la muestra con cuidado y evitar la formación de burbujas.
  5. Registrar la lectura de turbidez en NTU, FTU o la unidad indicada por el equipo.
  6. En el estuche de pastillas, añadir Phenol Red en la cubeta izquierda y DPD1 en la cubeta derecha.
  7. Agitar hasta la completa disolución de las pastillas y comparar los valores con las escalas colorimétricas.
  8. Anotar el pH y el cloro libre.
  9. Sin vaciar la cubeta derecha, añadir DPD3.
  10. Agitar hasta la completa disolución de la pastilla y comparar con la escala colorimétrica.
  11. Anotar el cloro total.

La turbidez y los valores obtenidos con las pastillas deben interpretarse conjuntamente. Un agua visualmente clara no sustituye a una medición cuantitativa de turbidez, y un nivel adecuado de cloro no elimina la necesidad de comprobar la presencia de partículas en suspensión.

Turbidímetro digital TU-2016 ¿Qué es y cómo se usa?

Medidores OTO y DPD

Los medidores OTO (ortotolidina) son medidores líquidos. Miden el nivel de pH, pero en cuanto al cloro, tan solo mide el cloro total. Este sistema está en desuso.

Cogemos la muestra de agua exactamente igual que con el método DPD. Añadimos cinco gotas de OTO y esperamos a que el agua se tiña de color para comparar el nivel.

Para medir el pH, añadiremos cinco gotas del líquido rojo Phenol Red. Anotaremos los valores en el cuaderno de registro, teniendo en cuenta que los valores que arroja son de cloro total, por lo que no sabremos qué parte corresponde a cloro libre y cuál a cloro combinado.

Sobre este sistema, es muy importante mencionar que experimentos realizados por la IARC, el organismo oficial que patrocina la organización mundial de la salud (OMS) en temas de carcinogénesis, y estudios del CIIC (Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer) también para la OMS, lo clasifican en el grupo 2A. Es decir, como probable cancerígeno humano.

La información está disponible desde 1990 y por esto a nivel internacional se ha desaconsejado su uso y reemplazado por el DPD piscina, un reactivo más caro pero más estable, que permite mediciones más certeras y que no es dañino para el ser humano.

Cuándo utilizar un turbidímetro portátil

Los turbidímetros portátiles son dispositivos compactos, ligeros y diseñados para realizar mediciones directamente en el lugar, como en el vaso de una piscina. Funcionan con baterías o pilas, y cuentan con una pantalla digital que muestra el valor de turbidez en cuestión de segundos.

El turbidímetro portátil se ha convertido en una herramienta fundamental para los profesionales del mantenimiento de piscinas por varias razones:

  • Comodidad y movilidad: permite realizar mediciones in situ sin necesidad de equipos auxiliares.
  • Rapidez en la toma de decisiones: los resultados se obtienen al momento, facilitando intervenciones rápidas cuando la turbidez supera los valores recomendados.
  • Ahorro de tiempo y recursos: evita desplazamientos al laboratorio y reduce el tiempo de diagnóstico.
  • Ideal para instalaciones con mantenimiento regular: como comunidades de vecinos, centros deportivos o piscinas privadas con servicio técnico.

Los turbidímetros actuales se caracterizan por ser aparatos compactos, precisos y fáciles de usar. Entre sus principales ventajas destacamos las siguientes:

  • Lecturas inmediatas y exactas del nivel de turbidez, normalmente en unidades NTU o FTU.
  • Alarmas de advertencia si se superan los límites establecidos.
  • Registro de mediciones para seguimiento histórico.
  • Modelos con pantalla digital e interfaz intuitiva.

Por qué las pastillas no sustituyen al turbidímetro

Las pastillas reaccionan con determinados componentes químicos del agua y producen un cambio de color que se compara con una escala. Este procedimiento es útil para conocer el pH y el cloro, pero no cuantifica la dispersión de la luz provocada por las partículas suspendidas.

La turbidez requiere una medición óptica: la cantidad de luz dispersada por la muestra se utiliza para cuantificar la concentración de partículas en suspensión. Por eso, para medir la turbidez del agua de una piscina con precisión, se necesita un turbidímetro o un método instrumental equivalente.

El cloro es una de las sustancias con las que se trata el agua de las piscinas de forma que se controla el pH y su nivel de desinfección y limpieza, en función de varios factores como puede ser la fluctuación de bañistas y la turbiedad del agua, entre otros.

tags: #medir #turbidez #agua #piscina #con #pastillas

Publicaciones populares: