La norma UNE 100012 es una guía de actuación para la higiene de los sistemas de ventilación y acondicionamiento de aire (Heating, Ventilating and Air Conditioning, HVAC). En su aplicación se desarrollan criterios de valoración, descontaminación y validación de la calidad higiénica del HVAC.
La norma UNE 100012, publicada en enero de 2005, aborda la higienización de sistemas de climatización, proporcionando una guía completa para propietarios y proveedores. La norma considera todos los elementos de los sistemas de ventilación y aire acondicionado (HVAC) en edificios, desde la entrada hasta la salida del aire, incluyendo las superficies que entren en contacto con el aire circulante.
Qué regula la norma UNE 100012
La Norma 100012 establece los estándares y procedimientos para la higienización de sistemas de climatización en edificios. Su objetivo principal es asegurar que estos sistemas mantengan un nivel adecuado de calidad del aire, evitando la acumulación de contaminantes que puedan afectar la salud de los ocupantes y el funcionamiento eficiente del sistema.
La norma forma parte del reglamento que afecta a las instalaciones térmicas en el edificio y articula todas las actuaciones de control relacionadas con los sistemas de climatización: criterios de evaluación de la valoración inicial, procedimientos de higienización, validación de la eficacia de la higienización y estándares y criterios de seguridad.
Las indicaciones de la presente norma comprenden todos los elementos de los SVAA, desde la entrada hasta la salida del aire, y se tienen en cuenta las particularidades de cualquier tipo de edificio.
Relación entre la UNE 100012 y el RITE
El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) es un conjunto de normas y directrices que regulan el diseño, instalación y mantenimiento de los sistemas de climatización en España. Este reglamento es fundamental para garantizar la eficiencia energética, la seguridad y el confort en los edificios, así como para proteger el medio ambiente.
El RITE se aplica a las instalaciones térmicas en edificios de nueva construcción y a las reformas de instalaciones existentes. Esto incluye sistemas de calefacción, refrigeración, ventilación y producción de agua caliente sanitaria destinados a proporcionar bienestar térmico e higiene a las personas.
Esta norma es de obligado cumplimiento según RITE 2013. Según define el RITE 2013 en su tabla 3.3 punto 38, es de obligado cumplimiento “la revisión de conductos según la norma UNE 100012″.
En el Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE, de obligado cumplimiento), se establece claramente que antes de entregar la instalación deben limpiarse los conductos UNES 100012.
A qué instalaciones se aplica el RITE
Las instalaciones sujetas al RITE son aquellas con una potencia térmica nominal superior a 5 kW. Sin embargo, las exigencias de mantenimiento varían según la potencia de la instalación:
- Instalaciones de hasta 70 kW.
- Instalaciones de más de 70 kW.
- Instalaciones de más de 5.000 kW en calor y 1.000 kW en frío.
El propietario o usuario de la instalación es responsable de cumplir con el RITE desde el momento de la recepción provisional. Sus principales obligaciones incluyen:
- Contratar el mantenimiento con una empresa habilitada.
- Realizar las inspecciones obligatorias.
- Conservar la documentación de todas las intervenciones.
La limpieza de filtros dentro del mantenimiento del aire acondicionado
La norma cubre varios aspectos fundamentales relacionados con la higienización de sistemas de climatización: inspección regular, limpieza y desinfección, mantenimiento preventivo, control de humedad, registro y documentación.
Los sistemas de climatización deben limpiarse y desinfectarse regularmente. Esto incluye la limpieza de filtros, conductos, intercambiadores de calor y otras partes del sistema donde puedan acumularse contaminantes.
El mantenimiento preventivo implica la revisión y el mantenimiento de componentes del sistema, como ventiladores y unidades de tratamiento de aire. Mantener un control adecuado de la humedad en el sistema de climatización es esencial para prevenir el crecimiento de hongos y bacterias.
Frecuencia de revisión de filtros según el RITE
El RITE establece diferentes frecuencias para las operaciones de mantenimiento según la potencia de la instalación:
| Potencia de la instalación | Revisión de filtros de aire | Otras operaciones indicadas |
|---|---|---|
| Instalaciones de hasta 70 kW | Anual | Limpieza de evaporadores y condensadores: anual; comprobación de niveles de refrigerante y aceite: anual. |
| Instalaciones de más de 70 kW | Mensual | Limpieza de evaporadores y condensadores: anual; comprobación de niveles de refrigerante y aceite: mensual; revisión de baterías de intercambio térmico: anual. |
Para instalaciones con una potencia térmica nominal superior a 70 kW, es obligatorio tener un contrato de mantenimiento con una empresa autorizada. Este contrato debe incluir inspecciones regulares, limpieza de componentes, verificación de condiciones de funcionamiento, pruebas de rendimiento y diagnósticos técnicos.
Cuándo debe limpiarse un filtro de aire acondicionado
El primer paso para el tratamiento de un sistema de aire acondicionado es la determinación del estado del mismo y de su necesidad de limpieza. Esta determinación marcará las actuaciones necesarias para la operación de higienización del sistema, que una vez realizada permitirá conocer los niveles de aceptabilidad de las instalaciones.
La evaluación inicial permite identificar áreas que necesitan atención y establecer un plan de acción. Durante esta fase, se pueden identificar varios problemas o situaciones que podrían requerir atención.
La norma UNE 100012 recomienda realizar la limpieza después de obras, reformas, largos periodos de inactividad o cuando los resultados de las inspecciones higiénicas sean desfavorables.
Una revisión desfavorable, la presencia de suciedad visible, partículas nocivas, humedad, malos olores o indicios de contaminación microbiológica pueden justificar una actuación de limpieza e higienización del sistema.
Limpieza inicial de los conductos
Antes de poner en marcha una instalación nueva, el RITE exige que se realice una limpieza interior de las redes de conductos de aire. Esta limpieza debe efectuarse una vez completado el montaje de la red y de la unidad de tratamiento de aire, pero antes de conectar las unidades terminales.
La limpieza interior de las redes de conductos de aire se efectuará una vez que se haya completado el montaje de la red y de la unidad de tratamiento de aire, pero antes de contectar las unidades terminales y de monyar los elementos de acabado y los muebles.
Limpieza de conductos con la instalación en funcionamiento
Una vez que la instalación ya está funcionando, no existe una frecuencia exigida para la limpieza de los conductos. No obstante, en el Real Decreto 238/2013, de 5 de abril, se exige que en aquellas instalaciones que cuentan con más de 70 kW de potencia útil nominal los conductos deben limpiarse al menos una vez al año.
La referencia para realziar dichas revisiones deben cumplir con las normas UNE 171330 y 100012. Aunque el RITE no establece una frecuencia específica para la limpieza de conductos en instalaciones en funcionamiento, sí exige que se realicen revisiones periódicas.
Si estas revisiones detectan suciedad o partículas nocivas, se debe proceder a la limpieza de los conductos. Con lo cual, no se exige una limpieza periódica de los conductos, sino una revisión de los mismos.
Para instalaciones de más de 70 kW, se recomienda una limpieza anual de los conductos. La UNE 100012 proporciona directrices más detalladas sobre la higienización de los sistemas de climatización.
Inspección del sistema antes de limpiar
Para realizar la obligada revisión se deberán aplicar los protocolos de evaluación realizando los siguientes controles:
Inspección visual
Se revisarán todos los equipos que forman parte del HVAC. Posteriormente se realizará el informe técnico correspondiente que siempre debe incluir el control de los equipos indicando tipo, especificaciones técnicas y estado de conservación y el control de las redes de conductos indicando los materiales que lo componen, accesibilidad, estado de conservación, etc. (cumpliendo el reglamento de instalaciones térmicas de los edificios).
Inspección microbiológica
La norma establece en su Anexo B el método de muestreo para aire y superficies. La inspección debe evaluar todos los componentes de las UTAs, superficies de los conductos y cualquier otra superficie representativa del sistema donde pueda existir crecimiento microbiano, incluyendo el aire de impulsión y de retorno.
Es por ello, que el reglamento de instalaciones térmicas en edificios exige que se realicen controles ambientales al aire impulsado, del interior y de retorno así como control de las superficies.
Inspección de materia particulada
La norma estable en su Anexo C el método de muestreo de materia particulada en las superficies de HVAC. La norma contempla dos métodos de muestreo, ambos obligatorios, método gravimétrico de la tira adhesiva prepesada y el método de aspiración de una superficie de 100 cm² con captación de la materia particulada aspirada sobre un filtro prepesado.
Criterios de contaminación y aceptación
Después de la higienización, se establecen niveles de aceptabilidad. Los niveles contemplados son:
- Limpio.
- Valor límite de aceptabilidad.
- Nivel de higienización aceptable.
- Nivel de desinfección aceptable.
Flora microbiana en superficies interiores
Previo a la limpieza: más de 100 UFC/25 cm2 será considerado inaceptable.
Posterior a la limpieza: el valor absoluto debe ser menor de 100 UFC/25 cm2 y debe representar un nivel de reducción respecto a la medición previa a la limpieza del 85%.
Posterior a la desinfección: se considerará aceptable nivel igual o menor a 10 UFC/25 cm2.
Flora microbiana en el aire ambiente
Flora microbiana aerobia mesófila total en aire ambiente: menos de 800 UFC/m3.
Suciedad depositada
La valoración de la suciedad depositada en el interior de los conductos forma parte de la evaluación higiénica del sistema y permite determinar si la limpieza resulta necesaria.
Elementos que deben limpiarse
La higienización eliminará contaminantes y depósitos de suciedad, tanto visibles como no visibles, de todo el sistema de climatización, acompañado por un proceso de desinfección.
El esquema de operaciones de higienización incluye los siguientes elementos:
Climatizadores
- Limpieza de la batería.
- Limpieza de la bandeja de drenaje.
- Limpieza de turbinas de ventiladores.
- Limpieza de paneles.
- Tratamiento anticorrosión.
- Desinfección total del climatizador.
Sistemas de climatización
- Limpieza de los conductos de retorno.
- Limpieza de rejillas de retorno.
- Limpieza de la UTA.
- Limpieza de los conductos de impulsión.
- Limpieza de difusores.
La limpieza de filtros es, por tanto, una operación integrada en un mantenimiento más amplio que también debe considerar las unidades de tratamiento de aire, las baterías, las bandejas de drenaje, los ventiladores, los conductos, las rejillas y los difusores.
Procedimientos y medios de limpieza
La norma UNE 100012 establece cómo debe hacerse: mediante técnicas mecánicas o robotizadas que garanticen la eliminación de residuos sin dañar el sistema.
Además, se recomienda contratar empresas que trabajen según la UNE 100012 y que utilicen equipos específicos de aspiración, cepillado y videoinspección.
La norma UNE-EN 13403:2003 establece que pueden usarse distintos tipos de limpieza. Si el método de limpieza es el cepilla, debe tenerse en cuenta que están prihibidos los metálicos.
La limpieza debe realizarse con la máxima precaución, porque las actividades de higienización de conductos pueden tener consecuencias adversas sobre el ambiente interior de los edificios.
Una limpieza profesional no solo elimina la suciedad visible, sino también la biopelícula microbiana que puede formarse en el interior de los conductos.
Control de humedad y prevención microbiológica
Mantener un control adecuado de la humedad en el sistema de climatización es esencial para prevenir el crecimiento de hongos y bacterias. La norma establece directrices sobre cómo manejar la humedad para garantizar un ambiente seco y saludable.
La Norma 100012 es crucial para asegurar un entorno saludable y prevenir problemas asociados con la calidad del aire interior, como la proliferación de bacterias y hongos, incluyendo Legionella.
La norma UNE 100030 IN:2005 recuerda que en los conductos para el transporte de aire en los que puede acumularse suciedad y haya riesgo de proliferación de microorganismos, y concretamente, de legionela, recomienda el uso de conductos con superficie poco rugosa fabricados con materiales que resistan bien a la corrosión y a la acción mecánica de la limpieza.
Documentación exigida
Se requiere llevar un registro detallado de todas las actividades relacionadas con la higienización del sistema, incluyendo fechas de limpieza, resultados de inspección y cualquier intervención realizada.
Los informes deben incluir resultados fotográficos, descripción de las áreas tratadas y conclusiones sobre el estado higiénico.
El RITE establece que el titular de la instalación es responsable de que los equipos se mantengan en condiciones seguras, eficientes y sanitariamente adecuadas, pudiendo ser sancionado si no cumple con ello.
El certificado de mantenimiento RITE, emitido por la empresa mantenedora, tiene una validez de un año y debe incluir:
- Datos de la instalación.
- Operaciones de mantenimiento realizadas.
- Resultados de las mediciones y pruebas efectuadas.
También conocido como "libro del edificio", este documento debe contener certificados de mantenimiento, fichas técnicas de los equipos, registros de inspecciones y reformas, cambios de piezas y otras intervenciones.
Este libro debe conservarse durante al menos 5 años y estar disponible para su revisión por las autoridades competentes.
Normas relacionadas
La norma UNE-EN 15780 es una normativa europea que se entiene que es superior a la norma UNE 100012. Sin embargo, la exigencia legal que marca la RITE es la UNE 100012 y es la que debe servir de guía en estos casos.
UNE-EN 15780:2012 clasifica los niveles de limpieza de los conductos de ventilación según su uso (básico, medio o alto).
La norma UNE 171330, que regula la calidad ambiental en interiores y los procedimientos de auditoría de aire interior, también se relaciona con la revisión de los sistemas.
La higienización de sistemas de climatización y limpieza aire acondicionado es una necesidad tanto desde el punto de vista preventivo como para corregir problemas ocasionados por la presencia de residuos acumulados en los conductos.
Las actuaciones, operaciones y periodicidad se rigen por las siguientes normas:
- Revisión de la red de conductor según el Criterio de la Norma UNE 100012 (higienización: Inspección y limpieza).
- Revisión de la calidad ambiental según los criterios de la Norma UNE 17133 (análisis microbiológicos y físico-químicos).
Grandes instalaciones y áreas críticas
El RITE establece requisitos más estrictos para instalaciones de gran tamaño, como las que se encuentran en hospitales, centros comerciales y hoteles.
Hospitales y centros sanitarios
En estos entornos, la calidad del aire es crítica. El RITE, en conjunto con la norma UNE 171340, establece requisitos específicos para las "áreas críticas" de los hospitales.
Estas áreas incluyen quirófanos, UCI, y otras zonas donde la asepsia es fundamental. Las revisiones de calidad del aire en hospitales deben realizarse anualmente y seguir protocolos específicos.
- Medición de partículas en suspensión.
- Control de microorganismos.
- Verificación de la presión diferencial entre áreas.
- Comprobación de los flujos de aire.
Centros comerciales y hoteles
Para estas grandes instalaciones, el RITE requiere:
- Un plan de mantenimiento detallado.
- Revisiones más frecuentes de los sistemas de filtración.
- Monitoreo continuo de la calidad del aire interior.
- Sistemas de recuperación de calor para mejorar la eficiencia energética.
Inspecciones periódicas
El RITE establece un régimen de inspecciones para asegurar el cumplimiento de la normativa. La inspección inicial se realiza tras la instalación de un nuevo equipo térmico o después de una reforma significativa.
La frecuencia de las inspecciones periódicas depende de la potencia de la instalación:
| Potencia | Viviendas | Otros usos |
|---|---|---|
| Instalaciones de 12 kW a 70 kW | Cada 4 años | Cada 2 años |
| Instalaciones de más de 70 kW | Anual | Anual |
Beneficios de limpiar filtros y conductos
La limpieza de los conductos de aire no es una cuestión meramente estética o de confort: es una obligación técnica y sanitaria. En un espacio cerrado, el aire recircula constantemente a través de filtros, difusores y conductos.
Con el tiempo, en esas superficies se acumulan polvo, hongos, bacterias y otros contaminantes que pueden afectar a la salud de los ocupantes y al rendimiento de los equipos.
Mejora de la calidad del aire
Una correcta higienización del sistema de climatización asegura una mejor calidad del aire interior, reduciendo el riesgo de enfermedades respiratorias y alergias.
Considerando que pasamos al menos 80% de nuestro tiempo en el interior de propiedades, sea en casa, oficinas o locales comerciales, conviene que los conductos sean higienizados de forma periódica para eliminar el polvo y otros agentes perjudiciales que alteran nuestra calidad de vida.
Reducción de contaminantes y malos olores
La eliminación de contaminantes y microorganismos previene brotes de enfermedades relacionadas con la Legionella y otros patógenos presentes en sistemas de climatización.
Los malos olores causados por humedad, tabaco, moho y otros factores, puede resultar bastante desagradable. Con la limpieza de aires acondicionados y la desinfección de conductos es posible reducir este problema.
Mejor funcionamiento y eficiencia energética
Un sistema limpio y bien mantenido opera de manera más eficiente, lo que puede resultar en una reducción de costos operativos y un aumento en la vida útil del equipo.
El sistema HVAC, que gestiona calefacción y aire acondicionado, sufre mucho con el polvo y los residuos contaminantes acumulados en las rejillas, causando deterioro prematuro.
El cumplimiento del RITE en el mantenimiento de los sistemas de aire acondicionado no sólo es una obligación legal, sino también una garantía de eficiencia, seguridad y confort. Un mantenimiento adecuado prolonga la vida útil de los equipos, reduce el consumo energético y asegura una calidad del aire interior óptima.
Recomendaciones para ventilación y climatización
En medio de la pandemia, el Gobierno de España ha emitido una guía que contiene las recomendaciones de uso y mantenimiento de los sistemas de climatización. La guía se dirige a los profesionales del sector y establece el conjunto de criterios técnicos para la protección de la salud pública, en busca de reducir las posibilidades de propagación de la COVID-19.
- Que es imprescindible la renovación del aire, de ser posible un mínimo de 12,5 litros por segundo (l/s).
- Evitar la recirculación del aire en aquellos equipos que permitan esta función.
- Los recuperadores de calor rotativos necesitan una inspección y rutina de mantenimiento antes de su puesta en funcionamiento.
- Mantener activos los sistemas de extracción de forma permanente.
- Se aconseja también el uso de unidades portátiles equipadas con filtros HEPA, especialmente en las horas con movimiento significativo de personas.
Las recomendaciones alcanzan un protocolo de 17 reglas a considerar por los profesionales en limpieza de aires acondicionados.
Plan de higienización conforme a la UNE 100012
- Realiza una evaluación del estado actual del sistema de climatización para identificar áreas que necesitan atención y establecer un plan de acción.
- Elabora un plan detallado de higienización que incluya procedimientos de limpieza, frecuencia de mantenimiento y medidas de control de humedad.
- Asegúrate de que el personal encargado del mantenimiento del sistema esté capacitado en los procedimientos y requisitos de la Norma 100012.
- Lleva a cabo las actividades de limpieza y mantenimiento según el plan establecido, asegurándote de seguir las directrices de la norma.
- Monitorea el estado del sistema y realiza revisiones periódicas para asegurarte de que se mantenga en conformidad con la norma.
- Ajusta el plan de higienización según sea necesario.
- Mantén un registro detallado de todas las actividades realizadas y prepara informes que demuestren el cumplimiento de la Norma 100012.
En edificios de oficinas, hoteles, centros sanitarios o grandes superficies, estas tareas deben integrarse dentro del plan general de mantenimiento, de forma que no dependan de incidencias puntuales sino de un calendario preestablecido.
La documentación es crucial para demostrar el cumplimiento de la norma y para futuras auditorías.

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