Normativa para aparatos de medición de turbidez

La normativa aplicable a los aparatos de medición de turbidez depende del método óptico exigido, del tipo de agua analizada y del uso previsto del resultado. Las referencias principales son la ISO 7027-1, el método EPA 180.1 y, para determinados análisis portátiles, la UNE-ISO 17381.

En España, el Real Decreto 3/2023 regula la turbidez del agua de consumo humano, mientras que el Real Decreto 742/2013 establece los criterios técnico-sanitarios de las piscinas, el Real Decreto 487/2022 regula su control en relación con la prevención y control de la legionelosis y el Decreto 99/2024 de la Comunidad de Madrid introduce obligaciones específicas para las piscinas públicas.

Qué es la turbidez y por qué debe medirse

La turbidez representa la pérdida de transparencia del agua causada por la presencia de partículas en suspensión. Estas partículas pueden ser de origen mineral, orgánico o biológico, como arcillas, limos, materia orgánica, microorganismos o restos procedentes de las conducciones. Su medición se expresa normalmente en unidades nefelométricas de turbidez (UNF).

La turbidez es una medida de la cantidad de partículas en suspensión que hay en un líquido, como el agua. Estas partículas dispersan la luz, haciendo que el líquido se vea turbio u opaco. Cuanto mayor es la turbidez, menor es la claridad del agua.

La turbidez del agua es uno de los parámetros más importantes en la calidad del agua de consumo humano. Un agua turbia no solamente tiene un impacto estético negativo para el consumidor, la turbidez es también un indicativo de una mayor probabilidad de contaminación microbiológica y por compuestos tóxicos, que se adhieren a la materia dispersa en el agua.

La turbidez no implica necesariamente que el agua contenga sustancias tóxicas. Sin embargo, una turbidez elevada puede proteger a los microorganismos frente a los desinfectantes, dificultar la acción del cloro y constituir una señal de que los procesos de tratamiento no están funcionando correctamente.

Los sólidos dispersos y las partículas en suspensión en el agua turbia pueden actuar como portadores de contaminación microbiológica y también propician la adhesión de metales pesados, compuestos orgánicos tóxicos y pesticidas.

La turbidez describe cómo el material suspendido y coloidal dispersa y atenúa la luz en el agua. Se trata de una medición óptica, no de una medición directa de la masa de sólidos en suspensión, los contaminantes disueltos o la seguridad del agua.

Relación entre turbidez, filtración y desinfección

El control de la turbidez del agua está estrechamente relacionado con la eficacia de los procesos de desinfección, tanto químicos (cloro u otros biocidas) como físicos (radiaciones UV).

A mayor turbiedad, mayor particulado en suspensión en el agua, lo que aumenta la posibilidad de refugio de bacterias, virus y protozoos patógenos en los microhuecos de las partículas en suspensión, y la disminución de la eficacia de los desinfectantes, al no poder contactar físicamente con el organismo diana a eliminar.

Además de partículas inertes en suspensión, el agua turbia puede contener también materia orgánica en suspensión, lo que inhibe el efecto del biocida, que se pierde al reaccionar con la materia orgánica, y esta reacción puede dar lugar a la formación de subproductos de la desinfección, como los trihalometanos y las tricloroaminas, nocivos para la salud humana.

La filtración no solo mejora el aspecto del agua; también reduce la carga microbiológica, elimina partículas y facilita la acción posterior de los desinfectantes.

La turbidez puede afectar directamente a la eficacia de la desinfección. Las partículas en suspensión pueden proteger a bacterias, virus, protozoos y otros microorganismos frente a la acción del cloro u otros desinfectantes.

Para conseguir una desinfección eficaz, el RD recomienda mantener durante un periodo mínimo de treinta minutos unas condiciones de referencia que incluyan:

  • Una concentración de cloro libre residual de al menos 0,5 miligramos por litro.
  • Un pH inferior a 8.
  • Una turbidez máxima de 1 UNF.

Una turbidez superior puede aumentar la demanda de desinfectante y dificultar que el tratamiento alcance a todos los microorganismos presentes en el agua. Por este motivo, la turbidez debe reducirse antes de la desinfección y no compensarse simplemente mediante el aumento de la dosis de cloro.

Principales normas para los turbidímetros

ISO 7027-1 e ISO 7027-2

La norma ISO 7027-2016 partes 1 y 2 especifica dos métodos cuantitativos para la determinación de la turbidez del agua, utilizando nefelómetros o turbidimetros ópticos, que miden la intensidad de la luz dispersada cuando un rayo de luz pasa a través de una muestra de agua.

La ISO 7027-2016 establece como única fuente de luz para la medición de la turbidez la fuente de luz Infrarroja a 860 nm.

La norma ISO 7027 es la más utilizada en Europa, especialmente en laboratorios y procesos relacionados con aguas residuales o control de legionella.

Requiere que los turbidímetros:

  • Utilicen luz infrarroja a 860 nm (evita interferencias por color).
  • Usen una celda con trayectoria óptica precisa.
  • Ofrezcan lecturas en FTU (Formazine Turbidity Units), equivalentes a NTU en condiciones normalizadas.

La norma ISO 7027-2016 explicita el uso de estandares de polímero AMCO y de formazina.

La norma ISO 7027 “Calidad del agua: Determinación de la turbidez”, que adopta la unidad de medida FNU (Unidad Nefelométrica de Formazina), y el Método USEPA 180.1 “Turbidez” que utiliza la NTU (Unidad de Turbidez Nefelométrica).

La norma ISO 7027-1 describe la equivalencia numérica de NTU y FNU en el contexto de su método. Esto no garantiza la concordancia entre diferentes diseños de instrumentos en muestras naturales o procesadas.

La nefelometría es adecuada para aguas con baja turbidez; la atenuación es más aplicable a aguas con alta turbidez. El diseño del instrumento es importante.

Método EPA 180.1

La norma EPA 180.1, emitida por la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU., es una de las más utilizadas en todo el mundo para la medición de turbidez en agua potable.

Establece:

  • Uso de luz blanca (longitud de onda de 400-600 nm).
  • Sistema de medición nefelométrico con detector a 90°.
  • Rango y resolución específicos que debe cumplir el instrumento.

Especifica los requisitos de la lámpara de tungsteno y del detector/geometría; no se trata simplemente de un sensor de 90 grados cualquiera.

El rango directo publicado es de 0 a 40 NTU; se pueden obtener valores más altos mediante el procedimiento de dilución prescrito.

Cuando se elige un medidor de turbidez, es crucial decidir qué método debe cumplir. Aunque existen varios diseños de medidores, los más comunes son aquellos que cumplen con la EPA 180.1 y la norma ISO 7027.

UNE-ISO 17381

La norma UNE-ISO 17381 regula el uso de kits de análisis portátiles para la determinación de parámetros físicos y químicos del agua, incluyendo la turbidez, el cloro libre, el pH y la temperatura.

Está orientada a garantizar la trazabilidad y fiabilidad en contextos como inspecciones en campo, procesos de autocontrol y análisis en zonas sin laboratorio fijo.

Real Decreto 3/2023

El Real Decreto 3/2023 regula la turbidez como un parámetro indicador de calidad y establece diferentes valores en función del punto del sistema de abastecimiento en el que se realice la medición.

La turbidez forma parte de los principales programas de control del agua de consumo. Se incluye en el control de rutina realizado en la red de distribución y en el grifo del usuario.

También debe analizarse en el control realizado en los grifos de los buques de pasaje. En el control de rutina puede determinarse mediante equipos de laboratorio, kits de medición o dispositivos de lectura en línea.

Real Decreto 742/2013 y Real Decreto 487/2022

Las normativas específicas para la turbidez del agua en piscinas en España pueden variar según la comunidad autónoma, ya que algunas competencias relacionadas con la salud y seguridad en piscinas son gestionadas a nivel regional.

Sin embargo, en términos generales, la normativa principal que regula la calidad del agua en piscinas en España es el Real Decreto 742/2013, de 27 de septiembre, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de las piscinas.

El Real Decreto 487/2022 establece normativas para la Prevención y Control de la Legionelosis. Entre sus novedades, se amplía el número de parámetros de calidad del agua a analizar (entre ellos la turbidez) y la frecuencia de muestreo.

Decreto 99/2024 de la Comunidad de Madrid

El DECRETO 99/2024, de 30 de octubre, del Consejo de Gobierno, por el que se establecen los criterios técnicos e higiénico-sanitarios de las piscinas y parques acuáticos de la Comunidad de Madrid, introduce una serie de regulaciones clave para la gestión y mantenimiento de las piscinas públicas.

Uno de los aspectos más destacados de esta normativa es la obligación de contar con kits de medición de turbidez en piscinas públicas, tal como se establece en su artículo 17.

El artículo 17 de este nuevo decreto establece que todas las piscinas públicas deben disponer de un kit de medición de turbidez para garantizar que el agua cumple con los parámetros de calidad exigidos.

Esto significa que los responsables de mantenimiento deberán realizar controles periódicos y registrar los niveles de turbidez para evitar problemas de visibilidad y asegurar la correcta desinfección del agua.

La norma también establece valores límite de turbidez, determinando que cuando se superen dichos niveles, se deben tomar medidas correctivas de inmediato.

Valores de turbidez establecidos para el agua de consumo

El Real Decreto establece distintos valores de turbidez dependiendo del punto de control:

Punto de controlValor establecidoSignificado
Salida del proceso de filtración de una ETAP, depósito con tratamiento o tratamiento mediante membranas0,3 UNFAl menos el 95 % de las muestras obtenidas durante el año deben presentar una turbidez igual o inferior a 0,3 UNF.
Salida de la ETAP o del depósito de cabecera0,8 UNFValor de referencia.
Salida de la ETAP o del depósito de cabecera2 UNFValor de no aptitud.
Depósitos de distribución o regulación, red de distribución e instalaciones interiores4 UNFValor paramétrico.
Red de distribución6 UNFValor de no aptitud.

A la salida del proceso de filtración de una ETAP, de un depósito en el que se realice tratamiento o de un tratamiento mediante membranas en una instalación desalinizadora, al menos el 95 % de las muestras obtenidas durante el año deben presentar una turbidez igual o inferior a 0,3 UNF.

Este valor constituye un objetivo operacional exigente, destinado a comprobar la eficacia del proceso de filtración. A la salida de la ETAP o del depósito de cabecera se establece un valor de referencia de 0,8 UNF.

En este mismo punto, una turbidez de 2 UNF se considera valor de no aptitud. En los depósitos de distribución o regulación, en la red de distribución y en las instalaciones interiores de los edificios, el valor paramétrico de turbidez es de 4 UNF.

En la red de distribución, el valor de no aptitud se fija en 6 UNF. Esto significa que una concentración superior a 4 UNF constituye una superación del valor paramétrico y debe ser investigada, aunque no supone automáticamente la declaración del agua como no apta mientras no se alcance el correspondiente valor de no aptitud o la autoridad sanitaria determine que existe un riesgo para la salud.

Obligaciones de filtración vinculadas a la turbidez

Uno de los principales objetivos del control de la turbidez es verificar el correcto funcionamiento de la filtración.

El RD establece que, antes de la desinfección, debe disponerse de una filtración por arena u otro medio filtrante apropiado cuando el agua proceda de captaciones superficiales o de manantiales.

También debe instalarse filtración en las captaciones subterráneas cuando la turbidez sea superior a 1 UNF en más del 5 % de las muestras obtenidas durante un año.

La autoridad sanitaria puede exigir igualmente la instalación de sistemas de filtración cuando la evaluación del riesgo así lo aconseje.

Estos sistemas deben diseñarse de manera que reduzcan la turbidez tanto como sea posible, procurando que el agua tratada presente valores inferiores a 0,8 UNF.

Frecuencia de medición en el agua de consumo

La frecuencia mínima del control operacional depende del volumen de agua tratada o distribuida diariamente:

Volumen tratado o distribuidoFrecuencia o sistema de medición
Hasta 1.000 metros cúbicos diariosLa medición debe realizarse semanalmente.
Más de 1.000 y hasta 10.000 metros cúbicos diariosLa medición debe ser diaria.
Más de 10.000 metros cúbicos diariosDebe instalarse un sistema de medición en línea.

Por encima de 10.000 metros cúbicos diarios, debe instalarse un sistema de medición en línea. Cuando se empleen equipos de medición continua, deben registrarse y notificarse el valor medio diario y el valor máximo diario.

El RD permite que determinados parámetros y frecuencias de control puedan modificarse mediante un PSA, siempre que exista una evaluación del riesgo debidamente justificada. Sin embargo, la frecuencia de control de la turbidez no puede reducirse.

Esta limitación sitúa a la turbidez en un nivel de importancia similar al de determinados parámetros microbiológicos, como Escherichia coli y los enterococos intestinales.

Actuaciones ante una superación de los límites

La superación del valor paramétrico de turbidez se considera, con carácter general, una incidencia de tipo C, correspondiente a parámetros indicadores de calidad.

Cuando se detecta una superación, el operador debe investigar inmediatamente sus causas.

  • Fallos en el proceso de coagulación o filtración.
  • Arrastre de sedimentos.
  • Entrada de partículas en depósitos.
  • Roturas de tuberías.
  • Operaciones de mantenimiento.
  • Variaciones bruscas del caudal.
  • Resuspensión de materiales acumulados en la red.

Cuando proceda, la incidencia debe confirmarse mediante una nueva muestra obtenida dentro de las veinticuatro horas siguientes.

El operador debe comunicar la incidencia a la autoridad sanitaria, registrarla en el SINAC y aplicar las medidas correctoras y preventivas necesarias.

Después de aplicar dichas medidas debe realizarse una nueva toma de muestras para comprobar que la calidad del agua ha vuelto a la normalidad.

Dependiendo del resultado de la evaluación sanitaria, pueden adoptarse medidas adicionales, como tratamientos complementarios, purgas de la red, limpieza de depósitos, restricciones temporales de uso o, en casos de riesgo para la salud, la declaración del agua como no apta para el consumo.

Relación con el riesgo microbiológico

El RD relaciona expresamente la turbidez con determinados indicadores microbiológicos.

Cuando se detecta la presencia de Clostridium perfringens, incluidas sus esporas, y la turbidez es superior a 4 UNF, deben realizarse determinaciones adicionales en la salida de la estación de tratamiento o del depósito de cabecera.

Entre estas determinaciones se encuentra la investigación de Cryptosporidium, así como de otros microorganismos o parásitos que pueda establecer la autoridad sanitaria.

La presencia conjunta de turbidez elevada y Clostridium perfringens puede indicar una deficiente eliminación de partículas y un posible riesgo relacionado con microorganismos resistentes a los tratamientos habituales de desinfección.

Normativa y medición de turbidez en piscinas públicas

La turbidez es un parámetro que mide la cantidad de partículas en suspensión en el agua, como suciedad, microorganismos y restos de productos químicos.

Un nivel elevado de turbidez puede indicar:

  • Falta de eficacia en la filtración y el tratamiento del agua.
  • Posible presencia de patógenos que afectan la salud de los bañistas.
  • Reducción de la visibilidad bajo el agua, lo que aumenta el riesgo de accidentes y ahogamientos.

Mantener la turbidez bajo control es fundamental para garantizar una piscina segura y saludable.

Todas las piscinas de uso colectivo, incluyendo las municipales, recreativas y de establecimientos turísticos, deben contar con un kit de medición de turbidez homologado.

Los responsables de la piscina deberán realizar mediciones diarias y llevar un registro actualizado de los valores obtenidos. Estos datos podrán ser solicitados en inspecciones sanitarias.

Si se superan estos límites, será obligatorio:

  • Incrementar la filtración del agua.
  • Realizar un tratamiento de choque con productos específicos.
  • Restringir el acceso a la piscina hasta restablecer los niveles adecuados.

El decreto exige que los equipos utilizados sean precisos y calibrados periódicamente.

Se permite el uso de:

  • Turbidímetros electrónicos: Más precisos y recomendados para piscinas con alto volumen de usuarios.
  • Kits manuales con discos de turbidez: Alternativa más económica, aunque menos precisa.

La normativa responsabiliza a los propietarios y gestores de las piscinas públicas de cumplir con estos controles, garantizando que el agua se mantenga dentro de los límites de calidad establecidos.

Métodos de medición de la turbidez

La turbidez, en general, se define como la propiedad óptica de una suspensión, que hace que la luz se disperse y no se transmita a través de la suspensión.

La turbidez es una propiedad óptica que causa que la luz sea dispersada y absorbida, antes que transmitida, a mayor turbidez, mayor la cantidad de luz dispersa.

La opacidad se produce en el agua por la presencia de partículas en suspensión, y la intensidad de la dispersión de la luz depende del tipo de partículas, de su tamaño, la concentración y la longitud de onda de la radiación.

La norma indica como métodos cuantitativos de la medida de turbiedad:

Nefelometría

La nefelometría es el procedimiento de medición de la luz dispersa o difusa 90º, aplicable al agua de baja turbidez (entre <0,05 y 400 UNF/NTU) y recomendado para turbidez en aguas de consumo humano.

Una fuente de luz ilumina el agua. Un detector, situado aproximadamente en ángulo recto, mide la luz dispersada en su campo de visión.

La calibración convierte la respuesta del detector en un valor de turbidez. La intensidad de la fuente, la geometría óptica, las propiedades de la muestra y el estado de la ventana influyen en esta relación.

Turbidimetría

La turbidimetría es el procedimiento de medición de la atenuación de un flujo radiante (luz trasmitida / atenuada a 180 º) más aplicable a aguas altamente turbias, por ejemplo, aguas residuales.

La turbidez medida por el segundo método se expresa en unidades de atenuación de formazina (FAU), los resultados suelen oscilar entre 40 FAU y 4 000 FAU.

FAU describe una medición de atenuación. Se basa en la pérdida de luz transmitida en lugar de una señal de luz dispersa a 90 grados.

No considere los resultados de atenuación y nefelométricos como intercambiables.

Unidades NTU, FNU, FTU y FAU

UnidadSignificado y contexto habitualAspecto que debe comprobarse
NTUUnidad de turbidez nefelométrica. Utilizada por el método 180.1 de la EPA y también en la terminología de turbidez de la ISO.No dé por sentado que todos los instrumentos que muestran NTU utilizan óptica EPA 180.1.
FNUUnidad nefelométrica de formazina. De uso común en nefelometría de infrarrojo cercano según la norma ISO.Conservar la metodología documentada y el protocolo de presentación de informes del instrumento.
FAUUnidad de atenuación de formazina. Se basa en la pérdida de luz transmitida en lugar de una señal de luz dispersa a 90 grados.No considerar los resultados de atenuación y nefelométricos como intercambiables.
FTUFormazine Turbidity Units.Comprobar el método óptico y la norma con la que trabaja el instrumento.

Los turbidímetros nos permiten medir la turbidez utilizando los diferentes estándares de medición de turbidez de agua que existen como la norma ISO 7027 “Calidad del agua: Determinación de la turbidez”, que adopta la unidad de medida FNU (Unidad Nefelométrica de Formazina), y el Método USEPA 180.1 “Turbidez” que utiliza la NTU (Unidad de Turbidez Nefelométrica).

La unidad es importante, pero no describe completamente el instrumento ni demuestra que cumpla con el método requerido. Lea la unidad junto con el método óptico.

La mayoría de las otras unidades de turbidez se relacionan con las FTU, pero pueden variar según el método utilizado.

Así, una suspensión con 1.25 mg/L de sulfato de hidracina y 12.5 mg/L de hexametilentetramina en agua se utiliza como referencia para una Unidad de Turbidez de Formazina (FTU).

Al exportar a un PLC o plataforma en la nube, conserve la unidad configurada en lugar de cambiar la etiqueta para que coincida con un panel de control existente. Un cambio de etiqueta no constituye una conversión de método.

No existe una conversión universal de NTU a FNU para el agua real.

Comparación entre ISO 7027-1 y EPA 180.1

AspectoISO 7027-1Método 180.1 de la EPA
MediciónIncluye procedimientos de nefelometría con luz difusa y de atenuación de luz transmitida.Medición nefelométrica bajo condiciones ópticas específicas.
Contexto ópticoLa nefelometría en el infrarrojo cercano, alrededor de 860 nm, se utiliza ampliamente en los instrumentos diseñados para este método.Especifica los requisitos de la lámpara de tungsteno y del detector/geometría; no se trata simplemente de un sensor de 90 grados cualquiera.
Contexto de rangoLa nefelometría es adecuada para aguas con baja turbidez; la atenuación es más aplicable a aguas con alta turbidez. El diseño del instrumento es importante.El rango directo publicado es de 0 a 40 NTU; se pueden obtener valores más altos mediante el procedimiento de dilución prescrito.
Verificación de adquisicionesConfirme el procedimiento aplicable y la implementación documentada del modelo proporcionado.Confirme el método nombrado, el instrumento aceptado y el procedimiento completo de control de calidad.

Estas referencias definen los procedimientos de medición, no autorizaciones generales para todos los sensores que utilizan luz dispersa. Seleccione el método requerido por el proyecto antes de elegir el instrumento.

El rango del método publicado no es el rango máximo de todos los turbidímetros modernos en línea. La supervisión de procesos y la presentación de informes de cumplimiento son requisitos diferentes.

Una tendencia útil en línea no implica automáticamente la aceptación de un resultado regulatorio. Confirme el punto de medición, el método, las verificaciones, el intervalo de registro y las normas de presentación de informes con la autoridad competente.

Funcionamiento de un turbidímetro

Como su propio nombre indica, un medidor de turbidez o analizador de turbidez del agua es un instrumento utilizado para medir la turbidez o la cantidad de partículas suspendidas en un líquido.

Estos medidores utilizan principios ópticos para determinar la turbidez. Comúnmente, se emplea un nefelómetro o turbidímetro que emite luz a través de la muestra de agua y mide la dispersión de la luz causada por las partículas suspendidas.

El proceso del medidor de turbidez del agua comienza al emitir luz a través de la muestra de agua. De esta manera, la luz que atraviesa la muestra interacciona con las partículas suspendidas presentes.

Estas partículas dispersan la luz en varias direcciones, y el medidor detecta la cantidad y la dispersión de la luz resultante.

El nefelómetro utiliza un detector de luz y filtros específicos para medir la dispersión lumínica causada por las partículas.

Esencialmente, cuantas más partículas en suspensión haya en el agua, mayor será la dispersión de la luz y, por lo tanto, mayor será la turbidez registrada por el medidor.

Este proceso proporciona una evaluación objetiva y cuantitativa de la calidad del agua, siendo crucial en la monitorización de instalaciones de tratamiento de agua, control ambiental y cumplimiento de regulaciones de seguridad del agua.

Fuentes de luz y geometría óptica

La medición con infrarrojo cercano generalmente reduce la sensibilidad al color visible del agua en comparación con la medición con luz blanca.

Sin embargo, no elimina la absorción causada por todos los materiales, burbujas, sedimentos en la ventana o interferencias de superficies cercanas.

A altas concentraciones de partículas, la atenuación y la dispersión múltiple pueden modificar la respuesta.

Según el diseño, un sensor puede volverse no lineal o alcanzar su límite de detección.

Los diseños basados en atenuación y en la relación de valores ofrecen otros métodos de medición, pero sus rangos y unidades aún requieren confirmación.

No aplique el cálculo de Beer-Lambert UV254 directamente a una señal de turbidez nefelométrica.

La turbidez se determina mediante la respuesta óptica calibrada del instrumento, no mediante una ecuación universal de absorbancia a NTU.

Calibración de los aparatos de medición

La medición de la turbidez es una Técnica Instrumental, que requiere una formación previa y protocolos a seguir para poder ser repetitivos y reproducibles.

Un aspecto fundamental es la calibración de los instrumentos de medición con estándares predefinidos.

La calibración es un proceso fundamental para asegurar que las mediciones de turbidez sean precisas y cumplan con los estándares normativos como la ISO 7027 o la EPA 180.1.

Un equipo mal calibrado puede ofrecer resultados erróneos, comprometiendo tanto el control de calidad como el cumplimiento legal.

Estándares de calibración

La ISO 7027-2016 explicita el uso de estandares de polímero AMCO y de formazina.

El polímero presenta ventajas respecto a la formazina: son gránulos de estireno divinilbenceno, estable en suspensión, que garantiza la repetitividad en el resultado a lo largo del tiempo, y no contiene sulfato de hidrazina, una sustancia altamente tóxica contenida en la solución de formazina, cuyo uso debe ser limitado o eliminado si existe alternativa.

La mayoría de los actuales están formulados con formazina; un polímero sintético caracterizado por su tamaño de partícula uniforme.

Este polímero, derivado de la hidracina y la hexametilentetramina, ha ganado aceptación en diversas organizaciones de estándares, como ISO, EPA y ASBC, gracias a su consistencia.

Procedimiento general de calibración

  1. Limpia bien las cubetas antes de usar cualquier solución.
  2. Evita huellas dactilares o partículas externas.
  3. Introduce la solución de 0 NTU en la cubeta, insértala en el turbidímetro y sigue las instrucciones del equipo para ajustarla como punto de referencia base.
  4. Repite el proceso con la solución de 10 NTU, ajustando el segundo punto de calibración.
  5. Si el equipo lo permite y se requiere más precisión, utiliza un kit de calibración multirango con estándares intermedios y altos (15, 100 y 750 FTU) para validar todo el espectro operativo del instrumento.
  6. Guarda los valores de calibración según el procedimiento del fabricante.

Utiliza siempre soluciones patrón recién abiertas o dentro de su fecha de validez.

El mal almacenamiento o la contaminación de estas soluciones puede alterar las mediciones.

Frecuencia de calibración

  • En uso intensivo: calibración diaria o semanal.
  • En laboratorios o entornos controlados: calibración quincenal o mensual.
  • Siempre que se cambie el entorno de trabajo o se observe una desviación sospechosa.

Para un mantenimiento óptimo, recomendamos combinar las calibraciones básicas frecuentes con soluciones 0 y 10 NTU, con calibraciones multirango periódicas usando kits certificados.

Buenas prácticas para la muestra y la cubeta

Para obtener mediciones fiables, es fundamental utilizar cubetas limpias y paños sin pelusa en cada análisis.

Incluso pequeñas partículas, huellas o residuos pueden alterar significativamente los resultados de turbidez.

Manipula siempre las cubetas por la parte superior y utiliza guantes para evitar contaminación cruzada.

Con lecturas bajas, la contaminación, las microburbujas y las celdas de muestra sucias pueden enmascarar la señal.

Evalúe el instrumento con su línea de muestreo, celda de flujo y procedimiento de limpieza previsto.

Resolución, precisión y error

Para efluentes de filtros u otras aguas con rangos bajos, la pregunta importante es si el instrumento puede detectar un cambio significativo cerca del valor objetivo.

Un rango máximo amplio y varias cifras decimales no responden a esa pregunta. Consulte las especificaciones completas.

Separe la resolución de la pantalla, la repetibilidad, el error absoluto, el error relativo y la deriva a largo plazo.

Compruebe si el porcentaje se refiere a la lectura o a la escala completa, y qué condiciones de prueba se aplican.

Especificación de error ilustrativa: ±máx(0,01 NTU, 2% de lectura).

Con una lectura de 0,10 NTU, 2% es 0,002 NTU, por lo que el margen de error máximo indicado es de 0,01 NTU.

Mostrar incrementos de 0,001 NTU no implicaría una precisión de ±0,001 NTU.

Este es un ejemplo aritmético, no una especificación ni un cálculo de incertidumbre total en campo para un modelo en particular.

La instalación, los estándares y la variabilidad de las muestras pueden aumentar la incertidumbre.

Para una alarma crítica, evalúe la repetibilidad y los resultados de verificación cerca del umbral de decisión.

Ajuste los retrasos de la alarma y el promedio en función de la respuesta del proceso necesaria; no suavice la señal en exceso, ya que un evento de ruptura breve podría desaparecer.

Medición en línea: celda de flujo o inmersión

Medición mediante derivación o celda de flujo

Resulta útil cuando se puede controlar el flujo de la muestra y las condiciones hidráulicas.

Confirme el rango de flujo especificado, evite la entrada de aire y las zonas muertas, y proporcione un drenaje o retorno seguro.

Los tubos largos pueden retrasar la toma de la muestra y permitir que las partículas se sedimenten.

Medición por inmersión directa

Es útil para el monitoreo representativo in situ.

Mantenga el volumen óptico libre de paredes, el fondo y los elementos de montaje.

Evite las corrientes de aire, las zonas con acumulación de residuos y los lugares donde las variaciones del nivel del agua expongan la óptica.

Tenga en cuenta el retraso en el transporte de las muestras.

Tiempo de transporte aproximado = volumen de la línea de muestreo ÷ caudal.

Una línea de 1 litro a 0,25 litros por minuto tiene un tiempo de transporte aproximado de cuatro minutos, sin contar la mezcla en la cámara y la respuesta del instrumento.

Compare las muestras de referencia con el agua que realmente llega al sensor, en lugar de comparar marcas de tiempo que no coinciden.

Un limpiador autolimpiante puede reducir los depósitos en la zona barrida.

No limpia toda la línea de muestreo, no previene la formación de incrustaciones ni elimina la necesidad de inspección.

Siga las instrucciones del modelo en cuanto a espacio libre, orientación y manejo del ciclo de limpieza.

Interpretación de las lecturas de turbidez

No existe un único valor de “turbidez óptima” para todos los cuerpos de agua o procesos.

Interprete el resultado en función del punto de muestreo, los datos históricos de referencia, la etapa de tratamiento y los requisitos aplicables.

Agua potable

Realizar un seguimiento de los cambios en el efluente del filtro y la recuperación del retrolavado.

Priorizar el rendimiento en rangos bajos, el flujo estable y los controles de calidad necesarios.

Utilizar el sistema de monitoreo aprobado para cualquier informe formal.

Aguas residuales y reutilización

Monitorea el desempeño de la clarificación y el arrastre de sólidos.

Investiga lodos, burbujas y incrustaciones antes de considerar un pico como una falla del proceso.

Conserva los SST de laboratorio cuando se necesiten resultados basados en la masa.

Aguas superficiales y costeras

Analice las precipitaciones, el nivel del agua, la corriente, la profundidad de muestreo y las condiciones de fondo.

Una estación de referencia puede ayudar a interpretar una pluma, pero la hora y la ubicación deben ser factores clave para que la comparación sea significativa.

Agua de proceso industrial

Vincule los cambios a la filtración, la pérdida de producto, los ciclos de lavado o la protección de los equipos.

Elija los niveles de acción en función del riesgo del proceso y el rendimiento observado, en lugar de tomar prestado un umbral de agua potable no relacionado.

Interprete los cambios antes de atribuirles causas.

Un aumento repentino, una variación gradual y un patrón de picos repetidos requieren verificaciones diferentes.

Mantenga un registro de los eventos del proceso, las acciones de mantenimiento y el estado de los sensores junto con el registro de turbidez.

Turbidez, sólidos suspendidos, transparencia y UV254

ParámetroLo que describeLímite principal
TurbiedadDispersión o atenuación óptica relacionada con partículas; NTU, FNU o FAU.No se trata de una masa sólida directa ni de una identificación de contaminante.
Concentración de sólidos en suspensiónConcentración de sólidos en suspensión según un procedimiento gravimétrico definido; mg/L.La estimación óptica de los sólidos suspendidos totales (SST) requiere una relación validada con muestras de referencia.
TransparenciaClaridad o penetración de la luz a distancia, según el procedimiento.No existe una conversión universal de turbidez a profundidad de visibilidad.
UV254 / SAC254Absorbancia UV o absorción normalizada por trayectoria asociada con material absorbente de UV.Las partículas pueden interferir con la señal óptica; no mide la misma propiedad que la turbidez.

¿Se puede convertir NTU a SST en mg/L? No con un multiplicador universal.

Si el sitio requiere una estimación de sólidos suspendidos, recoja lecturas de turbidez y muestras de SST (sólidos suspendidos totales) de la misma agua, tomadas en el mismo momento.

Incluya el rango de operación y las condiciones de partículas relevantes, evalúe los errores de predicción en muestras independientes y vuelva a verificar después de cambios en el proceso o estacionales.

Un evento de partículas puede alterar una lectura de absorbancia UV, así como la turbidez.

Revisar ambas señales ayuda a investigar si un cambio aparente en la carga orgánica coincide con sólidos o perturbación hidráulica.

No crea un factor de corrección universal ni prueba la causa.

Interferencias y resolución de problemas

Investigue el agua y la instalación antes de ajustar la calibración.

Síntoma o influenciaPosible explicaciónPrimeros controles
Picos altos repentinosUn evento real de partículas, burbujas, residuos o un ciclo de limpieza.Compare los registros de procesos y otras observaciones; inspeccione el flujo y la óptica. No descarte el evento automáticamente.
Deriva gradualDepósitos, biopelículas, cambios en las partículas o deriva del instrumento.Registre una verificación del estado inicial, limpie y vuelva a verificar antes de recalibrar.

Dos muestras de agua con la misma masa de sólidos pueden arrojar lecturas diferentes debido a las diferencias en el tamaño, la forma, el color y las propiedades refractivas de las partículas.

Una tendencia al alza puede indicar cambios en las condiciones de las partículas: escorrentía en la entrada, arrastre de sólidos después de la clarificación, saturación del filtro o una alteración del proceso.

Utilice los registros de ubicación, flujo y operación para investigar la causa.

Un valor bajo no demuestra la ausencia de patógenos, sales o sustancias químicas disueltas.

Un valor alto no identifica la fuente de partículas ni establece una concentración de contaminación universal.

Compare las lecturas del mismo punto de monitoreo y método a lo largo del tiempo.

Antes de comparar instrumentos distintos, registre su método óptico, unidad, rango y manejo de la muestra.

Una diferencia podría deberse a un efecto del método y no a una deriva de calibración.

Aplicaciones de los turbidímetros

El análisis de turbidez comprende un procedimiento de lo más valioso para monitorear y mantener la calidad del agua en diversas aplicaciones que abarcan desde la producción de agua potable, hasta la gestión ambiental y la operación de instalaciones industriales, al proporcionar información esencial para la toma de decisiones informadas y la protección de recursos hídricos vitales.

En sectores como la industria alimentaria, laboratorios de control de calidad, tratamiento de aguas o procesado cárnico, medir la turbidez es fundamental para garantizar la calidad del producto final, el cumplimiento normativo y la seguridad del consumidor.

Medir la turbidez no solo permite detectar contaminaciones en fases tempranas del proceso, sino también validar la eficacia de sistemas de filtrado, enjuague y limpieza, especialmente en sectores donde la higiene es crítica.

Mataderos e industrias cárnicas

En mataderos, salas de despiece o fábricas de embutidos, el agua es protagonista en cada fase del proceso: desde la limpieza de superficies de trabajo hasta el enjuague de cuchillos, bandejas o maquinaria.

En este contexto, una turbidez elevada puede ser un síntoma claro de que el proceso de limpieza no está funcionando correctamente.

Restos de grasa, sangre o proteínas pueden quedar suspendidos en el agua, dificultando la desinfección efectiva y dejando una biocapa invisible a simple vista pero peligrosa para la seguridad del alimento.

En entornos como mataderos, salas de despiece y elaborados cárnicos, la turbidez del agua se controla en varios puntos críticos:

  • Limpieza de utensilios y superficies.

Tratamiento de agua potable

En el tratamiento del agua potable, el objetivo principal es eliminar o reducir la turbidez, ya que las partículas en suspensión pueden afectar la eficacia de los productos químicos desinfectantes y actuar como portadores de bacterias y parásitos.

La importancia de medir la turbidez radica en que es un indicador clave de la calidad del agua en diversos entornos, desde instalaciones municipales de agua potable hasta el control ambiental.

Control ambiental

La turbidez es crucial también en el control ambiental, ya que niveles altos pueden indicar contaminación.

La arcilla, el limo, las algas, los precipitados, los flóculos biológicos y las partículas industriales finas pueden enturbiar el agua.

Selección del aparato de medición

A la hora de elegir un turbidímetro profesional, es clave tener en cuenta el entorno de uso, la precisión requerida, y las normativas que deben cumplirse.

En el mercado existen principalmente dos tipos: turbidímetros portátiles y turbidímetros de sobremesa o electrónicos.

Turbidímetros de sobremesa

Los modelos de sobremesa están diseñados para trabajar en laboratorios o puestos de control donde el equipo permanece fijo.

Ofrecen una mayor estabilidad en la medición, suelen contar con pantallas más grandes, funciones avanzadas de calibración, y están pensados para realizar un gran número de análisis en condiciones constantes.

Son especialmente útiles en laboratorios de calidad de grandes industrias o centros de análisis externos que procesan muchas muestras al día.

También suelen tener más opciones de integración con software y sistemas de trazabilidad.

Sin embargo, al requerir una alimentación fija, y ser menos manejables, no son aptos para trabajos de campo ni para inspecciones móviles en zonas de producción.

Turbidímetros portátiles

Los turbidímetros portátiles son equipos compactos, alimentados por batería, que permiten realizar mediciones directamente en el punto de muestreo.

Esto los hace ideales para técnicos de calidad, responsables de planta o laboratorios móviles que necesitan comprobar en tiempo real las condiciones del agua en distintas ubicaciones.

Los equipos portátiles deben seleccionarse según la norma requerida, el tipo de luz, la unidad de lectura, el rango, la resolución, la precisión, la calibración y la capacidad de registro.

CaracterísticaEquipo conforme a EPA 180.1Equipo conforme a ISO 7027
Tipo de luzLuz blanca.Luz infrarroja a 860 nm.
Unidad habitualNTU.FTU, FNU o unidades equivalentes según el instrumento.
Aplicación principalAgua potable, inspecciones y análisis in situ.Procesos ISO 7027, laboratorios y autocontrol.
CalibraciónPuede incluir hasta 4 puntos.Puede incluir calibración en 3 puntos o multirango.
Registro de datosMemoria interna y conectividad según el equipo.GLP, reloj interno y descarga de datos según el equipo.

Requisitos documentales para auditorías e inspecciones

Los turbidímetros no son simplemente herramientas de medición: en muchas aplicaciones industriales están sujetos a normativas internacionales que definen cómo deben operar y con qué parámetros deben cumplir.

Entender estas normativas es esencial para garantizar que las mediciones realizadas sean válidas, comparables y aceptadas en inspecciones o auditorías sanitarias.

Confirme el procedimiento aplicable y la implementación documentada del modelo proporcionado.

Confirme el método nombrado, el instrumento aceptado y el procedimiento completo de control de calidad.

Conserve la metodología documentada y el protocolo de presentación de informes del instrumento.

Al documentar una medición, mantenga el punto de muestreo, el método óptico, la longitud de onda, la unidad, el rango, la calibración, la fecha, el estado de la muestra y las condiciones de operación.

Cuando se empleen equipos de medición continua, deben registrarse y notificarse el valor medio diario y el valor máximo diario.

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