Una mascarilla FFP2 es un equipo de protección individual diseñado para proteger a la persona que la lleva frente a partículas, aerosoles líquidos y agentes infecciosos presentes en el ambiente. Su eficacia de filtración mínima es del 92% y su porcentaje máximo de fuga hacia el interior es del 8%, siempre que exista un ajuste adecuado entre la mascarilla y el rostro.
La protección de una FFP2 depende de la acción conjunta de sus componentes: el material filtrante retiene los contaminantes, las capas exteriores protegen y estabilizan el filtro, el clip nasal mejora el sellado y las bandas elásticas mantienen la mascarilla en la posición correcta. Las versiones sin válvula filtran tanto el aire inhalado como el exhalado, mientras que las versiones con válvula solo filtran la inhalación.
Qué es una mascarilla FFP2
Una mascarilla filtrante conocida como FFP (Filtering Face Piece) es un equipo de protección individual (EPI), para proteger de la inhalación de partículas peligrosas como gotículas de hasta 0.3 micras de diámetro, y de agentes infecciosos a la persona que la lleva puesta.
Las mascarillas con filtro de protección personal (FPP) protegen al usuario ya que están diseñadas para filtrar las partículas, aerosoles líquidos y patógenos presentes en el medio ambiente, impidiendo que sean inhaladas por el usuario. En función de su diseño puede ser: cónica, horizontal (pico-pato) y vertical.
El material filtrante está formado por un entramado de fibras plásticas que retienen al agente contaminante. Antes de usarlas es necesario hacer una prueba de ajuste para asegurar que existe un sellado adecuado de la cara.
Partes principales de una mascarilla FFP2
1. Material filtrante
El material filtrante es el componente encargado de retener las partículas contaminantes suspendidas en el aire. Está constituido por un entramado de fibras plásticas el cual retiene al contaminante.
Las mascarillas FFP protegen frente a partículas contaminantes como polvo, humo y aerosoles. Las mascarillas FFP2 pueden usarse con concentraciones de contaminantes hasta 10 veces el valor límite ambiental (VLA).
Protegen frente a partículas dañinas a base de agua y aceite. No protegen frente a sustancias cancerígenas, partículas radiactivas, agentes biológicos del grupo de riesgo 3 que se transmiten por el aire y enzimas.
Al menos el 94% de los contaminantes del aire inhalado se filtran. Las aplicaciones comunes de una mascarilla FFP2 incluyen el manejo de madera blanda, metal, plásticos (no PVC) y neblina de aceite.
2. Estructura multicapa
La estructura multicapa sostiene el material filtrante y permite combinar protección, resistencia mecánica y respirabilidad. Las mascarillas FFP2 sin válvula filtran tanto el aire inhalado como el aire exhalado.
La normativa europea se diferencia por emplear sustancias líquidas y sólidas en su metodología de prueba y por prestar una mayor atención a la capacidad de resistencia a la inhalación por parte del usuario.
Esto hace que en lo que atañe a las sustancias contaminantes medidas en las fases de prueba de mascarillas filtrantes como FFP1, FFP2 y FFP3 la normativa europea sea la más completa, empleando contaminantes líquidos como el aceite de parafina y partículas contaminantes de cloruro de sodio en estado sólido, junto con el empleo de un líquido para extraer la eficacia filtrante real.
3. Capas exteriores
Las capas exteriores protegen el entramado filtrante frente al contacto directo, ayudan a conservar la forma de la mascarilla y contribuyen a mantener estable el conjunto durante su uso.
La capa exterior no sustituye al filtro ni determina por sí sola la clasificación FFP2. La capacidad de protección depende del sistema completo formado por el material filtrante, el ajuste facial, las bandas de sujeción y los demás elementos de la mascarilla.
4. Clip o banda nasal
El clip nasal es una pieza moldeable situada en la zona superior de la mascarilla. Su función es adaptar el borde de la mascarilla al puente de la nariz y reducir los espacios por los que podría entrar o salir aire sin pasar por el filtro.
Ajustar el clip nasal para conseguir un hermetismo total es uno de los pasos fundamentales para garantizar la eficacia de una mascarilla filtrante FFP.
En los criterios técnicos de selección se recomienda comprobar que la mascarilla tenga un clip nasal firme y estable, laterales sin fugas y compatibilidad con gafas, cascos, protectores auditivos u otros EPIs.
5. Bandas elásticas de sujeción
Las bandas elásticas mantienen la mascarilla apoyada sobre la nariz, la boca, la barbilla y las mejillas. Su tensión permite que el respirador permanezca estable y favorece el sellado facial.
La goma inferior ha de quedar en la nuca. La banda superior en la coronilla.
Los elásticos deben conservar una tensión suficiente para evitar desplazamientos, pero sin provocar una presión excesiva. En los criterios técnicos de selección también se consideran importantes los elásticos resistentes y el diseño apto para jornadas largas.
6. Zona de contacto facial
La zona de contacto facial es el perímetro que se apoya sobre la piel. Su función es cerrar el espacio entre la mascarilla y el rostro para que la mayor parte del aire se dirija hacia el material filtrante.
Si el sellado es hermético, cuando el usuario inhala se produce una fuga mínima alrededor de los bordes, lo que significa que casi todo el aire se dirige a los filtros asegurando así su eficacia y reducción del riesgo de inhalar partículas suspendidas en el aire.
Una mascarilla dañada o un respirador que no encaja no ayudará a reducir la exposición a partículas en el aire. Por ello, el ajuste facial es tan importante como la eficacia teórica del filtro.
7. Válvula de exhalación
La válvula de exhalación es un componente opcional. Las mascarillas pueden tener válvula de exhalación que facilita la respiración y evita la condensación; se recomiendan para largos períodos de uso.
Las mascarillas FFP2 con válvula aportan una comodidad mucho mayor al usuario ya que facilitan la respiración gracias a la acción de la válvula, que evita la condensación.
La principal limitación es que, al no filtrar el aire exhalado por el usuario, las mascarillas con válvula no se deben colocar a pacientes con procesos respiratorios infecciosos.
Por el contrario, las versiones con válvula solo filtran la inhalación. Como resultado, no deben utilizarse cuando se busca protección bidireccional.
Si una persona infectada con COVID-19 lleva esta mascarilla, los aerosoles y gotículas contaminadas pasarían al exterior a través de la válvula, pudiendo infectar a los allegados.
8. Forma de la mascarilla
En función de su diseño puede ser: cónica, horizontal (pico-pato) y vertical. La forma determina cómo se distribuye la superficie filtrante y cómo se adapta al rostro.
Existen dos tipos fundamentales de mascarillas FFP2: con válvula y sin válvula. También pueden presentarse como mascarilla plegable clásica, con construcción ligera y ajuste anatómico en el puente nasal.
La forma debe facilitar una adaptación facial estable, permitir cubrir por completo la nariz, la boca y la barbilla, y reducir las fugas laterales.

Cómo funciona cada componente durante la respiración
Cuando el usuario inhala, el aire del exterior atraviesa el material filtrante. Las fibras plásticas del filtro retienen las partículas y los contaminantes, mientras que el sellado facial reduce la entrada de aire por los bordes.
Cuando el usuario exhala, el aire vuelve a atravesar el material filtrante en una FFP2 sin válvula. En una FFP2 con válvula, el aire exhalado sale principalmente por la válvula, por lo que la mascarilla no ofrece la misma protección hacia el exterior.
La resistencia a la inhalación es otro parámetro que mide de manera más atenta la normativa europea, teniendo un umbral de resistencia media definida mucho más bajo que los establecidos por las certificaciones china y estadounidense.
Todo ello garantiza que las mascarillas FFP2 aporten mayor comodidad al usuario y tengan una vida media mayor.
El ajuste facial y la eficacia de la FFP2
Para conseguir la mayor efectividad de las mascarillas de protección filtrantes FFP, es importante una buena colocación.
- Lavarse las manos durante al menos 20 o 60 segundos con jabón.
- Coger la mascarilla por la parte externa con una mano.
- Poner la mascarilla boca abajo para que salgan las tiras elásticas.
- Colocarnos la mascarilla desde la barbilla hacia la nariz para asegurarnos que recogemos la zona facial en su totalidad.
- Con la mano libre pasar las gomas por la cabeza.
- La goma inferior ha de quedar en la nuca.
- La banda superior en la coronilla.
- Ajustar el clip nasal para conseguir un hermetismo total.
Los usuarios deben de tener en cuenta una serie de pautas con el fin de garantizar que su uso es el correcto: lavarse las manos antes de utilizarlas, cubrir totalmente la boca, la nariz y la barbilla con la mascarilla, evitar tocar su cara exterior mientras se esté empleando, desecharla agarrándola por la parte de las gomas cuando esté húmeda y emplear para ello un cubo cerrado y, por último, lavarse las manos inmediatamente después de retirarla.
La mascarilla debe cubrir completamente la boca, la nariz y la barbilla. Las zonas descubiertas y los huecos entre la mascarilla y la piel permiten que parte del aire circule sin atravesar el filtro.
Marcados que identifican una mascarilla FFP2
Las mascarillas FFP están estandarizadas en toda la Unión Europea de acuerdo con la norma EN 149: 2001 + A1: 2009.
Las mascarillas FFP2 están reguladas por la norma EN 149:2001+A1:2009, que establece los requisitos de filtración, fuga interna máxima, resistencia respiratoria y compatibilidad con la piel para equipos destinados a proteger frente a aerosoles sólidos y líquidos.
El marcado CE es obligatorio. Las mascarillas filtrantes han de estar identificadas con el marcado CE, la norma EN 149:2001 + A1 y la clasificación correspondiente.
La clasificación EPI Categoría III está destinada a riesgos graves o mortales.
Marcado NR
Las mascarillas FFP etiquetadas como "NR" de "no reutilizable" están diseñadas para usarse durante un período limitado de un turno de trabajo.
Si se manipulan agentes radiactivos y biológicos que se transmiten por el aire, estas mascarillas FFP sólo se pueden usar una vez o durante un máximo de un turno de trabajo.
Marcado R
Las mascarillas FFP con la etiqueta "R" de "reutilizable" se pueden reutilizar durante más de un turno de trabajo.
Si te decantas por una mascarilla reutilizable, recuerda conservarla en óptimas condiciones de almacenamiento, limpieza y desinfección para que su seguridad no se vea comprometida.
Además del nivel de protección, las mascarillas FFP también tienen marcados que indican su reutilización. Estos también están estandarizados en toda Europa según la norma EN 149: 2001 + A1: 2009 y se aplican igualmente a las mascarillas FFP1, FFP2 y FFP3.
Marcado D
Las mascarillas FFP con la etiqueta adicional "D" han pasado el test de obstrucción de dolomitas.
Tienen una capacidad de absorción de polvo particularmente alta y ofrecen una baja resistencia a la respiración durante un período de tiempo más largo.
Es obligatorio que las mascarillas FFP marcadas con "R" hayan pasado el test obstrucción de dolomitas, y para las mascarillas "NR" es voluntario.
FFP2 con válvula y sin válvula
| Tipo | Filtración de la inhalación | Filtración de la exhalación | Característica principal |
|---|---|---|---|
| FFP2 sin válvula | Sí | Sí | Protección bidireccional |
| FFP2 con válvula | Sí | No de forma equivalente | Facilita la respiración y evita la condensación |
Durante los últimos meses, las más populares han sido las mascarillas FFP2 sin válvula, que evitan que las partículas del exterior traspasen al interior y viceversa.
Dicho con otras palabras, las mascarillas FFP2 ofrecen doble protección; por un lado, protegen a los usuarios que las llevan y, por otro, evitan que éstos contagien a los demás.
Las versiones con válvula pueden resultar más cómodas durante periodos prolongados, pero no son adecuadas cuando se necesita impedir la salida de aerosoles y gotículas potencialmente contaminadas.
Diferencias entre FFP1, FFP2 y FFP3
| Clase | Eficacia de filtración | Fuga máxima | Concentración ambiental indicada | Nivel de eficacia |
|---|---|---|---|---|
| FFP1 | 78% | 22% | Hasta 4 VLA | Baja eficacia |
| FFP2 | 92% | 8% | Hasta 12 VLA | Media eficacia |
| FFP3 | 98% | 2% | Hasta 50 VLA | Alta eficacia |
FFP1 (eficacia de filtración 78%, concentraciones ambientales hasta 4 VLA-Valor Límite Ambiental-baja eficacia). FFP2 (eficacia de filtración 92%, concentraciones ambientales hasta 12 VLA-media eficacia). FFP3 (eficacia de filtración 98%, concentraciones ambientales hasta 50 VLA- alta eficacia).
Las mascarillas FFP1 pueden usarse con concentraciones de contaminantes hasta 4 veces el valor límite ambiental (VLA). Protegen frente a partículas no tóxicas a base de agua y aceite.
Las mascarillas FFP3 se pueden utilizar con concentraciones de contaminantes hasta 20 veces el valor límite ambiental (VLA). Protegen frente a partículas dañinas y cancerígenas a base de agua y aceite, así como partículas radiactivas, agentes biológicos que se transmiten por el aire de los grupos de riesgo 2+3 y enzimas.
Las mascarillas FFP3 tienen una alta eficacia, ya que son de un 98% de eficacia de filtración mínima y tan solo un 2% de fuga hacia al exterior. Además de actuar contra distintos tipos venenosos y tóxicos de polvo, humo y aerosoles, también son eficaces contra bacterias, virus y esporas de hongos.
Comparación entre FFP2, N95 y KN95
Las mascarillas N95 y KN95 se consideran “similares” a las FFP2, siempre con relación a bioaerosoles que no estén en base aceite.
Concretamente, estas siglas son las que se aplican a las mascarillas producidas y certificadas en China (KN95) y en EE. UU. (N95), siguiendo unas normas de calidad parecidas a las que certifican las europeas.
| Mascarilla | Certificación | Capacidad de filtración indicada |
|---|---|---|
| FFP2 | Normativa europea EN 149 | 92-94% |
| N95 | Normativa estadounidense NIOSH 42 CFR 84 | 95% |
| KN95 | Estándares chinos GB2626-2006 | 95% |
Las mascarillas FFP2 con certificado europeo tienen entre un 92-94% de capacidad filtrante. Por su parte, las mascarillas N95, con certificado estadounidense y las mascarillas KN95, con certificado chino, tienen un 95% de capacidad filtrante.
Lo que diverge es el método empleado para certificar su seguridad: mientras que la mascarilla FFP2 se rige por la normativa europea, la ley EN 149 de 2001, actualizada en 2009, la mascarilla N95 sigue la normativa estadounidense la NIOSH 42 CFR 84 y, finalmente, la mascarilla KN95 obedece a los protocolos fijados por la República Popular China, de acuerdo con los estándares impuestos por el reglamento GB2626-2006.
Entonces, para que las mascarillas referenciadas puedan considerarse oficialmente equiparables con las FFP2, es importante que lleven el marcado CE de la UE.
FFP2 frente a mascarillas quirúrgicas e higiénicas
Las mascarillas quirúrgicas (MQ) se deben poner a las personas que presentan síntomas respiratorios, mientras que las mascarillas con filtro de protección personal (FPP) tienen por objeto proteger a la persona que las lleva de la inhalación de contaminantes ambientales.
Las MQ tienen como finalidad evitar la transmisión de agentes infecciosos por parte de la persona que la lleva. Están diseñadas de dentro a fuera para evitar la diseminación de microorganismos normalmente presentes en la boca, nariz o garganta.
El papel de las FPP es proteger al usuario frente a la inhalación de contaminantes ambientales tales como agentes patógenos, agentes químicos, antibióticos, citostáticos. Están diseñadas para trabajar de fuera hacia dentro y se recomienda el uso para procedimientos de aislamiento o con posible generación de aerosoles infecciosos.
Las mascarillas quirúrgicas y las mascarillas higiénicas actúan unidireccionalmente, limitando la transmisión de partículas del interior al exterior, pero no protegen a los usuarios que las llevan puestas.
Las mascarillas quirúrgicas, consideradas Producto Sanitario (PS) de clase I, tienen un alto grado de filtración, están confeccionadas para filtrar el aire exhalado y, por tanto, se recomienda su uso para personas infectadas.
Las mascarillas higiénicas no son consideradas sanitarias y mucho menos filtrantes o EPIS, pero aún han de cumplir normas técnicas dictadas por AENOR para poder ser comercializadas.
Cuándo puede ser necesaria una FFP2
El uso de las mascarillas FFP2 está recomendado para el personal sanitario, técnicos industriales que trabajen con agentes tóxicos o infecciosos o pacientes vulnerables que se encuentran en una instalación sanitaria.
Las mascarillas FFP2 están diseñadas para proteger frente a la infección COVID-19 tanto al usuario como a los que estén a su alrededor.
- Áreas con ventilación insuficiente.
- Situaciones de contacto continuo y estrecho entre trabajadores.
- Ambientes con partículas sólidas combinadas con agentes biológicos.
- Espacios con carga vírica elevada.
La prioridad más alta de uso de mascarillas filtrantes es para los trabajadores de la salud, que realizan procedimientos generadores de aerosoles (PGA), incluida la intubación traqueal, la aspiración bronquial, la broncoscopia y la inducción de esputo.
El ECDC también enfatiza que tomar un hisopo nasofaríngeo como parte de una prueba para la COVID-19 es un PGA porque puede provocar tos.
Están recomendadas para el personal sanitario que atienda a casos de infección por coronavirus o personas que entren en la habitación de aislamiento de un enfermo (FFP2) y para el personal sanitario implicado en procedimientos que generen aerosoles.
Colocación, retirada y manipulación
Colocación
Lavarse las manos durante al menos 20 o 60 segundos con jabón. Coger la mascarilla por la parte externa con una mano.
Poner la mascarilla boca abajo para que salgan las tiras elásticas. Colocarnos la mascarilla desde la barbilla hacia la nariz para asegurarnos que recogemos la zona facial en su totalidad.
Con la mano libre pasar las gomas por la cabeza. La goma inferior ha de quedar en la nuca. La banda superior en la coronilla.
Ajustar el clip nasal para conseguir un hermetismo total.
Durante el uso
Evitar tocar su cara exterior mientras se esté empleando. Una manipulación frecuente puede contaminar las manos y desplazar la mascarilla, comprometiendo el sellado.
La utilización de mascarillas solo es efectiva en combinación con unas medidas de higiene y distanciamiento social.
- Lavarse frecuentemente las manos entre 20 y 60 segundos friccionando con agua y jabón.
- Evitar tocarse los ojos, nariz y boca.
- Cubrirse la boca y nariz con la flexura del codo o con un pañuelo desechable al toser y estornudar.
- Mantener una distancia mínima de 1.5 metros entre personas.
Retirada
Quitarse primero los guantes. Sujetar la mascarilla por la zona de las gomas y nunca directamente desde el centro de la mascarilla.
Sacarla hacia delante asegurando y evitando el roce con la ropa. Desechar la mascarilla en un contenedor.
Lavarse las manos con jabón.
Duración, reutilización y conservación
Todas las mascarillas están consideradas y concebidas para un solo uso, y una jornada laboral de un máximo de 8 horas, a excepción de las que lleven marcado R.
Las mascarillas con marcado R podrían reutilizarse, siempre siguiendo unos criterios de escrupulosa higienización, pero a día de hoy son muy pocas las mascarillas que admiten dicha catalogación.
Tenemos que ser conscientes que transcurridas esas 8 horas máximas, las mascarillas han dejado de realizar su función de protección dado a que los filtros están sucios y no evitan la filtración de partículas tan pequeñas como es el caso del COVID-19, en que se establece su medida en 0.1 micrómetro.
Importante además reseñar que una mascarilla es de uso particular, no pudiendo ser compartida por varios usuarios.
Uso mantenido y reutilización limitada
Los documentos consultados coinciden en que las mascarillas son equipos de protección individual (EPI) de uso único; sin embargo, hay que tener en cuenta la situación epidémica y la disponibilidad de las mismas.
El «uso mantenido o extendido» se define como el uso de la misma mascarilla para atender a distintos pacientes, cuando estos se infectan con el mismo patógeno respiratorio y se colocan juntos en salas de espera o salas de hospital, sin que el PS se la quite entre paciente y paciente.
La «reutilización limitada» se refiere al uso de la misma mascarilla para atender distintos pacientes, pero el PS se la quita y se la vuelve a poner entre paciente y paciente.
En cualquier caso, una misma mascarilla solo debe ser utilizada por un mismo usuario.
El uso mantenido o extendido ofrece un menor riesgo de auto-inoculación, en comparación con la reutilización limitada, dado que las manos de los PS, rara vez deben contactar la superficie contaminada de la mascarilla.
Se debe insistir en la necesidad de minimizar el contacto innecesario con la superficie la mascarilla y la estricta adherencia a las prácticas de higiene de manos. Esta es la razón fundamental por la que se debe preferir el uso extendido sobre la reutilización limitada.
Descontaminación de una FFP2
Las mascarillas FFP2/3 y N95 están concebidas como material «no reutilizable».
Las recomendaciones están basadas en la escasa evidencia disponible y deben ser tomadas con cautela y como medidas excepcionales ante la situación actual de pandemia de COVID-19.
Tras el proceso de descontaminación o re-esterilización, se deberían evaluar las propiedades de las mascarillas y tener en cuenta que las mascarillas mantienen las propiedades de ajuste y capacidad de filtrado, ya que, si está dañada o el respirador no encaja, no ayudará a reducir la exposición a partículas en el aire.
En todos los casos, es muy importante que las mascarillas que se vayan a descontaminar no estén degradadas o rotas y que estén limpias para disminuir la carga bacteriana.
No es posible lavar las mascarillas, ya que, al mojarlas, el material filtrante de polipropileno pierde la capa hidrófuga.
Los métodos de descontaminación o re-esterilización propuestos en los documentos consultados incluyen vapor de peróxido de hidrógeno, calor seco, vapor generado por microondas, calor húmedo, irradiación germicida ultravioleta y vapor de agua.
Estos procedimientos no convierten automáticamente cualquier mascarilla FFP2 en reutilizable. La posibilidad de reutilización depende del marcado del producto, del método autorizado y de la conservación del ajuste y de la capacidad de filtrado.
Qué hacer si la mascarilla está dañada o húmeda
Las mascarillas deben sustituirse cuando están húmedas, sucias, rotas, deformadas o cuando ya no mantienen un ajuste correcto.
Desecharla agarrándola por la parte de las gomas cuando esté húmeda y emplear para ello un cubo cerrado y, por último, lavarse las manos inmediatamente después de retirarla.
Si se detecta cualquier daño en la mascarilla o aparecen zonas rotas desechar la mascarilla y utilizar una nueva.
Errores frecuentes relacionados con sus componentes
Usar una FFP2 sin ajustar el clip nasal
Una mascarilla mal ajustada permite fugas alrededor del puente nasal y de los laterales. Ajustar el clip nasal para conseguir un hermetismo total es esencial para que el aire pase por el filtro.
Dejar la nariz o la barbilla fuera
La mascarilla debe cubrir totalmente la boca, la nariz y la barbilla. Si no recoge la zona facial en su totalidad, disminuye la eficacia del sellado.
Tocar continuamente la superficie exterior
Evitar tocar su cara exterior mientras se esté empleando. Sujetar la mascarilla por la zona de las gomas y nunca directamente desde el centro de la mascarilla.
Utilizar una FFP2 con válvula cuando se necesita protección hacia el exterior
Al no filtrar el aire exhalado por el usuario, las mascarillas con válvula no se deben colocar a pacientes con procesos respiratorios infecciosos.
Confundir una mascarilla quirúrgica con una FFP2
Las MQ están diseñadas de dentro a fuera, mientras que las FPP están diseñadas para trabajar de fuera hacia dentro.
Las mascarillas quirúrgicas no protegen frente a aerosoles ni sustituyen a un EPI.
Dar la vuelta a una mascarilla quirúrgica
En la búsqueda realizada no se encontró ningún estudio que justifique ponerse una MQ al revés para que sirva de protección al usuario que la lleva.
Colocar dos mascarillas quirúrgicas a la vez
Tras la búsqueda realizada, no se han encontrado ensayos clínicos, ni documentación científica que justifique que el usar dos MQ aumente el nivel de protección y tampoco se han estudiado los posibles riesgos de dicha práctica.
Materiales, comodidad y compatibilidad
La selección de una mascarilla FFP2 no debe basarse únicamente en el porcentaje de filtración. También es necesario valorar la resistencia respiratoria, la estabilidad del ajuste, la tolerancia de los materiales y la compatibilidad con otros equipos de protección.
- Equilibrio entre protección y esfuerzo respiratorio.
- Materiales no irritantes.
- Elásticos resistentes.
- Clip nasal firme y estable.
- Laterales sin fugas.
- Compatibilidad con gafas, cascos, protectores auditivos u otros EPIs.
- Diseño apto para jornadas largas.
La normativa EN 149:2001+A1:2009 establece los requisitos de filtración, fuga interna máxima, resistencia respiratoria y compatibilidad con la piel para equipos destinados a proteger frente a aerosoles sólidos y líquidos.
Qué información debe comprobarse en el producto
Una elección correcta debe basarse en criterios verificables:
- Marcado CE claramente visible.
- Norma correspondiente: EN 149 → FFP2 (EPI).
- Número del organismo notificado en EPIs.
- Clasificación FFP2.
- Marcado NR o R.
- Presencia o ausencia de válvula de exhalación.
- Información sobre ajuste y condiciones de uso.
En los criterios técnicos de selección se recomienda comprobar el marcado CE claramente visible, la norma correspondiente y el número del organismo notificado en EPIs.
La mascarilla filtrante debe conservar sus propiedades de ajuste y capacidad de filtrado durante el uso previsto. Si está dañada o el respirador no encaja, no ayudará a reducir la exposición a partículas en el aire.
Correcto uso de mascarillas quirúrgicas y FFP2
Aplicaciones según el entorno
Las mascarillas FFP2 pueden utilizarse en ambientes con partículas sólidas combinadas con agentes biológicos, espacios con carga vírica elevada, áreas con ventilación insuficiente y situaciones de contacto continuo y estrecho entre trabajadores.
- En la industria ligera y logística: FFP2 sin válvula.
- Centros sanitarios y atención al público: IIR o combinación IIR + FFP2 según protocolo interno.
- Almacenes, cámaras frigoríficas o espacios con ventilación limitada: FFP2.
- Oficinas y zonas administrativas en picos víricos: FFP2 o mascarilla quirúrgica IIR según densidad de ocupación y ventilación.
En actividades como la asistencia sanitaria, la industria ligera, la logística, la construcción o la atención al público requieren garantizar la continuidad operativa y reducir las bajas laborales.
El uso de mascarillas adecuadas reduce de manera significativa la propagación de patógenos en espacios donde no siempre es posible garantizar ventilación suficiente o distancia interpersonal.
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