Pastillas potabilizadoras para bebederos de perdiz: uso, dosis y precauciones

Si hay un elemento clave para los seres vivos, ése es el agua. La investigación disponible apunta que el aporte de agua artificial es una herramienta de gestión muy frecuente tanto para caza menor como mayor en nuestro país, si bien el número de puntos de agua varía en función de la localización de los cotos y el tipo de gestión realizada.

En el caso de la perdiz roja, disponer de bebederos bien ubicados y correctamente mantenidos puede ser especialmente importante durante los períodos secos. Sin embargo, la instalación de un bebedero no debe limitarse a llenar un depósito: también es necesario valorar el origen del agua, la concentración de animales, la limpieza del recipiente y la conveniencia de aplicar un tratamiento desinfectante.

Cuándo necesitan agua los animales del coto

Los animales se hidratan a partir de tres tipos de agua: la superficial -la que vemos en ríos, arroyos, charcas y lagos-, la que extraen de los alimentos -forraje húmedo, por ejemplo- y la metabólica -la que se genera en el organismo-.

Por lo general, nuestras especies cinegéticas se hidratan gracias a la superficial y la que contiene los alimentos, siendo la metabólica es de menor importancia.

De hecho, los animales de pequeño tamaño, como los de caza menor, no precisan beber si el alimento es lo suficientemente húmedo. No obstante, cuando la humedad de los alimentos no es suficiente para saciar a los animales la cantidad de agua superficial requerida se incrementa notablemente, como sucede en los períodos secos.

Lo primero que debemos conocer para saber si necesitamos aportar agua a los animales de nuestro coto es la densidad de caza de que disponemos, el agua natural disponible -tanto superficial como de los alimentos- y el clima, con especial atención al período del año en el que se produce el ‘déficit hídrico’, o lo que es lo mismo, cuándo se evapora más agua natural que la que nos cae del cielo.

Es importante diferenciar este concepto de la sequía, dado que ésta es una reducción en el agua por precipitación en un período dado -no tiene por qué ser verano-.

Aunque cada coto debe de diseñar una estrategia propia, se necesitarán bebederos cuando no se pueda garantizar que el agua disponible sea suficiente para saciar a la caza y otra fauna silvestre del coto, o cuando la carencia de agua pueda acarrear problemas como movimiento de animales en su búsqueda o concentración de los mismos en ciertos puntos de agua, por ejemplo.

En muchos cotos el momento el que se suelen poner los bebederos ‘a funcionar’ es cuando se secan los arroyos, o en los paisajes agrícolas cuando las siembras comienzan a dorar y las temperaturas comienzan a ser ya sofocantes.

Perdiz roja bebiendo en bebedero de campo

Cuántos bebederos colocar

El número de puntos de agua a disponer es otro de los puntos clave, si bien no existe quorum entre los gestores.

En muchos cotos se optar por el ‘mejor que sobren que no que falten’, pero esto no es siempre posible cuando los recursos económicos escasean.

Se puede optar por establecer un número de puntos por unidad de superficie o bien en función del número de animales y sus lugares de querencia.

Teniendo en cuenta el área de campeo de conejos, liebres y perdices, se puede optar por colocar al menos un bebedero por cada 50-60 hectáreas para caza menor, mientras que en la caza mayor su distribución puede reducirse a una charca cada 100-200 hectáreas debido al mayor área que suelen cubrir estas especies.

Tipo de faunaReferencia de distribución
Caza menorAl menos un bebedero por cada 50-60 hectáreas
Caza mayorUna charca cada 100-200 hectáreas

Estas referencias deben adaptarse a la densidad de animales, los lugares de querencia, la disponibilidad de agua natural, la orografía y la duración del período seco.

Ventajas y limitaciones de los puntos de agua

Los bebederos conforman una parte integral de la gestión realizada para toda la caza, y por los últimos estudios hoy sabemos que sin ellos sería muy complicado mantener densidades importantes de especies como la perdiz roja, el conejo de monte, el ciervo, el corzo o el jabalí.

No obstante, es difícil saber cuál es su efecto real dado que se aplica junto con otras medidas, como la mejora del hábitat, utilización de comederos y control de predadores, entre otras.

También sabemos que otras especies se están beneficiando de los puntos de agua, desde aquellas de interés como las aves paseriformes hasta otras como los depredadores.

Esto puede dar situaciones negativas. Un claro ejemplo son los jabalíes, que usan los abrevaderos para la caza menor mientras engullen nidos de perdiz y otras aves no cinegéticas.

Al igual que sucede con los comederos, podría darse entonces una paradoja en la gestión: al final estamos beneficiando a especies que hay que mantener a raya.

La única manera de evitar visitas de animales no deseados será introducir barreras que no les dejen pasar.

En caza menor hay gestores que han ideado bebederos ‘por goteo’ para que sólo sean atractivos para perdices, conejos y animales de tamaño similar.

Bebedero con mallazo para evitar que los jabalíes lo utilicen durante la época de cría de las aves.

Charcas naturales y bebederos artificiales

Charcas naturales

Ventajas: ideal para todas las especies de caza y fauna no cinegética, al poder ofrecer agua durante la mayor parte del año.

Da prioridad a las charcas naturales, dado que pueden albergar ecosistemas acuáticos de gran valor biológico -peces…-.

Desventajas: pueden surgir problemas para su mantenimiento, como la colmatación de la charca o el pisoteo excesivo de las orillas.

Dificultad de instalación: en el caso de construcción de charcas nuevas es necesario utilizar maquinaria pesada y disponer de una malla plástica para evitar filtraciones en terrenos permeables.

Bebederos instalados por los cazadores

Los bebederos instalados por los cazadores benefician al resto de la fauna no cinegética.

Ventajas: son recomendables cuando la construcción de charcas es complicada o se requiere de agua urgentemente.

Suelen estar destinados a la caza menor, y se pueden quitar y poner fácilmente.

Desventajas: si no se colocan en lugares adecuados pueden ser difíciles de identificar y, por tanto, usar por parte de la fauna.

Coste de construcción y mantenimiento: un bebedero clásico para caza menor provisto de un bidón, tubería y bebedero propiamente dicho puede costar en torno a los 60 euros.

Los pilones son más caros, dado que están hechos de materiales más duraderos.

Esquema de bebedero antigabarros para perdices

Por qué desinfectar el agua del bebedero

Antes de liarse a desinfectar hay que cuidar el origen del agua y mimar su mantenimiento.

Para saber si es potable podemos guiarnos en un primer momento por su color y olor y recurrir posteriormente al análisis microbiológico y químico mediante pruebas de laboratorio de mayor o menor complejidad.

Hay que vigilar los puntos de agua, tal vez sea necesario desinfectar el agua.

Desde hace tiempo estamos utilizando en el coto bebederos para la caza menor y todos los años hemos utilizado algún que otro producto para limpiarlos durante el verano y también prevenir enfermedades en los mismos.

Llevamos tiempo añadiendo productos para prevenir los parásitos en el agua, si no me equivoco.

No obstante, hay que hacer las cosas con mucho cuidado porque el campo no es una granja.

Nos vamos a referir a bebederos tipo depósito de hormigón, fibrocemento u otros materiales plásticos y metálicos, por lo tanto esta respuesta no vale para pequeñas charcas de agua que aprovechan accidentes del terreno.

Limpieza previa del depósito

Nosotros recomendamos una limpieza previa de los bebederos con desinfectantes habituales, como el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), el amonio cuaternario y el hipoclorito sódico (lejía).

Ni que decir que se debe añadir agua potable y de forma periódica es preciso comprobar el ph para que esté próximo a la neutralidad (4,5-5,5).

Es fácil hacerlo con unos reactivos muy baratos que podréis encontrar en tiendas relacionadas con el sector agrícola.

La limpieza del recipiente debe formar parte del mantenimiento ordinario, especialmente cuando se acumulan barro, restos vegetales, algas o materia orgánica. Antes de volver a llenar el depósito, conviene retirar los residuos y comprobar que el sistema de entrada y salida del agua funciona correctamente.

Pastillas potabilizadoras para bebederos de perdiz

Otra posibilidad sería potabilizar el agua con "pastillas" que se añaden en función de la cantidad de agua a tratar.

Si finalmente hay que desinfectar se pueden utilizar pequeñas potabilizadoras para las charcas en pastillas.

En el caso de los bebederos se recurre al hipoclorito sódico -lejía- o dióxido de cloro.

Las pastillas potabilizadoras pueden resultar útiles cuando se necesita tratar un volumen conocido de agua y se dispone de un producto cuya etiqueta indique expresamente la dosis, el tiempo de contacto y el uso autorizado.

Sabemos que cuesta tiempo y trabajo pero es nuestra recomendación dado que por el momento no existen estudios que avalen el uso de estos productos químicos de manera continua.

Muchos gestores dan también por hecho que hay transmisión de enfermedades en los bebederos pero, ¿alguien lo ha demostrado científicamente?

Es cierto que en muchos cotos se lleva a cabo esta práctica al existir una gran concentración de animales en los abrevaderos, pero pensamos que debería de evitarse esta concentración creando más puntos de agua o cuidando los cursos naturales de agua.

Por tanto, las pastillas no deben convertirse automáticamente en un tratamiento permanente. La prioridad es reducir la concentración de animales, mantener limpios los recipientes y evitar que el agua permanezca contaminada por materia orgánica.

Micropur Forte MF 1T

Desinfecta el agua de forma rápida y segura, gracias al cloro y la mantiene fresca gracias a los iones de plata.

Las Katadyn Micropur Forte MF 1T son pastillas potabilizadoras que garantizan la desinfección rápida y segura del agua no tratada.

Ideales para cualquier viajero, montañista o campista, combinan la eficacia del cloro para eliminar microorganismos y la protección de los iones de plata para mantener el agua potable hasta por seis meses.

Este paquete contiene 100 pastillas, suficientes para tratar hasta 100 litros de agua.

Simplemente añade una pastilla por cada litro de agua clara.

Si el agua está turbia, se recomienda filtrarla previamente.

El cloro actúa rápidamente, eliminando bacterias y virus en solo 30 minutos.

Para protozoos como la Giardia, el tiempo de contacto es de dos horas, especialmente en agua fría (<10ºC).

Los iones de plata que contiene el producto evitan la recontaminación del agua durante un periodo de hasta seis meses, lo que te permite almacenarla con seguridad.

En agua fría <10ºC y para matar los protozoos como la Giardia se requiere un tiempo de contacto de dos horas.

Conserva el agua durante 6 meses tras tratamiento.

Puede dejar un ligero sabor a cloro, que garantiza la desinfección.

Las pastillas Micropur Forte te ofrecen una solución segura, ligera y fácil de usar para garantizar que tienes acceso a agua potable en cualquier lugar.

Es un elemento esencial en kit de supervivencia y camping.

Para un sistema completo de tratamiento de agua, considera los siguientes productos que se combinan perfectamente con Micropur Forte:

  • Filtro de Agua Portátil: Para filtrar el agua turbia antes de usar las pastillas, eliminando partículas, sedimentos y microorganismos grandes.
  • Bolsa de Hidratación: Para transportar el agua de forma cómoda y tenerla siempre a mano durante la ruta.
  • Botella de Agua con Filtro Integrado: Una solución todo en uno para hidratarte de forma segura.

Las pastillas Micropur Forte te ofrecen una solución segura, ligera y fácil de usar para garantizar que tienes acceso a agua potable en cualquier lugar.

CaracterísticaDato
Presentación100 pastillas
Capacidad indicada100 litros de agua
Dosis indicada1 pastilla por cada litro de agua clara
Bacterias y virus30 minutos
Giardia en agua fría2 horas
ConservaciónHasta 6 meses después del tratamiento
Fecha de caducidad indicada08/2030

Precauciones al utilizar pastillas potabilizadoras

Utiliza Micropur Forte solo en agua clara.

Si el agua está turbia, filt́rala primero (con tela, filtro portátil o decantación).

Respeta siempre el tiempo de contacto antes de beber.

Guarda los comprimidos o el líquido en lugar fresco, seco y fuera del alcance de los niños.

No lo uses de forma continua durante largos periodos sin necesidad: está pensado para consumo puntual y almacenamiento de agua.

Revisa la fecha de caducidad: su eficacia está garantizada hasta la fecha indicada por el fabricante.

Es seguro beber agua tratada con Micropur Forte, siempre que se respeten las dosis recomendadas.

En un bebedero de perdiz, la dosis debe calcularse exclusivamente a partir del volumen real de agua y de las instrucciones de la etiqueta del producto. No conviene extrapolar automáticamente las indicaciones destinadas a viajeros o al consumo humano a un sistema abierto para fauna silvestre.

Productos destinados al agua de uso animal

Previo Tabs

Previo Tabs es un desinfectante clorado de disolución lenta y fácil aplicación, destinado a la potabilización de agua para consumo animal.

La desinfección del agua garantiza unas producciones ganaderas de calidad desde un punto de vista sanitario.

Su componente, el ácido tricloroisocianúrico presenta una concentración medida como cloro útil del 90 %.

Las ventajas del ácido tricloroisocianúrico frente al hipoclorito o al cloro es que esta molécula es más estable, por lo que dura más en la disolución, incluso en tratamientos de choque.

Dosis de uso: 1 pastilla de 200 gramos de Previo Tabs por cada 40 m3 de agua, cada 20 días como dosis general, aunque las altas temperaturas, presencia de materia orgánica o dureza del agua condicionarán el tratamiento, debiéndose elevar la posología en caso necesario.

El agua es un nutriente esencial para los animales en producción.

Proporcionar agua desinfectada libre de patógenos durante promueve la buena salud, el bienestar y la productividad.

CLEANWATER

CLEANWATER es un precursor de ácido hipocloroso que elimina los microorganismos patógenos y biofilms.

El ácido hipocloroso es un potente desinfectante oxidante de amplio espectro e históricamente contrastado.

Esta indicado para la potabilización de agua en balsas, depósitos, bebederos, y sistemas de refrigeración.

Su presentación es en cómodas pastillas efervescentes que se disuelven rápidamente en cualquier tipo de agua generando el principio activo ácido hipocloroso independientemente de la dureza.

Las pastillas tienen el peso justo para dosificar fácilmente aportando por unidad aproximadamente 1,5 gr.

La monitorización es aún más sencilla pudiéndose utilizar cualquier medidor de cloro libre.

Espectro virucida, bactericida, fungicida y alguicida.

Seguridad y almacenamiento

En contacto con ácidos, libera gases tóxicos.

Provoca irritación ocular grave.

En caso de contacto, enjuagar los ojos con agua durante varios minutos.

Quitar lentes de contacto si lleva y resulta fácil.

Puede irritar las vías respiratorias.

Mantener fuera del alcance de los niños.

Utilizar únicamente en exteriores o en un lugar bien ventilado.

Guardar en un recipiente cerrado y en un lugar bien ventilado.

Si necesita consejo médico, tener a mano el envase o la etiqueta.

No ingerir.

No utilizar durante más de 50 días seguidos.

Aplicación práctica en un bebedero de perdiz

  1. Valorar si existe un déficit hídrico y si el agua natural disponible resulta insuficiente.
  2. Elegir un punto de agua adecuado según los lugares de querencia de las perdices y el resto de la fauna.
  3. Priorizar las charcas naturales cuando puedan mantenerse en buenas condiciones.
  4. Si se instala un depósito, escoger un sistema que pueda limpiarse, revisarse y protegerse frente a animales no deseados.
  5. Retirar barro, algas, restos vegetales y materia orgánica antes de añadir agua.
  6. Limpiar previamente el depósito con desinfectantes habituales, como el peróxido de hidrógeno, el amonio cuaternario o el hipoclorito sódico.
  7. Añadir agua potable y comprobar de forma periódica el ph para que esté próximo a la neutralidad (4,5-5,5).
  8. Si se utiliza una pastilla, calcular el volumen real del depósito y respetar la dosis indicada por el fabricante.
  9. Si el agua está turbia, filtrarla previamente cuando el producto lo requiera.
  10. Respetar el tiempo de contacto antes de permitir el acceso de los animales al agua tratada.
  11. Revisar el bebedero de forma periódica y retirar el agua si presenta alteraciones visibles, olores anómalos o acumulación de residuos.
  12. No utilizar productos químicos de manera continua durante largos períodos sin necesidad.

La concentración de animales en los abrevaderos puede reducirse creando más puntos de agua o cuidando los cursos naturales de agua.

Legalmente se puede tratar el agua de los bebederos baja preinscripción veterinaria pero tiene que ser un "último recurso" ante enfermedades graves.

No olvidemos que podríamos estar alterando seriamente todo el sistema inmune de los animales que beben, tanto la caza como lo que no lo es.

En consecuencia, antes de escoger pastillas potabilizadoras para bebederos de perdiz conviene diferenciar entre la limpieza del recipiente, la desinfección puntual del agua y el tratamiento químico continuado. La solución más prudente es mantener varios puntos de agua limpios, evitar la concentración excesiva de animales y aplicar cualquier producto únicamente conforme a su etiquetado y a la normativa o prescripción que corresponda.

Perdices en bebedero

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