Puesta a punto de una piscina con clorador salino

Con la llegada del calor, es el momento perfecto para la puesta a punto de tu piscina con cloración salina y disfrutarla al máximo durante los meses de verano.

Una piscina saludable comienza con un equilibrio químico adecuado. Empieza la temporada de baño, y te queremos orientar para hacer la mejor puesta a punto de una piscina con cloración salina.

La cloración salina para piscinas es un sistema de tratamiento que genera cloro puro a partir de la sal disuelta en el agua, mediante un proceso de electrólisis. Un clorador salino es un dispositivo utilizado en piscinas que permite generar cloro de manera automática a partir de sal disuelta en el agua.

Una piscina con agua tratada con cloración salina se comporta como una tratada con cloro líquido (lejía o hipoclorito sódico industrial), solo que el cloro te lo produce el clorador. A cambio, tiene un mayor mantenimiento, como es el establecimiento y vigilancia de la sal disuelta y la del estado y limpieza de la célula electrolítica.

Un clorador salino es una excelente opción para quienes buscan una manera más eficiente y natural de mantener su piscina limpia y desinfectada. El mantenimiento de una piscina con clorador salino es una excelente opción para disfrutar de un agua más natural y suave, sin los inconvenientes del cloro tradicional.

Clorador salino instalado en piscina

Cuándo realizar la puesta a punto

Con la llegada de la primavera, comienza la cuenta atrás para la temporada de baño. Si quieres evitar sorpresas de última hora y garantizar un agua saludable, abril es el mes ideal para realizar la puesta a punto de tu clorador salino en la piscina de 40 m3.

¿Por qué abril es el mes ideal para la puesta a punto de la piscina después del invierno?

¿Sin tiempo para el inicio de temporada? Anticiparse es la regla de oro en el mantenimiento acuático.

Revisión inicial de la piscina y sus equipos

Antes de empezar, debemos revisar que todos los elementos de la piscina funcionen correctamente.

Limpieza del vaso y del entorno

Antes de encender el clorador salino, asegúrate de que la piscina esté completamente limpia. Elimina hojas, suciedad y cualquier residuo que pueda haberse acumulado durante el invierno o el periodo en que la piscina no se utilizó.

Es recomendable pasar el limpiafondos y recoger la suciedad que pueda estar en suspensión, en el agua.

Debemos limpiar la piscina de polvo, hojas y otros posibles residuos que estén sobre la superficie. También limpiar el fondo y las paredes del vaso de la piscina.

Una vez limpia, procede a llenar la piscina con agua.

Comprobación de la depuradora y del filtro

Debemos comprobar que tanto la depuradora como el filtro de la piscina están completamente limpios y funcionan correctamente.

Es aconsejable realizar un lavado del filtro, y también revisar el estado del medio filtrante de su interior.

El corazón de tu instalación debe latir con fuerza. Con el sistema mecánico en marcha, es hora de convertir el agua estancada en un oasis.

Equilibrio químico del agua

Queremos que el agua de nuestra piscina esté en perfectas condiciones. Para ello, es fundamental que ciertos parámetros sean adecuados. Por tanto, es importante revisar sus valores y actuar, si es necesario, para que sean los correctos.

De vital importancia es el balance del agua (pH, alcalinidad carbonatada y dureza cálcica), como en todas, pero en las salinas en especial, crear y mantener una concentración de ácido cianúrico entre 30 y 40 ppm, no más, caso contrario será muy difícil mantener el nivel adecuado de cloro y el clorador trabajará mucho más y la vida útil de la célula se reducirá sustancialmente.

ParámetroValores indicadosImportancia
pHEntre 7,2 y 7,6Permite una correcta desinfección del agua
pH para piscina de 40 m3Entre 7.2 y 7.4Condición indicada para poner en marcha el clorador
AlcalinidadEntre 100 y 150 ppmAyuda a evitar cambios repentinos del pH
Alcalinidad alternativa de mantenimientoEntre 80 y 120 ppmContribuye a estabilizar el pH
Ácido cianúricoEntre 30 y 40 ppm, no másAyuda a mantener el nivel adecuado de cloro
SalEntre 3.000 y 4.000 ppmConcentración indicada para el agua

Regulación del pH

El pH es un parámetro que nos indica la acidez del agua. Dependiendo de las características, uso y ubicación de la piscina, se recomienda que los niveles del pH del agua de la piscina oscilen entre 7,2 y 7,6.

Para poner en marcha un clorador salino para piscinas de 40 m3 con éxito, debes asegurar un pH entre 7.2 y 7.4.

El pH debe mantenerse entre 7,2 y 7,6. Si está fuera de este rango, ajusta con productos incrementadores o reductores de pH.

Si los niveles estuvieran por encima (agua básica) o por debajo (agua ácida), será necesario el uso de niveladores. Esto quiere decir, productos para bajar o subir el nivel de pH respectivamente.

Un nivel equilibrado del pH es fundamental para una correcta desinfección del agua.

De nada sirve añadir cloro si el pH no está ajustado. Mide los niveles y ajústalos entre 7,2 y 7,6.

Uno de los principales y más visibles síntomas de no tener el pH en su rango adecuado, aunque no el único, es que el cloro deje de desinfectar, y que el agua se acabe poniendo sucia y verde.

Es recomendable que el clorador salino siempre vaya acompañado de una bomba peristáltica con sonda de pH, que va a ahorrarnos también mucho tiempo al controlar el pH y dosificar el minorador de pH cuando sea necesario.

Alcalinidad

La alcalinidad nos muestra la concentración de sales alcalinas (calcio, magnesio) presentes en el agua.

El desequilibrio en la alcalinidad genera también cambios repentinos en el nivel del pH, lo cual no es beneficioso.

Los niveles óptimos de alcalinidad en una piscina oscilan entre los 100 y los 150 ppm (partes por millón).

Mantén la alcalinidad entre 80 y 120 ppm para estabilizar el pH.

Dureza del agua

Cuanto mayor es la concentración de minerales en el agua, mayor es su dureza.

En función de la concentración de carbonato cálcico en el agua, hablamos de aguas blandas y aguas duras.

La concentración de carbonato cálcico en aguas blandas oscila entre 15 y 75 mg/l aproximadamente.

En las aguas duras, puede ser desde 75 mg/l (aguas duras intermedias) hasta más de 300 mg/l (aguas muy duras).

Si la dureza del agua no es la adecuada, será necesario el uso de un aumentador o reductor de dureza.

Verifica la dureza del agua (calcio) y ajústala si es necesario para evitar incrustaciones o corrosión.

Cloro residual y ácido cianúrico

Habitualmente, el cloro residual es el culpable de los típicos picores de ojos, irritaciones en la piel, en las mucosas…

Por ello es tan relevante el conseguir eliminarlo del agua de la piscina.

Este producto es imprescindible para que el cloro no se evapore. Tengamos en cuenta que el cloro es un gas, y que una vez en contacto con el agua se evapora.

Así que la única manera que tenemos para que se quede en la piscina es echando el estabilizador para que se quede un poco dormido y no se evapore.

La concentración ideal es de 30-50 ppm., o sea, de 30 a 50 gr. por litro.

En piscinas con cloración salina, se recomienda crear y mantener una concentración de ácido cianúrico entre 30 y 40 ppm, no más, porque de lo contrario será muy difícil mantener el nivel adecuado de cloro y el clorador trabajará mucho más.

Comprobación y aportación de sal

Dada la evaporación de agua, con el paso del tiempo y la aportación de agua nueva, la concentración de sal en el agua de la piscina va bajando. Por ello, es necesario revisar dicho nivel para ver si es necesaria una nueva aportación de sal.

Lógicamente, necesitamos conocer las necesidades del clorador salino. Cada modelo de clorador salino funciona con unas necesidades de concentración de sal en el agua específicas.

El siguiente paso es añadir la cantidad correcta de sal.

El tipo de sal que debes utilizar es sal de alta pureza (sin aditivos) específica para piscinas.

Debes de emplear una sal pura 99,8%. También puedes hacer uso de sal suavizante en pastillas.

La concentración ideal de sal en el agua debe ser de 3,000 a 4,000 partes por millón (ppm).

Nivel de sal deseado: Determina la concentración de sal recomendada.

Ve a nuestra web, busca tu piscina, y mira cuánto es el volumen de agua que contiene tu piscina desmontable INTEX. Acto seguido, busca cuál es el mejor sistema de cloración salina INTEX que hay.

Añade entre 2 y 3 Kg por metro cúbico que tenga tu piscina.

Nosotros recomendamos en la primera puesta poner menos cantidad de sal de lo que indica el manual para que no se pasen, porque si no tocaría vaciar la piscina, medir el nivel que hay, volver a llenarla y echar de nuevo sal.

La cantidad de sal necesaria depende del tamaño de la piscina.

No, la sal no daña el equipo de la piscina si se mantiene en los niveles recomendados.

Medición de sal en agua de piscina

Disolución de la sal y encendido del sistema

Con la sal disuelta y el sistema de filtración en funcionamiento, es momento de calibrar el clorador salino.

Encender la depuradora durante 10-12 horas para que la sal se mezcle y disuelva bien.

Es importante que respetes este proceso, no intentes acortarlo ni extenderlo. Si son entre 10 y 12, son esas horas. Ni más ni menos. Porque puede provocar que no se efectúe el proceso conforme se espera.

Un último consejo, desde el equipo técnico de INTEX, es que sería recomendable que la sal se añada por la tarde noche.

Y que, el clorador conjunto con la depuradora, se ponga o a primeras horas de la mañana o a últimas horas de la tarde/noche.

Habiendo disuelto bien la sal en el agua, es el turno de encender nuestro clorador.

Ajuste de la producción de cloro

Enciende el clorador y ajusta el nivel de producción de cloro según las necesidades de tu piscina.

Hay que revisar con un medidor de pH el nivel de cloro por si hay que añadir más sal.

Es importante que esto lo regules con periodicidad, ya que no nos encontramos dentro del agua y no sabemos los niveles.

Limpieza de la célula electrolítica

Con el uso, y dependiendo de las características del agua de la piscina, es posible que la célula electrolítica se vaya ensuciando.

Puede darse, por ejemplo, una acumulación de cal.

Por ello, es importante revisar su estado, y si es necesario, limpiarla.

Revisa periódicamente las celdas del clorador para evitar la acumulación de calcio.

Aquí te dejamos unas recomendaciones para realizar correctamente la limpieza de la célula de un clorador salino.

Mantenimiento durante la temporada

Una vez que tu piscina está en marcha, el mantenimiento regular es clave para mantener el agua en perfectas condiciones.

Aunque el clorador salino se encargará de la mayor parte del trabajo, es importante verificar regularmente los niveles de pH y cloro.

Revisa la concentración de sal al menos una vez al mes.

Es aconsejable controlar de forma periódica el equilibrio químico del agua, el estado del filtro, la producción de cloro y la limpieza de la célula electrolítica.

La puesta a punto de una piscina de sal requiere vigilar la temperatura.

Seguir este checklist no solo te garantiza un baño seguro, sino que alarga la vida de tu clorador salino para piscinas de 40 m3 y de todos tus equipos de electrólisis salina BSPOOL.

¿Necesitas renovar tu célula o calibrar tus sondas para este verano?

Ventajas y características del agua salina

La duda más común suele ser sobre el olor y sabor del agua, ¿estará salada?

Pues no, el agua no huele ni sabe a sal como ocurre con el agua del mar.

Entre las más nombradas o más conocidas destacaríamos su fácil mantenimiento, que aporta beneficios a la salud, una gran durabilidad y además un consumo bajo.

Es menos agresivo para la piel y para nuestros ojos.

Ya que no se produce esa reacción de la sudor o la crema solar con el cloro.

También es de fácil mantenimiento.

La ventaja que más nos gusta es que la desinfección se efectúa de manera inmediata cuando se instala con la bomba dosificadora.

Automatización y control del agua

¿Qué es el ORP y por qué es el parámetro más importante para garantizar una desinfección eficaz en una piscina?

Es recomendable que el clorador salino siempre vaya acompañado de una bomba peristáltica con sonda de pH, que va a ahorrarnos también mucho tiempo al controlar el pH y dosificar el minorador de pH cuando sea necesario.

Una piscina saludable comienza con un equilibrio químico adecuado.

Cada instalación requiere un trato distinto.

Para ello, es fundamental que ciertos parámetros sean adecuados. Por tanto, es importante revisar sus valores y actuar, si es necesario, para que sean los correctos.

Checklist de puesta a punto

  1. Retirada de la cubierta y limpieza exterior.
  2. Limpieza de la superficie, el fondo y las paredes del vaso.
  3. Comprobación del funcionamiento de la depuradora y del filtro.
  4. Lavado del filtro y revisión del medio filtrante.
  5. Medición y regulación del pH.
  6. Comprobación de la alcalinidad.
  7. Verificación de la dureza cálcica.
  8. Control de la concentración de ácido cianúrico.
  9. Medición de la sal disuelta.
  10. Aportación de sal de alta pureza si es necesaria.
  11. Funcionamiento de la depuradora durante 10-12 horas para disolver la sal.
  12. Encendido y calibración del clorador salino.
  13. Ajuste de la producción de cloro.
  14. Revisión periódica de la célula electrolítica.
  15. Limpieza de la célula si presenta acumulación de cal.
  16. Comprobación mensual de la concentración de sal.

Cuándo recurrir a un profesional

Equilibrar químicos, desmontar cloradores y limpiar filtros requiere tiempo y conocimientos.

¿Sin tiempo para el inicio de temporada? Si prefieres simplemente tirarte al agua, contrata nuestro servicio de mantenimiento de piscinas.

¿Necesitas más información? Contamos con un equipo de especialistas que pueden asesorarte y resolver todas tus dudas sobre sistemas de cloración salina.

Cómo realizar la puesta en marcha de la piscina · Mantenimiento Piscinia®

tags: #piscina #puesta #punto #clorador #salino

Publicaciones populares: