Protección respiratoria frente a virus: tipos de mascarillas, filtros y uso correcto

Usar una mascarilla puede ayudar a reducir el riesgo de transmisión de virus respiratorios. Cuando las usa una persona infectada, las mascarillas reducen la propagación del virus a otras personas. Las mascarillas también pueden proteger a quienes las usan contra la inhalación de partículas infecciosas provenientes de personas que las rodean.

Distintas mascarillas ofrecen distintos niveles de protección. Generalmente, las mascarillas pueden ayudar a actuar como un filtro para reducir la cantidad de microbios que inhala o exhala. Su eficacia puede variar frente a distintos virus, por ejemplo, según el tamaño del virus. Hay muchos tipos distintos de mascarillas, y su eficacia para bloquear los virus depende de su diseño y de lo bien que se ajusten a la cara.

La protección respiratoria debe considerarse una medida complementaria a las medidas de carácter organizativo, preventivo y de protección colectiva. Todas las estrategias de prevención pueden ser útiles para reducir el riesgo.

Cómo se transmiten los virus respiratorios

La selección de la protección respiratoria debe comenzar por analizar cómo se transmite el virus. En el caso del SARS-CoV-2, con los conocimientos científicos actuales, supuestamente no se transmite por el aire, aunque sí que viaja dentro de gotas de secreciones respiratorias de 5 micras de tamaño. Estas gotas son inerciales y por lo tanto no "flotan" en el aire, si no que van a depositarse.

A la diseminación aérea por medio del estornudo o tos, hay que añadir el contagio por contacto y por fómites. El virus puede permanecer viable incluso durante horas y, en determinadas condiciones, hasta 48 h en superficies duras no porosas.

Las medidas de control de infección incluyen primordialmente la educación sanitaria y la instauración y mejoras de la higiene individual:

  • Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar con el brazo.
  • Usar toallitas de papel para impedir la diseminación de secreciones respiratorias al toser o estornudar.
  • Realizar higiene de manos mediante lavados frecuentes con jabón y agua o desinfectantes.
  • Mantener la distancia de seguridad interpersonal cuando sea posible.
  • Aplicar medidas de aislamiento, cuarentena y distanciamiento social cuando estén indicadas.

En el entorno laboral, el Gobierno de España establece que el empleador deberá garantizar el mantenimiento de una distancia de seguridad interpersonal mínima de 1,5 metros entre los trabajadores. Cuando ello no sea posible, deberá proporcionarse a los trabajadores equipos de protección adecuados al nivel de riesgo.

Tipos principales de mascarillas

El uso adecuado de una mascarilla siempre debe comenzar con una correcta selección del tipo a utilizar, entre las de tipo EPI de protección FFP, quirúrgicas o higiénicas.

Tipo de mascarillaCertificación o normaProtección principal
FFPCertificado CE conforme a la norma UNE-EN 149:2001 + A1:2010Protección en el sentido ambiente exterior - boca y nariz
QuirúrgicaCertificado CE conforme a la norma UNE-EN 14683:2019 + ACProtección en el sentido ambiente boca y nariz - ambiente exterior
HigiénicaSin Certificado CESin ensayo de certificación de protección en sentido entrada o salida
DualMarcado CE conforme a las normas UNE-EN 149:2001 + A1:2010 y UNE-EN 14683:2019 + ACCombina características de protección respiratoria y quirúrgica

Mascarillas autofiltrantes FFP

La protección respiratoria tipo FFP está destinada a proteger las vías respiratorias del usuario de la inhalación de atmósferas peligrosas ya sea por la presencia de sustancias peligrosas -partículas, gases o vapores, agentes biológicos- o por la deficiencia de oxígeno.

Las mascarillas FFP ajustadas protegen al usuario contra virus. Estas mascarillas filtran adecuadamente las partículas y gotas más pequeñas del aire. La norma UNE-EN 149:2001 + A1:2010 clasifica a las mascarillas autofiltrantes en 3 tipos, FFP1, FFP2 y FFP3, en función de la eficacia de filtración de partículas y según la fuga total junto con la pérdida de ajuste por el sellado facial.

ClaseEficiencia de filtración mínimaNivel relativo de protección
FFP180%La menor de las tres clases FFP
FFP294%Protección elevada frente a partículas y aerosoles
FFP399%La mayor eficacia de filtración de partículas

Las tipo 1 son las menos eficaces y las tipo 3 las más eficaces.

Algunas FFP2 y casi todas las FFP3 disponen de válvula de exhalación, cuyo objetivo es facilitar la respiración del usuario, disminuyendo la resistencia a la salida del aire durante la exhalación. Las mascarillas con válvula de exhalación ofrecen un grado adicional de comodidad para el usuario.

Las mascarillas sin válvula de exhalación tienen el beneficio adicional de evitar que el usuario contamine el aire circundante con gotas exhaladas. Por esta razón, cuando sea necesario reducir tanto la inhalación como la emisión de partículas, debe tenerse en cuenta la diferencia entre una mascarilla con válvula y otra sin válvula.

Las mascarillas FFP deben disponer del marcado CE y cumplir los requerimientos de la norma europea UNE-EN 149:2001 + A1:2010. La mascarilla N95 es una mascarilla autofiltrante recomendada por el National Institute for Occupational Safety and Health americano, y aun teniendo eficacia comprobada, su uso no estaría contemplado por la legislación europea al no estar homologada en Europa.

En Estados Unidos se emplean referencias como N95, R95 y P95. La OMS indica que los trabajadores de la salud deben usar un respirador para partículas de protección mínima como N95 certificado por NIOSH, el estándar FFP2 de la Unión Europea o equivalente, cuando realicen procedimientos de generación de aerosoles.

Comparación visual de mascarillas FFP1 FFP2 FFP3

Mascarillas quirúrgicas

La mascarilla quirúrgica tiene certificado CE conforme a la norma UNE-EN 14683:2019 + AC. El ensayo certifica protección en el sentido ambiente boca y nariz - ambiente exterior.

De los tres tipos existentes -I, II y IIR-, las tipo I son las destinadas a reducir el riesgo de propagación de infecciones, particularmente en situaciones epidémicas o pandémicas como la actual.

Las mascarillas quirúrgicas no ajustadas, que cubren la boca y la nariz, evitan que el usuario contamine el aire a su alrededor con gotitas exhaladas. Sin embargo, no ofrecen una protección antivirus adecuada para el propio usuario. Dado que las mascarillas quirúrgicas no quedan bien ajustadas al rostro, la respiración es relativamente fácil.

La máscara quirúrgica debe desecharse después de un solo uso.

Mascarillas higiénicas

La mascarilla higiénica no dispone de Certificado CE ni de ensayo de certificación de protección en sentido entrada o salida.

No podemos hacer una declaración sobre la efectividad de las mascarillas de tela que se fabrican porque depende de varios factores, como por ejemplo el material del que están hechas. Las mascarillas de tela en general les ofrecen niveles más bajos de protección a los usuarios, las mascarillas quirúrgicas o desechables suelen ofrecer más protección.

Mascarillas duales

Existe otro tipo de mascarillas, denominadas "duales", que disponen de marcado CE conforme a las normas UNE-EN 149:2001 + A1:2010 y UNE-EN 14683:2019 + AC.

Filtros respiratorios y contaminantes

Los filtros respiratorios son dispositivos diseñados para purificar el aire que respiramos, eliminando partículas, gases o vapores nocivos antes de que ingresen a nuestros pulmones.

Suministran aire respirable por medio de la purificación o filtración del aire contaminado. Su importancia radica en la protección que brindan contra riesgos asociados a la exposición prolongada o puntual a sustancias peligrosas.

Esto es especialmente relevante en sectores industriales donde el contacto con polvos, productos químicos o agentes biológicos es frecuente. Utilizar el filtro respiratorio adecuado no solo protege tu salud a corto plazo, evitando molestias respiratorias, también previene enfermedades graves como neumoconiosis, intoxicaciones o infecciones respiratorias.

Filtros para partículas

Los filtros contra partículas y aerosoles están diseñados para protegerte de contaminantes sólidos y líquidos suspendidos en el aire.

  • Protección contra polvo y polen: son ideales en entornos con alta concentración de partículas, como fábricas, talleres de carpintería o durante actividades al aire libre en temporada de alergias.
  • Ambientes con humo: para trabajos de soldadura o exposición al humo generado por combustibles, se recomienda el uso de filtros de alta eficiencia P2 o P3, ya que el humo contiene partículas muy finas que pueden ser tóxicas.
  • Aerosoles líquidos: este tipo de filtros protege contra nieblas o aerosoles generados por productos químicos líquidos.
  • Ambientes industriales: procesos como construcción, minería, agricultura y manufactura suelen generar partículas nocivas.
  • Protección contra agentes biológicos: los filtros de clase P3 son los más indicados para proteger contra microorganismos como bacterias, virus o esporas.
FiltroEficiencia de filtración mínima
P180%
P294%
P399.95%

La protección contra agentes biológicos mediante filtros de clase P3 es especialmente importante en entornos hospitalarios o en caso de brotes infecciosos.

Filtros para gases y vapores

Los filtros para gases y vapores orgánicos están diseñados para protegerte de contaminantes químicos presentes en el aire que se derivan de compuestos orgánicos.

  • Manipulación de disolventes: son ideales para actividades que involucran pinturas, barnices, adhesivos o productos de limpieza a base de solventes.
  • Industrias químicas: se recomiendan para tareas donde se manejen sustancias orgánicas volátiles o procesos de síntesis química, donde puedan liberarse gases o vapores que sean peligrosos.

Los gases y vapores orgánicos de punto de ebullición menor o igual que 65°C requieren una selección específica del filtro.

Los filtros para gases y vapores inorgánicos están diseñados para proteger contra contaminantes químicos derivados de compuestos no orgánicos presentes en el aire.

  • Manipulación de amoníaco: para situaciones con amoníaco, se utilizan filtros Tipo K, no Tipo B, que están específicamente diseñados para vapores de amoníaco y derivados.
  • Industria metalúrgica: en procesos de fundición, galvanizado o tratamiento de metales, se generan gases inorgánicos como cloro o dióxido de azufre. Los filtros Tipo B son útiles siempre que estos gases estén presentes.
  • Laboratorios: los filtros Tipo B protegen contra gases inorgánicos como bromuro de hidrógeno o cloro.

También existen filtros para gases específicos, óxidos de nitrógeno y vapores de mercurio.

Filtros combinados y sistemas especiales

Los filtros combinados son una solución versátil y eficiente que ofrecen protección integral contra una variedad de contaminantes en el aire, incluyendo partículas sólidas y líquidas, gases y vapores.

Se identifican combinando las letras y colores correspondientes a cada tipo de filtro.

Los filtros contra vapores y gases combinados están diseñados para entornos donde coexisten múltiples contaminantes, como partículas, gases ácidos y vapores orgánicos.

En la producción de plásticos o pesticidas, los contaminantes suelen incluir partículas peligrosas combinadas con vapores orgánicos o gases ácidos.

Los filtros para contaminantes radiológicos son utilizados en plantas nucleares y laboratorios especializados para capturar partículas radiactivas. Normalmente son de clase P3, ya que ofrecen la máxima eficiencia para partículas finas y tóxicas.

En ambientes donde el oxígeno está desplazado por gases peligrosos, como en espacios confinados, los filtros convencionales no son suficientes. En estos casos, se utilizan sistemas de respiración asistida con suministro de oxígeno o aire comprimido, no filtros pasivos.

Equipos filtrantes y equipos con suministro de aire

Los equipos de protección respiratoria pueden suministrar aire respirable mediante la purificación o filtración del aire contaminado, o mediante una fuente externa e independiente del medio ambiente.

Equipos filtrantes

Los equipos filtrantes deberían limitarse a aquellos contaminantes que presentan alguna propiedad de aviso, de tal forma que el usuario puede detectar su presencia a tiempo.

No deberían utilizarse equipos filtrantes cuando la concentración de oxígeno sea inferior a 19,5% en volumen.

Equipos con fuente externa

Los equipos con suministro de aire suministran gas respirable no contaminado procedente de una fuente externa e independiente del medio ambiente.

  • Equipos de aire fresco.
  • Equipos de línea de aire comprimido.
  • Equipos autónomos.

Los equipos autónomos están diseñados para escape en situaciones de emergencia. No deben utilizarse nunca como sustitutos de equipos para realización de un trabajo.

Criterios para seleccionar la protección respiratoria

El uso de un filtro de protección respiratoria es necesario cuando te encuentras en entornos donde el aire contiene contaminantes dañinos que pueden afectar tu salud.

Elegir el filtro adecuado para tu mascarilla es esencial para garantizar una protección efectiva frente a los contaminantes presentes en tu entorno.

  1. Identifica los contaminantes: antes de seleccionar un filtro, determina a qué tipo de partículas, gases o vapores estarás expuesto.
  2. Evalúa la concentración de oxígeno: debe conocerse la concentración de oxígeno durante todo el tiempo que dure el trabajo o la exposición.
  3. Considera el estado físico del contaminante: analiza si se trata de polvo, fibra, humo, gas, vapor u otro tipo de contaminante.
  4. Consulta la normativa: verifica que el filtro cumpla con estándares de seguridad reconocidos, como los establecidos por organismos como NIOSH, EN o ISO.
  5. Elige el nivel de protección necesario: los filtros se clasifican según su capacidad de filtrado.
  6. Comprueba la compatibilidad: asegúrate de que el filtro sea compatible con el modelo de mascarilla que usas.
  7. Valora la adaptación al usuario: comprueba especialmente el ajuste de las piezas faciales con la cara cuando la eficacia del equipo dependa de la hermeticidad.
  8. Revisa la vida útil: los filtros tienen una duración limitada.
  9. Adapta el equipo al ambiente de trabajo: el equipo de protección respiratoria no debe ser fuente de riesgos, especialmente cuando se trabaje en atmósferas potencialmente explosivas.

Los adaptadores faciales se presentan para que se les acople un filtro o más de un filtro. La protección ofrecida es adecuada en ambas situaciones siempre que se observen algunas precauciones.

La adaptación del equipo al usuario puede verse afectada por la presencia de vello facial, cicatrices y determinados accesorios como pañuelos o collares.

Ajuste y comprobación del sellado

La eficacia de una mascarilla FFP depende de que se ajuste correctamente a la cara. Los espacios pueden dejar que entre y salga aire.

Para determinar cuán bien se ajusta, hay que revisar si hay espacios al colocar las manos en forma de cuenco alrededor de los bordes externos de la mascarilla.

La prueba de ajuste se realiza para probar el sellado entre la cara y el respirador, mínimo una vez al año, para garantizar la seguridad.

Se basa en que la persona detecte fugas en el respirador a través del sentido del gusto, olfato o por reacciones a sustancias irritantes.

Una vez se pase la prueba siempre se debe usar la misma marca, modelo, estilo y tamaño de respirador.

Si no se pasa la prueba se debe buscar otro tamaño, modelo, marca, etc., hasta encontrar el que se ajuste, para determinar que no existan problemas de sellado, compatibilidad con otros elementos de protección personal, como gafas o visores, y estabilidad del sellado mientras el profesional se está moviendo o hablando, lo que se traducirá en una falta de protección.

Una vez que se haya realizado la prueba de ajuste y encontrado la adecuada, se debe guardar el registro de esta prueba.

Cómo colocarse una mascarilla FFP

  1. Verifique el perfecto estado del respirador, si no es así debe desecharse y usar uno nuevo.
  2. Coloque la mascarilla cubriendo completamente la boca y la nariz.
  3. La banda inferior va en la nuca y por detrás de las orejas.
  4. Con las puntas de los dedos de las dos manos ajuste el clip de la nariz.
  5. Baje las puntas de los dedos por los dos lados de la nariz para ajustar el respirador.
  6. Si se sale el aire por la nariz, reajuste el respirador hacía arriba y hacia abajo.
  7. Realice una verificación del sello del respirador antes de cada uso.

Para que una mascarilla FFP sea eficaz, debe usarse de acuerdo con sus instrucciones de uso. Entre otras cosas, es importante asegurarse de que la mascarilla se ajusta correctamente a la cara y de que las correas están colocadas de forma correcta.

Correcto uso de mascarillas quirúrgicas y FFP2

Tiempo de uso, reutilización y sustitución

El tiempo máximo de uso continuado de una mascarilla EPI tipo FFP es de 2 horas, con un descanso de al menos media hora entre usos consecutivos.

Al manipular agentes biológicos que se transmiten por el aire, incluido el coronavirus SARS-CoV-2, y agentes radiactivos, las mascarillas reutilizables sólo se pueden usar una vez o durante un máximo de un turno de trabajo. Esto también es aplicable a las mascarillas marcadas con una "R" de "reutilizable".

Según Centers for Disease Control and Prevention, el uso prolongado de respirador N95, incluso entre pacientes, puede ser seguro hasta por 8 horas, y sugiere revisar las recomendaciones de cada fabricante antes de seguir esta estrategia.

Estas indicaciones de uso no son equivalentes porque se refieren a condiciones y criterios diferentes: el tiempo máximo de uso continuado de una mascarilla EPI tipo FFP es de 2 horas, mientras que la recomendación de hasta 8 horas corresponde a una estrategia específica de uso prolongado de respiradores N95 y debe aplicarse únicamente conforme a las indicaciones del fabricante y del protocolo correspondiente.

La vida útil de un filtro respiratorio depende de varios factores, como el tipo de contaminantes presentes, las condiciones de uso y las recomendaciones del fabricante.

  • Los filtros que protegen contra partículas suelen durar más tiempo que aquellos diseñados para gases y vapores, que se saturan más rápidamente.
  • Inspecciona regularmente el filtro para asegurarte de que no esté dañado o saturado.
  • Reemplaza el filtro a tiempo, aunque sigas los cuidados recomendados, porque los filtros eventualmente perderán su eficacia.
  • Evita la exposición prolongada y, si es posible, trata de no usar el filtro por períodos extremadamente largos.

Rotación de respiradores

Debido a que el coronavirus pierde su viabilidad significativamente después de 72 horas, muchas organizaciones han promovido una estrategia de rotación y reutilización.

Adquiera una cantidad mínima de máscaras, CDC recomienda al menos 5, y rote su uso diariamente, permitiéndoles secar durante el tiempo suficiente para que el virus no sea viable, más de 72 horas.

El almacenamiento adecuado para esta técnica requiere colgar los respiradores para que se sequen o mantenerlos en un recipiente limpio y transpirable como una bolsa de papel marcada. No se recomienda el uso de bolsa plástica.

El almacenamiento debe realizarse de forma individual y en un lugar seco y limpio donde no se aplaste. Es importante asegurarse que las máscaras no se toquen entre sí y que no comparta el respirador con otras personas.

Descontaminación

La mayoría de los estudios sobre descontaminación de N95 se han realizado con virus de gripe o esporas bacterianas y se está ejerciendo una extrapolación cuidadosa a la pandemia actual.

La vaporización con peróxido de hidrógeno es un método de descontaminación que permite múltiples ciclos en el N95 con aceptable preservación de la función. Solo puede ser usado en modelos que no contengan celulosa como el 1860.

Un tratamiento adecuado con luz ultravioleta requiere protocolos específicos y un área con iluminación total para asegurar la inactivación del virus con una mínima degradación de la máscara.

El calor húmedo, consistente en someter la mascarilla a 60-70 grados centígrados con un 80-85% de humedad relativa, ha mostrado efectividad para eliminar virus de la gripa, pero no se tienen datos exactos de la temperatura, humedad y tiempo requerido para inactivar completamente las partículas del virus SARS-COV-2.

Los requerimientos para acabar con el virus podrían afectar la eficacia de la filtración de la máscara, por esto este método no es actualmente recomendado.

Protección respiratoria en el ámbito sanitario

La administración sanitaria competente garantizará que se adoptan las medidas organizativas, de prevención e higiene para asegurar el bienestar de los trabajadores y los pacientes.

Asimismo, garantizará la disponibilidad de los materiales de protección necesarios en las ubicaciones pertinentes, la limpieza y desinfección de las áreas utilizadas y la eliminación de residuos, así como el mantenimiento adecuado de los equipos e instalaciones, de conformidad con la Ley 2/2021, de 29 de marzo, de medidas urgentes de prevención, contención y coordinación para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19.

El equipo mínimo de protección deberá proteger las vías respiratorias mediante dispositivos de barrera, así como las manos por medio de guantes. A esto habría que añadir la protección de las mucosas oculares por medio de gafas o caretas de protección.

Un problema añadido es que no sólo necesitamos disponer del adecuado nivel de protección, sino que debemos estar instruidos y adiestrados en su uso. Con esto, evitaremos las autocontaminaciones y la transferencia de la contaminación al conjunto de la cadena sanitaria.

Procedimientos que generan aerosoles

La OMS indica que los trabajadores de la salud deben usar un respirador para partículas de protección mínima como N95 certificado por NIOSH, el estándar FFP2 de la Unión Europea o equivalente, cuando realicen procedimientos de generación de aerosoles como intubación traqueal, ventilación no invasiva, traqueotomía, reanimación cardiopulmonar, ventilación manual antes de la intubación y broncoscopia.

En España deben utilizarse las mascarillas certificadas tipo FFP3 o tipo FFP2 que dispongan del marcado CE y que cumplen los requerimientos de la norma europea.

Equipo de protección complementario

  • Guantes desechables ligeros de nitrilo o vinilo, o guantes industriales de caucho con marcado CE y conformes a las normas EN-420 y EN-374.
  • Gafas protectoras de montura integral que den protección frente a salpicaduras y sean conformes a la norma EN-166.
  • Ropa protectora impermeable que cubra todo el cuerpo, incluida la cabeza.
  • Calzas protectoras de zapatos desechables o botas de caucho, poliuretano o butilo que puedan ser limpiadas y desinfectadas tras su utilización.

Se aconseja la utilización de guantes de algodón debajo de los de protección para evitar dermatitis.

Protección según el puesto de trabajo

El nivel de protección debe determinarse en función del puesto de trabajo, la vía de exposición, la concentración del contaminante, la duración de la tarea y las condiciones para colocarse y retirarse el equipo.

Personal extrahospitalario

El personal que desarrolla su trabajo fuera de un centro sanitario tiene un nivel de riesgo muy superior al que trabaja dentro de un centro sanitario, porque presenta un mayor riesgo de autocontaminación al tener que realizar el procedimiento de retirada del equipo protector en condiciones menos idóneas, como pueda ser en la vía pública en el caso de asistencia domiciliaria, y porque desarrolla su tarea en espacios confinados como pueden ser los vehículos sanitarios.

Por último, su nivel de estrés puede ser muy superior al tener que desarrollar su trabajo, la mayoría de las veces, en condiciones muy forzadas.

Por estas razones, el personal que desarrolla su trabajo en el ámbito extrahospitalario deberá adoptar el mayor nivel de protección respiratoria mediante el uso de mascarillas autofiltrantes FFP3 con válvula de exhalación, para así reducir el estrés respiratorio.

Aunque podrían utilizar semimáscaras o máscaras completas con filtros P2 o P3 para alcanzar un mayor nivel de protección, evitando el uso de dispositivos de protección ocular, mejorando la sensación de seguridad, pero dando una imagen de protección excesiva para el riesgo de infección.

El uso de delantales de protección química, al no existir específicos para la protección biológica, confiere una mayor protección gracias a la evitación de la contaminación de la ropa de protección.

En caso de no disponer de éstos, se podrían utilizar delantales de polietileno que podrían reducir el riesgo de transferencia de la contaminación, no excluyendo el uso del delantal de la utilización de uniformes o monos completo de protección, con calzas o botas y capucha.

Admisión, información y personal administrativo

El personal administrativo y técnico que pudiera participar en tareas de filiación o admisión también debería adoptar un nivel de protección individual en función del riesgo asumido.

Con la sola protección respiratoria con una mascarilla quirúrgica, o mejor una mascarilla FFP2 con válvula, podría realizar su trabajo.

En el caso de que tuviera contacto con las personas que acuden al centro sanitario y son atendidas en primer lugar por éstas, deberían protegerse las manos con guantes.

O mejor aún, evitar tener contacto con cualquier tipo de material o sistemas de identificación que portara el potencial enfermo.

También puede interponerse un medio de barrera como una mampara de cristal o material similar en el lugar de admisión o puesto de información.

La mampara puede contribuir al cumplimiento del Real Decreto número 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes biológicos durante el trabajo, y también puede dar una sensación de tranquilidad y reducir el estado de alarma social.

Protección en centros sanitarios y espacios concurridos

A la entrada de los centros sanitarios, lugares donde se va a generar un agrupamiento de enfermos, se dispusieran mascarillas de protección, ideal del tipo FFP3 o FFP2 sin válvula de exhalación, al objeto de evitar la diseminación involuntaria del virus y de reducir la posibilidad de contagio.

También serían útiles las mascarillas quirúrgicas para los usuarios de los servicios sanitarios.

La adopción de medidas de distanciamiento social en el interior de los edificios puede resultar más complicada que lo que los protocolos pudieran establecer. Por ello, la protección respiratoria debe combinarse con ventilación, higiene de manos, limpieza y desinfección de superficies, organización de los flujos de personas y otras medidas de control de infección.

Conservación y mantenimiento de los filtros

  • Almacena adecuadamente los filtros: guárdalos en un lugar limpio, seco y libre de contaminantes.
  • Evita el contacto con productos químicos: no permitas que los filtros entren en contacto directo con productos químicos agresivos o contaminantes durante su almacenamiento.
  • Limpia regularmente la mascarilla: aunque el filtro no debe ser lavado, la mascarilla o el respirador sí puede limpiarse.
  • Usa los filtros en condiciones adecuadas: utiliza el filtro según las condiciones para las que fue diseñado.
  • Inspecciona regularmente: revisa el filtro de manera periódica para asegurarte de que no esté dañado o saturado.
  • Reemplaza el filtro a tiempo: sustituye el filtro cuando haya alcanzado su vida útil o presente daños.

Los filtros deben almacenarse en un lugar seco y libre de contaminantes. La mascarilla o el respirador deben mantenerse en condiciones que eviten deformaciones, aplastamiento, contaminación cruzada y pérdida de capacidad de ajuste.

Errores que reducen la protección

  • Elegir una mascarilla sin tener en cuenta el tipo de contaminante.
  • Usar una mascarilla que no sea compatible con el filtro o con otros equipos de protección.
  • Dejar espacios entre la pieza facial y la piel.
  • Utilizar la mascarilla con vello facial, cicatrices o accesorios que impidan la hermeticidad.
  • Usar una mascarilla dañada, deformada o saturada.
  • Compartir el respirador con otras personas.
  • Guardar varios respiradores de forma que se toquen entre sí.
  • Lavar el filtro.
  • Utilizar equipos filtrantes en atmósferas con una concentración de oxígeno inferior a 19,5% en volumen.
  • Usar equipos de escape como sustitutos de equipos para realizar un trabajo.
  • Prolongar el tiempo de uso más allá de las instrucciones del fabricante o del protocolo aplicable.

Para reducir el riesgo de transmisión, la mascarilla debe formar parte de un conjunto de medidas preventivas. Su elección debe basarse en el contaminante, la concentración, la presencia de oxígeno suficiente, el nivel de exposición, el ajuste facial, la compatibilidad con otros equipos y las instrucciones del fabricante.

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