Para limpiar el cardo, debes separar primero las hojas verdes del tallo y también puedes realizar primero una buena cocción en agua. Antes de usarlo para hacer recetas sabrosas es necesario limpiarlo adecuadamente, con mucha paciencia.
El cardo recuerda físicamente al apio, pero su sabor ligeramente amargo nos recuerda algo más a la alcachofa: para un consumo óptimo es necesario dedicar tiempo a su limpieza. Una vez limpio, puedes hervirlo o cocinarlo como más te guste.
Qué necesitas antes de empezar
En primer lugar, colócate guantes ya que de la misma manera que sucede con las alcachofas, es posible que las manos queden teñidas de negro. Si se trata de cardos recién cogidos del campo, debes eliminar también la parte del extremo que estaba en contacto con la tierra.
También necesitarás un cuchillo pequeño, un pelador de patatas, un tazón, agua y jugo de limón. El pelador permite retirar las fibras más duras, mientras que el agua con limón ayuda a conservar el aspecto de la verdura.
Método tradicional para limpiar el cardo
1. Separar las hojas y los tallos
Una vez puestos los guantes, tienes que eliminar las partes verdes, que se pueden utilizar luego para una decocción. Elimina las hojas externas y conserva las pencas individuales, que son las partes más carnosas y apropiadas para cocinar.
Corta la base del cardo con un cuchillo pequeño y retira las pencas individuales. Lava los tallos y las hojas más internas con cuidado de eliminar los residuos terrosos.
2. Retirar las partes duras
Una vez hayas eliminado todas las partes verdes, es necesario limpiar la parte interior con la ayuda de un pelador de patatas, para cortar las partes más filamentosas, las más duras y proteger la verdura.
A continuación, ves cortando las fibras individuales que veas en cada parte del cardo, con la ayuda de un cuchillo pequeño como ya te explicamos anteriormente. Retira cada fibra con cuidado para no desperdiciar la parte tierna del tallo.
3. Evitar la oxidación
Por separado, prepara un tazón con agua y jugo de limón y frota la superficie del mismo cardo con el limón utilizado para exprimir el jugo, luego inserta el cardo en el tazón.
Este truco evitará la oxidación de la verdura que luego ya puedes hervir o cocinar como más te guste. Mantén las pencas dentro del agua con limón mientras terminas de limpiar las demás.

Purificación del cardo mediante cocción
Ya hemos visto de qué forma limpiar cardos que podemos comprar en el mercado, pero tenemos otro método que consiste en limpiarlos en profundidad con agua de cocción. Este procedimiento combina una primera cocción con la retirada posterior de las fibras.
1. Preparar las pencas
Corta la base del cardo con un cuchillo pequeño y retira las pencas individuales; elimina las hojas externas y lava los tallos y las hojas más internas con cuidado de eliminar los residuos terrosos.
2. Cocer el cardo
Coloca los tallos en una cacerola y vierte dentro abundante agua fría, agrega una pizca de sal, enciende el fuego y cocina los cardos durante 20-30 minutos.
| Paso | Indicación |
|---|---|
| Agua | Abundante agua fría |
| Condimento | Una pizca de sal |
| Tiempo de cocción | 20-30 minutos |
| Después de cocer | Escurrir y pasar por agua fría |
3. Enfriar y retirar las fibras
Luego escurre bien los tallos y los pasas por debajo del chorro del agua fría para detener la cocción. A continuación, ves cortando las fibras individuales que veas en cada parte del cardo, con la ayuda de un cuchillo pequeño como ya te explicamos anteriormente.
Si lo deseas puedes cortar los tallos en trozos más pequeños, los sazonas bien y ya puedes cocinar los cardos en cualquiera de las muchas recetas en las que se pueden cocinar.
Qué método elegir
La limpieza en crudo permite controlar mejor la cantidad de fibra que se retira y conservar los tallos preparados para la receta. La limpieza mediante cocción resulta útil cuando se desea ablandar el cardo antes de retirar las fibras y continuar con la preparación.
En ambos casos, es importante eliminar las hojas externas, lavar cuidadosamente los tallos y retirar las partes más filamentosas. El agua con limón debe utilizarse cuando quieras evitar la oxidación antes de hervir o cocinar la verdura.
Partes aprovechables del cardo
Las pencas y los tallos internos son las partes principales que se destinan al consumo. Las partes verdes se pueden utilizar luego para una decocción, siempre que estén limpias y en buen estado.
El cardo es una planta muy rica en agua y fibra, con abundantes sales minerales y vitaminas. Con un sabor ligeramente amargo, puede incorporarse a distintas preparaciones una vez limpio, troceado y sazonado.
Precauciones durante la preparación
La limpieza requiere paciencia porque las fibras pueden ser resistentes y las manos pueden quedar teñidas de negro. Por eso es recomendable utilizar guantes desde el principio y trabajar con un cuchillo pequeño o un pelador de patatas.
Si el cardo procede del campo, debes prestar especial atención a la base y eliminar la parte del extremo que estaba en contacto con la tierra. El lavado cuidadoso de los tallos y de las hojas más internas ayuda a retirar los residuos terrosos.
Como limpiar cardos 🥬 | Cocina tradicional
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