Los filtros de aire son mecanismos destinados a mejorar la calidad del ambiente en interiores. También son elementos esenciales en vehículos, sistemas de ventilación y equipos que funcionan con aire comprimido, ya que retienen partículas y contaminantes antes de que lleguen al espacio, al motor o al sistema de trabajo.
Los filtros de aire se han convertido en utensilios indispensables a la hora de higienizar el ambiente y elevar su salubridad. Consiguen retener la mayor parte de las bacterias y de las partículas de polvo y polen en suspensión.
El problema de estos elementos nocivos es que tienen un tamaño muy reducido. Nuestro cuerpo está preparado para filtrar de manera natural las partículas con un tamaño superior a las 10 micras (µm), pero no es eficaz ante las más pequeñas. Por suerte, los mejores filtros de aire que hay disponibles actualmente son capaces de retener partículas de hasta 0,03 µm.
Qué función cumple un filtro de aire
La función principal de un filtro de aire consiste en separar las impurezas del flujo de aire. Según el tipo de filtro y la aplicación, puede retener polvo, polen, partículas sólidas, líquidos, aerosoles de aceite, vapores, olores, microorganismos y otros contaminantes.
En un vehículo, el filtro de aire para el motor pretende asegurar que el motor de nuestro coche esté libre de impurezas exteriores, garantizando con ello una buena combustión y lubricación de los elementos.
Parte esencial del motor, el filtro de aire elimina el polvo y otras impurezas del aire antes de que lleguen al sistema de admisión del vehículo. En otras palabras, mantiene una buena calidad del aire, que es esencial para la combustión del combustible.
Al bloquear estos contaminantes, también protege los segmentos, pistones, camisas y turbo del desgaste prematuro y prolonga la vida útil de su motor.
En los sistemas de ventilación, los filtros de aire mejoran la calidad del ambiente en interiores. En los sistemas de aire comprimido, eliminan los contaminantes presentes en el aire bajo presión.
Incluso el uso más simple y básico del aire comprimido requiere de un tratamiento mínimo, incluida la eliminación del agua, aceite y sólidos. Para garantizar el máximo rendimiento y fiabilidad, el suministro de aire comprimido limpio, seco y confiable es esencial para mantener una producción eficiente y rentable.
Cómo funciona un filtro de aire
El funcionamiento es sencillo: el aire contaminado atraviesa un medio de celulosa plisado. Este retiene las partículas y el aire purificado llega al sistema de admisión.
En términos generales, el aire atraviesa un material filtrante que contiene poros o fibras. Las partículas quedan retenidas en la superficie o en el interior del medio filtrante, mientras el aire limpio continúa su recorrido.
Un tamiz molecular es un material con poros (agujeros muy pequeños) de tamaño uniforme. Estos poros coinciden con las dimensiones de las moléculas pequeñas, evitando así la adsorción de moléculas grandes y solo permitiendo el paso de moléculas más pequeñas.
El carbón activo tiene forma granulada fina para generar una superficie sobre la cual pueda ocurrir la adsorción.
En los filtros electrostáticos, su principal ventaja es que no reducen ni un ápice el flujo de aire. Esto se debe a que funcionan mediante una serie de placas electrónicas imantadas que atraen las partículas.
Partes básicas de un filtro
Para eliminar eficientemente las impurezas, es esencial contar con buenos filtros de aire comprimido, que consisten en una carcasa y un elemento filtrante.
El elemento filtrante es el designado para eliminar la mayoría de los contaminantes sólidos y líquidos presentes en aire comprimido.
La carcasa mantiene el elemento en su posición, dirige el flujo de aire y permite recoger o evacuar los contaminantes separados. En algunos modelos también puede incluir un filtro de seguridad, un indicador de obstrucción o un sistema de drenaje.
Según el modelo de su vehículo, esta caja puede contener una protección adicional: si falla el filtro principal, un filtro de seguridad retendrá temporalmente el polvo. De este modo, se preservan las piezas del motor hasta que el filtro de aire se sustituye rápidamente.
Filtros de aire para vehículos
El filtro de aire, que suele estar colocado al inicio del circuito de combustión, es uno de los elementos más económicos y, aun así, más importantes, del vehículo.
Como su propio nombre indica, filtra el aire que accede al motor, evitando así que lleguen al circuito impurezas que puedan dañarlo.
Debemos pensar que existen partículas suspendidas en el aire que, de llegar al circuito de admisión, podrían contaminar la cámara de combustión y dañar las paredes de los cilindros.
El filtro de aire retiene las impurezas que puedan entrar a la admisión del motor. De esta manera, se evita que se degraden las partes internas de motor (pared de los cilindros, camisa del pistón...) al contaminarse la mezcla de impurezas, como el polen o el polvo, y contaminación no deseada.
Esta es la razón por la cual los filtros de aire se colocan en la entrada del circuito de admisión y por ello es tan importante realizar un correcto mantenimiento del filtro de aire.
Cuanto más potente es un motor, más aire necesita. Por ejemplo, ¡Por ejemplo, en un año, un camión absorberá 2.600.000 m³ de aire! Sin embargo, cuanto más aumenta la cantidad de aire consumido, mayor es el riesgo de contaminación y más vital es el filtro de aire para el motor.
Con este producto, usted mantiene el rendimiento del sistema del motor y protege sus piezas.
Filtro de aire del motor y filtro del habitáculo
Antes de profundizar en los tipos de filtro que podemos encontrar en el mercado, debemos distinguir entre los destinados al motor y los que se encargan de purificar el habitáculo.
El primero se encarga de asegurarse que el corazón mecánico de nuestro vehículo funciona sin impurezas provenientes del exterior, garantizando una buena combustión y lubricación de las piezas que sufren fricción constante a tolerancias mínimas.
El filtro del habitáculo se encarga de purificar el aire que respiramos en el interior del vehículo.
El segundo se encarga de mantener el habitáculo libre de elementos externos molestos como polvo, tierra o polen, algo especialmente importante para los ocupantes que sufren de alergias y que en las épocas de mayor exposición pueden ver incluso mermada su capacidad de atención y conducción.
El filtro de habitáculo es una pequeña escotilla situada debajo del capó, cerca del parabrisas y al que en muchos modelos se accede desde la misma guantera.
Tanto este como el filtro de aire hacen uso de del mismo canal para reciclar el aire, siendo las rejillas de ventilación del automóvil. Para hacerlo, toman aire del exterior, el cual pasa primero por el filtro de habitáculo (para eliminar las partículas contaminantes) y después por el de aire, que ayuda a retener los posibles olores.
Tipos de filtros de aire según el material
Actualmente, existen numerosos tipos de filtro en función del material del que están elaborados, destacando los realizados en malla de acero, foam, aceite, algodón, agua o papel, aunque obviamente no todos son igual de habituales en nuestros vehículos.
Filtro de aire de papel o celulosa
Es uno de los más longevos que podemos encontrar en el mercado, pues los primeros filtros de aire estaban hechos de este material y siguen vigentes por lo baratos y sencillos que resulta elaborarlos, además de por ser fácilmente reciclables.
Además son bastante eficientes y, para multiplicar su área de contacto con el aire, disponen de varios pliegues con los que filtrar más volumen de aire. Todo ello hace que sean baratos también para el comprador.
La celulosa empleada en este tipo de filtro es extraída de la pulpa de la madera, lo que permite crear una capa altamente microporosa -que a su vez hace posible que el aire circule, pero no las impurezas- que consta de una densidad de entre 100 y 200 g/m2.
Para que nos hagamos una idea, un folio convencional tiene una densidad de 80 g/m2. Este papel o celulosa se encastra en una estructura de metal, plástico o similar que aporte rigidez al conjunto.
Sin embargo, este tipo de filtro también recibe críticas, pues hay quien afirma que resta rendimiento al restringir notablemente el flujo de aire que se dirige al interior del motor, obstruyéndose con facilidad.
Aunque no es habitual que los filtros de este tipo sean reutilizables, algunos están preparados para lavarse con agua y volver a utilizarse una vez secados.
Filtro de aire de algodón
En este caso nos encontramos con varias capas de algodón prensado fijadas a una malla metálica o plástica que permite dotar al mismo de rigidez.
Además, estas capas de algodón se tratan con aceites para así potenciar su capacidad de atrapar impurezas. Puede lavarse y utilizarse varias ocasiones más.
Los filtros de algodón son bastante más caros que los de papel o celulosa, pero también duran más tiempo, siendo habituales en el mercado de accesorios deportivos o de alto rendimiento.
Con un medio filtrante de algodón, esta gama se diferencia de los filtros de celulosa estándar. Porque este material permite el paso de un mayor flujo de aire, aumentando así la potencia y el par del motor.
Aunque el caudal de aire entrante es considerable, este modelo de alto rendimiento mantiene una excelente eficiencia. Cuatro capas de fibra de algodón aceitado filtran y protegen el circuito de motorización de sus vehículos.
A diferencia de los filtros desechables estándar, la gama H-AIR FILTER® es lavable, reutilizable y tiene una vida útil más o menos igual a la de su vehículo.
Generalmente, la limpieza se realiza cada 7.000 a 10.000 km, o cada 6 meses. No obstante, este intervalo de mantenimiento varía en función de su entorno y de su concentración de polvo.
Filtro de aire de espuma o foam
El filtro de espuma de poliuretano o foam tiene como principal cualidad su altísima capacidad de filtrado y que puede lavarse múltiples veces, por lo que es muy demandado en vehículos todoterreno o incluso de competición.
Este tipo puede incluso utilizarse humedecido con aceite, lo que permite un incremento del caudal de aire sin comprometer el filtrado de partículas.
Filtro de aire textil
Es, en cierto modo, una variante avanzada del filtro de algodón, pues se sirve de un tejido de alta porosidad que generalmente está confeccionado con este material en su mayor parte.
Además, su capacidad de filtrado es excepcional y puede lavarse para una posterior reutilización.
Filtro de aire de malla metálica
Se trata de un filtro de aire fabricado exclusivamente de malla metálica, que es extremadamente fina y se asemeja a la que nos podemos encontrar en las campanas extractoras de las cocinas.
Lo bueno de estos filtros de malla metálica es que son eternos y necesitan muy poco espacio para su instalación.
Filtro de aire en baño de aceite
Este sistema es uno de los más complejos y utiliza tres elementos principales: un filtro de espuma o fibra, un sumidero y una malla, formando todos ellos un intrincado recorrido por el que pasa el aire.
Las partículas más gruesas quedan atrapadas en las paredes del recorrido, mientras que la malla atrapa las más finas.
Gracias a lo revirado del recorrido, el aire ve aumentada su velocidad y la capacidad de filtrado se incrementa, cayendo posteriormente las impurezas en un depósito de aceite que puede ser sustituido.
Como contrapartida, su limpieza es compleja y costosa.
Este tipo de filtro fue muy utilizado en la década de los años 60, pero posteriormente fue sustituido por el más barato y sencillo filtro de aire o celulosa.
En cualquier caso, se sigue recurriendo al filtro de aceite en vehículos de competición y en los que deben filtrar mucho caudal de aire por contener altas dosis de polvo en suspensión.
Este modelo de filtro de aire se instala principalmente en vehículos antiguos. Funciona de la siguiente manera: el aire cargado en partículas, a través de un tubo central para alcanzar una pila de aceite.
Debido a la viscosidad del aceite, las impurezas son capturadas. El flujo de aire continúa hacia una masa filtrante (de metal, espuma PPI o cocolatex), que se encarga de retener los residuos aceitosos.
Con una eficiencia del 95%, un filtro en baño de aceite no es adecuado para las máquinas modernas. ¿Por qué? Porque el mayor rendimiento de estas máquinas va acompañado de un aumento de su sensibilidad a los contaminantes.
Filtro de aire en baño de agua
Su funcionamiento es similar al de aceite y fue muy utilizado durante los dos primeros tercios del siglo XX, pero su menor eficacia hizo que acabara quedando en desuso y fuera cediendo terreno frente a otro tipo de sistemas de filtración.
Tipos de filtros de aire según su forma
Al igual que por su material o sistema de filtrado, podemos establecer una clasificación en virtud de la forma que adopta cada uno, algo que también influye en su eficiencia y rendimiento.
- Filtro de aire rectangular, cuadrado o cilíndrico: este tipo de filtros son los más habituales que podemos encontrar en nuestros vehículos actuales, especialmente el primero de ellos.
- Filtro de aire circular: los vehículos antiguos y/o dotados de carburador suelen disponer de un filtro circular de entre 150 y 410 mm de diámetro, aunque cada vez se utilizan más los compactos y de pequeño diámetro en vehículos con aspiraciones deportivas.
- Filtro de aire cónico: los filtros de esta forma son típicos del mercado de recambios y ofrecen una mayor cantidad de caudal de aire que se dirige hacia el sistema de admisión del motor.
Los filtros de aire cónicos suelen ser utilizados en preparaciones serias ya que gracias al aumento de caudal y otras modificaciones, se consigue una mayor entrada de aire a través de la admisión.
Pero poner un filtro cónico a un vehículo de serie, e incluso algunos deportivos (un Ferrari F430 lleva 2 filtros de papel) no aportaría nada más que un ruido algo más bronco en algunos casos y algunos problemas con la ITV.
Filtros de aire para ambientes interiores
Los filtros de aire destinados a interiores retienen partículas suspendidas y ayudan a mantener un ambiente más limpio.
- Filtros de carbón activo: los más útiles a la hora de acabar con los malos olores y con partículas de virus y bacterias.
- Filtros húmedos: en este caso, el material filtrante se empapa de un aceite responsable de retener los agentes contaminantes.
- Filtros secos.
- Filtros electrostáticos: su principal ventaja es que no reducen ni un ápice el flujo de aire. Esto se debe a que funcionan mediante una serie de placas electrónicas imantadas que atraen las partículas.
- Filtros HEPA: se hicieron especialmente populares durante la pandemia de COVID-19, puesto que las autoridades sanitarias recomendaban su uso por su elevada eficiencia.
Los filtros HEPA son los únicos capaces de retener partículas de 0,3 µm de diámetro, dentro de las cuales están casi todas las presentes en el aire.
Del mismo modo que las aspiradoras o robots que tanto están de moda actualmente, disponen de lo que llamamos filtro HEPA (High Efficiency Particulate Air), que es un tipo de filtro de máxima retención de partículas.
Otros también incluyen el carbón activado, que tiene una capacidad incluso superior que los HEPA convencionales y puede llegar a retener contaminantes gaseosos, gases ácidos o vapores orgánicos, por lo que también es más caro.
Todas estas cualidades hacen que el filtro del habitáculo se ensucie con mayor frecuencia, por lo que es importante cambiarlo en cada revisión marcada por el fabricante, lo que permitirá un mayor confort interior del vehículo.
En este sentido, también influirá si conducimos habitualmente por zonas de mayor polución o utilizamos con frecuencia el sistema de climatización del vehículo.
Filtros de aire comprimido
Los filtros de aire comprimido se utilizan para eliminar los contaminantes presentes en el aire bajo presión.
La calidad requerida del aire comprimido depende siempre de la aplicación. Para ser rentable, el sistema de aire comprimido debe cumplir, pero no exceder, el nivel requerido por su aplicación.
Por lo tanto, es muy importante especificar el nivel de purificación del elemento filtrante.
Prefiltros para uso general
Los elementos de prefiltro están diseñados para la eliminación eficiente de partículas sólidas gruesas y líquidos presentes en el aire comprimido.
Este tipo de filtro se usa generalmente como un prefiltro para el filtro coalescente posterior. Son requeridos por compresores no lubricados y lubricados.
Filtros para eliminación de aceite
Los elementos de filtro coalescentes se utilizan para una eliminación altamente eficiente de partículas sólidas, aerosoles de aceite y agua del aire comprimido.
Los filtros de aire comprimido para extracción del aceite generalmente están hechos de un material especial basado en fibras de vidrio.
Estos materiales permiten la separación en forma de gotas de aceite, que son forzadas hacia el exterior del filtro por el flujo de aire.
Cuando las gotas alcanzan el exterior del material del filtro, se detienen en un material de espuma porosa, que cubre el elemento del filtro, y luego descienden hasta la parte inferior de la carcasa del filtro.
El aceite se descarga por el purgador automático de condensado en la parte inferior.
Filtros de carbón activado
Se requieren filtros de carbón activado en aplicaciones donde se requiere aire para respirar; o mezcla de aire con alimentos, o con productos farmacéuticos u otras aplicaciones similares.
Los elementos de filtro de carbón activado están diseñados para la eliminación altamente eficiente de aceite, hidrocarburos, vapores y olores del aire comprimido.
El carbón activado es un excelente adsorbente para vapores de aceite y un medio adecuado para la purificación del aire comprimido.
Es esencial de que un elemento filtrante coalescente se instale como un prefiltro antes de la instalación del elemento de carbón activado.
Filtros de aire comprimido con catalizador
Se utilizan catalizadores o elementos filtrantes de dos etapas para una reducción altamente eficiente del monóxido de carbono, así como de algunas otras sustancias del aire respirable comprimido.
En la primera etapa, el catalizador de hopcalita reduce el nivel de estas sustancias del aire y en la segunda etapa, los medios filtrantes de fibra de profundidad interceptan todas las partículas de polvo remanente de hopcalita.
Es esencial que un elemento filtrante coalescente se instale anterior al catalizador y de que la humedad relativa sea suficientemente baja.
Filtros de aire comprimido con tamiz molecular
Los elementos de filtro de tamiz molecular se utilizan para separar el vapor de agua de pequeños flujos de aire comprimido y, por lo tanto, para el secado al aire.
En la primera etapa, el desecante adsorbe el vapor de agua del aire y en la segunda etapa los medios filtrantes de fibra de profundidad interceptan todas las partículas de polvo arrastrado.
El filtro de tamiz molecular es adecuado para aplicaciones de punto de uso/usuario final.
Es importante que el aire a la entrada esté libre de agua líquida y aerosoles de aceite.
Filtros estériles de aire comprimido
Los filtros de aire comprimido estériles eliminan los microorganismos del aire comprimido y se utilizan en procesos y sistemas que requieren la más alta calidad de aire.
Qué ocurre cuando un filtro de aire está sucio
En primer lugar, que pierde eficacia. Es decir, el filtro de aire no será tan efectivo a la hora de retener los contaminantes presentes en el ambiente.
Sin embargo, este no es el único problema asociado a la suciedad. Además, el flujo de aire se verá mermado, ya que las partículas acumuladas obstruirán el paso.
Esto obligará también a que el motor del sistema de ventilación tenga que hacer un sobreesfuerzo para mantener estable el caudal.
De este modo, se elevará el consumo energético y se reducirá la vida útil del sistema.
Tal vez el polvo no cause un fallo tan catastrófico o instantáneo, pero también contribuye al final de la vida útil de un filtro.
A medida que el filtro separa el contaminante del flujo de aire entrante, el polvo se va acumulando en el medio del filtro.
Esta capa de polvo bloquea el flujo de aire, lo que provoca rápidamente una caída de la presión, y por lo tanto un rápido aumento del consumo de energía.
De hecho, un filtro nuevo representará alrededor del 25 % del consumo de energía de una unidad de tratamiento de aire. Un filtro sucio aumenta este valor al 50 %.
Si el filtro de aire está sucio e impide el paso adecuado del aire, durante la conducción podemos observar síntomas como pérdida de potencia y, de no solucionarlo, ello puede desencadenar averías en otras partes del motor.
Por lo tanto, el motor no recibirá suficiente aire y la combustión se verá afectada.
- Consumo excesivo de combustible.
- Reducción del rendimiento del motor.
- Sale humo negro por el tubo de escape.
- El indicador de obstrucción indica un problema con el filtro de aire.
Cuando se realiza un uso prolongado del filtro del aire y éste acumula demasiada suciedad, el aire no puede llegar de forma correcta al circuito.
Por lo tanto, la mezcla de combustible y aire queda descompensada, no produciéndose una correcta combustión.
Beneficios de mantener limpio el filtro de aire
Con un aire limpio, además también conseguiremos optimizar el rendimiento del motor, evitar averías y mantener el lubricante más limpio.
En resumidas cuentas, el coche mantendrá su potencia, se desgastará menos, contaminará menos y el consumo de combustible será el que toca.
Para que todo ello ocurra, es importante que el proceso de combustión de la mezcla de aire y carburante sea óptima, por lo que la función del filtro de aire es esencial.
A medida que la tecnología avanza y los fabricantes desarrollan nuevas generaciones de vehículos, la precisión y sensibilidad de los mismos aumenta para conseguir una mayor eficiencia y rendimiento con un menor consumo y emisiones contaminantes.
Por ello, un buen funcionamiento de sus elementos es vital y, para ello, el mantenimiento es la clave.
Y, a diferencia de lo que ocurre con otros elementos de un vehículo, el filtro de aire no es una pieza cara ni complicada de sustituir, por lo que merece la pena invertir en uno que sea adecuado para nuestro motor y la exigencia que le pedimos en relación a nuestra rutina de conducción.
Cuándo cambiar el filtro de aire
En Alquiber siempre recomendamos que sigas las instrucciones del fabricante, que podrías encontrar en el manual del vehículo, en cuanto a los periodos de uso de los filtros.
Debemos siempre consultar el manual del fabricante para ver los intervalos tanto en tiempo como en distancia para su sustitución.
La mayoría de fabricantes recomiendan sustituir el filtro de aire entre los 15.000 y 20.000km o cada año.
Según las recomendaciones de los fabricantes, cambie su filtro cada año.
A la hora de sustituir un filtro de aire, confíe en las recomendaciones del fabricante o en el indicador de atasco (mecánico o eléctrico), si existe.
En un indicador mecánico, si su pistón se vuelve rojo, cambie su filtro.
Si el indicador es eléctrico, cambie su filtro cuando aparezca una luz naranja en su salpicadero indicando un problema con el filtro de aire.
En un entorno muy polvoriento, sus filtros de aire se saturarán más rápidamente y su sustitución será más frecuente.
Para los filtros en baño de aceite: el cambio de aceite, la limpieza y la reposición de aceite se realizan idealmente cada 50 horas.
Cómo revisar el estado del filtro
Para saber si un filtro de aire está en buen estado o no, sólo hará falta ver la cantidad de impurezas que tenga y su color.
Si está muy negro y con muchas partículas, habrá que sustituir el filtro de aire por uno nuevo.
También pueden realizarse estas comprobaciones:
- Comprobar si pasa luz a través del filtro de aire.
- Si no es así, lo sacudiremos con cuidado para desprender las partículas superficiales.
- Para limpiar con mayor exhaustividad, extraer del vano motor.
- Insuflar aire con un soplador desde la parte contraria a la que el filtro recibe el aire dentro del motor.
- Sacudir una última vez y limpiar la caja de alojamiento del filtro.
- Montar de nuevo.
- Si el filtro sigue sucio, sustituir por uno nuevo.
No se recomienda soplar o golpear el filtro de aire.
En algunos talleres se recomienda limpiar el filtro con agua, pero desde Desguaces La Cabaña creemos que su coste de mantenimiento no es muy elevado como para jugársela a tener problemas de humedad o dañar el motor de manera tonta.
En el caso de los filtros de algodón, la limpieza se realiza según las indicaciones del fabricante, ya que estos elementos están diseñados para lavarse y reutilizarse.
Coste y dificultad de sustitución
Se trata de un mantenimiento que suele tener un coste de entre 20 y 30€ en un taller y unos 15€ si lo haces tu mismo, ya que no te llevará más de 20 minutos.
Si realizas tú mismo el cambio, solo tendrás que abonar el precio del filtro, siendo de unos 15 euros aproximadamente.
Recuerda que los costes anteriores pueden variar en función de la marca y modelo de coche que conduzcas.
Puedes comprar el filtro de aire en cualquier tienda de recambios de coches.
La importancia de adquirir y llevar un filtro de aire de calidad para nuestro coche es elevada, pues de lo contrario la vida útil del elemento será mucho menor por el deterioro avanzado de sus componentes.
Desde RO-DES Recambios, y teniendo en cuenta el bajo coste de un filtro de aire nuevo, recomendamos gastar un poco más para mantener el vehículo en perfecto estado.
Filtros de aire en unidades de tratamiento
Durante su vida útil, un filtro puede estar expuesto a algún tratamiento brusco, a menudo incluso antes de instalarlo.
Las unidades de tratamiento de aire a menudo están ubicadas en lugares de difícil acceso, por lo que los filtros se enfrentan a un viaje largo, y en ocasiones accidentado, hasta el lugar de instalación.
Y una vez situado en una unidad de tratamiento de aire, las variaciones del flujo de aire y las partículas entrantes también pueden dañar el filtro o el marco.
Como fabricantes de filtros, nuestro objetivo es maximizar la vida útil de nuestros filtros para ofrecer el mejor producto posible a nuestros clientes.
Para ello, elegimos los materiales más resistentes y los combinamos con la construcción más robusta posible.
Por ejemplo, hemos desarrollado medios especiales de carga profunda. Aquí, el diseño de los medios permite que el polvo penetre más en las fibras en lugar de depositarse en la superficie.
Otro método para maximizar la capacidad de retención de polvo es la forma que damos al medio en el filtro.
Por ejemplo, nuestros filtros de bolsa tienen bolsas individuales cónicas en el extremo. Estas bolsas cónicas cargan el polvo entrante uniformemente sobre toda la superficie de la bolsa.

¿Cuándo Cambiar el filtro de aire de tu Auto? Mantenimiento y Consejos Expertos ✅
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