¿Es mejor reconstituir un fármaco con agua destilada o con suero fisiológico?

Para reconstituir o diluir un fármaco no existe una respuesta universal: debe utilizarse exclusivamente el disolvente indicado en la ficha técnica del medicamento y en las instrucciones del dispositivo o procedimiento. En las nebulizaciones, las recomendaciones generales suelen preferir el cloruro de sodio estéril al 0,9 %, porque el agua puede causar broncoconstricción cuando es nebulizada.

El suero fisiológico puede emplearse como diluyente de determinados medicamentos inyectables o inhalados porque es una solución estéril e isotónica, pero no debe sustituirse automáticamente por agua destilada o por agua para inyección. La elección depende del fármaco, la vía de administración, la concentración final, el volumen necesario, el tipo de nebulizador y la compatibilidad de la mezcla.

Qué es el suero fisiológico

El suero fisiológico es una disolución estéril de cloruro de sodio, la sal común, en agua, a una concentración del 0,9 %: nueve gramos por litro. Dicho con precisión, es la solución salina isotónica al 0,9 %; para la categoría general y las demás concentraciones conviene consultar esa entrada.

«Solución fisiológica» es una denominación equivalente, de uso tan frecuente como la primera. Dentro de la clasificación de los fluidos pertenece a los cristaloides, las soluciones de moléculas pequeñas que se reparten por el espacio extracelular.

Un litro de suero fisiológico contiene nueve gramos de cloruro de sodio disueltos en agua, sin ningún otro componente. Eso equivale a unos 154 milimoles por litro de sodio y otros tantos de cloruro, con una osmolaridad cercana a 308 miliosmoles por litro.

Esa cifra se aproxima a la del plasma, de ahí que la solución se considere isotónica y no fuerce un paso brusco de agua hacia dentro o fuera de las células. «Fisiológico», sin embargo, no equivale a idéntico al plasma.

Por qué la elección del disolvente es importante

El disolvente modifica las características de la preparación final, entre ellas el pH, la osmolaridad, la estabilidad y la tolerancia de los tejidos. Fundamentalmente debe evitarse que el pH o la osmolaridad de la disolución actúen como elemento broncoconstrictor.

Una GPC para las terapias con nebulizaciones, recomienda, de forma general, que se debe utilizar cloruro de sodio para hacer las soluciones de los fármacos a nebulizar, no debiéndose usar agua, ya que puede causar broncoconstricción cuando es nebulizada.

Las recomendaciones realizadas para las pautas de tratamiento establecidas en las normativas sobre el manejo del asma y la EPOC, con respecto a los disolventes utilizados en las nebulizaciones indica que no existe acuerdo unánime sobre el disolvente que debe emplearse para preparar el fármaco a nebulizar.

Las posibilidades son el suero salino o el agua bidestilada estéril. Por tanto, la ausencia de un acuerdo general no permite elegir el disolvente únicamente por costumbre: la indicación concreta del medicamento y del equipo debe prevalecer.

Cuándo se utiliza suero fisiológico

Es también el diluyente de referencia de un número largo de medicamentos inyectables, porque es inerte y compatible con la sangre. El suero fisiológico se utiliza además como fluido de fluidoterapia, para reponer agua y sodio cuando el organismo los ha perdido, por ejemplo en una deshidratación, administrado por vía intravenosa.

El informe de Lexicom sobre el Cloruro de Sodio 0,9% señala como uno de sus usos realizar la solución diluida de los broncodilatadores en nebulizador antes de la administración.

La ficha técnica de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios para el Bromuro de Ipratropio, en solución para inhalación por nebulizador, indicado en el tratamiento de broncoespasmo reversible, asociado con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) señala que si es necesario diluir la dosis de solución a nebulizar y para obtener un volumen final adecuado para el nebulizador concreto que se vaya a utilizar debe utilizarse únicamente solución estéril de cloruro sódico al 0,9%, normalmente 2 – 4 ml.

SituaciónDisolvente mencionadoPrecaución principal
Nebulización generalCloruro de sodio estérilEvitar que el pH o la osmolaridad favorezcan la broncoconstricción.
Bromuro de ipratropio diluidoSolución estéril de cloruro sódico al 0,9%Normalmente 2 – 4 ml, según el nebulizador.
MicronebulizadorSuero salino o agua bidestilada estéril, según indicaciónEl fármaco se prepara en 4-5 ml de disolvente.
Nebulizador ultrasónicoDisolvente indicado para el fármacoEl fármaco se prepara en 10-20 ml del disolvente.

Agua destilada, agua bidestilada y agua para inyección

El agua destilada es uno de los recursos más importantes en los centros hospitalarios, ya que su pureza es fundamental para garantizar la calidad de los tratamientos y la seguridad de los pacientes.

A diferencia del agua del grifo, que contiene minerales y productos químicos como el cloro, el agua destilada ha sido purificada mediante un proceso de destilación, eliminando impurezas y garantizando que esté libre de sustancias que puedan interferir en los procedimientos médicos.

El agua destilada es utilizada en una gran variedad de aplicaciones dentro de los hospitales y clínicas, debido a su alta pureza. También es fundamental para los laboratorios hospitalarios que realizan análisis, pruebas y preparación de soluciones.

El agua destilada se utiliza en autoclaves y sistemas de esterilización, ya que su baja concentración de minerales evita que se acumulen residuos que puedan dañar los equipos o afectar la calidad de la esterilización.

La pureza del agua es crucial para evitar cualquier tipo de contaminación que pueda poner en riesgo la salud del paciente. Sin embargo, que el agua sea destilada no significa por sí solo que sea el disolvente adecuado para cualquier fármaco ni que pueda utilizarse por cualquier vía.

Diferencias entre suero fisiológico y solución salina

Una solución salina se compone de cloruro de sodio, sal común, disuelto en agua destilada, en porcentaje variable. Sin embargo, el suero fisiológico se trata de una solución estéril de cloruro de sodio al 0,9 % en agua.

«Solución salina» no es un sinónimo exacto, es el nombre de toda la categoría: incluye este 0,9 % y también otras concentraciones, como la hipertónica, más cargada de sal, o la hipotónica, más diluida.

En cambio, «suero salino» sí nombra este mismo producto con otra palabra. La palabra «suero», a secas, resulta más ambigua, ya que lo mismo designa este líquido que el suero de la sangre o el de la leche.

Tampoco conviene confundirlo con el suero glucosado, que incorpora glucosa en vez de sal. Las soluciones equilibradas, como el Ringer lactato, se acercan más a la composición real de la sangre.

Reconstitución y dilución no son exactamente lo mismo

Reconstituir un fármaco significa preparar una presentación que inicialmente se encuentra en polvo o en otra forma no líquida mediante la adición del disolvente previsto. Diluirlo significa reducir la concentración de una solución ya líquida al añadir un disolvente compatible.

En ambos casos, el disolvente, el volumen y la técnica deben seguir las instrucciones del producto. La aerosolterapia permite administrar sustancias por vía inhalada mediante nebulizadores, alcanzando concentraciones superiores en el árbol bronquial, aunque con una gran variabilidad inter e intraindividual, dependientes del tamaño de las partículas, la edad, el patrón respiratorio y las condiciones del paciente.

En el caso de la inhalación en aerosolterapia, si la solución se utiliza como disolvente, se debe remitir a las instrucciones indicadas propiamente en el producto a inhalar. Por otro lado, si la solución se utiliza sola, se debe remitir a las instrucciones indicadas en el aparato de aerosolterapia.

Qué disolvente se emplea en las nebulizaciones

Para el nebulizador neumático de gran volumen recomienda: tras desenroscar el reservorio, llenarlo de agua bidestilada estéril hasta el nivel indicado (en el sistema no desechable).

Y preparar el fármaco en forma líquida (diluido en 4-5 ml de disolvente). Cuando se utiliza micronebulizador (tanto en pacientes ventilados, como no ventilados, mecánicamente) el fármaco también se prepara en 4-5 ml de disolvente.

Si se utiliza nebulizador ultrasónico, preparar el fármaco en forma líquida con 10-20 ml del disolvente. Estas cantidades no deben trasladarse de un dispositivo a otro, porque el volumen necesario depende del sistema concreto de nebulización.

Cuando se utiliza micronebulizador en el paciente sometido a ventilación mecánica se debe tener en cuenta que durante las nebulizaciones se produce un aumento de las presiones; por tanto, la medición de parámetros no es valorable y su duración dependerá de la frecuencia respiratoria pautada en el respirador mecánico y de la cantidad de disolvente utilizado (pequeños volúmenes de medicación presentan un menor riesgo para el paciente).

Por qué no debe usarse agua sin indicación expresa

El agua puede tener una osmolaridad diferente a la de los líquidos del organismo. Cuando se nebuliza, esa diferencia puede irritar las vías respiratorias y causar broncoconstricción.

Por este motivo, una guía para las terapias con nebulizaciones recomienda de forma general utilizar cloruro de sodio y no agua. Si una ficha técnica autoriza agua bidestilada estéril para un sistema concreto, esa autorización debe interpretarse dentro de las condiciones indicadas para ese equipo y ese medicamento.

El agua del grifo no debe utilizarse para preparar soluciones destinadas a los ojos, las heridas, las inyecciones o las nebulizaciones. El agua del grifo no es estéril.

Presentaciones y seguridad de uso

Existen distintos formatos de suero fisiológico. El formato más habitual son las ampollas monodosis ya que resulta muy cómodo y además es muy seguro.

Son monodosis para un solo uso, porque normalmente contienen 5 ml de suero fisiológico, siendo la mejor presentación para limpiar los ojos, nariz, oídos, heridas y quemaduras.

Por otro lado, también existen botellas de suero fisiológico con distinta capacidad, siendo las más habituales desde 100 mL hasta 1 L. De manera general, este formato suele venir sin tapón para cerrar por lo que el suero debe extraerse mediante una jeringa con aguja lo que, sumado a su gran volumen, lo hace un formato más incómodo que las monodosis anteriores.

Existe además un riesgo importante de contaminación por un mal uso, por lo que es necesario cuidar la higiene de la aguja de la jeringa. La solución destinada a una vía estéril debe conservarse y manipularse según las instrucciones del envase y del medicamento.

También hay disponible suero fisiológico en spray, sobre todo para realizar lavados nasales, y en gotas, aunque son formatos menos empleados. En caso de ser utilizados en bebés y niños, hay disponibles en el mercado presentaciones en ampollas monodosis de 5 ml que tienen un sistema de apertura más seguro, más fácil y cómodo para facilitar el uso de dicho suero.

Usos del suero fisiológico fuera de la preparación de fármacos

Fuera de la vena, sus aplicaciones son igual de cotidianas. Limpia e irriga heridas y quemaduras sin escocer, sirve para el lavado nasal, donde arrastra el moco y alivia la congestión, y para la higiene ocular.

Higiene nasal

El suero fisiológico puede utilizarse para realizar lavados nasales, contribuye a eliminar la mucosidad de la nariz, hidratar la mucosa nasal y reducir la sequedad.

Se recomienda su uso cuando se presenta mucosidad por catarro o por otras enfermedades respiratorias o para aliviar la congestión nasal por alergia. Para la higiene de nariz se utiliza en instilación, es decir, poco a poco; en lavado cuando se tiene la nariz seca u obstruida, o en spray.

Para aplicarlo, se debe echar la cabeza hacia un lado, introduciendo delicadamente la boquilla de la ampolla monodosis en la fosa nasal y apretándola levemente, repitiendo este procedimiento en cada una de las fosas nasales.

A continuación, hay que levantar la cabeza para dejar fluir la mucosidad y después limpiar el excedente. Se recomienda no sonarse la nariz violentamente durante los 10 minutos que sigan a la administración.

Higiene ocular

El suero fisiológico también es muy útil para limpiar, refrescar o hidratar los ojos. Por ejemplo, cuando se padece una conjuntivitis, picores por alergia a pólenes o en caso de que “algo” entre en el ojo.

Es importante destacar que el suero fisiológico no sustituye al colirio y a las lágrimas artificiales, aunque sí se recomienda el uso del suero para la limpieza de los ojos antes de aplicar éstos.

Para realizar una higiene adecuada con suero fisiológico, por instilación, lavado o baño, hay que vertir unas gotas de solución en cada ojo, secando el excedente de líquido con una compresa estéril y evitando poner el recipiente del suero fisiológico en contacto con la superficie del ojo.

Este tipo de lavado es compatible con el uso de lentillas. Aunque, cabe señalar que algunas personas pueden presentar reacciones de irritación e inflamación local debidas a hipersensibilidad.

Lavado de heridas

La limpieza de una herida debe hacerse con suero fisiológico. También una quemadura leve una vez enfriado el tejido o las curas de úlceras por presión.

Para el lavado de heridas, si se utiliza suero fisiológico en monodosis, se debe realizar utilizando toda la solución contenida en ella, procurando no poner en contacto el recipiente de la monodosis con la superficie de la herida y secando el exceso de líquido únicamente sobre la piel sana.

Higiene auricular

Para una adecuada higiene auricular, se puede utilizar suero fisiológico para evacuar los depósitos solubilizados de cerumen y enjuagar el conducto auditivo externo.

La cera limpia protege (es una barrera química y bactericida frente a la infección y barrera mecánica frente a los cuerpos extraños) y lubrica el conducto auditivo externo.

¿Se puede preparar el suero fisiológico en casa?

Para los ojos o las heridas, no. El de farmacia es estéril y el agua del grifo no lo es.

A pesar de que se trata de una solución a base de sal y agua, no es posible fabricarla en casa debido a que conseguir un producto estéril y con la proporción exacta es complejo.

Una mezcla casera de agua y sal serviría, como mucho, para un lavado nasal en adultos. No debe utilizarse una preparación casera para reconstituir medicamentos, preparar inyecciones, limpiar los ojos, tratar heridas o realizar nebulizaciones.

Aspectos que deben comprobarse antes de preparar un fármaco

  • La vía de administración indicada para el medicamento.
  • El disolvente autorizado en la ficha técnica o en el prospecto.
  • La concentración y el volumen finales que deben obtenerse.
  • La compatibilidad entre el fármaco y el suero fisiológico o el agua estéril.
  • El tipo de nebulizador o dispositivo que se va a utilizar.
  • La esterilidad del disolvente y la fecha de caducidad.
  • El tiempo de estabilidad de la mezcla una vez preparada.
  • Las condiciones de conservación y el uso inmediato o posterior que indique el producto.

En caso de necesitar suero fisiológico para cualquiera de sus usos, bien sea la higiene nasal, ocular, auricular o lavado de heridas, podemos consultar con un profesional sanitario como el farmacéutico para encontrar la presentación más adecuada a nuestras necesidades.

Las contestaciones a las preguntas formuladas, se elaboran con una finalidad exclusivamente formativa. Lo que se pretende, es contribuir con información al enriquecimiento y actualización del proceso deliberativo de los profesionales de la Medicina y de la Enfermería.

Comparación agua estéril y suero fisiológico

La Nebulización (conceptos) - Fácil

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