Los filtros de un recuperador de calor aire-aire son esenciales para proteger el equipo, mantener la calidad del aire interior y conservar la eficiencia energética del sistema de ventilación.
Los filtros Altair de recuperadores de calor de la marca Soler y Palau son la solución perfecta para optimizar el rendimiento de tus equipos y mantener la calidad del aire en tus espacios.
Un recuperador de calor es el equipo encargado de aprovechar las propiedades de temperatura del aire que se extrae de un edificio, sala, o local, para intercambiarlas con aire impulsado procedente del exterior.
La renovación del aire en el interior de los edificios es fundamental para mantener el ambiente comfortable y saludable.
El recuperador de calor es un elemento esencial en los sistemas de ventilación mecánica de doble flujo.
Qué es un recuperador de calor aire-aire
Los recuperadores de calor forman parte de sistemas de ventilación que recuperan la energía del aire expulsado para calentar o enfriar el aire entrante.
El problema de la renovación del aire en un edificio climatizado es la pérdida de energía.
En invierno, con la calefacción se pierde aire caliente, y en verano con el aire acondicionado se pierde frío del interior que es expulsado directamente al exterior.
En cambio, con un recuperador no sólo no se pierde esta energía residual sino que se aprovecha.
No es un extractor.
No es un climatizador.
En el intercambiador se produce la transferencia: el aire más caliente cede energía al más frío.
En invierno, el aire extraído del interior -a unos 20-22 °C- precalienta el aire exterior antes de introducirlo, reduciendo drásticamente el salto térmico que debe cubrir el sistema de calefacción.
En verano, el proceso se invierte: el recuperador utiliza el aire interior (más fresco por el aire acondicionado o la temperatura nocturna) para pre-enfriar el aire exterior caliente antes de introducirlo.
A esto se suma una función clave en climas como el español: el bypass o free-cooling.

Cómo funciona el intercambiador de calor
Célula intercambiadora, intercambiador o core es el nombre que recibe la parte del recuperador encargada de recuperar el calor de la extracción de aire.
Intercambiador de contraflujo o de flujos paralelos
Las corrientes del aire de impulsión y extracción circulan en paralelo y a contracorriente.
Intercambiador rotativo
Las corrientes de aire de impulsión y extracción se intercambian el calor gracias al movimiento rotativo del intercambiador.
El flujo de aire caliente cede su calor a las celdillas metálicas del intercambiador al pasar a través de ellas.
Con el movimiento rotativo, el flujo de aire frío toma el calor de las mismas celdillas.
Utilizan un rotor que gira entre las dos corrientes de aire acumulando y cediendo energía.
Ofrecen rendimientos elevados y, en su versión higroscópica, también recuperan humedad.
Recuperación sensible y entálpica
Los recuperadores térmicos con intercambiador de placas recuperan únicamente calor sensible, es decir, temperatura.
Los recuperadores de calor entálpicos recuperan calor sensible y latente (temperatura y humedad), por lo que alcanzan rendimientos globales superiores en climas húmedos o muy secos.
El térmico recupera solo temperatura (calor sensible) y mantiene los flujos totalmente separados.
Su gran ventaja es que no requieren montar una red de conductos por el edificio, lo que los convierte en la solución más habitual en rehabilitación y reforma, donde el falso techo y los pasos de instalaciones son un problema.
Qué función cumplen los filtros
Los filtros Altair están diseñados específicamente para los recuperadores de calor.
Fabricados por Soler y Palau, una marca reconocida por su innovación y calidad en soluciones de aire, estos filtros ayudan a proteger y mejorar el rendimiento de los recuperadores, asegurando un aire más limpio y eficiente.
Estos filtros actúan atrapando partículas en su estructura fibrosa a medida que el aire pasa a través de ellos.
Filtración: protege tanto al usuario como al propio intercambiador.
Los filtros protegen el sistema frente a polvo, polen, contaminantes, partículas finas, polvo fino y moho.
Calidad del aire interior
Capturan partículas, polvo, polen y contaminantes, evitando que entren en el sistema y en los espacios habitados.
Los filtros previstos en la unidad de tratamiento del aire serán las más exigentes previstas en el RITE IDA 1.
Según establece la norma UNE-EN 13779, los distintos tipos del aire se clasifican en función de su procedencia y la función que realizan las personas en la instalación.
Se entiende como aire exterior (ODA) el aire procedente del exterior que entra en el sistema sin haber sido tratado.
Protección del recuperador
Evitan que la suciedad y partículas dañen los componentes internos del recuperador, prolongando su vida útil.
Un recuperador mal mantenido deja de ahorrar y puede empeorar la calidad del aire que debía mejorar.
Rendimiento energético
Un filtro limpio permite un flujo de aire adecuado, reduciendo el consumo energético y mejorando el rendimiento del sistema.
Cuando el aire pasa por una unidad de filtración, necesita un mínimo de presión disponible para poder pasar el caudal por sección libre del filtro.
Un filtro sucio reduce la eficiencia de recuperación y aumenta el consumo eléctrico del ventilador.
Los recuperadores pueden albergar hasta dos etapas de filtración en impulsión y una en retorno con el objetivo de obtener una calidad de aire interior óptima.
Filtros Altair de Soler y Palau
Características principales
- Alta eficiencia de filtración: Diseñados para retener partículas finas y contaminantes en diferentes tamaños.
- Materiales duraderos y de calidad: Fabricados con fibras especiales que garantizan resistencia y rendimiento prolongado.
- Fácil instalación y mantenimiento: Adaptables a diversos modelos de recuperadores de calor y sencillos de reemplazar.
- Variedad de modelos: Disponibles en diferentes niveles de filtración y tamaños para ajustarse a tus necesidades específicas.
Adquirir filtros originales en los recuperadores de calor es fundamental para mantener el funcionamiento previsto por el fabricante.
Aplicaciones de los sistemas Soler y Palau
Los sistemas de recuperación de calor, como el CAD-Compact de Soler & Palau, están diseñados para mejorar la eficiencia energética de los edificios al intercambiar calor entre el aire entrante y el aire saliente sin mezclar ambos flujos.
Además de su eficiencia energética, el CAD-Compact es versátil y se adapta a diferentes necesidades.
Los sistemas de ventilación con recuperación de calor son útiles en una variedad de aplicaciones: desde oficinas hasta hoteles, pasando por hospitales, escuelas y edificios residenciales.
Los recuperadores de calor de Soler & Palau ofrecen soluciones de ventilación, locales comerciales, oficinas, hostelería o edificios públicos.
Utiliza ventiladores de tipo Plug-fans con rodetes de álabes orientado hacia atrás.
Impulsados por motores EC de alimentación monofásica, con protección electrónica integrada.

Clases y niveles de filtración
Los filtros pueden clasificarse según su capacidad para retener partículas de diferentes tamaños.
| Filtro | Aplicación o eficiencia |
|---|---|
| F7 | Filtros F7 de baja pérdida para la aportación de aire (ePM1 70 %), son ideales para entornos donde se requiere una alta calidad del aire. |
| F9 | ISO ePM1 80% (Filter F9) eff. |
| M5 | Filtro M5 para la extracción de aire, con eficiencias ePM10 del 65% y ePM1 del 50-60%, siendo efectivos en la captura de partículas de tamaño mediano, como lo son el polvo fino y moho. |
| G4 | Prefiltro utilizado como primera etapa de protección en determinadas instalaciones. |
ISO ePM1 70% (Filter F7) eff.
ISO ePM1 80% (Filter F9) eff.
Parece que va al contrario que en las lijas, no? cuanto más elevado es, más exigencia de filtrado.
Filtro F7 en la impulsión
Los filtros F7 de baja pérdida para la aportación de aire (ePM1 70 %), son ideales para entornos donde se requiere una alta calidad del aire.
La filtración de impulsión es especialmente importante porque el aire exterior tratado entra directamente en las estancias ocupadas.
Filtro M5 en la extracción
El filtro M5 para la extracción de aire, con eficiencias ePM10 del 65% y ePM1 del 50-60%, es efectivo en la captura de partículas de tamaño mediano, como lo son el polvo fino y moho.
Prefiltro G4
Un prefiltro G4 anda en torno a los 10€, mientras que el F6 andará en torno a los 20.
Entonces si pones el G4, este se satura antes, por lo que alarga la vida del F6 que solo filtra partículas más finas.
A lo largo del tiempo te ahorras pasta en el mantenimiento.
Lo del G4 y por qué se pone, pues es algo que lo sé por experiencia.
En edificios con muchas UTA´s no veas lo que se llega a ahorrar para luego cambiar en F6.
Pero no es en instalación de construcción sino un criterio de mantenimiento, una cosa que no se suele tener mucho en cuenta.
De esta forma, consigues que el caudal sea constante y de corresponda con el nominal calculados.
En una instalación pequeña me ha comentado la empresa instaladora, que no merece la pena colocar este sistema.
La conveniencia de instalar un prefiltro adicional depende del tamaño de la instalación, del entorno, del nivel de suciedad y de los costes de mantenimiento.
Ubicación de los filtros en el recuperador
La configuración de filtros debe definirse teniendo en cuenta la dirección de cada corriente de aire y la función de cada etapa.
- La impulsión corresponde al aire exterior que se introduce en el edificio.
- La extracción corresponde al aire que se retira de los espacios interiores.
- La expulsión corresponde al aire extraído que se descarga al exterior.
Los recuperadores pueden albergar hasta dos etapas de filtración en impulsión y una en retorno con el objetivo de obtener una calidad de aire interior óptima.
Me queda claro que debo poner un filtro previo F6 y uno final F8.
¿Se pone el F6 en la impulsión y el F8 en la extracción?
¿Se ponen los dos juntos en la impulsión?
¿Hace falta poner en la expulsión?
La respuesta depende del diseño del equipo, de la calidad de aire exterior, de la calidad de aire de extracción y de las instrucciones del fabricante.
El filtro de impulsión protege a los ocupantes y al intercambiador frente a las partículas presentes en el aire exterior.
El filtro de extracción protege el intercambiador frente a la suciedad procedente del interior del edificio.
La instalación de un filtro adicional en la expulsión puede utilizarse para proteger el aparato del uso, aunque debe comprobarse la pérdida de carga disponible y la configuración prevista por el fabricante.
Podría colocarse un G4 en vez de un F4 como filtro de refuerzo al F6.
En instalaciones que toman aire desde una cubierta cerca de otros extractores puede plantearse una configuración de filtración adicional para evitar una posible contaminación por gases de combustión, aunque la filtración de partículas no sustituye el control de la ubicación de las tomas de aire ni las medidas específicas frente a contaminantes gaseosos.
Pérdida de carga y caudal de aire
Cuando el aire pasa por una unidad de filtración, necesita un mínimo de presión disponible para poder pasar el caudal por sección libre del filtro.
Atendiendo a estas posibles pérdidas originadas en los filtros, ya no tanto en el cálculo si no luego a posteriori con el ensuciamiento de los mismos.
Eso de tener en cuenta la pérdida de carga de los filtros, solamente es necesario si los filtros son externos (no pertenecen al equipo).
La pérdida de carga debe considerarse siempre que se añada una etapa no contemplada en el equipo o se modifique la configuración original.
Un filtro que se ensucia aumenta su resistencia al paso del aire y puede reducir el caudal real.
De esta forma, consigues que el caudal sea constante y de corresponda con el nominal calculados.
Junto con el intercambiador, los ventiladores de extracción e impulsión determinan el comportamiento del equipo.
El rendimiento real de un recuperador de calor no es un número fijo de catálogo.
- El caudal de aire.
- El salto térmico interior-exterior.
- El equilibrio entre flujos.
- El estado de los filtros.
- Las horas de funcionamiento.
Un matiz importante: conviene distinguir entre la eficiencia térmica del intercambiador y la eficiencia neta del sistema, que descuenta el consumo eléctrico de los ventiladores.
Los equipos actuales con ventiladores EC tienen consumos reducidos.
Mantenimiento y sustitución de filtros
Para mantener los filtros en condiciones adecuadas es necesario establecer un programa de revisión y sustitución.
Periodicidad de revisión
Inspecciona los filtros cada 12 meses, dependiendo del uso y del entorno.
Los filtros del recuperador de calor deben revisarse cada 3-6 meses y sustituirse cuando presentan suciedad visible o cuando el sistema detecta una caída de presión superior al 20% del valor de diseño.
Estas dos frecuencias deben interpretarse según las condiciones de funcionamiento: la revisión anual puede ser suficiente en determinados entornos, mientras que las instalaciones con más polvo, humedad, contaminación o muchas horas de funcionamiento requieren controles cada 3-6 meses.
Cuándo sustituirlos
Cuando la alarma avise, cámbialo por uno nuevo para mantener el rendimiento óptimo del sistema.
También deben sustituirse cuando presentan suciedad visible o cuando el sistema detecta una caída de presión superior al 20% del valor de diseño.
Un recuperador mal mantenido deja de ahorrar y puede empeorar la calidad del aire que debía mejorar.
Consecuencias de un filtro saturado
- Reducción del caudal de aire.
- Aumento de la pérdida de carga.
- Mayor consumo eléctrico de los ventiladores.
- Reducción de la eficiencia de recuperación.
- Peor calidad del aire interior.
- Mayor acumulación de suciedad en el intercambiador.
Un filtro sucio reduce la eficiencia de recuperación y aumenta el consumo eléctrico del ventilador.
La elección de un prefiltro puede disminuir el coste de mantenimiento en instalaciones grandes, pero no elimina la necesidad de comprobar la pérdida de carga y el estado de todas las etapas.
Bypass, free-cooling y protección contra heladas
Bypass térmico: obligatorio en unidades bidireccionales según el reglamento de ecodiseño.
El bypass permite desviar el aire del intercambiador cuando no interesa recuperar calor.
A esto se suma una función clave en climas como el español: el bypass o free-cooling.
En determinadas condiciones exteriores, el free-cooling puede aprovechar el aire exterior para refrigerar el edificio sin hacer pasar las corrientes por el intercambiador.
En climas con temperaturas exteriores inferiores a -5°C puede formarse hielo en el intercambiador.
Los sistemas modernos incorporan un by-pass antihelada que interrumpe temporalmente la extracción para descongelar el intercambiador.
Rendimiento y ahorro energético
Para conocer la eficiencia de un recuperador de calor, primero se debe conocer la energía que el componente es capaz de recuperar.
Según el RITE, en su documento informativo “Ahorro y recuperación de energía en instalaciones de climatización”, para saber la energía (E) que es capaz de recuperar un recuperador de calor se debe multiplicar el caudal másico (mas), la diferencia de entalpía (Δh) del aire entre la entrada y la salida en el recuperador y el tiempo que este está en marcha (t).
De modo que E = mas Δh t.
La eficiencia (ε) de cualquier recuperador la obtendremos al dividir la cantidad de energía recuperada entre la cantidad máxima de energía recuperable.
Un recuperador de calor de alta eficiencia (80-92%) permite aprovechar la energía del aire extraído para precalentar el aire entrante.
Según el RITE, esta recuperación puede reducir entre un 20 y un 30% el consumo de calefacción en viviendas bien aisladas.
Depende del equipo, del clima y del uso, pero los rendimientos térmicos exigidos por el ecodiseño parten del 68-73 %, y los intercambiadores a contracorriente de gama alta alcanzan cerca del 90 %.
El salto es notable: donde antes podía bastar un 45-50 % de eficiencia, ahora el suelo está en el 68-73 %.
La exigencia se reduce en un 44 % y alcanza a locales que antes quedaban fuera.
El rendimiento real depende del caudal de aire, del salto térmico interior-exterior, del equilibrio entre flujos, del estado de los filtros y de las horas de funcionamiento.
Por este motivo, un filtro adecuado y correctamente mantenido forma parte del rendimiento global del recuperador.
Normativa y exigencias de ventilación
La Unión Europea establece unos requerimientos de ecodiseño (Ecodesign) para los productos relacionados con la energía en la Directiva de eficiencia energética 2012/27/UE modificando la Directiva ErP previa.
La Unión Europea, a través de su directiva EU 2010/31, persigue la construcción de un parqué inmobiliario sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
Para ello, fomenta los NZEB, Nearly Zero Energy Building (EECN, Edificios de consumo casi nulo, pos sus siglas en castellano).
Los recuperadores Casals que cumplen con la normativa ErP están dotados de la máxima eficiencia exigida por el RITE (IDA 1, ODA 2).
El Código Técnico de la Edificación, en su Documento Básico de Salubridad (DB-HS 3), exige ventilación en las viviendas pero no impone el recuperador de calor como solución.
Su transposición en España debía completarse antes del 29 de mayo de 2026 y ya ha arrancado con la modificación del CTE que introduce el nuevo Documento Básico de Sostenibilidad.
En sistemas de climatización de edificios con un caudal de aire expulsado al exterior por medios mecánicos superior a 0,28 m³/s, sí, según la IT 1.2.4.5.2 del RITE.
El RITE establece que los sistemas de ventilación con caudal superior a 1,5 m³/s deben incorporar recuperación de calor con una eficiencia mínima del 70%.
Más allá de la obligación reglamentaria, la Guía de ahorro y recuperación de energía en instalaciones de climatización del IDAE recuerda que toda recuperación de calor debe concebirse como parte integrada de un proceso, de forma que reduzca el consumo con un coste global aceptable.
De ahí se derivan varios criterios prácticos.
Recuperadores residenciales, comerciales y descentralizados
Por lo general, en una vivienda se instalarán recuperadores de calor residenciales, que a menudo también pueden ser útiles en pequeños espacios comerciales.
Los recuperadores de calor comerciales se utilizan en áreas mucho más grandes y concurridas que una vivienda, por lo general espacios públicos como pueden ser tiendas, bloques de pisos, escuelas, hospitales y restaurantes.
Gracias a dos sistemas de ventilación, reducir el consumo de energía en tu edificio es posible.
Se trata, por un lado, del Sistema de Ventilación Doble Flujo Descentralizada y, por otro, del Sistema de Ventilación Doble Flujo Centralizado.
En el primer caso, ideal para proyectos de rehabilitación (dado el poco espacio que necesita), se instala el equipo en la fachada de cada una de las viviendas del edificio.
El sistema se encarga de extraer el aire viciado de las estancias e insuflar un aire fresco, limpio y libre de impurezas.
Su gran ventaja es que no requieren montar una red de conductos por el edificio, lo que los convierte en la solución más habitual en rehabilitación y reforma, donde el falso techo y los pasos de instalaciones son un problema.
Funcionamiento de un recuperador de calor con bypass en sistemas de ventilación de doble flujo
Ejemplo de recuperador aire-aire con filtros G4 y F7
Recuperador de calor aire-aire, modelo recoVAIR VAR 150/4 L "VAILLANT", instalación en techo, calificación energética clase A, caudal de aire máximo 150 m³/h, presión estática a caudal de aire máximo 130 Pa, presión sonora a 1 m 41 dBA, eficiencia de recuperación calorífica 90%, dimensiones 250x1420x600 mm, peso 41 kg, alimentación monofásica a 230 V, con certificación Passivhaus, conexiones con la red de conductos por la izquierda, intercambiador de flujo cruzado, diámetro interior de los conductos 150 mm, ventiladores de alta eficiencia, filtros de aire (tipo G4 en la salida y tipo F7 en la entrada), bypass con servomotor para cambio de modo de operación de recuperación a free-cooling y mando integrado con pantalla para la gestión del funcionamiento del sistema en función del nivel de humedad medido internamente.
| Característica | Valor |
|---|---|
| Modelo | recoVAIR VAR 150/4 L "VAILLANT" |
| Instalación | En techo |
| Caudal de aire máximo | 150 m³/h |
| Presión estática a caudal de aire máximo | 130 Pa |
| Eficiencia de recuperación calorífica | 90% |
| Presión sonora a 1 m | 41 dBA |
| Dimensiones | 250x1420x600 mm |
| Peso | 41 kg |
| Alimentación | Monofásica a 230 V |
| Intercambiador | De flujo cruzado |
| Filtros | Tipo G4 en la salida y tipo F7 en la entrada |
| Conductos | Diámetro interior de 150 mm |
Configuración eléctrica y características del CAD-Compact
La alimentación eléctrica monofásica varia en los diferentes modelos como puede ser de 230V 50-60 Hz en los modelos 500 a 3200, trifásica 400V 50-60Hz en modelos 4500.
Armario eléctrico incluido: Interruptor de seguridad exterior incluido.
El CAD-Compact utiliza ventiladores de tipo Plug-fans con rodetes de álabes orientado hacia atrás.
Impulsados por motores EC de alimentación monofásica, con protección electrónica integrada.
F7: Filtros F7 de baja pérdida para la aportación de aire (ePM1 70 %), son ideales para entornos donde se requiere una alta calidad del aire.
M5: Filtro M5 para la extracción de aire, con eficiencias ePM10 del 65% y ePM1 del 50-60%, siendo efectivos en la captura de partículas de tamaño mediano, como lo son el polvo fino y moho.
Criterios para elegir filtros de un recuperador
- Comprobar el modelo exacto del recuperador y las dimensiones del alojamiento del filtro.
- Identificar la dirección del flujo: impulsión, extracción, retorno y expulsión.
- Seleccionar el nivel de filtración adecuado para la calidad del aire exterior y el uso del edificio.
- Verificar que la pérdida de carga del filtro sea compatible con la presión disponible del equipo.
- Comprobar si el recuperador admite una o varias etapas de filtración.
- Utilizar filtros originales o compatibles con las características técnicas requeridas.
- Establecer un calendario de inspección y sustitución según el entorno y las horas de funcionamiento.
- Revisar las alarmas y las indicaciones de caída de presión.
Los filtros Altair están disponibles en diferentes niveles de filtración y tamaños para ajustarse a tus necesidades específicas.
La elección en principio parece sencilla con la tabla del IT 1.1.4.2.4, pero la configuración final debe considerar el equipo completo, sus ventiladores, la presión disponible y las condiciones reales de operación.
En una instalación pequeña puede no merecer la pena colocar un sistema adicional de prefiltros si la inversión, el espacio y el mantenimiento no compensan el beneficio obtenido.
También le hemos consultado la posibilidad de colocar un enfriador adiabático, y nos dice más o menos lo mismo, que la instalación se complica para posiblemente no ser nunca recuperada la inversión, que el mantenimiento es mucho mayor.
La recuperación de calor debe plantearse como parte integrada del sistema de ventilación, teniendo en cuenta tanto el ahorro energético como el coste global de instalación y mantenimiento.
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