Cómo recuperar calor del agua residual: sistemas y tecnologías

Recuperar el calor del agua residual consiste en extraer la energía térmica contenida en aguas grises, aguas negras o efluentes industriales mediante intercambiadores de calor y utilizarla después para calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria o procesos industriales menores. La solución suele combinar un sistema de filtrado, un intercambiador de calor, una bomba de calor y, cuando existe demanda suficiente, una red de distribución térmica.

Las aguas residuales mantienen una temperatura relativamente constante durante todo el año, por lo que pueden funcionar como una fuente de energía térmica estable y predecible. La recuperación de calor a partir de aguas residuales en edificios comerciales se basa en capturar esa energía y transferirla a los sistemas de climatización del edificio, reduciendo el consumo de fuentes no renovables y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Qué es la recuperación de calor del agua residual

Las aguas residuales, tradicionalmente tratadas como desechos, contienen una cantidad considerable de energía térmica. Aprovechar esta energía en la climatización de edificios comerciales representa una oportunidad para transformar un problema ambiental en una solución energética.

El aprovechamiento de calor residual consiste en recuperar energía térmica desperdiciada en procesos -climatización, laboratorios, centros de cálculo o cocinas- para reutilizarla en agua caliente sanitaria, calefacción o procesos industriales menores. La recuperación de energía incluye procesos tecnológicos que permiten extraer energía útil de residuos que no pueden ser reciclados materialmente, mediante incineración con recuperación energética, biogás o tecnologías de gasificación.

El principal objetivo de la recuperación de calor residual es capturar el calor generado en una parte de la instalación y reutilizar la mayor cantidad posible en otros usos. Recuperar el calor residual es fundamental para ganar eficiencia energética, ya que existe tecnología capaz de capturar el calor excedente de los procesos para reutilizarlo en otros fines, como la calefacción o la generación de electricidad.

Por qué las aguas residuales son una fuente térmica útil

Las aguas residuales contienen una cantidad significativa de energía térmica que, si se recupera adecuadamente, puede utilizarse para la climatización de edificios comerciales. El agua residual que fluye por las alcantarillas urbanas mantiene una temperatura relativamente constante durante todo el año, lo que la convierte en una fuente de energía térmica estable y predecible.

Las industrias ligera y pesada generan grandes cantidades de calor residual, un recurso poco aprovechado que puede emplearse para ahorrar energía y reducir las emisiones. Dos ejemplos son la recuperación de calor de los centros de datos o de las aguas residuales y marinas, cuyo calor excedente puede destinarse a la calefacción urbana.

En universidades con grandes centros de datos o hospitales universitarios, el potencial es enorme: el exceso de calor de servidores puede calentar edificios cercanos. Su implementación es técnica, pero también cultural: implica romper silos entre servicios.

Esquema de recuperación de calor residual

Principio de funcionamiento del sistema

La recuperación de calor a partir de aguas residuales en edificios comerciales se basa en el uso de intercambiadores de calor que capturan la energía térmica del agua residual y la transfieren a los sistemas de climatización del edificio. Estos intercambiadores pueden instalarse en las redes de alcantarillado o en sistemas internos de gestión de aguas grises.

Un sistema típico funciona mediante las siguientes etapas:

  1. Las aguas residuales se reúnen en un colector, pozo o circuito interno.
  2. Una instalación de cribado o filtrado retira las materias gruesas que podrían dañar la bomba o ensuciar el intercambiador.
  3. El intercambiador de calor transfiere la energía térmica del agua residual a un circuito intermedio.
  4. La bomba de calor eleva la temperatura hasta el nivel requerido por la calefacción o el agua caliente sanitaria.
  5. El calor útil se distribuye hacia los emisores, depósitos, redes de calor o procesos que lo necesitan.
  6. El agua residual continúa su recorrido por la red de saneamiento o por el proceso de tratamiento correspondiente.

Otra opción es el uso de bombas de calor que aprovechan la energía térmica del agua residual para generar calefacción o refrigeración. Estas bombas de calor pueden integrarse en los sistemas existentes de climatización del edificio, lo que facilita su implementación sin necesidad de realizar grandes modificaciones en la infraestructura.

Principales tecnologías para recuperar calor del agua residual

Intercambiadores de calor de placas

Una de las tecnologías más utilizadas en este ámbito es el intercambiador de calor de placas, que permite una transferencia eficiente de calor entre el agua residual y el sistema de climatización. Este tipo de intercambiador es compacto, fácil de instalar y mantener, lo que lo hace ideal para su uso en edificios comerciales.

Recuperar el calor mediante una tecnología de intercambiadores de calor bien diseñada es una forma fácil y eficaz de ganar en eficiencia. La tecnología de intercambio de calor elegida es clave a la hora de determinar la cantidad de calor que se puede recuperar y reutilizar.

Los intercambiadores de calor compactos rinden hasta un 25% más que los de carcasa y tubos, con un coste comparable. Solo los modelos de casco y tubo mucho más caros alcanzan los mismos niveles de recuperación de calor.

  • Su eficiencia en transferencia de calor es cinco veces mayor.
  • Implican menos gasto de capital y de mantenimiento.
  • Ocupan menos espacio.

Intercambiadores instalados en redes de alcantarillado

Los intercambiadores pueden instalarse en las redes de alcantarillado para extraer calor del flujo residual antes de que el agua continúe hacia la depuradora. Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han demostrado que es posible utilizar esta energía para satisfacer las necesidades de calefacción y refrigeración de edificios comerciales.

En particular, se ha observado que el uso de intercambiadores de calor en las redes de alcantarillado puede mejorar la eficiencia energética de los sistemas de climatización en comparación con las soluciones geotérmicas tradicionales.

Intercambiadores para aguas grises y negras

Los intercambiadores también pueden integrarse en sistemas internos de gestión de aguas grises. Las aguas grises y negras pueden constituir una fuente térmica útil cuando existe un caudal relativamente estable y una demanda próxima de calefacción o agua caliente sanitaria.

La elección de la tecnología adecuada dependerá de factores como el tamaño del edificio, la disponibilidad de aguas residuales y las necesidades específicas de climatización. Es importante realizar un análisis detallado para determinar la solución más eficiente y rentable para cada caso.

Bombas de calor agua-agua

Las bombas de calor permiten aprovechar fuentes de baja temperatura, como las aguas residuales, y aumentar su temperatura hasta un nivel útil. Además de capturar flujos residuales a alta temperatura, la tecnología puede capturar y reutilizar el calor a menor temperatura mediante bombas de calor.

El calor residual puede destinarse a calefacción de espacios, producción de agua caliente sanitaria o procesos industriales menores. En sistemas reversibles, la misma infraestructura puede utilizarse para producir refrigeración cuando las condiciones de operación lo permiten.

Generación termoeléctrica y ciclo orgánico Rankine

Los sistemas basados en el Ciclo Orgánico Rankine permiten recuperar el calor residual a baja temperatura de los procesos industriales y los motores CHP para producir electricidad. Los intercambiadores de calor de placas, combinados con la experiencia adecuada, hacen posible recuperar el calor de manera eficiente para producir electricidad.

Los sistemas de energía termoeléctrica convierten diferencias de temperatura en electricidad, utilizando materiales termoeléctricos para aprovechar el calor residual. Esta alternativa puede ser adecuada cuando la generación eléctrica es prioritaria y existe una diferencia térmica suficiente, aunque la elección depende de las condiciones concretas del proceso.

Elementos auxiliares del sistema

Filtrado y cribado

Las aguas residuales contienen sólidos, fibras, grasas y materias orgánicas que pueden provocar obstrucciones, abrasión o formación de biopelículas. Las aguas residuales pasan por una unidad de filtrado cuando entran en el intercambiador de calor para garantizar que el intercambiador de calor está protegido contra materias gruesas.

Se utiliza una instalación de cribado completamente automática en el pozo de aguas residuales para proteger a la bomba y al intercambiador de calor de materias gruesas. La protección previa permite reducir la frecuencia de intervenciones y mantener estable el rendimiento térmico.

Limpieza automática

La formación de biopelículas y la falta de limpieza preventiva de las superficies del intercambiador de calor pueden hacer necesaria la limpieza manual de algunos sistemas, lo que provoca altos costos de mantenimiento. Además, se necesita un pozo bastante grande para instalar determinados intercambiadores.

Los sistemas con limpieza completamente automática de los módulos del intercambiador de calor pueden trabajar sin necesidad de mantenimiento manual frecuente. Un generador de turbulencias garantiza una capacidad de transferencia de calor constantemente alta, incluso con la carga por lotes.

Bombas, depósitos y control

El sistema necesita bombas para transportar el agua residual y el circuito térmico, depósitos para adaptar la producción a la demanda y un sistema de control que coordine caudales, temperaturas, presión y funcionamiento de la bomba de calor. El control de toda la instalación permite ajustar la operación a las variaciones de carga y mejorar la eficiencia en el modo de carga parcial.

Los acumuladores estratificados pueden mantener diferentes niveles de temperatura para agua caliente sanitaria, calefacción y refrigeración adicional del agente refrigerante licuado. El compresor de velocidad controlada aumenta la eficiencia en el modo de carga parcial.

Aplicaciones principales

Edificios comerciales y residenciales

En un mundo cada vez más consciente de la necesidad de adoptar prácticas sostenibles, la recuperación de calor a partir de aguas residuales en edificios comerciales emerge como una estrategia innovadora y eficiente. Esta práctica se alinea con los objetivos globales de sostenibilidad y eficiencia energética.

Los edificios residenciales y comerciales pueden utilizar el calor recuperado para calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. Los sistemas HVAC constituyen un ámbito especialmente relevante, porque en la actualidad el 50% de la energía primaria se pierde en forma de calor residual.

Redes urbanas de calor y frío

Las redes de calor y frío son sistemas centralizados que distribuyen energía térmica -agua caliente o fría- mediante tuberías aisladas para calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria en múltiples edificios, mejorando la eficiencia, reduciendo emisiones y permitiendo la integración de fuentes renovables y residuales.

El calor recuperado de las aguas residuales puede incorporarse a redes de calefacción urbana y beneficiar tanto a edificios residenciales como industriales. La integración con infraestructuras urbanas permite utilizar el calor en lugares distintos del punto donde se genera.

Centros de datos

El 90% de la electricidad que consume un centro de datos se transforma en calor. Los sistemas de intercambio de calor utilizan intercambiadores para transferir el calor generado por los servidores a un fluido, generalmente agua, que luego puede utilizarse para calefacción u otros fines.

Las bombas de calor pueden aumentar la temperatura del calor residual, adaptándolo para aplicaciones como calefacción de edificios o producción de agua caliente sanitaria. Las redes de calor urbanas permiten integrar el calor recuperado en sistemas de calefacción urbana, beneficiando tanto a edificios residenciales como industriales.

Las tecnologías de refrigeración líquida, como los bastidores de servidores refrigerados por líquido y la refrigeración por inmersión, están emergiendo con un potencial significativo para recuperar calor residual de mayor calidad. Estos sistemas, que permiten densidades de rack de 25 kW a 150 kW por armario, generan calor residual a temperaturas entre 40 y 60°C, lo que mejora la eficiencia de las bombas de calor y amplía las posibilidades de uso.

Centro de datos conectado a red térmica

Laboratorios y universidades

La implementación de sistemas de recuperación de calor residual de equipos, como centrífugas y ultracongeladores, permite utilizarlo para calefacción de agua sanitaria o espacios adyacentes, maximizando la eficiencia energética.

En una universidad con centro de investigación, se instaló un intercambiador que recupera el 75% del calor de los servidores; en invierno, cubre el 40% de la demanda de agua caliente en edificios cercanos. La recuperación del 75% de calor cierra flujos energéticos. El 40% de ACS cubierto reduce emisiones directas.

El desarrollo de estrategias específicas para descarbonizar espacios de alta demanda energética incluye ultracongeladores a -70°C, recuperación de calor residual, apagado programado y compra de equipos eficientes. En una universidad con centro de investigación, se logró una reducción del 44% en emisiones de laboratorios en 2 años.

Hospitales, residencias y centros asistenciales

Los hospitales, residencias de personas mayores y centros asistenciales tienen una demanda continua de agua caliente sanitaria y calefacción, por lo que pueden aprovechar de forma estable el calor residual disponible. La combinación de demanda térmica constante, depósitos de acumulación y sistemas de bomba de calor favorece el uso de fuentes de baja temperatura.

En la residencia de personas mayores Hofmatt, toda el agua residual del complejo es acumulada en un pozo frente al edificio y dirigida a través de un intercambiador de aguas residuales. En este proceso, la energía térmica se extrae de las aguas residuales cálidas de 23 °C y se suministra a una bomba térmica.

Industria

La recuperación de calor residual se aplica en procesos de producción, refinerías, plantas petroquímicas, sistemas de refrigeración, motores y unidades de producción combinada de calor y electricidad. La energía utilizada para generar calor de proceso obtenido de combustibles fósiles y electricidad para mover los motores utilizados en fases concretas del proceso representan dos fuentes principales de consumo.

La producción combinada de calor y electricidad es uno de los métodos de aprovechamiento energético más eficaces, pues permite recuperar más del 90% de la energía para un uso eficiente. En las refinerías de petróleo, cada MW de energía recuperado ahorra hasta 4000 toneladas de CO2 por año.

Ejemplo de recuperación en una residencia de personas mayores

La residencia de personas mayores Hofmatt ha sido renovada desde 2012 y se ha ampliado en dos bloques. La modernización del edificio trajo consigo una revisión del concepto energético del edificio, y la utilización del calor residual de las aguas residuales del edificio y de la cantina desempeñó un papel importante.

Al principio de la fase de planificación, se pensó en un intercambiador de calor que se limpiara manualmente para su montaje en un pozo de aguas residuales. Debido a la formación de biopelículas y la falta de limpieza preventiva de las superficies del intercambiador de calor era necesario limpiar manualmente este sistema, lo que provocaba altos costos de mantenimiento.

Por estas razones, se decidió utilizar un sistema que hace su trabajo sin necesidad de mantenimiento gracias a la limpieza completamente automática de los módulos del intercambiador de calor. Al mismo tiempo, un generador de turbulencias garantiza una capacidad de transferencia de calor constantemente alta, incluso con la carga por lotes.

Además, fue posible diseñar el pozo de aguas residuales con un tamaño considerablemente más pequeño y se instalaron tapas para el pozo estancas al gas y estancas a los olores. Esto permitió situar el pozo justo al lado del edificio sin molestar a los vecinos con las emisiones.

En el lado de la calefacción se utiliza una bomba de calor de compresor alternativo que puede calentar el agua sanitaria en los depósitos combinados hasta 70°C. La conexión de calor a distancia está disponible como apoyo 100% y para cubrir picos de carga.

Además del intercambiador de calor de aguas residuales en su tamaño más reducido, se entregó también una instalación de cribado automática. El intercambiador de calor se instaló en el sótano del edificio al lado de la bomba de calor.

El sistema incluye acumuladores aptos para ser operados con la condensación directa. Como ya no se utiliza un intercambiador de calor adicional, se puede aumentar la eficiencia del sistema y, al mismo tiempo, aumenta también la temperatura.

ElementoFunción
Pozo de aguas residualesAcumula y conduce el agua residual hacia el sistema térmico
Instalación de cribadoProtege la bomba y el intercambiador frente a materias gruesas
Intercambiador de calorExtrae la energía térmica del agua residual
Bomba de calorEleva la temperatura para calefacción y agua caliente sanitaria
Depósitos combinadosAlmacenan y distribuyen el calor según las necesidades
Conexión de calor a distanciaCubre el apoyo y los picos de carga

Integración con sistemas HVAC y redes térmicas

La tecnología de climatización comprende el desarrollo e instalación de sistemas de calefacción, refrigeración y ventilación, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética, el confort ambiental y la reducción de las emisiones de CO₂. Las bombas de calor, los sistemas de ventilación con recuperación de calor y la tecnología inteligente para edificios forman parte de estas soluciones.

Las redes de calor y frío en campus universitarios distribuyen energía térmica mediante tuberías aisladas para calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria en múltiples edificios. Su integración con fuentes residuales permite aprovechar el calor de aguas residuales, centros de datos, laboratorios y procesos industriales.

La tecnología medioambiental incluye soluciones técnicas para la protección del aire, el agua y el suelo, con objetivos de reducción de contaminantes, conservación de recursos y economía circular. Entre sus aplicaciones se encuentran el tratamiento de aguas, los sistemas de filtrado de aire, la valorización de residuos y la monitorización medioambiental.

  • Protección del clima mediante la reducción de gases de efecto invernadero.
  • Sostenibilidad mediante el uso eficiente de la energía y las materias primas.
  • Protección de la salud mediante aire y agua limpios.
  • Garantía de futuro mediante tecnologías innovadoras y respetuosas con el medio ambiente.

Beneficios ambientales y económicos

La recuperación de calor a partir de aguas residuales en edificios comerciales ofrece múltiples beneficios tanto ambientales como económicos. Desde el punto de vista ambiental, esta práctica contribuye a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero al disminuir la dependencia de fuentes de energía no renovables para la climatización de edificios.

Al aprovechar una fuente de energía que de otro modo se desperdiciaría, se mejora la eficiencia energética global del edificio. Esto no solo reduce el impacto ambiental, sino que también puede traducirse en ahorros significativos en los costes de energía a largo plazo.

Desde el punto de vista económico, los sistemas de recuperación de calor pueden aumentar el valor de una propiedad al mejorar su eficiencia energética y sostenibilidad. Esto es muy relevante en un mercado inmobiliario cada vez más enfocado en la sostenibilidad y la eficiencia energética.

El tiempo que tardará en amortizarse una inversión en recuperación de calor residual depende en gran medida de la eficiencia de los intercambiadores de calor y de los costes de su ciclo de vida. El intercambiador de calor que se elija será decisivo a la hora de calcular el ahorro que se puede conseguir.

Indicadores de ahorro y aprovechamiento

IndicadorValor
Rendimiento adicional de intercambiadores compactosHasta un 25%
Recuperación de energía en CHPMás del 90%
Calor recuperado de servidores en un centro universitario75%
Demanda de ACS cubierta en edificios cercanos40%
Temperatura del agua residual en Hofmatt23 °C
Temperatura máxima del agua sanitaria70°C
Temperatura del calor residual de refrigeración líquidaEntre 40 y 60°C

Diseño y dimensionamiento

Uno de los principales desafíos es la necesidad de una planificación y diseño adecuados para garantizar la eficiencia y viabilidad del sistema. Es fundamental realizar un análisis detallado de las características del edificio, la disponibilidad y temperatura del agua residual, y las necesidades específicas de climatización.

Este análisis permite determinar la tecnología más adecuada y dimensionar correctamente el sistema para maximizar su eficiencia. También es necesario comparar los perfiles horarios del caudal residual y de la demanda térmica, porque la energía recuperada debe coincidir con un uso real o almacenarse temporalmente.

La efectividad de la recuperación del calor residual depende de la tecnología de refrigeración empleada. En enfriadoras refrigeradas por agua, el calor residual se recupera del circuito de agua del condensador; en enfriadoras refrigeradas por aire, el calor se recupera del circuito de agua refrigerada; y en sistemas de refrigeración masiva por aire, se utiliza un intercambiador de calor integrado en el sistema de ventilación de escape.

Desafíos de instalación, operación y mantenimiento

Otro desafío es la integración del sistema de recuperación de calor con las infraestructuras existentes del edificio. En algunos casos, puede ser necesario realizar modificaciones en la red de alcantarillado o en los sistemas de climatización, lo que puede aumentar los costes y la complejidad del proyecto.

También es importante considerar aspectos como el mantenimiento y la operación del sistema, así como la formación del personal encargado de su gestión. Un mantenimiento adecuado es esencial para garantizar el rendimiento y la durabilidad del sistema a lo largo del tiempo.

La acumulación de sólidos y la formación de biopelículas pueden reducir la transferencia térmica y aumentar las pérdidas de carga. Por ello, el filtrado, el cribado, la limpieza preventiva y la supervisión de los parámetros de funcionamiento son partes esenciales del diseño.

La monitorización por equipo con alertas automáticas ante desviaciones permite detectar consumos anómalos y corregir el funcionamiento de los equipos. El análisis de eficiencia energética industrial evalúa el rendimiento en procesos productivos comparando el consumo real con referencias técnicas o mejores prácticas.

Contaminación y economía circular

Las aguas residuales no tratadas representan una de las principales fuentes de contaminación del agua y el suelo a nivel mundial. Aproximadamente el 80% de las aguas residuales se vierten al medio ambiente sin tratamiento adecuado, lo que conlleva graves consecuencias para los ecosistemas y la salud humana.

Estas aguas contienen contaminantes químicos, biológicos y térmicos que afectan directamente a ríos, mares y suelos, provocando la pérdida de biodiversidad y problemas de abastecimiento de agua potable. La recuperación térmica debe integrarse en una gestión adecuada del agua residual y no sustituye los procesos necesarios de tratamiento.

La recuperación de calor reduce la demanda de energía fósil y favorece una economía circular basada en recursos locales y renovables. La conservación de la energía térmica comprende prácticas y tecnologías diseñadas para reducir la pérdida de calor y mejorar la eficiencia energética en edificios y procesos industriales, como el aislamiento y los sistemas de recuperación de calor.

Relación con otras fuentes de energía residual

La recuperación de calor residual también puede combinarse con biomasa residual, producción combinada de calor y electricidad, generación eléctrica mediante ORC y redes térmicas centralizadas. La biomasa residual es material orgánico residual que puede utilizarse para generar energía o compost, contribuyendo a la gestión sostenible de residuos.

La valorización energética de residuos es el último recurso en la jerarquía de residuos y consiste en aprovechar el poder calorífico de fracciones no reciclables mediante incineración en plantas autorizadas con control estricto de emisiones y recuperación de energía.

La quema de biomasa residual controlada permite gestionar restos vegetales no aptos para compostaje mediante incineración en equipos de alta eficiencia y bajas emisiones, con recuperación de energía térmica para calefacción o agua caliente sanitaria. Su uso debe estar respaldado por un estudio de ciclo de vida que demuestre su ventaja neta.

El diseño de redes de calor con biomasa residual crea sistemas centralizados que usan poda y residuos leñosos del campus y su entorno para generar calor para calefacción y agua caliente, con tecnología de baja emisión y alta eficiencia.

Aplicación en ciudades, municipios, industria y agricultura

La recuperación de calor y las tecnologías medioambientales se aplican en edificios residenciales y comerciales, en procesos de producción industrial, en ciudades y municipios y en la agricultura. Las ciudades pueden integrar el calor residual en redes urbanas junto con la gestión inteligente del agua y los residuos.

  • Edificios: calefacción, refrigeración, ventilación y agua caliente sanitaria.
  • Industria: procesos de producción, recuperación de calor de gases y optimización de sistemas térmicos.
  • Ciudades y municipios: redes de calor, ciudades inteligentes, gestión del agua y gestión de residuos.
  • Agricultura: riego que ahorra recursos y uso eficiente de la energía.

La recuperación y reutilización del calor residual de los centros de datos representa una oportunidad significativa para mejorar la eficiencia energética, reducir las emisiones de carbono y beneficiar a las comunidades locales. Mediante la implementación de tecnologías adecuadas e integrándolas en infraestructuras urbanas, las empresas y las ciudades pueden avanzar hacia una economía más sostenible y circular.

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Certificados y planificación energética

Los Certificados de Ahorro Energético (CAE) son un instrumento impulsado por el gobierno de España para incentivar actuaciones de eficiencia energética. Los intercambiadores de calor son equipos clave para optimizar el consumo energético en múltiples procesos de la industria.

La evaluación debe considerar el consumo energético evitado, la energía térmica realmente aprovechada, la reducción de emisiones, los costes de inversión, los costes de operación y los costes de mantenimiento. El análisis del ciclo de vida ayuda a comparar soluciones con diferentes necesidades de limpieza, espacio, sustitución de componentes y consumo eléctrico.

La recuperación de calor residual ofrece a una empresa una forma fácil y rentable de ganar eficiencia energética general, lo que, a su vez, puede redundar positivamente en sus resultados. La elección de la tecnología adecuada de intercambio de calor resulta decisiva para aprovechar el calor disponible y alcanzar el rendimiento previsto.

Ejemplos de aprovechamiento a gran escala

En Hamburgo, el excedente de calor de una fábrica de cobre se transfiere a la calefacción central de forma energéticamente eficiente gracias a los intercambiadores de calor de placas con juntas. Cada año se reutilizan 160.000 MWh de excedente de calor, que se emplean para calentar 3.400 pisos, lo que supone 20.000 toneladas menos de emisiones de dióxido de carbono emitidas.

Los intercambiadores de calor de placas recuperan el calor residual a alta y baja temperatura para reutilizarlo en una amplia gama de procesos. El calor recuperado puede destinarse a la calefacción central, la producción de electricidad y otros usos térmicos.

Si todas las calderas industriales de Europa fueran sustituidas por modernas bombas de calor, se ahorrarían 100 TWh de energía al año, que equivale a la energía producida por 10.100 aerogeneradores. También se reducirían nuestras emisiones de CO2 en 18 millones de toneladas.

Si todos los centros de datos aprovecharan el calor residual de los servidores para otros fines, se ahorrarían 3.000 TWh anuales, la misma cantidad de energía que se necesita para calentar 300 millones de hogares europeos.

Claves para seleccionar una tecnología

  • Temperatura disponible: determina si el calor puede utilizarse directamente o necesita una bomba de calor.
  • Caudal: condiciona la potencia térmica recuperable y el tamaño del intercambiador.
  • Continuidad del suministro: permite valorar depósitos, apoyo térmico y cobertura de picos.
  • Calidad del agua residual: define las necesidades de cribado, filtrado, limpieza y materiales.
  • Distancia hasta la demanda: influye en la viabilidad de una red de distribución.
  • Espacio disponible: afecta a la elección entre equipos compactos y soluciones de mayor volumen.
  • Integración con HVAC: determina las modificaciones necesarias en la instalación existente.
  • Operación y mantenimiento: condicionan el rendimiento y los costes del ciclo de vida.
  • Demanda térmica: define si el calor se utilizará para calefacción, refrigeración, ACS o procesos.
  • Control y monitorización: permiten adaptar el sistema a la carga real y detectar desviaciones.

La solución más eficiente no depende únicamente del rendimiento nominal del intercambiador. También depende del diseño hidráulico, la calidad del filtrado, la temperatura de utilización, el funcionamiento de la bomba de calor, el almacenamiento y la coincidencia entre la producción residual y la demanda térmica.

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