Las máscaras de gas recuperadas por las fuerzas ucranianas de tropas rusas capturadas en su territorio alimentaron el temor de que Rusia pudiera emplear armas químicas durante la invasión de Ucrania. Sin embargo, la presencia de ese equipo no demuestra por sí sola que se haya producido un ataque químico ni que su uso fuera inminente: las máscaras también forman parte del equipamiento de protección de las tropas.
El hallazgo adquirió importancia porque coincidió con advertencias de dirigentes ucranianos y occidentales sobre una posible operación de bandera falsa. Según esas advertencias, Moscú podía acusar previamente a Ucrania o a Estados Unidos de preparar un ataque químico para disponer de una explicación propagandística si sus propias fuerzas empleaban armas no convencionales.
Qué significa maskirovka
La anexión de Crimea por Rusia de hace un año tomó a casi todo el mundo por sorpresa. El ejército ruso disimuló sus operaciones y las negó, pero esos "pequeños hombres verdes" que aparecieron en la península del Mar Negro eran un caso ejemplar del manual de las prácticas rusas de decepción militar, o maskirovka.
Vladimirov, vicepresidente del Colegio de Expertos Militares de Rusia, es una autoridad en maskirovka: el sello distintivo de la estrategia de guerra rusa. La palabra se traduce como "algo enmascarado" o "un pequeño baile de máscaras".
La sorpresa es el ingrediente clave de maskirovka, y las fuerzas clandestinas que ocuparon Crimea en febrero pasado ciertamente sorprendieron. Maskirovka se usa para hacer que los enemigos pierdan su equilibrio, para mantenerlos confundidos.
La niebla de la guerra no es algo que sencillamente sucede; es algo que puede fabricarse. En este caso, los medios occidentales fueron embaucados, pero los medios rusos también contribuyeron a generar la niebla.
Una doctrina basada en el engaño
"Desde que nació, el hombre tuvo que pelear", dice. "Cuando comenzó a cazar, se tuvo que pintar con colores distintos para evitar que se lo comiera el tigre. De ese momento en adelante, maskirovka empezó a ser parte de su vida. Toda la historia humana puede presentarse como la historia del engaño".
Vladimirov cita liberalmente al general romano Frontinus y al antiguo filósofo chino Sun Tzu, quien describió la guerra como un eterno sendero de astucia.
Sin embargo es Rusia, me dice con un orgullo indudable, la que a lo largo de los siglos ha refinado esas técnicas hasta la perfección.
Antecedentes históricos de la estrategia rusa
La batalla de Kulikovo
Uno de los ejemplos más famosos es la Batalla de Kulikovo en 1380, cuando el joven príncipe moscovita Dmitri Donskói y sus 50.000 guerreros rusos se enfrentaron a 150.000 soldados mongoles y tártaros liderados por Kan Mamái.
Fue la primera vez en la que los eslavos lucharon como un ejército unido: Rusia contra la Horda de Oro. "Los enfrentamientos fueron muy difíciles pero eventualmente triunfamos gracias a que un regimiento estaba escondido en el bosque", cuenta Vladimirov. "Atacaron feroz y sorpresivamente, y los tártaros emboscados huyeron".
Las operaciones contra la Alemania nazi
Está la operación Jassy-Kishinev de agosto 1944, que involucró decenas de tanques de mentira, así como el despacho de divisiones enteras del Ejército Rojo a direcciones falsas para confundir a los alemanes.
Y esa tuvo lugar poco después de la operación Bagratión en Bielorrusia, que le había asestado un golpe devastador a las tropas de Adolf Hitler. "Era claro que las habilidades militares de los líderes soviéticos eran superiores a las de los alemanes", se ufana Vladimirov.
"¡Nuestros generales decidieron no ir por el camino fácil sino atravesar los pantanos! Así atacaron la retaguardia de las fuerzas alemanas. ¡Eso es maestría! Durante todo Bagratión hubo ejemplos colosales de maskirovka que involucraron miles de tanques y tropas. Después de eso, la guerra estaba prácticamente ganada".
De 117 divisiones y seis brigadas, la mitad quedó destruidas y el resto sufrió 50% de pérdidas. Medio millón de alemanes murieron.

Los “pequeños hombres verdes” en Crimea
Pyotr Shelomovskiy, un fotoperiodista ruso, estaba ahí cuando llegaron. Se había ido a Crimea anticipando tensiones, pues el presidente de Ucrania respaldado por Rusia, Viktor Yanukovych, había huido del país.
El 24 de febrero, vio cómo los activistas prorrusos locales construyeron una pequeña barricada en la plaza frente al parlamento. "Empezaron a hacer té y a distribuir bebidas. A algunos periodistas nos permitieron tomar fotos", recuerda. "Y eso fue todo por esa noche".
O al menos eso fue lo que él pensó. Pero en la madrugada, camiones militares sin marca llegaron llenos de hombres fuertemente armados. "Le ordenaron a esos activistas que se acostaran en el piso, hasta que comprobaron que eran del mismo lado", le dice a la BBC Shelomovskiy.
Luego hicieron que llevaran municiones al parlamento. Eso es lo que le contaron los activistas la mañana siguiente. "Ellos mismos no entendían qué estaba pasando".
Las tropas que llegaron en la oscuridad, como por acto de magia, sin insignias en sus uniformes color aceituna, fueron apodados "pequeños hombres verdes". "Ahora sabemos que eran miembros de las fuerzas especiales rusas. Pero nadie dijo eso en ese momento", señala Shelomovskiy.
La negación como herramienta militar y política
La negación es otro componente vital en maskirovka.
En una conferencia de prensa unos días más tarde, Vladimir Putin eludió sin pestañear las preguntas incómodas sobre el origen de las tropas. "Hay muchos uniformes militares", dijo. "Entre en cualquier tienda y encontrará uno".
Pero, ¿eran soldados rusos? Sin dar ninguna pista con sus gestos, el presidente dijo que los hombres eran unidades de autodefensa locales.
Cinco semanas después, una vez la anexión había sido oficializada por el Parlamento en Moscú, Putin admitió que tropas rusas habían sido desplegadas en Crimea. No obstante, la mentira había cumplido su propósito.
El general Gordon "Skip" Davis, a cargo de las operaciones e inteligencia en el cuartel militar de la OTAN en Bélgica, admite que a él y sus colegas les tomó un tiempo entender el "tamaño y escala" de los refuerzos de tropas que era "continuamente negado por los rusos".

La guerra en el este de Ucrania
Después de Crimea vino la guerra en el este de Ucrania. Oficialmente, no había tropas rusas o pequeños hombres verdes luchando ahí tampoco, sólo voluntarios patrióticos que habían ido a la región de vacaciones.
Pero cada vez hay más evidencia de la intervención de Moscú en el conflicto separatista, incluyendo el número creciente de soldados rusos caídos en combate.
El convoy presentado como ayuda humanitaria
En agosto, la televisión rusa transmitió imágenes que mostraban cómo cargaban camiones con agua y comida para bebés con destino a la zona de guerra ucraniana. El gobierno ruso dijo que se trataba de ayuda humanitaria pero despertó sospechas.
La OTAN ya tenía mucha información sobre el traslado de fuerzas de artillería y defensa aérea rusas a Ucrania. El general Davis describe el primer convoy como "un ejemplo maravilloso de maskirovka", pues produjo una tormenta mediática.
Equipos de televisión lo siguieron tratando de averiguar qué había realmente adentro de esos camiones verdes del ejército que habían sido pintados de blanco. ¿Se trataba del clásico caballo de Troya para contrabandear armas para las milicias rebeldes? ¿Permitirían las autoridades ucranianas su entrada?
"Entretanto, todos los otros cruces fronterizos estaban controlados por los rusos, no los ucranianos, y estaban pasando equipos, personal y tropas", señala Davis. Por ello, para él, el convoy fue una "distracción" ingeniosa.
Máscaras de gas y temor a las armas químicas
Las fuerzas ucranianas confiscaron marcas de gas de las tropas rusas capturadas en su territorio luego de las advertencias de Occidente de que Vladimir Putin podría usar armas químicas en su invasión al país europeo.
El Ministerio de Defensa compartió imágenes del equipo capturado, que también incluía cascos de la época de la Segunda Guerra Mundial y un sombrero ushanka, que muestra el deteriorado estado del ejército de Putin.
El Ministerio dio declaraciones vía Twitter, en las cuales detalló: “El segundo ejército del mundo es una farsa. Equipo de “libertadores”. ¿Quieren que vivamos así?”.
A casi tres semanas del inicio de la invasión, la advertencia de Putin en cuanto al uso de armas químicas sería “muy real”, según anunció el propio Volodymir Zelensky, y es por eso que ya se estarían entregando una importante cantidad de máscaras al ejército ruso ante el posible ataque.
Los líderes occidentales y ucranianos han emitido graves advertencias de que Putin se está preparando para usar armas químicas, y las máscaras entregadas a las tropas rusas sugieren que es probable un ataque.
La presencia de máscaras de gas puede interpretarse como una señal de preparación ante un posible riesgo químico, pero no constituye por sí misma una prueba de que se haya utilizado un agente químico. El equipo también puede servir para proteger a los soldados frente a ataques de terceros o a sustancias peligrosas presentes en zonas de combate.
| Elemento observado | Interpretación señalada en el material |
|---|---|
| Máscaras de gas | Preparación para un posible riesgo químico |
| Cascos de la época de la Segunda Guerra Mundial | Indicio presentado sobre el deteriorado estado del ejército ruso |
| Sombrero ushanka | Parte del equipo mostrado por el Ministerio de Defensa de Ucrania |
| Camiones militares pintados de blanco | Convoy presentado como ayuda humanitaria y descrito como posible distracción |
Las advertencias de Zelensky
Debido a esta situación, en el día de ayer el primer mandatario de Ucrania, arremetió sarcásticamente contra el Presidente ruso: “¿Dónde atacarás con armas químicas? ¿En la maternidad de Mariupol? ¿En la iglesia de Kharkiv? ¿Hospital de niños de Okhmadit?”.
Además, agregó: “¿O en nuestros laboratorios, que existen desde la época soviética y funcionan con tecnología normal, no con tecnología militar?”.
En el discurso televisado a la nación de anoche, el presidente se dirigió sarcásticamente a las tropas rusas y preguntó dónde planeaban desplegar las armas. “¿Dónde atacarás con armas químicas?” preguntó a Putin. “¿En la maternidad de Mariupol? ¿En la iglesia de Kharkiv? ¿Hospital de niños de Okhmadit?”
La posible “historia falsa” antes de un ataque
Por otra parte, Boris Johnson y Cristofher Steel, aseguraron que Putin está a cargo de un gobierno cínico y bárbaro aseverando que esto está sacado de su libro de jugadas.
“Lo que están escuchando sobre las armas químicas, está sacado directamente de su libro de jugadas. Empiezan a decir que hay armas químicas que han sido almacenadas por sus oponentes o por los estadounidenses y, por lo tanto, cuando ellos mismos despliegan armas químicas, como me temo, tienen una especie de maskirovka, una historia falsa, lista para funcionar. Y lo has visto en Siria. Lo viste incluso en Reino Unido”, sentenció el primer ministro británico.
El primer ministro dijo que Putin está a cargo de un “gobierno cínico y bárbaro” y cree que Rusia está preparando una “historia falsa” que podría usar para negar el uso de las armas y culpar a Occidente.
“Lo que están escuchando sobre las armas químicas, esto está sacado directamente de su libro de jugadas”, dijo Johnson en entrevista Sky News: “Empiezan a decir que hay armas químicas que han sido almacenadas por sus oponentes o por los estadounidenses y, por lo tanto, cuando ellos mismos despliegan armas químicas, como me temo, tienen una especie de maskirovka, una historia falsa, lista para funcionar. Y lo has visto en Siria. Lo viste incluso en el Reino Unido”, se despachó el líder británico.
La lectura de Johnson parte del hecho de que el jueves Rusia acusó a Ucrania de preparar un ataque con armas químicas sin ninguna evidencia, por lo que los funcionarios británicos temen que pueda usarse como pretexto para su propio ataque.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Maria Zakharova, afirmó que Ucrania estaba administrando laboratorios de armas químicas y biológicas con el apoyo de Estados Unidos, acusaciones que Occidente ha rechazado.
Los jefes de inteligencia de EE.UU. denunciaron lo que dijeron que era una clásica campaña de desinformación rusa acusando a Washington de respaldar laboratorios de armas biológicas.
El director de la CIA, Bill Burns, y la directora de Inteligencia Nacional, Avril Haines, dijeron que no había evidencia de que Ucrania estuviera desarrollando armas de destrucción masiva.
En cambio, se unieron al coro de advertencias de que Moscú podría estar preparando una narrativa falsa antes de desatar su propio arsenal químico.

Rusia, Siria y los antecedentes del debate químico
“Moscú está oficialmente comprometida con la destrucción de sus arsenales de armas químicas en virtud de varios tratados internacionales y no ha utilizado las armas en combate durante décadas”, dijo Zakharova
Los soviéticos fueron acusados por última vez de usarlos durante la invasión de Afganistán en la década de 1980.
Pero Rusia usó el veneno mortal Novichok en 2018 en un intento de asesinar al espía Sergei Skripal que vive en Salisbury, Inglaterra. Y se sospecha que usó un veneno similar contra el líder opositor Navalny en 2020.
Moscú también ha ofrecido cobertura diplomática al uso sirio de agentes químicos, por ejemplo, acusando a Occidente de estar detrás del ataque de 2017 contra Khan Shaykhun con sarín o un agente nervioso similar.
Otros funcionarios occidentales expresaron su preocupación de que Putin pueda recurrir a continuación al uso de “armas no convencionales”, como las armas químicas, en el conflicto.
Un funcionario que habló con Daily Mail bajo condición de anonimato dijo: “Creo que tenemos buenas razones para estar preocupados por el posible uso de armas no convencionales, en parte debido a lo que hemos visto que sucedió en otros teatros”.
“Como mencioné antes, por ejemplo, lo que hemos visto en Siria, en parte porque hemos visto un poco de preparación para eso en las afirmaciones de bandera falsa que están saliendo, y también otras indicaciones”, agregó la fuente.
La guerra de la información
Una de las historias más espeluznantes transmitidas por un canal de televisión de Moscú alegaba que un niño de 3 años en Sloviansk -una ciudad en el este de Ucrania donde la mayoría de la población habla ruso- había sido crucificado. por hablar ruso.
Ese reportaje todavía está en línea. Una mujer rubia, cuya voz tiembla por la emoción, le dice a un reportero ruso que el niño fue clavado a un cartel de madera y que murió en agonía.
La madre, alega, fue luego amarrada a un tanque y arrastrada por las calles hasta que murió. Añade que ella estaba arriesgando su vida al hablar, pero que quería proteger a los niños contra los soldados ucranianos que se comportan como bestias y fascistas.
"La dama alega que fue testigo de esta horrible historia en Sloviansk", dice Kurkov. "Pero luego menciona el nombre de la plaza en la que supuestamente ocurrió y esa plaza no existe".
Como señala Kurkov, la historia no es cierta. Se supo que la testigo tenía un largo historial de hacer denuncias falsas en la policía y sus propios padres dijeron que creían que lo había hecho porque le habían pagado.
La televisión y el mundo digital están repletos de este tipo de reportajes. Un grupo de estudiantes de periodismo en Kiev que abrieron una página web para exponer historias falsas dice que algunas son más sofisticadas, pues mezclan realidad con falsedades para producir un reportaje que parece creíble.
Pero incluso un cuento increíble puede servir para confundir y crear incertidumbre.
“La verdad no existe”
Peter Pomerantsev, quien recientemente pasó varios años trabajando en documentales y reality shows en la televisión rusa, argumenta que los medios estatales de ese país no sólo distorsionan la realidad en Ucrania sino que van más lejos: promueven un nihilismo seductivo.
"La estrategia rusa, tanto en casa como afuera, es decir que no existe la verdad", le explica a la BBC. "Algo así como: 'los estadounidenses son malos, nosotros somos malos y todo el mundo es malo, así que ¿por qué tanta bulla por ser un poco corrupto? Ustedes saben que nuestra democracia es una farsa, la de ellos también'".
"Es un tipo de cinismo que tiene un eco muy poderoso en Occidente en estas épocas, dada la falta de confianza tras la guerra en Irak, la crisis financiera. y en eso es lo que los rusos confían, en tomar ese cinismo y usarlo en un entorno militar".
La finalidad no sería únicamente convencer a todos de una versión concreta, sino multiplicar las versiones hasta hacer difícil distinguir los hechos, las interpretaciones y las acusaciones. En ese entorno, una máscara de gas puede convertirse simultáneamente en evidencia de preparación, objeto ordinario de protección o elemento de una campaña de propaganda.
La comparación con las tácticas occidentales
Por supuesto que todos los países se valen de estrategias de engaño. Winston Churchill dijo: "En tiempos de guerra, la verdad es tan preciosa que debe ir siempre acompañada por un guardaespaldas de mentiras".
Los estadounidenses llaman a este tipo de tácticas CC&D, por las siglas en inglés para encubrimiento, camuflaje y engaño.
Pero, ¿qué diferencia a Rusia? El general Davis alega que si bien las fuerzas occidentales a veces son económicas con la verdad, no dicen mentiras descaradas.
Diferencia entre "negarse a dar información -en otras palabras, no confirmar los hechos- y negar flagrantemente. Decir: 'no, nosotros no estamos invadiendo, esas no son nuestras fuerzas, son las fuerzas de otros'".
Sin embargo, ¿qué se puede decir de la información falsa que impulsó a Reino Unido y Estados Unidos a la guerra en Irak? Pocos negarían que los hechos sobre las armas de destrucción masiva fueron moldeados al estilo maskirovka.
De doctrina militar a política de Estado
La palabra a la que Davis retorna es "mentalidad". Insiste en que maskirovka se ha convertido en el modus operandi de la misma Rusia.
"Pienso que hay una armonización entre lo que probablemente empezó como una doctrina militar, pero ahora es más parte de la política de Estado, y hay una armonización entre lo estratégico hasta el nivel técnico en términos de la mentalidad de maskirovka".
Esta percepción no es nueva para los vecinos de Rusia. Hace una década, Andrei Kurkov predijo los eventos recientemente ocurridos en Ucrania en su libro "El último amor del presidente".
Él escribe en ruso y la mayoría de sus libros se venden allá, pero éste no cruzó la frontera. "Putin es uno de sus principales personajes", dice. "En este libro, le promete al presidente ucraniano que anexará a Crimea y cortará el suministro de gas y muchas otras cosas que más tarde se hicieron realidad. Por eso el libro fue prohibido".
¿No es extraño que lograra predecir tanto con tal precisión? "No creo que sea difícil. De alguna manera, cuando uno vive en un mundo que no es muy lógico, cuando la lógica del absurdo reina y los personajes no evolucionan, es bastante sencillo".
Las advertencias sobre una escalada
En cuanto a Steel, exjefe de operaciones rusas en Ml6, expresó que el Presidente ruso ha calculado gravemente mal la invasión dado que los ciudadanos comunes empiezan a sentir el impacto de las sanciones, lo que hará que su régimen no sobreviva a largo plazo explicando que “a medida que el ejército ruso se atasca, se vuelve más desesperado y claramente no alcanza sus objetivos militarmente, es probable que vea más asesinatos y bombardeos indiscriminados y posiblemente el uso de un arma química” .
El botín de los soldados capturados muestra el estado ruinoso de las fuerzas armadas de Putin.
Según Steele el exjefe de operaciones rusas del MI6, Putin ha “calculado gravemente mal” la invasión y que su régimen no sobreviviría a largo plazo, ya que los oligarcas y los ciudadanos comunes comienzan a sentir el impacto de las sanciones, por lo que el líder ruso probablemente intensificaría la violencia a corto plazo.
“A medida que el ejército ruso se atasca, se vuelve más desesperado y claramente no alcanza sus objetivos militarmente, es probable que vea más asesinatos y bombardeos indiscriminados y posiblemente el uso de un arma química”, dijo Steele.
La respuesta internacional y los límites de la intervención
Mientras tanto, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, se negó a comentar si tales ataques químicos indiscriminados desencadenarían una intervención de Estados Unidos.
“No voy a entrar en hipótesis”, dijo. “Lo que estamos diciendo en este momento es que tienen la capacidad y las capacidades. Tampoco voy a entrar en inteligencia. Pero la intención del presidente de enviar militares estadounidenses a luchar en Ucrania contra Rusia no ha cambiado”, agregó.
Cuando se le volvió a preguntar, se negó a amenazar a Moscú y dijo que el objetivo era evitar que el conflicto se convirtiera en una guerra mundial.
“No voy a entrar en líneas rojas desde aquí”, dijo.
"Creo que subraya la preocupación de que todos debemos centrarnos en ese tipo de cuestiones, ya sea el potencial para el uso de armas químicas, ya sea como una operación de bandera falsa o contra los ucranianos", dijo Burns al comité de inteligencia del Senado.
“Esto es algo que todos ustedes saben muy bien, es una parte muy importante del libro de jugadas de Rusia. Han utilizado esas armas contra sus propios ciudadanos. Al menos han alentado el uso en Siria y en otros lugares. Así que es algo que nos tomamos muy en serio”, dijo.
La relación entre las máscaras de gas, las advertencias sobre armas químicas y la maskirovka depende de distinguir cuidadosamente entre tres elementos: el equipo físico capturado, las capacidades militares reales y las narrativas utilizadas para interpretar esos hechos. El equipo puede indicar preparación o precaución, pero las acusaciones sobre su finalidad requieren pruebas adicionales.
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