El Consejo de Ministros aprobó el fin de la obligación de llevar mascarilla en centros sanitarios, centros sociosanitarios y farmacias, y su uso pasó a ser recomendable. La medida entró en vigor el 5 de julio de 2023, después de la publicación del acuerdo en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Con este acuerdo también se declaró el fin de la crisis sanitaria causada por la COVID-19, tres años después del inicio de la pandemia, y decayeron las medidas extraordinarias que mantenían la obligación de utilizar mascarilla en determinados espacios. La protección continúa siendo recomendable ante síntomas de infección respiratoria, en entornos con personas vulnerables y en determinadas áreas sanitarias de especial riesgo.
Cuándo dejaron de ser obligatorias las mascarillas
La obligatoriedad de llevar mascarilla en los lugares donde así se había establecido -centros y servicios sanitarios, farmacias y centros sociosanitarios- decayó el mismo día de la publicación del acuerdo del Consejo de Ministros en el BOE, es decir, el uso de mascarillas dejó de ser obligatorio a partir del 5 de julio de 2023.
El Consejo de Ministros aprobó este martes 4 de julio el fin de la mascarilla obligatoria en centros sanitarios, sociosanitarios y farmacias, y su uso pasó a ser recomendable. Como explicó el ministro de Sanidad, José Miñones, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, con este acuerdo se declaró además el fin de la crisis sanitaria causada por la COVID-19 tres años después del inicio de la pandemia y por tanto decayeron aquellas medidas extraordinarias como la obligación de usar la mascarilla en determinados espacios.
El fin de la obligatoriedad de mascarillas entró en vigor este miércoles 5 de julio tras publicarse en el Boletín Oficial del Estado (BOE). El Consejo Interterritorial de Salud respaldó el pasado 30 de junio la retirada definitiva de la obligatoriedad de las mascarillas, pero debía pasar por el Consejo de Ministros para hacerse efectivo.
En qué lugares dejó de exigirse su uso
| Espacio | Situación desde el 5 de julio de 2023 |
|---|---|
| Centros sanitarios | La mascarilla dejó de ser obligatoria y pasó a ser recomendable. |
| Centros sociosanitarios | La mascarilla dejó de ser obligatoria y pasó a ser recomendable. |
| Farmacias | La mascarilla dejó de ser obligatoria y pasó a ser recomendable. |
| Medios de transporte | La obligación ya había desaparecido el 8 de febrero de 2023. |
Después de más de dos años, con esta norma que aprobó el Ejecutivo terminó el uso obligatorio de mascarilla en los centros sanitarios, los centros sociosanitarios y las farmacias.
La retirada del uso obligatorio de mascarillas en todos los espacios llegó cinco meses después de que desapareciera del transporte público. El pasado 8 de febrero se eliminó la obligación de llevarla en autobuses, metro, trenes y aviones.
Cuándo se recomienda seguir usando mascarilla
El acuerdo por el que se declaró la finalización de la situación de crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19 incluye un anexo con recomendaciones donde se especifican los casos en los que es recomendable seguir utilizando mascarilla.
El uso de la mascarilla pasó de ser obligatorio a recomendado. Es decir, pese a que el empleo de los tapabocas ya no es forzado, se aconseja su uso en entornos con población vulnerable.
El Ministerio de Sanidad apeló a la «cultura de la responsabilidad» y recomendó el uso de mascarillas en zonas hospitalarias con pacientes críticos e inmunodeprimidos, quirófanos, unidades de cuidados intensivos, entornos con personas vulnerables y en caso de síntomas de infección respiratoria.
Ante síntomas de infección respiratoria
Es importante continuar haciendo uso de las mascarillas y otras medidas higiénicas como el lavado de manos ante la presencia de síntomas de infección respiratoria.
La decisión se basa en que el uso de las mascarillas ha demostrado su eficacia tanto en el control de la pandemia como en la reducción general de la transmisión de infecciones respiratorias. Esta protección es especialmente relevante en el caso de los colectivos más vulnerables y con mayor riesgo de exposición y transmisión de virus y bacterias.
En hospitales y centros de salud
Los centros sanitarios son ámbitos de especial vulnerabilidad en los que la pandemia mostró la necesidad de reforzar el uso de mascarillas en determinadas situaciones.
- Por las personas sintomáticas cuando estén en espacios compartidos.
- Por los y las profesionales que atienden a casos sintomáticos.
- Por las personas que trabajan en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) y en unidades con pacientes vulnerables, siguiendo las recomendaciones de control de infección aconsejadas por los Servicios de Medicina Preventiva y Prevención de Riesgos Laborales según la valoración del riesgo de cada centro sanitario.
- En las urgencias hospitalarias o de Atención Primaria, incluida la sala de espera.
El documento técnico en el que se amparó Sanidad para tomar su decisión fue un consenso de la Comisión de Salud Pública de mayo. El texto recogía que, con todo, la obligación del uso de mascarilla se debería mantener en áreas donde hubiera pacientes de especial gravedad, como las urgencias y las unidades de cuidados intensivos (UCI).
La recomendación también comprende los espacios hospitalarios con pacientes críticos e inmunodeprimidos, los quirófanos, las unidades de cuidados intensivos, las salas de espera y otras áreas compartidas en las que los responsables de Medicina Preventiva o Salud Pública consideren especialmente importante tomar medidas de precaución.
En residencias de mayores y centros para personas con discapacidad
En los centros residenciales de personas mayores y personas con discapacidad, en caso de aparición de síntomas en trabajadores, residentes o visitantes, se recomienda adoptar precauciones adicionales para evitar brotes, cuidando en todo caso el bienestar físico y emocional de los mayores.
En el caso de las residencias de mayores y personas con discapacidad, el acuerdo instó a tomar «precauciones adicionales en el caso de aparición de síntomas en trabajadores, residentes o visitantes, para evitar brotes y cuidando el bienestar de los mayores, tanto físico como emocional».
La recomendación se aplica especialmente a las zonas compartidas y a las situaciones en las que exista contacto con personas vulnerables. El objetivo es mantener una protección proporcionada sin descuidar el bienestar físico y emocional de los residentes.
Por qué Sanidad eliminó la obligación
Tres años después de que la Organización Mundial de la Salud declarase la pandemia global de COVID-19, el Gobierno acordó el fin de la crisis sanitaria ocasionada por este virus.
El Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) declaró el «fin de la crisis sanitaria» por la COVID-19 en España. Ante esta situación, el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas acordaron por consenso que el uso de mascarillas en hospitales, centros de salud, farmacias y residencias pasara a ser una recomendación y no una obligación.
El titular de Sanidad ya había indicado que se seguirían las indicaciones de los expertos. José Miñones había confiado la decisión al informe del CCAES, presentado a las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, donde todas las partes acordaron eliminar la obligación de llevar mascarillas en los centros sociosanitarios.
Al final de la reunión, el ministro explicó que «los expertos trasladan el fin de la crisis sanitaria y sustituir la norma que hasta ahora obligaba al uso de la mascarilla en determinados espacios para pasar al uso recomendado y de buenas prácticas».
La evolución de las infecciones respiratorias
La decisión se apoyó en la evolución epidemiológica favorable en España y en el descenso de las infecciones respiratorias. La Organización Mundial de la Salud decretó a principios de mayo el fin de la emergencia sanitaria por COVID-19.
Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, indicó entonces que «durante más de un año, la pandemia ha tenido una tendencia a la baja». Son esos datos y esa evolución epidemiológica favorable en España lo que justificó la decisión del CCAES.
En una fase posterior, la ministra de Sanidad, Mónica García, informó de que dejaría de tener vigencia la orden de obligatoriedad de las mascarillas en los centros sanitarios que había entrado en vigor unas semanas antes debido al aumento de infecciones respiratorias agudas como el virus respiratorio sincitial (VRS) y el SARS-CoV-2.
La tasa global de infección respiratoria aguda en Atención Primaria descendió a 554,1 casos por 100.000 habitantes en la semana que va del 29 de enero al 4 de febrero, frente a los 589,9 casos de la semana previa, lo que supuso una bajada del 6%, según el Informe de Vigilancia Centinela de Infección Respiratoria Aguda (Sivira).
El descenso se observó en todas las comunidades autónomas, excepto en Castilla-La Mancha, que se mantuvo. Por grupos de edad, las mayores tasas de infecciones respiratorias agudas en Atención Primaria se dieron en los menores de un año, con 3.143,2 casos por 100.000 habitantes, seguidos del grupo de uno a cuatro años, con 2.020,9 casos.
Desglosado por infecciones, las tasas de gripe disminuyeron por cuarta semana. Igualmente, la tasa de bronquiolitis y COVID-19 descendió desde la primera semana de 2024. Según el informe, la gripe estaba «a punto» de terminar su periodo epidémico a nivel nacional.
La retirada de la obligación en los centros sanitarios
La ministra explicó que el doctor Fernando Simón había realizado un informe en el que describió la evolución epidemiológica. «Una vez que se ha controlado la onda epidemiológica de gripe y de otras infecciones respiratorias, pues decae de forma inminente la orden de obligatoriedad de las mascarillas en los centros sanitarios», indicó Mónica García.
La ministra agradeció el «esfuerzo» y la «responsabilidad» de las comunidades autónomas, de los profesionales sanitarios y de los pacientes durante las últimas semanas.
Asimismo, aseguró que durante la reunión se había adquirido el compromiso con el resto de consejeros para «ponerse a trabajar desde ya», con los datos obtenidos de la última epidemia, para llevar a cabo los futuros planes de invierno de los años 2024 y 2025.
Aplicación territorial de las recomendaciones
La Consejería de Sanidad de Castilla y León aprobó la eliminación de la obligatoriedad de las mascarillas en los centros sanitarios de la comunidad y regresó a la situación anterior al 10 de enero, después del descenso de los datos de incidencia acumulada de las infecciones respiratorias agudas durante dos semanas consecutivas.
El departamento dirigido por Alejandro Vázquez informó al Consejo de Gobierno de esta medida, que afectó a hospitales y centros de Atención Primaria de la comunidad. De esta forma se volvió al uso recomendado de mascarilla dada la situación epidemiológica de Castilla y León.
En la orden comunicada del 10 de enero de 2024 se establecía que las comunidades autónomas que presentaran datos de descenso de la incidencia acumulada de infecciones respiratorias agudas durante dos semanas consecutivas podrían llevar a cabo el cambio de medida obligatoria a recomendada.
Así sucedió en Castilla y León, tal y como se reflejó en los informes de la Red de Vigilancia Epidemiológica de Castilla y León desde las dos primeras semanas del mes de enero.
No obstante, y a pesar de no ser obligatorio su uso generalizado, la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León siguió recomendando el uso de la mascarilla en los centros de salud y hospitales.
La administración sanitaria subrayó la conveniencia de utilizarla en los espacios compartidos de los mismos en los que los responsables de Medicina Preventiva o Salud Pública consideraran especialmente importante tomar medidas de precaución, tales como salas de espera, área de consultas, unidades de cuidados intensivos o área de urgencias.
El procedimiento administrativo para eliminar la obligación
El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas acordaron la retirada de la obligación en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Para hacer efectiva la medida, esta debía pasar por el Consejo de Ministros.
El Consejo Interterritorial de este viernes abordó también otros asuntos sanitarios, pero todas las comunidades autónomas respaldaron la propuesta de sustituir la obligación por una recomendación y por buenas prácticas.
El acuerdo fue aprobado posteriormente por el Consejo de Ministros y entró en vigor tras su publicación en el BOE. La fecha efectiva de la retirada de la obligación fue el 5 de julio de 2023.
La cultura de la responsabilidad
Mantener la cultura de la responsabilidad adquirida durante los últimos años es fundamental para seguir protegiendo la salud de toda la ciudadanía y, por ello, utilizar mascarilla continuará siendo recomendable en diferentes localizaciones y circunstancias.
La eliminación de la obligación no impide que las personas continúen utilizando mascarilla cuando presenten síntomas, cuando convivan o entren en contacto con personas vulnerables o cuando permanezcan en espacios sanitarios de especial riesgo.
La protección individual debe complementarse con otras medidas higiénicas, como el lavado de manos, especialmente ante la presencia de síntomas de infección respiratoria.

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