Para usar un filtro de agua correctamente, primero hay que analizar el agua y determinar qué microorganismos o sustancias químicas pueden estar presentes. Después se elige un sistema cuya certificación, tamaño de poro y tecnología correspondan al problema que se quiere resolver, se instala según las indicaciones del fabricante y se cambian sus componentes con la frecuencia recomendada.
Los filtros pueden mejorar el sabor del agua, la seguridad del agua, o ambos. Si su agua de la llave no tiene microbios ni sustancias químicas dañinos, podría no necesitar un filtro.
En los países en los que el acceso al agua potable está garantizado, se llevan a cabo una serie de procesos de filtrado y desinfección para garantizar que la mayoría de estos elementos no acabe siendo ingerida. Aun así, existen otras razones por las que se puede querer instalar un filtro en casa.
Qué puede contener el agua del grifo
Tres átomos forman una molécula sencilla. Dos hidrógenos y un oxígeno están en la base de la revolución de la vida en nuestro planeta. Sin el agua no existiría nada de lo que conocemos.
Lo que sí está claro es que lo que habitualmente llamamos agua es mucho más que hidrógeno y oxígeno. En estado natural, el agua contiene microorganismos y multitud de partículas en suspensión y elementos químicos disueltos que recoge de su entorno.
“La variedad de partículas que pueden ser encontradas dentro del agua de grifo es muy grande. Dependiendo de cada región e incluso dentro de la misma provincia puede cambiar notablemente, ya que los acuíferos y los procesos de tratamiento y transporte son distintos”, explica Alex Dakov, responsable de la ONG Oceanic Global y CEO de Agua NEA y Green Motive.
A ellos se han sumado los microplásticos, aunque su impacto en la salud todavía no se ha logrado determinar.
La calidad del agua puede variar según su ubicación y el estado de la red de tuberías en su área. También pueden existir problemas relacionados con aguas provenientes de pozos con alto contenido de cal, aguas tratadas con exceso de cloro o regiones donde las aguas tienen un exceso de metales o pesticidas.
¿Es necesario instalar un filtro de agua?
Analizar su agua para saber si tiene microbios o sustancias químicas dañinos lo ayudará a elegir un filtro. Si su agua no tiene microbios ni sustancias químicas dañinos, podría decidir que no necesita un filtro.
El sabor, el olor y la apariencia no siempre son buenos indicadores de la seguridad del agua. Los microbios y las sustancias químicas dañinos a menudo no cambian la apariencia, el sabor ni el olor del agua.
En cambio, sustancias que no son dañinas, como algunas que contienen sulfuro, pueden hacer que el agua tenga mal sabor u olor.
“Cuando hablamos de agua, muchas veces influye un criterio por encima de otros: la percepción del sabor. Un criterio totalmente subjetivo que cada persona siente o aplica de manera diferente”, añade Dakov.
“Las tecnologías de filtrado ayudan a modificar esa percepción, y por tanto pueden ayudar a beber agua del grifo, pese a no ser necesario desde un punto de vista químico”.
Hay varias razones por las que un filtro de agua puede ser útil. En primer lugar, un filtro puede eliminar sabores y olores indeseados que a veces están presentes en el agua del grifo, como el cloro o un sabor metálico.
Además, el sistema de filtración puede eliminar eficazmente impurezas y contaminantes, como metales pesados, bacterias, virus y productos químicos.
Cuándo conviene analizar el agua
Si obtiene su agua de un pozo privado o un sistema de recolección de agua de lluvia, analice su agua al menos una vez al año en busca de microbios y sustancias químicas dañinos.
Además, considere analizar el agua si ve que hay cambios en el color, el sabor o el olor. Comuníquese con su departamento de salud para obtener consejos sobre qué analizar y cómo encontrar un laboratorio certificado por el estado para que haga el análisis.
Si su agua de la llave proviene de un sistema de agua público, revise el informe de calidad del agua que su empresa de servicios públicos debe proporcionar cada año. El informe le mostrará si hay microbios o sustancias químicas dañinos en el agua.
Agua de pozo, lluvia y viajes
La cosa cambia si hablamos de lugares en los que el agua corriente no es potable o ni siquiera existe tal red de agua corriente. Aquí, un filtro puede marcar un antes y un después, aunque garantizar la potabilidad, desde un punto de vista químico y biológico, es más complejo que instalar un sistema de filtrado.
“Para muchas comunidades donde el acceso al agua potable es complicado, un filtro puede ser una auténtica revolución. Puede facilitar el acceso a una fuente de vida básica para el ser humano de una manera económica y universal”, subraya el responsable de Oceanic Global.
Cuando se viaja mucho, también es posible filtrar el agua. Por ejemplo, hay filtros de agua para el barco y en la caravana.
Cuando vas de excursión, también existe la opción de filtrar el agua de montaña o de río, por ejemplo, con los filtros exteriores. Estos filtros garantizan que siempre pueda beber agua limpia sobre la marcha.
Cómo funciona un filtro de agua
Un filtro de agua está diseñado para eliminar impurezas del agua mediante filtración. El proceso de filtrado varía según el tipo de filtro de agua que elijas.
Los filtros funcionan como coladores. Cuanto más pequeño sea el tamaño del poro, menos tipos de microbios y sustancias químicas pasan por el filtro.
Qué sustancias elimina un filtro de agua dependen de lo siguiente:
- El tamaño de los poros del filtro (agujeros).
- El tamaño de la sustancia.
- La carga eléctrica de la sustancia, que determina si se pegará a algunos tipos de filtros.
Los filtros más comunes utilizan carbón activado u ósmosis inversa para reducir o eliminar impurezas. Los filtros de carbón activado son eficaces para eliminar sustancias orgánicas como pesticidas y herbicidas, y también los sabores y olores no deseados.
Los filtros de ósmosis inversa funcionan forzando el paso del agua a través de una membrana que retiene pequeñas impurezas como sales y metales.
Filtrado de sedimentos y carbón activo
Antes de que el agua llegue a tu vaso, pasa por una maya, como si de un colador de cocina se tratase, que está diseñada para retener las partículas más pequeñas de minerales y microplásticos que pueda haber.
Una vez retenidos esos minerales, el carbón activo conseguirá reducir la presencia de cal y la dureza de esta, reduciendo así su sabor.
Una solución que se basa en el carbón activo, un principio capaz de reducir las sustancias que alteran el sabor y el olor del agua, manteniendo los minerales (esenciales para nuestro organismo).
El carbón activado filtra y purifica el agua cuando hacemos que esta fluya a través del mismo. Hay distintas versiones de este filtro, pudiendo ser bloques de carbón activado (más eficaz) o carbón activado granulado (menos eficaz).
Aunque elimina bacterias y otros microorganismos del agua, además de mejorar el sabor y el olor de la misma, no elimina sustancias como el arsénico, fluoruros, nitratos y percloratos.
Según el tipo, sí que hay algunos filtros de carbón activado que retienen el amianto, mercurio, el plomo y los VOCs (compuestos volátiles orgánicos).
Cómo interpretar el tamaño de los poros
El tamaño de los poros es el tamaño de los agujeros muy pequeños en un filtro que dejan pasar el agua.
Si un filtro tiene un tamaño absoluto de los poros de 1 micrón, por ejemplo, cada uno de los poros del filtro es de 1 micrón o más pequeño.
Esto significa que todo lo que sea más grande que un micrón será atrapado en el filtro y eliminado del agua filtrada.
Los filtros con un tamaño de los poros nominal o medio de 1 micrón tienen un tamaño de los poros promedio de 1 micrón.
Esto significa que algunos poros son más pequeños y otros más grandes que un 1 micrón. Estos filtros dejarán pasar algunas cosas que son más grandes que un micrón por los agujeros más grandes.
Un filtro con un tamaño absoluto de los poros de 1 micrón atrapará un microbio del tamaño de 1 micrón, pero un filtro con un tamaño medio de 1 micrón podría no atraparlo.
Tipos de filtros de agua y qué eliminan
Filtros mecánicos
Aquí se incluye una amplia gama de sistemas de filtrado que impiden el paso de partículas de diferentes grosores.
Van desde los filtros que se montan en la boca del grifo hasta sistemas que se instalan en la red de agua doméstica.
Están pensados, sobre todo, para limpiar aguas que puedan contener sedimentos ocasionales, como las que proceden de pozos particulares.
Filtros de carbón activo
Pueden incluirse en el sistema de agua doméstico o utilizarse a través de jarras.
Absorben contaminantes orgánicos e inorgánicos que dan mal olor o sabor al agua. Sin embargo, no son efectivos en la eliminación de metales o bacterias.
Los filtros de jarras y los que vienen incluidos en refrigeradores a menudo usan filtros de carbón activado. Su finalidad principal es mejorar el sabor y el olor, en lugar de la seguridad, del agua.
Estos tipos de filtros mejorarán el sabor y el olor de su agua:
- Certificados para el estándar 42 de NSF
- Carbón activado
Filtros cerámicos
Este tipo de filtros se basan en la filtración de agua por los microporos de una pieza cerámica que generalmente tiene forma de vela.
Es uno de los sistemas de filtración más tradicionales y es muy efectivo para eliminar todo tipo de microorganismos y partículas en suspensión, pero no son capaces de retener los contaminantes químicos.
Otras de sus ventajas son su fiabilidad y durabilidad, que puede extenderse hasta más de 20 años.
Ósmosis inversa
Es uno de los tipos de filtros alrededor del cual existe más debate. Son capaces de eliminar la mayoría de minerales que endurecen el agua, como el calcio, además de otros químicos y buena parte de los olores y sabores.
Los filtros de ósmosis inversa eliminarán microbios y algunos tipos de sustancias químicas.
Los filtros de ósmosis inversa eliminarán algunos tipos de sustancias químicas del agua, como plomo, cobre, cromo, cloruro y sodio.
Estos filtros también podrían reducir el arsénico, fluoruro, radio, sulfato, calcio, magnesio, potasio, nitrato y fósforo. Revise la etiqueta del filtro para ver las sustancias químicas específicas que puede eliminar.
Sin embargo, pueden desmineralizar el agua en exceso, en cuyo caso la OMS no recomienda su consumo sin volver a añadir elementos como el sodio, el potasio o el magnesio, esenciales para el funcionamiento del organismo.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que la osmosis inversa desecha mucho agua en el proceso de filtrado, llegando a desechar desde 3 hasta 20 veces el agua que producen.
Es por esta razón que se recomienda comprobar bien las especificaciones del fabricante antes de la compra, elegir un equipo con una membrana de alta calidad, así como limitar su uso exclusivamente para el agua que se vaya a consumir o a utilizar para cocinar.
Muchas veces, el carbón activado y la filtración por osmosis inversa, se presentan como sistemas complementarios.
Métodos de intercambio iónico
Habituales como sistema de tratamiento de aguas duras, estos métodos de filtrado sirven para eliminar determinados metales como el calcio y el magnesio.
Para capturar estos elementos se emplea una resina que es atravesada por el flujo de agua y que genera un intercambio de iones (retiene iones de calcio y magnesio y libera iones de sodio).
Se recomienda su uso en zonas de aguas muy duras para purificar agua que esté destinada a lavar ropa o loza.
Sin embargo, estos sistemas reemplazan los metales extraídos por sodio, por lo que beber esta agua no es saludable.
Estas resinas necesitan regenerarse o “limpiarse” cada cierto tiempo, para lo cual los descalcificadores van equipados con un depósito de sal.
Destilación
Estos sistemas no entran estrictamente en la categoría de filtros, ya que el destilado es un proceso diferente.
Mediante este método, el agua se evapora y se vuelve a condensar, dejando todas las impurezas sólidas y biológicas en el camino.
Se habrán eliminado todos los químicos, minerales, gran parte de las bacterias y virus y otros agentes con un punto de ebullición más alto que el agua.
Sin embargo, no es un sistema eficaz contra los compuestos volátiles orgánicos, trihalometanos ni cloro.
De nuevo, el consumo directo de agua destilada no está recomendado, ya que no aporta ninguno de los minerales necesarios para nuestro organismo.
Radiación ultravioleta y ozono
En este tipo de filtro o tratamiento, se hace pasar el flujo de agua por una lámpara de rayos ultravioleta de manera que se eliminan una gran parte de los microorganismos y bacterias presentes en el agua.
Es un sistema pensado para complementar al resto ya que no es eficaz contra los contaminantes químicos presentes en el agua.
El tratamiento de agua con ozono es hasta 3000 veces más eficaz que el tratamiento con cloro, ya que se requiere mucha menos cantidad para conseguir el mismo efecto.
Por otro lado, este método no es útil para eliminar los diferentes químicos que puedan estar presentes en el agua.
Qué filtro elegir según el contaminante
Analice su agua y elija un filtro que elimine los microbios o las sustancias químicas dañinos que le preocupan.
Los filtros que eliminan microbios a menudo no eliminan sustancias químicas, y viceversa.
| Problema | Opciones indicadas |
|---|---|
| Mal sabor y olor | Carbón activado; estándar 42 de NSF |
| Parásitos y amebas | Estándares 53 o 58 de NSF; tamaño absoluto de los poros de 1 micrón o menos; microfiltración, nanofiltración o ultrafiltración; ósmosis inversa |
| Bacterias | Tamaño absoluto de los poros de 0.3 micrón o menos; ultrafiltración o nanofiltración; ósmosis inversa |
| Virus | Nanofiltración; ósmosis inversa |
| Algunos contaminantes químicos | Ósmosis inversa |
Parásitos y amebas
Los parásitos Giardia y Cryptosporidium pueden enfermarlo si los traga.
La ameba Naegleria fowleri puede enfermarlo si ingresa en su nariz, por ejemplo, al enjuagarse los senos paranasales.
Estos tipos de filtros eliminarán los parásitos y las amebas del agua:
- Certificados para los estándares 53 o 58 de NSF para la reducción o eliminación de quistes.
- Tamaño absoluto de los poros de 1 micrón o menos.
- Microfiltración, nanofiltración o ultrafiltración.
- Ósmosis inversa.
Bacterias y virus
Estos tipos de filtros eliminarán bacterias, como Salmonella o E. coli, del agua:
- Tamaño absoluto de los poros de 0.3 micrón o menos.
- Ultrafiltración o nanofiltración.
- Ósmosis inversa.
Estos tipos de filtros eliminarán virus, como el norovirus o la hepatitis A, del agua:
- Nanofiltración
- Ósmosis inversa
Cómo usar un filtro según el punto de instalación
Jarras y botellas filtrantes
También puede usar una jarra de agua o una botella con filtro de agua. La jarra de agua BRITA es fácil de usar a diario y garantiza que el agua potable se filtre.
Lo único que tienes que hacer es colocar el filtro y llenar la jarra de agua. Luego ella sola irá filtrando el agua.
El agua tarda unos minutos en filtrarse, aunque mucho menos tiempo que con los métodos caseros.
Las jarras cuentan con un filtro interno de carbón activo que hay que sustituir cada cierto tiempo.
Son una solución buena y muy práctica para el agua que tomamos en nuestras comidas pero no resuelven el suministro de agua filtrada a electrodomésticos y tardan un poco en filtrar el agua que les echamos.
Mientras hace ejercicio o camina, la botella con filtro de agua le brinda agua potable agradable, limpia y saludable en poco tiempo.
Filtros instalados en el grifo
Para poder filtrar correctamente el agua del grifo de tu casa o empresa puedes usar los filtros de agua. Un sistema que se instala sencillamente en el grifo y como por arte de magia, el agua sale con una dureza mucho menor y por ello, con menor sabor.
Estos sistemas se convierten en los mejores aparatos para filtrar el agua de forma sencilla y rápida.
Estos filtros son de colocación directa en el grifo de la cocina y filtran el agua al momento.
Los filtros de agua para el grifo contienen un bloque de carbón que elimina gran parte de la suciedad y las sustancias nocivas del agua.
Algunos filtros de carbón activado se instalan directamente en el grifo.
Los filtros para el grifo pueden separar el agua filtrada del agua convencional mediante conductos independientes, o incluir una tercera vía destinada al agua purificada.
Filtros bajo el fregadero y para toda la casa
Los filtros de punto de uso generalmente filtran agua por lotes y la envían a una sola llave, como la de su fregadero.
Estos incluyen filtros para poner debajo del fregadero y aquellos que se conectan a su grifo.
Considere filtros de punto de uso solo si necesita filtrar el agua que bebe y con la que cocina, por ejemplo.
Los filtros para toda la casa, también llamados filtros de punto de entrada, filtran agua a medida que ingresa en su casa.
Esto significa que toda el agua, de cada llave, es filtrada.
Considere estos filtros si necesita eliminar una sustancia química dañina, como ciertos compuestos orgánicos volátiles, de toda su agua.
Esto incluye agua que usa para bañarse o limpiar, además del agua que bebe o con la que cocina.
Tenga en cuenta que si instala un filtro para toda la casa que elimina el cloro u otros desinfectantes, más microbios podrían crecer en sus tuberías.
Filtros para frigorífico y cafetera
Si tienes una nevera americana en casa, es importante sustituir el filtro de agua de la nevera 2 veces al año.
Esto no solo es mejor para su propia salud, sino que también garantiza un refrigerador mejor mantenido.
Otra opción para filtrar el agua en casa es utilizar un filtro de agua en tu cafetera.
Esto asegura que su cafetera pueda durar más. Esto reduce la cal en el depósito de agua y en las tuberías de su máquina de café.
Cuando su dispositivo tiene que lidiar con mucha cal, preparar una taza de café requerirá más esfuerzo, consumirá más energía y, finalmente, se descompondrá antes.
Al usar un filtro de agua para su cafetera, se asegura de que la máquina en sí y la bebida que sale de ella estén libres de sustancias nocivas.
Cómo instalar y poner en marcha un filtro
Antes de obtener un filtro, revise la etiqueta del producto para ver las sustancias específicas que el filtro puede eliminar.
En primer lugar, es recomendable un sistema con filtros permanentes, para ahorrarse el incordio de tener que cambiar los cartuchos, como era frecuente hace unos años.
En segundo lugar, hay que comprobar la compatibilidad del sistema elegido con los grifos que tenemos.
Para poder filtrar correctamente el agua del grifo de tu casa o empresa puedes usar los filtros de agua.
Tan solo deberás de instalarlo en tu sistema de grifería y dejar que el filtro carbón activo, proveniente de la cáscara de coco natural, mejore la calidad de tu agua del grifo.
Una vez hechos ambos procesos, ¡el agua llegará hasta tu vaso totalmente filtrada y lista para consumir!
Filtro casero por capas
Por eso te presentamos una ingeniosa manera de hacer un filtro de agua casero con materiales que son fáciles de encontrar.
Para fabricar tu filtro de agua casero, empieza por cortar el recipiente de plástico transparente por la parte superior creando una tapa que se pueda abrir y cerrar.
Coloca la boca de la botella con su tapa hacia abajo.
Rellena el interior de la botella con capas de algodón o polifill en el fondo y luego el carbón activado en la parte superior.
Si decides sustituir el carbón activado por arena y grava, debes colocarlas en el siguiente orden, de abajo hacia arriba: algodón, arena fina, arena gruesa y grava.
Coloca un recipiente hondo de plástico o cristal sobre una superficie plana.
Coloca el filtro de agua casero con la abertura original (o boca) hacia abajo y la tapa puesta.
En la parte superior de la botella, previamente cortada, coloca el colador.
Comienza a verter el agua a ser filtrada por el colador.
Permite que la misma comience a traspasar las distintas capas de carbón activado y algodón.
Cierra la tapa superior cortada y deja reposar el agua por lo menos 15 minutos.
Deja el filtro de agua casero siempre en posición vertical.
Al finalizar el tiempo requerido, abre la boca de la botella de la parte inferior y deja que el agua ya filtrada se deposite en el recipiente hondo de plástico o cristal.
El agua ya está lista para consumir.
Materiales para un filtro casero
- Recipiente de plástico transparente.
- Se recomienda una botella grande de refresco carbonatado.
- Algodón natural o poli fill -el material que se utiliza para rellenar los cojines-.
- Carbón activado en polvo, que se consigue en las ferreterías, o grava.
- Arena fina y arena gruesa, si se utiliza grava en lugar de carbón activado.
- Colador.
- Recipiente hondo de plástico o cristal.
El agua ya está lista para consumir.
Sin embargo, garantizar la potabilidad del agua desde un punto de vista químico y biológico es mucho más complicado que instalar un filtro en casa.
Cómo eliminar el cloro sin un filtro
El agua del grifo lleva cloro. Este se añade en las plantas de tratamiento de las aguas ya que es la forma más eficaz de evitar la contaminación del agua durante su distribución hasta nuestros hogares.
Consumir agua con cloro de forma puntual no comportaría un riesgo inmediato para la salud, pero su consumo continuado sí podría tener efectos negativos.
El cloro combinado con materiales orgánicos puede causar subproductos como trihalometanos (THM) y compuestos orgánicos volátiles (COV), sobre los que habría indicios de ser cancerígenos.
Es el causante de que el agua del grifo tenga un olor o sabor extraño o incluso desagradable.
Dejar el agua en reposo: llena un recipiente/jarra y déjala en reposo destapada al aire libre o en la nevera. Cuánto más rato esté en reposo, más cloro se evaporará.
Hervir el agua y dejarla enfriar: esto permite evaporar el cloro más rápidamente y también eliminar otras bacterias y microbios.
Desde el cuerpo de inspectores de agua potable de Reino Unido recuerdan también que para eliminar los malos olores y sabores lo más eficaz y barato es guardar el agua en un recipiente en la nevera durante unas horas.
Estos métodos pueden no eliminar otros contaminantes del agua, como fluor, nitrato, cal o incluso microplásticos.
PD: No, no hace falta hervir el agua, dejarla al sol o usar otros mitos que se han generado alrededor del filtrado del agua.
Mantenimiento y seguridad del filtro
Necesitará mantener cualquier filtro que use para que siga funcionando de manera adecuada y evitar que se multipliquen microbios.
Esto incluye cambiar los filtros regularmente según las recomendaciones del fabricante.
“Cada filtro tiene un uso y unas características; y no tenerlo en cuenta puede dar lugar a una modificación negativa para el agua que se bebe. Por ejemplo, no cambiar un filtro de carbono cuando corresponde, puede acabar contaminando el agua que se está bebiendo”, explica Alex Dakov.
Use guantes mientras cambia los filtros y lávese las manos después para evitar enfermarse.
Algunos filtros también requieren tratar el agua antes de que la filtre para proteger al filtro y asegurarse de que funcione bien.
Ejemplos de este tratamiento incluyen ajustar el pH o agregar carbón activado en polvo.
Si tiene el sistema inmunitario debilitado, evite cambiar los filtros de agua usted mismo.
Cambiar filtros podría exponerlo a microbios o sustancias químicas dañinos que se encuentran en el filtro.
Si tiene el sistema inmunitario debilitado, tiene más probabilidad de enfermarse a causa de microbios en el agua.
En particular, el parásito Cryptosporidium podría enfermarlo.
Hable con su proveedor de atención médica y un especialista de desinfección del agua sobre si necesita obtener un sistema de tratamiento del agua.
Si decide obtener un sistema, busque uno que elimine Cryptosporidium.
Los filtros también eliminan las sustancias químicas buenas y malas del agua.
Por ejemplo, algunos filtros eliminan sustancias químicas beneficiosas, como el cloro, que elimina microbios en el agua, o el fluoruro, que previene las caries.
Si su agua de la llave ya no tiene microbios ni sustancias químicas dañinos, podría no desear un filtro.
Filtros de punto de uso y filtros para toda la vivienda
Los filtros de punto de uso generalmente filtran agua por lotes y la envían a una sola llave, como la de su fregadero.
Considere filtros de punto de uso solo si necesita filtrar el agua que bebe y con la que cocina, por ejemplo.
Los filtros para toda la casa, también llamados filtros de punto de entrada, filtran agua a medida que ingresa en su casa.
Esto significa que toda el agua, de cada llave, es filtrada.
Muchos de estos sistemas están pensados para conectarse directamente a la red de suministro de nuestras viviendas, pero según el caso puede que nos interese conectarlos a un sistema de reaprovechamiento de agua de lluvia.
Filtros y reducción de residuos plásticos
Cada año generamos más de 300 millones de toneladas de residuos plásticos en todo el mundo.
La mayoría no se recicla (más de un 80 %) y unos ocho millones de toneladas acaban en los océanos, según datos de la agencia medioambiental de la ONU.
Cada año, se producen cerca de 500.000 millones de botellas plásticas para agua y otras bebidas, la mayoría de las cuales acaban en nuestro entorno como basura.
Hay muchas razones para dejar de beber agua embotellada en plástico. La primera y principal es que las botellas de plástico están hechas de petróleo y pueden traspasar sustancias nocivas al agua que acabas ingiriendo.
Su vida útil es el rato que tardes en acabarte su contenido, pero esa botella se quedará en el planeta, contaminando el medioambiente, siglos y siglos.
Y aún más ilógico es que para producir una botella de plástico de 1,5 litros sean necesarios hasta 80 litros de agua.
“Una de las mayores ventajas que tiene el agua del grifo es que reduce el impacto medioambiental que genera el agua embotellada”, subraya el CEO de Agua NEA.
“No solo por la incesante producción de plásticos que supone la fabricación de las botellas o garrafas, se estima que en el mundo se abren más de un millón de botellas de plástico cada minuto, sino también por los costes medioambientales de su transporte”.
En este sentido, los filtros de agua y, sobre todo, los aplicados para mejorar la red de agua potable de localidades que dependen en gran medida del agua embotellada, pueden ser una solución.
En la medida en que reducen la dependencia del agua embotellada, los filtros de agua pueden suponer una de las soluciones a este desafío.
Una de las primeras decisiones que tomé al empezar en el Zero Waste fue hacerme con una botella reutilizable para no comprar más botellas de plástico.
Poco a poco es más frecuente que llevemos nuestras botellas reutilizables a todos los sitios con nosotros, un cambio que favorece al medioambiente y que, con el simple hecho de abrir el grifo de casa, podrá paliar nuestro impacto climático, mejorar nuestra economía y aportarnos todas las propiedades de su consumo.
Errores que conviene evitar
- No elegir un filtro basándose únicamente en el sabor, el olor o la apariencia del agua.
- No asumir que todos los filtros eliminan microbios.
- No confundir filtración con purificación.
- No comprar un sistema sin comprobar qué contaminantes elimina.
- No ignorar el tamaño absoluto o nominal de los poros.
- No retrasar el cambio de cartuchos o elementos filtrantes.
- No utilizar agua destilada u ósmosis excesivamente desmineralizada sin tener en cuenta su composición.
- No instalar un filtro para toda la vivienda que elimine desinfectantes sin considerar el crecimiento de microbios en las tuberías.
Para elegir filtro, debemos tener en cuenta el tipo de agua de nuestra zona y el propósito que vamos a darle al agua filtrada.
Lo mejor es estudiar cada caso particular, dejarse asesorar por un profesional y colocar un filtro acorde a nuestras necesidades.
Para obtener mejores resultados lo ideal es combinar diferentes tipos de filtro y apostar por la calidad de los sistemas que vayamos a instalar, al fin y al cabo, se trata del agua que consumimos y del cuidado de nuestra salud.

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