La turbidez del agua es la medida de la pérdida de transparencia del líquido causada por partículas en suspensión. Cuanto mayor es el valor obtenido, mayor suele ser la cantidad de partículas dispersas y menor la claridad del agua.
La turbidez es uno de los parámetros más importantes para valorar la calidad del agua de consumo. Aunque a simple vista puede asociarse únicamente con el aspecto visual del agua, su presencia puede indicar deficiencias en los procesos de filtración, acumulación de partículas, alteraciones en la red de distribución o una menor eficacia de la desinfección.
Qué significa la turbidez del agua
La turbidez (o turbiedad) del agua, es la medida del grado de pérdida de transparencia del líquido, ó el grado de opacidad de este. La turbidez es debida a la cantidad de sólidos suspendidos en el agua. De manera que, cuántos más sólidos suspendidos tenga el líquido, mayor será su turbidez.
La turbidez representa la pérdida de transparencia del agua causada por la presencia de partículas en suspensión. Estas partículas pueden ser de origen mineral, orgánico o biológico, como arcillas, limos, materia orgánica, microorganismos o restos procedentes de las conducciones.
La turbidez es una propiedad óptica de los cuerpos de agua, que se puede medir a través de la cantidad de luz dispersada y absorbida por las partículas en una columna de agua, proporcionando unas características físicas que pueden ser captadas por los sensores a través de la radiación reflejada en distintas longitudes de onda.
La turbidez no implica necesariamente que el agua contenga sustancias tóxicas. Sin embargo, una turbidez elevada puede proteger a los microorganismos frente a los desinfectantes, dificultar la acción del cloro y constituir una señal de que los procesos de tratamiento no están funcionando correctamente.
Cómo interpretar los valores de turbidez
La medición de la turbidez se emplea como un parámetro para discernir sobre la calidad del agua. Lógicamente, cuanto mayor sea la turbidez del agua menor será su calidad. Por ejemplo, el valor de la turbidez se usa para determinar si el agua es potable o no.
En términos generales, la turbidez no representa un riesgo directo para la salud humana, pero puede actuar como un indicador de la presencia de otros contaminantes que sí lo son. Por lo tanto, resulta crucial que el agua potable se ajuste a los estándares de turbidez establecidos por las autoridades sanitarias.
Las lecturas de turbidez son indicadores numéricos de la cantidad de partículas presentes en el agua en un momento dado. Las plantas de tratamiento de agua monitorean esto porque la turbidez responde rápidamente: si algo cambia en el agua, suele ser el primer parámetro en cambiar.
Un solo número no es significativo. La lectura de la turbidez se basa principalmente en patrones. Una sola lectura no es significativa. Lo importante es la diferencia entre ese valor y lo que la planta está acostumbrada a ver.
| Tipo de agua | Rango aproximado | Interpretación general |
|---|---|---|
| Ultrapura | 0-0,5 NTU | Muy estricto |
| Agua potable | 0,1-1 NTU | <1 NTU estándar |
| Aguas superficiales | 1-50 NTU | Oscilaciones provocadas por el clima |
| Agua de refrigeración | 1-10 NTU | Depende de la filtración |
| Aguas residuales | 50-300 NTU | Amplias fluctuaciones |
| Descarga industrial | 5-50 NTU | Rangos regulados |
Estos rangos no son exactos. Las plantas se establecen en su propio "nor" al. Cada sistema se comporta de manera diferente debido a la variación del agua de origen, la antigüedad del equipo, los productos químicos, los patrones de flujo y los hábitos del operador.
Un valor que parece alto en teoría puede ser normal para una planta, mientras que para otra podría ser una señal de alerta. Con el tiempo, los operadores aprenden cómo se ve el "nor" al" bajo para su configuración, no a partir de un gráfico. Por lo tanto, los rangos dan una idea general, pero la línea absoluta real proviene de la propia planta.
Unidades de medida: NTU, UNF, FNU y FAU
La turbidez se mide en UNF/NTU: Unidades Nefelométricas de Turbidez. La NTU es la unidad que utilizan casi todas las plantas. Un NTU más alto equivale a una dispersión más intensa.
Esto no implica automáticamente más sólidos en peso; solo significa que el efecto de dispersión es mayor. Aun así, proporciona a los operadores un estándar común para que todos puedan hablar de turbidez en el mismo idioma.
Su medición se expresa normalmente en unidades nefelométricas de turbidez (UNF). Cuanto mayor es el resultado, mayor es la cantidad de partículas suspendidas y menor la transparencia del agua.
La turbidez medida por el segundo método se expresa en unidades de atenuación de formazina (FAU), los resultados suelen oscilar entre 40 FAU y 4 000 FAU. Existe una equivalencia numérica de las Unidades Nefelométricas de Turbidez (UNF) y las Unidades de Atenuación de Formazina (FAU).
Qué partículas pueden causar turbidez
Para comprender el significado de turbidez, exploraremos algunas de las causas que pueden dar lugar a la opacidad del agua:
- El crecimiento de bacterias es otro factor que contribuye a la turbidez.
- Actividades humanas, generadoras de polvo suspendido en el aire, pueden introducir considerables cantidades de sedimentos en el agua.
- La erosión produce sedimentos que pueden desembocar en mares o ríos, incrementando así la turbidez.
- El florecimiento de algas también incide en el aumento de la turbidez.
- Las tormentas tienen la capacidad de transportar sedimentos o partículas al agua, elevando sus niveles de turbidez.
Las partículas en suspensión pueden proceder de arcilla, limo, suciedad, aceites, materia orgánica o fragmentos microbianos. Estas partículas dispersan la luz y producen una lectura más alta, pero el sensor no puede determinar por sí solo cuál es su origen.
El sensor no puede identificar qué partículas causaron la dispersión. Arcilla, bacterias o espuma se ven iguales en el instrumento. Por eso, dos muestras de agua pueden tener la misma lectura de NTU y, sin embargo, verse completamente diferentes visualmente.
Turbidez, contaminación y salud
La turbidez del agua es uno de los parámetros más importantes en la calidad del agua de consumo humano. Un agua turbia no solamente tiene un impacto estético negativo para el consumidor, la turbidez es también un indicativo de una mayor probabilidad de contaminación microbiológica y por compuestos tóxicos, que se adhieren a la materia dispersa en el agua.
Los sólidos dispersos y las partículas en suspensión en el agua turbia pueden actuar como portadores de contaminación microbiológica y también propician la adhesión de metales pesados, compuestos orgánicos tóxicos y pesticidas.
La turbidez puede indicar la presencia de contaminantes, ya que partículas en suspensión pueden llevar consigo microorganismos patógenos, metales pesados u otras sustancias nocivas. Sin embargo, la turbidez no identifica el tipo de partícula.
La turbidez no identifica el tipo de partícula. Los microbios pueden aumentar la turbidez, pero también lo pueden hacer la arcilla, la arena o los sólidos químicos. Un aumento de NTU puede indicar un problema, pero se necesitan pruebas de laboratorio para confirmar el crecimiento microbiano.
Relación entre turbidez y desinfección
El control de la turbidez del agua está estrechamente relacionado con la eficacia de los procesos de desinfección, tanto químicos (cloro u otros biocidas) como físicos (radiaciones UV).
A medida que la turbidez aumenta, se incrementa la presencia de partículas en suspensión en el agua, creando microambientes propicios para que bacterias, virus y protozoos patógenos encuentren refugio en los intersticios de estas partículas suspendidas.
Este fenómeno reduce la eficacia de los desinfectantes, ya que no pueden entrar en contacto directo con los organismos que deben eliminar. La turbidez puede afectar directamente a la eficacia de la desinfección.
Además de partículas inertes en suspensión, el agua turbia puede contener materia orgánica en suspensión, lo que disminuye la efectividad de los biocidas. Estos pierden su eficacia al reaccionar con la materia orgánica, dando lugar a la formación de subproductos de la desinfección, como trihalometanos y tricloroaminas, que son perjudiciales para la salud humana.
Por este motivo, la turbidez debe reducirse antes de la desinfección y no compensarse simplemente mediante el aumento de la dosis de cloro.
Valores de turbidez del agua potable
Según la OMS (Organización Mundial para la Salud), la turbidez del agua para consumo humano no debe superar en ningún caso las 5 NTU, y estará idealmente por debajo de 1 NTU.
La OMS no da un valor guía relacionado con la salud, recomienda que la turbidez sea la mínima posible y señala que los valores deben estar por debajo de 5 UNF (Unidades Nefelométricas de Turbidez), dependiendo de las circunstancias locales, idealmente deben estar debajo de 1 UNF, y cuando la turbidez llega a 6 UNF se recomienda calificar el agua como no apta para el consumo.
En términos normativos, la OMS recomienda una turbidez inferior a 5 NTU. Sin embargo, la mayoría de los países fijan un umbral máximo de 1 NTU, y a menudo inferior a 0,3 NTU tras la filtración, para garantizar la potabilidad del agua distribuida.
Valores establecidos en España por el Real Decreto 3/2023
El Real Decreto 3/2023 regula la turbidez como un parámetro indicador de calidad y establece diferentes valores en función del punto del sistema de abastecimiento en el que se realice la medición.
| Punto de medición | Valor | Interpretación |
|---|---|---|
| Salida del proceso de filtración de una ETAP, depósito con tratamiento o membranas de desalinizadora | ≤ 0,3 UNF | Al menos el 95 % de las muestras obtenidas durante el año deben cumplirlo. |
| Salida de la ETAP o depósito de cabecera | 0,8 UNF | Valor de referencia. |
| Salida de la ETAP o depósito de cabecera | 2 UNF | Valor de no aptitud. |
| Depósitos de distribución o regulación, red de distribución e instalaciones interiores | 4 UNF | Valor paramétrico. |
| Red de distribución | 6 UNF | Valor de no aptitud. |
A la salida del proceso de filtración de una ETAP, de un depósito en el que se realice tratamiento o de un tratamiento mediante membranas en una instalación desalinizadora, al menos el 95 % de las muestras obtenidas durante el año deben presentar una turbidez igual o inferior a 0,3 UNF.
Este valor constituye un objetivo operacional exigente, destinado a comprobar la eficacia del proceso de filtración. A la salida de la ETAP o del depósito de cabecera se establece un valor de referencia de 0,8 UNF.
En este mismo punto, una turbidez de 2 UNF se considera valor de no aptitud. En los depósitos de distribución o regulación, en la red de distribución y en las instalaciones interiores de los edificios, el valor paramétrico de turbidez es de 4 UNF.
En la red de distribución, el valor de no aptitud se fija en 6 UNF. Esto significa que una concentración superior a 4 UNF constituye una superación del valor paramétrico y debe ser investigada, aunque no supone automáticamente la declaración del agua como no apta mientras no se alcance el correspondiente valor de no aptitud o la autoridad sanitaria determine que existe un riesgo para la salud.
Valores de turbidez en Chile
La calidad del agua potable en Chile se rige por la norma chilena NCh 409-2005. Esta Norma indica que la turbidez promedio en 1 mes debe ser menor o igual a 2 UNT (Unidades Nefelométricas de Turbidez).
En adición, la Norma indica una serie de condiciones de borde. En cuanto a la metodología para medir la Turbidez, el Método Oficial de la Superintendencia de Servicios Sanitarios especifica como oficial el Método Nefelométrico.
Turbidez y eficacia de la filtración
Uno de los principales objetivos del control de la turbidez es verificar el correcto funcionamiento de la filtración. El RD establece que, antes de la desinfección, debe disponerse de una filtración por arena u otro medio filtrante apropiado cuando el agua proceda de captaciones superficiales o de manantiales.
También debe instalarse filtración en las captaciones subterráneas cuando la turbidez sea superior a 1 UNF en más del 5 % de las muestras obtenidas durante un año. La autoridad sanitaria puede exigir igualmente la instalación de sistemas de filtración cuando la evaluación del riesgo así lo aconseje.
Estos sistemas deben diseñarse de manera que reduzcan la turbidez tanto como sea posible, procurando que el agua tratada presente valores inferiores a 0,8 UNF.
La filtración no solo mejora el aspecto del agua; también reduce la carga microbiológica, elimina partículas y facilita la acción posterior de los desinfectantes.
Condiciones de referencia para la desinfección
Para conseguir una desinfección eficaz, el RD recomienda mantener durante un periodo mínimo de treinta minutos unas condiciones de referencia que incluyan:
- Una concentración de cloro libre residual de al menos 0,5 miligramos por litro.
- Un pH inferior a 8.
- Una turbidez máxima de 1 UNF.
Una turbidez superior puede aumentar la demanda de desinfectante y dificultar que el tratamiento alcance a todos los microorganismos presentes.
Relación con el riesgo microbiológico
El RD relaciona expresamente la turbidez con determinados indicadores microbiológicos. Cuando se detecta la presencia de Clostridium perfringens, incluidas sus esporas, y la turbidez es superior a 4 UNF, deben realizarse determinaciones adicionales en la salida de la estación de tratamiento o del depósito de cabecera.
Entre estas determinaciones se encuentra la investigación de Cryptosporidium, así como de otros microorganismos o parásitos que pueda establecer la autoridad sanitaria.
La presencia conjunta de turbidez elevada y Clostridium perfringens puede indicar una deficiente eliminación de partículas y un posible riesgo relacionado con microorganismos resistentes a los tratamientos habituales de desinfección.
Turbidez en ríos, lagos y embalses
La turbidez es un buen indicador de la erosión del suelo o de la contaminación difusa provocada por escorrentías, especialmente tras episodios de lluvias intensas. En aguas naturales, una turbidez elevada resulta de una alta concentración de partículas en suspensión.
Las tormentas tienen la capacidad de transportar sedimentos o partículas al agua, elevando sus niveles de turbidez. Un aumento repentino en la turbidez puede indicar eventos como tormentas o actividades humanas que han introducido sedimentos o materiales en el agua.
Estas partículas bloquean el paso de la luz, lo que interfiere en la fotosíntesis de las plantas acuáticas, reduce los niveles de oxígeno disuelto y, a largo plazo, desequilibra el ecosistema.
Altos niveles de turbidez pueden afectar negativamente a los ecosistemas acuáticos, al limitar la penetración de la luz solar y afectar la fotosíntesis de las plantas acuáticas. Además, la turbidez puede inducir a cambios en la estructura térmica vertical del lago, jugando un papel importante en la producción primaria autóctona, así como en el aumento de la temperatura de la superficie del agua.

En los embalses de la cuenca del río Conchos, situada en el Estado de Chihuahua (México), se analizaron los parámetros de Oxígeno Disuelto, pH, Nitratos, Sólidos Totales Disueltos, Turbidez y Temperatura a partir de muestras de agua.
El modelo empleado para representar la turbidez espacialmente distribuida muestra que la presa la Boquilla obtiene los valores más altos, relacionados con la suspensión de sedimentos aportados por cauces efímeros a lo largo de todo el embalse.
La interacción de estos procesos hace complicada la obtención de modelos generales que puedan aplicarse en cualquier ambiente, y en la mayor parte de los casos la correlación de las propiedades físicoquímicas del agua a través de la información multiespectral solo se puede determinar de manera indirecta.
Diferencia entre turbidez y sólidos en suspensión
Aunque a menudo están relacionados, la turbidez y los sólidos en suspension (TSS) son parámetros distintos. La turbidez mide la capacidad del agua para dispersar la luz, mientras que los solidos en suspensión cuantifican la masa de partículas contenida en un volumen de agua.
Su relación depende del tamaño, tipo y refracción de las partículas, por lo que dos muestras de agua pueden arrojar resultados diferentes.
Un NTU más alto no implica automáticamente más sólidos en peso; solo significa que el efecto de dispersión es mayor.
Cómo se mide la turbidez
Método nefelométrico
Para la medición de turbidez mediante el método Nefelométrico se utiliza un equipo que permite medir la luz dispersada por las partículas suspendidas en el agua. Como se puede ver en el diagrama, se mide la luz dispersada en un ángulo de 90°.
El método nefelométrico es hoy el más utilizado para medir la turbidez. Se basa en la detección de la luz dispersada a 90° por las partículas en suspensión cuando un haz de luz atraviesa la muestra.
La ISO 7027-2016 establece como única fuente de luz para la medición de la turbidez la fuente de luz Infrarroja a 860 nm. Este enfoque, definido por la norma ISO 7027, utiliza luz infrarroja para reducir las interferencias debidas al color.
La intensidad de la radiación dispersada es proporcional a la concentración de partículas y el resultado se expresa en unidades NTU.
Turbidimetría
Turbidimetría: procedimiento de medición de la atenuación de un flujo radiante ( luz trasmitida / atenuada a 180 º) más aplicable a aguas altamente turbias, por ejemplo, aguas residuales.
Nefelometría : procedimiento de medición de la luz dispersa o difusa 90º, aplicable al agua de baja turbidez (entre <0,05 y 400 UNF/NTU) y recomendado para turbidez en aguas de consumo humano.
La norma ISO 7027-2016 partes 1 y 2 especifica dos métodos cuantitativos para la determinación de la turbidez del agua, utilizando nefelómetros o turbidimetros ópticos, que miden la intensidad de la luz dispersada cuando un rayo de luz pasa a través de una muestra de agua.
Medición visual y análisis de laboratorio
En ciertos casos, la turbidez puede evaluarse visualmente mediante un disco Secchi, utilizado a menudo en medios naturales, o con tubos de turbidez. Asimismo, se pueden enviar muestras de agua a laboratorio para análisis más avanzados, en particular mediante espectrofotometría.
La medición de la turbidez es una Técnica Instrumental, que requiere una formación previa y protocolos a seguir para poder ser repetitivos y reproducibles.
Calibración y precisión de los instrumentos
Un aspecto fundamental es la calibración de los instrumentos de medición con estándares predefinidos. La ISO 7027-2016 explicita el uso de estandares de polímero AMCO y de formazina.
Como patrones de referencia se utilizan suspensiones acuosas de un polímero denominado Formacina, que a una determinada concentración se ha definido como patrón de 4000 UNT, a partir del cual se preparan estándares de menores valores.
El polímero presenta ventajas respecto a la formazina: son gránulos de estireno divinilbenceno, estable en suspensión, que garantiza la repetitividad en el resultado a lo largo del tiempo, y no contiene sulfato de hidrazina, una sustancia altamente tóxica contenida en la solución de formazina, cuyo uso debe ser limitado o eliminado si existe alternativa.
Las plantas de tratamiento de agua recalibran periódicamente los medidores de turbidez porque los sensores se desvían lentamente con el tiempo. Sin la recalibración, los operadores podrían confiar más de lo debido en las lecturas.
Sensores de turbidez en tiempo real
La turbidez puede medirse de forma continua cuando se busca anticipar variaciones rápidas, o de forma puntual en controles de rutina, auditorías o en emplazamientos aislados.
Los sensores de turbidez aplican el método nefelométrico para garantizar una medición en tiempo real, integrándose directamente en tuberías o depósitos. Estos sensores permiten detectar anomalías de forma anticipada y facilitan la gestión de las instalaciones.
El control on-line de la Turbidez en una planta de agua potable permite controlar en todo momento las variaciones de turbidez y tomar medidas inmediatas de corrección.
Cuando se empleen equipos de medición continua, deben registrarse y notificarse el valor medio diario y el valor máximo diario.
Determinación de la turbidez del agua
Dónde se utilizan los sensores
Las instalaciones de agua potable colocan sensores de turbidez antes y después de los pasos de filtración. Las plantas de tratamiento de aguas residuales los utilizan alrededor de los clarificadores y en el vertido final.
Los sistemas industriales instalan sensores en torres de enfriamiento, líneas de alimentación de calderas, circuitos de enjuague y circuitos de procesos internos.
Las plantas de alimentos y bebidas monitorean la turbidez durante las etapas de agua de lavado y los ciclos de enjuague CIP. Los equipos de monitoreo ambiental rastrean la turbidez en ríos, lagos y sitios de acuicultura.
La turbidez forma parte de los principales programas de control del agua de consumo. Se incluye en el control de rutina realizado en la red de distribución y en el grifo del usuario.
Frecuencia de control de la turbidez en España
Asimismo, la turbidez se incluye en los análisis de control efectuados en la salida de las estaciones de tratamiento, depósitos de cabecera, depósitos de distribución, depósitos de regulación y redes de distribución. También forma parte del análisis completo y del control operacional.
| Volumen tratado o distribuido diariamente | Frecuencia mínima del control operacional |
|---|---|
| Hasta 1.000 metros cúbicos diarios | Semanalmente |
| Superior a 1.000 y hasta 10.000 metros cúbicos diarios | Diaria |
| Por encima de 10.000 metros cúbicos diarios | Sistema de medición en línea |
La frecuencia mínima del control operacional depende del volumen de agua tratada o distribuida diariamente. En sistemas que traten o distribuyan hasta 1.000 metros cúbicos diarios, la medición debe realizarse semanalmente.
Cuando el volumen sea superior a 1.000 metros cúbicos diarios y no supere los 10.000, la medición debe ser diaria. Por encima de 10.000 metros cúbicos diarios, debe instalarse un sistema de medición en línea.
La frecuencia de turbidez no puede reducirse. Esta limitación sitúa a la turbidez en un nivel de importancia similar al de determinados parámetros microbiológicos, como Escherichia coli y los enterococos intestinales.
La razón es que la turbidez constituye un indicador rápido y fundamental del funcionamiento de los procesos de tratamiento y de posibles alteraciones en el sistema de abastecimiento.
Interpretación de cambios y tendencias
Normalmente, la norma de una planta llega a 0,3 NTU después de la filtración, y un aumento repentino a 0,7 NTU es perceptible. Probablemente haya ocurrido algo. Pero si una línea de lavado tiene un caudal de entre 1 y 3 NTU al día, las fluctuaciones son normales.
Los picos repentinos suelen provenir de:
- aire en la tubería
- arranques de bombas
- mezcla repentina
- vibraciones
- sólidos atrapados que se desprenden
Los aumentos graduales suelen estar relacionados con:
- los medios filtrantes se ensucian
- Deriva de la calidad del agua entrante
- acumulación dentro de las tuberías
- Problemas de tratamiento químico
La ubicación del sensor es fundamental. Tras la coagulación, la turbidez debería disminuir. Debería volver a disminuir tras la sedimentación. La filtración suele proporcionar las lecturas más bajas y estables.
Si alguna etapa se comporta de forma diferente, la línea de turbidez suele detectarla mucho antes de que se observe nada. Los operadores suelen verificar la turbidez junto con el caudal, la presión o la dosificación de productos químicos para determinar la causa del cambio.
Factores que pueden alterar una lectura
Las lecturas de turbidez pueden fluctuar por razones no relacionadas con agua. La mayor parte del tiempo, es el sensor en sí. Se debe realizar una calibración.
Las plantas utilizan 0, 20, 100 NTU, a veces más. Saltarse la calibración hace que el sensor se desvíe. La deriva se produce lentamente, por lo que la gente no lo nota.
La ventana óptica debe permanecer limpia. La película de aceite aumenta NTU. La biopelícula también aumenta NTU. El polvo o la suciedad hacen lo mismo. La suciedad en las ventanas es una de las principales causas de lecturas erróneas.
Las burbujas de aire provocan falsos altos. Las burbujas dispersan la luz como partículas. El sensor no puede distinguir entre burbujas y partículas.
Más turbulencia significa más burbujas. La cavitación alrededor de las bombas empeora los picos. El flujo repentino sacude los sólidos y los suelta de las paredes de las tuberías.
El flujo bajo permite que los sólidos se asienten cerca del sensor. Un flujo desigual produce lecturas desiguales. El agua caliente mantiene los sólidos en movimiento durante más tiempo, mientras que el agua fría sedimenta los sólidos más rápidamente.
Los cambios de temperatura pueden modificar las lecturas incluso cuando la calidad del agua sigue siendo la misma. El color intenso absorbe más luz. Los tintes o el agua oscura provocan lecturas más bajas o inestables.
La dosificación de productos químicos puede cambiar las lecturas. La sobredosis hace que los flóculos avancen. La dosis insuficiente deja partículas finas flotando.
Los cables sueltos provocan ruido en la señal. Una fuente de alimentación débil hace que las lecturas salten. La vibración cerca del sensor puede sacudirlo lo suficiente como para distorsionar los números.
Interpretación en agua potable y aguas residuales
El agua limpia se comporta de forma constante: una variación de 0,2 a 0,4 NTU es importante. Los sistemas de agua potable se toman en serio los pequeños cambios.
Las aguas residuales no se comportan así. Los sólidos varían tanto que las oscilaciones de NTU son normales. Una lectura de 80 NTU por la mañana y 150 NTU por la tarde puede ocurrir sin ninguna falla absoluta.
| Parámetro | Agua limpia | Aguas residuales |
|---|---|---|
| NTU | 0-5 | 50-300 |
| Estabilidad | Muy estable | A menudo inestable |
| Sólidos | Mayormente bien | Mixto, impredecible |
| Lo que importa | Lectura exacta | Tendencia |
| Sensibilidad | Alto | Medio |
Los operadores se centran menos en la cifra exacta y más en si la tendencia es ascendente, descendente o estable. Las personas que son nuevas en el tema de aguas residuales a menudo reaccionan exageradamente porque esperan cifras estables.
Consecuencias en aguas residuales, industriales y de riego
En las estaciones depuradoras, la turbidez es un indicador clave de rendimiento para el seguimiento del tratamiento. Permite detectar rápidamente fallos de decantación, sobrecargas hidráulicas o colmatación de filtros, incluso antes de que aumenten los sólidos en suspensión.
Un incremento de la turbidez también puede indicar una dosificación incorrecta de reactivos, pérdida de lodos o fallos mecánicos. Gracias a la medición de la turbidez, los operadores pueden ajustar el proceso en tiempo real, evitar superar los límites de vertido y garantizar el cumplimiento normativo.
En entornos industriales, las partículas sólidas en suspensión favorecen la incrustación de tuberías, el desgaste de bombas y la alteración de los sistemas de refrigeración. Esto se traduce en un aumento de los costes de mantenimiento y del consumo energético.
En el sector agrícola, también preocupa la calidad del agua de riego. Una alta turbidez puede obstruir filtros y tuberías de riego y, a largo plazo, afectar la estructura del suelo y la salud de los cultivos.
Actuaciones ante una superación del valor permitido
La superación del valor paramétrico de turbidez se considera, con carácter general, una incidencia de tipo C, correspondiente a parámetros indicadores de calidad. Cuando se detecta una superación, el operador debe investigar inmediatamente sus causas.
Entre las posibles causas se encuentran los fallos en el proceso de coagulación o filtración, el arrastre de sedimentos, la entrada de partículas en depósitos, las roturas de tuberías, las operaciones de mantenimiento, las variaciones bruscas del caudal o la resuspensión de materiales acumulados en la red.
Cuando proceda, la incidencia debe confirmarse mediante una nueva muestra obtenida dentro de las veinticuatro horas siguientes. El operador debe comunicar la incidencia a la autoridad sanitaria, registrarla en el SINAC y aplicar las medidas correctoras y preventivas necesarias.
Después de aplicar dichas medidas debe realizarse una nueva toma de muestras para comprobar que la calidad del agua ha vuelto a la normalidad.
Dependiendo del resultado de la evaluación sanitaria, pueden adoptarse medidas adicionales, como tratamientos complementarios, purgas de la red, limpieza de depósitos, restricciones temporales de uso o, en casos de riesgo para la salud, la declaración del agua como no apta para el consumo.
Tratamientos para reducir la turbidez
Un alto nivel de turbidez puede requerir tratamientos específicos, como filtración o coagulación, para garantizar que el agua cumpla con los estándares de calidad.
La filtración, la coagulación y la sedimentación permiten retirar partículas antes de la desinfección. Una turbidez elevada sobrecarga los sistemas de tratamiento, haciendo la purificación más compleja y costosa.
Las partículas obstruyen los filtros y aumentan el consumo de reactivos químicos, lo que repercute directamente en los costes de explotación.
La turbidez en los Planes Sanitarios del Agua
Dentro de la evaluación de riesgos de los Planes Sanitarios del Agua, la superación de la turbidez se considera un peligro de gravedad moderada.
Su control permite detectar rápidamente problemas en la captación, el tratamiento, los depósitos, la red de distribución o las instalaciones interiores.
Por tanto, el seguimiento de la turbidez debe integrarse en las medidas preventivas, los procedimientos de vigilancia, los planes de mantenimiento y los protocolos de actuación ante incidencias.
También debe considerarse en los edificios prioritarios, como hospitales, residencias, centros educativos, alojamientos turísticos y otras instalaciones en las que una alteración de la calidad del agua pueda afectar a un número elevado de personas o a usuarios especialmente vulnerables.
Uso de la teledetección para estimar la turbidez
Las técnicas de teledetección han demostrado su utilidad para proporcionar medios adecuados en la estimación de algunos de los parámetros relacionados con índices de calidad del agua.
La utilización de rangos espectrales desde el visible al infrarrojo cercano, información donde gran parte la energía es absorbida, han demostrado su utilidad para determinar datos sobre la calidad del agua.
Mediante estos datos y la información espectral de imágenes del satélite Landsat 5 se evaluaron 30 modelos de regresión lineal de los cuales, la turbidez obtuvo el mejor ajuste.
Las regiones del espectro 0,52 - 0,6 μm y 0,63 - 0,69 μm, aportados por la variable predictora, se mostraron como los rangos de mayor correlación con los valores de turbidez.
El uso de datos satelitales para evaluar estas propiedades ópticas del agua se está incrementando, debido a que proporcionan información directa para la caracterización de embalses.
Preguntas frecuentes
¿Un valor alto de turbidez demuestra que hay contaminación microbiológica?
No. La turbidez no identifica el tipo de partícula. Los microbios pueden aumentar la turbidez, pero también lo pueden hacer la arcilla, la arena o los sólidos químicos. Un aumento de NTU puede indicar un problema, pero se necesitan pruebas de laboratorio para confirmar el crecimiento microbiano.
¿Qué nivel de turbidez suele considerarse adecuado para el agua potable?
El agua potable suele mantenerse por debajo de 1 NTU, a menudo cerca de 0,2-0,3 NTU. Según la OMS, la turbidez no debe superar en ningún caso las 5 NTU y estará idealmente por debajo de 1 NTU.
¿Qué ocurre si la turbidez aumenta de forma repentina?
Un aumento repentino puede indicar tormentas, arrastre de sedimentos, aire en la tubería, arranques de bombas, vibraciones, mezcla repentina o sólidos atrapados que se desprenden.
¿Cómo se conectan los sensores a la automatización?
La mayoría de los sensores de turbidez ofrecen salidas Modbus de 4-20 mA y RS-485. Los PLC y los sistemas SCADA leen fácilmente estas señales.
Las plantas utilizan los datos para la monitorización continua, el ajuste de la dosificación de productos químicos, la temporización del retrolavado de filtros, la gestión de alarmas y el seguimiento de tendencias a largo plazo.
¿Por qué es importante limpiar y recalibrar el sensor?
La suciedad en las ventanas es una de las principales causas de lecturas erróneas. Las plantas de tratamiento de agua recalibran periódicamente los medidores de turbidez porque los sensores se desvían lentamente con el tiempo.
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