Úbeda figuró entre las ciudades de la cuenca del Guadalquivir que vertían sus aguas residuales sin depurar, pese a que la normativa europea obligaba desde diciembre de 2005 a tratar las aguas de las localidades de más de 2.000 habitantes equivalentes. La construcción de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Úbeda se planteó precisamente para poner fin a esta situación y recoger los vertidos urbanos de la ciudad y su comarca.
Las obras de la EDAR de Úbeda estaban casi terminadas en 2016 y su puesta en marcha se preveía antes de que finalizara ese año. La infraestructura daría servicio a un total de 47.466 habitantes de Úbeda y su comarca, mediante una red de colectores diseñada para conducir las aguas residuales hasta la planta y permitir su tratamiento antes del vertido.
El problema de los vertidos urbanos de Úbeda
Los vertidos urbanos son aguas residuales procedentes de actividades cotidianas como hogares, comercios, pequeñas industrias y servicios municipales que transportan contaminantes y pueden afectar al medio ambiente y a la salud pública si no se tratan adecuadamente.
El 30% del volumen de aguas residuales que se vierten al río Guadalquivir está sin depurar, la mayoría procedente de municipios pequeños e industrias con desechos orgánicos. Pese a la normativa europea, aún hay muchas localidades que vierten sin más a la cuenca. Los casos más llamativos son los de Morón (Sevilla), Íllora (Granada) y Úbeda (Jaén).
El agua representa un problema siempre para Andalucía: no sólo es escasa y está mal repartida, además su tratamiento es insuficiente y el índice de contaminación por los vertidos a sus ríos demasiado alto. Aunque en los últimos 15 años, la cuenca del Guadalquivir ha registrado grandes avances, el 30% de las aguas residuales que recibe no están depuradas.
Consecuencias para el río Guadalquivir
El vertido de aguas residuales urbanas e industriales es uno de los principales problemas ambientales que afectan al Guadalquivir, a cuyas aguas superficiales vierten 1.586 puntos que contaminan. El documento de propuesta del nuevo Plan Hidrológico del río detallaba la existencia de 922 vertidos urbanos en aguas superficiales procedentes de 187 municipios que no tenían un nivel de depuración adecuado.
La situación afectaba a un 65% de las aglomeraciones urbanas de la demarcación por deficiencias en las depuradoras. El plan contemplaba, según los casos, renovarlas por completo, repararlas o hacerles mejoras.
El plan sostenía que había 76 masas de agua del Guadalquivir en mal estado por estos vertidos urbanos que restan oxigenación al agua. La DBO5 es la cantidad de oxígeno empleado por los microorganismos en cinco días para descomponer la materia orgánica de las aguas residuales.
Según el comisario de Aguas, Javier Serrano, la suciedad que llega al río es orgánica y procede de la industria agroalimentaria y de los residuos urbanos de los núcleos de población. La materia orgánica absorbe el oxígeno y acaba con la vida, aunque es más fácil de eliminar que si se tratara de metales pesados.

Salvo episodios puntuales o accidentales, la contaminación es fruto del vertido constante sin ningún tipo de tratamiento. Esto ocurre en la mitad de los puntos de la cuenca desde donde se evacuan aguas residuales, si bien se trata de poblaciones pequeñas, ya que todas las grandes aglomeraciones cuentan con sistemas de saneamiento.
La situación de Úbeda antes de la EDAR
El delegado de Medio Ambiente recordó que corría el año 2000 cuando el Ayuntamiento solicitó la construcción de una depuradora. Después, en 2005 se cambiaron los terrenos, en 2011 se licitó y en 2014 se retomó esta obra de gran envergadura e importancia para Úbeda y su comarca.
El proyecto y la obra de la agrupación de vertidos y EDAR de Úbeda, declarada de Interés de la Comunidad Autónoma, supuso una inversión de 12.139.807,48 euros, generando un total de 167 puestos de trabajo en la fase de ejecución, mientras que en la fase de mantenimiento y explotación serían 21.
Se trata de una intervención de futuro, porque atiende a cerca de 50.000 personas, y eso es una apuesta clara. La depuradora estaba casi terminada y pronto podía ponerse en marcha.
Retrasos y modificación del punto de vertido
El punto de vertido, por petición de las comunidades de regantes, tuvo que cambiarse, con lo cual se retrasaron las obras, pero al mismo tiempo se ampliaron. Esto conllevó una inversión mayor de la inicialmente prevista, pero permitió responder a la necesidad de las comunidades de regantes.
Red de colectores de la depuradora
Colector principal
El colector principal de saneamiento discurre rodeando la parte sur del núcleo urbano de Úbeda, fuera de la muralla y del centro histórico. Posteriormente, baja hasta el valle del Arroyo Charcón, cruza el cauce y continúa paralelo a un camino agrícola hasta llegar a la parcela seleccionada para ubicar la nueva planta depuradora.
Su longitud total es de 4.794,858 metros, en PVC DN600 en el inicio y PVC DN1000 tras la incorporación del ramal. Dicho trazado se ha realizado en zanja cuya profundidad media oscila, dependiendo del tramo, entre 1,5 metros de excavación mínima y 6,5 metros de máxima, aunque puntualmente existen zonas más profundas.
La ubicación de la depuradora, a menor cota que todos los puntos de recogida de aguas residuales, favorece las condiciones hidráulicas y permite que el agua circule por gravedad a lo largo de todo el trazado del colector.
Ramal noreste
Con la finalidad de recoger todos los vertidos de Úbeda se hizo necesario el trazado de un ramal que tiene su punto de inicio en la zona noreste del núcleo, cercano al final de la calle La Alberquilla, y que desciende por gravedad, paralelo al Arroyo Charcón por su margen izquierda, hasta conectar con el colector principal a la altura de la vieja depuradora.
Su longitud es de 1.200,542 metros y su diámetro es de 500 milímetros, también de PVC corrugado. Al igual que en el colector principal, el agua circula por gravedad, si bien en el tramo final del mismo la elevada pendiente del terreno obligó a la construcción de pozos de resalto para evitar velocidades muy altas.
Se han proyectado cuatro aliviaderos de pluviales, uno en cada punto de vertido.
| Elemento | Características |
|---|---|
| Habitantes atendidos | 47.466 habitantes |
| Longitud del colector principal | 4.794,858 metros |
| Diámetros del colector principal | PVC DN600 y PVC DN1000 |
| Profundidad de las zanjas | Entre 1,5 y 6,5 metros |
| Longitud del ramal | 1.200,542 metros |
| Diámetro del ramal | 500 milímetros |
| Aliviaderos de pluviales | Cuatro |
Vertidos urbanos e industriales en la cuenca
Por lo que respecta a los vertidos industriales al río, estos sumaban 664. Procedían de 623 industrias biodegradables, 24 industrias IPPC no biodegradables y 17 de sustancias peligrosas no biodegradables, de las cuales cuatro vertían en aguas de transición y costeras.
En este caso había ocho masas de agua del Guadalquivir afectadas por sustancias peligrosas, entre ellas mercurio, cianuro, plomo, fluoruro, selenio, cobre y zinc, procedentes de instalaciones con pasado minero.
La agricultura era el principal generador de sustancias nitrogenadas que terminaban en los cauces y acuíferos, mientras el segundo lugar lo ocupaban los vertidos urbanos e industriales. Se calculaba que 23 tramos de agua superficial, el 5,8% del total, estaban afectados por las 1.240 toneladas al año de nitrógenos procedentes de actividades agrícolas y ganaderas que suponían fuentes difusas de contaminación.
Otra fuente de contaminación de aguas superficiales y subterráneas eran los 106 vertederos de residuos autorizados, situados a menos de un kilómetro de aguas superficiales y con más de una hectárea; también había 15 vertidos de piscifactorías, dos de achique de minas y reboses de aguas en pozos de minas abandonadas que vertían al cauce, y tres vertidos de centrales térmicas.
Control, sanciones y obligaciones legales
La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir inspecciona con periodicidad gradual los vertidos, según su volumen y toxicidad. Durante 2006, abrió expediente y sancionó a 266 ayuntamientos y 484 empresas y particulares por vertidos contaminantes. El importe de las multas superó los cinco millones de euros.
Las indemnizaciones impuestas alcanzaron un nivel muy inferior: 366.545 euros. Las indemnizaciones tienen un valor simbólico, porque lo que se cuantifica es lo que hubiera costado depurar esas aguas, pero no el coste real del daño, que es mucho mayor.
También hay muchos vertidos que se escapan sin expediente porque no se hace a tiempo el análisis del agua. La CHG prohibió a Íllora evacuar residuos al río Genil sin depurar, mientras que en Úbeda la ausencia de una depuradora la convirtió en uno de los ejemplos más llamativos de vertido urbano sin tratamiento.
Para las ciudades medias, la Junta de Andalucía actúa en auxilio técnico, y a través de convenios y protocolos financia el 60% del coste de las depuradoras y colectores. Sin embargo, no siempre hay acuerdo, y existen todavía poblaciones de envergadura que no tienen ni siquiera depuradora.
La Junta de Andalucía atribuyó en muchos casos los retrasos a que los ayuntamientos esperaban durante años para ceder un terreno donde construir la estación de depuración. La misma portavoz explicó que el problema de fondo era que la mayoría de los ayuntamientos no presupuestaban el mantenimiento de las infraestructuras y el personal especializado que requieren las estaciones.
Para solucionar este problema, se trabajaba en propuestas con tecnologías más baratas para los pueblos pequeños, que suponían el 32% de la población de todas las cuencas de Andalucía. En cualquier caso, la futura ley de Aguas establecía que la ejecución y gestión de las depuradoras pasaran a manos de la Junta para garantizar el saneamiento.
Importancia del tratamiento de las aguas residuales
La depuración evita que la materia orgánica llegue directamente a los cauces y consuma el oxígeno necesario para los organismos acuáticos. El objetivo de la EDAR de Úbeda era recoger los vertidos urbanos, conducirlos hasta la planta mediante el colector principal y el ramal noreste, y someterlos al tratamiento correspondiente antes de devolver el agua al medio.
La separación entre aguas residuales urbanas y vertidos industriales resulta igualmente importante. Las aguas industriales pueden contener sustancias o cargas contaminantes para las que una depuradora urbana no está diseñada, y su llegada a la red general puede bloquear el sistema de depuración.
Desde que se puso en marcha en la comarca de Doñana el plan de corrección de vertidos, con la instalación de depuradoras de aguas residuales y el establecimiento de un sistema de balsas que recogen las aguas derivadas de las plantas de aderezo de la aceituna, los cauces han mejorado la calidad de las aguas, al disminuir drásticamente la carga contaminante que les llega.
Sin embargo, aún no se ha logrado atajar las actuaciones ilegales y sigue habiendo quien vierte aguas contaminadas de origen industrial a la red general de saneamiento, con lo que el problema se traslada a las propias depuradoras que no están preparadas para hacer frente a estos vertidos industriales.
¿Sabes cómo funcionan las DEPURADORAS de AGUA? | con VLADIMIR SÁNCHEZ @BreakingVlad | Campus
La depuradora que recibe este tipo de vertido contaminante queda inutilizada por la eliminación de los lechos bacterianos que sirven para la depuración de los vertidos urbanos domésticos. El tiempo necesario para restablecer la funcionalidad de los sistemas biológicos afectados es de varias semanas para que la depuradora vuelva a su funcionamiento óptimo.
En el caso de Úbeda, la finalización de la EDAR y la puesta en servicio de sus colectores constituían la respuesta prevista a años de vertidos urbanos sin tratamiento. La infraestructura debía garantizar el saneamiento de la ciudad y su comarca, reducir la carga contaminante que llegaba al sistema del Guadalquivir y cumplir las obligaciones de depuración aplicables a las aglomeraciones urbanas.
tags: #vertidos #urbanos #de #ubeda #al #guadalquivir
Publicaciones populares:
- Elica CIAK LUX GR/A/L/56 Silver: filtro de 300 m³
- Conoce la Parroquia de la Purificación de Nuestra Señora en Puente Genil
- Guía para desmontar el medidor de agua destilada Veolia
- Guía de filtros de gelatina para iluminación: qué son y para qué sirven
- Nodor GTC WH: opiniones y valoración
