Cómo filtrar el viento de arena y protegerse de una tormenta de polvo

Para filtrar el viento de arena, lo más eficaz es entrar en un lugar cerrado, cerrar puertas y ventanas, apagar la ventilación que introduzca aire del exterior y cubrir la boca y la nariz con una mascarilla diseñada para filtrar partículas pequeñas. Las gafas protectoras ajustadas reducen el riesgo de irritación ocular, mientras que un pañuelo o una tela limpia pueden servir como protección provisional si no se dispone de una mascarilla.

Si la tormenta de arena te sorprende al aire libre, busca refugio en un edificio sólido o en un vehículo cerrado y evita caminar o conducir con visibilidad reducida. Si estás en casa, sella las rendijas con paños húmedos y utiliza la ventilación en modo de recirculación; si estás en carretera, detén el vehículo en un lugar seguro, cierra las ventanas y espera a que pase la tormenta.

Qué es una tormenta de arena

Una tormenta de arena es un fenómeno meteorológico en el que el movimiento de grandes cantidades de arena, polvo y otras partículas se produce por la acción de fuertes vientos durante un tiempo más o menos prolongado. Este fenómeno también se denomina "tempestad de arena", "tormenta de polvo" o "polvareda".

Las tormentas de arena son desastres meteorológicos comunes, especialmente en regiones áridas y semiáridas. La tormenta de arena puede durar desde unos minutos hasta varias horas, dependiendo de la fuerza del viento y la cantidad de arena disponible.

Durante este tiempo, la arena es llevada por el viento a gran velocidad, a veces a cientos de kilómetros por hora. El impacto de las partículas de arena en las superficies expuestas, como edificios, vehículos o incluso la piel humana, puede ser abrasivo y causar daños.

Una de las características más notables de una tormenta de arena es la disminución de la visibilidad. La densa nube de partículas de arena reduce la luz del sol y puede oscurecer el cielo hasta el punto de que parezca que es de noche.

Tormenta de arena reduciendo la visibilidad

Cómo se forma el viento de arena

Las tormentas de arena se forman debido a una combinación de factores atmosféricos y geográficos. En primer lugar, se necesita un área con suelos secos y sueltos, como los desiertos, donde la arena está expuesta y puede ser levantada por el viento.

La falta de vegetación y la ausencia de una cobertura protectora permiten que el viento pueda agarrar y arrastrar fácilmente las partículas de arena en el aire. Además, se requiere la presencia de fuertes corrientes de viento para crear una tormenta de arena.

Estos vientos suelen estar asociados con sistemas meteorológicos como frentes fríos o tormentas convectivas. Cuando el viento sopla a través de áreas desérticas, puede acelerarse y crear una corriente de aire poderosa que levanta la arena del suelo.

El proceso de levantamiento de la arena se conoce como "deflación". El viento sopla a ras del suelo y empuja las partículas de arena hacia arriba.

Si las partículas son lo suficientemente pequeñas y ligeras, pueden ser transportadas a distancias considerablemente largas por el viento. A medida que el viento se intensifica, más partículas de arena son arrastradas y comienza a formarse una nube de polvo en el aire.

A medida que esta nube de polvo crece y se mueve con el viento, se va convirtiendo en una tormenta de arena. La cantidad de arena y la velocidad del viento determinan la intensidad de la tormenta de arena.

Las tormentas más fuertes pueden generar ráfagas de viento extremadamente poderosas, capaces de causar daños significativos en estructuras y obstáculos. Es importante destacar que las tormentas de arena no son eventos estáticos.

La forma y el tamaño de la nube de polvo pueden cambiar constantemente a medida que el viento varía en velocidad y dirección. A veces, las tormentas de arena pueden moverse a lo largo de cientos de kilómetros, afectando vastas áreas y alterando la geografía del paisaje.

Qué protección filtra mejor las partículas

Si tienes un respirador o una máscara diseñados para filtrar partículas pequeñas, póntelos de inmediato. Si no tienes ninguno, envuélvete un pañuelo o algún otro pedazo de tela alrededor de la boca y la nariz.

Humedece el tejido un poco si tienes suficiente agua. Esto ayudará a filtrar las partículas de arena y a prevenir la inhalación de polvo.

Asegúrate de que esté bien ajustado para evitar la entrada de arena. Las tormentas de polvo pueden ser especialmente peligrosas para las personas que tienen funciones respiratorias disminuidas o un sistema inmunológico debilitado.

Inhalar incluso pequeñas cantidades de polvo podría provocar complicaciones letales para las personas que ya tienen dificultades para respirar. Si vas a estar en exteriores por un periodo de tiempo largo, ponte mangas largas y pantalones para proteger tu cuerpo.

Protección de los ojos

Los lentes normales te brindarán una protección mínima contra el polvo o la arena que vienen volando, pero las gafas herméticas son mejores. Utiliza gafas protectoras ajustadas o gafas de sol envolventes para proteger tus ojos.

Evita frotarte los ojos, ya que podrías empeorar cualquier irritación. Si no tienes gafas herméticas, protégete la cara con un brazo cuando avances y envuélvete la cabeza con un pedazo de tela ajustado para protegerte los ojos y los oídos.

De ser posible, evita los lentes de contacto en áreas propensas a las tormentas de polvo. Incluso pequeñas cantidades de polvo transportado por el aire pueden provocar irritación en los ojos y problemas de visión para las personas que utilizan lentes de contacto, y solo las condiciones secas y calurosas pueden causar molestias.

Cómo filtrar el aire dentro de una vivienda

Si te encuentras en un lugar afectado por una tormenta de arena, asegúrate de sellar las puertas y ventanas con trapos húmedos para evitar que el polvo se filtre al interior. Si tienes sistemas de ventilación, apágalos o úsalos en modo de recirculación para evitar la entrada de polvo.

En la medida de lo posible, tu mejor opción será entrar a un lugar cerrado. Sin embargo, cualquier estructura “a sotavento” que te protege de la dirección en la que viene el viento de la tormenta será mejor que nada.

Si puedes llegar rápidamente a dicho refugio antes de que la tormenta de polvo te alcance, ve lo más velozmente que puedas y quédate adentro. Cierra todas las puertas y ventanas, y espera a que pase la tormenta.

Si estás con otras personas, quédense juntos para que sea mucho menos probable que alguien se pierda. No intentes avanzar a través de la tormenta, pues es demasiado peligroso.

Quédate donde estás y espera a que pase antes de ir a otra ubicación. Las partículas de arena pueden infiltrarse en los edificios e incluso en los alimentos y el agua potable, dejando una sensación arenosa permanente en la boca.

Qué hacer si la tormenta te sorprende al aire libre

Si no puedes hallar un refugio, ponte de cuclillas. Esta posición reduce la probabilidad de que algún objeto que esté volando te golpee.

Cubre la mayor parte de tu cuerpo que puedas para protegerte de la arena que está volando. La arena impulsada por el viento podría lastimarte, pero los vientos fuertes de una tormenta de polvo pueden llevar consigo objetos más pesados y más peligrosos.

Si te quedas sin refugio, trata de mantenerte cerca del suelo y protégete la cabeza con los brazos, una mochila o una almohada. Busca una roca grande o algún accidente geográfico para protegerte al menos de manera parcial.

La mayor concentración de polvo o arena salta cerca del suelo, por lo que las tormentas tendrán una menor intensidad en la cima de un monte. Busca un lugar elevado si puedes encontrar un punto seguro, sólido y alto, pero solo en el caso de que la tormenta no venga acompañada de rayos y no haya riesgo de que te golpeen desechos más pesados que estén volando.

No te eches en una zanja, pues podría ocurrir una inundación repentina incluso si no está lloviendo en el lugar donde te encuentras. En la nube de polvo, la lluvia generalmente se seca antes de llegar al suelo, pero podría estar lloviendo cerca y las zanjas, arroyos y otras áreas hundidas podrían inundarse rápidamente.

Si tienes un camello, haz que se siente y presiona tu cuerpo contra el lado del animal que está a sotavento. Los camellos están bien adaptados para sobrevivir las tormentas de polvo.

Si estás en dunas de arena, no busques refugio en el lado que está a sotavento de alguna de ellas. Los vientos fuertes pueden levantar grandes cantidades de arena muy rápidamente y podrías terminar enterrado en ella.

Cómo actuar dentro de un automóvil

Te será útil hasta un auto estacionado, siempre y cuando esté a un lado de la carretera y no haya peligro de que algo lo golpee. Si ves una tormenta de polvo a una cierta distancia y estás en un vehículo o tienes acceso a uno, es posible que puedas sobrepasarla o rodearla.

Algunas tormentas de polvo pueden viajar a más de 120 km/h (75 m/h), pero normalmente lo hacen a una velocidad mucho menor. Sin embargo, no es recomendable tratar de sobrepasar una tormenta si tienes que ponerte en riesgo al conducir a altas velocidades.

Si la tormenta te está alcanzando, lo mejor es detenerte y prepararte para enfrentarla. Una vez que te envuelva, la visibilidad podría pasar a ser nula en cuestión de segundos.

Conduce hacia un lugar seguro donde puedas refugiarte hasta que la tormenta pase. No intentes sobrepasar una tormenta a pie.

Las tormentas de viento son impredecibles y es muy sencillo que una te sobrepase si de repente cambia de dirección o se vuelve más veloz. Si estás circulando y de repente la visibilidad disminuye a menos de 92 m (300 pies) de distancia, hazte a un lado de la carretera, de ser posible sal de ella, estaciona el auto, apaga los faros y asegúrate de que las luces de freno y las direccionales estén apagadas también.

Apagar los faros cuando estés estacionado fuera de la carretera reducirá la posibilidad de que te choquen por atrás. En muchos casos, si las luces exteriores están encendidas, otros conductores utilizarán las luces traseras de la persona que está delante de ellos como una guía para recorrer la carretera que se extiende frente a ellos.

Si no logras desviarte hacia el arcén de la carretera sin problemas, ten los faros encendidos, enciende las luces de emergencia, reduce la velocidad y sigue avanzando con precaución, haciendo sonar el claxon de manera periódica.

Utiliza la línea central de la carretera como guía si no puedes ver al frente. Desvíate hacia el arcén en el punto seguro más cercano.

No trates de avanzar en una tormenta enceguecedora, pues no podrás ver los peligros que podrían estar en tu camino. Sube las ventanas y cierra las rejillas de ventilación que conducen el aire de afuera hacia adentro.

No muevas tu vehículo hasta que la tormenta haya pasado sin problemas. Si estás estacionado a un lado de ella, esperando con las luces encendidas, alguien podría pensar que puede seguirte y es posible que se salga de la carretera e incluso se estrelle contigo.

Qué debes tener en tu carro durante una tormenta invernal

Qué hacer durante una tormenta en grupo

No te alejes del grupo. Si vas a viajar con un grupo, no te aventures solo en una tormenta de polvo, pues podrías terminar completamente perdido en un abrir y cerrar de ojos.

Los miembros de un grupo deben permanecer juntos y agarrarse de las manos o los brazos. Si es indispensable que alguien deje el grupo, por ejemplo en el caso de alguna operación militar, esta persona debe estar asegurada con una soga, con el otro extremo sujeto alrededor de alguien que se quede con el grupo, de modo que pueda regresar sin problemas.

Las tormentas de polvo varían en tamaño y duración: la mayoría son bastante pequeñas y solo duran unos cuantos minutos, mientras que las más grandes pueden extenderse por cientos de kilómetros, elevarse más de un kilómetro y medio, y durar varios días.

Las condiciones ideales para que se dé una tormenta de polvo son las mismas que para las tormentas eléctricas y, por lo general, estas llegan acompañadas con rayos.

Cómo prepararse antes de viajar

Ambos tipos se asocian muy comúnmente con las regiones desérticas del Sahara y el Gobi, pero pueden ocurrir en cualquier clima árido o semiárido. Si vives en un lugar con polvo o arena y vientos fuertes, o vas a viajar a alguno, prepárate en caso de que quedes atrapado en una tormenta.

Es más probable que estas ocurran en días calurosos de verano bajo ciertas condiciones atmosféricas y, con frecuencia, los meteorólogos pueden predecir la probabilidad de que sucedan. Sintoniza alguna emisión de televisión o radio del lugar antes de viajar en condiciones calurosas y áridas.

Considera la posibilidad de cambiar de ruta o postergar tu viaje si hay predicciones de tormentas de polvo. Además, es posible que haya señales al lado del camino que te alerten del peligro de que ocurra este fenómeno.

Si hay una buena probabilidad de que quedes atrapado en una tormenta, es recomendable no viajar. Quédate en casa y alístate para enfrentar el problema de modo que no corras el riesgo de lastimarte o dañar tu auto.

Si estás en un área donde suelen ocurrir tormentas, siempre debes estar consciente de que podría haber una. Lleva un morral o ten una caja en la maletera con artículos que podrías necesitar en el caso de que haya una tormenta de polvo o arena.

  • Una máscara diseñada para filtrar partículas pequeñas.
  • Unas gafas herméticas.
  • Una fuente de agua.
  • Una manta abrigadora, en el caso de que sea una tormenta de polvo de invierno, pues podría provocarte rápidamente una hipotermia.

Cómo proteger las superficies y los equipos después de la tormenta

Antes de plantearte realizar una limpieza del polvo y barro acumulado en coches, ventanas y terrazas, se recomienda consultar la previsión de la zona en la que vivas, para que esta limpieza no sea en balde.

La peculiaridad del polvo, o arena en suspensión, que se "mete" en todas las esquinas requiere además de unos trucos de limpieza extra para que la calima no deje rastro en nuestros hogares.

Cuando vayas a ponerte manos a la obra, ten en cuenta que este fenómeno ha provocado un empeoramiento de la calidad del aire y puede causar problemas respiratorios e irritación en las mucosas, así que es importante tomar precauciones con este polvo.

Para ello es recomendable usar mascarilla FFP2 y gafas de protección. Los muebles de exterior, las ventanas, los vehículos y los filtros de climatización pueden conservar partículas incluso después de que el cielo se despeje.

Ventanas y cristales

Utiliza agua caliente con un poco de amoniaco y unas gotas de lavavajillas. Con un trapo de microfibra para evitar arañar el cristal, ve limpiando la ventana de arriba hacia abajo.

Para eliminar a fondo la calima, en lugar del limpiacristales tradicionales la experta recomienda emplea usar agua caliente con un chorro de amoniaco y unas gotas de lavavajillas.

Comienza la labor por la parte más alta, la suciedad irá descendiendo, y frota con un trapo de microfibra para evitar arañar la superficie.

Terrazas y balcones

Se recomienda evitar el uso de aspiradores, ya que la arena puede estropearlos. En su lugar, mejor empieza por retirar todos los objetos, barrer y fregar el suelo varias veces.

Si eres de los afortunados que cuenta con una terraza o balcón, te tocará limpiar el suelo. Evita en este caso el uso de aspiradores o robots aspiradores, ya que la arena puede llegar a estropearlos.

En su lugar, se recomienda retirar todos los objetos y fregar el suelo las veces que sean necesarias.

Muebles de exterior

Si el mobiliario exterior no se encontraba protegido habrá que eliminar el polvo directamente pasando un trapo o paño ya que, por muy finas que sean, las partículas pueden arañar las superficies más delicadas.

La mejor opción será emplear una pistola de agua a presión o una manguera para rociarlo con abundante agua. Lo ideal es que sigas un movimiento desde arriba hacia abajo.

Y por último, podrás secarlo con un paño suave de microfibra. La limpieza del coche requiere del mismo cuidado que la limpieza de los muebles.

Vehículos

Retira el polvo con una pistola de aire o con una manguera. Una vez eliminada una primera capa de barro, limpia la carrocería con bayetas de microfibra para no rayarla y las llantas con un cepillo.

Con agua, paños suaves y de arriba a abajo para evitar dañar la pintura de la carrocería. La limpieza de los coches debe realizarse sin frotar en seco, porque los granos de arena pueden actuar como abrasivo.

Además, revisa los filtros para ver si se pueden limpiar con aire a presión o si es necesario cambiarlos. Recuerda también que, si dispones de unidades externas de aparatos de climatización, debes revisar y limpiar los filtros.

En sus salidas se acumula polvo que puede ser perjudicial para el rendimiento y vida útil de estos aparatos. Así que después de esta tormenta, y antes de que llegue el calor, hay que limpiar estos filtros y asegurar que esta tormenta no los dañe.

Piscinas

Si la tormenta te ha pillado desprevenido a ti y a tu piscina descubierta, comienza por limpiar primero los restos de la superficie del agua y a continuación vacía los cestillos y elimina los desechos de la bomba.

Luego toca limpiar el filtro del fondo y las paredes de la piscina con el limpia fondos al que habrá que agregar cloro para matar las algas. Por último, enciende la bomba y déjala en funcionamiento durante 24 horas.

De nuevo, y para acabar, te tocará limpiar el filtro para eliminar las algas y suciedad del filtro de la bomba.

Filtración de arena y límites de los filtros convencionales

La filtración de la arena se utiliza con frecuencia y método muy robusto para separar los sólidos suspendidos del agua. La filtración media consiste en una capa múltiple de la arena con una variedad en tamaño y gravedad específica.

Los filtros de arena se pueden proveer en diversos tamaños y ambos pueden ser manejados manualmente o de forma totalmente automática. Entre sus aplicaciones se encuentran la preparación de agua fría, el tratamiento de aguas residuales, la producción de agua potable y la filtración en piscinas.

  • Pre filtración para sistemas de membrana.
  • Filtración de agua gris o de superficie.
  • Filtración en piscinas.
  • Tratamiento de aguas residuales.

Una aplicación especial del filtro de arena es la separación del hierro en la superficie en el suelo o con el agua limpia. La instalación de la separación del hierro consiste en la aireación, oxidación y precipitación del hierro y el manganeso seguido por una separación de las partículas precipitadas con el filtro de arena.

Cuando los filtros se cargan con las partículas, la dirección del flujo es invertida y el volumen del flujo se aumenta para limpiar el filtro de nuevo. El tiempo para la limpieza es determinado por el volumen, la presión de la gota sobre el filtro y el tiempo.

Sin embargo, los instrumentos tradicionales de control de polvo, ya sean basados en muestreadores puramente gravimétricos o monitores continuos que utilizan microbalanza oscilante de elemento cónico, TEOM, o Atenuación Beta, BAM, por sí solos no pueden hacer frente a las cargas altísimas de partículas producidas por estas tormentas.

Los filtros de estos instrumentos se obstruyen rápidamente y no pueden realizar más mediciones hasta que un técnico sustituye los filtros y cintas de filtro. En las tormentas de polvo este mantenimiento es imposible.

Por lo tanto, en los últimos años se ha planteado la necesidad de una tecnología alternativa que no esté basada en filtros y pueda hacer frente a cargas de polvo extremadamente altas, que requieran un mantenimiento mínimo y puedan funcionar con energía solar.

Este tipo de sistemas se ha utilizado en regiones como el desierto de Gobi en China para el seguimiento continuo de las tormentas de polvo. Estos instrumentos han demostrado que pueden medir episodios de tormentas de polvo con un solo mantenimiento cada 12 meses.

También han demostrado que es posible la comunicación a distancia y que estos sistemas no sólo pueden proporcionar una alerta temprana para eventos de polvo, sino que además tienen la precisión y la sensibilidad adecuadas para ser una herramienta muy útil para medir los cambios de visibilidad en función de las horas.

De hecho, este tipo de instrumentos están siendo utilizados por todo el mundo, incluyendo todos los departamentos medioambientales regionales en Australia para medir la visibilidad ambiente, así como proporcionar una indicación precisa de episodios de partículas.

Consecuencias de una tormenta de arena

Las tormentas de arena pueden causar graves daños al medio ambiente, la salud e incluso la sociedad. La visibilidad puede ser completamente nula, por lo que es imposible moverse con seguridad.

El viento puede arrancar la capa superficial del suelo, arrastrándola a otra parte. Las partículas de arena erosionan superficies y cortan la piel.

Igual que pueden entrar a nuestro cuerpo por las mucosas, también pueden hacer pequeños cortes en cualquier parte de la piel. De la misma forma, pueden desgastar las superficies de los edificios, estatuas y otros elementos expuestos.

El daño a las membranas mucosas de la nariz y la garganta puede provocar infecciones bacterianas, que pueden verse exacerbadas por el contenido de óxido de hierro en la arena.

Puede ser portador de microorganismos infecciosos. Por ejemplo, la meningitis meningocócica, que se trata de una infección bacteriana, afecta las membranas que envuelven la médula espinal y el cerebro, causando daño cerebral y, si no se trata adecuadamente, la muerte en el 50 por ciento de los casos.

Muchas tormentas de polvo son tan grandes que se pueden observar en fotografías tomadas por satélites. Las fuertes corrientes de aire llevan el polvo en suspensión a otros lugares donde hay precipitaciones, haciendo que las gotas de lluvia manchen el suelo, por lo que se dice que dejan caer la tierra.

Recomendaciones de seguridad

Nunca entres a una tormenta de polvo a propósito. Si puedes evitar quedar atrapado en una, no pruebes tu suerte.

Si es posible, evita operar aeronaves en vuelos a baja altura durante una tormenta de polvo o cuando haya condiciones para que se forme. Operar este tipo de aeronaves, como los helicópteros, es extremadamente peligroso en una tormenta de polvo.

La visión puede pasar de ser de varios kilómetros a cero en cuestión de segundos, y tendrás que depender de tus instrumentos para poder “ver”. Además, es posible que el motor absorba la arena, lo que podría provocar fallos mecánicos catastróficos.

Las aeronaves, como cualquier otro vehículo, también pueden crear sus propias minitormentas de arena y las personas que están en la pista deben tomar precauciones durante el despegue y el aterrizaje para protegerse.

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