Agua purificada para la sinusitis: cómo realizar lavados nasales de forma segura

El agua purificada puede utilizarse para preparar lavados nasales destinados a limpiar las fosas nasales, fluidificar el moco y aliviar algunos síntomas asociados con la sinusitis, los resfriados y la rinitis alérgica. Para realizar una irrigación nasal, el agua debe ser destilada, esterilizada, previamente hervida y enfriada, o tratada mediante un filtro adecuado para retener microorganismos potencialmente infecciosos.

El agua del grifo no debe utilizarse directamente para los lavados nasales, y tampoco debe introducirse en la nariz agua de mar sin tratar. La solución salina preparada con agua segura ayuda a que el líquido atraviese las delicadas membranas nasales con poca o ninguna irritación, mientras que el agua corriente puede irritarlas.

Por qué se utiliza agua purificada en la sinusitis

La cavidad nasal actúa como un filtro natural que limpia, calienta y humidifica el aire que respiramos. Sin embargo, factores como la contaminación ambiental, los cambios de temperatura, las alergias estacionales o las infecciones respiratorias pueden afectar su función, provocando congestión, sequedad o inflamación.

Un lavado nasal con solución salina ayuda a limpiar el polen, el polvo y otros residuos de los conductos nasales. También ayuda a retirar el exceso de moco y añade humectación.

Los conductos nasales son los espacios abiertos detrás de su nariz. El aire pasa por los conductos nasales antes de entrar en su garganta y pulmones.

Los lavados de agua salada ayudan a mantener las fosas nasales abiertas al limpiar y eliminar la mucosidad espesa o seca y los alérgenos. También pueden ayudar al vello diminuto que recubre los senos paranasales a funcionar mejor en mantener los senos paranasales sanos.

Qué beneficios puede aportar el lavado nasal

Las soluciones de agua de mar son soluciones acuosas con un alto contenido en sales y oligoelementos que favorecen la hidratación y limpieza de las mucosas nasales, así como la eliminación del moco, el polvo, la polución, el polen y otras sustancias adheridas a las mucosas.

Además, alivian la congestión nasal y ayudan a prevenir las infecciones de los senos nasales y paranasales (sinusitis).

  • Los lavados nasales ayudan a limpiar el polvo, la polución, el polen y otras partículas adheridas a la mucosa nasal.
  • En caso de moco abundante, seco o denso, el lavado con solución de agua de mar ayudará a diluir el moco y eliminarlo por arrastre.
  • De esta forma se evita la obstrucción, se limpia la mucosa nasal y se previene un empeoramiento de los síntomas gracias a la eliminación de estos deshechos.
  • El agua de mar hipertónica provoca un efecto osmótico en las mucosas nasales que alivia la congestión nasal.
  • La eliminación por arrastre de mucosidades, así como la limpieza de las mucosas y la fluidificación del moco, ayudan a prevenir el desarrollo de sinusitis.
  • También pueden usarse los lavados nasales con soluciones de agua de mar para favorecer la curación de esta dolencia, como ayuda al tratamiento médico.
  • Los lavados nasales ayudan a rehidratar las mucosas, mejorando la sensación de sequedad nasal.
  • Los enjuagues de agua salada pueden ayudar a evitar que se propague la infección a los otros senos paranasales y reducir el goteo retronasal.
  • También puede hacer que sienta menos molestia en la nariz al mantener húmedas las membranas mucosas.

Las partículas de polvo, polen y contaminantes quedan atrapadas en las mucosas. El lavado ayuda a retirarlas y prevenir reacciones alérgicas.

Especialmente con soluciones hipertónicas, se facilita el drenaje de los senos paranasales y se reduce la inflamación.

Una nariz limpia permite un flujo de aire constante, mejorando la oxigenación y el descanso nocturno.

Combinado con otros tratamientos, acelera la recuperación y reduce la necesidad de medicación.

Previene la sequedad, las costras nasales y el sangrado por irritación, común en climas fríos o secos.

lavado nasal con solución salina

Agua de mar isotónica e hipertónica

Las soluciones nasales a base de agua de mar son una alternativa natural para mantener las fosas nasales limpias y saludables. Estas soluciones se clasifican según su concentración de sal.

Agua de mar isotónica

Tiene una concentración de sal similar a la de los fluidos corporales (aproximadamente 0.9% de cloruro sódico). Esto la hace ideal para el uso diario, ya que respeta el equilibrio osmótico de las mucosas nasales.

La solución isotónica puede utilizarse para la higiene nasal cotidiana, la prevención de resfriados y alergias, y la hidratación en ambientes secos o con aire acondicionado.

  • Suaviza la mucosa nasal sin irritarla.
  • Es apta para bebés, niños y adultos.
  • Se puede usar varias veces al día sin efectos secundarios.

Agua de mar hipertónica

Contiene una mayor concentración de sal (superior al 0.9%), lo que le confiere un efecto osmótico más potente. Al entrar en contacto con las mucosas, ayuda a reducir la inflamación y a descongestionar de forma natural.

Puede utilizarse para la congestión nasal por resfriados o gripe, la rinitis alérgica o sinusitis y los posoperatorios de cirugías nasales.

  • Desinflama y libera las vías respiratorias.
  • Es una alternativa natural a los descongestionantes químicos.
  • Puede ayudar a hidratar la mucosa nasal cuando está seca.
  • Elimina el exceso de mucosidad y las impurezas atrapadas en esta, contribuyendo a prevenir posibles infección de ORL secundarias.
CaracterísticaIsotónicaHipertónica
Concentración salina~0.9%>0.9%
Uso principalHigiene diariaDescongestión nasal
IrritaciónNoPuede generar leve escozor
Frecuencia de usoIlimitadaMáximo 2-3 veces al día
Adecuado paraTodas las edadesEn el caso de niños, consultar al pediatra

Qué agua es segura para un lavado nasal

Al enjuagarse los senos paranasales o las fosas nasales, use agua destilada o esterilizada comprada en la tienda, o agua de la llave o del grifo que ha sido hervida y enfriada.

  • Agua destilada o esterilizada, que puede comprar en las tiendas.
  • La etiqueta dirá “destilada” o “estéril”.
  • Agua del grifo hervida y enfriada: se hierve de 3 a 5 minutos y luego se deja enfriar hasta que esté tibia.
  • El agua previamente hervida se puede almacenar en un recipiente limpio y cerrado para su uso dentro de las 24 horas.
  • El agua pasada por un filtro diseñado para atrapar organismos potencialmente infecciosos.

También puede preparar su propia solución mezclando:

  • 1 cucharadita o 5 gramos (g) de sal de encurtir (sin yodo).
  • Una pizca de bicarbonato de sodio.
  • 2 tazas (0.5 litros) de agua destilada, filtrada o hervida.

Vierta 2 tazas (473 mL) de agua destilada en un recipiente limpio. Si usa agua del grifo, hiérvala primero para esterilizarla. Déjela enfriar hasta que esté tibia.

Agregue 1 cucharadita (5 mL) de sal sin yodo al agua. Agregue 1 cucharadita (5 mL) de bicarbonato de sodio.

Si no tiene disponible ninguna de las opciones anteriores, desinfecte el agua que tiene con blanqueador líquido con cloro de uso doméstico sin aroma.

El protocolo de desinfección con blanqueador es solo para el enjuague nasal o de los senos paranasales, no para desinfectar agua para beber.

Por qué no debe usarse agua del grifo directamente

El agua del grifo no es segura para su uso enjuague nasal porque no se filtra o trata adecuadamente.

Algunas contienen niveles bajos de organismos, como bacterias y protozoos, incluidas las amebas, que se pueden tragar porque el ácido del estómago los mata. Pero en su nariz, estos organismos pueden permanecer vivos en los conductos nasales y causar infecciones potencialmente graves.

Incluso pueden ser fatales en algunos casos poco frecuentes, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Si bien es raro, algunas personas han muerto por enjuagarse los senos paranasales con agua de la llave o del grifo que contenía los microbios Naegleria fowleri y Acanthamoeba.

Los microbios como las amebas Naegleria fowleri y Acanthamoeba pueden multiplicarse en tuberías y tanques de agua públicos y privados. También pueden multiplicarse en las tuberías y los calentadores de agua en algunas viviendas y edificios.

La Naegleria fowleri y la Acanthamoeba pueden representar un riesgo grave para su salud si se encuentran en el agua que usa para enjuagarse los senos paranasales o las fosas nasales.

Si las amebas ingresan por la nariz y suben hasta el cerebro, pueden causar infecciones del cerebro que casi siempre son mortales.

Cómo realizar correctamente un lavado nasal

Para hacer un lavado nasal correctamente, primero deberemos escoger una solución de agua de mar específica a este fin, ya que es la manera de asegurar que ha sido adecuadamente filtrada y purificada.

Los formatos disponibles incluyen sprays presurizados, ampollas monodosis y dispositivos de irrigación, como jarras o botellas de lavado.

  • Los sprays presurizados son prácticos y están listos para usar.
  • Las ampollas monodosis son ideales para bebés o para un uso puntual.
  • Los dispositivos de irrigación, como jarras o botellas de lavado, permiten limpiezas más profundas en adultos.

Llene el dispositivo a la mitad con solución salina.

Sobre un lavabo, incline la cabeza hacia un lado con la frente y el mentón más o menos nivelados para evitar que el líquido entre en la boca.

Respire por la boca.

Introduzca la boquilla suavemente en el orificio nasal superior, de modo que la solución pueda salir por la fosa nasal inferior.

Presione el aplicador brevemente o vierta la solución lentamente.

La solución salina debería ingresar en un orificio nasal y salir del otro lado. A veces sale de la boca.

Deje que salga todo el líquido y séquese la nariz suavemente.

Repita el procedimiento en el otro lado, inclinando la cabeza hacia el lado contrario.

Suene su nariz suavemente para retirar el agua y el moco restantes, a menos que su médico le haya dicho que no se suene la nariz.

Usar el lavado nasal antes de usar otras medicamentos, como el aerosol nasal. Esto ayudará a que sus conductos nasales absorban mejor el medicamento.

técnica correcta de irrigación nasal

Frecuencia de uso según la solución

La solución isotónica puede utilizarse de 1 a 3 veces al día como rutina preventiva.

La solución hipertónica puede utilizarse de 1 a 2 veces al día en episodios de congestión, durante un máximo de 7-10 días seguidos.

Evita el uso excesivo de soluciones hipertónicas para no irritar las mucosas a largo plazo.

El consejo habitual es realizar el lavado antes de dormir o al regresar a casa tras la exposición a contaminantes o alérgenos.

Repítalo varias veces todos los días cuando así se lo haya indicado un profesional sanitario o cuando la tolerancia y la situación clínica lo permitan.

Cómo limpiar y cuidar el dispositivo

Los dispositivos de irrigación nasal, que incluyen los rinocornios, las jeringas de bulbo, las botellas exprimibles y los dispositivos de agua pulsada que funcionan con baterías, generalmente son productos seguros y eficaces cuando se usan y se limpian adecuadamente.

Lávese y séquese las manos. Compruebe que el dispositivo está limpio y completamente seco.

Prepare el enjuague salino, ya sea con la mezcla preparada que se suministra con el dispositivo, o con una que usted mismo prepare.

Siga las instrucciones de uso del fabricante.

Lave siempre el rinocornio o pera nasal con agua destilada, hervida o filtrada luego de cada uso y déjela secar.

Lave el dispositivo y seque el interior con una toalla de papel o déjelo secar al aire entre usos.

No comparta dispositivos de irrigación. Utilice productos esterilizados y certificados.

Hable con un proveedor de cuidado de la salud o farmacéutico si las instrucciones de su dispositivo no indican claramente cómo usarlo o si tiene alguna pregunta.

Precauciones durante la irrigación

No uses agua directamente extraída del mar para realizar lavados nasales.

Nunca debes introducir en tu nariz agua o agua de mar que no haya sido adecuadamente tratada, ya que puede contener impurezas, contaminación química y microorganismos patógenos.

Recurre siempre a una solución de agua de mar adecuadamente purificada y tratada.

No apliques un exceso de presión en el lavado nasal.

Un exceso de presión en las fosas nasales puede dañar las mucosas, agravar los síntomas de congestión e, incluso, dañar otras zonas anatómicas sensibles, como el oído.

La presión ejercida durante los lavados con agua de mar debe ser la mínima necesaria.

No realices un lavado nasal si las fosas nasales están completamente bloqueadas.

Si la cavidad nasal está totalmente obstruida, es preferible no realizar el lavado, y en su lugar introducir únicamente unas gotas de solución salina en las fosas nasales.

El lavado salino puede causar una sensación de ardor en la nariz las primeras veces que lo usa. La mayoría de las personas se acostumbran al lavado después de hacérselo unas veces.

El agua corriente puede irritar la nariz. La solución salina permite que el agua pase a través de las delicadas membranas nasales con poco o ningún ardor o irritación.

Si su sistema inmunológico no funciona correctamente, consulte a su proveedor de atención médica antes de usar cualquier sistema de irrigación nasal.

Uso en bebés, niños y adultos mayores

Bebés y niños pequeños

En bebés y niños pequeños suelen preferirse las soluciones isotónicas y los formatos de aplicación suave.

Utilice ampollas monodosis o sprays suaves y consulte siempre con el pediatra.

A algunos niños se les diagnostica alergias nasales desde los 2 años y pueden usar dispositivos de enjuague nasal si su pediatra lo recomienda.

Pero es posible que los niños muy pequeños no toleren el procedimiento.

Ya sea para un niño o un adulto, hable con su proveedor de cuidado de la salud para determinar si el enjuague nasal será seguro o eficaz para su condición.

Adultos mayores

El lavado nasal puede ser especialmente beneficioso en casos de sequedad nasal.

También puede complementar tratamientos respiratorios crónicos, siempre que el profesional sanitario considere adecuada la irrigación.

Cuándo consultar al médico

Aunque los lavados nasales son una técnica inocua y segura la mayoría de las veces, hay que tener en cuenta que la congestión o el exceso de moco pueden ser síntomas de patologías que deben ser valoradas y tratadas por un médico.

  • Presencia de fiebre.
  • Obstrucción nasal permanente por causas desconocidas.
  • Dolor intenso en cabeza, pómulos, frente, ojos o dientes.
  • Sangrado nasal abundante.
  • Mucosidad purulenta, muy espesa o maloliente.

La fiebre puede ser un síntoma de sinusitis u objeto extraño en la fosa nasal. Si va acompañada de dolor, hinchazón o moco purulento, acude al médico para una valoración completa.

Si la obstrucción nasal es acusada y no acompañan otros síntomas que la expliquen, es aconsejable una consulta médica para descartar una causa anatómica o la presencia de pólipos, entre otros.

El dolor de cabeza y el dolor en la cara, especialmente en las cuencas de los ojos, los pómulos y la frente, puede ser signo de sinusitis. Acude a tu médico para una valoración completa.

La epistaxis o hemorragia nasal puede tener distintas causas. Si el sangrado no se detiene en un espacio breve de tiempo, o se repite cada poco tiempo, consulta con tu médico.

La infección bacteriana de la mucosa nasal, sinusitis o rinosinusitis, puede ocasionar mucosidad purulenta, así como otros signos antes descritos, como dolor y fiebre.

Si los síntomas no se alivian o empeoran después del enjuague nasal, vuelva a consultar a su proveedor de cuidado de la salud, especialmente si tiene fiebre, hemorragias nasales o dolores de cabeza mientras usa el enjuague nasal.

Cuándo buscar atención médica inmediata

Busque atención médica de inmediato si usted o un ser querido presenta dolor de cabeza, fiebre, confusión o vómitos después de enjuagarse los senos paranasales o las fosas nasales.

El agua purificada y la solución salina permiten realizar lavados nasales con menor riesgo, pero no sustituyen un tratamiento médico en caso de infecciones graves o sinusitis crónica.

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