Asun Domínguez: mascarilla con filtro y aprendizaje de costura durante la pandemia

Asun Domínguez lleva más de 40 años dedicada al patronaje industrial y la confección. Su trayectoria, marcada por la formación internacional, el patronaje digital y la enseñanza, alcanzó una gran difusión durante la pandemia gracias a sus tutoriales para crear mascarillas de tela con una abertura interior destinada a incorporar un filtro.

La directora de la academia que lleva su nombre se convirtió en un referente entre las personas interesadas en crear y coser sus propias mascarillas, siguiendo lo que marca la legislación actual. Su propuesta combinó conocimientos de patronaje, adaptación de patrones, reutilización textil y aprendizaje accesible para quienes necesitaban confeccionar una mascarilla en casa.

La trayectoria profesional de Asun Domínguez

Todo comenzó en los años 80, una época en la que estudiar moda en España no era formación reglada. Si querías aprender de verdad, tenías que salir a buscar el conocimiento. Y eso hice.

Estudié en Barcelona, en Madrid, y en 1992 di el paso definitivo: me marché a Milán para formarme como Patronista Industrial en la prestigiosa Escuela Internacional Secoli.

A lo largo de mi carrera he trabajado para distintas firmas, he tenido mi propia marca y he vivido la industria textil desde dentro.

Pero mi camino no ha sido fácil. A principios de los 2000, la producción se trasladó masivamente a China y de un día para otro me vi sin empleo.

Lejos de rendirme, en 1994 ya había apostado por el patronaje digital invirtiendo en el sistema Lectra. Me lancé como freelance.

Sin embargo, tras la crisis de 2008, el mercado volvió a tambalearse.

Una escuela basada en la técnica y la práctica

Muchas personas creen que a cierta edad ya no es momento de empezar proyectos nuevos. Yo opino todo lo contrario.

Quería crear el método que yo misma habría necesitado a los 18 años. Un sistema que fuera directo al grano, sin paja, sin rodeos, donde enseñar a mis alumnas a entender el porqué de cada línea y cada trazado.

Hoy en día, la "moda rápida" (fast fashion) está haciendo que el arte del patronaje a medida desaparezca. Se fabrican prendas sin precisión que no sientan bien a nadie.

Yo me niego a aceptar que este oficio se pierda.

En mi escuela veo a muchas mujeres inseguras porque no tienen un "título oficial". A todas les digo lo mismo: En esta industria, lo que te define no es un diploma colgado en la pared, sino lo que sabes hacer con tus manos.

Siempre digo que la diversidad corporal está de moda, pero para vestir bien, primero tienes que entender tu cuerpo.

En el libro te enseño a descubrir tu estilo, pero en mis cursos te enseño a saber hacerlo.

El origen del patrón de mascarilla con filtro

En marzo de 2020 llegó la pandemia. Tenía casi 200 alumnas presenciales en la escuela y no podía dejarlas atrás.

Intuyendo lo que venía, diseñé un patrón de mascarilla fácil de coser y subí el tutorial a YouTube de forma altruista antes de que nos confinasen.

Como recordaréis, el primero lo hicimos al comienzo de la pandemia. Nos encerraron el día 14 de marzo en casa y yo lo grabé el 15.

Tuve que investigar mucho con las farmacéuticas y los médicos para ver qué datos me aportaban, qué tipo de mascarilla era más segura… Pero todavía no teníamos demasiada información.

Sabíamos que la tela no era la más adecuada por no estar homologada, pero al principio del confinamiento no teníamos otra manera de poder hacerla.

Ese fue el impulso definitivo. Me di cuenta de que había miles de personas en todo el mundo deseando aprender a coser con rigor.

En mayo de 2020 lancé el primer curso online.

Mascarilla de tela con bolsillo para filtro

La modificación para incorporar un filtro

La primera versión del patrón fue revisada a medida que aumentaban los conocimientos y aparecían nuevas preguntas sobre el uso de mascarillas de tela.

Ha sido una verdadera locura. Hemos tenido más de tres millones de visualizaciones a través de los diferentes canales que hemos publicado el tutorial y no sé el número de comentarios que nos han llegado, pero han sido miles.

Nos han mandado todas las legislaciones del mundo, nos han hecho todo tipo de preguntas… creo que desde el 15 de marzo no he hecho otra cosa que contestar mensajes.

Y con todo lo que hemos ido recopilando, hemos llegado a la conclusión de que lo único que teníamos que modificar, continuando con el mismo patrón anterior, era lo siguiente: hacer una abertura interior a cada mascarilla para meter un filtro homologado en medio de las dos telas.

Y así, tras semanas de investigación, la hemos convertido en una mascarilla «perfecta».

En un principio intentamos explicar a los interesados cómo lo tenían que hacer, pero no fueron capaces de entender nada del proceso.

A la gente está claro que hay que dárselo todo «muy mascado».

Al final decidimos grabar un segundo vídeo en el que pudieran visualizar el cambio necesario para añadir un filtro «homologado».

La abertura interior permite colocar el filtro entre las dos capas de tela y retirarlo cuando sea necesario. El patrón exterior se mantiene, mientras que la modificación se concentra en la estructura interna de la mascarilla.

Hago un especial énfasis en el entrecomillado porque para eso tendría que haber una certificación legal.

Ahora mismo solo podemos sugerir que el uso de mascarillas de tela reduce el paso del virus entre un 60 y un 70%, según los expertos.

Qué significa utilizar un filtro homologado

La expresión «filtro homologado» requiere una precisión importante. Un producto solo puede considerarse certificado u homologado cuando cuenta con la correspondiente certificación legal.

Por eso, la incorporación de un filtro en una mascarilla de tela no convierte automáticamente el conjunto en un producto certificado.

La propuesta de Asun Domínguez consistía en crear una abertura interior para introducir un filtro homologado en medio de las dos telas, pero la propia explicación subraya que la certificación legal es un requisito específico.

La tela no era la más adecuada por no estar homologada, aunque durante el comienzo del confinamiento no existía otra manera de poder hacerla.

En este contexto, la mascarilla de tela con filtro se planteaba como una alternativa doméstica reutilizable, con una estructura fácil de coser y una abertura que permitía incorporar el elemento filtrante.

Cómo se cose la mascarilla

La propuesta se diseñó para que pudiera confeccionarse tanto con máquina de coser como a mano.

Por supuesto. No todo el mundo tiene una máquina en casa y a mano se puede coser perfectamente.

Además, hemos sacado un curso 'online' gratuito para las personas que tengan una máquina de coser en casa y no la sepan usar.

El objetivo era que la falta de experiencia con la máquina no impidiera realizar el proyecto y que las personas pudieran seguir un proceso explicado visualmente.

El segundo vídeo se creó precisamente para mostrar el cambio necesario para añadir un filtro «homologado», ya que las explicaciones iniciales no resultaban suficientemente fáciles de entender para todas las personas interesadas.

  1. Preparar el patrón de la mascarilla.
  2. Confeccionar las dos capas de tela.
  3. Crear una abertura interior en cada mascarilla.
  4. Introducir el filtro en medio de las dos telas.
  5. Comprobar que la mascarilla queda correctamente ajustada.
  6. Retirar el filtro cuando corresponda y lavar bien la mascarilla de tela.

El patrón se concibió como una pieza sencilla de realizar y adaptable a diferentes tamaños.

Adaptación del patrón para distintas edades

La mascarilla no estaba limitada a una única talla.

También lo hemos explicado y desarrollado. Es básico saber cómo reescalar un patrón para un adolescente de 12-14 o un niño de 3-4 años.

Nuestra mascarilla es muy polivalente. Simplemente hay que reducirla y queda fenomenal.

PersonaAdaptación indicada
AdolescenteReescalar el patrón para 12-14 años
NiñoReducir el patrón para 3-4 años
AdultoUtilizar el patrón desarrollado

La adaptación del patrón permite trabajar con diferentes proporciones sin abandonar la estructura principal de la mascarilla.

Lavado, duración y reutilización

El equipo humano que compone esta escuela de costura situada en el barrio Amara de San Sebastián, aboga por un sistema equilibrado y sostenible, sin tener que recurrir al uso de las mascarillas de papel sin control alguno.

Sin duda. No todo el mundo se puede permitir comprar todos los días mascarillas.

Si multiplicamos es un dineral.

Esto que proponemos nosotros supone un ahorro económico y también una elemento ecológico y sostenible con nuestro sistema.

Es absolutamente seguro si se lava bien.

Tiene la misma seguridad que una mascarilla de papel homologada: una duración real de tres horas.

Tengo claro que durante las semanas o meses que debamos usarlas, no creo que sea demasiado sostenible comprar, usar y tirar cada día, habiendo alternativas seguras como la nuestra.

La reutilización depende del lavado correcto de la mascarilla de tela y del respeto de la duración real indicada para su uso.

La posibilidad de retirar el filtro y lavar la pieza de tela forma parte del planteamiento sostenible del sistema, aunque la mascarilla de tela y el filtro deben tratarse de acuerdo con sus propias condiciones de uso.

Una propuesta adaptada a una situación cambiante

A medida que hemos adquirido más conocimiento, nos hemos adaptado a la situación.

Nadie estaba preparado para una pandemia. Ni en la moda, ni en la sociedad en general.

La evolución del patrón refleja precisamente ese proceso: una primera versión fácil de coser, creada al comienzo del confinamiento, y una segunda versión con una abertura interior para introducir un filtro entre las dos telas.

La escuela trabajó durante más de cuarenta días en la investigación, la explicación y el desarrollo de la propuesta.

El objetivo era ofrecer una solución comprensible para personas que necesitaban confeccionar una mascarilla en casa, sin experiencia profesional en patronaje o costura.

Difusión de los tutoriales de Asun Domínguez

Más de tres millones de visualizaciones y miles de comentarios acumulan los vídeos publicados por Asun Domínguez desde que se decretase el estado de alarma.

Hemos tenido más de tres millones de visualizaciones a través de los diferentes canales que hemos publicado el tutorial.

Nos han mandado todas las legislaciones del mundo, nos han hecho todo tipo de preguntas… creo que desde el 15 de marzo no he hecho otra cosa que contestar mensajes.

La divulgación de los tutoriales convirtió un patrón doméstico de mascarilla en un recurso consultado por personas de distintos lugares del mundo.

El volumen de comentarios y preguntas también permitió identificar las principales dificultades de los usuarios: la comprensión del proceso, el uso de la máquina de coser, la incorporación del filtro y la adaptación del patrón a diferentes edades.

Mascarilla con Bolsillo para Insertar Filtro y Alambre para Ajuste en la Nariz [NO NECESITA PATRON]

La comunidad de alumnas

La acogida ha sido increíble: más de 1.500 mujeres ya lo tienen en sus manos en su primer mes.

Sin embargo, mis alumnas tienen un privilegio aún mayor.

En el libro te enseño a descubrir tu estilo, pero en mis cursos te enseño a saber hacerlo.

Lo que empezó como un espacio para enseñar técnica, se ha convertido en una red increíble de mujeres de todo el mundo.

Mis alumnas organizan quedadas, se ayudan a diario y comparten su pasión.

Hemos creado un lugar donde nadie se siente sola en su aprendizaje.

La experiencia de las mascarillas reforzó una forma de enseñanza basada en explicar cada paso, mostrar visualmente los cambios y acompañar a quienes no tenían conocimientos previos de costura.

Patronaje, autonomía y sostenibilidad

La mascarilla con filtro resume varios principios de la escuela: comprender el patrón, aprender a coser, adaptar las medidas y utilizar los materiales de forma responsable.

La propuesta también refleja una crítica a la cultura de usar y tirar, especialmente en un momento en el que muchas personas necesitaban utilizar mascarillas durante semanas o meses.

No todo el mundo se puede permitir comprar todos los días mascarillas.

Esto que proponemos nosotros supone un ahorro económico y también una elemento ecológico y sostenible con nuestro sistema.

La enseñanza del patronaje permite que cada persona comprenda el porqué de cada línea y cada trazado, en lugar de limitarse a reproducir una forma sin conocer su estructura.

Para Asun Domínguez, el conocimiento práctico tiene un valor decisivo en la industria de la moda y la confección.

En esta industria, lo que te define no es un diploma colgado en la pared, sino lo que sabes hacer con tus manos.

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