Cerveza sin filtrar: beneficios, características y diferencias frente a la cerveza filtrada

La cerveza sin filtrar se está poniendo de moda y cada vez más cerveceras ofrecen diferentes opciones de esta variedad.

En los últimos años, un tipo específico de cerveza ha ganado terreno entre los consumidores que buscan algo más natural y auténtico. Este tipo de cerveza ha despertado interés no solo por su sabor único, sino también por los posibles beneficios que podría aportar a la salud.

Qué es la cerveza sin filtrar

Simplificando, la cerveza sin filtrar es simplemente una cerveza que no ha sido pasada por ese colador, a la que no se le ha quitado nada, lo que permite un sabor y un aroma más complejos.

La cerveza sin filtrar tiene como ingredientes fundamentales los mismos que su hermana filtrada: levadura; grano malteado; agua; aditivos de sabor...

Por regla general, el proceso de elaboración de las cervezas, tanto filtradas como sin filtrar, es el mismo en las primeras etapas.

La mayoría de las cervezas comerciales pasan por un proceso de filtración para eliminar sedimentos y partículas, lo que les otorga una apariencia cristalina. Sin embargo, en las cervezas sin filtrar, este proceso se omite, lo que resulta en una bebida más turbia y rica en sabor.

La cerveza sin filtrar difiere de la filtrada en su plenitud y riqueza de sabor, espuma densa y neblina débil.

Vaso de cerveza sin filtrar turbia

Cómo se filtra la cerveza

La cerveza se filtra para eliminar los sedimentos que se forman durante la fermentación.

La cerveza filtrada es aquella que después del proceso de fermentación y maduración es filtrada nuevamente para eliminar cualquier partícula de levadura o compuestos que aún se encuentren en ella.

La filtración es una etapa del proceso de elaboración de la cerveza destinada a eliminar las partículas en suspensión, la levadura, las proteínas y otros sólidos de la cerveza.

Mediante el filtrado eliminamos partículas en suspensión como levadura, proteínas, taninos…

Sin embargo, hay una gran diferencia en función del filtro que utilicemos.

  • Filtración gruesa: Elimina las partículas más grandes dejando que permanezcan algunas levaduras y proteínas.
  • Filtración fina: Elimina la mayor parte de la levadura y las proteínas, dando como resultado una cerveza más clara y estable.
  • Filtración estéril: Utiliza filtros extremadamente finos para eliminar todos los microorganismos, garantizando la máxima estabilidad y vida útil.

Dependerá del grosor del filtro que capturemos más o menos de estas partículas.

Para que te hagas una idea de lo amplios que son los rangos, las medidas de los filtros más utilizados suelen ir desde 5 hasta 0,5 micras. ¡Hasta diez veces más pequeño uno que otro!

Los cerveceros eligen el grado de filtración en función de la receta y del resultado final deseado.

Los modernos elementos multietapa retienen hasta el 99,9% de las células de levadura, bacterias y pequeñas partículas, lo que permite a los fabricantes almacenar el producto final durante varios meses sin embotellarlo.

Origen histórico de la cerveza sin filtrar

La cerveza se filtra desde la antigüedad. Esta bebida se pasaba a través de esteras de paja para hacerla más liviana y prolongar su vida útil.

En la antigüedad, la cerveza era muy diferente a la que conocemos hoy. Y es que se trataba de una bebida espesa y turbia, debido a la presencia de partículas de grano, levadura y otros sedimentos.

Para hacerla más ligera y agradable, los antiguos cerveceros la pasaban a través de esteras de paja, un método sencillo que ayudaba a eliminar los sólidos flotantes.

Por un lado, los sistemas que se utilizaban para maltear y tostar el cereal también lo ahumaban y de algún modo lo ‘ensuciaban’, trasladándose esta característica al líquido final.

Por otro, el proceso de filtrado de la cerveza no alcanzaba la eficacia suficiente para dejar el líquido sin restos de cereal o levadura.

Desde el siglo XIX, las tecnologías de filtración se han desarrollado activamente y los equipos modernos permiten obtener una bebida transparente que se ve muy bien y es fácil de beber.

A lo largo de los siglos, la producción de cerveza experimentó un desarrollo tecnológico significativo. A partir del siglo XIX, con la Revolución Industrial, los cerveceros comenzaron a utilizar equipos de filtración más avanzados.

La filtración del líquido es relativamente reciente, las cerveceras lo introdujeron a finales del siglo XIX cuando el consumo se empezó a masificar.

La popularidad de la cerveza aumentó considerablemente con la mejora en los procesos de conservación y transporte.

En este contexto, la filtración desempeñó un papel crucial, ya que permitía eliminar hasta el 99,9% de las células de levadura, bacterias y partículas pequeñas, garantizando una bebida más duradera y segura.

En la última década ha aumentado el número de fabricantes que están abandonando la filtración en favor de un producto natural.

En las últimas décadas, ha resurgido el interés por las cervezas sin filtrar, una tendencia que muchos cerveceros ven como una vuelta a las raíces artesanales de esta bebida.

Este fenómeno, especialmente visible en países como España, ha sido impulsado por un deseo creciente entre los consumidores de productos más naturales y auténticos.

Una de las muchas novedades con las que las compañías cerveceras españolas nos han sorprendido durante los últimos años ha sido el incluir dentro de su gama algunas cervezas sin filtrar.

Las primeras en ofrecer estas variedades fueron las pequeñas microcerveceras que en algunos casos tuvieron que hacer de la necesidad virtud, ya que disponer de sistemas de filtrado no siempre estaba al alcance de sus finanzas.

De hecho, a menudo, las pequeñas cerveceras artesanales han rehusado del filtrado de sus cervezas, aunque hoy por hoy, son muchas las que deciden filtrar.

Aspecto y turbidez

La diferencia más evidente entre la cerveza filtrada y la sin filtrar es su apariencia: mientras la primera es más cristalina, la segunda tiene un aspecto algo turbio debido a las partículas que permanecen en suspensión.

Es una cerveza con turbidez, la cual se forma por la levadura, principalmente.

Muchos estilos añaden malta con avena, lo que hace que el cuerpo sea más sedoso, pero también menos cristalino y más turbio.

Este tipo de cerveza no es tan brillante ni cristalina como la filtrada, pero a cambio ofrece un sabor y aroma más intensos.

La turbidez en las cervezas sin filtrar a menudo genera preguntas entre los consumidores.

Algunos pueden percibirla como un signo de impureza, pero en realidad, es una indicación de la riqueza y complejidad de la bebida.

Si no filtramos en absoluto, la cerveza seguirá “viva”, pues algo de levadura quedará en suspensión, y hará que continúe evolucionando con el tiempo.

La suspensión turbia es visible en las variedades sin filtrar.

Sabor, aroma y sensación en boca

La cerveza filtrada suele ser más ligera y uniforme, mientras que la sin filtrar es más rica y compleja en términos de aroma y gusto.

La cerveza filtrada tiene un carácter más refrescante y ligero en boca, mientras que la cerveza sin filtrar tiene a menudo más cuerpo y más matices de sabor y aroma.

La levadura y las proteínas retenidas en la cerveza sin filtrar contribuyen a un perfil de sabor más completo y complejo.

La eliminación de los restos de lúpulo y levadura, la hacen más estable, por lo que es más fácil de conservar y transportar.

La filtración elimina muchas de las partículas de levadura y proteínas que contribuyen al sabor y aroma de la cerveza.

Si bien esto puede dar lugar a un sabor más limpio y nítido, también puede conducir a un perfil de sabor menos complejo en comparación con las cervezas sin filtrar.

Las cervezas filtradas suelen tener una sensación en boca más ligera y directa.

Respecto a la consistencia y el sabor, es en ello en lo que se centran los debates a la hora de comparar ambas cervezas.

La decisión cae en los gustos de cada cual.

O prefieres una caña brillante y cristalina, o la pinta opaca y turbia, lo mismo con los sabores.

Las cervezas sin filtrar abarcan una amplia gama de estilos.

Por ejemplo, algunas cervezas de trigo sin filtrar pueden tener un perfil frutal y especiado, mientras que las cervezas de estilo IPA pueden ofrecer notas cítricas intensas.

  • Hefeweizens.
  • New England IPA.
  • Belgian Wits.
  • Algunas saisons.

Cada uno de estos estilos presenta una experiencia de degustación única.

Principales diferencias entre cerveza filtrada y sin filtrar

CaracterísticaCerveza filtradaCerveza sin filtrar
AspectoCristalina, sin bruma ni turbidez visibles.Turbia o nebulosa debido a la presencia de levaduras, proteínas y otras partículas en suspensión.
Sabor y aromaSabor más limpio y nítido, aunque puede ser menos complejo.Perfil de sabor más completo y complejo, con más matices de sabor y aroma.
Sensación en bocaMás ligera y directa.Más cuerpo y una textura más rica.
Estabilidad y vida útilMayor estabilidad y vida útil.Vida útil menor.
ConsistenciaMás uniforme.Suspensión turbia visible.
Contenido de aminoácidos y vitaminasMenor, porque se eliminan parte de las levaduras y partículas.Mayor, porque conserva restos de levadura y sedimentos.
Contenido calóricoLa cerveza filtrada es menos calórica.Puede presentar un contenido calórico superior según el estilo y la receta.

Beneficios nutricionales de la cerveza sin filtrar

Uno de los principales atractivos de la cerveza sin filtrar es que conserva gran parte de sus propiedades nutricionales.

Las levaduras y sedimentos contienen vitaminas y minerales que, en muchos casos, se pierden durante el proceso de filtración.

Los científicos han demostrado que un litro de cerveza viva es diez veces más útil que un volumen similar de leche.

La razón de esto radica en la abundancia de vitaminas.

Un litro de una buena bebida puede cubrir hasta el 40% del requerimiento vitamínico diario necesario para el normal funcionamiento de nuestro organismo.

Al no estar filtrada, mantiene muchas sustancias útiles, por ejemplo, un litro contiene el 40% del requerimiento diario de vitaminas para una persona.

Vitaminas del grupo B

La cerveza está llena de vitaminas del grupo B.

La cerveza sin filtrar es especialmente alto en vitaminas B3, B6 y ácido fólico (B9).

Las vitaminas como la B3 ayuda en la reparación celular y la vitamina B6 alivia el síndrome premenstrual.

Los beneficios del ácido fólico ayudan en la prevención del cáncer de colon.

Aminoácidos y levadura

Los restos de levadura de cerveza, que están presentes en la bebida espumosa, son una fuente de aminoácidos vitales, cuya falta en el cuerpo humano conduce a una ralentización de los procesos metabólicos, como sería la obstrucción de los vasos sanguíneos con depósitos de colesterol y la formación de cálculos renales.

Los aminoácidos más beneficiosos y las vitaminas B presentes en los residuos de levadura rejuvenecen nuestro organismo y previenen la formación de cálculos renales.

Además, su mayor contenido de levadura puede aportar probióticos beneficiosos para el sistema digestivo.

Fibra

La cerveza contiene fibra, que actúa como un laxante natural.

También disminuye la velocidad a la que los alimentos se procesan en el estómago, lo que significa que suprime el apetito.

Silicio y densidad ósea

Tiene alto contenido de silicio.

El consumo moderado de cerveza podría ayudar a prevenir la enfermedad de Alzheimer, según un estudio realizado en 2007 en la Universidad de Alcalá en España.

La investigación sugiere que un alto consumo de silicio aumenta la absorción de aluminio en el cerebro, que a su vez podría ayudar en la prevención de la enfermedad de Alzheimer.

El consumo moderado de cerveza es bueno para la densidad ósea.

La cerveza podría mantener los huesos fuertes.

Investigadores de la Universidad de Tufts encontraron una relación positiva entre el consumo de cerveza o vino y densidad de hueso de la cadera.

Salud cardiovascular y estrés

El riesgo de enfermedades cardiovasculares también se reduce.

Puede reducir el riesgo de enfermedades del corazón.

Una cerveza al día mantiene el estrés y los ataques al corazón alejados.

El consumo moderado puede reducir el estrés y la ansiedad, y los contribuyentes conocidos de enfermedades del corazón.

Según la Clínica Mayo, el consumo moderado de vino tinto como de cerveza reduce el riesgo de padecer un ataque al corazón y posiblemente reduce el riesgo de accidentes cerebrovasculares.

Propiedades antimicrobianas

Tiene propiedades anti-microbianas.

El lúpulo, que son las flores amargas utilizadas en la industria cervecera, se sabe que son los antimicrobianos, lo que podría luchar contra la enfermedad y los problemas microbianos.

¿Es más saludable la cerveza sin filtrar?

Una de las preguntas más frecuentes entre los cerveceros es si la cerveza sin filtrar es más saludable que las versiones filtradas.

Hay que tener claro que no es un producto milagroso y que la cerveza, sea del estilo que sea, debe consumirse siempre con moderación debido a su contenido alcohólico.

La cerveza, una de las bebidas alcohólicas más consumidas, se presenta en varios estilos y tipos.

Si bien hay muchos beneficios para la salud de la cerveza, sabrás que esto es una de las bebidas que pueden prohibirte cuando visitas a un nutricionista o presentas problemas de salud hepáticos, pero eso está más relacionado a un problema de exceso que a las propiedades mismas de la cerveza.

Su impacto negativo en el cuerpo humano, se debe a la presencia del alcohol, por lo que se recomienda no abusar de su consumo, al igual que el de otras bebidas alcohólicas.

Una cerveza de estilo de malta puede tener unas 220 calorías por porción.

Las calorías en una cerveza varían desde aproximadamente 100 calorías en las cervezas ligeras.

Y esto es peligroso para la salud si no se asume con responsabilidad y se evita el consumo desmedido, de lo contrario los problemas de salud aparecerán junto a la panza de cerveza.

Beber en exceso, sin embargo, dio lugar a la pérdida de hueso, según el mismo estudio, por lo que ser conservador.

Una cerveza sin filtrar puede conservar más levadura, vitaminas, aminoácidos y otros compuestos, pero esto no convierte automáticamente a la bebida en una opción saludable para todas las personas.

Conservación y vida útil

Una de las principales ventajas de la cerveza filtrada es su mayor estabilidad y vida útil.

La cerveza filtrada, al estar relativamente estabilizada, aguanta mejor las inclemencias del transporte, lo cual es asunto importante si pensamos distribuir fuera de nuestro entorno local.

A nivel comercial, la cerveza filtrada es mucho más rentable, ya que aumenta su vida útil en el mercado y por lo tanto se reducen las pérdidas derivadas de caducidad pudiendo permanecer mucho más tiempo en cualquier almacén o lineal de supermercado que reúna las condiciones mínimas.

La cerveza sin filtrar tiene una vida útil menor que la de las cervezas procesadas, señalan que puede durar hasta dos semanas.

En primer lugar, conllevará un tiempo extra de maduración en frío para hacer decantar el exceso de levadura.

Si, por el contrario, filtramos nuestra cerveza, obtendremos un resultado más estable con menor riesgo de echarse a perder.

Cuando no filtramos la cerveza y la levadura está presente, ayuda a eliminar una pequeña parte del oxígeno que la cerveza puede haber absorbido durante el proceso de envasado.

El problema es que la levadura es un ser vivo y los seres vivos mueren.

La cerveza sin filtrar está expuesta a los efectos negativos de la luz solar, por eso se vende en botellas oscuras.

¿La cerveza sin filtrar es mejor?

Surge entonces una pregunta inevitable, ¿son mejores las cervezas sin filtrar que las que sí están filtradas?

Si dejamos posturas partidistas o preferencias personales a un lado, diremos que este aspecto no hace necesariamente mejor ni peor a una cerveza, tan solo diferente.

Al filtrar la cerveza antes de envasarla se eliminan pequeños restos sólidos de sus ingredientes, lo que necesariamente influye en el sabor final de la misma.

Hay quien opina que esto puede desnaturalizar la cerveza, prefiriendo degustarla con esa turbidez.

Por otro lado, están quienes aseguran que evitar el filtrado hace que se conserve toda la esencia, dando un resultado más pleno.

La tradición también tiene su peso en el debate y muchas veces el estilo de la cerveza es quien marca su filtrado o no filtrado.

La decisión de filtrar o no la cerveza depende de varios factores, como el estilo de cerveza deseado, el mercado de destino y la tradición cervecera.

Entonces, ¿es mejor filtrar o no filtrar?

Lo que es evidente es que al filtrar eliminamos parte de la cerveza.

Sin embargo, hay quienes defienden que desechamos la parte más perjudicial y conseguimos un producto más limpio, libre de contaminaciones y sabores indeseables.

En resumen, cada uno de nosotros tenemos la decisión final en nuestra mano y sobre todo en nuestro paladar.

Cómo disfrutar una cerveza sin filtrar

Degustar una cerveza sin filtrar es una experiencia que merece ser disfrutada.

Las cervezas sin filtrar son diferentes a otras cervezas por su naturaleza auténtica y su proceso de elaboración que resalta los sabores y aromas.

Este proceso es lo que permite que cada cerveza sin filtrar tenga su propio carácter distintivo.

Al explorar diferentes estilos, podrás descubrir qué tipo de cerveza sin filtrar se adapta mejor a tus preferencias.

Una cerveza fría es refrescante en una tarde de verano y está relacionada generalmente con las fiestas.

Está claro que además de con el gusto y el olfato, la gente bebe cerveza también con los ojos.

Por eso, en las últimas décadas las cervezas muy claras, que habían sido filtradas eliminando la levadura y las proteínas, eran las más populares debido a su aspecto ‘limpio’.

La cerveza sin filtrar ofrece una experiencia distinta: un aspecto opaco o nebuloso, más cuerpo y una mayor presencia de aromas y sabores procedentes de la levadura, las proteínas y otros compuestos que permanecen en suspensión.

Cata a ciegas de Cervezas Sin Filtrar

Qué tener en cuenta al elegirla

  • Su aspecto puede ser turbio, y la turbidez no indica necesariamente impureza.
  • Su sabor y aroma suelen ser más intensos y complejos.
  • Su cuerpo puede resultar más sedoso y pleno.
  • Su vida útil es menor que la de una cerveza filtrada.
  • Debe protegerse de la luz solar y conservarse según las indicaciones de la etiqueta.
  • Puede contener más levadura, aminoácidos y vitaminas del grupo B.
  • Su contenido calórico depende del estilo y de la receta.
  • El alcohol obliga a consumirla con moderación.

Si buscas una cerveza sin filtros, auténtica y con un sabor único y directo, tienes que probar la Moritz Bruta Sin Filtrar.

Como a mí, seguramente, al leer el título de este artículo, te haya venido a la mente la marca de cerveza El Águila, o Mahou 5 estrellas Sin Filtrar.

Y, es que, además de hacer un innegable buen trabajo de marketing, ha sacado a relucir un debate que interesa cada vez más al público.

El creciente interés, en parte por el empuje de la cerveza artesana, moviliza a las grandes marcas, que no quieren dormirse en los laureles y lanzan al mercado nuevos productos para un consumidor cada vez más exigente.

tags: #cerveza #sin #filtrar #beneficios

Publicaciones populares: