Cómo depurar tras comidas copiosas y recuperar el bienestar digestivo

Las comidas excesivamente abundantes suelen incluir alimentos muy calóricos como grasas, azúcares y, a veces, un alto consumo de alcohol. Durante las Navidades es muy normal que nos excedamos comiendo y bebiendo, ya que en unos 20 días se suceden celebraciones familiares, reuniones con amigos y comidas de trabajo.

Los excesos de comidas copiosas, alcohol y dulces pueden provocar digestiones lentas, hinchazón abdominal, gases, sensación de pesadez y malestar general. Además, el abuso de este tipo de comidas produce malas digestiones y con ello una mala absorción de nutrientes.

Después de las fiestas navideñas, en las que algunos hemos puesto a prueba a nuestro sistema digestivo, llega el momento de restablecer la normalidad en las comidas. La recomendación es seguir, durante unos días, una alimentación ligera y saludable en la que sustituyamos las grasas, los azúcares y el alcohol por alimentos ricos en fibra, vitaminas y minerales, con un bajo aporte calórico y, a poder ser, con propiedades depurativas.

Alimentos saludables para recuperar la digestión

Qué significa depurar después de una comida copiosa

El organismo tiene mecanismos naturales de detoxificación, como el hígado y los riñones. Apoyar estos procesos con hábitos saludables puede ayudar a recuperar el equilibrio y el bienestar después de varios días de excesos.

Cuando hablamos de un caldo depurativo, en ningún momento queremos decir que eliminen los excesos por arte de magia, pueden ayudar al hígado y a los riñones pero no eliminaremos grasa acumulada.

Lo que llamamos caldos depurativos nos ayudan a reducir volumen si éste es causado por una retención de líquidos, muy frecuente en las fiestas de Navidad cuando nos excedemos en el consumo de sal.

Las dietas rápidas o milagro no son las más aconsejables, ya que hacen perder agua y masa muscular rápidamente y no grasa.

La voluntad de cada uno es la base para iniciar el proceso depurativo posnavideño. Para recuperar el equilibrio y bienestar intestinal después de las fiestas navideñas es importante recuperar unos buenos hábitos alimentarios.

Hidratación: el primer paso para recuperar el equilibrio

Una de las recomendaciones más importantes después de los excesos festivos es beber abundante agua. El agua no solo compensa la posible deshidratación causada por el alcohol y las comidas saladas, sino que también facilita la eliminación de toxinas a través de la orina y el sudor.

Beber suficiente agua es imprescindible para conseguir una buena digestión. Después de unos días en que ha aumentado el consumo de bebidas alcohólicas, refrescos y otras bebidas, debemos recordar que la bebida más aconsejable siempre es el agua, necesaria en múltiples procesos del organismo.

El agua nos ayuda a eliminar productos que nuestro cuerpo no necesita y, por tanto, cubre una función depurativa que resulta siempre imprescindible y especialmente después de algún exceso.

Las comidas copiosas tienden a ser muy saladas o muy dulces y eso hace que aumente la sensación de sed. Si nos sentimos especialmente deshidratados, podemos introducir zumos o extractos de frutas en nuestra dieta.

Los expertos sugieren ingerir más agua de lo habitual y, si se desea, sumar agua con rodajas de limón, pepino o menta para añadir un toque refrescante y favorecer la digestión.

Durante todo el proceso de depuración y desintoxicación, vigilemos la pérdida de electrolitos ya sea por orina o piel mediante el sudor.

Alcohol, bebidas azucaradas y bebidas gaseosas

El abuso del alcohol puede afectar al estómago ocasionando reflujo gastroesofágico, gastritis y crisis de gota.

Es recomendable alternar el consumo de alcohol con el consumo de agua. También sería recomendable mantener una buena hidratación a lo largo del día, ya que en estas comidas se suelen consumir alcohol o bebidas ricas en azúcares y gases.

Hay que evitar en la medida de lo posible el alcohol y las bebidas gaseosas o intercalarlas con el agua. Ya toca ir reduciendo u olvidándonos de las cervezas comiendo y cenando, incluso de las copas de vino y, por supuesto, de las bebidas azucaradas.

Volver a una alimentación ligera y equilibrada

Después de días cargados de platos muy calóricos, lo ideal es volver a una alimentación ligera, rica en nutrientes y alta en fibra. Esto ayuda a poner en marcha el metabolismo y mejora el tránsito intestinal, reduciendo la sensación de hinchazón.

Los alimentos a consumir deben tener pocas calorías, sobre todo frutas y verduras, que nos aportan agua y fibra, son saciantes y, por lo tanto, nos ayudan a depurar el organismo y sobre todo el hígado.

La dieta debe ser rica en verduras de hoja verde, proteínas vegetales, cereales integrales, azúcares no refinados y caldos vegetales. Si se quiere consumir proteína animal, mejor que sea de pescado blanco.

Alimentos frescos

Aunque hay hábitos para todos los gustos, lo habitual en las fiestas navideñas suelen ser los menús a base de caldos y sopas, guisos, salsas y postres dulces. En cambio, solemos dejar un poco olvidados los alimentos frescos y sanísimos como las frutas y las verduras.

Éstos, sobre todo si los consumimos en crudo, nos proporcionarán vitaminas y minerales que no podemos conseguir con productos procesados o con otro tipo de alimentos.

Además, en esa apuesta por la fruta y verdura se recomienda la ingesta diaria de una ración de verdura cruda y fruta fresca, ya que va a permitir aumentar el aporte de fibra a la dieta así como cubrir las necesidades de vitaminas y minerales que ayudan a recuperar el equilibrio en el organismo.

Alimentos que conviene reducir temporalmente

Evitar alimentos grasientos, salsas, platos preparados, azúcares refinados, entre otros, es un buen inicio.

Los alimentos grasos o azucarados siempre deben representar un aporte puntual en nuestra dieta. Durante algunos días también conviene evitar fritos, grasas saturadas y dulces procesados para que el cuerpo se enfoque en restablecer su equilibrio interno.

Para contrarrestar el exceso de grasas y de alimentos proteicos, como carnes, pescado y mariscos, optemos por cocciones sencillas, poco grasas y fáciles de digerir, así como alimentos con las mismas características.

Frutas y verduras que pueden formar parte de la dieta

La fruta es imprescindible para una alimentación saludable. Las frutas y verduras aportan agua, fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes, y al mismo tiempo ayudan a saciar el apetito y a mejorar el tránsito intestinal.

GrupoAlimentosPropiedades descritas
FrutasManzana, pera, kiwi y uvaAportan fibra, ayudan a eliminar toxinas y regulan el estreñimiento.
CítricosLimónAyuda a eliminar toxinas y bacterias, regula el PH del cuerpo, estimula la vesícula y favorece la digestión de la grasa.
Frutas tropicalesPiñaEs diurética, digestiva y mejora la circulación.
Verduras y hortalizasAlcachofa, remolacha, rábano negro, col y apioTienen funciones diuréticas, protectoras del hígado y de la vesícula biliar, además de poder antioxidante.
VerdurasBrócoli y ajoContribuyen a depurar el cuerpo y favorecen el funcionamiento del aparato digestivo.
Verduras con aguaCalabacínContiene mucha agua y puede prepararse en crema, a la plancha, al vapor o hervido.

Limón y piña

El limón es un cítrico con propiedades depurativas muy elevadas. Posee minerales y vitaminas, ayuda a eliminar toxinas y bacterias y regula el PH del cuerpo. Además, estimula la vesícula y favorece la digestión de la grasa.

La piña es una de las frutas más útiles para depurar el organismo. Es diurética, muy digestiva, mejora la circulación y combate la celulitis.

Alcachofa, brócoli y otras verduras

Otro de los grupos de alimentos detox por excelencia son las verduras y las hortalizas, a destacar las alcachofas.

La alcachofa destaca por sus propiedades como alimento diurético, colerético, porque estimula la creación de la bilis, y por sus beneficios sobre el hígado.

Esta verdura posee un efecto diurético que limpia el hígado, elimina toxinas y favorece el tránsito intestinal. También contiene un principio activo que ayuda a descongestionar el hígado, uno de los órganos más afectados por estos excesos.

El brócoli y el ajo también contribuyen a depurar nuestro cuerpo. El primero es rico en los mejores antioxidantes naturales, bueno para el aparato digestivo y anticelulítico, entre otras muchas de sus propiedades.

Puedes incorporarlo a tu dieta salteado, hervido, al vapor o incluso crudo.

Si hablamos de verduras, tenemos la remolacha, el rábano negro, la alcachofa, la col y el apio. Todas tienen funciones diuréticas, protectoras del hígado y de la vesícula biliar. Purifican la sangre y tienen un poder antioxidante que permite captar las toxinas y eliminarlas del organismo.

También es aconsejable el calabacín, que contiene mucha agua, ya sea cocinado en forma de crema con un poco de patata y cebolla, a la plancha, al vapor o hervido.

Jengibre y fibra alimentaria

El jengibre es una raíz con elevadas propiedades desintoxicantes que mejora la digestión, favorece la eliminación de toxinas y la pérdida de peso.

El nutricionista David Gasol tiene claro que las sopas y caldos con especias juegan un papel muy importante a nivel medicinal. Por ejemplo, el jengibre activa nuestro metabolismo, y si nuestro metabolismo está activo es más fácil eliminar lo que nos sobra.

Uno de los nutrientes esenciales para limpiar el cuerpo y mejorar el tránsito intestinal es la fibra alimentaria. Nos ayuda a saciar el apetito pero además resulta esencial para mejorar el funcionamiento de los intestinos y que el organismo esté más limpio.

Preparaciones ligeras y caldos vegetales

Crear buenos menús permite utilizar verduras, pescados, mariscos y alimentos en crudo como ensaladas, y, a ser posible, cocinar sin grasas, preferiblemente al vapor, asados o al horno.

También se pueden condimentar los platos con hierbas aromáticas como romero, tomillo y salvia, que dan sabor a los platos y favorecen la digestión.

Las verduras al vapor, las ensaladas y las macedonias pueden servirse en platos más grandes, mientras que la comida menos saludable puede servirse en platos más pequeños.

Las sopas y los caldos vegetales pueden formar parte de una alimentación ligera. Un caldo o dos al día a partir de vegetales nos ayudará a eliminar líquidos y restaurar el nivel de vitaminas y minerales.

Es recomendable tomar uno o dos vasos entre horas, antes de las comidas, con un chorrito de limón. Además de depurativo es diurético y ayuda a que el organismo recupere el equilibrio.

Sopa de shitakes y alga wakame

Otra sopa ideal para complementar cualquier comida, para entrar en calor, para empezar el día con vitalidad, para depurar el organismo o para cuando tenemos resaca es la sopa de shitakes y alga wakame.

Entre las propiedades de esta sopa destacan su efecto depurativo y desintoxicante, su gran aporte de minerales y fibras vegetales que mejoran nuestro sistema digestivo.

Los ingredientes para cuatro raciones son: cuatro tazas de agua, dos setas shitakes frescos cortados en tiras, una cebolla pequeña cortada en medias lunas, una zanahoria mediana cortada en bastoncitos, verduras de hoja verde de temporada, como acelgas, espinacas o col verde rizada, medio paquete de tofu fresco cortado en dados y un poco de cebollino para decorar.

La preparación es muy sencilla. Ponemos el agua en una cazuela honda y el alga wakame. Encendemos el fuego y esperamos que hierva. Añadimos la cebolla, la zanahoria y el tofu, y lo cocinamos todo tapado unos diez minutos. Añadimos las verduras de hoja verde y lo cocinamos todo un par de minutos más.

Cómo organizar las comidas para evitar otro atracón

No saltarse comidas

Es mejor no saltarse comidas para después comer mucho en la celebración.

Normalmente suelen ser eventos que conocemos con antelación, por lo que recomendamos intentar mantener una dieta equilibrada sin saltarse ninguna comida. Siempre se pueden hacer más ligeras, lo que evitará que lleguemos con el estómago vacío y nos peguemos el atracón en la celebración.

Es aconsejable tomar algo media hora antes, como fruta o yogur, para llegar con menos hambre a la comida.

Comer despacio y masticar bien

Una vez sentados a la mesa, hay que intentar en la medida de lo posible comer de los platos más saludables y sin prisas.

Hay que tener en cuenta que la masticación es imprescindible para realizar una buena digestión. Masticar bien y más despacio ayuda a saciar antes el apetito y evita sentirnos llenos o hinchados durante la comida.

Elegir postres y cenas más ligeros

Si es posible, intenta tomar postres que contengan fruta y que sean bajos en calorías, y acompáñalos con alguna infusión digestiva, ya que mejora la digestión después de una comida pesada.

No hay por qué renunciar a la idea de una dieta equilibrada, ya que existen muchas recetas ligeras navideñas para sorprender a tus invitados.

Hay que llevar cuidado en las cenas. Es comida que ya no vas a quemar y que va a provocarte una digestión durante toda la noche.

Compensar los excesos de la comida eliminando la cena y tomarnos sólo un vaso de leche tampoco es la mejor opción, porque la leche es un alimento graso y ralentiza la digestión.

Actividad física después de los excesos

Siempre hay que evitar el sedentarismo, pero en estos días aún más. El ejercicio regular es fundamental para recuperar la sensación de ligereza después de los excesos.

La actividad física no solo quema calorías, sino que también estimula la circulación, mejora el estado de ánimo y favorece la eliminación de toxinas a través del sudor.

Es recomendable andar aproximadamente entre 30 y 40 minutos al día a paso rápido y, sobre todo, pasear después de las comidas, lo que nos facilitará la digestión.

No hace falta volver inmediatamente a rutinas intensas: caminar, practicar yoga, pilates o nadar son buenas opciones para empezar. Estos ejercicios de intensidad moderada ayudan a activar el cuerpo sin someterlo a un estrés innecesario tras un periodo de inactividad o exceso.

También es aconsejable hacer actividad física como mínimo unas tres veces a la semana y durante una hora como máximo.

Realizar actividad física moderada entre tres y cinco días a la semana ayuda a tonificar la musculatura, mejora el riego sanguíneo y disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Sudar es una manera muy saludable de eliminar toxinas a través de la piel. La sensación de bienestar físico, mental y placer corporal después de la ducha no tiene precio.

Caminar tras una comida copiosa

En lugar de acostarse después de comer, se recomienda dar un paseo para mejorar la digestión tras una comida copiosa.

Cuando nos acostamos sin vaciar el estómago, los jugos gástricos suben al esófago y pueden provocar acidez estomacal.

También es posible que los episodios de indigestión se deban a que la ropa ajustada ejerce presión sobre el abdomen y el estómago cuando comes.

Descanso y digestión

Un aspecto que a menudo se subestima es el sueño reparador. Durante la noche, el cuerpo realiza procesos de reparación celular y limpieza interna que son clave para sentirse mejor al día siguiente.

El estrés afecta directamente a nuestro aparato digestivo y puede provocar digestiones lentas y pesadas.

En primer lugar, recordemos que no pasa nada por darnos un capricho durante las fiestas navideñas. Esto puede resultar obvio, pero es necesario tenerlo en cuenta, ya que las comidas suelen ser más abundantes que nunca.

Sin lugar a duda, diciembre es sinónimo de digestiones lentas y pesadas, porque es el mes en el que se suceden un sinfín de celebraciones repletas de comidas copiosas.

Infusiones y complementos: precauciones necesarias

Las infusiones pueden ser aliadas para eliminar todo lo que sobra a nuestro organismo. En estas fechas, hígados y riñones acostumbran a ser los que sobrellevan nuestros excesos.

El hígado tiene el objetivo de filtrar la sangre, depurar las hormonas, gérmenes, medicamentos, bacterias y toxinas.

Entre las infusiones mencionadas se encuentran las de cardo mariano, diente de león y tomillo. El cardo mariano se describe por su relación con el hígado y la vesícula, el diente de león por su poder diurético y el tomillo por su utilidad en las personas con mala digestión y nerviosismo.

El hinojo es otra opción digestiva. Una infusión de hinojo en lugar del café puede ayudar a empezar la digestión.

También se mencionan la chlorella, el rábano negro, el diente de león, la raíz de bardana, el boldo, los polifenoles del té verde, el cardo mariano, el áloe, la cola de caballo y la vitamina C.

El rábano negro favorece el drenaje del hígado y de la vesícula biliar, y por lo tanto ayuda a eliminar residuos y toxinas.

El diente de león tiene un gran poder diurético; es de las plantas que más se utilizan por este motivo.

El boldo tiene una función digestiva importante, ya que aumenta las secreciones biliares y eso facilita estos procesos.

La cola de caballo se utiliza en los programas de depuración porque es muy diurética y elimina toxinas.

La vitamina C es un complemento básico gracias a sus muchas propiedades, como el hecho de que es un antioxidante muy potente.

En el mercado también hay extractos líquidos de cardo mariano, boldo y cola de caballo, entre otros, más concentrados para poder tratar más específicamente alguno de los problemas derivados de estos cambios de hábitos en la alimentación.

Los complementos que pueden contribuir a una buena digestión incluyen plantas como el hinojo, la alcachofa y el cardo mariano, enzimas digestivas, carbón activo, prebióticos y probióticos.

Las enzimas digestivas son sustancias creadas por nuestro cuerpo encargadas de descomponer el alimento para que pueda ser absorbido, transportado y utilizado por cada célula del cuerpo.

Las plantas medicinales pueden ayudar en la digestión de las comidas más copiosas.

Antes de utilizar complementos alimentarios, extractos concentrados o plantas con efecto diurético, conviene solicitar consejo profesional, especialmente si se toman medicamentos o existe alguna enfermedad previa.

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Hábitos que conviene mantener después de las fiestas

  • Mantener una buena hidratación y priorizar el agua.
  • Consumir diariamente frutas y verduras frescas.
  • Incluir una ración de verdura cruda y fruta fresca.
  • Aumentar el aporte de fibra alimentaria.
  • Elegir preparaciones al vapor, asadas, al horno, a la plancha o hervidas.
  • Reducir temporalmente fritos, salsas, grasas saturadas, azúcares refinados, dulces procesados, alcohol y bebidas gaseosas.
  • Elegir proteínas vegetales o pescado blanco.
  • Consumir cereales integrales, legumbres y caldos vegetales.
  • Caminar entre 30 y 40 minutos al día a paso rápido.
  • Realizar actividad física moderada entre tres y cinco días a la semana.
  • Evitar acostarse inmediatamente después de comer.
  • Procurar un sueño reparador y reducir el estrés.

Esta propuesta es orientativa y, por tanto, no se ajusta a todos los casos y necesidades.

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