Cómo potabilizar agua desalinizada: proceso, métodos y controles necesarios

Para potabilizar agua desalinizada es necesario completar la eliminación de sales con un postratamiento que incluya remineralización, ajuste del pH, desinfección, almacenamiento seguro y controles de calidad. La desalación convierte el agua del mar o salobre en agua dulce, pero el agua obtenida no debe considerarse automáticamente potable hasta comprobar que cumple los requisitos sanitarios.

El método más utilizado actualmente es la ósmosis inversa, seguida de un pretratamiento, la separación mediante membranas, la remineralización y la desinfección final. La destilación térmica también produce agua dulce, aunque suele requerir más energía, mientras que la electrodiálisis es especialmente eficiente para aguas con baja salinidad.

Qué significa potabilizar agua desalinizada

La desalinización o desalación del agua consiste en un proceso de tratamiento del agua por el cual el agua del mar o agua salobre se convierte en agua potable para poder suministrar a la población con mayores dificultades de acceso a agua dulce.

La desalación del agua de mar (o desalinización) consiste en eliminar la sal y otros minerales disueltos en el agua marina para que esta sea apta para el consumo humano, la agricultura, la ganadería o la industria. El proceso se realiza en plantas específicas, a través de la separación de las sales de una disolución salobre, es decir, de una mezcla de agua con alta concentración salina.

La potabilización es el conjunto de procesos físicos, químicos y biológicos que permiten que el agua, que generalmente proviene de fuentes como ríos, embalses, acuíferos o agua desalada, se convierta en apta para el consumo humano. Estos procesos eliminan impurezas, microorganismos patógenos, residuos químicos y partículas sólidas que podrían poner en peligro la salud de las personas.

La desalación produce dos corrientes principales:

  • Líquido con una baja concentración de sales disueltas.
  • Salmuera concentrada (desecho del proceso).

Aproximadamente dos tercios de la superficie del planeta están cubiertos de agua, pero sólo un 2,5 % de esa agua es dulce, y sólo un 0,3 % es apta para el consumo humano.

El agua de mar contiene aproximadamente un 3,5% de sal, lo que la hace no apta para el consumo humano. Beber agua con una concentración tan alta de sal provoca deshidratación en lugar de hidratar el cuerpo. Esto sucede porque el organismo necesita eliminar el exceso de sal, lo que conlleva una mayor pérdida de líquidos.

Esquema del ciclo de desalación y potabilización

Qué diferencia hay entre desalar y potabilizar

Desalar significa reducir la concentración de sales minerales disueltas. Potabilizar implica garantizar que el agua sea segura para beber, lo que exige controlar también microorganismos, partículas, compuestos químicos, pH, estabilidad mineral y posibles contaminantes incorporados durante el tratamiento o la distribución.

Aunque es totalmente segura, la desalinización del agua de mar no siempre es eficiente. De hecho, se calcula que, por cada litro de agua que se procesa, apenas la mitad está lista para el consumo humano, mientras que la restante debe devolverse al mar por su gran concentración de sales y minerales.

Por ese motivo, el agua desalinizada debe someterse a varias fases posteriores antes de entrar en una red de abastecimiento o destinarse al consumo humano. La calidad final depende de la calidad del agua captada, la tecnología empleada, el estado de las membranas, el postratamiento y la vigilancia analítica.

Proceso industrial para potabilizar agua desalinizada

1. Captación del agua de mar

Muchas plantas desaladoras utilizan la ósmosis inversa. Recogen directamente el agua del mar desde torres o pozos costeros para, después, trasladarla a sus instalaciones.

Todo comienza con la captación del agua de mar, un paso crucial para obtener la materia prima que será tratada. Para esto, se emplean sistemas de bombas y tuberías instaladas a lo largo de la costa, diseñadas específicamente para extraer el agua sin dañar el ecosistema marino.

Para evitar la entrada de organismos marinos que podrían obstruir el sistema o causar daños, se instalan rejillas o filtros de gran tamaño que retienen desde plancton hasta peces pequeños. El proceso debe ser extremadamente controlado para evitar cualquier alteración en la biodiversidad de la zona.

2. Pretratamiento y filtración inicial

El agua entra en una zona de «pretratamiento» donde se eliminan sólidos en suspensión, microorganismos o bacterias. Después, pasa por filtros de arena y coagulantes, y por una segunda etapa de «microfiltración» con carbón activado (u otros productos similares).

Una vez que el agua de mar es captada, pasa por un proceso de filtración y pretratamiento. Aquí, se eliminan partículas grandes como arena, restos de algas o sedimentos que, aunque no son peligrosos para la salud, podrían dañar las membranas y equipos de la planta desalinizadora.

Para ello, se utilizan filtros mecánicos que capturan estas partículas, seguidos por tratamientos químicos que eliminan impurezas más pequeñas y ajustan el pH del agua, que puede ser muy ácido o alcalino debido a su composición original.

Además, en esta fase se emplean biocidas para prevenir la proliferación de microorganismos, asegurando que el agua no quede contaminada antes de pasar a los siguientes procesos.

3. Coagulación y floculación

En esta fase, se añaden productos químicos, conocidos como coagulantes, que provocan la aglutinación de pequeñas partículas suspendidas en el agua, formando flóculos. El sulfato de aluminio es el coagulante más utilizado, aunque también se pueden emplear sales de hierro.

Durante el proceso de coagulación, las partículas pequeñas, que no se pueden eliminar con el filtrado convencional, se agrupan para formar flóculos. Esto facilita la eliminación de impurezas en la siguiente fase.

En la floculación, los flóculos formados se agitan a baja velocidad para favorecer su crecimiento. Este proceso puede durar entre 10 y 30 minutos y se realiza en tanques de floculación.

En algunos casos, se utiliza polímero orgánico como floculante para mejorar la aglomeración de partículas.

4. Decantación

Una vez que los flóculos se han formado, el agua se pasa a grandes tanques de sedimentación donde, por gravedad, los flóculos caen al fondo del tanque, dejando el agua más limpia en la parte superior.

Este proceso permite que la mayor parte de los sólidos suspendidos se eliminen. Los tanques de sedimentación pueden ser de forma rectangular o circular.

En algunas plantas, el proceso de sedimentación se mejora mediante la aplicación de floculadores mecánicos para acelerar el proceso. El tiempo que el agua pasa en estos tanques es clave para una sedimentación efectiva, y suele ser de 1 a 2 horas dependiendo de la carga de partículas suspendidas.

5. Filtración avanzada

La filtración es el proceso en el que el agua pasa a través de capas de arena o carbón activado para eliminar las impurezas más pequeñas que no han sido eliminadas en las fases anteriores.

Esta etapa puede incluir filtros de carbón activo para eliminar compuestos orgánicos, como cloro residual o sustancias químicas que puedan afectar el sabor y olor del agua.

En plantas grandes, los filtros pueden ser de tipo multi-capa, donde se combinan distintas capas de materiales como arena, grava y carbón para optimizar la eliminación de impurezas.

La velocidad de filtración es de aproximadamente 5 a 10 metros por hora, lo que permite que el agua pase lentamente a través de las capas filtrantes.

6. Ósmosis inversa

Ya en el corazón de la desaladora, se realiza el proceso de ósmosis inversa. Posteriormente, una bomba de presión hace que el agua pase por diferentes membranas semipermeables, de forma que se libera completamente de restos salinos.

La ósmosis inversa se utiliza, tanto para desalinizar agua proveniente del mar, como para transformar cualquier otra sustancia salada en una purificada. Consiste en separar el agua de la sal aplicando presión sobre el líquido con unas membranas semipermeables que permiten aislar las sales y otros contaminantes.

El proceso de ósmosis inversa consiste en aplicar presión sobre una solución de agua salada y hacerla pasar a través de una membrana semipermeable cuya función es permitir el paso del disolvente (el agua) a través suya, pero no el soluto (las sales disueltas).

El disolvente (el agua) pasa a través de la membrana, desde el lado donde la concentración de sales es más elevada hacia el lado donde la concentración de sales es menor. El resultado es que la parte de la solución concentrada se agota en favor de la dulce, que se ve incrementada.

Este proceso de tratamiento de agua se realiza gracias al aporte de energía exterior en forma de presión, y que vence a la presión osmótica natural presente en dicha solución.

La presión ejercida dependerá de la cantidad de sólidos y el grado de desalación que se quiera obtener.

Se trata del sistema de desalación más extendido y avanzado en todo el mundo. Su implantación supone más del 60 % respecto al resto de métodos.

Las membranas de ósmosis inversa son una especie de filtros, casi textiles, que separan el agua de las sales gracias a la aplicación de una alta presión. Son los procesos más utilizados porque su consumo de energía es muy inferior a los de la evaporación.

El proceso es tan eficiente que puede eliminar hasta el 99% de la sal y otras sustancias presentes en el agua.

ElementoFunción
PresiónVencer la presión osmótica natural y forzar el paso del agua.
Membrana semipermeablePermitir el paso del agua y retener sales y otros contaminantes.
Agua productoCorriente con baja concentración salina destinada al postratamiento.
SalmueraCorriente concentrada que debe gestionarse adecuadamente.

7. Alternativas a la ósmosis inversa

Respecto a los métodos para desalar agua marina, pueden clasificarse en dos grandes categorías:

  • Métodos de evaporación térmica o por presión.
  • Métodos de separación basada en membranas.

Destilación instantánea en múltiples etapas

La desalinización en múltiples etapas consiste en colocar el agua del mar en varias cámaras o etapas sucesivas, con presiones y temperaturas decrecientes, para su evaporación y condensación.

Muy parecida es la «evaporación relámpago», que consiste en introducir el agua del mar, en gotas, en una cámara a baja presión. En ambos casos, las gotas se convierten en vapor de agua que, al condensarse, pierde salinidad.

El proceso puede repetirse tantas veces como sea necesario hasta conseguir el grado de desalación del agua óptimo.

Destilación multiefecto

En el proceso de desalinización de agua de mar por destilación multiefecto, en lugar de usar presión para evaporar el agua, se utiliza calor. Es decir, el agua se hierve hasta que se convierte en vapor que, posteriormente, se condensa.

Los resultados son similares a la evaporación multiefecto, aunque requiere mayor cantidad e intensidad energética.

Compresión del vapor

Se emplea el calor sobrante de centrales eléctricas o refinerías para evaporar y condensar el agua del mar, purificándola. Es uno de los métodos para desalinizar agua del mar más eficientes.

Destilación solar

Imitando el ciclo del agua, consiste en evaporar agua de mar en grandes instalaciones con cubiertas donde se condensa y se recoge en forma de agua dulce.

Aunque la energía usada es la propia del calor del sol, se requieren grandes extensiones de terreno.

Electrodiálisis

Aplicada a la potabilización de agua de mar, la electrodiálisis utiliza la corriente eléctrica para mover los iones de sal presentes en el agua y, gracias a unas membranas, separar el agua dulce.

Consiste en mover el agua salada a través de membranas cargadas eléctricamente que atrapan los iones de sal disueltos en el agua, permitiendo extraer agua dulce.

Este método es especialmente eficiente para desalar aguas con baja salinidad.

Nanofiltración

Es un proceso que emplea membranas de nanotubos de mayor permeabilidad que las de la ósmosis inversa, lo que permite procesar más agua en menos espacio usando menos energía.

Dichas membranas se fabrican con compuestos sulfonados que, además de la sal, eliminan trazas de contaminantes.

Formación de hidratos gaseosos

Los hidratos gaseosos son cristales sólidos que se forman al combinar el agua con un gas, por ejemplo, propano, a alta presión y baja temperatura.

Durante el proceso desaparecen todas las sales e impurezas presentes en el agua y al elevar la temperatura se puede recuperar el gas quedando el agua dulce.

Postratamiento: cómo hacer potable el agua desalinizada

Remineralización

Se inicia el postratamiento del agua para su adaptación al consumo humano, siendo necesaria una remineralización para que tenga los componentes y el pH óptimo (según la OMS, el pH ideal del agua potable debe estar entre 6.5 y 8.5).

Durante la desalinización, algunos minerales esenciales como el calcio y el magnesio pueden haberse perdido. Por lo tanto, en esta fase se añadirán de nuevos minerales para mejorar el sabor y la calidad del agua.

Este proceso es clave para asegurarse de que el agua no solo sea segura para beber, sino también agradable al paladar.

La remineralización también contribuye a estabilizar el agua y a reducir sus posibles efectos corrosivos sobre las tuberías y los equipos de distribución.

Desinfección final

La desinfección es el paso final para garantizar que el agua tratada esté libre de microorganismos patógenos. Durante esta fase, se añade cloro, ozono o radiación ultravioleta (UV) para destruir cualquier bacteria, virus o parásito restante.

El cloro es el desinfectante más comúnmente utilizado en las plantas potabilizadoras debido a su eficacia para destruir patógenos.

Sin embargo, el ozono es más eficaz en la eliminación de sustancias orgánicas y bacterias resistentes al cloro.

Las plantas más modernas, como la ETAP de Valencia, utilizan sistemas de desinfección por UV para eliminar microorganismos sin alterar la composición química del agua.

Almacenamiento y distribución

Una vez que el agua ha sido tratada y desinfectada, se almacena en depósitos o tanques de almacenamiento. Estos depósitos están protegidos para evitar la contaminación del agua tratada.

Finalmente, el agua se distribuye a través de un sistema de tuberías a las viviendas, industrias y otras instalaciones.

La red de distribución debe estar diseñada de forma eficiente para evitar cualquier tipo de contaminación, garantizando que el agua llegue a los usuarios en las mejores condiciones posibles.

Controles necesarios antes del consumo

El agua potable es uno de los recursos más fundamentales para nuestra vida diaria. El agua es un recurso básico para la vida, y garantizar su acceso en condiciones óptimas de calidad es crucial para la salud pública.

La calidad del agua desalinizada debe comprobarse mediante controles físicos, químicos y microbiológicos. Estos controles permiten verificar que el tratamiento ha reducido las sales y que el postratamiento ha garantizado la estabilidad y la seguridad sanitaria del agua.

  • Concentración de sales y minerales disueltos.
  • Turbidez y presencia de partículas.
  • pH y estabilidad del agua.
  • Microorganismos patógenos.
  • Residuos de productos químicos utilizados durante el tratamiento.
  • Compuestos que puedan afectar al sabor, olor o seguridad del agua.

El agua obtenida por destilación está libre de sales y minerales, por lo que puede ser beneficioso agregar minerales esenciales antes de consumirla.

La desinfección final debe realizarse después de la remineralización o integrarse en una secuencia validada de tratamiento, de modo que el agua permanezca protegida durante el almacenamiento y la distribución.

Cómo potabilizar agua de mar en casa o durante una emergencia

Potabilizar agua de mar en casa es posible con los métodos adecuados. En situaciones de emergencia, la destilación solar puede ser la mejor opción, mientras que para uso frecuente, un sistema de destilación o filtración por osmosis inversa sería lo más conveniente.

Los métodos domésticos no sustituyen a una planta potabilizadora ni garantizan por sí solos el cumplimiento de todos los requisitos sanitarios. El agua debe recogerse en recipientes limpios, evitar la contaminación posterior y someterse a controles cuando vaya a utilizarse de forma habitual.

Destilación por evaporación

Este es uno de los métodos más eficaces para eliminar la sal y obtener agua potable.

Materiales necesarios

  • Una olla grande con tapa de vidrio cóncava.
  • Un recipiente pequeño resistente al calor.
  • Fuego o una fuente de calor.

Procedimiento

  1. Llena la olla con agua de mar sin sobrepasar la mitad de su capacidad.
  2. Coloca el recipiente pequeño dentro de la olla sin que el agua lo cubra.
  3. Pon la tapa invertida de manera que el centro quede apuntando hacia abajo.
  4. Calienta el agua hasta que comience a evaporarse.
  5. El vapor se condensará en la tapa y goteará dentro del recipiente pequeño.
  6. Deja enfriar el agua obtenida y ya estará lista para el consumo.

Este proceso imita el ciclo natural del agua, eliminando la sal y posibles contaminantes.

Una de las formas más sencillas de potabilizar agua de mar es hirviendo este líquido. El primero de ellos es una olla de gran tamaño.

Dentro de la olla o cazo se debe introducir un recipiente más pequeño. Sin embargo, no será este el lugar donde se colocará el agua, ya que esta deberá estar en el espacio sobrante del recipiente más grande.

Una vez preparado todo, es momento de hervir el agua, siempre con la tapa de la olla puesta en todo momento, pero colocada del revés.

De esta manera, te aseguras de que el calor no se escape en ningún momento, además del vapor. Aunque se trata de un proceso largo, el objetivo es conseguir que el agua condensada acabe depositada sobre el recipiente pequeño.

El resultado es un agua dulce, y es que aquella que sigue conteniendo minerales y sales se quedará en el fondo de la olla.

Destilación solar

Este método es ideal en situaciones de emergencia donde no hay acceso a fuego o electricidad.

Materiales necesarios

  • Un recipiente amplio.
  • Un vaso o recipiente pequeño.
  • Plástico transparente.
  • Una piedra pequeña.

Procedimiento

  1. Llena el recipiente grande con agua de mar.
  2. Coloca el vaso en el centro del recipiente grande.
  3. Cubre el recipiente con el plástico y asegúra los bordes con piedras o tierra.
  4. Pon la piedra pequeña en el centro del plástico para crear una pendiente hacia el vaso.
  5. Deja el sistema expuesto al sol.
  6. El agua se evaporará, se condensará en el plástico y goteará dentro del vaso.

Este es un método eficiente, aunque lento, ideal para situaciones de supervivencia.

Disuelve la sal en un bol lleno de agua. Remueve hasta que esté completamente disuelta. Pon un vaso vacío boca arriba dentro del bol.

Cubre con film de plástico el bol y asegúrate de que está sellado del todo. Alternativamente, puedes utilizar una bolsa de plástico, pero necesitarás un método de sujeción como una goma elástica.

Pon una piedra o un objeto similar en el centro del plástico. Asegúrate de que se crea una pequeña depresión provocada por el peso del objeto.

Sitúa el bol en un lugar soleado y déjalo reposar durante varias horas. Observarás que con el efecto del sol el agua se ha evaporado y se ha condensado en la depresión creada por la piedra.

El agua ha pasado del estado líquido al estado gaseoso para acabar finalmente pasando de nuevo al estado líquido. Verás que el vaso que estaba vacío ahora está lleno de agua. ¡Pero es agua dulce!

Hemos construido una desalinizadora casera para convertir el agua del mar en agua limpia apta para el consumo humano. En realidad lo que hemos hecho en este experimento con agua salada es recrear a menor escala lo que sucede en la atmósfera con la acción del sol.

Destilador solar casero paso a paso

Filtración por ósmosis inversa doméstica

Este es el método utilizado en plantas desalinizadoras y también existen filtros domésticos de osmosis inversa. Sin embargo, su alto costo y mantenimiento pueden no ser viables para todos.

La ósmosis inversa puede alcanzar una alta efectividad y producir agua completamente libre de sales y contaminantes, pero requiere energía y equipos especializados y puede generar desperdicio de agua.

Un filtro doméstico de ósmosis inversa debe elegirse y mantenerse conforme a la calidad del agua de entrada, la capacidad necesaria y las instrucciones del fabricante. La sustitución de membranas y filtros es esencial para conservar el rendimiento del sistema.

Qué no debe hacerse al potabilizar agua de mar

Hervir agua de mar en un recipiente abierto no elimina la sal: únicamente evapora parte del agua y deja una solución cada vez más concentrada.

Filtrar el agua con una tela, arena, carbón doméstico o un filtro convencional tampoco elimina las sales disueltas. Estos materiales pueden retener partículas, pero no sustituyen a la destilación ni a la ósmosis inversa.

El agua dulce obtenida mediante evaporación debe recogerse sin que entre en contacto con el agua de mar concentrada. La contaminación posterior puede anular el resultado del proceso.

La desinfección por sí sola no convierte el agua de mar en potable. El cloro, el ozono o la radiación ultravioleta pueden destruir microorganismos, pero no eliminan la sal disuelta.

Ventajas de potabilizar agua desalinizada

Potabilizar el agua de mar tiene muchas ventajas y puede convertirse en una solución viable ante la creciente demanda de agua dulce en el planeta.

  • Las desaladoras de agua de mar tienen potencial para convertir grandes cantidades de agua marina en agua apta para consumo humano, agrícola e industrial, algo fundamental en zonas costeras y áridas.
  • Estas instalaciones facilitan la independencia hídrica, ya que las comunidades pueden reducir el uso de fuentes de agua dulce inestables o insuficientes.
  • Los procesos avanzados de desalación de agua marina son seguros, y garantizan agua de calidad, sin contaminantes ni sales.
  • Las desalinizadoras ofrecen una fuente constante de agua, especialmente en regiones costeras donde las reservas de agua dulce son limitadas o incluso inexistentes.
  • Las desalinizadoras reducen la presión sobre los recursos hídricos naturales como ríos, embalses y acuíferos, los cuales pueden estar sobreexplotados debido a la creciente población y la actividad industrial.
  • Al ofrecer una alternativa, las desalinizadoras contribuyen a la preservación de estos ecosistemas, al mismo tiempo que suministran agua a largo plazo.

El agua resultante de los procesos de desalación se utiliza sobre todo para la producción de agua potable, y también en la agricultura y en la industria.

Limitaciones y retos ambientales

A pesar de estos importantes beneficios, la desalinización de agua de mar también supone retos significativos.

  • El elevado consumo de energía de las desaladoras.
  • La gestión de la salmuera y su impacto en la fauna marina.
  • El uso de productos químicos en el pretratamiento y la limpieza de membranas.
  • El mantenimiento de equipos, expuestos a una alta corrosión a causa de la alta salinidad.

Uno de los principales inconvenientes es el alto consumo de energía. El proceso de desalinización, especialmente la ósmosis inversa, es intensivo en energía, lo que puede traducirse en costes elevados de operación.

Si las fuentes de energía utilizadas no son renovables, esto también aumenta la huella de carbono de la planta, lo que podría contradecir los objetivos de sostenibilidad a largo plazo.

Un problema ambiental asociado es la generación de salmuera. Durante el proceso de desalinización, se produce una gran cantidad de salmuera, una mezcla concentrada de agua salada y otros residuos que deben ser gestionados de manera adecuada.

La salmuera sobrante se retira y se devuelve al mar diluida para evitar que dañe el ecosistema marino donde es devuelta.

Si no se maneja correctamente, la salmuera puede ser perjudicial para los ecosistemas marinos, al contaminar las aguas cercanas y afectar a la fauna marina. El tratamiento y disposición responsable de esta salmuera es un aspecto fundamental para mitigar su impacto ambiental.

El proceso de desalación no está libre de impacto, ya que también existe un riesgo de filtraciones que pueden contaminar los acuíferos de la costa.

Cómo hacer más sostenible la desalación

Las claves para los próximos años pasan por aumentar la capacidad de las desalinizadoras al tiempo que se reduce su impacto ambiental.

La industria está dedicada precisamente a esto, a mejorar la sostenibilidad y esto se consigue incrementando el uso de energías renovables para alimentar nuestras plantas y avanzando hacia una economía circular.

La solución en este caso consiste en emplear energías renovables, como la solar, para reducir el consumo de las desalinizadoras.

Manzoor Qadir, coautor del estudio, propone convertir un problema ambiental en una oportunidad económica.

  • Utilizar la salmuera para la acuicultura.
  • Utilizar la salmuera para generar electricidad.
  • Recuperar los metales contenidos en ella, como el magnesio, el yeso, el calcio, el potasio, el cloro o el litio.

Otra posible vía para una desalinización sostenible consiste en emplear la biotecnología, por ejemplo, mediante cultivos de cianobacterias que son capaces de procesar el agua del mar formando a su alrededor un depósito de baja salinidad.

La desalinización no debe contemplarse como una solución mágica para acabar con la sequía. Es un complemento, no una única solución.

Lo primero que tenemos que hacer es ser eficientes en el uso del agua, ahorrar, consumir menos, dejar de perder este bien en las redes de distribución. A continuación, reutilizar hasta la última gota que podamos y, allí donde no llegamos, complementar con el agua desalada.

Aplicaciones del agua desalinizada

La desalación del agua de mar consiste en eliminar la sal y otros minerales disueltos en el agua marina para que esta sea apta para el consumo humano, la agricultura, la ganadería o la industria.

El agua obtenida mediante desalación se emplea principalmente para el abastecimiento de agua potable, aunque también se utiliza en la agricultura, la industria y el turismo en regiones con escasez de recursos hídricos.

Cada vez más empresas del sector alimentario recurren a la ósmosis inversa para optimizar su producción con casos de uso muy concretos.

En España, y de acuerdo con Zarzo, cerca del 9% del agua que bebemos viene de la desalación, y el 21% de toda el agua desalada que se produce se utiliza en la agricultura.

Preguntas frecuentes

¿Se puede beber directamente el agua que sale de una desaladora?

El agua desalinizada debe completar el postratamiento y superar los controles de calidad antes de distribuirse para consumo humano. La remineralización, el ajuste del pH y la desinfección son fases necesarias para adaptar el agua al consumo humano.

¿Cuál es el método más utilizado?

El método más utilizado actualmente es la ósmosis inversa, que emplea membranas semipermeables para filtrar el agua cuando se aplica alta presión.

La ósmosis inversa es la tecnología de referencia en las desalinizadoras modernas.

¿La destilación elimina la sal?

La destilación, consistente en hacer hervir el agua de mar en un alambique, recoger el vapor y condensarlo para obtener agua dulce, es el método más evidente para eliminar la sal, pero no el más efectivo ya que consume grandes cantidades de energía.

¿La salmuera es un residuo tóxico?

Lo que conocemos como salmuera es simplemente agua de mar concentrada. Antes de verterla de nuevo al mar se diluye para rebajar su concentración y además no contiene ningún elemento tóxico ni nada adicional.

¿La desalación resuelve por sí sola la escasez de agua?

La desalación puede contribuir a aumentar la disponibilidad de agua dulce, especialmente en regiones áridas o con sequías frecuentes. Sin embargo, los expertos señalan que debe combinarse con otras medidas como la eficiencia en el uso del agua, la reutilización y la protección de los acuíferos.

¿Qué impacto ambiental tienen las plantas desalinizadoras?

Los principales retos ambientales de la desalación están relacionados con su consumo energético y la gestión de la salmuera generada durante el proceso. La investigación actual busca reducir estos impactos mediante energías renovables y mejoras tecnológicas.

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