Filtro de aire: cómo quitar el fieltro y saber si se puede aprovechar

Antes de retirar el fieltro de un filtro de aire acondicionado, es importante identificar qué tipo de filtro tiene el equipo, porque algunos pueden limpiarse y reutilizarse, mientras que otros deben reemplazarse. Los filtros de nylon y los metálicos suelen poder lavarse en casa, mientras que los de carbón activo son desechables y los filtros HEPA pueden ser reemplazables, no reutilizables.

El fieltro no debe quitarse por sistema: forma parte de la superficie filtrante y retirarlo puede dejar pasar polvo, suciedad o contaminantes, reducir la capacidad de filtrado y afectar al funcionamiento del aparato. Si el material está íntegro y solo tiene suciedad, lo adecuado es limpiarlo con cuidado y volver a colocarlo cuando esté completamente seco.

Tipos de filtros de aire acondicionado

Qué función cumple el fieltro del filtro

Debido a que los filtros es la parte que se encarga de limpiar y mantener libre de polvo, suciedad, o contaminantes que afecten el funcionamiento del equipo, son una de las partes más importantes. Esto hace que requieran de un cuidado específico y adecuado.

Los filtros del aire acondicionado suelen pasar desapercibidos… hasta que el equipo empieza a oler mal, a consumir más o a no enfriar como debería. En muchos casos, no es una avería ni un problema grave, sino una simple falta de mantenimiento.

Un fieltro o tejido filtrante retiene parte del polvo y de las partículas antes de que el aire vuelva a circular por la estancia. Por eso, quitarlo sin sustituirlo por otro material compatible puede hacer que el filtro parezca más limpio, pero funcione peor.

¿Se puede quitar el fieltro y aprovecharlo?

Si el fieltro está colocado como parte fija del filtro, no conviene retirarlo únicamente para facilitar la limpieza. Tampoco es conveniente utilizar cepillos de cerdas duras, para evitar la posibilidad de “deshilachar” el tejido, produciendo agujeros y reduciendo la capacidad de filtrado.

Los filtros del aire acondicionado son muy delicados, por tanto, para limpiarlos nunca deberíamos utilizar productos abrasivos ya que podemos estropear los materiales que los componen, llegando a dejarlos inservibles.

El fieltro puede aprovecharse cuando no presenta agujeros, desgarros, deformaciones ni pérdida visible de material, y cuando vuelve a quedar limpio y completamente seco. Si está deshilachado, roto, deformado o desprendido de su soporte, la capacidad de filtrado se reduce y es preferible reemplazar el filtro.

Casos en los que sí puede reutilizarse

  • Cuando el fieltro está íntegro y no tiene agujeros.
  • Cuando la suciedad puede eliminarse sin dañar el tejido.
  • Cuando el material conserva su forma original.
  • Cuando puede secarse por completo antes de volver a instalarse.
  • Cuando se trata de un filtro lavable, como suele ocurrir con los filtros de nylon o metálicos.

Casos en los que no conviene aprovecharlo

  • Cuando el tejido está deshilachado o presenta roturas.
  • Cuando se ha deformado y ya no encaja correctamente.
  • Cuando quedan restos de grasa o suciedad que no pueden eliminarse sin frotar con fuerza.
  • Cuando el filtro desprende material o tiene zonas debilitadas.
  • Cuando el fabricante indica que el elemento filtrante es desechable.

Tipos de filtros y posibilidad de reutilización

Existen muchos tipos de filtros en estos aparatos según la marca y el modelo.

Tipo de filtroCaracterísticas¿Se puede aprovechar?
NylonEs el más común, pues varios de los aires acondicionados los tienen, este tipo de filtro se puede lavar en casa y es común por su gran resistencia.Sí, si está íntegro y se limpia correctamente.
MetálicosEs una malla de alambre principalmente de acero o aluminio, al igual que el anterior se puede lavar y además cambiar.Sí, si la malla no está dañada y conserva su forma.
Carbón activoSe encarga de filtrar humo, olores y hasta la grasa contenida, está elaborado con una carcasa de acero galvanizado y no se debe limpiar, es totalmente desechable.No debe reutilizarse mediante lavado.
HEPAAhora son considerados eficientes, ya que su intención es filtrar químicos y biológicos, puede limpiarse y utilizarse luego de ella.Debe comprobarse el modelo, porque en filtros HEPA no se recomienda lavarlos cuando son reemplazables.

En filtros HEPA, no los laves: son reemplazables, no reutilizables. Si usas filtros HEPA (como en purificadores de aire), no se lavan: se cambian cada tres años.

Recuerda primero identificar qué tipo de filtro tiene tu aire acondicionado, para saber si debes limpiarlo o reemplazarlo por otro.

Cómo retirar el filtro sin dañar el fieltro

  1. Apaga el equipo y desconéctalo de la corriente. Parece un detalle menor, pero es importante por seguridad. Evitarás sustos eléctricos y te aseguras de que el equipo no se active mientras trabajas.
  2. Accede a los filtros. Abre la tapa frontal de la unidad interior. En los modelos Mitsubishi Electric (como MSZ-LN Kirigamine Style o MSZ-AY/AP), los filtros están justo detrás de la rejilla. Si tu unidad es por conductos o de tipo cassette, la ubicación cambia, pero siempre están accesibles.
  3. Retíralos con cuidado. No necesitas herramientas. Los filtros se extraen fácilmente con la mano. Asegúrate de no forzar nada y fíjate en cómo están colocados para devolverlos igual después.
  4. Evita tirar del tejido. Extrae el conjunto por su marco o por las zonas destinadas a la sujeción, sin arrancar el fieltro ni doblarlo.

Al encontrar los filtros, sácalos con un leve movimiento hacia abajo. Para limpiar los filtros es muy importante tener en cuenta que no se deben usar cepillos, estropajos, o elementos que puedan rayarlos, lo mejor es hacerlo con las manos.

Cómo limpiar el fieltro para volver a aprovecharlo

Limpieza en seco cuando hay poco polvo

Si el filtro está ligeramente sucio, pasa una aspiradora para quitar polvo. Hazlo sin presionar demasiado y sin acercar el accesorio de forma agresiva al tejido, porque una succión intensa puede deformarlo o desprender fibras.

Lavado con agua templada

En primer lugar, desmonta los filtros y enjuágalos con agua templada, frotándolos ligeramente para conseguir así desprender mejor la suciedad más resistente que se adhiere más a la superficie de los filtros.

Si tiene suciedad acumulada o manchas, lávalo con agua tibia (menos de 40 °C). Lavar con agua caliente, poner jabón y empezar a frotar con las manos.

En caso de que aún la suciedad quede impregnada, es recomendable utilizar algún tipo de jabón blando, como por ejemplo el jabón que utilizas habitualmente para limpiarte las manos.

Cuando hay grasa o suciedad pegajosa

Si notas que tienen grasa, o está pegajoso, puedes usar desengrasante pero ten cuidado y en ese caso usa guantes o solo aplicalo y no frotes.

No emplees productos abrasivos, lejía, estropajos ni cepillos de cerdas duras, ya que pueden deteriorar el material filtrante. Usar lejía o productos abrasivos provoca daños en la estructura del filtro y reducción de su vida útil.

Desinfección y aclarado

Para desinfectar los filtros y eliminar cualquier resto de gérmenes y evitar así que, a través de los filtros, se generen malos olores y puedan ser repartidos por la estancia, te aconsejamos que pulverices las superficies con el Spray Multiusos de Sanytol.

Aplícalo de manera abundante directamente sobre los filtros para que queden bien empapados. El poder desinfectante de Sanytol actuará eliminando hasta el 99,9% de los gérmenes que pueda haber en los filtros y, al no contener lejía, es muy cuidadoso con el delicado material del que están fabricados.

Una vez transcurridos 15 minutos, el producto habrá actuado y deberás aclararlo con abundante agua.

Secado antes de volver a colocarlo

Déjalos secar por completo al aire libre y a la sombra. Nunca uses secador ni los pongas al sol directo, porque se pueden deformar.

Posteriormente, déjalo secar durante unas horas. Volver a colocar un filtro húmedo puede provocar moho, malos olores o incluso averías.

El fieltro solo debe aprovecharse cuando esté completamente seco, conserve su forma y no presente daños. La humedad retenida puede favorecer la aparición de moho y hacer que el aire desprenda malos olores.

Secado de filtro de aire acondicionado

Cómo volver a instalar el filtro

Cuando hayan secado, ya puedes volver a colocar los filtros. Colócalo exactamente como estaba, asegurándote de que está bien encajado.

Si lo pones del revés (sí, pasa más de lo que crees), el rendimiento cae y el aire no fluye correctamente. Olvidar cómo estaba colocado y ponerlo del revés tiene como consecuencia que el filtro parece encajar, pero bloquea el flujo de aire y reduce la eficiencia.

Después de cerrar la tapa, vuelve a encender el aire durante unos 10 minutos sin personas ni animales en la estancia. Así aseguras una correcta ventilación tras la limpieza.

Enciéndelo y comprueba que funcione correctamente.

Errores que pueden inutilizar el fieltro

Error frecuenteConsecuencia o problema
Colocar el filtro sin haberlo secado bienAparición de moho y malos olores al cabo de pocos días
Usar lejía o productos abrasivosDaños en la estructura del filtro y reducción de su vida útil
Olvidar cómo estaba colocado y ponerlo del revésEl filtro parece encajar, pero bloquea el flujo de aire y reduce la eficiencia
Creer que “como no lo uso mucho, no hace falta limpiarlo”El polvo se acumula igualmente, aunque el equipo esté apagado
Limpiar el filtro, pero olvidar revisar el desagüe o la bandeja de condensadosPersistencia de olores desagradables por acumulación de agua o suciedad

Qué ocurre si se retira el fieltro y se utiliza el filtro sin él

Quitar el fieltro puede aumentar aparentemente el paso de aire, pero eso no significa que el equipo funcione mejor. Al eliminar parte de la superficie filtrante, el aparato puede dejar pasar más polvo y suciedad hacia el interior.

Lo más habitual es que el equipo pierda eficiencia, gaste más y enfríe menos. Pero también puede pasar que:

  • El aire empiece a oler mal, incluso a humedad o moho.
  • Se dispare el consumo energético (hasta un 10-15% más).
  • Aparezcan ruidos extraños.
  • Se formen condensaciones o pequeñas fugas de agua.
  • Y lo más importante: la calidad del aire que respiras empeora.

El aire acondicionado no enfría. Se congela el aire acondicionado. Respiramos aire que no está limpio. Empieza a oler mal cuando está funcionando.

Para eliminar y prevenir el mal olor, no solo deberemos limpiar los filtros del aire acondicionado, sino también desinfectarlos para acabar con las bacterias que provocan estos malos olores y que pueden provocar alergias y enfermedades respiratorias.

Además, con esta desinfección evitarás también posibles averías en el aparato y reducirás el consumo energético.

Revisión de otros elementos cuando persiste el mal olor

Limpiar el filtro, pero olvidar revisar el desagüe o la bandeja de condensados puede provocar la persistencia de olores desagradables por acumulación de agua o suciedad.

Si el filtro está limpio, seco y correctamente instalado, pero el olor continúa, también conviene considerar la bandeja de condensados, el desagüe y las superficies interiores de la unidad.

A muchos nos pasa: el aire acondicionado funciona bien hasta que un día empieza a oler raro, gasta más o ya no enfría como antes. Y sí, muchas veces el problema está ahí, en algo tan sencillo como un filtro sucio.

Cada cuánto limpiar o cambiar el filtro

Mitsubishi Electric recomienda limpiar los filtros estándar una vez al mes, especialmente si vives en una zona con polvo, tienes mascotas o usas el aire con frecuencia.

Los filtros de nylon se recomienda limpiar cada dos meses, mientras que los HEPA y de carbón activado debes ser cambiado cada 3 meses.

Si usas filtros HEPA (como en purificadores de aire), no se lavan: se cambian cada tres años. Y si tu equipo incluye un dispositivo Plasma Quad, conviene limpiarlo dos veces al año o coincidiendo con el cambio de estación.

Las diferencias dependen del tipo de filtro, del equipo y de las condiciones de uso. En cualquier caso, si el equipo huele raro, enfría menos o hace más ruido de lo habitual, toca limpiar los filtros ya.

El polvo se acumula igualmente, aunque el equipo esté apagado. Por eso, que el aire acondicionado se use poco no elimina la necesidad de revisar el filtro y comprobar el estado del fieltro.

Señales para reemplazar el fieltro o el filtro completo

  • El fieltro tiene agujeros, roturas o zonas muy finas.
  • El tejido está deshilachado.
  • El marco está deformado y el filtro no encaja.
  • El material se desprende al tocarlo.
  • Después de limpiarlo permanece un olor desagradable.
  • El filtro ya no mantiene su estructura original.
  • El fabricante indica que se trata de un elemento desechable.

En estos casos, retirar el fieltro y seguir utilizando el soporte no permite conservar la función original del filtro. La sustitución debe hacerse por un elemento compatible con el equipo.

Procedimiento rápido para decidir si se puede aprovechar

  1. Identifica el tipo de filtro.
  2. Comprueba si el fabricante permite lavarlo.
  3. Examina el fieltro a contraluz para localizar agujeros o zonas debilitadas.
  4. Retira el polvo con aspiradora si la suciedad es ligera.
  5. Lávalo con agua templada y jabón blando si el material es lavable.
  6. No uses cepillos, estropajos, lejía ni productos abrasivos.
  7. Déjalo secar completamente a la sombra.
  8. Vuelve a colocarlo en la misma posición.
  9. Si está roto, deformado, deshilachado o es desechable, reemplázalo.

Limpiar los filtros no es una opción, es parte del uso responsable del aire acondicionado. Es fácil, rápido, económico y te evita problemas.

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