Los filtros nasales pueden ayudar a reducir la entrada de polen, polvo, ácaros, caspa animal y algunas partículas contaminantes en las fosas nasales, ya que funcionan como una barrera física sin medicamentos. En el caso de las molestias asociadas al aire frío, su utilidad depende de si los síntomas se deben a una alergia verdadera, a la irritación por bajas temperaturas o a una rinitis no alérgica.
Estos dispositivos no curan la rinitis ni sustituyen automáticamente a los antihistamínicos, los corticoides nasales o la valoración médica. Pueden ser una herramienta preventiva para disminuir la exposición a partículas ambientales y complementar otras medidas de control, especialmente cuando los síntomas aparecen al salir al exterior, durante episodios de contaminación o en ambientes con polvo y polen.
Qué ocurre con la nariz cuando entra en contacto con el aire frío
La rinitis alérgica es una de las afecciones respiratorias más comunes a nivel mundial. Se estima que afecta entre un 10% y un 30% de la población, provocando síntomas que pueden ir desde un simple estornudo hasta congestión nasal crónica y fatiga constante.
La rinitis alérgica es una respuesta exagerada del sistema inmunológico frente a sustancias que, en condiciones normales, no deberían causar daño. Estas sustancias, conocidas como alérgenos, incluyen el polen, los ácaros del polvo, el moho o la caspa de animales.
El aire frío puede irritar directamente la mucosa nasal y provocar congestión, goteo o estornudos sin que exista una alergia. También puede intensificar las molestias en personas que ya tienen rinitis alérgica, porque el frío suele coincidir con ambientes secos, cambios bruscos de temperatura, contaminación o mayor permanencia en interiores.
Los contaminantes como el ozono, el dióxido de nitrógeno y las partículas en suspensión no solo provocan inflamación por sí mismos, sino que también hacen que la nariz sea más sensible a los alérgenos transportados por el aire, como el polen, el polvo y el moho.
¿Es una alergia o una reacción al aire frío?
Lo que consideramos una reacción alérgica común se produce cuando nuestro sistema inmunitario reacciona de forma exagerada a un desencadenante concreto, como el polvo, el polen o el pelo de los animales.
Los síntomas típicos de una alergia pueden durar desde semanas hasta meses, sin que se produzca fiebre, y suelen estar relacionados con pasar largos periodos de tiempo en interiores.
Los síntomas más frecuentes son:
- Estornudos repetitivos.
- Congestión y goteo nasal.
- Picazón en la nariz, garganta o paladar.
- Ojos llorosos e irritados.
- Disminución del sentido del olfato.
La rinitis estacional, también llamada fiebre del heno, suele aparecer en primavera y otoño. La rinitis perenne se mantiene todo el año debido a alérgenos como el polvo o las mascotas.
Cuando predominan el goteo y la congestión inmediatamente después de exponerse al aire frío, pero no hay picazón ocular o nasal, la causa puede ser una irritación por temperatura o una rinitis no alérgica. Cuando aparecen estornudos repetidos, picazón, lagrimeo y relación clara con polen, polvo, moho o animales, es más compatible con rinitis alérgica.
Qué son los filtros nasales y cómo funcionan
Los filtros nasales son dispositivos innovadores utilizados para protegerse de alérgenos y contaminantes en el aire. Fabricados con material de grado médico, bloquean eficazmente partículas como polen, polvo y ácaros.
Los filtros nasales para la rinitis son pequeños dispositivos que se introducen en las fosas nasales y funcionan como una barrera física que impide la entrada de alérgenos y contaminantes.
El filtro consiste en un marco flexible que se inserta en ambos orificios nasales y cuenta con una membrana de filtrado para cada fosa nasal. Gracias a su diseño ergonómico y discreto, pueden utilizarse durante todo el día sin molestias.
Los filtros nasales no actúan bloqueando la histamina y no reducen por sí mismos la inflamación alérgica ya establecida. Su objetivo principal es disminuir la cantidad de partículas que llegan a la mucosa nasal antes de que desencadenen o intensifiquen los síntomas.
Qué partículas pueden retener
Evita la entrada a las fosas nasales de partículas con un diámetro comprendido entre 20 y 60 micras, dentro de este intervalo están la gran mayoría de tipos de polen atmosférico, polvo o aquellas partículas procedentes de la polución, evitando así la absorción de las mismas.
El filtro nasal de triple capa bloquea el polen, ácaros, caspa animal y contaminación, incluidos polvos, humos y barro, incluso el 75% de las bacterias presentes en el ambiente.
El tejido filtrante está compuesto por tejido S/M/S (Spunbond + Meltblown + Spunbond); un material de uso médico que no provoca alergias.
La capacidad real de filtración depende del material, del tamaño de las partículas, del ajuste en las fosas nasales, del estado del dispositivo y de la forma de utilizarlo. Por ello, que un filtro retenga determinadas partículas no significa que elimine todos los alérgenos del ambiente ni que evite todos los síntomas.

¿Son eficaces los filtros nasales para la rinitis?
Los filtros nasales ofrecen diversas ventajas en cuanto a la protección respiratoria, siendo una alternativa eficaz y cómoda para protegerse de alérgenos y contaminantes en el aire.
A diferencia de los medicamentos que actúan una vez que los síntomas han aparecido, los filtros nasales para la rinitis funcionan de manera preventiva. Esto significa que los usuarios pueden experimentar un alivio inmediato al reducir su exposición a los alérgenos, sin necesidad de esperar que un fármaco haga efecto.
Diversos estudios han comprobado que el uso de filtros nasales para la rinitis puede reducir significativamente la cantidad de alérgenos que llegan a las vías respiratorias.
La evidencia disponible indica que pueden disminuir algunos síntomas nasales, sobre todo los estornudos, la picazón y la secreción nasal, pero los estudios son limitados y no permiten considerarlos equivalentes a un tratamiento farmacológico para todos los casos.
Resultados observados con Rhinix
Un estudio reciente publicado en la revista más importante de Alergología (JACI) ha dado a conocer la existencia de un pequeño filtro nasal llamado Rhinix, del tamaño de una lente de contacto, que colocado en la entrada de la nariz es capaz de atrapar los pólenes, reduciendo en un 45% los estornudos de los pacientes alérgicos al polen.
Funciona gracias a un filtro de alta captación que es capaz de retener con gran eficiencia no sólo los pólenes, sino también partículas más pequeñas, como las procedentes de ácaros, epitelios de animales, polución y agentes infecciosos.
El estudio realizado en 24 pacientes polínicos, siguiendo un protocolo a doble ciego fue realizado en Junio de 2014, durante 2 días, donde se midieron los síntomas diarios de los pacientes y se encontró que llevar el dispositivo redujo los síntomas nasales de forma significativa con respecto el placebo.
Es sorprendente como el picazón disminuyó en un 36 por ciento, los estornudos en un 45 por ciento y la irritación de garganta hasta en un 75 por ciento comenta el Dr. Subiza.
En el estudio no encontró diferencias de flujo de aire entre los que llevan el filtro y los que llevaban el placebo (bastidor sin filtro), lo que indica que llevar el dispositivo no induce a los pacientes a respirar por la boca.
Los pacientes con síntomas oculares, como conjuntivitis y lagrimeo, también podrían potencialmente beneficiarse, pues una porcentaje importante de estos, se originan como consecuencia de un reflejo naso-ocular.
Los filtros pueden ser una herramienta para los casos leves de polinosis que no quieren tomar medicación o como una ayuda para los casos moderados o graves cuyos síntomas no se controlan completamente a pesar de la medicación, comenta el Dr. Subiza.
Qué significan estos resultados
Los resultados disponibles sugieren que los filtros pueden producir una reducción parcial de los síntomas en personas expuestas a polen y otras partículas. No demuestran que sean eficaces frente a todas las causas de congestión producida por el frío.
Su efecto es más lógico cuando el desencadenante llega desde el exterior en forma de partículas, como sucede con el polen, el polvo, la caspa o determinados contaminantes. Si el problema principal es la inflamación persistente de la mucosa o una reacción directa a la temperatura, el filtro puede ofrecer un beneficio menor.
Situaciones en las que pueden ser útiles
- Durante primavera y otoño, cuando los niveles de polen aumentan.
- En ciudades como Ciudad de México, Monterrey o Guadalajara, donde el aire contiene una alta concentración de contaminantes.
- En bibliotecas, oficinas, aulas o lugares con moqueta y ventilación artificial que pueden concentrar polvo, ácaros y moho.
- Al caminar, practicar deporte o desplazarse por zonas con contaminación ambiental.
- Durante exposiciones breves a ambientes con polvo, polen o caspa animal.
- Como complemento en personas cuyos síntomas no se controlan completamente a pesar de la medicación.
Estos filtros, como los Best-breathe, son una opción cómoda y discreta para personas alérgicas o expuestas a la contaminación ambiental.
Filtros nasales y alergia al aire frío
Los filtros nasales pueden ser especialmente prácticos cuando la exposición al aire frío ocurre al aire libre y coincide con polvo, polen o contaminación. En ese contexto, reducen parte de las partículas inhaladas y pueden limitar la irritación añadida por el ambiente.
Sin embargo, el frío por sí mismo no siempre se transporta como una partícula que el filtro pueda bloquear. Por esta razón, el dispositivo no calienta el aire ni elimina completamente la reacción de la mucosa ante una temperatura baja.
Para reducir la irritación por frío, el empleo del filtro puede combinarse con una respiración nasal tranquila, protección física frente al viento y lavados nasales con solución salina cuando exista sequedad o acumulación de partículas.
Si la congestión aparece cada vez que se respira aire frío, incluso en lugares limpios y sin polen, conviene valorar con un profesional si existe rinitis no alérgica, hiperreactividad nasal, asma u otra causa.
Características de algunos filtros nasales
Nov. Best Breathe Filtro es un dispositivo nasal compuesto por dos cilindros huecos conectados por un puente que albergan filtros recambiables en su interior que ayudan a retener la mayoría de las partículas que respiramos.
Muy discreto, apenas es visible. Los porta-filtros están hechos de un material transparente y suave que permite su fácil adaptación.
Fue diseñado por un ORL y está disponible en 3 tallas, pequeña, mediana y grande, lo que permite su uso a partir de los 6 años de edad.
Nosk es apto para mayores de 7 años, y su uso es permitido en embarazadas al no llevar productos medicamentosos.
| Modelo o dispositivo | Características | Edad o duración indicada |
|---|---|---|
| Best Breathe Filtro | Dos cilindros huecos conectados por un puente, con filtros recambiables | Es reutilizable hasta 60 usos |
| Rhinix | Marco flexible y membrana de filtrado para cada fosa nasal | Disponible en 3 tallas (pequeña, mediana y grande); uso a partir de los 6 años de edad |
| Filtro Nasal Nosk | Filtro nasal de triple capa y tejido S/M/S | Recomendado su uso para mayores de 7 años; envases de 2 y 6 filtros |
Las indicaciones de edad, limpieza, reutilización y sustitución deben seguir las instrucciones específicas de cada producto.
Cómo utilizar correctamente un filtro nasal
Los filtros son muy fáciles de usar. Solo hay que introducirlos en las fosas nasales con las manos limpias, asegurándose de que queden ajustados pero sin causar presión o molestias.
Sencillo de usar, basta con insertar Nosk en las cavidades nasales, respire con fuerza para que el filtro se establezca en su lugar.
Si producen presión, irritación o incomodidad persistente, deben retirarse y revisarse el tamaño, la colocación y el estado del dispositivo.
- Lávate las manos antes de manipular el dispositivo.
- Comprueba que el filtro está limpio, seco y en buen estado.
- Introduce cada parte en la fosa nasal correspondiente sin ejercer fuerza excesiva.
- Asegúrate de que quede ajustado, pero sin presión dolorosa.
- Retíralo si aparece irritación persistente, sangrado, dolor o dificultad para respirar.
- Límpialo o sustitúyelo según las instrucciones específicas del modelo.
Limpieza, conservación y sustitución
El correcto mantenimiento del filtro nasal garantiza su eficacia y durabilidad a lo largo del tiempo.
Se recomienda cambiarlos periódicamente, dependiendo del nivel de exposición y la duración del uso.
Es reutilizable hasta 60 usos. El filtro se puede reutilizar, lavándolo con un poco de agua limpia, y guardándolo en la cajita que acompaña al filtro.
Para mantener los filtros nasales en óptimas condiciones, es importante realizar una limpieza regular del dispositivo. Además, es fundamental asegurarse de que el filtro nasal esté completamente seco antes de volver a colocarlo.
El dispositivo es desechable y no debe ser usado más de un día. Estas indicaciones dependen del modelo: algunos filtros son reutilizables hasta 60 usos, mientras que otros son desechables y no deben utilizarse más de un día.
¿Tienen efectos secundarios?
Los filtros nasales actúan como una barrera física y no contienen medicamentos.
Aunque los antihistamínicos y sprays nasales siguen siendo opciones válidas, el uso de filtros nasales para la rinitis destaca por no alterar el metabolismo ni generar dependencia.
El tejido filtrante está compuesto por tejido S/M/S (Spunbond + Meltblown + Spunbond); un material de uso médico que no provoca alergias.
Sin embargo, los filtros pueden causar molestias locales si no se ajustan correctamente.
- Presión o sensación de cuerpo extraño.
- Irritación de la mucosa nasal.
- Sequedad.
- Molestias por un tamaño inadecuado.
- Sangrado nasal si existe irritación o manipulación excesiva.
Los efectos secundarios descritos en este apartado corresponden a los descongestionantes nasales vasoconstrictores y no a los filtros nasales, que funcionan mediante filtración física.
Filtros nasales frente a antihistamínicos
Cuando el organismo detecta un alérgeno, libera histamina, una sustancia química que provoca los síntomas clásicos de la alergia. Los antihistamínicos son medicamentos diseñados para bloquear esta histamina, aliviando así los síntomas.
Los antihistamínicos pueden ayudar con la comezón, los estornudos y el goteo de la nariz, pero tienen menos efecto sobre la congestión.
Los filtros nasales previenen parte de la exposición, mientras que los antihistamínicos actúan sobre la respuesta alérgica después de que el organismo ha detectado el desencadenante.
| Nombre | Sedante | Dosis habitual | Inicio de acción | Duración |
|---|---|---|---|---|
| Loratadina | No | 10 mg/día | 1 hora | 24 h |
| Cetirizina | Leve | 10 mg/día | 30 min | 24 h |
| Fexofenadina | No | 120-180 mg/día | 1 hora | 24 h |
| Levocetirizina | Leve | 5 mg/día | 30 min | 24 h |
| Difenhidramina | Sí | 25-50 mg/cada 6-8 h | 30 min | 4-6 h |
Si se busca un antihistamínico sin somnolencia, fexofenadina y loratadina son los más recomendados.
Si se tienen síntomas moderados a intensos, cetirizina o levocetirizina pueden ofrecer mayor eficacia.
Para síntomas nasales intensos, se puede combinar un antihistamínico oral con azelastina en spray nasal, que actúa directamente sobre la mucosa.
Para muchas personas, los atomizadores nasales son los medicamentos más eficaces para combatir la rinitis alérgica y, con frecuencia, son el primer tipo de medicamento que se recomienda.
Filtros nasales frente a corticoides nasales
Estos atomizadores nasales ayudan a prevenir y tratar la congestión nasal, y la comezón y el goteo de la nariz que causa la rinitis alérgica.
Los corticoides nasales son un tratamiento a largo plazo y seguro para la mayoría de las personas.
Los efectos secundarios pueden consistir en un olor o gusto desagradable e irritación nasal. Los efectos secundarios de un atomizador nasal con esteroides son muy poco frecuentes.
El filtro puede reducir la entrada de partículas, mientras que el corticoide nasal trata la inflamación de la mucosa. Por ello, ambos recursos pueden tener funciones diferentes y no necesariamente excluyentes.
Filtros nasales frente a descongestionantes
Los descongestionantes reducen la congestión nasal y la presión debido a la hinchazón. Dado que no alivian otros síntomas de la rinitis alérgica, a veces se combinan con otros medicamentos como antihistamínicos.
El empleo correcto de estos descongestionantes se basa en pausas cortas de tres o cuatro días y su utilización en aquellos momentos en los que es preciso conseguir una descongestión nasal.
No uses un atomizador nasal descongestionante durante más de 2 o 3 días a la vez porque puede empeorar los síntomas cuando se usa en forma continua. Esto se conoce como congestión de rebote.
El abuso de estos medicamentos comienza de una manera inocente, sin aparentemente causar dependencia ni problemas para los usuarios. No obstante, lo cierto es que puede tornar en poco tiempo en una gran adicción con riesgo para la salud asociado.
Los filtros nasales no producen congestión de rebote porque funcionan mediante filtración física y no mediante vasoconstricción.
Lavados nasales y filtros
Los enjuagues nasales con solución salina ayudan a aliviar los síntomas de la alergia al eliminar suavemente la mucosidad, los alérgenos y los irritantes de las fosas nasales.
Este proceso reduce la congestión nasal, alivia los tejidos irritados y ayuda a eliminar el polen, el polvo y otras partículas que provocan inflamación y estornudos.
Los atomizadores nasales de solución salina pueden humedecer las fosas nasales secas y diluir la mucosidad nasal. No se requiere una receta médica y los puedes usar con la frecuencia que necesites.
El enjuague de las fosas nasales con una solución salina, llamado irrigación nasal, es una forma rápida y eficaz de aliviar la congestión nasal. El enjuague expulsa la mucosidad y los alérgenos de la nariz.
Para preparar la solución de irrigación salina, no uses agua corriente, ya que puede contener organismos que podrían causar una infección.
Usa agua que sea destilada o estéril. También puedes usar agua previamente hervida y fría.
Para prevenir infecciones, lava la botella o la olla con agua caliente y jabón, enjuágala después de cada uso y déjala secar al aire libre. No compartas recipientes con otras personas.
Purificadores de aire y filtros nasales
Los purificadores de aire ayudan con las alergias respiratorias, ya que reducen la cantidad de alérgenos que permanecen en el ambiente, contribuyendo a mejorar la calidad del aire que respiras dentro de casa.
Un purificador de aire está diseñado para aspirar el aire de la estancia y hacerlo pasar por un sistema de filtración que retiene las partículas nocivas antes de devolver el aire limpio al ambiente.
Los modelos más eficaces para alergias suelen incorporar filtros de alta eficiencia, capaces de capturar partículas muy finas como polen, polvo y ácaros, prefiltros y flujo de aire constante.
Los purificadores de aire no curan la alergia, pero sí pueden ayudar a reducir los síntomas y la reacción alérgica al disminuir la cantidad de alérgenos presentes en el ambiente.
Los verdaderos filtros HEPA están diseñados y clasificados para atrapar partículas de polvo de hasta 0,3 micras con una eficacia del 99,97%.
Si se utiliza a diario, un purificador de aire puede reducir significativamente el nivel de ácaros del polvo y otras partículas en el aire que causan síntomas de alergia.
Los filtros de los purificadores de aire suelen estar hechos de una malla de fibra de vidrio con agujeros lo suficientemente pequeños como para atrapar las partículas de polvo que el purificador aspira, antes de expulsar el aire limpio.
Los filtros deben sustituirse con regularidad, ya que se obstruyen con partículas y se vuelven ineficaces con el tiempo.

Los filtros nasales actúan en la zona de respiración inmediata, mientras que los purificadores reducen la concentración de partículas en una estancia. Utilizar ambos puede ser útil cuando existe exposición tanto dentro como fuera de casa.
Medidas para reducir la exposición al aire frío y los alérgenos
Polen y moho
- Cierra las puertas y las ventanas durante la temporada de polen.
- No cuelgues la ropa afuera, ya que el polen se puede pegar a las sábanas y las toallas.
- Usa aire acondicionado en tu casa y en el auto.
- Usa un filtro según tu grado de alergia en el sistema de ventilación de tu casa y cámbialo regularmente.
- No hagas actividades al aire libre temprano por la mañana, que es cuando hay mayor cantidad de polen, y también en días en que hay altos niveles.
- Quédate adentro los días secos y con viento.
- Usa un deshumidificador para reducir la humedad del interior.
- Usa un filtro de partículas de aire de alta eficiencia en tu habitación y en otros lugares donde pasas mucho tiempo.
- No cortes el césped ni juntes las hojas con el rastrillo.
- Usa una mascarilla contra el polvo cuando limpies la casa o trabajes en el jardín.
- Usa lentes o anteojos de sol cuando estés al aire libre para evitar que el polen ingrese en tus ojos.
Ácaros del polvo
Los ácaros del polvo son plagas diminutas similares a los insectos que comúnmente se encuentran en el polvo. Viven en la ropa de cama, las alfombras, la tapicería y los muñecos de peluche.
- Usa fundas a prueba de alergia en colchones, bases de camas y almohadas.
- Lava las sábanas, las mantas y los muñecos de peluche, al menos, semanalmente con agua caliente a 130 °F (54 °C) como mínimo.
- Usa un deshumidificador o aire acondicionado para reducir la humedad interior.
- Aspira las alfombras semanalmente con una aspiradora que tenga un filtro para partículas pequeñas o HEPA.
- Considera la posibilidad de quitar las alfombras, especialmente cuando duermes, si eres altamente sensible a los ácaros del polvo.
- Usa un paño o un trapo húmedo para evitar que se disperse el polvo.
Caspa de mascotas
La caspa de las mascotas son partículas minúsculas de piel que pierden gatos, perros y otros animales con pelos o plumas. La orina y la saliva de las mascotas también pueden contener alérgenos.
- Mantén a las mascotas fuera de tu casa, si es posible.
- Mantén a las mascotas fuera de la habitación y alejadas de los muebles.
- Aspira las alfombras a menudo con una aspiradora equipada con un filtro para partículas pequeñas o un filtro de aire de partículas de alta eficiencia.
- Lávate las manos después de acariciar un animal.
- Lava la ropa tras entrar en contacto con un animal.
- Pide a una persona no alérgica que se encargue del aseo y la limpieza de las zonas de mascotas.
- Considera la posibilidad de quitar las alfombras, especialmente cuando duermes, si eres muy sensible a la caspa de mascotas.
- Utiliza un paño o un trapo húmedo para evitar que se disperse la caspa de mascotas.
Moho y humedad
Los ambientes húmedos favorecen la proliferación de ácaros del polvo y moho, que pueden provocar alergias.
- Revisa las áreas propensas al moho: sótanos, baños, cocinas, áticos, cuartos de la colada, garajes, zonas de ducha, conductos de ventilación, azulejos de baño, chimeneas, cavidades interiores de paredes, alféizares de ventanas, detrás de las paredes.
- Mide la humedad con un higrómetro y procura que se mantenga entre el 40 % y el 50 %.
- Mejora la ventilación.
- Repara las fugas.
Ventilación y calidad del aire interior
Cuando la calidad del aire interior es baja, se acumulan y recirculan alérgenos como los ácaros del polvo, el polen, las esporas de moho, la caspa de las mascotas y los compuestos orgánicos volátiles (COV).
La ventilación y filtración deficientes permiten que estas partículas permanezcan en el aire durante más tiempo, lo que aumenta la exposición y provoca reacciones alérgicas con mayor frecuencia.
Mantener una ventilación eficaz y una circulación regular del aire es fundamental para reducir los alérgenos interiores, como los ácaros del polvo, las esporas de moho y el polen.
Al garantizar un intercambio constante de aire interior y exterior, los alérgenos se diluyen y eliminan, lo que reduce significativamente su impacto en la salud respiratoria.
La mala calidad del aire puede empeorar significativamente los síntomas de la alergia al irritar las vías respiratorias e intensificar la respuesta inmunitaria del organismo a los alérgenos.
Esta mayor sensibilidad significa que incluso niveles bajos de alérgenos pueden desencadenar reacciones más fuertes o frecuentes.
Filtros nasales para niños, embarazo y lactancia
En el caso de los niños, lo ideal es optar por formulaciones líquidas de segunda generación, ya que son más seguras y provocan menos somnolencia.
Estos medicamentos deben tomarse siempre bajo la supervisión de un pediatra. No todos los medicamentos están aprobados para el uso en niños.
Durante el embarazo o la lactancia, el uso de antihistamínicos debe valorarse con especial precaución.
Loratadina y cetirizina son los más estudiados y seguros en el embarazo. Fexofenadina debe usarse solo si los beneficios superan los riesgos.
No obstante, hay que consultar siempre con un ginecólogo antes de iniciar cualquier tratamiento.
Los filtros nasales no llevan productos medicamentosos, pero las indicaciones de edad y seguridad deben revisarse en cada modelo. Si producen irritación, presión o dificultad para respirar, deben retirarse.
Cuándo consultar a un profesional
Se debe consultar con un alergólogo o médico de atención primaria si los síntomas interfieren con la vida diaria, no se mejora tras varias semanas de tratamiento, se requiere medicación de forma continua o hay efectos secundarios o dudas sobre el tratamiento.
En caso de congestión persistente, irritación intensa, dificultad para respirar o síntomas que no mejoran, es conveniente consultar a un profesional sanitario.
Para diagnosticar la rinitis alérgica, el profesional de atención médica suele hacer un examen físico y preguntar sobre el estado general de salud, los síntomas y los posibles factores desencadenantes.
Es posible que te recomiende una prueba con punción cutánea para alergias, un análisis de sangre para detectar alergias, o ambas.
La prueba con punción cutánea consiste en pinchar la piel del brazo o la parte superior de la espalda con pequeñas cantidades de material que puede causar alergias.
El análisis de sangre mide la cantidad de anticuerpos en el torrente sanguíneo que causan alergias, que se conocen como anticuerpos de inmunoglobulina E (IgE).
En algunos casos, el médico puede proponer terapias como corticoides nasales, muy eficaces para la inflamación persistente, o inmunoterapia para reducir la sensibilidad a los alérgenos.
Las vacunas contra la alergia, también llamadas inmunoterapia o terapia de insensibilización, cambian la forma en que el sistema inmunitario reacciona a los alérgenos.
Durante 3 a 5 años, recibirás con regularidad vacunas que contienen pequeñas cantidades de alérgenos.
El objetivo es lograr que el cuerpo se acostumbre a los alérgenos que causan tus síntomas y disminuir la necesidad de medicamentos.
Los filtros nasales pueden utilizarse como una ayuda para los casos moderados o graves cuyos síntomas no se controlan completamente a pesar de la medicación.
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