Una fuga de agua en la llave de paso de la depuradora puede deberse al desgaste de juntas, conexiones flojas, fisuras en la válvula, problemas en la válvula selectora o pérdidas en las uniones de tuberías. Para localizarla correctamente, hay que revisar el circuito completo: bomba, filtro, prefiltro, tuberías, conexiones, válvulas y cada junta que interviene en la aspiración y el retorno.
Antes de sustituir componentes, conviene confirmar si existe una fuga real, determinar si aumenta con la depuradora en funcionamiento y comprobar si el agua se desvía hacia el desagüe. Actuar sobre la causa real evita sustituir piezas innecesarias y acorta la reparación.
Cómo saber si existe una fuga de agua
Que tu piscina pierda agua puede ser normal y aquí viene el matiz importante: una piscina puede perder agua sin tener fuga, sobre todo por evaporación, viento y altas temperaturas, salpicaduras y uso (baños, juegos, limpieza) y lavados de filtro (si se hace con frecuencia).
En clima templado, la pérdida normal por evaporación ronda entre 3 y 5 mm al día. En verano, con calor, viento y baja humedad, puede subir a entre 1 y 4 cm diarios. Las altas temperaturas no deberían evaporar más de medio centímetro de agua por día.
A partir de ahí cambia el criterio: si la piscina pierde más de 4 o 5 cm al día, ya no se trata de evaporación normal, sino de un problema que apunta a una fuga. También conviene llamar a un especialista si la piscina pierde más de 2 cm al día, si no consigues localizar el origen con pruebas caseras o si sospechas que el problema está en tuberías enterradas.
Prueba del cubo
Si la piscina pierde agua de forma constante, antes de abrir el sistema hay que confirmar si se trata de evaporación o de una fuga real. La prueba del cubo lo aclara en 24 horas con la depuradora apagada: si el nivel del vaso baja más que el del cubo, la pérdida es estructural.
Para saber si realmente hay fuga, coloca un cubo con agua dentro de la piscina, marca el nivel del cubo y el del vaso, y espera 24 horas. Si baja lo mismo, es evaporación; si baja más la piscina, entonces sí hay pérdida real.
Para confirmarlo, conviene revisar la bajada del nivel durante 2 o 3 días con la depuradora apagada y sin llenado automático. También podrías efectuar una marca en la pared para observar su nivel por tres días consecutivos.
Comparación con la depuradora apagada y encendida
La diferencia está en comparar el comportamiento con la bomba parada y en funcionamiento. Mide la bajada de agua con la depuradora apagada durante 24 horas y luego con la depuradora encendida otras 24.
Si la pérdida aumenta con la depuradora encendida, la causa suele estar en el circuito de impulsión; si se mantiene igual, el problema puede estar en el vaso, en una junta, en las boquillas o en otras zonas estructurales.
Si la fuga ocurre con la depuradora encendida,podría tratarse de daños en el piezas circuito de impulsión como tuberías. Si la fuga es menor con la depuradora encendida, la avería podría estar en sistema de extracción. Es decir, en los skimmers, sumideros, entre otros.
Si la fuga es igual con la depuradora encendida o apagada, podrían tratarse de una fisura en el vaso de la piscina. Otra manera de comprobarlo es revisar la presión del filtro y los niveles de la bomba.
Prueba de presión del circuito
La medida de la pérdida en reposo se realiza con la motobomba parada y todas las llaves abiertas, tanto los retornos como las aspiraciones. Recupera el nivel normal del agua, marca el nivel con un rotulador indeleble, espera un tiempo a que el nivel baje lo suficiente para poder medirlo con precisión, por ejemplo, 12 horas, y anota cuántos milímetros ha bajado.
Después recupera el nivel normal de agua que marcaste con el rotulador en la prueba en reposo. Cierra parcialmente los impulsores moviendo las bolas de forma que quede solo 1/3 se la sección de salida, arranca la depuradora en modo filtración y mide de nuevo la reducción de nivel en milímetros pasadas las mismas 12 horas.
Si la pérdida en presión es superior a la que apuntaste en reposo, esta claro que la perdida se encuentra en el área de impulsión, entre bomba y boquillas de los impulsores. En caso contrario, el sistema de impulsión queda descartado y quedan como candidatos el vaso y la tubería de aspiración.

Principales causas de una fuga en la llave de paso y la depuradora
La depuradora es uno de los elementos clave del sistema de filtración, y también uno de los puntos donde pueden aparecer fugas con el paso del tiempo. Si detectas humedad, goteo o pérdida de agua en esta zona, es importante actuar cuanto antes para evitar daños mayores.
Una fuga en la depuradora de la piscina puede estar relacionada con diferentes componentes, ya que en este sistema intervienen conexiones, juntas, válvulas y el propio filtro. En muchos casos, estas fugas comienzan siendo pequeñas, pero con el tiempo pueden provocar una pérdida constante de agua.
Juntas deterioradas o mal asentadas
Una junta tórica reseca, deformada o mal colocada puede provocar una fuga en la llave de paso, en la tapa del prefiltro, en la válvula selectora o en cualquier unión del circuito. Las juntas deterioradas deben sustituirse antes de sellar con vaselina neutra la zona de apoyo.
Nunca conviene usar grasas minerales, porque degradan el caucho y agravan la pérdida. También conviene revisar racores húmedos, conexiones flojas y marcas de cal en las uniones: suelen indicar pérdida de agua o entrada de aire, dos fallos que reducen la presión y empeoran la circulación.
Conexiones flojas o uniones mal selladas
Entre las causas más habituales destacan el desgaste de juntas o conexiones, las pérdidas en las uniones de tuberías y el mal sellado tras una reparación o mantenimiento. La solución puede consistir en sustituir juntas o conexiones y sellar las uniones.
Si una conexión situada antes de la bomba permite la entrada de aire, la depuradora puede perder el cebado aunque la pérdida de agua no sea evidente. Si se encuentra después de la bomba, puede aparecer humedad, goteo o una pérdida de agua que aumenta durante la filtración.
Fisuras en la válvula, el filtro o la bomba
También pueden producirse fisuras en el filtro o en la bomba. Si la carcasa de la bomba presenta una fisura visible, el problema ya no está en el ajuste: el agua que entra en el motor provoca daños internos y esa bomba suele requerir sustitución.
Un sello mecánico dañado, una fisura en la carcasa, una toma falsa de aire o una válvula selectora en mal estado pueden hacer que la piscina pierda agua, entre aire en el sistema o falle la filtración.
Problemas en la válvula selectora
Una fuga en la válvula selectora desvía caudal, altera la circulación y reduce la presión útil del sistema de filtrado. A veces las juntas de esta válvula se deterioran y hay una salida pequeña pero constante al desagüe.
La estanqueidad de la válvula selectora exige revisar fugas en el cuerpo y en cada junta interna. También conviene verificar que la válvula selectora esté en la posición de filtrado y que el circuito trabaje con la presión adecuada.
Mover la válvula selectora con la bomba en funcionamiento puede provocar un golpe de ariete: daña juntas internas y puede llegar a fracturar el PVC. Por este motivo, la bomba debe detenerse antes de cambiar la posición de la válvula.
Agua que se marcha al desagüe
La pérdida no siempre está en la piscina, sino en el equipo. Puede ser un goteo continuo en conexiones, una válvula que no cierra bien o incluso agua que se va al desagüe durante el funcionamiento sin que se note a simple vista.
Si sospechas que el agua se marcha al desagüe, comprueba el conducto durante la filtración y observa si existe salida de agua cuando la válvula selectora está en FILTER. Una pequeña pérdida constante en la válvula selectora puede explicar una bajada progresiva del nivel.
Tuberías fisuradas o enterradas
Según el tipo de piscina, el origen puede estar en una fisura de la tubería que genere pérdida de agua y entrada de aire. Si el nivel baja más cuando depura y no encuentras el problema en el vaso, es muy probable que la fuga esté en tuberías enterradas.
Una fuga en tuberías enterradas suele ir acompañada de humedad cerca del terreno, zonas blandas o una bajada diaria más notable. Si no ves nada y pierde más con la depuradora, lo más probable es una fuga en tuberías enterradas y lo mejor es una detección profesional.
Nivel de agua insuficiente
También hay una causa muy simple y común: un nivel de agua insuficiente. Cuando el skimmer coge aire, la bomba pierde cebado, cae la presión y todo el sistema de filtrado trabaja por debajo de su capacidad.
El mismo criterio se aplica a skimmers y tomas de aspiración: si una junta está degradada, la filtración se vuelve inestable. El skimmer suele ser el origen número uno de fugas, especialmente en piscinas con años.
Síntomas de una fuga o pérdida de presión
La pérdida de presión en una piscina rara vez aparece de golpe. En la práctica, suele avanzar poco a poco hasta que el caudal baja, la circulación empeora y las boquillas ya no empujan como antes.
Antes de intervenir, conviene comprobar si el fallo es puntual o si ya afecta a varias partes del circuito: cuando el origen es sistémico, los síntomas aparecen a la vez y no de forma aislada.
- Boquillas con poca fuerza: el caudal de retorno disminuye y quedan zonas con agua casi parada.
- Manómetro fuera de su valor habitual: una presión anormal, baja o inestable, indica que algo altera la circulación.
- Filtrado menos eficaz: el filtro trabaja, pero el agua tarda más en aclararse.
- Burbujas y ruido en la bomba: si hay aire en el prefiltro o cavitación, la aspiración no está siendo estanca.
Cuando la bomba coge aire, el problema se vuelve evidente. Cuando esto ocurre, el caudal cae en pocos minutos y el circuito puede perder el cebado por completo.
El resultado se nota en cuanto se recupera la estanqueidad: el circuito vuelve a cebarse bien, el filtro trabaja con normalidad y la circulación del agua se estabiliza.
Revisión de la depuradora paso a paso
La revisión de la bomba y el sistema de filtrado empieza por el manómetro y la válvula selectora, y después pasa a las conexiones, cada junta y el resto del circuito de la piscina.
1. Comprobar el nivel del agua
Antes de desmontar nada, conviene revisar el manómetro y el nivel de agua del vaso. El nivel debe ser suficiente para que el skimmer no aspire aire y la bomba pueda mantener el cebado.
Si el skimmer coge aire, la bomba pierde cebado, cae la presión y todo el sistema de filtrado trabaja por debajo de su capacidad. Rellenar el vaso hasta el nivel correcto es la solución inicial cuando el problema se debe a un nivel insuficiente.
2. Revisar el manómetro
La lectura del manómetro ayuda a diferenciar una obstrucción en el filtro de un problema de aspiración. Si la presión sube por encima de su valor habitual, el agua encuentra demasiada resistencia al pasar.
Si la presión sube entre 0,5 y 1 bar sobre el valor inicial, el filtro necesita un retrolavado para recuperar caudal. Si la presión baja y aparecen burbujas en el prefiltro, el problema suele estar en la bomba o en las conexiones de aspiración.
3. Inspeccionar el filtro y la válvula selectora
Para una filtración normal, la posición correcta es FILTER; la recirculación solo sirve en casos concretos. El primer punto es el filtro y su mando.
Hay que completar el ciclo de lavado y enjuague antes de volver a FILTER. Si la presión no baja, repite el proceso.
Cuando el problema continúa tras varios retrolavados, suele haber saturación por aceites y cal en la carga filtrante. En ese caso, toca sustituir toda la carga.
Además, la limpieza química del filtro en el mantenimiento invernal ayuda a evitar canales dentro de la arena. En la práctica, cuando eso ocurre parte del agua atraviesa el filtro sin depurarse bien, y el rendimiento baja aunque el manómetro parezca correcto.
4. Revisar la bomba y el prefiltro
A partir de ahí, toca revisar la aspiración y el cuerpo de la bomba. La resistencia excesiva en el circuito castiga el motor, pero no siempre el filtro es el único origen del problema.
El prefiltro merece una comprobación aparte. Su tapa, su junta y el cierre deben asentar bien, porque una mínima entrada de aire basta para que la bomba pierda cebado de forma recurrente.
A partir de ahí, toca revisar la tapa del prefiltro, la junta tórica y las conexiones de aspiración. También conviene revisar el impulsor de la bomba y el estado del sellado antes de desmontar nada; la tapa del prefiltro merece la misma atención.
5. Revisar la llave de paso y las conexiones
Comprueba si la humedad procede del cuerpo de la llave, del eje, de la unión roscada, de la junta o de la tubería conectada. Una fuga en una unión suele dejar marcas de cal, humedad permanente o un goteo que aumenta cuando el circuito está presurizado.
Las conexiones flojas deben ajustarse sin forzar el PVC ni deformar la válvula. Si la junta está endurecida, cortada o deformada, debe sustituirse; apretar más la conexión no corrige una junta deteriorada.
El mismo criterio se aplica a skimmers y tomas de aspiración: si una junta está degradada, la filtración se vuelve inestable. También conviene revisar racores húmedos, conexiones flojas y marcas de cal en las uniones.
Cómo purgar el aire y cebar la bomba
Si quieres entender cómo solucionar baja presión piscina, el primer paso es revisar si hay aire en el circuito de aspiración. Cuando el prefiltro queda vacío al arrancar, la bomba no llega a cebar, la circulación se corta y la presión no sube aunque la depuradora siga en marcha.
- Preparar el circuito: detener la depuradora, dejar abierta solo la toma de fondo y cerrar skimmer y limpiafondos antes de llenar manualmente el prefiltro.
- Arrancar la bomba: encender el equipo y comprobar que entra agua; si todo va bien, la presión del sistema sube de forma progresiva.
- Abrir el skimmer poco a poco: incorporar la línea de aspiración gradualmente hasta que desaparezcan las burbujas visibles en el prefiltro.
- Ajuste final: dejar la toma de fondo un cuarto abierta, el skimmer completamente abierto y el limpiafondos cerrado para estabilizar la filtración.
A partir de ahí, si las burbujas reaparecen al día siguiente, la causa suele estar en una entrada de aire por alguna junta, conexiones flojas o una tubería de aspiración con fuga.
Si las burbujas aparecen de forma continua, no conviene mantener la bomba funcionando durante mucho tiempo sin agua suficiente en el prefiltro. La entrada de aire puede causar cavitación, pérdida de cebado y sobreesfuerzo del motor.
Cómo PURGAR una BOMBA DE AGUA paso a paso, bien detallado. (Cebado de electrobomba)
Soluciones según el origen de la fuga
Sustituir juntas y sellos
Las juntas del prefiltro, de la llave de paso, de la válvula selectora y de las uniones deben cambiarse cuando estén resecas, cortadas, deformadas o endurecidas. En las juntas de apoyo puede utilizarse vaselina neutra.
Una junta tórica deteriorada puede producir una fuga interna y una presión irregular. La solución consiste en cambiarla y lubricarla con vaselina neutra.
En reparaciones costosas, se recomienda valorar la compra de una bomba nueva. Si los problemas persisten o las reparaciones son costosas, invertir en una bomba nueva puede ser la mejor opción a largo plazo, garantizando eficiencia, menor consumo y un mejor rendimiento.
Reparar conexiones y tuberías
Cuando existe una pérdida en una unión visible, hay que desmontar la conexión con el circuito sin presión, limpiar las superficies y sustituir la junta o el elemento de unión dañado. Las tuberías fisuradas deben repararse o sustituirse.
Si la tubería está enterrada, conviene confirmar primero la zona afectada antes de abrir el terreno. En estos casos, lo más rentable suele ser localizar la fuga con equipos profesionales y repararla una sola vez, en lugar de aplicar parches sin resultado.
Reparar o sustituir la válvula selectora
Si la válvula selectora pierde agua hacia el desagüe, no mantiene la posición seleccionada o presenta fugas en el cuerpo, puede ser necesario cambiar sus juntas internas, reparar el conjunto o sustituir la válvula.
Para una filtración normal, la posición correcta es FILTER. La bomba debe permanecer parada al mover la válvula selectora para evitar un golpe de ariete que dañe las juntas internas o fracture el PVC.
Reparar la bomba
Las fugas de agua son uno de los fallos más visibles y fáciles de detectar. Normalmente se observan goteos o charcos alrededor de la bomba.
Las causas habituales son juntas del prefiltro en mal estado, prensaestopas dañado o tuberías fisuradas. La solución consiste en sustituir la junta o el prensaestopas y reparar la tubería dañada.
Si notas que la presión es débil o el caudal disminuye, la bomba no está funcionando correctamente. Las causas pueden ser un atasco en los skimmers o prefiltro, o una fisura en el impulsor.
La solución consiste en eliminar el atasco o sustituir la bomba en caso de daño estructural.
Actuar sobre el filtro
Si el manómetro está alto y el caudal es bajo, el filtro puede estar obstruido. El retrolavado y el aclarado suelen ser la primera medida.
Si la presión no baja después de varios ciclos, el medio filtrante puede estar saturado por aceites y cal. En ese caso, toca sustituir toda la carga.
Tabla de causas, síntomas y soluciones
| Causa o problema | Síntoma principal | Solución inicial |
|---|---|---|
| Sello mecánico desgastado | Humedad bajo la bomba, pérdida de sellado | Sustitución profesional |
| Junta tórica deteriorada | Fuga interna, presión irregular | Cambiar y lubricar con vaselina neutra |
| Filtro obstruido | Manómetro alto, caudal bajo | Retrolavado o cambio de arena |
| Tubería fisurada | Pérdida progresiva de agua y presión | Inspección visual y reparación |
| Nivel de agua bajo | El skimmer coge aire, cavitación | Rellenar el vaso hasta el nivel correcto |
| Fuga de agua en la bomba | Goteos o charcos alrededor de la bomba | Cambiar juntas, reparar tubería |
| No impulsa bien | Presión débil o caudal reducido | Eliminar atasco o sustituir la bomba |
| No arranca o se apaga | La bomba no enciende o se detiene | Revisar sistema eléctrico y ubicación |
| Hace ruido | Vibración, cavitación o ruido agudo | Ajustar sujeción, sellar fisura o cambiar bomba |
| Entra aire | Burbujas o pérdida de cebado | Sustituir cierre mecánico o bomba nueva |
Dónde puede estar la fuga si no aparece en la llave de paso
Si estás pensando “mi piscina pierde agua y no se por donde”, lo más habitual es que la fuga esté en alguno de estos puntos. Son zonas que sufren desgaste, movimientos o cambios de presión, por lo que conviene revisarlas en este orden.
- Skimmer: la pérdida suele venir por pequeñas fisuras en la carcasa, juntas resecas o un mal sellado entre el skimmer y el vaso.
- Boquillas de impulsión y aspiración: lo típico es que fallen las juntas, el sellado se degrade o haya una fuga en la tubería próxima, algo que se nota más cuando la depuradora está en marcha.
- Foco subacuático: el pasamuros y el conducto del cable pueden perder estanqueidad con el tiempo.
- Tuberías enterradas: pueden provocar humedad cerca del terreno, zonas blandas o una bajada diaria más notable.
- Válvula selectora, filtro o circuito de depuración: puede existir un goteo continuo en conexiones, una válvula que no cierra bien o agua que se va al desagüe.
- Fisuras o porosidad del vaso: la impermeabilización puede deteriorarse, aparecer microgrietas o abrirse juntas del revestimiento.
Deja que el nivel baje, controlándolo, hasta que llegue a un punto en el que deje de descender. Ese nivel suele coincidir con la zona de la fuga, por lo que es una forma muy rápida de saber hacia dónde mirar.
Antes de pensar en tuberías enterradas, revisa skimmer, boquillas, foco y cualquier conexión visible del equipo de depuración. Muchas fugas vienen de juntas resecas, sellados deteriorados o pequeñas fisuras en estas piezas.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa una presión baja en la depuradora de la piscina?
Una presión baja en la depuradora de la piscina indica que el agua no circula con la fuerza adecuada. La causa suele estar en una pérdida de rendimiento en la aspiración o en el paso del agua por el filtro: un prefiltro sucio, una junta tórica gastada, un sello mecánico desgastado o entrada de aire por las conexiones.
Antes de desmontar nada, conviene revisar el manómetro y el nivel de agua del vaso. En cambio, si la presión baja y aparecen burbujas en el prefiltro, el problema suele estar en la bomba o en las conexiones de aspiración.
¿Cómo sé si el problema de presión viene de la bomba o del filtro?
La diferencia está en lo que marca el manómetro y en cómo se comporta el circuito. Si la presión sube por encima de su valor habitual, la causa suele ser un filtro obstruido: el agua encuentra demasiada resistencia al pasar.
En cambio, si la presión baja y aparecen burbujas en el prefiltro, el problema suele estar en la bomba o en las conexiones de aspiración. Ahí entra aire y el sistema no consigue mantener una aspiración estable ni la presión de trabajo.
¿Cuánto es normal que baje el nivel de agua de una piscina?
En clima templado, la pérdida normal por evaporación ronda entre 3 y 5 mm al día. En verano, con calor, viento y baja humedad, puede subir a entre 1 y 4 cm diarios.
A partir de ahí cambia el criterio: si la piscina pierde más de 4 o 5 cm al día, ya no se trata de evaporación normal, sino de un problema que apunta a una fuga. Para confirmarlo, conviene revisar la bajada del nivel durante 2 o 3 días con la depuradora apagada y sin llenado automático.
¿Cómo puedo confirmar que la fuga está en el circuito de retorno?
Mide la bajada de agua con la depuradora apagada durante 24 horas y luego con la depuradora encendida otras 24. Si pierde más cuando funciona, el problema suele estar en tuberías, conexiones o válvulas del circuito de impulsión.
Si la pérdida en presión es superior a la pérdida en reposo, la pérdida se encuentra en el área de impulsión, entre la bomba y las boquillas de los impulsores. Si la pérdida es igual con la depuradora encendida o apagada, pueden estar afectados el vaso o algún accesorio empotrado.
¿Por qué sigue saliendo agua al limpiar el prefiltro aunque las válvulas estén cerradas?
La presencia de agua puede deberse al agua que permanece en el circuito, a una válvula que no cierra completamente o a una comunicación interna entre líneas. Antes de abrir el prefiltro, detén la bomba y cierra las llaves de aspiración correspondientes.
Si el agua sigue saliendo de forma continua, conviene revisar la estanqueidad de la válvula selectora, las llaves de paso y las conexiones. Una válvula que no cierra bien puede permitir que el circuito se vacíe parcialmente o que el agua se desplace hacia el desagüe.
¿Puede un lavado del filtro provocar una avería?
Mover la válvula selectora con la bomba en funcionamiento puede provocar un golpe de ariete: daña juntas internas y puede llegar a fracturar el PVC. Por eso, la bomba debe detenerse antes de seleccionar lavado, aclarado, filtración, cerrado o cualquier otra posición.
Si el lavado se realiza con las válvulas de entrada de agua cerradas, la bomba puede trabajar sin recibir suficiente agua, perder el cebado y sufrir cavitación. Después conviene revisar el prefiltro, el manómetro, la válvula selectora y cualquier signo de fuga o ruido anormal.
¿Cuándo conviene llamar a un profesional?
Hay casos en los que insistir por tu cuenta puede hacerte perder tiempo y dinero, sobre todo si la fuga no se ve o está en el circuito hidráulico. Conviene llamar a un especialista si la piscina pierde más de 2 cm al día, si no consigues localizar el origen con pruebas caseras o si sospechas que el problema está en tuberías enterradas.
También es recomendable si ves humedad en el terreno, zonas blandas alrededor de la piscina o crees que puede haber riesgo de daños estructurales. En estos casos, lo más rentable suele ser localizar la fuga con equipos profesionales y repararla una sola vez, en lugar de aplicar parches sin resultado.
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